martes, 8 de noviembre de 2016

LOS ANTIGUOS LIMITES O LANDMARKS


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LOS ANTIGUOS LIMITES O LANDMARKS
Los Antiguos Limites o “Landmarks”

El presente trabajo es una recopilación de datos sobre los “Landmarks” del Q.: H.: W. Cox Learche de su libro LOS LANDMARK, de Editorial Herbasa
Enrique Chapa Mejorada

CAPITULO PRIMERO DE LA GRAN LOGIA.
ARTICULO lo.-LA GRAN LOGIA DE LIBRES Y ACEPTADOS MASONES-DE TAMAULIPAS, ESTABLECIDA DE ACUERDO CON LOS USOS Y COSTUMBRES DE LA FRATERNIDAD MASONICA, EN LA CIUDAD Y PUERTO DE TAMPICO, TAMAULIPAS, ESTADOS UNIDOS MEXICA NOS, EL 5 DE MAYO DE 1909, CON EL TITULO EXPRESADO POR LAS RESPETABLES LOGIAS SIMBOLICAS VICTRIX, BERNARDO REYES Y JUSTICIA, ES LA ENTIDAD QUE GOBIERNA, CONTROLA Y REGULA EN FORMA EXCLUSIVA, AUTONOMA E INDEPENDIENTE LA MASONERÍA SIMBOLICA, EN EL TERRITORIO DE SU JURISDICClON, ABARCA DICHO TERRITORIO EL ESTADO DETAMAULIPAS DE LOS ESTADOS UNIDOS MEXICANOS, EN SUS ACTUALES LIMITES, POR OCUPACION DEL MISMO CONFORME A LAS REGLAS MASONICAS ACEPTADAS, REFERENTES A LA FUNDACION DE GRANDES LOGIAS.
La legislación masónica universal descansa sobre lo que se denomina “Ancient Landmarks” o Antiguos limites. No existe unidad de criterio, entre los autores mas destacados sobre masonería referente a la definición y determinación de los mismos. Ni la Madre Logia, Gran Logia de Unida de Inglaterra, los ha definido o enumerado jamás, según W. Cox Learche, para no agregar aceite al fuego, opina él.
Lista de Antiguos Límites (Ancient Londmarks) según un cómputo del doctor Albert Gamaniel Mackey, publicada en el año 1856 en la Revista Fundations of Masonic Law e integrada luego a la Encyclopedia of Freemasonry del mismo Mackey.
Insertamos aquí los que según Cox son los antiguos limites y entre paréntesis los que comúnmente se dan a conocer por algunos autores que los describen de esa manera.
1. Los medios de reconocimiento. (Nuestros modos de reconocimiento son inalterables, no se admiten innovaciones ni adicciones)
2. La División de la Masonería Simbólica en tres grados. (La Masonería Simbólica se divide únicamente en tres grado: Aprendiz, Compañero y Maestro Masón)
3. La Leyenda del Tercer Grado. (la leyenda del tercer grado es inalterable)
4. El gobierno de la Fraternidad por un oficial que preside, llamado Gran Maestro, que es elegido por el Cuerpo de la Orden. (El gobierno de la fraternidad está presidido por un oficial llamado Gran Maestro, electo entre los miembros de la orden)
5. La prerrogativa[1] del Gran Maestro de presidir cada Asamblea de la Orden doquiera y cuando quiera se lleve a cabo. (Es prerrogativa del Gran Maestro presidir cualquier asamblea masónica)
6. La prerrogativa del Gran Maestro de conceder dispensas para conferir grados fuera del tiempo reglamentario. (Es prerrogativa del Gran Maestro conceder dispensa[2] intersticios[3] para conferir grados en cualquier tiempo incompletos)
7. La prerrogativa del Gran Maestro de conceder dispensas para abrir y mantenerse “Logias de Dispensación”. (Es prerrogativa del Gran Maestro conceder dispensas para abrir y cerrar Logias)
8. La prerrogativa del Gran Maestro de hacer masones a la vista. (Es prerrogativa del Gran Maestro hacer masones a la vista)
9. La necesidad de que los masones se congreguen en Logias. (Los Masones deben de congregarse en Logias)
10. El gobierno de la Fraternidad, cuando está congregación en una Logia, por un Maestro y dos Vigilantes. (El Gobierno de la Fraternidad, cuando se congrega en Logia se ejerce por un Venerable Maestro y dos Vigilantes)
