martes, 3 de abril de 2018

LA COLUMNA


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LA  COLUMNA
¿Qué rol cumple en la Masonería?


En más de una ocasión hemos mencionado la columna o las columnas, en los grados, en diferentes instancias del templo e incluso haciendo referencia al crearse o cerrarse una logia.
A partir de ahora trataremos de enfocarnos un poco más en este elemento, o símbolo que tiene su lugar destacado en este mundo de la masonería.

Comencemos por ver el valor simbólico de la columna. Sin ninguna duda son los pilares, se constituyen en un elemento central en la edificación del templo. Otra faceta es la idea que el masón mantenga una conducta vertical, recta, llena de virtud. Incluso la logia se eleva gracias a las columnas.
Una de su utilización es para soportar un techo, otras culturas lo ven como símbolo del vigor sexual, la columna es sinónimo de fuerza. Sin duda se valoró a la columna y la humanidad la convirtió en objeto de culto.
Incluso esta asociación de la columna con la vida de los hombres se traslada al mundo de los muertos. Muchas culturas, entre ellas las europeas, entendían que los muertos podían levantarse. De allí que el alma debería tener un cuerpo para poder observar el mundo. Eso llevo a colocar una columna en la tumba, para cuando se levantara el alma del muerto no estuviera errante en busca de un cuerpo, sino se quedaría en el pilar de su cabecera. También está la presencia de la columna trunca, con el entendimiento de truncarse la vida.

Las dos columnas del Templo
Sin duda ya estamos viajando en nuestra mente al Templo de Salomón, y sus dos columnas J y B. ¿Es fue el inicio?
Parece ser que fueron los tirios que no estaban en la línea de hacer representaciones de las divinidades. Pero si eran conscientes de la dualidad como un resultado del desarrollo universal con intervención divina. Consideraron adecuado como símbolo de ello las columnas. En el Mediterráneo, la dirección para las columnas y el orden del templo fueron los paralelos.
Viendo el nacimiento del sol y la luna en el oriente, frente al nacimiento se encontraba un vasto mar. La salida del mar frente a su ciudad consistía en una separación de la tierra donde aparecían dos columnas. Se trataba de dos grandes riscos a la manera de pilares, Gibraltar y Jebel Musa. Conocidos en el pasado, durante el imperio romano como Calpe y Abila, respectivamente. Después seguía lo ignoto, la luz, el abismo, lo que no podía ser explicado y conocido.[1]
Los tirios por ello marcan el carácter sagrado del umbral con dos columnas. Al edificar el templo, ubican dos columnas a su entrada. El templo era una representación del universo conocido, erigido en una pequeña isla.
Esta construcción fue conocida como Templo de Hércules, después de la conquista de la ciudad por los griegos. Actualmente, se señala que en la época fenicia se trataba del Templo de Melkart.
Interesa señalar que se convirtió en una especie de modelo para otras edificaciones semejantes. De hecho, la mayor parte de templos mediterráneos siguieron algunos aspectos de su construcción como la dirección este – oeste, y las dos columnas. Muchas de estas estructuras fueron posteriormente conocidas como Heraklión o templos de Herácles, o Hércules para los romanos.

El templo de Melqart-Hércules de Cádiz

La mayor parte de los templos que se construyeron al inicio del primer milenio A. C. por influencia tiria tenían dos columnas al ingreso. Los hebreos no tenían mayor experiencia en la construcción, aunque tenían conocimiento de la arquitectura de Egipto. Donde muchos monumentos tenían dos obeliscos en su frente.
Cuando los hebreos toman la decisión de la construcción del templo, se recurrió a Tiro. El llamado Templo de Salomón sin duda se elevara bajo la influencia de Tiro. En el siglo I A. C. existía una alianza de los tirios con los hebreos que se concretó en la construcción del templo de Jerusalem. Hiram I de Tiro envió a Hiram Abif, el hijo de la viuda, al Rey Salomón para realizar la construcción.

En el Primer Libro de Reyes (11:6:1), es que Hiram Abif hizo dos columnas a la entrada del templo, de dieciocho codos de altura, aproximadamente 8.5 metros. De bronce, huecas, con tres gavetas sin sostener ninguna viga. Esta tradición se recoge en los templos masónicos.


Estas columnas son el único elemento con nombre propio dentro del templo masónico. Los constructores del templo de Salomón se dividían en tres categorías, diferenciados por su experiencia y destreza: Aprendices, Compañeros y Maestros.
Los Aprendices se juntaban en la Columna del Norte para recibir su Salario, los Compañeros se juntaban en la Columna del Sur para el mismo propósito, mientras que los Maestros se juntaban en el Hejal.[2] También hay quienes dicen que luego de finalizados los trabajos, los obreros guardaban sus herramientas en el interior de las columnas.

El nombre de la Columna del Norte es Boaz cuyo significado es "Con Fuerza" (Be Hoz). Si nos proyectamos a los tiempos de la construcción del Templo, nos resulta fácil imaginarnos que la fortaleza física haya sido uno de los requisitos necesarios para cualquier Aprendiz, siendo menos instruido en el oficio, las principales tareas que serían ocupados deben de haber sido las tareas que requerían menos destreza artística y más destreza física. Así mismo, en la masonería especulativa, el aprendiz debe de tener fuerza para poder estudiar y con mucha paciencia comenzar a comprender las cosas que en un principio le son desconocidas.
La Columna del Sur se llama Yachin y es la Columna de los Compañeros. Yachin significa: "preparará". Es interesante que el verbo D להכי (Leachin) esté conjugado en Futuro. Esto da idea de movimiento, de cambio. El Compañero se prepara para ser Maestro. Nos da cierta idea de esperanza y a su vez de búsqueda de la perfección.
Si juntamos los nombres de las dos columnas obtenemos: "Con fuerza preparará" Siendo de esta manera que Dios le ordeno a Salomón que construya su Templo.

La Columna del Norte tiene en su cima El Globo Terráqueo, el Aprendiz tiene aún muchos vestigios del mundo terrenal de cuando aun era profano. La Columna del Sur tiene en su cima La Esfera Celeste, el Compañero se encuentra más cerca del mundo Espiritual. En los altares del Primer y Segundo Vigilante se encuentran representaciones de las Columnas. Cuando la Logia no está trabajando, nos encontramos en el mundo Terrenal, la Columna del Segundo Vigilante está en pie mientras que la del Primer Vigilante esta acostada. Cuando el Taller comienza los trabajos, la Logia asciende al mundo Celestial o Espiritual, el Segundo Vigilante acuesta su Columna y el Primer Vigilante levanta la suya.
Las Columnas son símbolo de fuerza. Son también los Pilares que sostienen a la Logia. No nos olvidemos del término "Abatir Columnas" cuando una logia deja de existir. Todos nosotros, que nos encontramos aquí, entre Columnas somos quienes sostenemos a la Logia y le damos continuidad.

Para ver su significado esotérico

Las tres columnas del taller
Los talleres masónicos hablan de tres luces. De donde, teniendo en cuenta que el Venerable Maestro también participa de esa función, se afirmó la idea de las columnas representadas así como su equivalente simbólico. El Venerable Maestro es otra columna.
La manifestación de lo sagrado se realiza por las dos columnas pero para comprenderlo es necesario una tercera, aunque esta sea simbólica. Esta idea está recogida en el momento de surgimiento de la masonería simbólica. En el Nuevo Catecismo de los Francmasones de 1749 dice:
Debajo [de la ventana de Oriente], dónde suponen el tercer Pilar, La belleza. Sobre uno de las dos Columnas reales, Fuerza y una gran J., y sobre la otra Sabiduría y una gran B., y en el centro de la Estrella aparece una gran G.
Con ello se reinterpretaba la leyenda pues las tres columnas para elevar el Templo de Jerusalem estaban compuestas por Hiram de Tiro, el Rey Salomón e Hiram Abif. De allí se pasó a considerar a las dignidades de la Logia como “columnas”. Tanto los “Antiguos” como los “Modernos” previa a la fundación de la Gran Logia de Inglaterra, mantenían este significado simbólico como se prueba en un diálogo de retejamiento.

La logia perfecta
Para llegar a establecer una logia que esa perfecta, esta debe de contar con cinco Maestros. La perfección se encuentra en las cinco columnas. Esta idea esta reforzada por el pensamiento pitagórico que relevó a la quinta proporción como divina. Pitágoras (569 a 475 a. C.) estudió en Tiro y formó una de las primeras sociedades secretas en Crotona, Italia, conocida como los matematikoi. Bajo su impulso se organizó la escala musical basada en las quintas perfectas.
De la misma manera, proporcionó a Platón (427 a 347 a C.) la base para afirmar que únicamente podían efectuarse cinco sólidos con las figuras geométricas regulares. Aristóteles posteriormente lo ligaría a los cinco elementos. En correspondencia con lo que sucedía a nivel filosófico, los etruscos y romanos, acompañaban a los novios con cinco antorchas para proclamar que se alcanza la plenitud.
De allí, que los talleres masónicos consideraron que una logia era perfecta si estaba integrada por cinco maestros. En otras palabras podía actuar, en busca de la perfección humana.

Siete es el Orden justo y perfecto
En la cultura occidental árabe judeo cristiana, la comunidad académica sólo puede existir si está formada por siete personas. En el libro de Proverbios capítulo 8 se indica:
La Sabiduría edificó su casa, talló sus siete columnas, inmoló sus víctimas, preparó su vino, y también preparó su mesa.
Luego mandó a sus servidoras a proclamar sobre los sitios más altos de la ciudad: «Ingresad hombres sencillos».
Y también a los que no tienen preparación, les dice: «Vengan, coman de mi pan y beban del vino que he preparado; abandonen la ingenuidad, y vivirán, y gracias al conocimiento irán por el buen camino».
(Proverbios 9. El banquete de la sabiduría, 9:1 a 6)
Las famosas casas de la sabiduría, al inicio de la civilización musulmana, ofrecieron lugares para profundizar en el conocimiento humano por medio del estudio así como conseguir el perfeccionamiento humano que permite actuar virtuosamente en la sociedad. Una de las más famosas es la de Bagdad, fundada en 830, antecedente de las universidades actuales. El conocimiento se organizaba en siete temas, ahora sería equivalente a siete facultades.
No obstante, los siete también están ligados al conflicto. Esquilo en los Siete ante Tebas, recuerda que la discordia entre hermanos; se inicia, cuando uno se niega al relevo de poder. Los siete, provenientes de Argos, deben establecer el orden. Siete establecen el orden, pero al mismo tiempo reconocen que se hace en medio de la contienda.
Para los masones, esto significa que aunque la logia es una asamblea de hermanos, se debe tener precaución en la misma. Jamás la intimidad debe llevar al abuso o igualmente, a confiarse en que no se recibirán afrentas. De esa cuenta, hay que precaverse de la abominación del perezoso y el insensato.
Hay seis cosas que detesta el Señor, y siete que son para él una abominación: los ojos altaneros, la lengua mentirosa, las manos que derraman sangre inocente, el corazón que trama proyectos malignos, los pies rápidos para correr hacia el mal, el falso testigo que profiere calumnias, y el que siembra discordias entre los hermanos.
Proverbios 6, El perezoso y el insensato. (6: 16 a 19)
Por ello, la importancia del ritual. Del trato deferente y no romper el orden, al interior de una logia. Son la garantía que el taller organizado para facilitar la iniciación en los sagrados misterios podrá llegar a buen resultado pues se controla, la necedad de alguno que haya encontrado una manera de burlar los controles de ingreso a la orden. Las siete columnas que componen una logia, trabajan virtuosamente en un procedimiento establecido bajo un orden justo y perfecto.


