viernes, 11 de junio de 2021

NOUS - Luz Cosmica

 

NOUS – Luz Cósmica. 

Gran Prior  General. Frat +++Victor Salazar Soto 


Los caballeros de la Orden del sol y el Rito Solar. 

Yo soy el hombre puente que danza y canta a la madre cósmica, hasta que el último ser humano cruce el gran puente. Mi canto te llevara al gran espíritu a la gran luz creadora al NOUS. Estere con tigo en tu último gran salto de esta vida. Yo soy el hombre puente que danza y canta en la eternidad del círculo que se convierte en dos, en el oro y la plata es el huevo que se parte en dos y nace el tres. Cada paso que doy en el cosmos irradia un sonido multicolores, que se conectara contigo ha tu propio sonido en la eternidad. Yo soy el hombre puente, que te enseñara y protegerá con escudo en un mano y látigo en la otra mano a ver la grandeza de tu ser, aquel cantara en tu nuevo amanecer. Un nuevo sol dará luz a tu iluminacion, tú templo interno, aprenderás y no volverás a soñar ,levanta tus dos serpientes hacia tu sol interno

R:.L:.S:. Aramu Muro N.27 Oriente de Peru Valle Ciudad de Puno - Rito Egipcio Memphis Misraim

R:.L:.S:. Aramu Muro N.27 Oriente de Peru Valle Ciudad de Puno V:.M:. Heli Palomino Gonzalez Quesada Soberano Santuario Memphis Misraim para los Estados Unidos de Norteamérica .instalación de la R:. L:. S:. Aramu Meru. N.27 Oriente del Peru Valle Ciudad de Puno- 5 de Junio del 2021.

 




R:.L:.S:.ARAMU MERU N. 27 ORIENTE DEL PERU 
VALLE .CIUDAD DE PUNO




G:.M:. Victor Salazar Soto 33°66°90° 95° 97° 98° 99° Soberano Santuario Memphis Misraim para los Estados Unidos de Norteamérica .instalación de la R:. L:. S:. Aramu Meru. N.27 Oriente del Peru Valle Ciudad de Puno- 5 de Junio del 2021.  

Soberano Santuario Memphis MIsraim para los Estados Unidos de Norteamerica





Esoterismo y simbolismo masónico

 


