martes, 2 de marzo de 2010

EL TERREMOTO CAMBIO EL EJE DE LA TIERRA



El terremoto cambió el eje de la Tierra.
BBC Ciencia.

El poderoso terremoto de magnitud 8,8 que sacudió a Chile pudo haber inclinado el eje de la Tierra y como consecuencia los días serán más cortos.

El terremoto causó una inclinación en el eje de la Tierra.

Esa es la conclusión Richard Gross, investigador del Laboratorio de Propulsión Jet de la agencia espacial estadounidense, NASA.

El científico utilizó un complejo modelo con el cual obtuvo un cálculo preliminar que revela que el sismo pudo haber acortado 1,26 microsegundos (un microsegundo equivale a una millonésima de segundo) la longitud de cada día en la Tierra.

Lo que sorprendió más al doctor Gross, sin embargo, es cómo el terremoto inclinó el eje de la Tierra.

Según el investigador el movimiento telúrico pudo haber inclinado el eje terrestre en 2,7 milisegundos de arco (unos 8 centímetros).

Este mismo modelo calculó que el terremoto de Sumatra-Andamá n de magnitud 9,1 en 2004 pudo haber acortado la duración de los días en 6,8 microsegundos e inclinado el eje terrestre en 2,32 milisegundos de arco (unos 7 centímetros).

El científico explica que aunque el terremoto de Chile fue más pequeño que el de Sumatra, el de Chile logró inclinar un poco más el eje terrestre por dos razones.

"En primer lugar, a diferencia del terremoto de Sumatra que estuvo localizado cerca del ecuador, el terremoto de Chile estuvo localizado en las latitudes medias de la Tierra, con lo cual pudo cambiar de forma más efectiva las cifras del eje" dice el doctor Gross.

"En segundo lugar -agrega- la falla responsable del terremoto de 2010 en Chile desciende bajo la superficie de la Tierra a un ángulo ligeramente más empinado que el de la falla responsable del terremoto de 2004".

"Esto hace que la falla de Chile sea más efectiva al mover la masa de la Tierra verticalmente y por lo tanto más efectiva al cambiar las cifras del eje terrestre", explica.

"Como una bailarina".

Tal como explicó a BBC Ciencia el doctor Alejandro Gangui, investigador del Instituto de Astronomía y Física del Espacio de la Universidad de Buenos Aires, Argentina, es de esperar que un movimiento tan fuerte en la corteza terrestre provoque este tipo de cambios en la forma como se mueve la masa del planeta.

Cualquiera de estos movimientos de grandes cantidades de masa de placas tectónicas si ocasionan una pequeña perturbación en la dinámica de la Tierra como cuerpo cósmico

Dr. Alejandro Gangui

"Sabemos que la Tierra no es un cuerpo completamente rígido sino que está sujeta a muchas perturbaciones de acuerdo a efectos estacionales" explica el científico.

"Así que un movimiento de placas como el que estuvo en el origen tanto del terremoto de 2004 como el de 2010 evidentemente van a cambiar la distribución de masa en el planeta".

"Es como el efecto de la bailarina que cuando gira sobre un pie y con los brazos abiertos su movimiento de giro es lento y cuando los cierra es más rápido".

Ahora con la Tierra, dice el científico, pasó algo similar, ya que su movimiento de giro se hizo más rápido por el cambio en la distribución de materia en la zona ecuatorial.

Tal como explica el doctor Gangui, aunque estos cambios en la posición de la Tierra son importantes es poco probable que los detectemos.

"Lo cierto es que cualquiera de estos movimientos de grandes cantidades de masa de placas tectónicas si ocasionan una pequeña perturbación en la dinámica de la Tierra como cuerpo cósmico".

"Pero es difícil que eso sea notorio o que podamos detectarlo en nuestra vida corriente", agrega el investigador.

Megatoneladas de TNT.
El terremoto de Chile liberó energía equivalente a mil megatoneladas de TNT.

Por su parte, el British Geological Survey, (Centro Británico de Inspección Geológica) (BGS), afirma en un análisis reciente que la enorme cantidad de estrés almacenado durante cientos de años en el límite de las placas tectónicas donde ocurrió el terremoto -y donde no había habido ningún sacudimiento fuerte desde 1935- liberó energía equivalente a más de mil megatoneladas de TNT.

Y lo hizo en unas cuantas decenas de segundos

El BGS explica que los terremotos como el de Chile, que ocurren bajo el océano, elevan el lecho marino desplazando enormes cantidades de agua.