La columna y el universo
El templo masónico busca ser una representación de la persona en el universo. Lo profano consiste en vivir sin conciencia cosmológica. Por ello, los meridianos, los puntos cardinales, la orientación estelar suprema en el zenit así como el nadir, se encuentran presentes. Para abrir ese espacio consagrado y evitar que se cierre, se necesitan las doce columnas.
La idea parte de la existencia de doce casas celestiales o grupos de estrellas que se movían de manera unida. Las primeras constelaciones identificadas por la cultura occidental. Los planetas, en contra, realizaban movimientos rápidos. Para sostener la bóveda celestial, son necesarias doce columnas que sostienen las doce casas celestiales.10 Esta idea fue sostenida por el cristianismo: para sostener la prédica se necesitaron doce apóstoles. Posteriormente, también para dividir al día se necesitan doce horas.
No obstante, el concepto fundamental consiste en abrir un espacio sagrado para poder conseguir conciencia de la vida en el cosmos. De la misma manera que los templos mediterráneos necesitaban concentrar la vivencia de su mundo. Ahora, en los templos masónicos se concentra la vivencia bajo un nuevo conocimiento del cosmos, continuando la tradición de los constructores.
Las doce columnas simbolizan la apertura de una dimensión nueva en el universo. Esa dimensión contiene un espacio sagrado dedicado al mejoramiento personal, a cobrar un sentido iniciático para poder comprender la vida y admirar la dinámica del universo. Las doce columnas impiden el cierre de ese nuevo espacio sagrado de reunión de los talleres masónicos.
Las doce columnas tienen su correlato simbólico en las doce funciones que se desempeñan en la logia:
1. Venerable Maestro, escuadra: equidad, igualdad y derecho
2. Primer Vigilante, nivel: razón, verdad y justicia
3. Segundo Vigilante, plomada: rectitud, prudencia y perseverancia
4. Expertos, triángulo equilátero: fuerza, unión y fraternidad
5. Orador, libro abierto: ciencia, sabiduría y ley
6. Secretario, plumas cruzadas: erudición, trabajo y experiencia
7. Tesorero, dos llaves: discreción, seguridad y fidelidad
8. Hospitalario, mano con moneda: beneficencia, caridad y filantropía
9. Maestro de Ceremonias, regla 24’ Trabajo, actividad y orden
10 Porta Estandarte, compás abierto: moderación, decoro y dignidad
11. Ecónomo, candado: cuidado, conservación y secreto
12. Guarda Templo Interior y Exterior, espadas flamígeras cruzadas: valor, honor y mando.


En el 2º de Compañero tiene como símbolos:
Las dos columnas

Las dos columnas desempeñan un rol fundamental en el simbolismo de la Masonería, recordemos; «Son las piernas sobre las que se mueve la Masonería, y debe moverse el masón» (W. Cox Learche).


GOFMU MONTEVIDEO/URUGUAY

Siendo este el segundo grado, es lógico que en él se insista sobre la dualidad, simbolizada por las dos columnas. En primer lugar, debemos considerar el simbolismo de la columna en general. Sabido es que la Masonería deriva parte de su «espíritu» de la Tradición Hermética, y que esta tradicionalmente proviene de un personaje legendario que se suele relacionar con el dios egipcio Thot.

El tema es que Thot, en egipcio, significa, entre otras cosas, «columna».

Veamos algunas citas:
«Los dos ríos secundarios que tienen su origen en el río principal (río de vida), se bifurcan en las dos direcciones, que son los nombres de las dos columnas del Templo erigido por Salomón: Jakim y Boaz.

Todos estos ríos circulan en un mismo grado, llamado el «justo», como está escrito: ´Y el justo es la base del mundo´» (Zohar).

«Salomón erigió los pilares a la entrada del Templo: y erigió el pilar derecho y le dio el nombre de Jachin; y erigió el pilar izquierdo, y le dio el nombre de Boaz» (Reyes I, 7).

«Creó una realidad de la nada, trajo la nada a existencia y labró, por así decirlo, colosales pilares del aire intangible» (Sepher Yezirah).

http://www.angelfire.com/mo/squera/trazados/Columnas.pdf
http://www.thegoatblog.com.br/cadenafraternal/planchas/Plancha%20N.00797%20-%20COLUMNAS%20TEMPLO%20SALOMON.pdf


[1] http://www.angelfire.com/mo/squera/trazados/Columnas.pdf
[2] El origen de la palabra Hejal se encuentra en el término hebreo «ējāl» (היכל), cuyo significado es "santuario",3 vocablo empleado en el Templo de Jerusalén para referirse al recinto sagrado interior que precedía al Sanctasanctórum. El hejal contenía la menorá y otros tantos utensilios empleados por el Sumo Sacerdote de Israel en el Templo. Entre los sefardíes de los Balcanes el hejal de la sinagoga es eventualmente llamado Ejal Kodesh, pero la denominación más empleada y de mayor difusión entre los sefardíes es simplemente Hejal. https://es.wikipedia.org/wiki/Hejal

LOS ORÍGENES DEL RITUAL EN LA IGLESIA Y EN LA MASONERÍA



LOS ORÍGENES DEL RITUAL
EN LA IGLESIA Y EN LA MASONERÍA
HELENA P. Blavatsky

CAPÍTULO III
ORIGEN DE LA PALABRA “DIOS”




Comencemos con el origen de la palabra Dios, God en inglés.
¿Cuál es la significación verdadera y primitiva de este término? Sus significados etimológicos son tan numerosos como variados. Según uno de ellos, la palabra se deriva de un término persa antiquísimo y muy místico: Goda el cual quiere decir “El mismo”, o algo emanante por sí mismo del Principio absoluto. La raíz de esa palabra es Godan de donde se derivan Wotan, Woden y Odín; de forma que la radical oriental no ha sido casi alterada por las razas germánicas que formaron con ella la voz Gotz, de la cual derivaron el adjetivo Gut, “Good” (bueno en inglés) y el término Goda o ídolo. Las palabras Zeus y Theos de la antigua Grecia dieron origen a la palabra latina Deus. Goda, la emanación, no es ni puede ser idéntica a aquello de lo que emana y, por consiguiente, es tan sólo su manifestación periódica y finita. Cuando el antiguo Arato dijo que “Todos los caminos y mercados frecuentados por los hombres están llenos de Zeus; llenos de Él están los mares y también los puertos”, no limitaba la Idea de Dios a un mero reflejo temporal suyo sobre nuestro plano terrestre, como lo es Zeus o su antecedente Dyao, sino que daba a la palabra la extensión de un Principio universal y omnipresente. Antes de que Dyao, el deslumbrante dios (el cielo) hubiera atraído la atención del hombre, existía ya el védico Tat –“aquello”– (that en inglés), el cual no tiene ni para el filósofo ni para el iniciado nombre alguno definido, porque es la noche absoluta, oculta bajo toda la radiante luz manifestada. Pero no se pudo evitar que el Sol, primera manifestación en el mundo de Maya e hijo de Dyao, fuese llamado por los ignorantes “El Padre” como lo fue también el mítico Júpiter, última y significativa reflexión de Zeus–Surya.
De manera que el sol llegó rápidamente a ser sinónimo de Dyao y fue confundido con él.
Para unos, era el Hijo; para otros, “el Padre”, que mora en el radiante cielo. Sin embargo,
Dyao–Pitar, el Padre en el Hijo y el Hijo en el Padre, tiene origen finito, puesto que le fue concedida la Tierra como esposa. Durante la gran decadencia de la filosofía metafísica fue cuando comenzó a representarse a Dyâvâ–prithivî, “el Cielo y la Tierra”, en forma de padres universales y cósmicos, no sólo de los hombres, sino también de los dioses. El poético y abstracto concepto original de la causa Ideal acabó por corromperse. Dyao, el Cielo, llegó a ser rápidamente Dyao el Paraíso, la morada del “Padre” y, finalmente, el mismo Padre. En seguida el Sol fue transformado en símbolo del Padre y recibió el título de Dína Kara “el que crea el día”, y de Bhâskara “el que crea la luz”, siendo desde ese momento el Padre de su Hijo y viceversa.
A partir de entonces se estableció el reino del ritualismo y del culto antropomórfico que terminó por envilecer al mundo entero, extendiendo su supremacía hasta nuestra época llamada civilizada.
Una vez se ha visto que éste es el origen común, sólo nos resta establecer el contraste entre los dos dioses –el dios de los gentiles y el de los judíos– y deducir intuitivamente, basándonos en su propia revelación y juzgándoles de acuerdo con su definición, cuál de los dioses se encuentra más cerca del ideal más sublime.
Citemos al coronel Ingersoll el cual ha establecido un paralelismo entre Jehová y Brahma.
Jehová, oculto tras las nubes y tinieblas del Sinaí, dice a los judíos:
“No tendrás dioses ajenos delante de mí. No te prosternarás delante de sus imágenes, ni las honrarás, porque yo soy Jehová, tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos, hasta la tercera y cuarta generación de aquellos que me aborrecen, a fin de que me teman”.
Compárense estas palabras con las que pone un hindú en boca de Brahma: “Yo soy el mismo para todos los seres. Quienes sirven honradamente a los otros dioses, me adoran involuntariamente. Yo soy el que participa en toda adoración; yo, la recompensa de todos los adoradores”. Compárense ambos párrafos, El primero es un lugar oscuro en que se insinúan cosas que nacen del fango: el otro, grande como el firmamento, cuya bóveda está sembrada de soles.
El primero es el dios que atormentaba la imaginación de Calvino, cuando añadía a su doctrina de la predestinación la del infierno tapizado de cráneos de niños no bautizados. Las creencias y los dogmas de nuestras iglesias son tan blasfemas por las ideas que implican como las de los paganos que se hallan sumergidos en las tinieblas…
Ya pueden disfrazar y enjalbegar cuanto quieran al Dios de Abraham y de Isaac, que nunca serán capaces de refutar las palabras de Marción, quien niega que el Dios del odio pueda ser el mismo Dios que el “Padre de Jesús”. Sea como sea, herejía o no, el “Padre que está en los cielos” ha seguido siendo, a partir de esa época, una criatura híbrida, una mezcolanza del Jave (Júpiter) de los paganos con el “Dios celoso” de Moisés, Dios que, exotéricamente, es el sol, cuya morada se encuentra en los cielos y, esotéricamente, es el cielo.
¿No da El nacimiento a la luz “que brilla en las tinieblas”, al día, al brillante Dyao, al Hijo, y no es El, acaso, el Altísimo Deus coelun? ¿Y no es Terra, la Tierra, la Virgen eternamente inmaculada que, engendrando sin descanso, fecundada por el ardiente abrazo de su “Señor” –los vivificantes rayos solares– se convierte en madre de todo cuanto vive y respira en el vasto seno de la esfera terrestre? Esto explica el carácter sagrado que tiene en el ritual lo que ella produce: o sea, el pan y el vino. De ahí también la antigua messis, el gran sacrificio ofrendado a la diosa (Ceres Eleusina, es decir, la tierra) de las cosechas (de la mies): messis para los iniciados, missa para los profanos1 que ha llegado a ser hoy en día la misa o liturgia cristiana. La antigua ofrenda de los frutos de la Tierra hecha al Sol, al Deus Altissimus, el símbolo del G.A.D.U. de los francmasones contemporáneos, llegó a ser la base más importante del ritual entre las ceremonias de la nueva religión. Las parejas místicas2 Osiris e Isis (el sol y la tierra) de los egipcios, Bel y la cruciforme Astarté de los babilonios; Odín o Thor y Freya, de los escandinavos; Belén y la Virgo Paritura de los celtas; Apolo y la Magna Mater de los griegos, las cuales tenían idéntica significación, pasaron como representación corporal a los cristianos y fueron transformadas por ellos en el Señor–Dios o el Espíritu Santo que desciende sobre la Virgen María.
El Deus Sol o Solus, o sea el Padre, llegó a confundirse con el Hijo: el “Padre” que brilla deslumbrador en la hora del Mediodía, se transformaba al amanecer en “Hijo”, en cuyo momento se decía el que “había nacido”. Esta idea recibía su gran apoteosis anualmente el día 25 de diciembre, durante el solsticio de Invierno, cuando, según se decía, el sol –acabado de nacer– era igual para los dioses solares de todas las naciones. Natalis solis invicte. Y el “precursor” del Sol resucitado, crece y se fortalece hasta el equinoccio de primavera, que es cuando el Dios–Sol comienza su curso anual bajo el reinado de Ram o del Carnero (Aries), la primera semana lunar del mes.
En toda la Grecia pagana se conmemoraba el día primero de marzo, cuyas neomenias se consagraban a Diana. Por idéntica razón, las naciones paganas celebran su fiesta de Pascua el primer domingo siguiente a la luna llena del equinoccio de primavera. El cristianismo, no sólo ha copiado las fiestas del paganismo, sino también las vestimentas canónicas, cosa que es imposible negar. Eusebio confiesa en su Vida de Constantino, diciendo quizás la única verdad proferida en su vida, que “con el fin de hacer que el cristianismo fuera más atrayente para los gentiles, los sacerdotes (del Cristo) adoptaron las vestimentas externas y los ornamentos utilizados en el culto pagano, y podría haber añadido que habían hecho lo mismo con sus rituales y sus dogmas.




