martes, 23 de marzo de 2010

SAN JUAN Y LA MASONERIA


SAN JUAN Y LA MASONERIA

De WILLIAN WEISS
escocismo@hotmail.com

Investigue un tiempo sobre San Juan y la Masoneria y esto encontré: En cuanto al San Juan que nuestros hermanos masones del pasado tomaron, no pueden ser ni San Juan Bautista, el San Juan Evangelista de los que nos habla el Libro de la Ley, que ninguna relación tienen con nuestra Orden. El verdadero patrón de las Logias es San Juan el Limosnero, Hijo del Rey de Chipre, que en tiempos de las Cruzadas abandonó su patria y la brillante prospectiva de su trono, para ir a Jerusalén a apoyar la causa de los Cruzados. Ahí Juan el Limosnero fundó un hospicio e instruyó una comunidad para cuida enfermos y distribuir socorros a los visitantes del Santo Sepulcro. Juan el Limosnero, digno por sus grandes virtudes de ser el patrón de un Sociedad cuyo principal objeto es la ayuda, exponiendo su vida para hacerlo. Murió le llego en medio de sus faenas hospitalarias, el Vaticano lo canonizó con el apelativo de San Juan de Jerusalén.
Y los antiguos masones reconstruyeron los templos demolidos por la barbarie y feroz saña de los infieles, le escogieron de común acuerdo por patrón de la Orden. En honor de él nuestros hermanos de Escocia constituyeron en 1736, la Gran Logia de San Juan de Escocia- pero a pesar del establecimiento de la Gran Logia de San Juan de Escocia, la Antigua Logia de Kilwinning, que ya existía desde 1150, continuó su vida independiente, de la de San Juan de Escocia. luego las diferencias con la Gran Logia de San Juan de Escocia, la Logia de Kilwinning transportó en 1743 su sede a la Ciudad de Edimburgo, donde se refundó con el título de Gran Logia Real y Gran Capítulo Soberano de la Orden de Heredom de Kilwinning y de los Caballeros Rosa Cruces, fundando a su alrededor Logias y Capítulos bajo su obediencia- Esta ruptura entre las dos Grandes Logias de Escocia, tuvo una gran impacto , marca la alejamiento en dos ramas de la Francmasonerí a: Por una parte la Masonería Inglesa con sus tres grados, tal como era practicado en la Gran Logia de Inglaterra; por otra parte el de la Gran Logia Masónica de Kilwinning, cuyo sistema de grados formará más tarde la rama de la Masonería que se ha convenido en llamar el Escocismo, y del que el Rito Escocés Antiguo y Aceptado toma sus verdaderos orígenes y sus grados.
Pero así también el simbolismo masónico de San Juan se identifica en parte por cuestiones astronómicas, si abordamos las mitologías de todas las épocas encontraremos alusiones a los solsticios de verano e invierno, una de las funciones de las escuelas de los misterios era marcar estas dos fechas a una de ellas la del 24 de junio la llamaron Janua Celi, por lo que se la llamó Janus, de donde deriva Juan.
Janus es un mito astronómico, originado en las primeras teogonías, que , a pesar de las transformaciones que sufrió durante la evolución de las primitivas sociedades, se mantiene intacto en el calendario masónico, heredero de aquellas primigenias escuelas de misterios.