11. La necesidad de que cada Logia, cuando está reunida, esté debidamente a cubierto. (Es un deber de todas las Logias cuando se congregan el de retejar a todos los presentes)
El derecho de que cada masón de ser representado en todas las reuniones generales de la Orden y de instruir a sus representantes. (Todo el masón tiene el derecho de ser representado y de dar instrucciones a sus representantes en las asamblea en que se tome parte). Aquí existe una contradicción en la Costitucion de la Gran Logia de Tamaulipas en su art. 13 que dice “ARTICULO 13o.- LOS MIEMBROS REPRESENTANTES O PERMANENTES DE LAS LOGIAS ANTE LA ALTA CAMARA DE LA GRAN LOGIA DE LI­BRES Y ACEPTADOS MASONES DE TAMAULIPAS, TENDRAN EL DEBER DE CONCURRIR A LAS GRANDES TENIDAS QUE SE CONVOQUEN Y NO ­PODRAN SER REPRESENTADOS POR CARTA PODER”.
12. El derecho de todo masón de apelar la decisión de sus hermanos, convenios en Logia, ante la Gran Logia o Asamblea General de masones. (Todo masón puede apelar en la Gran Logia de las decisiones de sus hermanos congregados en Logia)
13. El derecho de todo masón de visitar y sentarse en toda Logia regular. (Todo masón en uso pleno de sus derechos puede visitar cualquier Logia regular)
14. Ningún visitador desconocido para los hermanos presentes o para alguno de ellos, como masón, puede entrar en una Logia sin pasar primero un examen de acuerdo con los antiguos usos y costumbres. (Ningún visitante desconocido pude penetrar en las Logias sin ser cuidadosamente retejado)
15. Ninguna Logia puede interferir en los asuntos de otra Logia ni conferir grados a hermanos que son miembros de otras Logias. (Ninguna Logia puede intervenir en los negocios de otra Logia)
16. Todo masón está sometido a las leyes y reglamentos de la jurisdicción en la cual reside. (Todo masón esta bajo el dominio de las Leyes y reglamentos de la jurisdicción en que radica o reside aunque no sea mimbro de las Logias de obediencia)
17. Ciertas calificaciones necesarias en los candidatos para iniciación, que deben ser hombres, no mutilados[4], de libre nacimiento y de edad madura. (Las mujeres, los cojos[5], los lisiados[6], los esclavos, los mutilados, los menores de edad y los ancianos[7] no pueden ser iniciado)
18. La creencia en la existencia de Dios como Gran Arquitecto del Universo. (Es ineludible para todo masón la creencia de la existencia de Dios como el G.: A.: D.: U.:)
19. Subsidiaria[8] de esta creencia en Dios es la creencia en la resurrección a una vida futura. (Todo masón debe creen en resurrección a una vida futura)
20. Un “Libro de la Ley” constituirá una parte indispensable del moblaje de la Logia. ( el “Libro de la Ley” no debe faltar nunca en una Logia cuando se trabaja)
21. La igualdad de todos los masones. (Todos los masones son iguales)
22. El secreto de la Institución. (La masonería es una sociedad secreta)
23. La fundación de una ciencia especularía[9] sobre un arte operativo[10], y el uso simbólico y la explicación de los términos del arte para fines de enseñanza moral o religiosa. (La masonería ha sido fundada como una ciencia especulativa, sobre un arte operativo tomado simbólicamente de los usos de ese arte)
24. Que estos Limites no puedan ser cambiados. (Ninguno de estos Landmarks podrán ser cambiado nunca en lo más mínimo)
En septiembre 4 de 1929 la Gran Logia Unida de Inglaterra aceptó la siguiente Declaración de Principios Básicos para el Reconocimiento de Grandes Logias:
PRINCIPIOS BÁSICOS PARA EL RECONOCIMIENTO DE UNA GRAN LOGIA
1. Regularidad de origen: esto es, que cada Gran Logia deberá haber sido establecida por una Gran Logia debidamente reconocida o por tres o más Logias regularmente constituidas.