1 De pro, “delante” y fanum, “el templo”; es decir, los que no están iniciados, los que se encuentran ante el templo sin atreverse a entrar.
2 La Tierra y la Luna su pariente, son similares. Por eso todas las diosas lunares eran también símbolos representativos de la Tierra. (Véase “Simbolismo” de La Doctrina Secreta).

Manuscrito Cooke



Manuscrito Cooke
1410

El Manuscrito Cooke, conservado en el British Museum, debe su nombre a su primer editor, Matthew Cooke, History and articles of Masonry, Londres, 1861. Data de alrededor de 1410 o 1420, pero es la transcripción de una compilación que se remonta quizá a más de un siglo atrás. Se divide en dos partes: la primera, que consta de diecinueve artículos, es una historia de la geometría y de la arquitectura. La segunda es un “Libro de deberes” que incluye una introducción histórica, nueve artículos referentes a la organización del trabajo que habrían sido promulgados durante una asamblea general en la época del rey Athelstan, nueve consejos de orden moral y religioso y cuatro reglas relativas a la vida social de los masones. El término especulativo aparece en este documento. El manuscrito Cooke sirvió de base al trabajo de George Payne, segundo Gran Maestro de la Gran Logia de Londres, que lo adoptó para un primer reglamento en 1721. Aparece además como la principal fuente en la que Anderson se inspiró para la redacción de su Libro de las Constituciones (1723).


