lunes, 6 de octubre de 2014

EL TEMPLO MASÓNICO Y SUS SÍMBOLOS 

Daremos inicio a estas reflexiones sobre el Simbolismo del Templo, revisando previamente algunos conceptos, muchas veces mal interpretados por quienes pertenecemos a esta Augusta Orden. Me refiero a los términos LOGIA y TEMPLO.
Ambos términos los analizaremos brevemente desde el punto de vista EXOTERICO y desde el punto de vista ESOTÉRICO.

LOGIA MASÓNICA

EXOTERICO. Es el conjunto de personas que integran la familia masónica. Al igual que la Iglesia, que es sencillamente la congregación de sus feligreses, la Logia no es un LUGAR FISICO, sino la asociación o sumatoria de aquellas personas que realizan el trabajo masónico, es decir, el intento de continuar el camino que emprendieron en el momento de su Iniciación Masónica. Única manera, – por supuesto – de alcanzar la verdadera iniciación, pues es innegable que la ceremonia dedicada a este propósito, está constituida solamente por una serie de símbolos que se le ofrecen al Recipiendario, para que él, con el trabajo tenaz e ininterrumpido, alcance la Iniciación Real.

ESOTÉRICO. La Logia es la congregación del ejército de virtudes que se unen y se disponen a la lucha en contra de los instintos, de los vicios y de las pasiones que le esclavizan y le han robado su reino.

TEMPLO MASÓNICO

EXOTERICO Es el edificio, la estructura física, en el cual se reúnen los masones para avanzar en el sendero hacia la perfección.

ESOTÉRICO Desde este punto de vista, podemos señalar que el Templo Masónico es el Cuerpo Humano, donde mora el Ser, la Esencia Infinita, el Espíritu o Dios. Se le llama Templo porque no es otra cosa que el santuario que utiliza la Divinidad (el hombre es la chispa divina con los mismos atributos del Creador) para manifestarse en este universo físico.
Diferencias entre Logia y Templo.
Desde el punto de vista EXOTERICO existe una diferencia palpable, pues una cosa es el conjunto de Hermanos que se congregan para crecer en sabiduría y virtud, y otra muy diferente es el lugar donde se reúnen.
Sin embargo, cuando observamos las cosas desde el punto de vista que está mas allá de las apariencias, (ESOTÉRICO) nos damos cuenta que no existen diferencias, pues así como es arriba es abajo, o sea, que tanto las personas que se reúnen, como las paredes del Templo, en el cual trabajan, no son otra cosa que ENERGÍA CONSCIENTE E INTELIGENTE. Todo en este universo es una y exclusivamente esa Energía que mantiene cada cosa exactamente en su lugar en que debe estar. Cada Ser Humano crea su propio universo, y lo sigue creando hasta el día en que decide partir, para luego volver a crear otro universo nuevo, a la medida de sus necesidades espirituales.
Que contiene una Logia y que, el Templo Masónico.
La Logia siendo la congregación de los Hermanos, que no son otra cosa que pequeños universos, contiene todas las virtudes y todas las buenas intenciones de sus miembros en sus luchas por alcanzar la Maestría sobre si Mismos. Ella es entonces, la sumatoria de las Luces de todos y cada uno de sus miembros. También en la Logia se encuentran simbolizadas todas las manifestaciones del universo físico, que a la larga, vistas desde el punto de vista esotérico, solo reflejan la inmensidad espiritual que se encuentra en el interior del Ser Humano.
El Templo por su parte está lleno de Símbolos y Alegorías que sirven para recordarles a los Hermanos su origen celestial (por darle un nombre) y que dentro de su propio cuerpo hay tantas estrellas o más que las que se encuentran esparcidas en el espacio infinito.
A estos Símbolos le dedicaremos algunos minutos de nuestra exposición, no sin antes dejar bien asentado, – bien claro – que la palabra Templo implica el concepto de SAGRADO. Un Templo puede situarse fuera de nosotros mismos o puede encontrarse, en nuestra interioridad, quedando siempre invariable esa condición de SAGRADO.