2. Que una creencia en el G. A. D. U. y Su voluntad revelada será un requisito esencial para la admisión.
3. Que todos los Iniciados prestarán su juramento sobre o en completa presencia del Libro de la Ley Sagrada abierto, por el cual se significa la revelación de lo Alto que liga la conciencia del individuo particular que se inicia.
4. Que los afiliados de la Gran Logia y de las Logias individuales serán exclusivamente hombres, y que cada Gran Logia no tendrá relaciones masónicas de clase alguna con Logias mixtas o con cuerpos que admiten mujeres como miembros.
5. Que la Gran Logia tendrá jurisdicción soberana sobre las Logias bajo su gobierno; esto es, que será una organización responsable, con gobierno propio, con autoridad exclusiva e indiscutible sobre la Orden o Grados Simbólicos (Aprendiz, Compañero y Maestro Masón) dentro de la jurisdicción; y no estará sujeta en modo alguno a dividir tal autoridad con un Supremo Consejo u otra Potencia que reclame dominio o inspección sobre aquellos grados.
6. Que las Tres Grandes Luces de la Francmasonería (a saber, el Libro de la Ley Sagrada, la Escuadra y el Compás) estarán siempre expuestas cuando la Gran Logia o sus Logias Subordinadas estén trabajando, siendo la principal de aquellas el Libro de la Ley Sagrada.
7. Que la discusión de religión o de política dentro de la Logia será estrictamente prohibida.
8. Que los principios de los Antiguos Límites, costumbres y usos de la Orden serán estrictamente observados.

LOS FUNDAMENTOS DE LA MASONERIA
El cambio de la masonería como es sabido, va de la oscuridad a la Luz; su objetivo es la luz interior o sea la luz de la realidad sobre la condición de unidad con todo lo que existe. Ese objetivo está representado por el Oriente Simbólico en toda Logia Masónica. Es, asimismo, el propósito detrás de todos sus trabajos y todos sus ritos, símbolos y alegorías. el cambio de salida de toda limitación y de los múltiples problemas en el mundo material, debidos a la oscuridad y al caos en que vivimos, representados éstos, por el Occidente Simbólico en toda Logia. Parece obvio, pues, que, para que la masonería surja de la confusión y el caos en que se halla sumida, sólo tiene seguir su propio camino. Pero, evidentemente, los que la integramos y la dirigimos la estamos llevando por mal camino. ¿Por qué? Precisamente por esa ignorancia, ese perjuicio, esa estrechez de miras o miopía que caracteriza a los que viven y se mueven en la oscuridad interior del Occidente Simbólico.
Hay ciertos requisitos que debemos reunir para poder percibir la Luz de esa Realidad que tenemos por estrella. Los principales son: impersonalidad, desapego, desapasionamiento, amplitud de criterio, comprensión, tolerancia, buena voluntad, cualidades todas de un buen masón. Para no extender este trabajo más allá de lo indispensable, vamos a elegir entre ellas para orientarnos, la amplitud de criterio, ya que las otras cualidades mencionadas tienen relación con ella.
LO SUBJETIVO Y LO OBJETIVO
Si se mira todas las cosas desde el punto de vista objetivo solamente, se cae indefectiblemente en el determinismo y la negación de todo. Pero, a imagen del G.A.D.U., en todo ser existe un factor subjetivo de autodeterminación cuyo influjo aumenta gradualmente en poder e intensidad en el individuo en la medida que éste adquiera dominio sobre el mismo. Llega a su apogeo cuando alcanza la etapa de Liberación de limitaciones materiales que marca el Tercer Grado, el de Maestro en la masonería. Sin esta posibilidad de autodeterminación del mundo subjetivo, el sistema masónico de autorrealización y todo su simbolismo carecen de sentido.
Una prueba de que todo en el universo funciona de adentro hacia fuera es que la mayoría de los problemas materiales, económicos y conflictuales que nos afligen tienen sus raíces en nuestro interior, en nuestra visión interna o más bien falta de visión interna.