Esto ocasiona olas gigantes -o tsunamis- que pueden propagarse desde el epicentro como ondas en un estanque.

Pero en el océano profundo el tsunami viaja a cientos de kilíometros por hora, casi a la velocidad de un avión.

Según el BGS la ola causada por el terremoto frente a la costa de Chile tardó 10 horas en cruzar el océano Pacífico.

Algo similar ocurrió en 1960 con el terremoto de magnitud 9,5 que sacudió a Chile y desató un tsunami devastador que viajó a través del Pacífico, llegó a Japón unas 20 horas más tarde y mató a unas 200 personas.


A TODAS LAS POTENCIAS MASÓNICAS DE NUESTRA GRAN CADENA UNIVERSAL

Muy Queridos Hermanas Y Hermanos:

Recién estoy conectada de nuevo a Internet. Me perdonarán si no contesto individualmente a cada uno de ustedes, pero son tan numerosos los mensajes, que realmente es imposible.

En nombre de nuestra S.:G.:M.:, I.: y Q.:Hna.: Elena Alvarado, el Consejo y todos los QQ.HH. y HHnas de nuestra Orden, quiero agradecer de todo corazón todos vuestros mensajes de pesar, apoyo fraternal y solidaridad en relación con el cataclismo que ha arrastrado una gran parte de nuestro país.

Sabemos que están en comunión con nosotros, no sólo con el pueblo masónico, sino también con todos los chilenos afectados de una manera u otra por esta tragedia. Que el G.:A.:D.:U.: nos ayude y nos de la fuerza necesaria para seguir adelante y enfrentar todos los problemas tanto humanos como materiales. La tarea que nos espera es muy grande, Queridos Hermanos, pero el Masón no abdica ante el obstáculo.

Estaremos en contacto más adelante, cuando estemos un poco más recuperados.

Gracias a todos nuevamente.

Con un Triple Abrazo Fraternal,
S.:F.:U.:

Odile de Testa Pinczuk
Presidenta del Dpto. de RR.EE.
Gran Logia Mixta de Chile


A TOUTES LES OBEDIENCES MAÇONNIQUES

Mes TT.CC.FF. et SS.

Je viens juste d’être reconnectée à Internet. J’espère que vous me pardonnerez de ne pas répondre individuellement à chacun, mais il y a tant de messages que c’est impossible.

Au nom de notre S.:G.:M.: la T.C.S. Elena Alvarado, les Grands Officiers et tous les FF. et SS. de notre Obédience, je vous remercie du fond du coeur pour tous vos messages de condoléances, soutien fraternel et solidarité, suite au cataclisme qui a ravagé une grande partie du Chili.

Nous savons que vous êtes en communion avec nous, non seulement avec nos FF. et SS. mais aussi avec tout le people chilien affecté d’une manière ou une autre par cette tragédie. Que le G.:A.:D.:L.:U.: nous aide et nous donne la force nécessaire pour aller de l’avant et affronter tous les problèmes tant humains que matériels.

Nous serons de nouveau en contact avec vous lorsque nous aurons un peu récupéré.

Encore merci à tous.

Avec notre Triple Accolade Fraternelle,
Odile de Testa Pinczuk
Présidente du Dépt. des Relations Extérieures
Grande Loge Mixte du Chili

lunes, 1 de marzo de 2010

Primera Edición del Rito Francés de 1783-1786-1801 en castellano




Primera Edición del Rito Francés de 1783-1786-1801 en castellano



Los francmasones de habla hispana siempre han adolecido de literatura especializada en francmasonerí a, y no se diga manuales, rituales y otras publicaciones de instrucción. Entre esos grandes huecos se encuentra las referencias en castellano acerca del Rito Francés Moderno. De las primeras ediciones contemporáneas se encuentra el ritual adaptado por el Gran Oriente Latinoamericano en 1996, posteriormente en España con el advenimiento de las logias del Gran Oriente de Francia existiría la versión de su modalidad simplificada y restablecido, aunque estos rituales eran y son de uso interno, y al no existir casi referencias, ha sido muy difícil para los francmasones interesados en este Rito, poder instruirse y verificar su forma y fondo.