EL TEMPLO MASÓNICO. SUS ESPACIOS FISICOS

El Templo Masónico (Exotérico) por lo general está constituido por una serie de espacios entre los cuales podemos destacar los siguientes;

1.- CUARTO DE REFLEXIONES. Representa el planeta tierra en el que nacemos, morimos y encontramos el reposo eterno. EL Q:.H:. Pedro Barboza de la Torre, Gran Inspector General de la Orden, en una de sus importantes obras manifiesta que este simboliza en primer lugar a la Materia que es la base de los seres y que se ofrece a los sentidos en diferentes estados. Representa también el centro de la tierra y la matriz de la madre, donde el nuevo ser se forma y se prepara para nacer. Allí muere el hombre para los vicios y las pasiones y nace para practicar la virtud, la sabiduría y el bien.
2.- SALON DE BANQUETES. Sitio destinado para la celebración de reuniones de tipo social.
3.- CAMARA DE MAESTROS o CAMARA DEL MEDIO. Lugar donde los Maestros Masones realizan sus trabajos.
4.- SALA DE PASOS PERDIDOS. Lugar donde se concentran los Hermanos antes de entrar al Templo propiamente dicho o lugar de trabajo (Cámara). Es el sitio donde deben ser recibidos los Visitadores antes de ser anunciados. Es allí y no dentro del Templo donde se firma el Libro de Asistencia y la Plancha Convocatoria o de Citación. También es allí donde los Hermanos debemos colocarnos nuestros Mandiles, Collarines y demás condecoraciones.
5.- ATRIO. Es la línea o espacio físico que separa el mundo profano del sagrado, pues es en este lugar donde los masones se recogen y se concentran, antes de entrar al Templo. Es según Juan Carlos Daza, en el Diccionario de la Francmasonería el “umbral del Templo y simboliza el espacio de transito y de unión, que separa lo exterior de lo interior y es donde se espera en recogimiento, a ser acogido o introducido”.
Para Lorenzo Frau Abrines, – para citar otro autor, – es el espacio o sala que se halla delante de la entrada o puerta del Templo en donde se celebran los trabajos. Algunos autores lo llaman Parvis, que según ellos es la pieza que precede al Templo.
6.- TEMPLO O CAMARA. Sus Símbolos .El Templo es un lugar cerrado donde se realizan los trabajos masónicos en el grado de Aprendiz, que tiene la forma de un paralelogramo o cuadrado oblongo, extendido de Oriente a Occidente, es decir en dirección de la Luz; su anchura es del Norte al Sur; su profundidad es de la Superficie, al Centro de la Tierra y su altura del Cenit al Nadir, porque la Masonería es sencillamente Universal y el Mundo es una Logia.
El Templo no tiene ventanas, por cuanto no debe recibir luz de afuera, sino exclusivamente de adentro y solo una puerta de entrada ubicada en el occidente, pues el hombre entra y sale de este mundo por una sola puerta.
El Templo Masónico, nos dice Juan Carlos Daza, “es la matriz, es el Athanor hermético, donde se renace a la vida espiritual mediante la correcta utilización de los símbolos y las ciencias, los cuales operan como portadores de un mensaje que nos regenera, en tanto que interiorizamos su significación espiritual, y operan de útiles o herramientas para edificar nuestro templo interior, el cual vive dentro de la dialéctica del movimiento del mundo, de su creación y de su destrucción”.
Por su parte Orlando Solano Barcenas, hace una interesante descripción en su obra La Logia Universal. (cito). “El Templo masónico no es la simple delimitación arquitectónica de un espacio cualquiera, sino la consagración simbólica de un espacio considerado sagrado.
Por sagrado no debe entenderse religioso. La respetabilidad del templo o su sacralidad, hacen que este lugar participe de una serie valores culturales, éticos y simbólicos que lo convierten en el reflejo de una cosmovisión propia del pensamiento masónico….”.
El Templo, – antes de que procedamos a entrar en él, – “como lugar respetable permanece separado del nivel de la experiencia corriente, banal o cotidiana. En otros términos, permanece separado de lo profano y de las indiscreciones del mundo exterior”. Dentro del Templo, lógicamente no se debe fumar, comer ni beber y siempre hay que penetrar en él, con las insignias del grado debidamente colocadas, en silencio y respeto, evitando todo tipo de tertulias, por cuanto es un lugar destinado al trabajo interior.