Es, pues, en nuestro interior que debemos buscar en solución. No podemos conquistar nuestro mundo exterior desde afuera. Tenemos que hacerlo desde adentro, desde nuestro mundo interior. Solamente allí puede el hombre hallar la respuesta satisfactoria que ha estado buscando del por qué de todo en su vida material. La Masonería nos enseña esto al decirnos. En su ritual, que nuestro primer deber, para realizar los trabajos de investigación y realización en el interior de nuestros Templos, es ver que este a cubierto de las perturbaciones externas. De estos trabajos internos estamos supuestos a salir mejor capacitados para realizar los trabajos externos.
LA AUTORIDAD DE LOS ANTIGUOS LIMITES
La autoridad impuesta es un gran estorbo en el camino de la masonería para la manifestación de su verdadero poder. Es evidente que los Antiguos Límites no tienen Fuerza de ley para merecer el respeto y la obediencia de todos los masones. ¿Por qué?.
Muchos de estos Límites no puedan derivar su autoridad de los usos y costumbres de los antiguos masones operativos por la simple razón de que estos no los practicaban. Aun algunos de los que ellos practicaban y que fueron adoptados por la masonería moderna, llevan, como estigma, un margen de duda en cuanto a la legitimidad de su origen masónico. Como ya se ha observado, los masones operativos tenían usos y costumbres que eran necesarios para sus gremios, pero que no tienen aplicación alguna en la masonería especulativa.
¡Cuántos usos y costumbres de los gremios de masones operativos hay, que constan en antiguos manuscritos hallados y que no fueron adoptados en la masonería moderna por una recopiladores! Agréguesele a esto el hecho de que los mismos no eran masones auténticos en el verdadero sentido de la palabra.
Todo en el universo tiene sus ciclos evolutivos. La masonería, a través de su larga vida, no ha sido ninguna excepción. Ha tenido períodos de gran auge y períodos en que decayó y prácticamente desapareció, para volver a surgir y tomar nueva fuerza y vigor, como el Ave Fénix de la mitología. Los períodos de decadencia provinieron, generalmente, por desviaciones de su cauce normal y de su objetivo.
El período de la masonería operativa (que obra y hace efecto), anterior al renacimiento de la masonería en 1717, fue uno de esos períodos de decadencia. Tomar a los masones operativos (constructores de templos), como modelo para la constitución de la nueva masonería, fue arrancar con una base dudosa. Se cuestiona aun la autenticidad de los documentos antiguos de masones operativos que sirvieron de fuente para la recopilación y adaptación de los Antiguos Límites.
Si tenemos en cuenta que la masonería, como institución, no es una creación moderna sino que, con el nombre de Francmasonería, entró simplemente en la corriente de la vida masónica en 1717, cualquier reforma que se haga en su organismo debe respetar sus principios milenarios, si es que se quiere evitar que se salga nuevamente de su cauce.
La masonería es el eslabón más antiguo que existe con el pasado; viene de una época tan remota que se pierde en las sombras del tiempo. Su origen va mucho más allá de los constructores de templos del siglo XVII, más allá del templo del rey Salomón, más allá de las pirámides de Egipto y de América, más allá de los Antiguos Misterios, que en un tiempo fueron custodios del trabajo masónico y de donde provino el término Logia, más allá de las Cuevas de la India y aun de esas antiquísimas y curiosas construcciones y figuras en la isla de Pascua y esas conocidas como stonehenge[11] en Inglaterra, en las cuales se practicaban la misma. Antes de que el nombre pudiera hablar y razonar inteligentemente, la masonería le enseñaba los misterios de la vida por medio de símbolos, el lenguaje más antiguo de todos.
¿Cómo puede la masonería moderna, con una visión amplia, basarse principalmente en las prácticas de los gremios de constructores de templos de época reciente para la constitución de su organismo?.
Nuestros Templos, con sus bóvedas celestes, son una reminiscencia de los inmensos Templos Masónicos sin techo que existieron miles de siglos atrás en la Edad de Piedra[12], de los cuales las mencionadas construcciones de Stonehenge son un remanente. Los Grandes Maestros, que presidieron la masonería en aquel remotísimo pasado, visualizaron que la misma era tan amplia e inclusiva que debía incluir en sus Templos a todo el universo. ¿Se ha vuelto este concepto un mero símbolo, un recuerdo en la masonería moderna?.