Esoterismo y simbolismo masónico Mensaje 


por Admin Esoterismo proviene del Griego “Esotero” dentro, desde dentro, interior, íntimo, unido al prefijo “ismo” es un término genérico usado para referirse al conjunto de conocimientos, enseñanzas, tradiciones, doctrinas, técnicas, prácticas o ritos de una corriente religiosa o filosófica, que son secretos, incomprensibles o de difícil acceso y que se transmiten únicamente a una minoría selecta denominada iniciados, por lo que no son conocidos por los profanos. Sabemos que la Francmasonería es heredera de de los Antiguos Misterios provenientes de sociedades secretas de los pueblos mas antiguos de la humanidad que basaban su filosofía en el estudio de las ciencias ocultas como la Cábala, la Magia y el Hermetismo. La cábala es la ciencia tradicional de los hebreos que busca poner al descubierto los secretos de la creación y de la naturaleza, por su relación con las letras del alfabeto hebreo y los diez números, podría dominarse las matemáticas del pensamiento humano. La palabra Kabbala proviene del hebreo y quiere decir tradición, lección, enseñanza. Los Cabalistas opinan que su tradición es tan antigua como el mundo. El método cabalístico se compone de treinta y dos medios o instrumentos de conocimiento que se denominan las treinta y dos vías del conocimiento, representadas por los diez primeros números denominados Sefirot mas las veintidós letras del alfabeto hebreo y de cincuenta sujetos, que se llaman las cincuenta puertas del conocimiento. La Cábala se divide en cuatro ramas principales: la Gema tría, la Temura, la Mercavat y el Berechit. La Magia o ciencia de los Magos proviene de Persia y Caldea unos cien mil años a.C. donde un grupo de sabios se unieron para formar una asociación mística bajo el nombre de MAGOS (palabra proveniente del Cáucaso Magh, grandeza), cuyo objetivo era conservar los secretos de las Artes y Ciencias de los tiempos primitivos. De allí paso a Egipto y luego a la civilización Greco-Romana. En los rituales de los diversos grados de la masonería se nota la influencia de la Magia: el Mercurio la Tierra, el Trigo en el cuarto de reflexiones, el Fuego en los viajes, la Transmutación de Recipendiario, la estrella de cinco y seis puntas, el simbolismo de Astrología en las doce columnas del Templo, la utilización de imágenes como el águila bicéfala y otros símbolos de diferentes grados, elementos estos que fueron asimilados y entrecruzados con los de otras filosofías, para dar cuerpo a la masonería especulativa. En cuanto al Hermetismo, en todos los manuscritos antiguos que contienen la historia del gremio se hace mención de Hermes como uno de los fundadores de la masonería. Existen dos personas con el nombre de Hermes que se mencionan en la historia sagrada. La primera es Hermes divino, llamado por los romanos Mercurio y por los egipcios Thot, como dice Dioro Siculo Thot-Hermes es el Dios mago que aparece junto a Isis cuando ésta quiere devolverle la vida a Osiris, “el vino a enseñar la grandiosa doctrina secreta de la luz interior a los sacerdotes de los templos. Les enseñó que la Luz era Universal y que esa luz era Dios, quien mora en todos los corazones de los seres humanos. El segundo es Hermes Trismegisto, quien fue un famoso legislador, sacerdote y filósofo egipcio, que vivió hacia el año 2.630 a.C., Hermes enseñó a los hombres la escritura, la música, la medicina, la astronomía, el ceremonial para el culto de los dioses, también enseñó a ciertos discípulos las ciencias secretas, tales como la magia, la alquimia, la astrología. La doctrina hermética es sin duda la corriente esotérica que más ha influido en el esoterismo occidental. Sus textos han sido estudiados por los filósofos a través del tiempo. El Hermetismo es la ciencia de la naturaleza oculta en los jeroglíficos y símbolos del antiguo Egipto. Es la investigación del principio de la vida, es la ciencia de las propiedades ocultas, de las virtudes escondidas y de las relaciones que se establecen en los tres reinos en el mundo. Estos reinos dejan aparecer entre sí afinidades y rechazos: vegetales, minerales y animales entretejen con los astros lazos que permiten la aprehensión de cadenas o de series susceptibles de comprender los secretos de la naturaleza. Para esta comprensión se necesita, no obstante, una iniciación previa, ya que en efecto entre el mundo sideral investido por la voluntad divina, el hombre y la naturaleza establecen una serie de relaciones que por si sola es impotente para expresar. La Francmasonería en sus orígenes contó entre sus fundadores a trasmisores de diversas corrientes herméticas, pitagóricas, cabalistas, mitraicas, sincretista, hinduista, cristianas etc., que con el correr del tiempo se fueron entrelazando armónicamente hasta dar origen a un sistema de grados enmarcados en una filosofía masónica. Este cuerpo filosófico liga al francmasón mucho más a los valores humanos que a la devoción de Dios, lo cual lo hace menos teósofo y un poco más antrósofo. Los neoplatónicos utilizaban un idioma geométrico para describir los cuatro niveles de la existencia, el cual se puede describir así: el punto, la parte esencial representa la divinidad frente a todo, esta se proyecta a toda la existencia a través de niveles cada vez mas complejos, la línea representa el espíritu, la superficie la psique, el alma y finalmente el sólido la materia. La francmasonería se ocupa de la superficie, esto es de la psique, pero sin las otras partes del sistema metafísico. El sistema filosófico de la masonería concibe al hombre formado por un cuerpo, una psique, alma, un espíritu y un contacto con la fuente divina. En términos específicos representa la psique mediante el Templo de Salomón, que se describe como un templo de tres niveles dentro del cual se puede tener conciencia de la presencia de la divinidad. Se puede encontrar un paralelismo entre este sistema y el modelo psicológico de Jung, el patio del templo corresponde a la conciencia individual y su desarrollo se realiza en la Cámara de Aprendices, en la cual el recién iniciado recibe simbólicamente una mirada al interior de la naturaleza de su psique y que se representa como la Piedra Bruta. La cámara central o santuario que corresponde al inconsciente personal y se desarrolla en la Cámara de Compañeros, este grado entraña un profundo trabajo psicológico e intelectual. Por último el santosantórum corresponde al inconciente colectivo que se desarrolla en la Cámara de Maestros, se entiende como que ya, con el desarrollo de la psique, se puede tener contacto con el espíritu de manera que trabajando en el seno de la estructura psicológica, especialmente a niveles mas elevados se puede ser consciente de la presencia de la divinidad. En base a estas premisas se puede entender que el individuo que se inicia en la francmasonería y explora su psique puede y debe desarrollar un papel activo en el mundo físico, o mejor entendido en la sociedad en que se desenvuelve. La Francmasonería entrega sus secretos a través de la Iniciación progresiva, es depositaria de los misterios del Apocalipsis y del Zohar. Sus doctrinas filosóficas se desarrollan en ese simbolismo que es la característica especial de su enseñanza masónica, y son las que relatan la pérdida y el recobro de la palabra, a la vez que investigan la verdad divina, ella nos conduce a la comunicación inmediata relacionada con las ideas profundas del mundo antiguo. Su objeto de culto es la verdad representada por la Luz del Conocimiento. Su veneración va dirigida sobre todo a la razón, bien comprendida como conciencia, pero se demuestra muy poco inclinado al automatismo reglamentado por las religiones. Su fundamento es el orden eterno. Su principio es la justicia inmutable que rige las leyes del Universo. Enseña la igualdad en el orden jerárquico y mira como necesario los grados de la iniciación y a la clasificación de los hermanos por orden de estudio y méritos, admitiendo todas las creencias pero rechazando las doctrinas y cultos que ultrajan la naturaleza. En ella tienen cabida todos los hombres libres y de buenas costumbres, respetuosos de las leyes, amantes del conocimiento y creyentes en un ser supremo. La Francmasonería, como Escuela Iniciática, es heredera de las Tradiciones Antiguas, por lo tanto practica la Iniciación selectiva de sus miembros y les da una enseñanza esotérica interna repartida en grados, la que solo estudian y comprenden los hombres de alma y facultades privilegiadas, estando la misma representada por símbolos que representan los más Altos Misterios y que constituye el esoterismo en la Orden. De acuerdo a los antecedentes presentados anteriormente, se podría concluir las siguientes características comunes a las diferentes ramas del esoterismo: 1.- El esoterismo corresponde a una visión holística, global o totalizante. 2, La concepción del todo, en cada caso, es de tipo sistémico y, en casos identificables, muy compleja. 3.- Corresponde a una teosofía, es decir, una doctrina o conjunto de doctrinas que buscan explicar las relaciones entre Dios, el Cosmos y el hombre, usando no sólo la racionalidad sino, además, la inspiración, la revelación, la intuición, la analogía. 4.- La visión de Dios es irreligiosa. Dios es una idea, un concepto, un principio o una engría. Dios es lo indefinible, el No Ser, todo lo contrario del concepto vulgar de la divinidad personalizada con atributos humanos. No se trata de religiones, en el sentido que no hay jerarquía eclesiástica, ni fieles, ni templos, no hay Fe en la palabra de la autoridad ni obediencia ciega de los fieles como contrapartida. 5.- La adopción de sus principios es libre y voluntaria y carece de sentido si no cuenta con la necesidad o voluntad del adepto. 6.- El concepto de conocimiento descarta la idea de llenarse de información o instrucciones. Conocer no es adoptar o adherir a una teoría en forma específica de conocimiento. Conocer significa disponer de una visión lo más total o global posible, con independencia de criterio, con creatividad. El conocimiento no sería un proceso necesariamente racional o lineal. No se conocería necesariamente cuando uno quiere, sino, mas bien, el conocimiento sería una manifestación o apertura de la luz interior, para captar lo que ya está dado. Esto requiere un entrenamiento o preparación psíquica o estado de espíritu. El conocimiento no podría transmitirse o entregarse como quien enseña un tema cualquiera. Sería un proceso gradual, durante el cual se van creando las condiciones para que se produzca la manifestación al individuo. Este proceso incluye la iniciación, los símbolos, los ritos, la sustitución analógica. 7.- El esoterismo expresa en sus tradiciones ciertas paradojas. Por ejemplo, se habla de la importancia de la trasmisión directa de maestro a discípulo, pero la importancia del libro como expresión de cultura concreta ha sido fundamental, se han escrito decenas de miles de textos y, algunos de ellos, son considerados como piedras angulares en la expresión de la doctrina. 8.- La visión sistémica es al mismo tiempo analógica, en el sentido que el rompecabezas del cosmos y la estructura del ser humano son asimilables, sobre la base del principio “como es arriba es abajo”. El microcosmos humano es análogo al macrocosmos universal. 9.- Una expresión externa formal del esoterismo es el secreto, el reservar ciertas palabras, signos saludos, ritos, etc., exclusivamente para los adeptos o iniciados. Muchas causas se han atribuido a esta forma de proceder. Se aduce causas históricas, como persecuciones, una cierta ambigüedad de lenguaje cuyas claves están culturalmente perdidas, etc. Sin embargo, queda la impresión que está en la naturaleza misma de este conocimiento o filosofía semejante forma de proceder. Se trataría de conocimientos individuales, ligados al perfeccionamiento ético y espiritual de la especie humana, los cuales no podrían ser entregados a cualquiera que pudiera hacer uso inadecuado de ellos. 10.- Se considera al ser humano como una materia perfectible desde el punto de vista de que su Uno mismo o de su personalidad. En la práctica, la Gran Obra es una acción de nunca acabar, pues no habría una transmisión genética de la sabiduría y de la ética, sino que debe construirse y reconstruirse pacientemente en cada individuo y en cada generación. 11.- El proceso de avance hacia la perfección implica iniciaciones sucesivas, en las cuales habría una espiral de progreso cuyo punto de partida, antes de comenzar el ascenso al nivel siguiente, es la muerte ritual... Para nacer y ser otro diferente y mejor es necesario, en forma preliminar, morir respecto del que se era antes. Luego pasar por las etapas sucesivas de todo mito por la vía del método denominado Gran Obra. 12.- Los cuerpos de ideas del esoterismo, en tanto capta filosofía o conjunto de doctrinas occidentales, tienen mucho en común con el Taoísmo, de origen oriental. Más aún tienen más en común con éste que con las filosofías propiamente tales o que con las grandes religiones del libro (judaísmo, cristianismo, coránica). Existe una química taoísta, con modelos, principios, normas prácticas, etc. que podría considerarse bastante más detallada y empírica que su versión accidental. 13.- Todos estos sistemas, al ser conocidos y evaluados por su aporte real, al despojarlos de los ropajes con los cuales los revisten sus partidarios o con los que lo distorsionan sus detractores, conllevan una actividad espiritual interna, un sistema de trabajo con la psiquis. En otras palabras, son herramientas psicoterapéuticas, que pretenden no sólo hacer crecer a su portador. Sino, además, llevar la sanación a sus semejantes pues, al parecer, el individuo no es más que un canal o un estabilizador de energías cósmicas. Al momento de la iniciación, el candidato ingresa al Templo ni desnudo ni vestido, en estado de pobreza y oscuridad y humildemente solicita ser admitido en nuestras prácticas y enseñanzas. Terminada la ceremonia de iniciación se le entregan los Libros del Aprendiz que lo deberá ayudar durante su aprendizaje masónico y pasa a formar parte de la Columna de Aprendices a cargo del q.:h.: Segundo Vigilante. Desde el inicio de sus estudios masónicos empieza a oír de Los Misterios, tanto Mayores como Menores, pero nadie se los explica y tampoco los encuentra ni en los libros ni rituales que están a su alcance, luego comprende que los misterios los deberá conocer y comprender perseverando en sus estudios durante su permanencia en los tres grados de la masonería simbólica, nadie se los enseñará, sólo él, a medida que comprenda que la iniciación nadie se la puede dar, solo se le enseñará el camino y siguiéndolo con perseverancia y sacrificio podrá llegar a la verdadera iniciación, solo entonces podrá comprender en que consiste el “Esoterismo” de nuestra Augusta Orden y podrá estudiar los Antiguos Misterios y comprender porque es el legado mas importante que la masonería ha recibido de los Sabios de la Antigüedad. Exoterismo se refiere a las doctrinas y enseñanzas de tipo filosófico que no se encuentran limitadas a un determinado grupo de miembros y que, por lo tanto, son susceptibles de ser divulgadas públicamente. Es el concepto opuesto al esoterismo. En nuestro recorrido durante el aprendizaje masónico, rápidamente logramos comprender nuestra simbología, y poco a poco aprendemos a escuchar al símbolo, aplicando la trilogía de pensar, sentir y actuar. Pero el símbolo jamás será comprendido si vemos en él únicamente su aspecto formal y notorio, su apariencia externa, su cara exotérica. Para que el símbolo cobre todo su valor y significación, es necesario penetrar esa apariencia y conectarnos con la energía que se oculta en su interior, con la idea abstracta que él mismo contiene, es decir, con lo esotérico, invisible, secreto y misterioso que habita dentro de aquella forma simbólica. La simbología (del griego symbolon = símbolo, y logos = tratado), es la rama del conocimiento que realiza el estudio del conjunto de símbolos y constituye parte especializada de la simbología, ciencia que realiza el estudio de los símbolos en el seno de la vida social. Generalmente se entiende por símbolo a la imagen con que física o verbalmente se representa un concepto moral o intelectual, debiendo diferenciarse los signos de los símbolos. Los primeros “significan”, es decir sirven como meros referentes o imágenes de una cosa; mientras que los segundos, a más de significar “simbolizan”, es decir, que transmiten un mensaje que constituye la idea simbolizada por el símbolo. Por lo tanto, si tenemos un símbolo masónico, el cual tiene un significado y además nos trae un mensaje, que es su simbolismo, es obvio suponer que hay un destinatario del mensaje y también un emisor del mismo También podemos darnos cuenta de que hay un lenguaje o sistema de interpretación, comprensible tanto para el emisor como para el receptor de este mensaje, el cual constituye una especie de clave o código de interpretación, y que este sistema o lenguaje responde a una concepción, creencia, filosofía o ideología. Por último, no podemos dejar a un lado el acto psicológico de simbolizar o de interpretar el simbolismos de un símbolo. Arte específica de la simbología general es la simbología masónica, la cual centra sus estudios en un conjunto de símbolos, fundamentalmente, en los instrumentos de la albañilería tradicional. La importancia de la simbología masónica estriba en que ella constituye su elemento esencial, ya que le otorga tanto su lenguaje, como su metodología docente, e incluso, es vehículo de sus principios y doctrina, además estos dos elementos son parte de las tres grandes luces de la masonería simbólica o especulativa. Así, los símbolos otorgan a sus miembros un lenguaje particular, que tiene expresiones que solo los masones podemos comprender a plenitud. Por otra parte, los símbolos constituyen mecanismos educativos que permiten el conocimiento de las doctrinas masónicas, por lo que suele decirse que estas no están escritas, sino contenidas en los símbolos, lo que les confiere la posibilidad de su presencia y actualidad. Resulta especialmente revelante el que los símbolos tienen, al interior de los distintos ritos masónicos, un doble sistema de decodificación: el uno, basado en la tradición, ha dado a cada uno de los símbolos y al conjunto de los mismos, determinados significados que constituyen una suma de mensajes-enseñanza tradicionales; el otro es la libre especulación filosófica basada en el ejercicio de la racionalidad y la libertad para la libre interpretación de los mismos. En ambos casos, los símbolos masónicos, como los símbolos en general, cumplen una función comunicadora de ideas por medio de mensajes visuales. El receptor del mensaje debe decodificarlo, es decir reconstruir su sentido, o darle uno, lo que supone el conocimiento del código o hermenéutica utilizado, es decir del sistema de convenciones socializadas que sirve para interpretar un sistema de símbolos, lo que suele implicar un acuerdo respecto de la asignación, más o menos detallada, de un significado que constituye un proceso en constante evolución. Considerando esto, muchas tradiciones masónicas constituyen códigos de interpretación rígidos y detallados, generalmente cargados de elementos morales y esotéricos mientras la filosofía es una hermenéutica o código mas débil y menos detallado, que permite una libre interpretación simbólica, desde una perspectiva ética y humanista, considerando factores socio-económicos, culturales y personales que influencian en dicha interpretación. Vista las cosas, ya no de la mirada científica, sino de la mirada vivencial de la masonería, la simbología masónica se ha centrado en el cumplimiento de su función semántica, facilitando el simbolismo o significado de los símbolos masónicos, ya desde la visión de la tradición masónica, ya desde la visión de la especulación filosófica. Puede decirse que la parte más estudiada de la simbología masónica es la semántica o significado de los símbolos de la construcción, llamado simbolismo masónico, el cual está basado fundamentalmente en la idea de la construcción del Templo ideal con variación interpretativa de conformidad con los ritos y del grado masónico de que se trate. Los símbolos usados en la masonería tienen diversos orígenes y un solo Principio. Así, hay algunos provenientes de los Magos, asociados a los sabios persas que expresaban el concepto de Dios a través del Sol y la Naturaleza. Los misterios judíos y los cristianos de los esenios, son los que mas han influido en la masonería especulativa. Los símbolos en masonería, tienen el mismo propósito que desde la más lejana antigüedad poseyó, esto es ocultar por medio de ellos las verdades que sólo la voluntad, la perseverancia y la humildad del hombre, es capaz de arrancarle a la Naturaleza y al Cosmos. Los símbolos masónicos pertenecen, en principio, a la Doctrina Tradicional y por ello, ninguna agrupación o gremio humano, puede atribuirse el privilegio de su creación. Pero esto no significa el hecho que otra escuela tradicional se los haya transmitido en heredad. Nuestra Augusta Orden imparte la instrucción masónica por medio de los símbolos los que el recipiendario empieza a conocer desde el momento mismo de su iniciación, la que lo libera de los prejuicios profanos y le permite conocer lo oculto, poniéndolo en condiciones de poder alcanzar la relevación y los hacen c consciente de conocer ciertos poderes o energías magnéticas que dentro de si mismo constituyen canales de actividad y métodos por los cuales puede adquirir nuevas visiones, percepciones y conocimientos que permanecen ocultos al profano. Mientras avanza por este largo camino de su evolución masónica, el recién iniciado deberá centrarse en develar los secretos y misterios que encierran los símbolos. “Los símbolos pueden ser naturales y artificiales. De los cuales los primeros son, por lo general producto de la sugestión y admitidos por su relación con las vivencias de los seres humanos. Los símbolos artificiales son creados por los seres humanos con el propósito de representar sus propias ideas. Estos pueden existir por un tiempo indeterminado y luego pasan al olvido de manera progresiva, mientras que los símbolos naturales perviven a través del tiempo, por cuanto están sujetos a alguna manifestación de la naturaleza que el hombre de cada época distingue mas o menos de la misma manera” (Exoterismo y Esoterismo. q.: h.: José Carrasco.) CONCLUSIONES El principio masónico que coincide de forma manifiesta con el esoterismo es el de la perfectibilidad del ser humano. En primer lugar no se trata de mejorar a cualquier individuo, sino que éste es escogido mediante un riguroso proceso de selección y se le invita a participar de forma consciente y voluntaria en el proceso gradual de la Gran Obra, morir, nacer, construir y volver a morir, son etapas sucesivas de un método del cual la Orden es la depositaria actual. Sin embargo, parece adecuado considerar a este respecto la opinión de especialistas y, para ello seguiremos las opiniones de eruditos como Oswald Wirth y Francisco González (Hermetismo y Masonería). 1.- La tradición masónica desde muy antiguo se ha mantenido ligada a los nombres de los maestros respetados como iniciadores desde tiempo inmemorial, y a través de ellos, se simboliza la ligazón con las respectivas fuentes originarias. Basta citar el manuscrito masónico de Cook, el cual expresa que la sabiduría antidiluviana fue escrita en dos columnas, Después del Diluvio, continua el mito, una de ellas fue descubierta por Pitágoras y la otra, por Hermes el filósofo. Se considera obvio que esas columnas se asimilan a las Columnas J. y B. que se encuentran a la entrada de nuestros Templos y representan las dos principales fuentes de sabiduría que dan cimiento a la Orden. 2.- Hermes sería figura familiar de los masones, en el sentido de que el hermetismo es tema de abundantes planchas y libros masónicos. Además, innumerables Logias llevan su nombre. 3.- Las figuras geométricas y los números de las Logias son símbolos esotéricos que representan las realidades humanas. Así Wirth menciona los distintivos de los tres primeros oficiales: la escuadra del Venerable maestro, el nivel del primer vigilante y la plomada del segundo Vigilante, igualdad jerarquía y equidad son los tres conceptos que aluden a las construcción de la personalidad humana, la cual exige horizontalidad de los cimientos para su solides, estabilidad y equilibrio de sus muros y dirección exacta para su perfecta ejecución. 4.- Se destaca que las corporaciones de constructores y artesanos medievales eran conservadoras de las tradiciones del esoterismo desde la antigüedad y, a su vez, los masones libres y aceptados son herederos de los constructores y cada día, por la vía de la investigación histórica, se descubren e interpretan nuevos documentos que revelan que esas relaciones fueron efectivas y reales. 5.- Se destaca además que, a pesar de los diversos ritos existentes, existen mas o menos los mismos grados básicos y, aunque su número varíe, representas grados de conocimiento, sintetizados en los nombres de Aprendiz, compañero y Maestro, que se corresponden con los ternarios o trilogías: sabiduría, fuerza, belleza; libertad, igualdad y fraternidad; etc. 6.- Existen diversos ritos y obediencias los cuales, a pesar de su heterogeneidad, tienen en común la idea del G.: A.; D.: U.: símbolo del Uno y del Todo, la raíz común que hace al ser humano parte cotidiana de las diferentes formas de materia y energía que le rodean. Además hay también un oficio compartido: el arte de la ciencia de construir, que bajo los símbolos del oficio encubre la tarea de la construcción de la personalidad individual y de la cultura de la especie. JULIO SUPERBY RIOS Ex V.: M.: Pentalpha 119 BIBLIOGRAFIA 1.- Hermetismo y Masonería. Federico González.- 2.- Esoterismo del Siglo XXI. René Guenón.- 3.- Francmasonería Universal. Juan José Oyarzún.- 4.- Introducción al Esoterismo Masónico.- Guillermo Fuschlocher.- 5.- El Esoterismo y la Masonería. Ismael Berroeta.- 6.- Esoterismo y Simbolismo. R. A. Schwaller Lubicz.- 7.- El Verdadero Esoterismo de la Masonería. Ramiro Arieta Guzmán.-