MASONERIA REFERENTE A SAN JUAN
De: GNOSTICO gnostico3333@ yahoo.es

En Masonería toda referencia a San Juan hace alusión al Evangelista, hermano y discípulo amado del maestro Jesús, quien recibió el encargo de ser el difusor y patriarca de la Orden a través de la iniciación de los militares y artesanos del Colegio de Arquitectos Romanos. De entre ellos surgen figuras como la de los Cuatro Coronados y Expedito, entre otros muchos mártires críticos.
El uso antojadizo del bautista en reemplazo del Evangelista es una modernidad llegada con Anderson y su invención de la francmasonerí a especulativa o judaica. Para ningún francmasón es desconocido que sus símbolos, palabras, alegorías y leyendas, alud en tanto a la historia del pueblo hebreo como a su pasada esperanza de conseguir de la Europa cristiana del siglo XVIII un trato fraterno e igualitario, en busca de la ansiada libertad, la misma que les llegó con la Emancipación de los judíos en Francia mediante Decreto de la Asamblea Popular en 1792, tres años después de lograda la Revolución francesa judéo-masónica. Esta Emancipación dio pie a la emancipación hebrea en Holanda en 1796 y posteriormente en todos los otros países de Europa, causa lograda finalmente a mediados del año 1870.
Fue una gran campaña realizada con el esfuerzo de casi un siglo que requería de un símbolo emblemático y en ese sentido Juan Bautista cumple una doble función: Primero, desaparecer la tradición crística de la masonería operativa y Segundo, reflejar la impronta independentista de la neo masonería andersoniana. El bautista jamás fue constructor, sólo fue un revolucionario independentista del desierto que aspiraba la libertad de su pueblo hebreo del yugo que Roma les había impuesto con la entronización de los reyes idumeos.
Cuando se considera a la francmasonerí a nacida en 1717 como el gran movimiento judío para la independencia de la opresión de la Europa cristiana del siglo XVIII, es lícito el uso del bautista como símbolo, porque explicita la razón de todo los cambios operados en la Orden, tanto en el objetivo como en los signos e íconos de la Masonería de San Juan, dejando de ser la Masonería Operativa, Humanista y conductual de Juan Evangelista, para convertirse en la Francmasonerí a hebrea, especulativa e independentista de Juan bautista,. Es sabido que el creador del rito de York ingles fue Haín Samuel Jacob, respetado Resh Galutha de la comunidad hebrea mundial del siglo XVIII.
La Masonería de San Juan, como un arte constructivo, iniciático y sacramental, nació en Egipto, en el Gran Templo de la Pirámide, en tiempos del sabio, matemático y sacerdote Euclides en el siglo III a. c. Es en recuerdo de su origen que los Maestros Constructores o Masones de San Juan usan el símbolo del Teorema de Euclides, como Joya distintiva de sus Venerables Maestros de Logia.
Los rituales modernos de San Juan fueron creados, según la mayoría de los autores que escriben sobre el tema, durante la celebración de la I Cruzada, la que culminó con la confirmación de los postulados de los cátaros y el encuentro ideológico de los Caballeros de Oriente con los de Occidente y sobre la misma tradición de María Betania, la Virgen Negra o Virgen madre de los constructores de San Juan, símbolo de la Sabiduría y que asumió ese rol por el mandato del Cristo: Mujer he ahí a tu hijo, hijo he ahí a tu madre. (Jn 19:26s)
Los rituales de la masonería de San Juan cayeron en desuso a partir de 1648, justamente cuando Elias Ashmole crea sobre los anteriores, los nuevos rituales del rito escocés.
Es un gran error de los cófrades modernos de la francmasonerí a el proclamar sin saber el cómo o el por qué, que la alusión de San Juan en Masonería se asocia al bautista y no al evangelista. El error se sostiene porque a nivel mundial los francmasones leen poco y elucidan menos, tal vez porque se hace carne en ellos las sentencias de Trabajar, Obedecer y Callar. En relación a Jesús como presente, el bautista es el pasado en tanto que el evangelista es el futuro. Un ciclo anual que se inicie en el solsticio del 24 de Junio de un año cualquiera, tendrá como medio año al solsticio del 24 de Diciembre y el nuevo año se inicia en Junio 24 nuevamente. Es en esta circunstancia histórica que el primer 24 de Junio representa al bautista: tu mujer Elizabeth dará a luz un hijo y llamarás su nombre Juan, (Lc 1:13); cuyo nacimiento en relación a Jesús fue de seis meses previo: al sexto mes el ángel Gabriel fue enviado a una virgen desposada con un varón que se llamaba José (Lc.1:26s). La relación luz oscuridad