Demos gracias a Dios, nuestro Padre Glorioso, creador del Cielo y de la Tierra y de todo lo que está en ellos y que Él conoce [en virtud] de Su Gloriosa Divinidad. Él hizo todas las cosas para ser obedecido, y muchas de ellas en beneficio de la Humanidad; les ordenó someterse al hombre, porque todas las cosas que son comestibles y de buena calidad [sirven] para el sostén del hombre. Y también ha dado al hombre inteligencia y habilidad en diversas cosas, y el Arte, por medio del cual podemos viajar por este Mundo para procurarnos la subsistencia, para hacer muchas cosas por la Gloria de Dios y también para nuestra tranquilidad y provecho. Si debiese enumerar todas estas cosas, sería demasiado largo de decir y de escribir.
Mostraré una de ellas, aunque me deje otras: esto es, de qué modo comenzó la Ciencia de la Geometría, y quiénes fueron los creadores de ella y de otras Artes, como se revela en la Biblia y en otras Historias. Voy a narrar, como he dicho, cómo y de qué modo comenzó esta digna Ciencia de la Geometría.
Has de saber que hay siete Ciencias Liberales, y luego sabrás por qué son llamadas de esta manera; y por qué de estas siete primeras derivan todas las Ciencias y Artes del Mundo, y especialmente por qué aquella, la Ciencia de la Geometría, es el origen de todas.
En cuanto a la primera, que es llamada el fundamento de la Ciencia, es la Gramática, que enseña al hombre a hablar y a escribir en modo justo. La segunda es la Retórica, que enseña al hombre a hablar decorosamente de manera justa. La tercera es la Dialéctica, y ella enseña al hombre a discernir lo verdadero de lo falso, y es llamada comúnmente Arte o [Filosofía]. La cuarta es llamada Aritmética, y enseña al hombre al Arte de los números, para calcular y contar todas las cosas. La quinta es la Geometría, que enseña al hombre los límites y la medida y la ponderación de los pesos de todas las Artes humanas. La sexta es la Música, que enseña al hombre el Arte del canto en las notas de la voz y del órgano, de la trompa, del arpa y de todos los demás instrumentos.
La séptima es la Astronomía, que enseña al hombre el curso del Sol y de la Luna y de las restantes Estrellas y Planetas del Cielo. Nuestro principal fin consiste en tratar del primer fundamento de la excelente Ciencia de la Geometría, y de quiénes fueron sus fundadores; como dije al principio, hay siete Ciencias Liberales, es decir, siete Ciencias o Artes que son libres en sí mismas, las cuales siete viven solamente por medio de la Geometría.
Y la Geometría es, como se dice, la medida de la Tierra: “Et sic dicitur a geoge pin Px ter a Latine e metronaquodest mensura. UndeGeometria i mensura terrevelTerrarum”, o sea, que la Geometría es, como he dicho, Geo, la tierra, y metron, medida, y, así, el nombre de Geometría es compuesto, y se llama medida de la Tierra.
No te maravilles de que haya dicho que todas las Ciencias viven sólo por la Ciencia de la Geometría, porque ninguna de ellas es artificial [que presuponga, como la Geometría, al artifex]. Ningún trabajo que el hombre haga es realizado sino por medio de la Geometría; una importante razón: si un hombre trabaja con las manos, trabaja entonces con cualquier tipo de utensilio, y no hay ningún instrumento hecho de cosas materiales de este Mundo que no provenga de la Tierra y a la Tierra retorne, y no existe instrumento, esto es, utensilio para trabajar, que no posea proporciones. Y proporción es medida, y utensilio, o instrumento, es Tierra. Por ello puede decirse que los hombres de este Mundo viven por el trabajo de sus manos.
Muchas otras pruebas te he dado sobre por qué la Geometría es la Ciencia de la que viven todos los hombres razonables, pero esta vez no lo dejaré al largo proceso de la Escritura.
Y ahora procederé con mi argumento; comprenderás que de entre todas las Artes del Mundo, [la más importante] es el Arte del Hombre; el Arte de la construcción tiene la mayor importancia y la mayor parte en la Ciencia de la Geometría, como está escrito y dicho en la Storia, en la Biblia, en el Polycronicon, una crónica ilustrada, y en la Historia de Beda, en De Immagine Mundi y en el Ethimologiarum de Isidoro, en Metodio, obispo y mártir, y en muchos otros; digo que la Masonería es el principal [Arte] de la Geometría, como pienso que bien puede decirse, porque fue la primera en ser creada; como se dice en la Biblia, en el libro I del Génesis, capítulo 4. Y también todos los Doctores mencionados lo dicen, y algunos de ellos más abierta y simplemente [respecto] a como está dicho en la Biblia.
El Hijo directo de la estirpe de Adán, descendiente de las siete generaciones de Adán, antes del Diluvio, fue un hombre llamado Lameth, que tenía dos mujeres; de la primera, Ada, tuvo dos hijos: uno llamado Jabal y otro Jubal. El mayor, Jubal, fue el primer fundador de la Geometría y de la Construcción y construyó casas y es llamado en la Biblia “pater habitancium in tentoriis atque pastorum”, es decir, padre de los hombres que viven en tiendas, o sea, en casas. Y fue maestro de Caín y jefe de todos sus trabajadores cuando hizo la Ciudad de Enoc, que fue la primera ciudad nunca construida y que Caín entregó a su hijo y la llamó Enoc. Y ahora es llamada Ephraim.
Y la Ciencia de la Geometría y de la Masonería fue por primera vez empleada e inventada como Ciencia y Arte, y por ello podríamos decir que fue el origen y el fundamento de todas las Artes y las Ciencias, y este hombre, Jabal, fue llamado “Paterpastorum”. El maestro de la Historia y Beda, De Immagine Mundi, Polycronicón y muchos otros dicen que por primera vez él hizo la repartición de la Tierra, de modo que cada hombre pudiera individuar (conocer) su campo y su trabajo. Y dividió también rebaños y ovejas, y por eso podemos decir que fue el primer fundador de esta Ciencia.
Y su hermano Jubal o Tubal fue el fundador de la Música y del canto, como afirma Pitágoras en el Polycronicón, y el mismo Isidoro en sus Etimologías; en su I libro dice que fue el primer fundador de la música y del canto, del órgano y de la trompa, y que encontró la ciencia del sonido por los golpes de los metales gracias a su hermano Jubalcaín.
La Biblia dice en verdad en el capítulo IV del Génesis que Lameth tuvo de otra mujer llamada Zillah un hijo y una hija. Sus nombres eran Tubalcaín, el hijo, y la hija fue llamada Naamah y, como dice el Polycronicón, fue la mujer de Noé; que esto sea o no verdad, no lo sabemos.
Te digo que este hijo, Tubalcaín, fue el fundador del Arte de la Herrería y de todas las Artes de los metales, esto es, del hierro, del oro y de la plata, como dicen algunos Doctores, y su hermana Naamah fue la fundadora del Arte del Tejido; hilaban el hilo y laboraban el hierro y se hacían vestidos como podían, pero la mujer Naamah encontró el Arte del tejido, que es ahora llamado el Arte de las mujeres; y estos tres hermanos sabían que Dios se vengaría del pecado, o con el fuego o con el agua, y pusieron el mayor cuidado para salvar las Ciencias que habían encontrado, y se aconsejaron entre ellos; y, gracias a su ingenio, se dijeron que había dos tipos de piedra de tal cualidad que la primera jamás podía ser quemada, y esta piedra es llamada mármol, y que la otra piedra no podía ser hundida, y esta piedra era llamada laterus. Y por ello idearon escribir todas las ciencias que habían encontrado en estas dos piedras, de manera que si Dios se vengaba con el fuego el mármol no fuera quemado, y si Dios se vengaba con el agua la otra piedra no se hundiera. Y por ello rogaron al hermano mayor de Jabal que construyera dos columnas con estas dos piedras, esto es, mármol y laterus, y que esculpiera en los dos pilares todas las Ciencias y las Artes que habían hallado. Y así se hizo, y por ello podemos decir que fueron muy hábiles en la ciencia que se inició y que persiguió su fin antes del Diluvio de Noé: sabiendo que la venganza de Dios se produciría, sea con el fuego o con el agua, los hermanos –como por una especie de profecía- sabían que Dios ordenaría una, y por ello escribieron en las dos piedras las siete Ciencias, pues pensaban que la venganza llegaría. Y ocurrió que Dios se vengó y hubo un tal Diluvio que todo el Mundo fue sumergido y murieron todos menos ocho personas. Y fueron Noé y su mujer y sus tres hijos y sus mujeres, y de estos hijos procede todo el Mundo. Y [los tres hijos] fueron llamados de este modo: Sem, Cam y Japhet. Y este Diluvio fue llamado el Diluvio de Noé, porque sólo se salvaron él y sus hijos.
Y muchos años después del Diluvio, como narra la Crónica, estas dos columnas fueron halladas y, como dice el Polycronicón, un gran doctor llamado Pitágoras encontró una, y Hermes, el filósofo, encontró la otra, y enseñaron las ciencias que en ellas hallaron escritas. Cualquier Crónica, la Storia y muchos otros doctos y principalmente la Biblia testimonian de la construcción de la Torre de Babel, y está escrito en la Biblia, Génesis, capítulo X, que Cam, hijo de Noé, generó a Nimrod, y que éste se convirtió en un hombre fuerte como un gigante y que fue un gran Rey. Y el inicio de su Reino fue el del verdadero Reino de Babilonia, de Arach y Archad y Calan y de la Tierra de Senaar. Y este mismo Nimrod inició la construcción de la Torre de Babilonia, y enseñó a sus obreros el Arte de la medida, y tenía muchos constructores, más de cuarenta mil. Y los amaba y los tenía en gran estima. Y esto está escrito en el Polycronicón y en otras Historias, y en parte atestiguado en la Biblia, en el capítulo X del Génesis, donde se dice que Asur, que era un pariente vecino de Nimrod, salió de la Tierra de Senaar y construyó la Ciudad de Nínive y de Plateas y muchas otras, y así dice: “De Terra illa i de Sennamegressusest Asure e edificauit Nunyven e Plateas civitatis e Cale e Jesenquoque inter Nunyven e hecestcivitas magna”.
La razón quiere que digamos abiertamente cómo y de qué modo fue fundado el oficio de la construcción, y quién fue el primero en darle el nombre de Masonería. Y deberías saber lo que está dicho y escrito en el Polycronicón y en Metodio, obispo y mártir, que Asur, que fue digno Señor de Senaar, pidió al Rey Nimrod que le enviara masones y operarios del Oficio que pudieran ayudarle a construir la ciudad que deseaba edificar. Y Nimrod le envió trescientos masones. Y cuando debían partir, les llamó ante sí, y les dijo esto: “Debéis acudir ante mi primo Asur para ayudarle a construir una ciudad, pero vigilad de que esté bien dirigida; os voy a dar un encargo provechoso para vosotros y para mí. Cuando lleguéis ante este Señor, procurad ser tan leales hacia él como lo sois conmigo; haced como si fueseis hermanos, y permaneced lealmente unidos; y que aquel que tenga mayor habilidad enseñe a su compañero y se guarde de guiarle contra vuestro Señor, para que así yo pueda recibir mérito y agradecimiento por haberos enviado ante él y por haberle enseñado el Arte”. Y ellos recibieron el encargo de su patrón y Señor y llegaron ante Asur y construyeron la ciudad de Nínive, en el País de Plateas, y otras ciudades entre Cale y Nínive. Y de este modo, el Arte de la construcción fue engrandecido e impuesto como ciencia.
Los primeros antepasados de nosotros, los masones, tuvieron esta responsabilidad, como está escrito en nuestros Deberes, y también como lo hemos visto escrito ya en francés, ya en latín, y en la historia de Euclides; pero ahora diremos de qué manera Euclides llegó a tener conocimiento de la Geometría, así como está escrito en la Biblia y en otras historias. En el capítulo 12 del Génesis se dice que Abraham llegó a la Tierra de Canaan y nuestro Señor se le apareció y le dijo: “Os daré esta Tierra a ti y a tu descendencia”, pero hubo una gran carestía sobre la Tierra y Abraham tomó a Sara, su mujer, con él, y marchó hacia Egipto en peregrinación, y mientras duró la carestía ellos permanecieron allí. Y Abraham, como dice la Crónica, era un hombre sabio y un gran Doctor y conocía las siete Ciencias y enseñó a los egipcios la Ciencia de la Geometría. Y este digno Sabio Euclides fue su alumno y aprendió de él. Y ellos le dieron por primera vez el nombre de Geometría, pues antes no tenía este nombre. Así, se dice en las Ethimologiarum de Isidoro, en el libro 5, capítulo I, que Euclides fue uno de los fundadores de la Geometría, y que le dio este nombre porque en aquel tiempo había un río en Egipto, el Nilo, que creció hasta tal punto en la tierra que los hombres no podían habitarla.
Por eso, este digno estudioso, Euclides, les enseñó a hacer grandes muros y fosos para retener el agua, y ellos, con la Geometría, midieron la tierra y la dividieron en muchas partes, y cada uno cerró su parte con muros y fosos, y por eso la tierra se hizo fértil y dio todo tipo de frutos y de jóvenes, de hombres y de mujeres; pero eran tantos los jóvenes que no podían vivir bien. Y los gobernantes, Señores del País, se reunieron en Consejo para ver cómo ayudar a sus hijos que no habían encontrado sustento. Y en este Consejo estaba este digno Docto Euclides, y cuando vio que no podían decidir sobre la cuestión, les dijo: “Tomad a vuestros hijos y ponedlos bajo mi mando, y yo les enseñaré una ciencia tal que vivirán con ella de los Señores, a condición de jurar que me serán fieles, y yo haré esto por vosotros y por ellos”. Y el Rey y todos los Señores se lo garantizaron. Y ellos llevaron a sus hijos ante Euclides para que les dirigiese a su placer, y él les enseñó este Arte, la Masonería, y le dio el nombre de Geometría, a causa de la división del terreno que había enseñado a la gente en el tiempo de la construcción de las murallas y los fosos, e Isidoro dice, en el Ethimologiarum, que Euclides la llamó Geometría. Y él les dio el deber de llamarse uno a otro Compañero, y no de otra manera, porque pertenecían a un mismo Arte y eran de sangre noble e hijos de Señores. Y que el más hábil debía ser el guía en el trabajo, y ser llamado Maestro, y le atribuyó otros cometidos que están escritos en el Libro de los Deberes. Y así ellos trabajaron con los Señores de la Tierra, y construyeron Ciudades, Castillos, Templos y Palacios. En ese tiempo los hijos de Israel que habitaban en Egipto aprendieron el Arte de la Masonería. Y luego, cuando fueron conducidos fuera de Egipto, llegaron a la Tierra de Behest, que ahora se llama Jerusalén. Y el Rey David inició la construcción del Templo de Salomón. El Rey David amaba a los Masones, y les dio derechos como antes no tenían. Y en la construcción del Templo, en tiempos de Salomón, como se dice en la Biblia, en el 3º Libro Regum in tercio Regam, capítulo quinto, Salomón tenía ochenta mil constructores a su servicio. Y el hijo de Tiro era su jefe. Y en otras crónicas y en otros libros de Masonería se dice que Salomón les confirmó el encargo que David, su padre, había dado a los masones. Y el propio Salomón les enseñó en formas poco distintas de las usadas ahora. Y de allí esta importante ciencia fue llevada a Francia y a otras Regiones.
Hubo en un tiempo un digno Rey de Francia llamado Carolus Secundus, esto es, Carlos II, y este Carlos fue elegido Rey de Francia por la Gracia de Dios y por su estirpe. Y este mismo Rey Carlos era masón antes de ser Rey, y cuando llegó a Rey amó a los masones y les tuvo en gran estima, y les dio deberes y reglamentos conforme a su designio, y algunos de ellos todavía están en uso en Francia; y él mismo estableció que deberían reunirse en Asamblea una vez al año para hablar entre sí, Maestros y Compañeros, y para [deliberar quién] había de guiarles y [para enmendar] todas las cosas equivocadas.
Y poco después san Adabelio llegó a Inglaterra y convirtió a san Albano al Cristianismo. Y san Albano amaba a los masones y les dio por primera vez encargos y usos en Inglaterra. Y les fijó un tiempo conveniente para pagarles el trabajo. Y después hubo un importante Rey en Inglaterra llamado Athelstan, y su hijo más joven amaba la Ciencia de la Geometría, y sabía bien que el Arte manual del Oficio practicaba la Ciencia de la Geometría como los masones, por lo que los [reunió] en Consejo y adoptó la práctica de esta ciencia a la especulación, porque en la especulación era maestro y amaba a la Masonería y a los masones. Y él mismo se hizo masón y les dio encargos y nombres que todavía están en uso en Inglaterra y en otros Países. Y estableció que [los masones] deberían ser pagados razonablemente por su trabajo, y consiguió un decreto del Rey que [sancionó] el derecho a que se reunieran en Asamblea cuando creyeran que ha pasado un período razonable, y que vinieran [a escuchar] a sus Consejeros, como está escrito y se enseña en el Libro de nuestros encargos y deberes, por lo que dejo ya el argumento. Los Hombres de bien, por este motivo y de este modo, [hicieron así que] la Masonería comenzase.
Ocurría a veces que los grandes Señores no tenían grandes posesiones, así que no podían ayudar a sus hijos nacidos libres, porque tenían muchos, y por eso se aconsejaron sobre cómo podían ayudarles, y establecer que pudieran vivir honestamente. Y les enviaron a Sabios Maestros de la importante Ciencia de la Geometría, de modo que ellos, con su sabiduría, pudieran dar a los hijos una honesta manera de vivir. Por eso uno de ellos, llamado Englet, que fue un muy agudo y sabio fundador, estableció un Arte y lo llamó Masonería, y así, con su Arte, instruyó a los hijos de los grandes Señores a requerimiento de los padres y con la libre voluntad de los hijos; cuando fueron instruidos con gran cuidado, después de un cierto período, no todos fueron igualmente capaces, por lo que dicho Maestro Englet determinó que todos los que terminaran [el aprendizaje] con habilidad deberían ser admitidos [en el oficio] con honor, y llamó al maestro más hábil para instruir a los maestros menos hábiles, y fueron llamados maestros por la nobleza de su ingenio y por su habilidad en el Arte. De este modo, dicho Arte, iniciado en la Tierra de Egipto, se propagó de Tierra en Tierra, de Reino en Reino.
Después de muchos años, en el tiempo del Rey Athelstano, que fue Rey de Inglaterra, sus Consejeros y otros Grandes Señores, de común acuerdo, por graves culpas lanzadas contra los masones, establecieron una cierta regla para ellos; una vez al año, o cada tres años [si ello respondía] a los deseos del Rey y de los Grandes Señores del País y del pueblo, de provincia en provincia, y de país en país, se reunirían en Asamblea todos los masones y compañeros de dicho Arte, y en tales reuniones los Maestros serían examinados sobre los artículos [de la Constitución] que fueron luego escritos, y se estableció que fuese verificado si los maestros eran capaces y hábiles, para ventaja de su Soberano y para honor de su Arte. Y además se estableció que deberían cumplir bien su encargo de emplear los bienes, pequeños o grandes, de sus Señores, porque de ellos percibían la compensación por su servicio y su trabajo.
El primer artículo es éste: que cada maestro de este Arte debe ser sabio y leal hacia el Señor a quien sirve; y no pagar a ningún obrero más de lo que él piense que se merezca, distribuyendo sus beneficios verdaderamente como quisiera que fuesen dispensados los suyos, tras haber [tenido en cuenta] la escasez de grano y de víveres en el País, y no otorgando ningún favor, para que todos sean recompensados según su trabajo.
El segundo artículo es éste: que cada maestro de este Arte deberá ser informado antes de entrar en su Comunidad; que sean [recibidos] como conviene; que no puedan ser excusados [de su ausencia], sino sólo por algún motivo [válido]. Pero si son hallados rebeldes [frente a] tal Comunidad, o culpables, en cualquier modo, de daño hacia los propios Señores, los culpables en este Arte no serán perdonados de ningún modo [y serán juzgados, y se verificará] su expulsión, y aunque se hallen (en peligro de muerte), [o enfermos], sin riesgo de muerte, se avisará al maestro que sea el jefe de la Asamblea, [quien deberá juzgarle].
El tercer artículo es éste: que ningún maestro tome a un aprendiz por un período menor de siete años por lo menos, porque en un plazo menor no puede llegar propiamente a su Arte, y por consiguiente será incapaz de servir lealmente a su Señor y de comprender [el Arte] como un masón debe comprenderlo.
El cuarto artículo es éste: que ningún maestro tome para instruir, sin provecho, a algún aprendiz al que esté unido con vínculos de sangre, ya que, a causa de su Señor, al cual está ligado, lo distraerá de su Arte y podrá llamarlo ante sí fuera de su Logia y del lugar donde trabaja; porque sus compañeros quizá le ayuden y combatan por él, y de aquí podría derivarse un homicidio –lo que está prohibido- y también por motivo de que su Arte se inició con los hijos de Grandes Señores nacidos libres, como ya ha sido dicho.
El quinto artículo es éste: que ningún maestro envíe a su aprendiz, durante el tiempo de su aprendizaje, a otro, pues ningún provecho puede salir de ello, y aunque piense que pueda agradar a su nuevo Señor, más importante es el provecho que podrá sacar el Señor del lugar en el cual ha sido adiestrado en su enseñanza.
El sexto artículo es éste: que ningún maestro, por codicia o provecho, tome aprendices para enseñarles cosas imperfectas, y que tengan mutilaciones, por lo cual no puedan trabajar realmente como deberían.
El séptimo artículo es éste: que ningún maestro sea visto ayudando, o protegiendo, o siendo el sostenedor de ningún ladrón nocturno, por el cual [a causa del hurto] sus compañeros no puedan cumplir el trabajo diario y no puedan organizarse.
El octavo artículo es éste: que no ocurra que ningún masón, que sea perfecto y hábil, venga a buscar trabajo y encuentre un modo de trabajar imperfecto e incapaz; el maestro del lugar recibirá al masón perfecto y echará al imperfecto para ventaja de su Señor.
El noveno artículo es éste: que ningún maestro tomará el puesto de otro, porque se ha dicho, en el Arte de la construcción, que nadie deberá terminar un trabajo comenzado por otro, para ventaja de su Señor; así que quien lo ha iniciado [tiene el derecho de] terminarlo a su modo, y sean cuales sean sus métodos.
Esta resolución ha sido adoptada por varios Señores y maestros de diversas provincias y Asambleas de Masonería, y dice así:
El primer punto: es necesario que todos los que deseen ser Compañeros del mencionado Arte juren por Dios, por la Santa Iglesia y por todos los Santos, ante su maestro y sus Compañeros y hermanos.
El segundo punto: él [el Compañero] debe cumplir su trabajo diario en razón de lo que le sea pagado.
El tercer punto: él [debe aceptar] las resoluciones de sus compañeros en la Logia y en Cámara y en cualquier otro lugar.
El cuarto punto: no engañará a su Arte, ni lo perjudicará, o sostendrá afirmaciones contra el Arte o contra alguien del Arte, sino que lo mantendrá con dignidad, porque él puede.
El quinto punto: cuando reciba su paga, la tomará humildemente, ya que el maestro ha establecido el tiempo del trabajo, y el resto [por él] ordenado está permitido.
El sexto punto: si una discordia cualquiera surge entre él y sus compañeros, deberá obedecer humildemente y permanecer a las órdenes del maestro, o, en su ausencia, del Vigilante [designado] por el maestro; en la siguiente fiesta religiosa se pondrá a disposición de los Compañeros; no en un día laborable, dejando el trabajo y el provecho de su Señor.
El séptimo punto: Que no desee a la mujer ni a la hija de su maestro o de sus compañeros; y si está casado, que no tenga concubina, porque podrían surgir discordias entre ellos.
El octavo punto: si ocurre que es nombrado Vigilante por su maestro, que sea un seguro transmisor entre su maestro y sus compañeros; y, en ausencia de su maestro, que lo sustituya con empeño, por el honor del maestro y para ventaja del Señor a quien sirve.
El noveno punto: si fuese más sabio y agudo que el compañero que trabaja con él en la Logia o en cualquier otro sitio, y si percibe que el otro debe dejar la piedra sobre la que está trabajando por falta de habilidad, y que puede enseñarle a corregir la piedra, deberá instruirlo, para que el amor crezca entre ellos y el trabajo del Señor no se eche a perder.