EL SIMBOLISMO MASÓNICO

 



EL SIMBOLISMO MASÓNICO 


La Masonería ha sido definida como “una ciencia de moral, velada en alegorías y esclarecida por medio de símbolos”.
 El símbolo es la expresión de una idea que esta derivada de la comparación o contraste de algún objeto, con una concepción moral o atributo. Es un signo visible, con el cual se representa una realidad espiritual, mental o invisible. El ejemplo más usado es el de la “piedra bruta”; no existe tal cosa en el plano espiritual; pero la tarea de desbastarla o pulirla esta significando la labor que debe realizar el masón de perfeccionar su carácter y su conducta. Los tres primeros grados de la Masonería -aprendiz, compañero y maestro- se llaman grados simbólicos, porque las lecciones que le son comunicadas a los candidatos en estos grados, son suministradas generalmente por medio de símbolos, tomados de las herramientas utilizadas en la construcción: la plomada, símbolo de rectitud; el nivel, de igualdad, etc. Igual cosa acontece con las religiones, especialmente las primitivas, que fueron eminentemente simbólicas: se adoraban objetos visibles, que simbolizaban la Divinidad invisible: el Sol, la Luna, el buey Apis, etc. Ello se debe a que esos objetos son manifestaciones visibles de dios, ya que son parte de la Creación. Recién con el Judaísmo se inicia la adoración del Dios invisible; pero con el Cristianismo la Divinidad vuelve a adquirir “visibilidad” a través de quien es considerado como el Hijo de dios, Jesucristo. Y ello me permite ya definir la primera regla o el primer principio del Simbolismo: TODA LA CREACIÓN U OBJETOS VISIBLES SON LA REPRESENTACIÓN SIMBÓLICA O REPLICA MANIFESTADA DE LA CREACIÓN O DE LA REALIDAD INVISIBLE, MENTAL, METAFÍSICA O INMANIFESTADA. Y en este aspecto, de todos los objetos que constituyen la ciencia masónica del simbolismo, el mas importante, el que mas prefieren los masones y el que tiene mayor significación es el Templo de Jerusalén. La espiritualización del Templo es el primer símbolo de la Francmasonería, el más prominente y el mas generalizado. Los masones han aprovechado siempre y han retenido con avidez, la idea de representar en su lenguaje simbólico al hombre interior y espiritual en un templo material. Y ello conforme a las expresiones bíblicas: “Y harán un santuario para mi, y habitare en medio de ellos” (Éxodo, 25/8). “¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros,” (Corintios I, 2/16). De modo que la labor principal del masón, como “constructor” no operativo, es la de levantar en su interior un Templo, que es su propia conciencia, para que en él more la Divinidad, que es su ser espiritual. El segundo principio del Simbolismo podría ser enunciado así: EL OBJETO PRINCIPAL DE LA VIDA HUMANA ES DESCUBRIR, COMPRENDER Y DESCIFRAR LOS SÍMBOLOS EXISTENTES EN LA PARTE VISIBLE DE LA CREACIÓN Y DE ESE MODO IR COMPRENDIENDO LA PARTE INVISIBLE DE ELLA. Y cada símbolo que se descubre y comprende produce un resplandor de luz dentro de si mismo, que hace vivir los momentos de autentica felicidad. Es como si fuera descubriendo una a una las infinitas partes del gran “rompecabezas” de la Creación. Y el tercer principio es el siguiente: EL NIVEL EVOLUTIVO DE LA CONCIENCIA HUMANA ESTA DETERMINADO POR LA CANTIDAD DE SÍMBOLOS QUE CADA UNO LOGRO CAPTAR, COMPRENDER, DESCIFRAR Y ASIMILAR. Porque en cada símbolo que logra develar, hay una partícula de dios que se le va revelando al ser humano, y a medida que va acumulando esos conocimientos simbólicos, v comprendiendo mejor la Creación. Es como se el Gran Arquitecto del Universo se ocultara detrás de cada símbolo y se fuera manifestando al hombre en el descubrimiento del arcano que cada símbolo encierra. Si el hombre no realiza esta sublime tarea de descubrir el significado de los símbolos dispersos en toda la Creación, que es el quehacer fundamental de su vida en la tierra, corre el riesgo de considerarlos como única realidad de la Creación, y por ende crea un sistema de valores erróneo, capta una realidad deformada y en consecuencia, vive en un mundo quimérico o irreal.
por el V:.H:. Enrique Bzura P.M. 

EL SIMBOLISMO MASÓNICO DE LA INICIACIÓN




EL SIMBOLISMO MASÓNICO DE LA INICIACIÓN

 Por: H:. H:. Alberto Pérez Fiallo.