Al respecto el Dr. Serge Raynaud de la Ferriere en el Libro Negro de la Francmasonería destaca que “frecuentemente el Templo no corresponde sino a un simple nombre, en vez de poseer todas sus cualidades; en efecto el Santuario debe estar glorificado de la presencia del G:.A:.D:.U:. y por lo tanto no es solo el ritual parafraseado lo necesario sino un ambiente muy especial”.
Como señalamos antes, el Templo Masónico solo tiene un lugar para ingresar, de manera que vamos ahora a penetrar en él, para ello hablemos en primer termino de La Puerta, que como su nombre lo indica es el lugar de entrada o de salida de todo aposento cerrado o también el elemento arquitectónico que facilita el paso entre dos áreas separadas por algún tipo de cierre. Desde el punto de vista masónico es la abertura que comunica dos mundos, es decir el mundo profano y el mundo sagrado.
Juan Carlos Daza, “La puerta de la Logia es por si misma un templo; sus dos columnas y el alquitrabe representan el ternario y el elemento fundamental de toda construcción. Este mismo autor manifiesta que “en la ceremonia de iniciación, el recipiendario traspasa la primera puerta, al ser despojado de los metales….. Esta puerta es muy baja, no como signo de humildad, sino para señalar la dificultad del paso a una vida nueva como el niño que viene al mundo y comienza a aprender a andar avanzando primero a gatas”.
Jorge Adoum, en las Llaves del Reino Interno: “La puerta del templo es la primera estancia en la Iniciación Interna; para aprender los misterios del espíritu, se debe entrar al templo interior en donde están los ocultos tesoros”.
Orlando Solano Barcenas, en La Logia Universal. “Su forma, su situación y su orientación, traducen una serie de escogencias de valores espirituales y culturales que, en su simbolismo, sirven para diferenciar el espacio sagrado del Templo Masónico”. Fija la derecha y la izquierda del Templo, direcciones simbólicas que traducen, la base del triangulo que fija la jerarquía del Taller. Representa la aurora, porque en su umbral, participa también de la sacralidad al separar y definir el interno territorio sagrado, vedado a los intrusos, a los profanos”.
En el Templo de Salomón, según queda establecido en el Libro Primero de los Reyes, al igual que en la mayoría de los templos o antiguos santuarios, cuyas características eran similares, había un Pórtico o Ulam de 20 codos de ancho, por 10 de largo y 30 de alto, además del Lugar Santo o Heijal o Hekal y el Sancta Santorum o Debir. Delante del Pórtico habían dos grandes columnas de bronce o revestidas de él, que constituían la Puerta del Templo, que no tenían razón estructural alguna y cuya intención era estrictamente simbólica”.
Del análisis de estos conceptos y el de muchos otros autores, como Edgar Perramon, en el Breve Manual Masónico, quien expresa que “A la entrada, estaban dos columnas, B (la fuerza) y J (la belleza) sobre las cuales se encontraban el Universo y una Granada ligeramente abierta como símbolo de la madurez”. Raymond Capt, en el Templo del Rey Salomón; en Mis Tres Pasos de Pedro Camacho Roncal; también Jorge Adoum, en El Aprendiz y sus Misterios refiere que “entre ambas columnas se halla la puerta del Templo”. Alec Melor en su obra La Encrucijada de la Masonería, Tomo II, dice que “La puerta de la Logia se halla a Occidente, es decir, frente al Oriente, entre dos Columnas con capiteles ornados de lis y coronados de manzanas y granadas simbolizando la familia”; podríamos entonces considerar que la Puerta del Templo Masónico esta constituida por las dos Columnas (B y J) y que el espacio entre la puerta física y estas dos columnas podría ser el Atrio. Sin embargo otra consideración nos podría llevar a pensar que las dos columnas sean colocadas una a cada lado de la puerta.