Sobre la Asamblea de Justicia.
Cuando el maestro y los compañeros sean avisados y lleguen a tales Asambleas, si es preciso serán invitados a participar, junto a los compañeros y el maestro de la Asamblea, el sheriff del Condado, o el alcalde de la Ciudad, o el Consejero más anciano de la Ciudad en la que se celebra la Asamblea, para servir de ayuda contra los rebeldes y para mantener el derecho del Reino.
Al principio [entran en el Oficio] hombres nuevos que nunca han sido culpables, de modo que no sean nunca ladrones, o [cómplices] de los ladrones, y que desarrollen su trabajo diario por la recompensa que de su Señor reciben, y un verdadero resumen den a sus Compañeros de las cosas que deben ser explicadas y escuchadas, y les amen como a sí mismos. Y deben ser fieles al Rey de Inglaterra y al Reino, y atenerse, con todas sus fuerzas, a los artículos mencionados.
Después de esto se indagará si algún maestro o compañero, que haya sido instruido, ha infringido algún artículo, y allí se establecerá si ha hecho nunca tales cosas. Por ello, vale decir, si algún maestro o compañero, que haya sido avisado [de la acusación] antes de venir a tal Asamblea, se rebela y no acude, o bien haya transgredido algún artículo, si esto se demuestra, deberá renegar de su [pertenencia] a la Masonería, y no podrá usar jamás de su Arte. Y si osa practicarlo, el Sheriff del país en el que haya sido encontrado trabajando deberá meterlo en prisión y poner todos sus bienes en manos del Rey hasta que le sea mostrada y concedida la gracia.
Por este motivo, [los participantes] en esta Asamblea establecerán que tanto el más bajo como el más alto deben ser lealmente servidores de su Arte en todo el Reino de Inglaterra.
Amén. Así sea.

Constituciones de York



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926 e∴v∴
LEYES U OBLIGACIONES PRESCRITAS A LOS
HERMANOS MASONES POR EL PRÍNCIPE EDWIN

"Que el Soberano Poder del Dios eterno, Padre y Creador del Cielo y de la Tierra, la sabiduría de su verbo y su influencia, sean con nuestra empresa y nos haga la gracia de conducirnos de modo que merezcan su aprobación en esta vida y obtendremos después de nuestra muerte la vida eterna".


1.- Vuestro primer deber es honrar a Dios y observar sus leyes, porque son preceptos divinos, a los que todo el mundo debe obediencia. Por eso debéis evitar las herejías y no ofender a Dios.
2.- Seréis fieles a vuestro rey, y en cualquier parte en donde os encontréis, os someteréis lealmente a la autoridad. Evitad siempre cometer el crimen de alta traición, y si la descubrís, denunciadlo al rey.
3.- Estad siempre presto a auxiliar a los otros a quienes os unen lazos de una verdadera amistad, sin que para ello sirva jamás de obstáculo la diferencia de religión o de opinión.
4.- Debéis ser fieles, principalmente los unos respecto de los otros, comunicaros los descubrimientos que hagáis en vuestro arte, y ayudaros mutuamente; no calumniaros; y proceded como queráis que procedan con vosotros. Si llegara a suceder que un hermano faltase a sus deberes con otro hermano o con persona cualquiera, o se hiciese culpable de cualquiera otra falta, todos deben ayudarle a reparar el mal y a corregirse para lo sucesivo.
5.- También debéis conformaros exactamente con las decisiones y disposiciones acordadas en las logias, y no confiar a ninguno que no sea de la hermandad, sus signos particulares.
6.- Que cada uno por sí se abstenga cuidadosamente de toda deslealtad, porque el honor y la fidelidad son indispensables para el sostenimiento de la asociación, y una buena reputación es un gran bien y es necesario no perder de vista también el interés del señor y del maestro a quienes sirváis, y terminar siempre convenientemente las obras que os encarguen.
7.- Es indispensable también pagar íntegramente lo que debáis, y sobre todo no adquirir jamás deuda que comprometan el honor de la hermandad.
8.- Recordad siempre que ningún maestro debe emprender un trabajo si no se siente capaz de ejecutarlo; porque causaría el mayor perjuicio al arte y a la asociación. Todo maestro debe siempre ganar lo suficiente para que él viva y pueda pagar sus obreros.
9.- Ninguno debe tratar de suplantar a otro, porque es necesario dejar a cada uno el trabajo que haya podido procurarse, al menos que se reconozca que es incapaz de ejecutarlo.
10.- Ningún maestro debe admitir a un aprendiz, si no se compromete a trabajar por espacio de siete años; y para recibirlo debe contar con la aprobación de los hermanos.
11.- Para que un maestro o un compañero pueda presentar a una persona, es necesario que esta persona haya nacido libre, que tenga una reputación intachable, que tenga capacidad y que los conserve todos.
12.- Se recomienda muy eficazmente a todos los compañeros que no critiquen el trabajo de los otros, aunque no sepan ejecutarlo tan bien como ellos.
13.- Todo maestro debe someterse a las observaciones que le haga el director general de las obras; y los compañeros deben tener en cuenta las que les dirijan los maestros.
14.- Todos los masones deben obedecer a sus superiores y estar prontos a hacer cuento le ordenen.
15.- Todo masón debe acoger cariñosamente a los compañeros que lleguen del continente, y les hagan las señales y signos de reconocimiento. Debe cuidar de ellos como está mandado, en el momento que llegue a su noticia su desgracia.
16.- Ni los maestros ni los compañeros deben dar entrada a las logias al que no haya sido recibido masón; ni debe enseñarle el arte de la forma, ni dejarle trabajar la piedra, ni utilizar la escuadra, ni indicarle su uso.
Estas son las obligaciones que es bueno y útil observar. Lo que en lo sucesivo se considere también útil y bueno, deberá ser registrado por los superiores, dando conocimiento de ello, en las prescripciones nuevas que se adopten.

Constituciones de Anderson



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ANTIGUAS LEYES FUNDAMENTALES
17 DE ENERO DE 1723 e.·.v.·.


I.- LO QUE SE REFIERE A DIOS Y A LA RELIGION
El Masón está obligado, por vocación, a practicar la moral y si comprende sus deberes, nunca se convertirá en un estúpido ateo, ni en un hombre inmoral. Aún cuando en los tiempos antiguos los masones estaban obligados a practicar la religión que se observaba en los países donde habitaban, hoy se ha creído más oportuno, no imponerle otra religión que aquella en que todos los hombres están de acuerdo, y dejarles completa libertad respecto a sus opiniones personales. Esta religión consiste en ser hombres buenos y leales, es decir, hombres de honor y de probidad, cualquiera que sea la diferencia de sus nombres o de sus convicciones. De este modo la Masonería se convertirá en un centro de unidad y es el medio de establecer relaciones amistosas entre gentes que, fuera de ella, hubieran permanecido separados entre sí.