 El objetivo de este trabajo es demostrar como gradualmente hemos ido perdiendo en nuestros rituales el concepto iniciático y filosófico de nuestra Orden, sobre todo en lo correspondiente a los tres primeros grados, a los que les deberíamos ir transfiriendo todas las enseñanzas, mediante símbolos, no solamente de carácter teórico y práctico, sino también de tipo esotérico ya que los mismo son tan antiguos como el propio hombre y desde tiempos inmemoriales fue la expresión más maravillosa de los incipientes resplandores del conocimiento humano. 
Es por eso que he querido mostrarles una pequeña reflexión hecha por uno de los ritualista más grande de todos los tiempos y que más profundizó en el simbolismo masónico, el querido hermano René Guénon. El símbolo no expresa ni explica, solo sirve de soporte para elevarse, mediante la meditación, al conocimiento de las verdades metafísicas. Su ambigüedad, vela y revela la realidad de su carácter polisémico, posibilita su interpretación en diversos órdenes o planos de la realidad. Por eso, cada ser humano lo penetra según sus aptitudes (calificación intelectual) en la intimidad del símbolo. La polisemia es el reflejo sensible universal de la unidad esencial del símbolo. Y es así como, después de esta abstracción a la cual nos lleva este gran ritualista es que logramos apreciar la función comunicadora, esotérica y filosófica que los símbolos nos muestran mediante los mecanismos didácticos que son los que hacen fluir el discernimiento más profundo de nuestras doctrinas. Además debemos agregar que nuestros métodos han sido, desde tiempos inmemorables, una secuencia aplicada, que con procedimientos tradicionales han expresado disímiles de efectos en los individuos, ya que no podemos olvidar que detrás de toda iniciación, el objetivo es llevar al personaje a un psicodrama, lo único que es verdaderamente esencial, es la iniciación misma con su ceremonial, puesto que es ella la que influye de una manera efectiva sobre nuestro propio ser interior, mientras que a esta fusión no podrían transformarla y de ninguna forma agregársele nada, porque lo que lograríamos seria cambiar el sistema iniciático y polisémico del mismo. DESARROLLO Desde luego, si nos ponemos a reflexionar sobre el tema, entonces tendríamos que preguntarnos, ¿Pero esto verdaderamente sucede en nuestra masonería? Donde el iniciado debería experimentar un cambio cualitativo, porque solo de esta manera, puede situarse en actitud de buscar la verdad, preparándosele así para tratar de lograr su perfeccionamiento individual y a través de él para el desarrollo de nuestra orden, Recorriendo la historia de nuestra masonería, podemos apreciar que desde 1901,² nuestros rituales tenían grandes diferencias entre sí, existiendo una liturgia propia en cada una de las logias que trabajaban el Rito Escoses en nuestro país. Tras previas investigaciones que realizamos para fundamentar este trabajo, logramos percibir que las discrepancias existentes en cuanto a ritualismos que existían, fueron agudizándose a tal punto que en 1928 el Gran Maestro de La Gran Logia de Cuba Antonio Iraizoz,³ se vio en la imperiosa necesidad de lanzar un decreto, para regularizar el ceremonial de visitas a logias por los dignatarios, no obstante esto no resolvería el problema pues seguían existiendo en los diferentes talleres, las liturgias propias antes mencionada, por ejemplo la respetable logia Libertad de Matanzas, utilizaba la liturgia de Gerardo L. Betancourt, que eran una revisión de las de el ilustre hermano Albert Pike, en la zona oriental existían las de Fernando G. y G. de Peralta y la R.L Chaparra trabajaban con las de José D. Echemendía, en la Habana por ejemplo, la respetable logia Hijos de la Viuda, tenían las de Francisco de P. Rodríguez, al igual que la RL Fecundidad, también de la Habana, poseía las liturgias de José María Ragón y no fue hasta el 26 de Marzo de 1939 que se trato de hacerse una liturgia única, para la Gran Logia de Cuba, sin embargo esto no dio resultado ya que a pesar de los muchos esfuerzos que hicieron diferentes ritualistas, hoy en día todavía mantenemos en nuestro país cuatro liturgias de diferentes autores, como lo son 1- José Garate, 2- Vicente Antonio de Castro, 3- Joaquín de Aramburu y 4- las de la Gándara. Esto lógicamente afecta el sistema pedagógico de la masonería, ya que sus enseñanzas no logran unificarse, hoy en día vemos como en los talleres se habla de usos y costumbres que parten de un procedimiento variable y que en vez de formar paulatinamente al masón, lo que hacen es desviarlo cada vez más de los preceptos masónicos. Es difícil encontrar entre los hermanos alguna concordancia sobre el simple concepto de lo que es un libre pensador, o del ideal masónico y que es simplemente lo que nos quiere transmitir algunos de nuestros Símbolos fundamentales, como el criterio que debemos tener de la liberta iniciática, o algo tan natural de la cual no sabemos cómo es que se alcanza, sin embargo siempre asemos alusión a que somos, hombres libres y de buenas costumbres, sin hacer tan siquiera una investigación exhaustiva que nos llevé a la verdadera comprensión de este criterio. Nuestro mayor reto es ir cultivando la virtud, siguiendo el camino del perfeccionamiento intenso filosófico y ilustrado que debe tener todo masón, manteniendo incólume el sentido del deber. Otro ejemplo de ello lo es a mi criterio personal el simbolismo que encierra la concepción del Gran Arquitecto del Universo, 4, que aparece hasta reflejado en las planillas que les llenamos a los profanos, en las cuales aparecen los acuerdos tomados en el convento de Lausana de 1875. Allí quedo bien claro el concepto filosófico religioso de nuestra masonería, sin embargo cuan doloroso es ver que en nuestras liturgias se enseña una idea diferente a la acordada por todas las potencias Masónicas que aprobaron dicho manifiesto. El Gran Ar­quitecto del Universo, es sin embargo, como un símbolo indeterminado, un poder tutelar y desconocido que está basado en un carácter netamente DEISTA que presenta a un ser natural no manifestado mediante ningún libro sagrado como un principio superior, primera causa de todo lo existente en otras palabras el G.A.D.U. es un concepto, Simbólico, Masónico, de un ser inexistente que representa todo lo creado. La Biblia5 tampoco tiene el carácter de libro revelado, sino el de un libro sagrado entre los demás, que atestigua la sabiduría del hombre. Y para nosotros es lo que representa nuestra fe infinita en algo superior además respeta la tradición sin tratar de saber lo que en realidad significa, lo que en ella se esconde. Esta diversidad de criterio no nos impide, sin embargo, que el espíritu masónico tenga una profunda unidad. Todos vamos buscando la verdad, y mediante este concepto exigimos tolerancia, libertad y fraternidad, dentro de un marco de igualdad. El masón, en cualquier caso, puede vivir en la logia la expe­riencia reconfortante de la fraternidad y del saber escucharse mu­tuamente, y experimenta la importancia del ritual. Que el acento propiamente litúrgico, a veces esotérico, sea más marcado en unas, o que sea mitigado por un aspecto simplemente más cultural o social en otras, el hecho es que la masonería no aban­dona sus signos, siglas, ritos y símbolos, ni debe abandonarlos jamás. En otras palabras ese es el verdadero ideal masónico mundial y por eso es que he querido mostrar en este trabajo la importancia de nuestros símbolos y su sentido polisémico sobre todo en el gran procesó iniciático en el cual hemos estados todos inmersos, y las enseñanzas que de él se derivan. Sin embargo como podríamos alcanzar esto, si en nuestra masonería no conocemos que el primer imparto visual que el profano tiene en la institución y que es con el elemento tierra, o lo que es lo mismo la Cámara de reflexiones lugar que dicho sea de paso no tiene ni los elementos simbólicos que deberían tener ni las condiciones mínimas que requiere dicho gabinete y si analizamos que es su primer contacto con este lugar, en su iniciación¹ y que representa un papel fundamental en ese psicodrama, y que debería llevar en la pared varios letreros con pensamientos filosóficos como son: Si solo te guía la curiosidad vete: Si temes que se noten tus defectos, te hallaras mal entre nosotros: Si eres capaz de fingir, tiembla, que se te conocerá: Y el más elemental de todos que es el monograma “VITRIOL”6 Sin ellos ni las paredes pintadas de un negro oscuro y sepulcral no llegaría a efectuarse tal efecto en la psiquis del individuo, ni el proceso transformador que debe suceder, cuando el profano simbólicamente entre en el vientre de la tierra para nacer luego más adelante a una nueva luz y rectificando sobre sus errores encontraría su verdadero YO interior ,es por eso que este gabinete debe ser un lugar oscuro, tenebroso y fúnebre alumbrado única y exclusivamente por la tenue luz que debe emitir una pequeña vela, esto no es por gusto, ni es porque quisiéramos ahorrar electricidad, es simplemente por la simbología polisémica que la llama de la vela significa y nos va mostrando mediante su luz, lo efímero de nuestra existencia la vela es vivificante para los antiguos cristianos la cera representaba a dios la mecha al hijo y la llama al espíritu y así gnósticamente veían la trinidad. Aquí deberíamos ver también algunos elementos como son, un vaso de agua, un trozo de pan, un pedazo de azufre y un poco de sal, el significado de cada uno de estos elementos tienen un profundo valor simbólico, el agua por ejemplo, El agua, como fuerza vital, tiene su opuesto en el fuego, y de su unión el agua se volatiliza complementando la trinidad. Formando parte de los elementos que figuran en las cuatro caras superiores de la piedra cúbica de punta, cuyo vértice es la Quintaesencia. El agua es material universal, que se adapta a todas las formas, es también fuente de vida y por lo tanto de regeneración. El pan representa la culminación del proceso alquímico y ciclo de vida. El pan y el agua son emblemas de la simplicidad que debe regir la vida del futuro iniciado. El pan y el agua son la reserva alimentaría que sirven para nutrir el germen en vía de desarrollo, por eso se encuentran en el cuarto de reflexiones, para que el profano lo reciba metafóricamente y a laves le dará la fuerza necesaria para soportar las pruebas que va a sufrir. El azufre, es activo, fijo, estable, centrípeto; significa el espíritu y el principio masculino, es el generador activo de la alquimia que fecunda o mata, es reconocido por los alquimistas como la esencia en los cuerpos como lo es el sol en el universo. El azufre junto a la Sal y el mercurio constituyen los tres principios herméticos, Azufre y mercurio aluden la derecha y la izquierda, lo activo y lo atractivo, lo eléctrico y lo magnético, lo creativo y lo receptivo, el ying y el yang que además en cámaras superiores representan las columnas. La sal, tiene un simbolismo complejo, variable según el contexto en el que aparece. Significa la unión, por cuanto mezclada con el agua se funde en ella. Figura la incorruptibilidad y la purificación. En alquimia la sal corresponde al principio fijo de la sustancia. La sal representa lo femenino, atractivo, magnético y receptivo. Estos elementos indispensables juntos con otros más como son el reloj de arena, que representa la división y el discurrir fatal de nuestro tiempo y su irreversibilidad , el gallo que simboliza el renacimiento y la vida también la vigilancia que debemos tener en todo momento en nuestros trabajos esos juntos al cráneo que es el que representa la muerte son los componentes que esencialmente lleva todo cuarto de reflexiones pero a eso se le agrega uno que filosóficamente nos lleva a las profundidades de nuestro ser interior, esta doctrina ha sido siempre y sigue siendo la misma para todos los pueblos y en todos los tiempos. En otras palabras, mientras para los profanos ha habido y hay diferentes religiones y enseñanzas, en aparente contraste las unas con las otras, para los iniciados no ha habido ni hay más que una sola y única Doctrina, Religión y Enseñanza: la Doctrina Madre, Ecléctica, o Religión Universal de la Verdad, que es Ciencia y Filosofía, al mismo tiempo que Religión. Esta Doctrina Interior –esotérica y oculta- es esencialmente iniciática, por cuanto se alcanzará únicamente por medio de la iniciación, y se muestra en el cuarto de Reflexiones mediante la Fórmula alquímica y hermética la cual ya hemos mencionado anteriormente en este trabajo que es el monograma VITRIOL que nos dice: Visita interiora Térrea, Rectificando Invenies Occultum Lapiden, “Visita el interior de la tierra: rectificando encontrarás la piedra escondida” Es decir: desciende a las profundidades de la tierra, bajo la superficie de la apariencia exterior que esconde la realidad interior de las cosas y la revela; rectificando encontrarás aquella piedra oculta o filosofal que constituye el Secreto de los Sabios y la verdadera Sabiduría. Pero ese letrero no aparece en nuestros gabinetes y no se sabemos el por qué debemos morir primero, para luego ´´resucitar´´ y alcanzar la luz de la iniciación. Ni el por qué corresponde, al Iniciado hacer abstracción del mundo exterior. En materia de fórmulas, de teorías, de sistemas, debe el candidato ejercitar su agudeza de espíritu a fin de dilucidar el pensamiento primitivo que casi siempre le aparecerá, como una verdad resplandeciente sumergida bajo una acumulación de errores. Las alegorías de la Cámara de Reflexiones se relacionan plenamente con esta búsqueda del pensamiento puro, tomado de un estado anterior a toda aglomeración. Este pensamiento generalizado, que escapa a toda expresión, corresponde a la Materia Primera de los Sabios, punto de partida de la Gran Obra. Pero miremos las cosas desde otro punto de vista. Consideremos el óvulo materno que acaba de fijarse en la pared uterina. Es una simple vesícula acuosa en el seno de la cual la fecundación parece haber encendido un foco de iniciativa de suerte que en ella se unen el Fuego y el Agua, o el Azufre y la sal7, como lo querían los antiguos ritualistas. El Candidato permanece alegóricamente encerrado durante nueve días en el seno de la tierra. Esto recuerda los nueve meses de la gestación humana. Mientras dura la prueba el postulante sólo se alimenta de pan y agua; además no habla con nadie. Estas austeridades han podido sugerir la idea de los retiros religiosos y las novenas católicas que se realizaban por los sacerdotes para su meditación. EL TRIANGULAR El único elemento que no hemos quitado de nuestros cuartos de reflexiones, es el testamento que hacemos en silencio y en solitario. Este documento en forma de triangulo debería ser entregado por el hermano terrible en el cuarto de reflexiones demostrando las formulas que eran usadas en las