El templo subjetivo que cada masón está ayudando a construir, es tan vasto y elevado que abarca a todos los candidatos a la divinidad, de todas las razas, sexos y creencias.
La naturaleza de la masonería es tan ominiabarcante que no depende de autoridad alguna que la respalde. La coherencia asombrosa entre todas sus partes, entre sus enseñanzas y preceptos básicos, su simbolismo y constitución son el mejor sello de su autenticidad.
Estando tan a mano, parece increíble que durante todos estos últimos años los masones más eruditos no hayan buscado y encontrado, en el presente, otra base menos deleznable para los Antiguos Límites que la de documentos relativamente recientes, si se tiene en cuenta el hilo indestructible que une la trayectoria antiquísima de la masonería.
Evidentemente los fundadores de la masonería moderna buscaron con autoridad que los respaldara y, no encontrando otra mejor, recurrieron a manuscritos antiguos. Pero no tuvieron en cuenta que la autenticidad de todo dato histórico es siempre discutible, especialmente en lo que atañe a la masonería.
Debido al carácter realmente secreto que tenía la masonería en la antigüedad, ciertos conocimientos se observaban en la memoria y se trasmitían, como las Palabras Secretas en la actualidad, sólo “de boca a oído”, o con un doble sentido que sólo podía captar el que estaba capacitado mental y espiritualmente para ello. Por este motivo lo que era transmitido a la posterioridad estaba siempre sujeto a distorsiones. ¿Qué pruebas irrecusables hay, pues, de la exactitud de los preceptos que nos han llegado de esa remota antigüedad?.
Hay documentos “masónicos” famosos que son considerados apócrifos y contienen evidentes contradicciones. Algunos de los usos y costumbres de los masones operativos fueron alterados por Anderson[13], su recopilador, para adaptarlos a la masonería especulativa (Examinar, mirar con atención, Fig. meditar, contemplar, reflexionar). ¿Puede considerarse que la antigüedad es una prueba fehaciente de la legitimidad de éstos? o ¿es suficiente para ello la confianza en el criterio del hombre que los modificó?.
Aunque se procure ir mucho más lejos de lo que fueron los fundadores de la Francmasonería en 1717 para buscar autoridad, ¿es acaso suficiente la que ofrecen usos y costumbres que “trascienden todo recuerdo ”? ¿Es este hecho una prueba irrefutable de legitimidad?.
El término “Antiguos Límites ” fue elegido pensando que la fuerza de su autoridad emanaría principalmente de su antigüedad. Pero esta característica, por si sola, no es, en manera alguna, una base irrefutable. Puede que lo fue aceptable hace muchos siglos atrás no lo sea ahora, o no lo sea mañana.
¡Cuántos usos, costumbres y tradiciones de tiempo inmemorial no han desaparecido en los últimos tiempos! Si es discutible, pues, la autoridad de los Antiguos Límites, basados en su antigüedad, ¿en qué podrían fundarse para ser incontrovertibles? Hacia ello vamos.
Es indudable que el carácter mismo de la masonería hace indispensable que exista un criterio unánime para determinar en todos los tiempos qué es un Antiguo Límite y qué no lo es. De las tres características mencionadas anteriormente (antigüedad, universidad e inalterabilidad) la antigüedad evidentemente no puede ser jamás una base de criterio unánime. Quedan las últimas dos.
Cabe preguntarse finalmente; ¿pertenece la masonería a la antigüedad o al presente? Quizás en este interrogante se perfile una pequeña luz que nos muestre el camino de salida de esta situación incierta y desarticulada en que se encuentre la Francmasonería... si es que podemos ser llevados en nuestra búsqueda por las características de universidad y de inalterabilidad.
Cuando no existe la fuerza de la razón que respalde nuestra acción, recurrimos, indefectiblemente, a la fuerza de la autoridad o a la imposición. Esto ha surtido, evidentemente con la Francmasonería. Si este es su único camino, habría que admitir que no lo asiste la fuerza de la razón en lo que pretende realizar.