II.- DE LA AUTORIDAD CIVIL, SUPERIOR E INFERIOR
El masón, debe ser una persona tranquila, sometida a las leyes del país donde esté establecido y no debe tomar parte ni dejarse arrastrar en los motines o conspiraciones fraguadas contra la paz y contra la prosperidad del pueblo, ni mostrarse rebelde a la autoridad inferior, porque la guerra, la efusión de la sangre y los trastornos, han sido siempre funestos para la Masonería. Así es que en la antigüedad, los reyes y los príncipes se mostraron muy bien dispuestos para con la sociedad, por la sumisión y la fidelidad de que los masones dieron constantemente pruebas en el cumplimiento de sus deberes de ciudadano y en su firmeza para oponer su conducta digna a las calumnias y acusaciones de sus adversarios; esos mismos reyes y príncipes no se desdeñaron de proteger a los miembros de la corporación y de defender el honor de la misma que siempre prosperó en los tiempos de paz. Siguiendo esas doctrinas, si algún hermano se convertía en perturbador del orden público, ninguno debía ayudarle en la realización de sus propósitos y por el contrario, debía ser comparecido como un ser desgraciado. Pero por este sólo hecho y aún cuando la cofradía condenase su rebelión para evitarse el dar al gobierno motivo alguno de sospecha o de descontento, siempre que el rebelde no pudiese ser censurado de otro crimen, no podía ser excluido de la Logia, permaneciendo inviolables sus relaciones con ésta Logia y los derechos de que como masón gozaba.

III.-DE LAS LOGIAS
La logia es el lugar donde los masones se reúnen para trabajar, y por extensión se da este nombre a toda asamblea de masones constituida; todos los hermanos deben formar parte de una logia y someterse a sus reglamentos particulares y a las ordenanzas generales. Las Logias son particulares o Generales y el mejor medio de distinguirlas en estos dos distintos caracteres es visitarles y estudiar los actuales reglamentos de las Logias Generales o Grandes Logias. Antiguamente los maestros y los miembros de éstas Logias, no podían ausentarse, ni dejar de asistir a sus sesiones, cuando eran invitados, sin incurrir en un castigo severo, a menos que hicieren conocer a los maestros y a los inspectores, las causas que les habían impedido cumplir con este deber. Las personas que querían ser admitidas en calidad de miembros de las Logias, debían ser hombres buenos y leales, libres de nacimiento, de edad madura y razonable y de buena reputación; estaba prohibido admitir en la Masonería, esclavos, mujeres y hombres inmorales, cuya conducta fuera motivo de escándalo.

IV.- DE LOS MAESTROS, INSPECTORES, COMPAÑEROS Y APRENDICES
Entre los Masones, las preferencias no pueden fundarse exclusivamente, en el verdadero mérito personal, se debe cuidar con especial atención de que los propietarios que disponen las construcciones, serán servidos a su completa satisfacción; debe procurarse que los hermanos no tengan por qué avergonzarse de sus obras de que la Real Asociación, no pierda la consideración de que goza. Por esta razón, los maestros e inspectores deben ser elegidos teniendo en cuenta más que su edad, sus méritos personales. Es imposible tratar todas estas cosas por escrito. Cada hermano debe estar en su lugar y aprender éstos principios según el método adoptado en cada cofradía; debe, sin embargo, tenerse en cuenta por los aspirantes que ningún maestro puede aceptar un aprendiz, si este no le presenta suficientes obras, si no es un joven perfecto, sin deformidad física alguna y sin defecto que le haga incapaz de instruirse en su arte, de servir a su maestro y de llegar a ser a su vez un hermano y maestro, cuando haya transcurrido el tiempo de su aprendizaje. Debe ser también, hijo de padres honrados, para que si posee otras cualidades, pueda llegar a obtener el puesto de inspector, de maestro de una Logia, de Gran Inspector y de Gran Maestro de todas las Logias, según su mérito y virtudes. Los Inspectores han de ser miembros de la corporación y los maestros han debido desempeñar antes el cargo de Inspector. Los Grandes Inspectores han de haber sido maestro de Logia, y en fin, para ocupar el puesto de Gran Maestro ha de poseerse el carácter perfecto de Masón. El Gran Maestro debe ser noble de nacimiento, o bien ocupar una posición excepcional, de una educación perfecta, o bien un sabio distinguido, un arquitecto hábil, un hábil hijo de padres honrados, y además, las Logias deben reconocer en él un mérito real, y para que pueda llenar los deberes de su cargo de un modo más perfecto, se le autoriza para designar y nombrar un diputado que debe ser o haber sido maestro de una Logia Particular; el Diputado Gran Maestro, tiene el deber de realizar todos los actos que son de la competencia del Gran Maestro, su superior, en las ausencias de éste o por su delegado. Todos los hermanos están obligados a prestar obediencia a todas estas ordenanzas y a todos los gobernantes superiores y subalternos de la Antigua Logia, en sus diversos empleos, con arreglo a las antiguas leyes y reglamentos, y ejecutar las órdenes con respeto, afecto y actividad.

V.- DEL REGLAMENTO DE LA CORPORACION DURANTE EL TRABAJO
Durante los días laborables, todos los masones deben trabajar lealmente, para que puedan disfrutar mejor del día de fiesta; el compañero de más conocimientos y experiencia, debe ser elegido en calidad de maestro o superintendente de los trabajos de construcción dispuestos por el propietario, y los que trabajan bajo sus órdenes deben llamarle maestro. Los Compañeros deben evitar toda inconveniencia deshonesta y el darse nombres poco decentes, se titularán mutuamente Hermanos o Compañeros y conducirse cortésmente, tanto dentro como fuera de la Logia. El Maestro, debe emprender los trabajos del propietario en las condiciones más justas y equitativas, y emplear lo que a éste pertenezca, como si se tratase de sus propios bienes; y no dar a cada aprendiz o compañero más salario que el que realmente merezca. Maestros y masones, todos deben ser fieles al propietario que los ocupe y les paga religiosamente su salario, y ejecutar sus trabajos a conciencia, bien trabajes o jornal o a destajo. Ningún hermano debe mostrarse celoso de la prosperidad de otro, ni atormentarlo o procurar separarlo de su trabajo cuando es capaz de ejecutarlo, porque ninguno puede terminar un trabajo empezado por otro en condiciones tan ventajosas como el que lo empezó, a no poseer un conocimiento profundo de los planos y dibujos de la construcción. Si un Inspector de los trabajos, se elige entre los compañeros, debe ser fiel al maestro y a los compañeros; en ausencia del maestro, velará cuidadosamente, en interés del propietario, por la buena ejecución de los trabajos, y sus hermanos deben obedecerle. Todos los masones recibirán su salario con reconocimiento, sin murmuraciones ni observaciones y no abandonarán a su maestro hasta que la obra termine. Debe enseñarse la obra a los hermanos jóvenes, para que aprendan a emplear bien los materiales y para que por medio de esta fraternal enseñanza se consolide entre ellos la más estrecha amistad; todos los útiles empleados para los trabajos, deben ser aprobados por la Gran Logia. En los trabajos exclusivos de la Masonería, no debe emplearse ningún jornalero y los mismos maestros, no deben trabajar sino con sus compañeros, a no ser que a ello obligue una apremiante necesidad; tampoco podrán comunicarse sus enseñanzas a los obreros que no pertenezcan a la sociedad.

VI.- DE LA CONDUCTA
En la Logia Organizada:
No se debe instruir comisión particular alguna, ni entablar negociación sin haber obtenido la autorización del maestro; no debe tratarse ninguna cuestión inoportuna o inconveniente; ni interrumpir la palabra del maestro o de los inspectores o de cualquier hermano que sostenga diálogo con el maestro. Tampoco deben emplearse frases jocosas mientras la Logia se ocupe de asuntos serios, ni usar en caso alguno lenguaje poco honesto, y en todas las ocasiones sebe darse al maestro, a los inspectores y compañeros, el término del respeto que merecen, y que todos les deben. Si se presenta una queja contra un hermano, el culpable debe someterse al juicio y a la decisión de la Logia, que es el tribunal real, a menos que corresponda su conocimiento a la Gran Logia. En tales casos debe cuidarse de que no interrumpan por estas causas los trabajos del propietario, y si llegase a ocurrir una suspensión forzosa, debe tomarse una decisión con arreglo a las circunstancias. Tampoco debe recurrirse a los tribunales de justicia para ventilar asuntos de la Masonería, a no ser que la Gran Logia reconozca y declare ser de indispensable necesidad.
Conducta que debe observarse cuando la Logia este cerrada, pero estando aún reunidos los hermanos:
Los hermanos pueden dedicarse a placeres inocentes, y regulares, mutuamente según los medios de cada cual, pero procurando evitar los excesos de todo género, sobre todo en la mesa. también deben abstenerse de decir y de hacer cosa alguna que pudiere herir o romper la buena armonía que entre todos debe reinar siempre; por ésta razón, no deben llevarse a éstas reuniones, odios privados sin motivo alguno de discordia y sobre todo, deben evitarse en absoluto las discusiones sobre religión y política, sobre nacionalidad, puesto que los masones, como antes hemos dicho, no profesan otra religión que la universal, y que pertenecen a todos los pueblos, a todas las lenguas, y son enemigos de toda empresa contra el gobierno constituido; la falta de observancia de éstos preceptos, han sido y serán siempre funestos para la prosperidad de las Logias. En todo tiempo, la observancia de éste artículo del reglamento, se ha impuesto con gran severidad, y más especialmente después de la reforma de la Iglesia anglicana, cuando l pueblo inglés se retiró y separó de la comunidad de la Iglesia Romana.
Reglas de conducta, cuando los hermanos se encuentran fuera de la Logia y sin la presencia de extraños:
Deben saludarse amistosamente, y según está dispuesto, darse el nombre de hermanos, comunicarse recíprocamente las noticias que puedan serles útiles, teniendo cuidado de no ser observados ni oídos; deben evitar toda pretensión de elevarse sobre los demás, y dar a cada uno la manifestación de respeto que se otorgarían a cualquiera que no fuese masón; porque aún cuando todos los masones en calidad de hermanos están en la misma altura, la Masonería no despoja a nadie de los honores de que goza antes de ser masón, antes por el contrario, aumenta éstos honores, principalmente cuando se ha merecido por el bien de la cofradía, que debe honrar a aquellos que son acreedores, y anatematizar las malas costumbres.
Conducta que debe observarse delante de los que no son masones:
Deben los masones ser circunspectos en las palabras y sus obras, a fin de que los extraños, aún los más observadores, no puedan descubrir los que no es oportuno que aprendan; algunas veces debe aprovecharse el giro que toma la conversación, para hacer recaer ésta en la cofradía, y hacer con tal motivo su elogio.
Reglas de conducta que deben observarse por los masones en su propia casa y entre sus vecinos.
Los masones deben conducirse como conviene a un hombre prudente y moral, y no ocuparse de los asuntos de la logia con la familia, con los vecinos, con los amigos; y no perder de vista, en ningún caso, que el honor propio y el de la cofradía están unidos; esto, por razones que no podemos exponer aquí, no debe descuidarse los propios intereses, permaneciendo ausente de su casa después de las horas de la logia; evítense igualmente la embriaguez y las malas costumbres, para que no se vean abandonadas las propias familias, ni privadas de aquello que tienen derecho a esperar de los masones, y para que éstos no se vean imposibilitados para el trabajo.