antiguas iniciaciones, es un pedazo de papel que además de demostrar nuestro altruismo y concepciones éticas y morales nos lleva a que nuestros pensamientos filosóficos junto con las preguntas que hay en dicho cuarto a reflexionar sobre nuestros deberes para con dios, para con nosotros mismos y nuestros semejantes, Reflexión que le señala en ese pequeño triangulo equilátero y que siempre estarán con él en su vida masónica resolviendo finalmente que sus deberes para con dios son; el amarlo y respetarlo y eso mismo lo son con el prójimo y con sigo mismo lo cual es ni más ni menos la evidencia efectiva de la unidad de el con el Gran Arquitecto del Universo. LA PREPARACION DEL CANDIDATO Antes de ser admitido en el Templo, es necesaria una preparación física correspondiente los ojos deben ser vendados, se le pone una cuerda al cuello y se le hace descubrir el pecho del lado izquierdo, la rodilla derecha y el pie izquierdo Se le descubre la tetilla izquierda, indicando con esto que el masón no debe estar separado del resto de sus hermanos por ninguna restricción egoísta. La rodilla derecha desnuda, indica los sentimientos de piedad filosófica que deben presidir todos nuestros actos en la búsqueda de la verdad. La cuerda que le ciñe el cuello nos recuerda el cordón umbilical que une el feto a la madre en el período de su vida intrauterina. Además de indicar el estado de esclavitud a sus pasiones, errores y prejuicios que arrastramos del mundo profano, en que el hombre se encuentra en tinieblas, el yugo de la fatalidad que pesa sobre él, muestra su deseo, voluntad y capacidad de liberarse de este yugo y de esa esclavitud, aceptando voluntariamente las pruebas de la vida y cooperando con su disciplina. De esta manera, los mismos obstáculos, dificultades y contrariedades se convierten en gradas y medios de progreso. Finalmente, el estado de desnudez, que constituye el tercer elemento de esta simbólica preparación, es un nuevo despojo voluntario de todo lo que no es estrictamente necesario y constituiría un obstáculo al progreso ulterior –el despojo de todo convencionalismo que impida la sincera manifestación de sus sentimientos y de sus aspiraciones más profundas. La perfecta sinceridad de las aspiraciones es, pues, la primera condición de todo progreso; pero se necesita con ella un bien entendido espíritu de humildad dado que nuestro progreso debe desarrollarse en un plano superior a la ilusión de la personalidad. Con la primera de estas dos cualidades abrimos nuestro corazón y con la segunda nuestra inteligencia al sentimiento y a la percepción de aquella Realidad meta de toda iniciación. En cuanto a la desnudez del pie izquierdo –el instrumento del andar, que abre nuestra marcha hacia delante- indica la facultad del discernimiento que debemos usar en cada paso en nuestro camino y que nos permite reconocer la verdadera naturaleza de los obstáculos y pruebas del sendero con que podemos tropezar. El pie descalzo, también nos recuerda la tradición de los orientales, que se descalzaban, antes de pisar el suelo de un recinto sagrado recordemos que en el Rito Escocés la parte que está entre columna y el ara es sagrado. EL DESPOJO DE LOS METALES El candidato debe ser culminado despojarse de todo metal, debe volver a su estado de pobreza total, ha perdido las adquisiciones, que hasta entonces le fueron útiles para llegar a su estado actual y que constituyen obstáculos para volver a su estado primitivo. Debe apartar de sí todo deseo, ambición, codicia de los valores externos para conocerse a sí mismo, debe conocer cuales sus cualidades inferiores, vicios y pasiones de su intelecto, de sus creencias ; debe aprender a pensar por sí mismo y no seguir, como ciego, el conocimiento o las creencias de los demás. Una gran enseñanza filosófica y esotérica que nos va llamando a la reflexión sobre el significado simbólico de el despojo de los metales es en ese momento que el hermano terrible lo cojera por un brazo y lo lleva a una puerta angosta que debería estar siempre a la derecha del primer vigilante como esto no existe en nuestros templos, el hermano experto que simbólicamente se ha convertido en el hermano terrible deberá hacer que el profano se agache para que entre al templo en una posición fetal aludiendo a su nuevo nacimiento en la masonería. Como ya hemos explicado estamos hablando de 4 viajes8 el primero fue el elemento tierra y ahora vienen los elementos aire, agua y fuego haciendo alusión a las antiguas purificaciones de la materia caótica que se encuentra en el alma del profano. Pero que desgraciadamente desde antes de 1917 ya en las liturgias de Gerardo L. Betancourt y en las de Joaquín N. Aramburu estas pruebas habían quedado abolidas porque dichos hermanos entendieron que habían ido cediendo el paso paulatinamente al más alto examen de las facultades intelectuales. Y pongo esto textualmente para que puedan apreciar como opinaron esos hermanos en esa época y que por suerte para la masonería de Cuba existieron otros ritualistas en aquellos tiempos que no pensaron así que creyeron que estas pruebas eran primordiales en nuestras enseñanzas. Y fue muy acertada su forma de pensar ya que hoy en el 2009 de los 155 países que practican el Rito Escocés antiguo y Aceptado todos o la gran mayoría mantienen estas pruebas como parte fundamental de su Ritual creyendo los mismos que este simbolismo iniciático no podría ser omitido porque se perdería la esencia fundamental del mismo. El primer viaje. Ahora volviendo al primer viaje que simboliza el elemento aire y que a su vez nos muestra como ese niño que simbólicamente se va formando delante de nosotros y esto se cumple en medio de los ruidos más variados y de discusiones que representan el desencadenamiento de las tempestades y de los vientos, símbolos de las falsas creencias, opiniones y corrientes contrarias del mundo, con las que hay que enfrentarse. Es la prueba del aire de las antiguas iniciaciones, como lo demuestra la purificación por el mismo que es lo que corona este viaje. También simboliza las pruebas de la vida con la que uno tiene que enfrentarse constantemente en sus primeros esfuerzos desde lo material hacia lo Ideal, dominando sus instintos, pasiones y deseos, así como las circunstancias contrarias que lo confrontan, por medio del discernimiento de la realidad profunda de la vida y del íntimo propósito de todas sus experiencias, buscando la Verdad y sirviéndose de la misma como remedio para todos sus males el candidato como se encuentra privado del más elemental de sus sentidos que es la vista empieza a experimental un profundo desarrollo de su olfato porque aquí es donde está el altar de los perfumes que se muestra mediante un pebetero en forma piramidal que contiene incienso, esto provoca una serie de estímulos psíquicos cumpliendo una función purificativa que predispone a la elevación espiritual, esto hace que se desvincule del mundo profano, también otros de los sentidos que entra en función desde el mismo primer viaje es el oído que se va desarrollando mediante la música que debería estar en todas nuestras iniciaciones, ascensos y exaltaciones. Por ello cobra especial importancia en las ceremonias y rituales, además de por su capacidad de promover las emociones. La música representa el equilibrio el orden, es una de las siete artes liberales y simboliza la armonía, que es la que debe existir entre los todos los masones del mundo. El candidato siempre debe viajar de Occidente a Oriente, simbolizando la búsqueda de la luz o sea del conocimiento intelectual a pesar de los obstáculos que encontraras en su titánica búsqueda también para no romper con el sentido de circunvalación. Representa además los primeros arranques en la búsqueda de la Luz o de la Verdad, los primeros pasos desde las sombras de la Quimera hacia la Realidad íntima y profunda que se representa, en su regreso, el esfuerzo individual que cada uno tiene que hacer para encaminar y encauzar su vida en armonía con sus Ideales y con sus aspiraciones, en vez de seguir pasivamente la rutina de sus hábitos, instintos y tendencias negativa. El segundo viaje: Ahora pasaremos al segundo viaje que se diferencia del primero por su mayor facilidad: han desaparecido los obstáculos y los ruidos violentos han dejado su lugar a los golpes de las espadas que los presentes hacen entrechocar. Esta mayor facilidad es consecuencia directa de los esfuerzos hechos en el primer viaje: en la medida en que aprendemos a superar los obstáculos que se tropiezan en nuestro camino, éstos paulatinamente desaparecen, pues ya no tienen razón de existir, una vez desarrollada en nosotros las cualidades que nos hacían falta, y la capacidad necesaria de superarlos. El choque de las espadas es el emblema de las luchas que se desarrollan alrededor del candidato, así como de la lucha individual que él debe emprender con sus propias pasiones, todo pensamiento debe ser reformado, todo error resuelto y convertido en Verdad. Esto nos indica sobre todo la negación de todo error. A esta hora incesante de transmutación, a esta progresiva purificación de la naturaleza inferior, que requiere una constante atención y vigilancia, quiere aludir el segundo viaje, que representa simbólicamente la prueba del agua, es decir, aquella especie de bautismo filosófico que consiste en limpiar o libertar el alma de sus errores, vicios e imperfecciones que constituyen la raíz o causa interior de todo mal o dificultad exterior. Esto siempre debe realizarse en un recipiente que nosotros llamamos MAR de BRONCE y que desgraciadamente ha desaparecido de nuestros talleres. Como complemento de estos primeros esfuerzos, indica la perseverancia aquí la música debería ser más fuerte se oirá un gran estrepitar de espadas chocando entre sí, también nos ara alusión a dos de los enemigos irreconciliables de la masonería que son la ignorancia y la ambición. Así como de la lucha individual que él debe emprender con sus propias pasiones, pensamientos, hábitos y tendencias negativas; todo pensamiento debe ser rectificado, todo error resuelto y convertido en Verdad. Indica además la negación del error, en la luz de la Superior Realidad, de la que se han advertido las primeras vislumbres. , en esta obra metódica de purificación del alma, que la hará digna de recibir o abrirse a sus posibilidades más elevadas, el bautismo del agua, o sea la negación de lo negativo que debe preceder al bautismo del fuego o del espíritu, o sea la afirmación de lo positivo que llevará consigo un más perfecto establecimiento en la Verdad. El tercer viaje: En este viaje será purificado por el fuego que en la antigüedad el profano tenía que atravesar por una cámara ardiente rodeada de árboles flameados que con el transcurso del tiempo esto ha ido cambiando en las iniciaciones hoy solamente el neófito pasa sus manos tres veces por lo que nosotros llamamos el altar de los holocaustos que no es más que un recipiente con algún liquido inflamable que se prenderá para la ocasión, siente el calor de las llamas símbolo de las pasiones y el entusiasmo a las que se oponen la calma y la serenidad de la reflexión que solo lo logrará por medio de la perseverancia. Aquí el hombre ha llegado a la virilidad, periodo de la vida entre la juventud y la niñez. Aspira a obtener en premio de su talento, honores, gloria y felicidad, pero lo que encuentra es prudencia y meditación al final de estos viajes. Ahora analizando el sentido estricto de los cuatro viajes comprenderemos porque el primero de ellos ha comenzado en el cuarto de reflexiones , ya que no podemos olvidar la relación existente con los elementos alquímicos después paso por los tres viajes de las purificaciones sucesivas que correspondieron al agua, al aire y al fuego sin embargo esto no basta para alcanzar la iniciación pues ha sido puesto en la línea recta y que debe mostrar su celo para vencer las dificultades y no apartarse del camino que lo lleva a la búsqueda de la perfección. Por último, sólo nos resta recordar a nuestros Queridos Hermanos que en el primer grado todos los razonamientos, detalladamente expuestos hasta aquí, viene a justificar el por qué al Postulante, se le hacen dar Tres viajes simbólicos; LA SANGRE Ahora veamos otra prueba que algunos ritualistas la siguen usando y otros no, es la prueba de la sangre, ellos aluden que es una prueba de valor que se hacía para confirmar la prueba de carácter del iniciado lo impresionaban haciendo alusión a que debería cortarse en el brazo y derramar su sangre esto se hace con un objeto de madera filoso pero que no corte, totalmente mojado para que al pasarlo por el brazo caigan gotas de él y simule la sangre que la misma al caer sobre un recipiente preparado de antemano causa el efecto psicodramático en que se quiere sumergir al individuo. Este argumento de la sangre nos recuerda muchas religiones antiguas que dan un singular valor a la firma hecha con la misma, de manera que el pacto signado con ella no puede romperse ni aún con la muerte. EL CALIZ DE LA AMARGURA Posteriormente el candidato es sometido una vez más a una de las pruebas más difundidas en todos los Países que practican la masonería. Esta es el cáliz de la amargura la cual nos describe muy eficazmente las desilusiones que encuentra quien desciende de las regiones puramente ideales, para enfrentarse con las realidades materiales. La dulzura inefable de los sublimes conocimientos que se han adquirido, de los planes o programas de actividad que se han formulado en la mente, no puede menos de cambiarse en la amargura que nace cuando todo parece ir en contra de nuestros proyectos y de nuestras aspiraciones. El cáliz se da mediante una copa que debe girar la parte superior sobre su propio eje y a la vez debe estar dividida por dentro en dos mitades, en una de ellas se encontrara un licor acre y ardiente y en la otra un brebaje dulce y agradable al paladar, el acre simbolizara el dolor que debemos sentir por la traición de quienes rebelan nuestros secretos o no cumplen con su honor, el licor dulce demuestra la dulzura y pasión con que abrasamos a los hermanos en todos los confines de la tierra estas enseñanzas no son fácilmente olvidadas ya que el candidato que sostiene la copa en su mano no debe percatarse de que han girado la parte superior de la misma para hacerle ingerir uno dulce y otro amargo. Esto se mantiene con gran eficacia en todos los rituales masónicos existentes hoy en día, es ante todo una alta lección de moral iniciática. Aquí en esta prueba se trata de recordarnos o alertarnos respecto a lo grave que pudiera ser una mala decisión en nuestro camino, es parte del proceso del perfeccionamiento individual. EL JURAMENTO Este es el momento culminante en que se le conducirá al ara para que reciba la luz y haga su juramento donde termina por ligarse con un compromiso