Hay Límites que son una ofensa a la inteligencia de quienes están supuestos a observarlos y jurar obedecerlos, porque no poseen las mencionadas características de universidad e inalterabilidad. El mundo de los significados se vuelve cada día más claro, y la gente acepta menos la autoridad ciegamente o por imposición. Quiere saber el por qué de todo. Los hombres se están liberando poco a poco de la tradición y la autoridad impuesta. No reconoce otra autoridad que la de su propia alma.
Cuando se abrió la puerta de la masonería moderna, hace más de dos siglos atrás, uno a uno de los masones entraron por ella, ciegos, sin ver o comprender lo que había dentro de los Templos, aceptándose todo en silencio. Según fue pasando el tiempo y las luces del Templo aumentaron en intensidad, uno a uno los masones llegaron al Oriente, viendo cada vez con más claridad y definición la razón de ser de todos los trabajos en claridad y definición la razón de ser de todos los trabajos en que participaban ciegamente en el Templo. Han llegado al momento actual en que sus voces se escuchan con intensidad, haciéndose preguntas y pidiendo explicaciones que estén de acuerdo con la luz que poseen.
Tocan de nuevo a las puertas de la masonería, pero ahora con una conciencia grupal para entrar en ella unidos y sin exclusivismo.
Debido a la creciente habilidad del hombre de percibir la realidad que ésta detrás de la forma externa de las cosas, pueda ahora reconocer mejor la verdad masónica y comprender con más claridad los Antiguos Límites de la Orden. Está ahora en condiciones de trabajar en la luz y no acepta más trabajar a ciegas.
Tenemos que estar obsesionados para no ver la Era de la Autoridad es cosa del pasado, como pueden atestiguarlo muchos padres en la actualidad. Existe una rebelión contra toda autoridad. Ella está siendo desafiada y cuestionada en todos los campos de la actividad humana. Si la masonería desea mantener bajo su égida a sus hijos, ha de ser por el reconocimiento de éstos de algo superior, inalterable en ella que merezca su admiración y respeto.
Hay muchos masones que no sólo consideran anticuados ciertos Antiguos Límites, sino también arbitrarios e impositivos, lesivos para la libertad de creencias, que es considerada sagrada para la masonería. ¿También razón para pensar así?.
La actitud científica reinante, debido al progreso fantástico de la ciencia, ha llevado al hombre a no aceptar nada porque si, y a buscar en sí mismo la razón de todo, lo cual es coincidente con la orientación masónica. Nada ha quedado inmune a la investigación. Nada es demasiado sagrado para ser cuestionado. Se está produciendo una verdadera crisis de autoridades.
Ahora se cuestiona en la masonería hasta la regularidad de su origen. La única base firme sobre la cual se puede construir en el futuro es el presente y la luz de la experiencia.
Tenemos que resignarnos a decirle adiós a las imposiciones arbitrarias. Pero esto no debe ser motivo de preocupación para la auténtica masonería. Si ella es una reproducción fiel del universo, como debe serlo, no tiene por que regirse por leyes arbitrarias.
Pero, para que surja a la luz una masonería depurada de incompatibilidades, es necesario rever las opiniones de pasadas generaciones, pese a la oposición natural de los conservadores y tradicionalistas que prefieren esconder la cabeza en la arena y dejar que las cosas sigan su curso.
Todo está evolucionando rápidamente: instituciones, tradiciones, costumbres, hábitos, conceptos y valores. No podemos pretender ser una excepción en medio de este mundo donde todo está cambiando en todos los aspectos de la vida. Lo que antes era aceptable para mentes poco maduras, ahora no lo es.
El ritmo de la vida se ha acelerado enormemente. El mundo gira mucho más rápido que antes. Es sistemático que el sol salga y se ponga en pocos minutos para los astronautas. Lo mismo sucede para los trabajos de la masonería.
En otras épocas tomaba siglos para producirse un cambio apreciable en la estructura social. Hoy suceden con una rapidez vertiginosa. Y en medio de este mundo en que vivimos, un viento cambiante de progreso está soplando fuertemente sobre una masonería anacrónica[14]. ¿Por cuánto tiempo podrá resistirlo?.