Conducta que debe observarse con un hermano extranjero.
Es preciso preguntarle con precaución y del modo que la prudencia os aconseje, a fin de evitar el que, bajo falsas apariencias, seáis engañados, rechazadle con desprecio y tened cuidado de no hacer ningún signo de reconocimiento. Pero si descubrís que es un verdadero hermano, debéis tratarlo como tal, y si tiene necesidad, debéis procurarle socorro o indicarle los medios de obtener esos socorros. Debe procurársele algunos días de trabajo, para que pueda instalarse; de todos modos no estáis obligados a hacer por él más de lo que vuestros recursos os permitan, debiendo tan sólo preferir a un hermano pobre que sea un hombre honrado, a otra cualquiera persona que se encuentre en iguales condiciones.
En fin, debéis conformaros a todas estas prescripciones, así como a cuantas se os comuniquen por otro conducto; debéis practicar la caridad fraternal, que es la piedra fundamental la llave, el cimiento y la gloria de nuestra cofradía; debéis evitar toda querelle, toda discordia, todo propósito calumnioso, toda maledicencia; no permitir que en vuestra presencia se ataque la reputación de un hermano respetable, en tal caso defenderlo para prestarle este servicio en tanto que lo permitan vuestro honor y vuestros intereses; y si algún hermano os perjudica se cualquier modo, debéis llevar vuestra queja a vuestra logia o a la de dicho hermano, apelando si es preciso a la Gran Logia en la asamblea trimestral, y en último término a la asamblea anual, según la buena y antigua costumbre observada por nuestros antepasados en todos los países. No debéis intentar proceso alguno, a menos que el caso no pueda resolverse de otra forma, y debéis acoger con deferencia los consejos amistosos del maestro y de vuestros compañeros, si tratan de evitaros que comparezcáis en juicio delante de extraños; en todo caso, debéis procurar presentar todos los medios para facilitar la acción de la justicia, a fin de que podáis ocuparos con toda tranquilidad de los asuntos de la cofradía. En cuanto a los hermanos y compañeros que tengan entre sí algunas diferencias, los maestros y los hermanos pedirán consejo a los hermanos que conozcan el derecho, para proponer un arreglo amistoso, que las partes en litigio aceptarán con reconocimiento. Si éstos medios produjesen resalto, se aceptará sin demora el entrar en el pleito; pero reprimiendo toda animosidad, toda cólera, absteniéndose de hacer o de decir cosa alguna que pueda lastimar la caridad fraternal o interrumpir la reciprocidad de las buenas relaciones, con objeto de que todos sientan la influencia bienhechora de la Masonería. De este modo han obrado siempre, desde el principio del mundo, todos los buenos y fieles masones y así obrarán los que nos sucedan en lo porvenir.




Supremo Consejo del Grado 33 y último
del Rito Escocés Antiguo y Aceptado para España
Apartado de Correos 51.562 28080 Madrid. España
http://www.scg33esp.org/contenidos/supremo/Documentos%20historicos/constituciones.htm

La escalera de Jacob




La escalera de Jacob

Es el emblema de las virtudes y de las cualidades espirituales del alma, tiene siete escalones que corresponden a los siete planetas, indicando el progreso -o elevación progresiva- del hombre en sucesivos estados de conciencia, desde lo material a lo divino.
Los siete peldaños de la escalera se consideran, respectivamente, formados de plomo, cobre, hierro, estaño, amalgamas, plata y oro correspondiendo a los siete planetas que dominan sobre estos metales y a las virtudes de la Prudencia, Templanza, Fortaleza, Justicia, Fe, Esperanza y Caridad.
Otros realizan esta tabla:
7. El Oro. El Sol. La Verdad.
6. La Plata. La Luna. La Mansión de los justos.
5. E1 Hierro. Marte. Mundo de los orígenes.

4. El Estaño. Júpiter. La Mitad de la Vida.
3. El Cobre. Venus. Los Cielos.
2. El Azogue. Mercurio. Mundo de la vida primitiva.
1. El Plomo. Saturno. La primera existencia.

LA ESCALERA MASÓNICA: Origen y Significado
En sus dos modalidades básicas, la espiral y la recta, se unifica con el concepto fundamental de Jerarquía o de la armonía entre el Orden Jerárquico del Universo, como la sustancial y lógica expresión o representación de esa manifestación fluida de la cadena infinita del Ser. Maimónides, el Creía que la historia de la escalera de Jacob era un intento para explicar la relación entre la existencia del Hombre en la tierra y el mundo de las esferas celestes” (Guide to the Perplexed). Los antiguos Maestros Constructores, la dejaron plasmada en sus Catedrales Góticas y, a la par, los viejos sabios alquimistas encuentran en ella la riqueza expresiva de toda una profunda simbología y un valioso catálogo de atributos sublimes. Atributos misteriosos que reafirman y puntualizan las etapas o estados escalonados de la elaboración y transformación del Opus alquímico.
filósofo judío, (Moses ben Maimon, 1113-1204 d. c) alude a la escalera como el digno ejemplo de una firme y estable relación, entre hombre y cosmos: “

LOS SIETE ESCALONES Y EL OCULTIMOS EN LA ESCALERA MASÓNICA
La Masonería adoptó a su vez el símbolo de la escalera como ascenso al mundo de la luz Masónica. Allí le esperan los tesoros del conocimiento, una vez vencida la escarpada y penosa pendiente por medio de un mejoramiento personal que le permita el cambio de una vida inferior a otra superior.

La escala Masónica que está re­presentada en el simbolismo del pri­mer grado deba consistir realmen­te de siete gradas, las que ascien­den así: la Templanza, la Fortale­za, la Prudencia, la Justicia, la Fe, la Esperanza, y la Caridad; pero los ejemplos más primitivos de ella la representan únicamente con tres, refiriéndose a las tres virtudes teológicas, de donde proviene el llamarla la escala teológica. Parece por lo mismo, haber sido definido por la costumbre general de que la escala masónica tiene únicamente tres gradas.

Para el OCULTISMO la escalera es símbolo de la elevación o el descenso. Expresa el cambio de un mundo a otro.
Los siete mundos materiales están expresados en una escalera de SIETE PELDAÑOS.
De una manera o de otra, a través de las distintas creencias, la escalera siempre fue representativa de los deseos del ser humano de ver más allá, de ascender, ya sea espiritualmente o físicamente a otro nivel, aunque a veces, también para retroceder o descender a las profundidades del inframundo.

Para los egipcios, la escalera en sí era un símbolo de buena suerte. Fue una escalera la que permitió al dios Osiris escapar del cautiverio al que le tenía sometido el espíritu de la Oscuridad.
Las escaleras siempre representan el símbolo del ascenso o del descenso y ellos lo demostraban visiblemente en la construcción de las pirámides, (especialmente en las escalonadas).

“Y tuvo un sueño: Vio una escalera que estaba apoyada en tierra, y su extremo tocaba el cielo. Ángeles de Dios subían y descendían por ella” (Génesis 28:12).


Ciertamente, esta es la única mención bíblica de una escalera donde se utiliza muy preciso el término hebreo de sul-lám, en clara referencia a la visión que Jacob logra contemplar en sueños al detenerse en su peregrinar desde Beer-seba a Harán.

Por su parte Fulcanelli en La Mystére des Cathédrales, nos indicala Dama de Notre-Dame de París, que entre sus piernas sostiene la escalera. Viene a ser la famosa Scala Philosophorum del pórtico central, el Magnus Opus Alchimicum o la alquimia. Esta escalera hermética en sus peldaños nos alude hacia algo más profundo que su misma naturaleza estructural y formal pueda contener.
muy particularmente a

Ya en el 1677, en el famoso Libro Mudo, específicamente, en el arte de su primera plancha, aparece una escalera entre un círculo de rosas con dos ángeles. Seres espirituales divinos que logran llamar con sus trompetas, muy sonoramente, al Despertar del iniciado (Mutus Liber, La Rochelle, 1677). En esta valiosa plancha un personaje descansa dormido apoyando delicadamente su cabeza en la “piedra” = La Rochelle. Simbólicamente, pues, es protegido su sueño entre los nudos del rosal. “El Mundo está unido por nudos invisibles”.


Escalera alquímica, muy bellamente representada también en el árbol filosófico, del Splendor Solís (S. Trismosin, 1532-35). Y, en efecto, una escalera profundamente simbólica, hermética y alquímica adorna la fabulosa y majestuosa obra; La Melancolía I de Alberto Durero. Permitiéndonos así, poder descubrir los símbolos y modos artísticos sutilmente ocultos en el arte hermético del genial y esotérico Maestro Durero (ver: E. Pano fsky, Princeton, págs.157-171; 2005).

La masonería tiene inscrita en su corazón la frase platónica; Dios geometriza siempre. El Hombre en su complejo y geométrico diseño corporal, siguen este patrón cósmico y arquitectónico. Es la escalera mística una herramienta del Opus, del oficio práctico y alegórico del constructor para poder esculpir artísticamente las formas sublimes y superiores de la piedra, pero, esto de una forma artística, delicada y majestuosa. Escalera de Jacob masónica, que afirma como duro soporte en la tierra, pero se extiende infinitamente hacia los cielos, y logra remontarse hasta los confines más remotos e ignotos del espíritu universal y trascendente. La ciencia de la escuadra es ciencia de la tierra, y la ciencia del compás es ciencia del cielo. Por otra parte, la escalera masónica, para algunos investigadores, fue introducida en la masonería en el ritual masónico de Dunckerly; aproximadamente para el 1776. Por el contrario, otros tratadistas sostienen que ya con anterioridad, y desde 1732 -con Matin Clare- se logra establecer dentro de la Orden el símbolo. Esto lo podemos evidenciar históricamente en los Tracing Boards de la época. En efecto, ya para el 1720, en los rituales de la rica tradición masónica francesa, se puede evidenciar la escalera: “This is to inform the Publick, that there will be no drawn Sword at the Door, nor Ladder in a Dark Room”(Freemasonry a History; Ángel Millar, pág. 97). Entretanto, para éste mismo investigador masónico: “The “ladder in a dark room” is perhaps more enigmatic and enticing, and tells us a great deal more about the Masonic Ritual. Since most lodges at the time met in the hired rooms of local taverns, not all of them erected ladders or set up elaborate paraphernalia’’ (A. Millar, pág. 97).


La escalera masónica esconde en su simbología aquello que León Battista Alberti (1404-1472) llamó: ‘el secreto del arte de la proporción y la perspectiva’. Esta amplia y culta concepción espiral matemática fue estudiada de una manera muy precisa y rigurosa, por Jacques Bernoulli (1654-1705). Podemos muy bien fusionarla y ligarla directamente a los grados o etapas esotéricas de la ascensión en la Spira Mirabilis, (Eadem Mutato Resurgo) escalera de caracol o de espiral. Espiral logarítmica universal, natural y física, como principio estructural del nautilus, cuya forma erudita fue estudiada ampliamente por el sabio matemático Arquímides. Por esta razón, es conocida como Espiral de Arquímides.



En cuanto a la espiral logarítmica, es una forma expresiva maravillosa y constante, desde las formas naturales más simples, hasta las más complejas dentro de la composición geométrica espiral de las galaxias. El erudito A. G. Mackey, nos comenta de forma muy detallada acerca de esta escalera de caracol en espiral, que conducía a la Cámara del Medio. Son para A.G. Mackey, sus símbolos y alegorías muy fértiles y de instrucción fecunda (Enciclopedia, Tomo II pág.522-528). Escalera mística que contiene en sí misma todo un rico y complejísimo catálogo de la Ley de Proporciones seminales establecida por el Gran Geómetra del Universo.

Es gracias al sabio alemán, Enrique Cornelius Agrippa von Nettesheim (1486-1535), -bebiendo en sabiduría de la inagotable fuente del Verbo Mirífico de Johann Reuchlin y del Abad Trithemius de Sponheim- quien había establecido en su obra; De Occulta Philosophia Libri Tres o Tres Libros de La Filosofía Oculta (1531), la certera opinión que la arquitectura y la geometría -al igual que la Bendita y Santa Kabbalah- tenían su significado profundo y de una manera muy especial, en delicadas combinaciones simbólicas con la geometría constructora del Templo de Salomón.

Estos modelos gráficos del Templo (Retrato del Templo de Selomoh; Middelburg, 1642) comienzan a enriquecerse por la mística cabalística de los sabios -Jajam o Hakham- como Jacob Judah Aryeh León Templo (1603-1675). A él se le atribuye el trabajo heráldico del Escudo de Armas de La Antigua Gran Logia (Grand Lodge of Free and Accepted mason According to the Old Institutions). Posiblemente fue él quien trabajó de forma esmerada el escudo que aparece en el Ahiman Rezon de Dermott para 1764.