solemne. Prometiendo por su honor guardar inviolablemente todos los secretos de la Francmasonería y no revelar ninguno de sus misterios, si no es aun masón regular. Prometerá dedicarse con toda su inteligencia a buscar la Verdad9 y consagrar todas sus fuerzas al triunfo de la Justicia. Prometiendo también amar a sus Hermanos y socorrerlos según sus facultades. En ese momento se acordara mediante una orden del venerable maestro darle la Luz y la venda cae a la señal acordada. El Templo se ilumina con repentina claridad, con la que el neófito queda al punto deslumbrado, pero a medida que su vista se acostumbra a la luz ve los asistentes de pie y que dirigen las espadas contra su pecho. No es una amenaza; con su actitud ellos anuncian el nuevo hermano que volarán en su socorro en todas las circunstancias difíciles en que pudiera encontrarse. Las hojas centelleantes dirigidas hacia él indican además la irradiación intelectual, que cada masón proyectará en adelante hacia el neófito. Así, a los efluvios de simpatía que de todas partes se concentran sobre el recién nacido, que se acoge con júbilo en el seno de la familia masónica. Como podemos apreciar esta es la parte más bella del ritual. Esta exposición simplificada pone de relieve los dos aspectos de la ceremonia de iniciación a los que se ha aludido anteriormente: el neófito es aceptado por la comunidad de este modo solemne presta ante ella juramento de sinceridad, lealtad y honestidad, comprometiéndose a trabajar en la búsqueda y exaltación de los valores humanos esenciales o espirituales, para su propio bien, el de sus Hermanos y el de la Humanidad, a la Gloria del Gran Arquitecto del Universo. Sin embargo, nuestro juramento actual, que invariablemente prestamos ante el ara. Se ejecuta con toda solemnidad, extendiendo la mano derecha en toda su longitud, tocando con la extremidad de los dedos, a la Escuadra y al Compás, que se encuentran colocados sobre la Biblia; acto que también proviene de las antiguas costumbres, aunque ahora, se practica en el sentido simbólico, el Venerable toma la espada flamígera Con la mano izquierda y extendiéndola sobre la cabeza del neófito, pronuncia la fórmula de consagración, dando 3 golpes de mallete sobre la hoja. Después toca con la espadas hombros del neófito o la cabeza del mismo y lo invita al Oriente por ser un DIA de júbilo una vez allí lo abraza llamándolo “mi hermano” única expresión que el recién iniciado recibirá en lo sucesivo. EL MANDIL Al mismo tiempo se le reviste con las insignias de su grado: un mandil, emblema de trabajo que recuerda al neófito que un masón debe siempre llevar consigo como símbolo de pureza y de trabajo que. También los grandes hombres se honraron llevando el modesto mandil de piel de cordero. Claro en el caso de nuestro país es de tela y en el mejor de los casos puro y sin manchas el debe ver en este mandil el cuerpo físico, la envoltura material, con la que el espíritu jura que se propone ir en busca de la verdad unido a sus Hermanos, apoyándose en ellos y apoyándolos con el mismo fin. El hecho exalta el sentido fraternal del hombre como virtud que puede y debe ser elaborada desde la autenticidad del individuo. Ésa es la diferencia respecto a la simple adhesión a una causa y el amor e entrega total a una verdadera y justa. LA PALABRA SAGRADA Posteriormente ya en el Oriente el venerable maestro le dirá al oído uno de los principales medios para lograr identificar a un hermano Masón que posea el primer grado, cualquiera que sea su raza, su nacionalidad y el Idioma que hable, se refiere la forma de transmitir la palabra sagrada del Aprendiz Masón, la misma que invariablemente se expresa al oído, inmediatamente después de haber dado los Tocamientos, de la manera especial que ya nos es conocida. Entre tanto, queda aquí demostrada la justa y razonable aplicación de los sistemas masónicos, cuya interpretación nos la define toda la iniciación y que va llegando a su culminación cuando el venerable maestro le da categóricamente la palabra sagrada del Aprendiz Masón, en su simbolismo filosófico, deletreada y al oído y esto es porque el aprendiz representa a un niño que acaba de nacer dentro de este proceso iniciático. Para terminar, sólo diremos que a este concepto, hablando en términos materiales, se le considera como la base de los Principios, de los Medios y de los Fines, que forman un conjunto de fuerzas has tratas, origen de todos los fenómenos que mantienen en constante actividad a la naturaleza; y que por lo mismo, resultan causa y efecto de todo lo creado y conocido dentro del seno de lo que existe en el Universo. Podemos asegurar también, por medio de la más alta acepción de la palabra fuerza, que su influencia como agente generador y germinador de los fenómenos Naturales, se refiere precisamente al Emblema de la divinidad, como un Ser superior, cuya definición es como ya nos aviamos referido anteriormente, que es la creación material y espiritual, que mantiene al Universo en constante Movimiento y Actividad. Así afirmaremos definitivamente, que la fuerza de voluntad en el hombre, es el factor que lo inspira y lo conduce a través de las incidencias de la vida, hacia el perfeccionamiento propio de nuestro yo interior; puesto que ya sabemos que invariablemente, lo posibilita para entrar de lleno en la lucha, por el bienestar de su existencia; lo que indica, de manera concluyente, que en esa forma ha conseguido moldear su materia, imponiendo su voluta, para poder ser útil a sí mismo, para lograr servir a sus semejantes, y para admirar y venerar al G. A. D. U10. Enseñanzas absorbidas desde el cuarto de reflexiones mediante el triangular que se nos entrega. RESTITUSION DE LOS METALES La ceremonia iniciática finaliza en el mismo punto en que tuvo su principio: habiéndose hecho sentar al recién iniciado en el lugar que le corresponde, es decir, en el Oriente, para que pueda proceder de allí en el simbólico camino que, en sentido inverso a la dirección de sus viajes, en su progreso masónico; después de la proclamación y del reconocimiento de todos sus hermanos, se le restituyen los metales, cuidadosamente guardados, de los cuales había sido despojado al comenzar la ceremonia . Es claro que la restitución tiene también un significado simbólico: después de haber aprendido a pensar por sí mismo, puede recibir nuevamente las posesiones intelectuales y materiales de que antes tuvo que despojarse para poder emprender el Camino de la Verdad. Ahora tiene el deber de hacer de las mismas aquel uso sabio para el cual solamente se le restituye su posesión, pues todo indistintamente nos ha sido dado y se nos da para su uso. No existe posesión de ningún género que podamos retener para siempre: ni nuestras propias creaciones intelectuales, solo transmitiéndolo como lo hemos recibido, en beneficio de los demás: esto nos lo enseñará el primer uso que hará el recién iniciado de los metales que le han sido devueltos, dando su primera contribución a la más elevada muestra de filantropía Masónica. LA CADENA DE UNION Aquí deberíamos formar la "Cadena de Unión" que simboliza tan perfectamente la unión de todos los masones del mundo así. Es ahora más fácil comprender por qué el Aprendiz aprende a establecer sus ideas de cómo se convierte de él en Piedra Bruta a Piedra Cúbica, a fin de que puedan aparecer a la vez la exigencia y la existencia de un Centro que la genere y la sostenga, centro Ignorado de todos aquellos de quienes únicamente las "manos" forman la Cadena de Unión. Es decir la verdadera mentalidad materialista, de los Masones que sienten que en este caso es nada mas un simple agarre de manos, todo lo contrario que a lo que realmente ocurre pero esto no puede lograse con una simple observación porque solo con una valoración penetrante y profunda permite entrever en ello todo su recóndito significado. Podría ser que quienes le han dado poca importancia al ceremonial tomen conciencia de que dejando que estos se empobrezcan e incluso que desaparezcan ciertos símbolos fundamentales de la Iniciación, privaran a la mayoría de los hermanos del acceso al verdadero Conocimiento y les incitan a la pereza intelectual, en ese "lugar sagrado" único que es la Logia, dejándoles o haciéndoles creer que "trabajarán" mucho más fácil y que estos ceremoniales no encierran ningún conocimiento y sin embargo lo que han logrado es ir en contra de la verdadera realización de la iniciación". LOS GUANTES Algo que también hemos ido dejando atrás en el olvido la entrega de un par de guantes que simbolizaban nuestra entrada en logia y nos hacían comprender que las manos de un masón deben conservarse siempre puras, y sin mancharlas en las aguas cenagosas de los vicios, también se le daba otro par para la dama que mas él quisiera sin explicarle cual este es el único momento que tiene un hermano de entregar a la dama que el desee un obsequio de su logia. Algo que también creemos importante, es la instrucción que debería subrayar el orador con respecto al triangular, y la importancia que tiene para el masón, la palabra así debería hacer gala de los conocimientos más esenciales del simbolismo de la liturgia, por la cual trabaja y entre otras cosas del número del grado, del lugar en que deben estar situados los aprendices, del mandil, sus dimensiones y lo que representa, igualmente de los objetivos esenciales de la masonería, profundizar muy brevemente sobre el carácter fraternal y filantrópico de la misma. Esto bastara para comprender en esencia la magnitud del proceso iniciático y sus más esenciales objetivos al comenzar el ceremonial. CONCLUCIONES Hemos llegado al término de esta reseña interpretativa de los símbolos del primer grado, gen la cual nos teníamos propuesto, como objeto fundamental, dar a quienes ávidamente buscan la Verdad, la posibilidad de penetrar y reconocer el sentido iniciático de dichos símbolos, una clave que le sirva para abrir, por sus propios esfuerzos, los conocimientos prácticos de lo que es una autentica preparación masónica tras la cual se va formando el profano hasta convertirse en un verdadero iniciado. Y por eso creo necesario, que el iniciado puede considerase, desde su comienzo, que ha entrado a una escuela de formación humana, en la que, abandona completamente las formaciones materialistas que pudiera haber recibido en el mundo profano, y se transforma en un miembro de una asociación cosmopolita que lo va acoger en su seno y lo hará un hombre diferente por la lengua, la cultura, la religión, la raza, pero que coincidirá en el deseo común de todos, de perfeccionarse por medio de una simbología de naturaleza mística o racional, y la que nos va ilustrando a ayudar a los demás a través de la filantropía y la ilustración. Por lo demás, eso no quiere decir que aunque hayamos estimado hacer un minucioso estudio y asta en cierto modo pedagógico, este proyecto no es todavía manifiesto en la institución, ya que se trataría sólo de estudiar de una forma individual la iniciación, y que desde luego no podemos hacerlo mediante la simple lectura de una de nuestras liturgias y mucho menos la de aprendiz solamente , sino que a mi criterio personal lo que debemos es de profundizar en el sistema iniciático de todo nuestro ritual, en general, algo que algunos lo ven como idea fantástica y prácticamente imposible, de realizar ya que el procedimiento pedagógico que nos va mostrando este psicodrama no se nos manifestaría jamás mediante la difusión que se pueden hacer a este respecto con las efímeras intrusiones que a acostumbramos a dar en nuestros talleres, y que lo que nos revela es la falta de instrucción y conocimiento existente en nuestro país sobre la verdadera naturaleza polisémica del simbolismo masónico y del rito en general, puesto que la naturaleza misma del tema se opone a toda delimitación rigurosa que pudiera existir, claro que no se concebiría tener la pretensión de que he querido tratarlas todas a profundidad aquí en este trabajo sin saber que podría haber omitido algunas de ellas. En complemento, todo lo que se puede hacerse es considerar algunos aspectos fundamentales, y nuestra intención ha sido esencialmente tratar cuestiones concernientes a la iniciación en general; así por lo tanto, es como creo debe de entenderse. Puesto que el conocimientos que nos brinda la iniciación se dice que es impenetrables, para el entendimiento profano, pero yo creo que si seguimos, como vamos en un tiempo muy breve, tampoco las comprenderemos nosotros los iniciados, y si no somos capases de crear sistemas formativos que le valla mostrando al masón cuales son las enseñanza y los principales fundamentos de las doctrina masónica, que están llamadas no sólo a proporcionarles a los hermanos el discernimiento, necesario para su futro desarrollo intelectual, sino también a procurarles un desarrollo gradual en cada una de las etapas de su formación como ser humano y también una paulatina comprensión de los principios básicos del trabajo masónico. Y de forma gradual irles inculcándoles el hábito de la lectura, y de la tenacidad en el trabajo investigativo, desarrollándole también el pensamiento, las palabras y las energías intelectuales que constituye una importante función de la docencia masónica. Nuestro trabajo, sin querer pretender tener la verdad absoluta a tratado de aclarar a cada uno de nosotros en el místico recogimiento de nuestro propio Cuarto de Reflexión, que se dirige por esta razón más íntima y directamente a todo masón, para encaminar y guiar sus pasos en el Templo de la comprensión, en donde, sin embargo, sólo puede entrar por sus propios esfuerzos. Por esta razón deseamos que los hermanos hagan completa abstracción y interioricen lo necesario de rescatar nuestro rituales para que la masonería no pase hacer un Club social donde nuestra existencia no tenga razón de ser. Lo primero que se debería hacer es conformar una liturgia propia de Cuba y no de ningún ritualista en particular, todos los países poseen una reconocida por la potencia masónica a que pertenecen. A las nuestra le convendrían tener un léxico mas actualizado que fura concerniente con la gramática de nuestros tiempos, y que también inculcara al iniciado a una verdadera reflexión de nuestros ceremoniales, unas liturgias indiscutiblemente formadoras del más avezado pensamiento masónico, además que estén estructurada de la mis forma en que lo están la de los 155 países que practican el Rito Escocés Antiguo y Acertado. Esto asociado a varios cursos de formación que deberían impartirse de carácter pedagógico y funcional, los cuales servirían de instrucción teórico practica para todos los funcionarios, y personal directivo de todas las logias del País, lograría un mayor discernimiento de nuestra enseñanzas principales creando el tan necesario sistema formativo del que hoy en día adolece la masonería.