De esta forma estimulados además por la creciente demanda de información y contacto de Hermanos y Hermanas hispanoamericanos, se fundó en el mes de marzo de 2009, desde una óptica extraobediencial, el «Círculo de Estudios del Rito Francés Roëttiers de Montaleau», un proyecto que deseamos aúne diversidades y singularidades, por lo que cual este gran gran iceberg, queremos mantenerlo fuera del calor de las polémicas y las rencillas.
Sus metas se conjuntan a dar de conocer diferentes trabajos sobre el Rito Francés, propios, diversos, aledaños y obras complementarias. En este impulso se decidió traducir la máxima obra de referencia del Rito Francés, y también una de las más importantes de la francmasonerí a, por sus fundamentos históricos y simbólicos, que rescata la primera francmasonerí a especulativa, de los “Modernos” de la Gran Logia de Londres, Escocia e Irlanda.

De esta forma tardo un año la traducción, adaptación, reconstrucció n, interpretació n y edición comentada del Ritual llamado Regulador, el cual es el primero en su completismo en el mundo, ya que en su lengua nativa, nunca ha existido una versión tan completa y propositiva.

Ahora para dar acceso a este material a tod@s francmasones del mundo, sin importar su Obediencia, Gran Logia, Gran Oriente o practica ritual. Por el apoyo de la Editorial Masonica.es
El Ritual ya se puede conseguir en España y proximamente se realizara su anuncio oficial de su distribución en México

A continuación exponemos una explicación acerca del trabajo de este ritual:

A modo de presentación y explicación a Este Ritual de 1º Grado (Aprendiz) Del Régulateur

Por Victor Guerra (España)
Decía, Ludovic Marcos en un artículo publicado en la Revista Cultura Masónica, “que aquellos que profesamos querencia por el Rito Francés tenemos toda una tarea por desarrollar”, contra tirios y troyanos, y en pro de la Humanidad, cuyos objetivos podemos condensar en la labor de desarrollar una herramienta capaz de integrar tradición y modernidad haciendo de ello un punto de Unión Masónica, desde la singularidad y la pluralidad.

Es verdad que cuanto más se investiga y se profundiza en el RF, su nacimiento y desarrollo, sus aposturas y ausencias; que muy bien describen muchos autores desde una perspectiva crítica; más nos damos cuenta de la ingente tarea que nos hemos propuesto una serie de Hermanos, que hemos hecho de tal Rito y Ritual, nuestra hecho diferencial, desmarcándonos de ostros sistemas ya conocido y publicitados.

Nosotros los que animamos el Circulo de Estudios de Rito Francés Roëttiers de Montaleau, nos hemos echado a la “espalda” esa tarea que ya han emprendido otros autores en otras latitudes, serios estudiosos y masonólogos como: Pierre Mollier, Ludovic Marcos, Charles Porset, Jean Van Win, los cuales han ido abriendo los surcos historiográficos, clarificadores y desmitificadores acerca del Rito Francés, con una serie de trabajos, de los cuales algunos ya han sido vertidos al castellano y publicados en nuestros blog y páginas webs.

Otros trabajos en cambio serán traducidos con la intención de ampliar el espectro de las publicaciones dedicadas al Rito Francés, entre ellos está el proyecto de traducir los dos tomos dedicados al Rito Francés en los siglos XVIII y XIX de Ludovic Marcos, que serán un buen complemento histórico para entender este ritual. Amén de que tenemos en cartera en conjunto con la Editorial Masónica. Es, otras aportaciones que irán sumándose poco a poco al bagaje del Rito Francés y que colocamos al servicio de la comunidad masónica.

¿Porqué el Régulateur?
Para la mayoría el Rito Francés ha sido todo un descubrimiento en esa búsqueda del Maestro Masón de intentar desbrozar el mundo simbólico que le rodea para poder ver con claridad. Esa es la tarea que nos hemos autoimpuesto y que ha sido la que nos ha llevado a emprender el querido y añorado trabajo de verter al castellano una obra insigne para todo masón practicante y amante del Rito Francés como es el Régulateur de 1801.