entre ambos solsticios como personajes Jesús y el bautista, se expresa en la frase del bautista: es necesario que él crezca y que yo mengüe (Jn. 3:36). La duplicidad de los Juanes surge cuando se pierde la perspectiva y se pretende actualizar un pasado inexistente. El primer 24 de Junio representó al bautista, que mengüo y fue decapitado, pero desde el segundo 24 de Junio y en adelante se debe celebrar a Juan Evangelista, la esperanza de la buena nueva, quien recibió la promesa del propio Maestro: si quiero que me espere hasta que yo venga (Jn. 21:22) lo que hizo que se propalara la idea que aquél discípulo no moriría. Y en efecto no morirá porque hasta ahora subsiste y subsistirá hasta el final de los tiempos la Masonería de San Juan. La impostura del bautista desplaza al evangelista al solsticio de Diciembre que no le corresponde, para sustituir y desaparecer al genuino solsticio de verano: Jesús que debe crecer sobre la tradición antigua del bautista o del judaísmo revolucionario. La impostura del bautista en francmasonerí a rechaza su origen crístico y actualiza su visión judéo revolucionaria.
Para analizar la cuestión de la Gran Logia de San Juan de Escocia, primero hay que señalar que a diferencia de Inglaterra protestante, Escocia es mayoritariamente católica y su santo patrón es San Andrés, precisamente, el equivalente al Hospitalario de los Oficiales de San Juan. En efecto, una Gran Logia de San Juan fue fundada en Escocia en 1736 como subsidiaria de la Gran Logia de Londres y bajo sus auspicios, lo que no se cuenta es que aquella invasión de territorio por parte de los ingleses, precipitó la división de la masonería escocesa en dos ramas: por una parte la masonería tradicional de la Gran Logia Real de Kilwinning, cuyo sistema de grados formaría más tarde el llamado Escocismo; y de otro lado el nuevo sistema inglés de la francmasonerí a de 1717 con sus tres grados, tal como era practicado en la Gran Logia de Inglaterra.
La Gran Logia Real de Kilwinning, fue fundada hacia 1140 por monjes benedictinos de la Orden de Thirion y según la tradición, es la cuna de la masonería operativa escocesa, cuya primera Logia fundada por canteros venidos desde el extranjero, edificó la centenaria abadía y se le considera como la Logia Madre de Escocia. Los monjes benedictinos fue la primera Orden de monjes constructores que se afincaron en el Monte Casino de donde heredan a los Maestros Comacinos y siglos después de sus claustros emerge una de las grandes mentes gnósticas: Tomás de Aquino, discípulo de Alberto Magnus, diseñador gótico de la catedral de Colonia.
Tras la destrucción del Temple en 1307, Henry St. Clair, barón de Rosslyn y Gran Maestre de la Masonería Operativa Escocesa, dio cobijo a un numeroso grupo de templarios. El 24 de junio de 1314, día de San Juan Evangelista, 432 de estos caballeros apoyaron al rey Roberto I de Escocia en la Batalla de Bannockburn, en la que las tropas de Eduardo II de Inglaterra fueron derrotadas tras 20 años de anexión inglesa. La presencia y actuación de los caballeros templarios fue decisiva en la victoria gloriosa de las armas escocesas, pues en su ya legendaria carga hicieron huir a un sinnúmero de ingleses. Como recompensa, Roberto I reconoció oficialmente a la Muy Anciana y Noble Orden de San Andrés del Cardo, como la orden de caballería por excelencia de Escocia y tomó el nombre de su patrón y emblema nacional.
Hay quienes pretende asociar al sacerdote Juan Ogilvie como el genuino San Juan de Escocia, que más allá de una mera cuestión de fe, para nuestros estudios es otro disparate más. Este Juan Ogilvie que procedía de una familia noble, nació en Drumna-Kelth (Escocia), en el año 1579 y fue educado en el calvinismo. A los trece años su padre lo envió a Francia, Italia y Alemania para darle una educación más completa. Se convirtió al catolicismo y fue recibido en la iglesia del colegio escocés de Lovaina en 1596, a los diecisiete años, siendo ordenado sacerdote en París el año 1610. Después de tres años de vida pastoral en la ciudad de Ruán consiguió permiso para ir a Inglaterra. Llegó a Escocia, bajo la guía de un ex oficial, dedicado al comercio de caballos, con el seudónimo de Juan Watson y fingiéndose tratante de caballos, pues las leyes contra los sacerdotes que ingresaban en la Gran Bretaña eran muy severas. Desembarcó en noviembre de 1613 en el puerto de Leith.
El hecho sigue siendo el mismo, San Juan es uno, el Evangelista, lo demás está hecho para confundir, salvo mejor parecer.
MASONES DE LA LENGUA ESPAÑLA NEW YORK.
VICTOR SALAZAR SOTO