domingo, 23 de mayo de 2021

Banquetes y Agapes en Masoneia





BANQUETES Y ÁGAPES EN MASONERÍA

 Texto . Víctor Guerra 


El comer y la Fiesta Los banquetes o ágapes han tenido siempre una fuerte presencia en toda nuestra historia como raza humana. En ocasiones va a ser la religión quien va a acentuar, aún más si cabe, el sentido ritual de esos encuentros gastronómicos que estarán que por otro lado estarán presentes en los más diversos pasajes de nuestros periplos existenciales, y como no, incardinados en todos los continentes y nacionalidades; con actos que van desde la alegre celebración como pueden ser los bautizo o las bodas; ritos iniciáticos de todo tipo, llegando al triste momento de tener que despedir a nuestros difuntos en su pase al Oriente Eterno; tal y como podemos leer en Virgilio, cuando versa sobre los ágapes de los rituales fúnebres. Por tanto podemos decir que toda nuestra historia está relacionada con la acción de una actividad como los alimentos o la propia acción del comer que como vemos están en íntima relación con la celebración como acto lúdico festivo. Los Ágapes y la Masonería y su sentido Ainsi Mes Fréres, jouissons sans trouble d´une société vive et enjouée, qu´une gaîte douce une plaisenterie fine vienment embellir nos banquets, que le fleurs les plus belles réjouissent nos sens, craignons seulement que leurs parfums trop savourés ne produisent l´Ivresse. Hennzezel. Orador de la Logia Henri IV, al Orient del Regimiento de Toul-Artillerie 1.777. Es una cita algo moderna, con respecto a una masonería que casi podríamos decir que nació en torno a los ágapes y los banquetes, que primeramente tenían una expresión más cotidiana como nos indica Juan José Iglesias del Castillo[1], que en la antigüedad “Las palabras compañero, compañerismo, (compagnon o compagnonnage), son formas primitivas medioevales como se conocía la masonería y que tiene su etimología en “cum panis”, los que comparten el pan, y que reflejaba de forma popular una ceremonia que consistía en reunirse en la logia y compartir allí fraternalmente los alimentos que se dispusieran ese día” Pues bien, esos momentos de comidas compartidas eran aprovechados, como hasta hace no mucho se hacía en los gremios de albañilería, que utilizaban las pausa para la comidas para tratar los problemas y hechos de la corporación, que como nos indica el autor antes mencionado en ellos “se celebraba una especie de tenida informal en la que se dirimían los asuntos de familia”. La misma fundación de la Gran Logia de Londres llevada adelante por cuatro logias londinenses. se hace precisamente en torno a los locales en los cuales se reunían una serie de hermanos masones, se trataba de las tabernas denominadas: The Goose & Gridiron (La Oca y la Parrilla), The Grown (La Corona), The Apple Tree (El Manzano), o The Rummer & Grappes (La jarra y las Uvas). Cuya existencia va a permitir que en la discreción de la noche, como dice Yves-Pierre Beaurepaire[2], en su trabajo de entrada sobre los Ágapes, que la sociabilidad masónica pueda desarrollarse libremente, aunque ello no parece que concuerde muy bien con la imagen de una discreta sociedad que reivindica su reconocimiento como élites sociales y culturales. Tal vez esa noción que expresa Beaurepaire, haya que ponerla en relación a las necesidades del momento, y a las propias costumbres locales de los ingleses y sus inclinaciones en cuanto a los espacios de encuentro y desarrollo como sociedad en los cuales vemos por ejemplo que el “Pub” la taberna juega un papel preponderante. Además de contrastar que pronto todos estos encuentros en tabernas que dan lugar a una sensación de que se estar de francachela, pasarán a celebrarse en lugares más íntimos, y más con las estructuraciones obedienciales de finales de finales de siglo, en las cuales vamos observando que el panorama de los trabajos varió bastante, tanto en su estructuración y desarrollo. En todo caso, ello nos adelanta una idea capital que no puede ser obviada, el papel que podían jugar, no ya las comidas fraternales que se nos describía anteriormente, sino la sucesión de ágapes y banquetes que se daban en aquellas primarias y primigenias reuniones masónicas, que no eran comilonas sin cuartel, sino la trabazón de lazos fraternales, durante un acto social como el comer, a modo de una permanente exaltación de los sentimientos que ennoblecen y adornan el carácter del ser humano como el amor y amistad, y donde se da cabida a un concepto capital en la masonería como la Fraternidad. Los ágapes y los banquetes dentro de la concepción masónica juegan un papel social y cultural importante, no porque constituyan una actividad relacional más de la logia, o del Capítulo, sino porque están concebidos a partir de toda una corografía de gestos que se han venido denominando como “trabajos de mesa o “trabajos de masticación” los cuales a través de ellos fijar una serie de enseñanzas, de reglas que marcan y moldean de forman muy determinante los rituales masónicos dedicado a los ágapes y banquetes. La actividad festiva del banquete, pasa de este modo del jolgorio de la taberna al sincretismo de la logia sumergida en el silencio que envuelve a los ágapes y banquetes, que además a lo largo del siglo va modificando su estructura, pasando de esa archiconocida idea de la francachela que exponen las divulgaciones antimasónicas a un simbolismo seudo-místico, en todo caso, y en muchas ocasiones, sin más repercusión social que un simple encuentro convivencial entre fraternos miembros de una sociabilidad un tanto peculiar. Al respecto debemos precisar que en los encuentros rituales de la primera mitad del XVIII, los ágapes son manifiestamente la parte más importante de la ceremonia, los cuales podían durar entre tres y cuatro horas, duración que contrasta con la brevedad con la que se llevaban a cabo la apertura y el cierre de la Logia, y la recepción de Aprendiz-Compañero, todo comprendido y tomando como ejemplo el procedimiento expuesto en la divulgación de René Hérault, la “Recepción de un Francmasón” de 1737, vemos que la ceremonia tiene una duración de alrededor de veinte minutos, a lo sumo. Es un ejemplo claro de la potencia e importancia que este elemento de confraternización tenía en las agrupaciones convivenciales. Sin embargo será a partir del siglo XIX, cuando se da una apertura que intenta exteriorizar parte de ese cerrado mundo masónico al mundo profano, y viceversa, no tanto como un escaparate de vanidades, sino enriqueciendo el ritual del encuentro festivo ante una mesa con los elementos participantes de los ágapes y banquetes. Así tenemos una expresión más viva y si acaso más profana, tal y como encontramos en el periódico La Verdad de Oviedo, que en 189 Así fue como los ágapes y banquetes se fueron complementando de forma intensa con toda una cohorte de conceptos, temas y temáticas que van desde los adornos a las viandas, pasando por los diseños de la propia cubertería, a las decoradas vajillas con claras alusiones masónicas con grabados de grado, o simbólicos. Todo un juego de ricas cristalerías que se adornaron con lemas, e inscripciones de todo tipo, una rica iconografía que se irá amoldando a la exigencias sociopolíticas y masónicas tanto rituales como con respecto a los posicionamientos de las Obediencias. Un desarrollo iconográfico que vendrá parejo al desarrollo industrial y que junto con la literatura y cancioneros al uso reflejarann perfectamente el espíritu de trasmisión que imperaba en el seno de la esta sociabilidad denominada la masonería, y que va a plasmar en unas nuevas formulas como son los rituales de mesa o masticación, en los que además va a jugar un papel importante Vicent La Chapelle, inventor del arte culinario moderno, miembro católico y orangista y Venerable de la logia L´Arc-en –ciel situada al Oriente de Londres, aunque su papel haya quedado un tanto desdibujado por otros desarrollos historiográficos. Hay que tener en cuenta que está sin abordar la historiografía de la masonería y su relación con todo lo que tiene que ver con el arte culinario y sus temas trnasversales. Como vengo exponiendo son todos estos elementos los que juagaron un papel importante en dichas reuniones convivenciales, de los cuales nos han quedado interesantes muestras como es el diseño de los elementos instrumentos que permiten el ágape o el banquetes donde nos encontramos con materiales y soportes de todo tipo los cuales fueron adoptados para trasmitir desde los conceptos simbólicos a los conceptuales o filosóficos, asi vemos ricamente adornadas soperas, cubiertos, platos y copas, lo cual no se quedó en ese marco sino que incluyó mantelerías, muebles, y otros utensilios como encendedores, pitilleras, etc. Los cuales jugaban un papel preponderante, y que bien por encargo o bajo demanda cubrían las necesidades de las logias, o de los propios masones, sin olvidar los interesantes rituales de masticación. Algunos ejemplares de esa gran producción se encuentran actualmente en los más variados museos de las Obediencias masónicas. Por eso que cuando uno observa, por ejemplo, el fondo del Gran Oriente de Francia, dedicado a todos elementos relacionados con la gastronomía, iconografía y literatura, se queda pensando en el valor que desempeñó el acto del ágape dada la grandeza y la riqueza simbólica de los motivos decorativos e iconográficos de cada elemento a utilizar que venía a prestigiar a la propia logia, en cuyo seno por ejemplo se encontraban esas lujosas cristalerías de las que hablaba, que tenía un papel preponderante a la hora de libar los brebajes espirituosos, o los vinos con que se agasajaban los Hermanos momentos antes de entrar a los trabajos, o después cuando estos ya se encontraban sentados la propia mesa del banquete. Es en el momento de esa contemplación de todo ese rico universo tan diverso como plural, que se va a contraponer con el reducido contenido simbólico del templo a la desbordante icnografía sita en los ágapes; que jugaba una función de refuerzo ideológica y simbólica, e incluso identitaria, que se veían a su vez reforzados en esa dimensión que antes describíamos, por otra expresión más viva como son las canciones al uso, que no dejaban de tener una dimensión pedagógica a la hora de ejemplarizar las virtudes tanto del masón como de la Orden, aunque no por ello dejaban de existir canciones con un aire más festivo y crítico que simbólico. Está claro que no se puede obviar el elemento ideológico que jugaron estos encuentros gastronómicos en el seno de la sociabildad masónica, los cuales pasan por el abanico de situarse en distintos planos desde un desarrollo neutro con el “stablisment” político-religioso y por tanto el ser asépticos en esas manifestaciones en el cual a veces se había atrincherado la logia, con independencia de la adscripción de sus miembros, como vemos se desarrolla la masonería inglesa, al papel activo, casi de club político que juegan algunas logias en la Francia revolucionaria. En este sentido no hay nada más que leer los diferentes rituales para observar esa evolución o necesidad, de situarse en el campo neutro, o situarse en el campo más activo y rupturista, bien en unos casos saludando a la monarquía con brindis al Rey o al Emperador , o enrocarse con el espíritu republicano que invadió las logias en un contexto de liberalismo político en el cual ambos, masonería y movimientos políticos, compartían un especial gusto por los banquetes y ágapes, con independencia de estar en consonancia con el país, o con el régimen donde se desarrollaban los trabajos. En ocasiones ese espíritu que hubo en las logias ubicadas en el espacio temporal del liberalismo hizo que las simples canciones masónicas del siglo XVIII, fueran sustituidas por símbolos más fuertes como las banderas, o canciones de corte más politizado. Es este tipo de encuentros de tipo gastronómico donde la sociabilidad masónica mejor se ha manejado dentro de los ámbitos políticos, como se comprueba en los momentos de las fuertes luchas laicistas libradas por los librepensadores masones, o la participación activa en los distintos procesos revolucionarios o simplemente políticos. Los Ágapes en la historia masónica Cuando buscaba materiales bibliográficos para abordar este pequeño trabajo quedé asombrado de la poca bibliografía existente al respecto de estas reuniones, en claro contraste con la riqueza simbólica en los elementos que formaban parte de este tipo de encuentros gastronómicos que adornan y complementan los trabajos masónicos de la Tenida de Logia. En las enciclopedias y diccionarios masónicos al uso, el tema se ventila en apenas unos párrafos y en ellos las entradas o referencias se hacen, en muchos casos, con aportaciones muy generalistas, y por tanto alejadas de la profundidad de tales ceremonias rituales que se desarrollan a lo largo de todo el universo y continente en el que está implantada la masonería masónico. Ante esa aquiescencia por parte de los historiadores y monólogos de no prestar mucho interés a las cuestiones gastronómicas -logiales, que por cierto tiene, un fuerte reflejo en la literatura masónica y antimasónica en los siglos XVIII y XIX, donde encontramos abundantes descripciones sobre este tipo de trabajos de masticación, como las que presenta el libro de abad Pérau Les Secret des francs-maçons (1744) o Le Repas des Maçons, o Les Liaisons dangereuses de Chordelos de Laclos. Muchas de estas obras nacen al calor del afán vouyerista del populacho, bien alimentado por diversas esferas antimasónicas, que produjeron gran cantidad de libros de esta naturaleza; pero no pudiendo recurrir a ellas, además que ello amenaza con sobrepasar los límites de este trabajo, no queda más remedio que utilizar otro tipo de documentaciones que nos puedan dar alguna pauta. Lo que se puede observar nada más aterrizar en los rituales relacionados con los ágapes y banquetes masónicos, es que en general éstos guardan, casi todos los que conocemos que tampoco son muchos, una cuasi idéntico desarrollo ritualístico; eso sí cada uno siendo coherente con el rito en que trabaja la logia, que será demás el que determine la ubicación de unos elementos u otros, o se tengan que hacer tales o cuales maniobras, o saludos o brindis, etc, así encontramos las aclamaciones en un ritual o en otro bien se trate del Rito Francés (RF ) con los Vivats , por el contrario en el Rito Escocés Antiguo y Aceptado se exclamarán los típicos Houzé. Otra impresión que se entresaca al leer los rituales es que el desarrollo de todo este tipo de actividades gastronómico-convivenciales se aleja bastante del imaginario popular, como expone además una de las obras citadas, dando un puntual reflejo de su desarrollo: “Los masones no conocen dentro de sus festines ni la intemperancia, ni los excesos, su conversación ordinaria suelen versar sobre las ventajas de la fraternidad, o sobre cuestiones absolutamente indiferentes. Ellos observan sobre todo un silencio respetuoso en torno a la materias de religión de religión y del Estado” Sin embargo nos puede extrañar otra cuestión como es la militarización de los elementos que van a jugar un papel simbólico en el ágape o banquete masónico. Si bien en logia los elementos generalmente no son belicosos, teniendo especial cuidado en clarificar ante algunos de ellos que no son elementos dañinos como las espadas, sino que juegan un rol bien de identidad ciudadana que portan en algunas ocasiones los Hermanos, o en todo caso de defensa como sucede con la espada del Guardatemplo, en contraposición tenemos que los elementos básicos del encuentro grastronomico-convivencial masónico amparado en una base ritual se va desarrollar en parte por medio de toda una terminología guerrera: la pólvora fuerte (vino), los cañones (copas) los cuchillos (espadas), beber (cañonazo) etc.. Lo cual a veces resulta un tanto ridículo o chocante en gentes tan pacíficas y en una actitud tan tranquilizante como puede ser una comida logial, y que vuelve a colocarnos en esa rara ambivalencia que a veces se coloca la masonería. Dicen y escriben por esos largos mundos, que esa militarización obedece a la instrumentalización de la masonería por los ejércitos napoleónicos y que de aquellos gustos y maneras pues quedó impregnado en los ágapes y banquetes masónicos. No se sí será una leyenda urbana, ya que no siempre las logias fueron militares, y por poner un ejemplo la expansión inglesa hacia Francia y Centro Europa se hizo en base a logias de funcionarios, embajadores, y gentes de alta alcurnia alejada en gran parte de los militares. Aunque entrando en un terreno más irónico podemos decir que brindis tan armados de cañones y pólvora es como si fuera, en todo caso la representación de un acto “revolucionario” que las logias al emplear tales substantivos y