En todo caso QQ:.HH. lo interesante de estas reflexiones es que avancemos en la investigación de este interesante tema, que seguramente cambiaria en parte el Simbolismo de la Puerta del Templo Masónico. Citar el ejemplo de una Tenida realizada en el Gran Templo y dar énfasis a la ubicación de los Guarda templo y el Primer Vigilante.

COLUMNAS
En el Templo Masónico, encontramos las columnas bajo diversas formas. Sin embargo hoy daremos mayor énfasis a las dos columnas que como antes expresamos constituyen la Puerta del Templo, es decir las columnas B y J. Estas son construidas de bronce o imitación de este metal, de Orden Corintio, sobre cuyos capiteles se encuentran granadas entreabiertas y lirios, sobre cada una de ellas una esfera, la primera terrestre para simbolizar la materia, lo inferior, y la otra una esfera celeste para representar el espíritu o sea lo superior. En la primera, o sea la B, se ubica la terrestre y en el capitel de la otra – J – la esfera celeste. Estas columnas demarcan el sitio de trabajo de los Aprendices y los Compañeros y recuerdan las columnas que adornaban la entrada del Templo de Salomón, en Jerusalén.
De acuerdo con estudios realizados se estima que estas columnas como antes se indicó eran totalmente huecas y en su parte posterior, para que no fuesen observadas desde la entrada del Templo, tenían tres (3) pequeñas puertas, una sobre otra, que servían como cajas para los archivos, para guardar el Libro de la Ley y otros documentos.
Estas dos columnas según Aldo Lavagnini “Representan los dos principios complementarios, humanizados en nuestros dos ojos, en la cualidad manifiesta en casi todos nuestros órganos, en los lados derecho e izquierdo de nuestro organismo y en los dos sexos que integran la especie humana y se reflejan en todos los reinos de la vida y de la naturaleza”.
C. W.Leadbeater: Estas dos columnas están colocadas a la entrada del templo por cuanto por ella había de pasar quien procedente del profano mundo de la vida ordinaria entraba en el superior mundo de la logia, y bajo este aspecto simbolizaban el vencimiento en la naturaleza inferior de la turbulencia de las personales emociones y la velocidad de la mente concreta.
Serge Raynaud de la Ferriere, en el Libro Negro de la Francmasonería: “Estas dos columnas corresponden además al Phallus Ideal (Principio Creador) y la Cteis formal ( Principio Creado); la inserción del Phallus vertical en la Cteis horizontal forma el staurus de los Gnósticos y aún nuestra Cruz Filosófica. Es el hombre y la Mujer, el Principio y el Verbo, lo activo y lo pasivo, la unidad (J) y el binario (B) o también el YINN (Unidad) y el YANN (Binario) de los trigramas del FO_H”.
Jorge Adoun. Estas dos columnas del Templo de la Sabiduría, que es el hombre, son el símbolo del aspecto dual de toda nuestra experiencia en el mundo terrestre. Es la dualidad de nuestros órganos. Son los dos lados derecho e izquierdo de nuestro cuerpo, son los dos sexos, son los dos principios positivos y negativos que integran al hombre; son por fin Actividad, Inercia-Espíritu, Materia-Esencia, Sustancia-Azufre y Sal representados en el Cuarto de Reflexiones.