Hay muchos masones que reclaman una renovada búsqueda de la Luz en la Orden. Es la hora Cero de la masonería. Todos nuestros ritos y símbolos nos indican lo que esto significa.
Es necesario, sin embargo, tener sumo cuidado con lo que se cambia. No todo cambio es progreso. El afán de innovar termina casi siempre por ser destructivo si no se cuenta con una visión clara del significado esotérico o subjetivo de lo que se quiere cambiar, y de su relación con la totalidad, así como con el objetivo de luz interior que distingue a la masonería. De lo contrario las innovaciones pueden llevar a ésta a perder su carácter y su universidad. Algo de esto ha sucedido ya, debido en parte a que no hay una idea clara y un consentimiento unánime sobre la autoridad de los Límites existentes.
La masonería nos enseña a actuar sobre la escuadra y a encontrarnos sobre el nivel. No lo estamos haciendo. Estamos cerrando nuestros ojos a sus tres enemigos tradicionales en nuestras columnas, los cuales, como en el caso de nuestro Maestro Hiram, tratan de destruirla.
Todo el mundo masónico se halla involucrado en este crimen, sea cual fuere el Rito que practique o el procedimiento que siga. No podemos sustraernos, no efectivamente, a la realidad de esta situación, ni a las trágicas consecuencias de seguir en ella. La masonería navega en un barco bien construido en un mar muy peligroso.
CINCO CARACTERÍSTICAS ESENCIALES DE
LOS LIMITES MASÓNICOS
Todo Limite Masónico debe reunir indefectiblemente el conjunto de las siguientes cinco características:
1. Debe estar siempre presente
2. Debe tener coherencia[15] con todos los limites
3. Debe ser universal
4. Debe ser inalterable
5. Debe tener una relación subjetiva[16]
Los limites deben de estar siempre presentes que nunca pierdan su actualidad; el ser coherentes significa que todos deben tener una relación o más bien que vayan de acuerdo unos con otros; deben ser universalmente aceptados; para que exista presencia, coherencia y universalidad, es obvio que no deben ser alterados o modificados, esto le da a la masonería el carácter de única y reconocida mundialmente; todos los principios de nuestra institución deben de tener la base para la transformación del individuo, que ellos vayan de acuerdo a lo que todos pensamos, aquí yo creo que nosotros debemos de pensar como ellos están establecidos, previendo siempre que la experiencia de quienes los formaron y usaron fueron hombres con características de innovación y que pretendieron dar reglas para el buen funcionamiento de nuestra institución; pero también nos dan la oportunidad de especular y concluir que estamos de acuerdo con sus bases a observar.
Considero que todos los antiguos limites que aquí estudiamos y que los grandes autores masónicos no han encontrado ninguna base de aprobación legal, en realidad deben y creo que así son, observados en todas las leyes que nos rigen; en nuestra Gran Constitución, la de la Gran Logia de Tamaulipas, aparecen todos aunque no en una forma explicita, sino, en un forma indirecta, para ello veamos unos cuantos ejemplos.
Por ejemplo en el Art. 50º. Que habla de “Son deberes de todo Masón” en su Fracción VII.- “Conservar intacto el espíritu y la forma de la sociedad, trasmitirlo a sus sucesores sin alteración alguna, de acuerdo con las costumbres masónicas”(landmark 25) Articulo 50º. Son deberes de todo masón; fracción XI Instruir a los hermanos en el arte real (landmark 12); fracción XVI Guardar absoluto secreto de los trabajos masónicos, ya que la discreción, la prudencia, la moderación y la diligencia, son cualidades que deben distinguir al masón (landmark 23); así podemos encontrar en todas las leyes, en los reglamentos y principalmente en nuestras liturgias, la aplicación de estos principios.
Recordemos como empezamos el presente trabajo “La legislación masónica universal descansa sobre lo que se denomina “Ancient Landmarks” o Antiguos limites”.
En conclusión, toda la legislación que se pretenda hacer o renovar debe de tener como base para su creación la observación de los antiguos limites, tratar de no estar en contra de ellos, y en mi entender, si alguno no se toma en cuenta al pie de la letra, pero en si no contradice el sentido practico podría entonces ser aceptado por todos los masones que en esa legislatura estén sujetos.

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