calificativos guerreros estuvieran dispuestos a realizar “por las bravas”, pero dentro de una conformación pacífica. Ironías aparte, apuntar que el tema de los Ágapes y Banquetes ya están recogidos en las compilaciones realizadas por George Payne en Reglamentos Generales, entre las que se encuentra la regla XXII, que nos habla de una gran fiesta en el día de San Juan Bautista con motivo de la elección del Gran Maestro de la Gran Logia, en las siguientes reglas se van dando pautas de organización y realización de estos famosos encuentros que generalmente solían estar muy reglados y ritualizados Así fuerte formalidad la podemos comprobar en la carta que escribe la logia Triple Unión (1762) a la Gran Logia comentando punto por punto que los “ Status Généraux de 1755: Artículo XXXII prescriben que “Está expresamente recomendado al Maestro hacer observar un profundo silencio durante la Logia de Mesa, y de castigar a los contravinientes, por una vez con un ejercicio sin honor, por una segunda con la demanda pecuniaria de tres libras, y por la tercera vez el Maestro cerrará la logia, se retirará del Banquete, así como todos sus oficiales. Nada mejor imita una Torre de Babel que una logia mal gobernada donde los Hermanos nunca obedecen. Ante tal cuestión la logia, que debía ser una taller rural, alejado de las tumultuosas grandes urbes, pregunta atendiendo a la idiosincrasia de su paisanaje: ¿Qué sí en las logias de provincias poco numerosas, el Silencio riguroso en la mesa debe ser demandado? , ya en el caso afirmativo cuando el Venerable interroga sobre el catecismo en forma de conversación distendida, u otras acciones que se describen en la misiva, tal cuestión contribuiría en alegrar los banquetes, ya que de lo contrario “los hermanos en continuo silencio enmudecerían y desde luego y se disgustarían”, y es de suponer que si tal norma dse debía cumplir pues los Hermanos terminarían abandonando la logia. Pero el mundo logial y fraternal de los ágapes y banquetes, no queda circunscrito a la masculinidad de las logias, sino que la llegada y propagación de las Logias de Adopción, compuestas por mujeres van a generar todo un marco nuevo de relación y de ordenamiento social, de clase y de género, que alcanzará también a los encuentros que venimos comentando, aunque tengamos autores como Chordelos de Laclos, ponga pegas y hable de ciertos desordenes, o coacciones a la hora del explayamiento del mundo masculino. En todo caso es un tema atractivo aún sin tocar, y que merece un trabajo profundo para ver como esta llegada reformaba todo una arquetípico encuentro. Los trabajos de Mesa en el Regulateur El texto ritual de los Trabajos de Banquete de Rito Francés, en parte se debe a una primera redacción presentado por el Hermano Salivet el 12 de agosto de 1783, durante la 31º Asamblea de la Cámara de Grados, del Gran Oriente de Francia, la cual tomó el testigo en este ingente trabajo de normalización de la masonería continental francesa para los grados simbólicos –cometido que a priori no era el suyo- y delegada a tal efecto por el conjunto de las tres Cámaras Reunidas –Cámara de Administración, Cámara de París, Cámara de Provincias-, de las que ya hemos hablado en el libro del Ritual de Rito Francés. Grado de Aprendiz, donde exponíamos la gran división existentes entre estas cámaras debido en parte al peso que tenía la Cámara de Paris, con respecto de la otras. Intensos debieron ser los debates, pero menos que en los rituales de logia, ya que los comisionados debían estar bastante agotados con los debates en el Orden de Aprendiz, y llegados ante el Ritual de Banquetes, este parece que no tuvo tantas reformas y fue rápidamente aceptado, siendo editado en 1801, a continuación del Ritual correspondiente al Grado de Aprendiz de Rito Francés. Tales hechos aunque encerraban en sí un trabajoso de celo y cansancio dejan traslucir, dada la prontitud con la que se aprueban y se incorporan al ritual, la trascendental importancia que tanto para los masones del siglo XVIII como para los del siglo XIX , tenían estos Trabajos de Banquete y Masticación. Tras los justos y perfectos trabajos de la Tenida de Logia, venían a continuación estas asambleas ritualizadas de carácter gastronómico, constituyendo en los primeros tiempos, la parte más extensa en duración de todo el conjunto de los Trabajos llevados a cabo en el día. Podemos a tal efecto comprobar la génesis de la práctica, hoy tan popular en todos nuestros Trabajos, la de formar la Cadena de Unión, que en aquellos tiempos aparecía también integrada como parte fundamental de estos banquetes con su mensaje de universalidad y unión, tras el séptimo y último brindis de la Tenida de Mesa. Estamos por tanto ante un ritual sobrio, cargado de emotividad que tiende a la unión fraternal y que se culmina en muchos caso con los Cánticos de Clausura, cuyas letras e incluso partituras están siendo recientemente recuperadas siguiendo la estela de los populares y diversos cancioneros muy prodigados en el Siglo XVIII, como el de Naudot o los de La Lire Maçonne (con sucesivas publicaciones desde 1768 a 1787), canciones y cánticos muy popularizados que aparecían a veces con el nombre del título cambiado. Este ritual que presentamos de los Trabajos de Banquete de Rito Francés, fue copiado textualmente en la edición de la Guide des Maçons Écossais o Cahiers des trois Grades Symboliques du Rite Ancien et Accepté (circa 1820), en su "Loge de table" ou de Banquet, con mínimas variaciones expresados en los saludos a la espada, y la utilización de las exclamaciones que en el (REAA) son Houzzé en lugar de los Vivat de las aclamaciones del Rito Francés. En cuanto a la periodicidad de estos encuentros vemos que después del siglo XVIII estos consistían básicamente en organizar dos banquetes solsticiales, que es lo que estipula, por ejemplo, desde 1885 el Gran Oriente de Francia (GODF). En general esta costumbre fue declinando a lo largo del siglo XIX, hasta quedar, al menos en el ámbito francés, a un solo Banquete de Orden, debido por un lado a las ocupaciones propias de las logias que cada vez requerían más atención y organización, motivo por el cual debido al mucho trabajo y logística que generaban debida a la mucha infraestructura y presencia de Hermanos, se fueron espaciando cada vez más. A esa renuencia por celebrar dichos encuentros convivenciales hay que buscarla también en el papel que jugaron en determinadas épocas, lo cual les granjeó cierto descrédito ya que eran precisamente el cenáculo ideal para el desarrollo de actividades sediciosas o de ámbito política, en las cuales podía resultar perjudicada a causa de ello las logias. Volviendo al ritual propiamente de mesa la disposición de los comensales y el resto de la organización del evento apenas si su sufrieron cambios de significación a lo largo del tiempo, muy al contrario de los brindis que sí son modificados, en función de varias motivaciones tan diversas como las corrientes de las modas, las influencias rituales al uso como el decaimiento de un ritual y el alza de otro, y por supuesto de la época; por poner un ejemplo, con relación al estadio político territorial en el cual desarrolla sus trabajos, la logias brindan por sus gobernantes y ya el propio Régulateur advierte por si a alguien se le olvida en una nota fina, lo siguiente: “que el primer brindis se haga en nombre de la República Francesa”, téngase en cuenta que entre los trabajos previos del ritual y su impresión final en 180, tuvo lugar la Revolución Francesa. Organización del Ritual de Ágapes y Banquetes Una vez que comienza el ritual de banquetes estando los abiertos trabajos de forma ritual, el Orador pronuncia una breve alocución, tras la cual los Hermanos se dedican a la masticación, no sin antes entregar la llave el 1º Vigilante al Guardatemplo que abre la puerta para dejar pasar a la servidumbre, que quedaba fuera de los trabajos rituales. Tras la culminación de la masticación vendrán los siete brindis con la bandera, o sea con la servilleta en el hombro izquierdo o en el antebrazo, y con la espada en la mano izquierda, y al Orden; y el cañón (copa) en la mano derecha. Los brindis los propone el Venerable, que en el caso francés se planteaban con una exacta ejecución, al igual que el resto de la tenida de mesa o masticación hasta su conclusión final y cierre de trabajos. En líneas generales podemos decir que no es fácil encontrar rituales dedicados a las “Tenidas de Mesa”, o “Trabajos de masticación”, habiendo además bastante confusión al respecto ya que existen varios tipos de encuentros convivenciales en torno a la mesa gastronómica, quiero exponer una serie de pautas dentro del Rito Francés en cuanto a la Obligación del Banquete Anual o también llamado Banquete de Orden y luego están los Ágapes, aunque reduzco el papel a estas tipologías y terminologías están suelen ser más amplias y diversas dependiendo de los ritos y las Obediencias Banquete de Orden Las logias deben tener un banquete anual, que bien puede coincidir con los dos solsticios del 21 de junio o del 21 de diciembre, se deja un poco a gusto de la logia, habiendo logias que cumplen a rajatabla con dicha tradición, celebrando además de ese modo las dos grandes separaciones que se producen entre los Hermanos, la primera fecha, solsticio de verano, porque tras esa fecha se declara el tempo estival o vacacional hasta el mes de septiembre en que los cuales los trabajos cobran vigor, y luego en el solsticio de invierno que sirve un poco como despedida para ese repliegue que se hace hacia el entono más familiar o íntimo de las navidades o fin de año. Por poner un ejemplo en Asturias diversas logias de varias Obediencias, se reúnen en los solsticios sin ritual alguno en torno a la mesa ubicada en la llamada sala húmeda, ante la cual los hermanos se sientan de forma indiscriminada ante las viandas, sin ritual alguno y sin decoraciones masónicas, dado que en ese momento convivencial estamos presentes hermanos de muy diversas tendencias, dogmaticas y adogmaticas, y por respecto y como acto de consenso se festeja el solsticio en tipo de encuentro amigable y de charla. En cuanto a los Banquetes de Orden, hay que decir que solo los Hermanos pueden formar parte de ellos, y por tanto éstos deben celebrarse en los locales masónicos, en el caso del GODF, en caso de celebrarse fuera de la sede de la logia debe mediar una autorización del Consejo de la Orden. En todo caso en la sala en la que se concita el Banquete de Orden debe estar “a cubierto” al menos durante el tiempo en que los trabajos estén abiertos. Se entiende que en dicho banquete de Orden los Hermanos van revestidos de sus decoraciones como son los mandiles, los guantes, Y los collares del oficio, y las bandas de Maestro aquellos que ostenten tal grado, aunque se trabaja siempre en este tipo de encuentros se realizan en grado de Aprendiz La organización de los Trabajos de Mesa. En casi todos los rituales de mesa que han sido consultados se habla de una mesa con forma de herradura, que sin bien en el Rito Francés tiene su explicación en tanto que también tiende a estar el Oriente cerrado de forma semicircular, en el caso del REAA, pues nos encontramos con un templo construido todo él de forma rectangular; aunque en algunos rituales hemos observado que se dibujan la dos representaciones de mesa, eso sí con alguna indicación al respecto de sí la mesa debiera ser una u otra forma: rectangular o de herradura. La cabeza de la mesa, o sea la parte curva se sitúa, estando las dos extremidades al Occidente, siendo aconsejable que la mesa esté adornada de flores, en algunas logias se conserva la costumbre de que el servicio de mesa se haga por parte de los Aprendices recién iniciados. En el caso que nos ocupa el Venerable Maestro de la logia se coloca en la cabeza de la mesa, en la parte central de la curva del exterior, y a su derecha e izquierda se sientan los visitantes, comenzando por los representantes de la Obediencia. La ubicación puede variar en función de la variante ritual utilizada. Por ejemplo a nivel del Rito Francés de Referencia, que utiliza el GODF, los dos Vigilantes se sientan en los extremos de los brazos de la mesa, y de igual forma que en logia, tal cual como se hace en el Rito Francés; el Primer Vigilante al Mediodía y a su derecha el 3º Experto; y el Segundo Vigilante al Norte y a su izquierda el Guarda Templo. El Orador se coloca a la cabeza de la columna del Mediodía por la parte exterior y a su izquierda se situarían por este orden el Tesorero, el Gran Experto y el 2º Experto. El Secretario se coloca a la cabeza de la columna del Norte, por la parte exterior, teniendo a la derecha al Hermano Hospitalario. Por la parte interior de la mesa frente del Venerable Maestro, se colocan el Maestro de Banquetes y el Maestro de Ceremonias. Aunque en el “Régulateur de RF” traducido se indica que se “coloca a estos dos oficiales en una pequeña mesa entre los dos vigilantes y de cara al Venerable Maestro”. El resto de los Hermanos se sientan de forma indiscriminada, salvo en el interior que debería quedar desocupado, salvo que no haya sitiales suficientes. El banquete se desarrolla siempre bajo la presidencia del Venerable Maestro, y este junto con los dos Vigilantes portan sus respectivos malletes. Pese a esa exacta representación ritualistica en el banquete de Orden no existe un trazado de los trabajos anteriores (acta de los trabajos) aunque el Secretario tomará notas de la reunión. Plano de la logia de Masticación, dibujado por Rodrigo Álvarez Los Ágapes El Ágape, es como si dijéramos una entidad menor, es el día a día de la logia, es el pequeño refectorio que se celebra tras cada Tenida. Si los Hermanos asistiesen a él revestidos de sus insignias, se colocaran en la mesa como si se tratara de un Banquete de Orden. En caso contrario sola la mesa en el Oriente estará organizada como tal Banquete de Orden, sentándose luego y de forma indiscriminada el resto de los Hermanos. Teniendo en cuenta que si hay profanos disfrutando del Ágape, deben ser colocados de forma preferente entre los Hermanos. En los ágapes a diferencia con respecto al Banquete de Orden no debe emplearse ningún ritual, por tanto los brindis reglamentarios pueden ser celebrados, pero con un ceremonial simplificado, pudiendo intervenir los oradores y los oficiales de la logia y tomar la palabra tal y como dispone del Banquete de Orden; lo cual nos obsta para realizar la Cadena de Unión al cierre de los trabajos, aún cuando haya profanos en el ágape, por lo cual se aconseja hacerles participar de dicho lazo de unión fraternal. Trabajos en el Banquete El Banquete siempre, como ya hemos dicho, se celebra bajo la presidencia del Venerable Maestro que preside la Logia, y siempre se abrirá en el Grado de Aprendiz (1º) y los Hermanos que participen de este magno convite irán revestidos de sus insignias (Mandil, banda de Maestro Masón, collar de Oficial y los guantes) con la diferencia de que tanto el Venerable como los Vigilantes portaran sus respectivos malletes. Los Hermanos que durante el banquete tengan la necesidad de expresarse demandarán la palabra al Venerable o a los Vigilantes de su columna. En el caso de un Ágape donde los Hermanos no están revestidos de sus insignias la palabra será demandada al Venerable Maestro. Los trabajos de arquitectura siempre se deben presentarse por escrito y previamente deben ser comunicados al Venerable Maestro de la logia, que será quien juzgue si son convenientes para tal ocasión. En todo caso tanto en el Banquete como en el ágape el Hermano Secretario tomara notas para trazar una plancha de la reunión a modo de notas que serán anexionados al resto de los trabajos de arquitectura leídos en el Banquete, siendo luego leídos en la próxima Tenida Magna. Lo que no habrá durante la celebración tanto del Banquete como del Ágape es la lectura de los trabajos anteriores. En otro orden de cosas y aunque ha quedado en desuso, tras el cierre de los trabajos rituales de mesa, se procede al menos en el Rito Francés a la circulación del Tronco de la Viuda, invitando a los Hermanos a colocarse al Orden de Mesa, en ese momento el 1º Vigilante interviene: Cuál es para los francmasones el salario de sus trabajos de mesa – Un doble beneficio. El 2º Vigilante: “Qué beneficio hemos obtenido nosotros hoy?- La satisfacción y la esperanza. Puesto que es así anunciar a los Hermanos de vuestras columnas que los trabajos van se cerrados…. Hermanos Los trabajos están cerrados,. Esperemos y Perseveremos. Confiando en que tal trabajo sirva y tenga utilidad, dar las gracias a todos cuantos han permitido, ayudado y auxiliado a este Maestro Masón para llevar a cabo estos trabajos de reflexión y recuperación de nuestra propia memoria. He Dicho Texto @ Víctor Guerra