Según ellos, los venerables sabios de la Palabra y Letra Sagrada, la escala como “Scala Naturae”, representa los amplios niveles cabalísticos o estados de progreso espiritual. Ese poderoso árbol sefirótico logra integrarse y asimilarse, como todo un sistema de ascenso formal y metódico, en una cadena áurea. Muy inmerso todo este fecundo proceso, en la compleja simbología de la escalera, la cual, logra sostenerse firmemente, por sus dos principios o columnas cabalísticas. Ambas emanan refulgentes del Poder Emisor, el Shem Hameforash, de la Mashaba o Corona sefirótica (C. Knorr von Rosenroth, Kabbalah Denutata, Sulzbach, 1648).



Son dos principios, semejantes a dos columnas bipolares, que se reafirman establecen y fortalecen en fuerza, como dos fuertes piernas (J.B.). Con ellas se logra establecer y reafirmar el pórtico del templo y la forma del cuerpo glorioso del Shekinah o “formas de la Majestad” cuya Presencia Divina se encarna en el microcosmos del Hombre Templo. El Divino Anthropos Hermético o Adam Kadmon nos puede hablar a través de una Sabiduría o ciencia esotérica (mecubbal-be-nistarot). Es de esta manera que para el Zohar: “Los Sabios son aquí abajo las columnas del palacio celeste; y es gracias a su inteligencia como los profanos (pro-fanum) pueden entrever los esplendores del mundo”. Así, de alguna forma, se regresaría a ella, a la esplendorosa y Venerable Luz Suprema inmanente y trascendente del Secreto en Dios {SOD} ‘ad en-sof’. Luz del Kabod en esplendores, esparcida en luminosos destellos y emanaciones gloriosas desde la Bendita YOD. Formas de la majestad en refulgentes rayos y middot divinas que proceden de la Pureza Divinal de la Corona Kether. Albert Pike señalaba: “This Divine Wisdom is comprehended in the letter YOD; and YOD, it is said, is the beginning and the end of all things. In IT all things are included” (Sephir H’Debarim, The BooK of the Words, pág.122). De esta forma se regresa ya ascendidos y totalmente purificados por la poderosa kavaná, se regenera y realiza el iniciado, al superar este proceso de caída y reintegración (Romanos: 8:19-22). Se entra por las dos columnas y se sale por entre ellas “ascendidos” por esa escalera misteriosa del Kadosch. Ascenso y descenso son la misma cosa, decía Nicolás de Cusa. El Zohar nos advierte: “Todo está unido a todo hasta el extremo inferior en eslabones de la cadena y la esencia verdadera de Dios está, a la vez, arriba y abajo, en los cielos y en la tierra, y nada existe fuera de Él”. Mackey logra enriquecer el asunto al comentarnos: “La escala de los Kabbalistas constaba de diez Sephirotes o emanaciones de la Deidad… Esta escala formaba la excepción al número acostumbrado de siete gradas o peldaños” (Enciclopedia de la Francmasonería, Tomo II, pág.521). En las escuelas Mistéricas, como en las de Mitra, la escala y sus peldaños simbólicos o escalones, lograban representar los siete planetas y los siete metales -al igual en la alquimia- como todo un conjunto cósmico-astrológico alquímico y hermético (ver: A.G. Mackey , Enciclopedia pág.522). Esos peldaños, contienen formas expresivas de sabiduría y de jerarquía celeste. Asimilan valiosos componentes prácticos de la configuración espiritual del hombre en su relación con una facultad superior de comprensión espiritual, la Sophia. Por cierto, Isaac Newton creía que el Templo de Jerusalén contenía todo un código de proporciones arquitectónicas Cósmicas (Freemasonry, The Reality; Tobias Churton, pág.85; 2007).

Esa escalera de Jacob, nos lleva de vuelta al proceso de transformación de la piedra bruta o tosca, en la piedra blanda y refinada de la pureza del espíritu. Es todo un proceso orgánico y metódico, de riguroso estudio y meditación, para encontrar la solución oculta en el Problema 47 de Euclides. Proceso nada fácil. Ya William Blake, bien decía: “El progreso endereza el camino; pero los senderos tortuosos son los propios del genio’’. In Alorum tuarum umbra canam (Salmo: 63:7).

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El Rito Antiguo y Primitivo de Menfis-Mizraim


Soberano Santuario Memphis Misraim para los Estados Unidos de Norte America

El Rito Antiguo y Primitivo de Menfis-Mizraim

El Rito Antiguo y Primitivo de Menfis-Mizraim, es un rito masónico formado por la unión de dos antiguos ritos masónicos de inspiración Rosacruz: El Rito de Menphis y el Rito de Mizraim. El promotor y gran artífice de esta fusión fue Giuseppe Garibaldi, quien en 1881 se convirtió en el primer Gran Maestre del Rito.
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En Estados Unidos la unificación estuvo a cargo de John Yarker, quien inició en el Rito a Helena Blavatsky.

Entre otros famosos integrantes de Memphis-Mizraím fueron Theodor Reuss, Gérard Encausse (Papus), Constant Chevillon, Robert Ambelain y Harvey Spencer Lewis.
El rito de Memphis Mizraím se agrupa bajo los llamados Soberanos Santuarios,y el Soberano Santuario Internacional está bajo la dirección espiritual del Gran Hierofante (grado 99º)”

SERIE DE GRADOS DEL RITO DE MENFIS-MIZRAIM

Hasta 1881, los Ritos de Menfis y Mizraim caminan paralelos y juntos, en un clima particular.
Sin embargo, los HH.·. de los dos ritos comienzan, espontáneamente, a reunirse juntos, lo que provoca la doble pertenencia de los masones del Gran Oriente de Francia y del Rito Escoces Antiguo y Aceptado que están interesados en el simbolismo masónico, el hermetismo esotérico, la Gnosis, la Cábala…
En efecto, además de sus depósitos egipcios, los Ritos de Mizraim (1788) y de Menfis (1815), siguen siendo los herederos y custodios de las antiguas tradiciones iniciáticas: Francmasonería Primitiva de Leonardo da Vicin (1517), Orden Rosa Cruz de Oro Alemana (1580), Rito Primitivo (1721), Rito de los Arquitectos Africanos o de la “Crata Rapoa” (1767), Rito de los Filaletes (1773), Rito de los Filadelfos (1780), Rito Egipcio de Cagliostro (1784), por citar los más importantes.

La escala del Rito de Mizraim cuenta con 90 grados y la de Menfis con 95. Cuando Giuseppe Garibaldi fue designado como el Primer Gran Maestro General “ad vitam”, se produce una fusión “de facto” y hace posible el establecimiento de una escala común de grados.

Masonería Simbólica – Colegio Simbólico:
1- Aprendiz
2- Compañero
3- Maestro

Colegios o Logias de Perfección:

4- Maestro Secreto
5- Maestro Perfecto
6- Secretario Íntimo
7- Preboste y Juez.
8- Intendente de los Edificios.
9- Maestro Elegido de los Nueve
10- Ilustre Elegido de los Quince
11- Sublime Caballero Elegidos.
12- Gran Maestro Arquitecto.
13- Real Arco.
14- Gran Elegido de la Bóveda Sagrada.

Capítulos:
15- Caballero de Oriente o de la Espada.
16- Príncipe de Jerusalén.
17- Caballero de Oriente y Occidente.
18- Caballero Rosa-Cruz.

Areópagos:
19- Gran Pontífice o Sublime Escocés llamado de la Jerusalén Celeste.
20- Caballero del Templo.
21- Noaquita o Caballero Prusiano.
22- Caballero de la Real Hacha, Príncipe del Líbano.
23- Jefe del Tabernáculo.
24- Príncipe del Tabernáculo.
25- Caballero de la Serpiente de Bronce.
26- Escocés Trinitario, Príncipe de la Misericordia.
27- Gran Comendador del Templo.
28- Caballero del Sol o Príncipe Adepto.
29- Gran Escocés de San Andrés, Príncipe de la Luz.
30- Gran Elegido Caballero Kadosch, Caballero Blanco y Negro.

Tribunales:
31- Gran Inquisidor Comendador del Soberano Tribunal.

Consistorios:
32- Sublime Gran Inspector de la Orden.

Consejos Supremos del grado 33 (No confundir con los Supremos Consejos):
33- Soberano Gran Inspector General.

Grandes Consejos de los Sublimes Maestros de la Gran Obra:
-Grandes Consistorios del 34 al 71.
-Grandes Consejos del 72 al 90.

Grandes Consistorios:
34- Caballero de Escandinavia.
35- Sublime Comendador del Templo.
36- Sublime Negociante.
37- Caballero de Shota (Adepto a la Verdad).
38- Sublime Elegido de la Verdad.
39- Gran Elegido de los Eones.
40- Sabio Sivaísta (Sabio Perfecto).
41- Caballero del Arco Iris.
42- Príncipe de la Luz.
43- Sublime Sabio Hermético.
44- Príncipe del Zodiaco.
45- Sublime Sabio de los Misterios.
46- Sublime Pastor de las Chozas.
47- Caballero de las Siete Estrellas.
48- Sublime Guardián del Monte Sagrado.
49- Sublime Sabio de las Pirámides.
50- Sublime Filósofo de Samotracia.
51- Sublime Titán del Cáucaso.
52- Sabio del Laberinto.
53- Caballero del Fénix.
54- Sublime Escalda.
55- Sublime Doctor Órfico.
56- Pontífice de Cadmea.
57- Sublime Mago.
58- Príncipe Brahmán.
59- Gran Pontífice de Ogigia.
60- Sublime Guardián de los Tres Fuegos.
61- Sublime Filósofo Desconocido.
62- Sublime Sabio de Eleusis.
63- Sublime Kawi.
64- Sabio de Mitra.
65- Patriarca Gran Instalador.
66- Patriarca Gran Consagrador.
67- Patriarca Gran Eulogista.
68- Patriarca de la Verdad.
69- Caballero de la Rama de Oro de Eleusis.
70- Patriarca de los Planisferios.
71- Patriarca de los Vedas Sagrados.

Grandes Consejos:
72- Sublime Maestro de la Sabiduría.
73- Doctor del Fuego Sagrado.
74- Sublime Maestro de la Sloka.
75- Caballero de la Cadena Líbica.
76- Patriarca de Isis.
77- Sublime Caballero Teósofo.
78- Gran Pontífice de la Tebaida.
79- Caballero del Sadah Temible.
80- Sublime Elegido del Santuario.
81- Patriarca de Menfis.
82- Gran Elegido del Templo de Midgard o de la Tierra Media.
83- Sublime Caballero del Valle de Oddy.
84- Doctor de los Izeds.
85- Sublime Maestro del Anillo Luminoso.
86- Pontífice de Serapis.
87- Sublime Príncipe de la Masonería.
88- Gran Elegido del Patio Sagrado.
89- Patriarca de la Ciudad Mística.
90- Patriarca Sublime Maestro de la Gran Obra.

Grandes Tribunales:
91- Sublime Patriarca Gran Defensor del Rito.

Grandes Templos Místicos:
92- Sublime Catequista.
93- Gran Inspector Regulador General.
94- Sublime Patriarca Príncipe de Menfis.

Soberanos Santuarios (Nacional e Internacional):
95- Patriarca Gran Conservador de la Orden.
96- Sustituto Gran Maestro.
97- Gran Maestro.
98- Sustituto Gran Hierofante.
99- Gran Hierofante Mundial.

http://www.fenixnews.com/2017/11/16/el-rito-antiguo-y-primitivo-de-menfis-mizraim/