Finalmente para referirnos a las columnas B y J, es importante destacar como resultado de las investigaciones y estudios arqueológicos del Templo de Salomón, que estas no cumplían ninguna función en la estructura, sino mas bien decorativa y eminentemente simbólica, constituyéndose en la verdadera Puerta del Templo. Esta circunstancia nos hace pensar entonces, que las doce columnas llamadas Zodiacales, porque sobre ellas se ubican los signos del Zodiaco, deben estar ubicadas, seis a cada lado del Templo, sin incluir por supuesto el Oriente. De estas doce columnas se podrían señalar muchos conceptos, a los cuales los estudiosos de la materia han dedicado muchas paginas, sin embargo el tiempo no lo permite hoy, de manera que solo dejaremos como materia de investigación, el que estas simbolizan las doce piedras blancas con las que Moisés circunscribió el terreno sagrado al pié del Monte Sinaí, el Arca de la Alianza.
El Dr. Jorge Adoum, en Las Llaves del Reino Interno escribe al respecto: “Así como las doce columnas de la Logia indican los doce signos del Zodiaco; dentro del cuerpo físico se hallan doce partes, doce facultades que están influidas por aquellos signos, y que están repartidos alrededor del Sol es espiritual del hombre. El año tiene doce meses, Jacob tuvo doce hijos, Jesús doce discípulos y el hombre como contraparte de la ley cósmica tiene doce facultades del espíritu en él. Durante el año el Sol Padre visita sus doce hijos, en el Zodiaco, el Sol Cristo en el hombre también vivica durante el año a las doce facultades, representadas por los doce hijos de Jacob, o discípulos de Jesús….las doce columnas representan a las doce facultades del Espíritu, colocadas en el cuerpo fisico del hombre”.
También son columnas los bancos ubicados al Norte y al Sur del Templo, donde se sitúan los miembros de las Logias cuando realizan sus trabajos y reciben el nombre de Columnas del Templo.
La Columna de Armonía, que no debe faltar en los Templos Masonicos, cuyo origen corresponde a la época del reinado de Luis XV, para referirse al conjunto de instrumentos que armonizaba las ceremonias. Hoy, en nuestros días se refiere al dispositivo de reproducción musical que es utilizado para la ejecución de música apropiada, especialmente durante la ejecución de las ceremonias rituales.

Finalmente, señalamos las Tres Grandes Columnas que sostienen el Templo Masónico llamadas de la Sabiduría, de la Fuerza y de la Belleza. También llamadas Columnas de Orden. La primera, Sabiduría, corresponde al Venerable Maestro o sea la inteligencia creadora que concibe y manifiesta interiormente el plan del G:.A..D:.U:. – representada por la Diosa Minerva; – la Fuerza, que corresponde al Primer Vigilante, es la fuerza volitiva que trata de realizar lo que la primera concibe, – representada por Hércules; – y la Belleza, representada por el Segundo Vigilante. Estas tres facultades también las encontramos dentro del mismo hombre, según nos dice Jorge Adoum. Reciben también el nombre Columnas Morales. La Sabiduría o pensamiento que la dirige; la Fuerza o Energía Moral que la ejecuta y la Belleza o armonía de las fuerzas mentales.
Estas Columnas y todo cuanto encontramos en el Templo Masónico descansa sobre un Enlozado o Pavimento Mosaico, como un tablero de Ajedrez, con múltiples significados, entre los cuales hoy destacaremos solamente el aspecto positivo y el negativo que tiene todo en la vida; también la diversidad de razas, clases, religiones, nacionalidades que pueden ser aceptados en los Templos. Hay quienes lo interpretan como las Virtudes o como el alma pura del iniciado, representada por el color blanco y las pasiones y los vicios que acompañan al profano, por el color negro. También la que nos indica que los cuadros blancos y negros unidos entre si representan el contraste de posiciones sociales, ideas políticas y creencias religiosas de los masones, quienes a pesar de la diversidad de criterios de cada uno, pueden vivir en la mas absoluta armonía dentro de la Orden.
Concluimos sobre el piso del Templo Masónico, señalando que este conjunto armónico de mosaicos blancos y negros, nos enseña que no existen desigualdades entre los seres humanos, sin importar el origen, pues en todo lugar el hombre siempre será el mismo y sin divisiones de ningún orden.
El Templo esta cubierto por una Bóveda o Cúpula decorada con imágenes celestes con el fin de representar las constelaciones, sobre un color azul cielo, mas claro en el Oriente que en el Occidente. Juan Carlos Daza, expresa que esta Bóveda Celeste, nos indica que “el Cielo (Principio Activo o masculino) complementa a la Tierra (pasiva y femenina) y de su unión surge el hombre (hijo del cielo y de la tierra), o el embrión de lo Inmortal (simbolismo alquímico”.