Desde hace años tal facsímil, trabajado por la experta y sapiente sabiduría de Pierre Mollier, unido a la indicación del hermano Joaquim Villalta (España) de consultar otro autor que ha trabajado el Régulateur, como es Joseph Castelli, y sin olvidar los trabajos al respecto de Daniel Ligou, son la base permanente de consulta y búsqueda constante de referencias y contrastaciones. Textos que encendieron la mecha para que desde el modesto quehacer del Circulo de Estudios Rito Francés Roëttiers de Montaleau, emprendiéramos el vertido del viejo facsímil del Régulateur al castellano, a cuya tarea se sumaron uno tras otro desde el infatigable Hermano Joaquim Villalta, luego los Hermanos Rodrigo Álvarez Reynal (México) y más tarde la Hermana Lila Lorenzo(México) , haciendo viva una de las carencias de las que habla Marcos, de la Universalidad y la Mixtidad y el RF, ya que nos hemos reunido desde la diversidad de ópticas obedienciales y logiales,
pero sin formar escuelas, o divisiones frentistas, o banderas de vanidad y reconocimiento, sino con la idea franca y pura de trabajar en pro del Rito Francés.

Nosotros, Hermanos de distintas latitudes y visiones hemos intentando que el proyecto no fuera una traducción sin más, conscientes de que no somos ni traductores ni escritores, sino Hermanos preocupados por la Masonería que afrontamos los retos como nos vienen, y que sacamos tiempo donde lo haya para que otros Hermanos puedan no solo disfrutar de este ritual vertido de la lengua de Voltaire a la de Cervantes, con la sola intención de que haya un texto en castellano asequible, en todos los sentidos, y cuyo objetivo en este caso concreto, es que esté lo más completo posible, uniendo a las traducción realizada desde el Régulateur, varias conformaciones e indicaciones y recogidas de otros trabajos anteriores.

En esa tarea nos fueron imprescindible los trabajos de Mollier[1] y Casteli[2] y Ligou[3], para poder al final de todo el proceso de traducción poder contar con un texto no académicamente perfecto, y pegado literalmente al Régulateur, sino que pudiera ser un texto que cumpliera una de las máximas que nos habíamos propuesto a la hora de afrontar esta tarea, poder trabajar con tal texto ritual base en nuestros talleres y logias sin más impedimento que querer hacerlo, una obra culminante y heredera de la tradición de los Modernos que esparce el entendimiento simbólico y filosófico de lo que representó la masonería continental del XVIII de la que el Rito Francés es el único heredero viviente de su primigenia estructura creada por la Gran Logia de Londres, allá por el 1717. No en vano, el Rito Francés es denominado también Rito Moderno o Rito de Fundación.

Queríamos con esta apuesta además sacarnos de forma egoísta un trabajo de encima, tener que afrontar la petición continuada de Hermanos de allende de los mares que una vez y otra nos requieren rituales y catecismos, o cuadernos de formación para poder utilizar en sus trabajos o poder contrastar con los que ellos manejan, sabedores en algunos casos de que están trabajando con herramientas perladas de todo tipo de intromisiones y colonizaciones rituales.

No deseamos hurtar el espacio de las Obediencia, ni tenemos manera ni capacidad ni deseo para ello, ni queremos pisar ese espacio como leales pero críticos masones que somos cada uno de su propia Obediencia, y logia. Pero es claro que el trabajo de expandir los trabajos de RF deben llevar también parejo algo más que entregar grados del Vº Orden, Diplomas y Patentes; deben también conllevar la facilidad necesaria para que esos hermanos puedan contar con herramientas vertidas a su lengua, desde la posibilidad y el poderío, y no dejarles en la pedigüeña situación de tener que solicitar, o comprometer o pedir favores a los Hermanos de este lado del océano par que se les envíe rituales y otras herramientas de trabajo referentes al RF.

Como no nos hemos querido implicar en ese contrabandeo, de este sí, aquel no, ahora le pido como favor a un Consejero el poder entregar rituales y como tal otorgarlos, y otras cuestiones de estilo parecido, y siendo de la idea de que tales rituales deberían serles otorgados por derecho nada más recibir patentes y diplomas de Reconocimiento del Rito Francés, por parte de quien le compete en esa labor de difusión.

Pero no queriendo vernos implicados entregando algo que no podemos hacer ya que nos hemos comprometido a ello, pero que pensamos que a su vez es patrimonio de toda la universalidad masónica, es el motivo por el cual hemos emprendido esta traducción del Régulateur, que es una obra abierta y propiedad de la Comunidad Masónica, aunque fruto particular del trabajo del Gran Oriente de Francia, al que desde aquí damos las gracias por colocar tal trabajo a disposición de la comunidad masónica, así como a los autores que hemos tomado como referencia.

Un ritual abierto, como decimos propiedad de la universalidad masónica que además es el punto de partida, o de encuentro, para todos aquellos que nos encontramos dentro del sistema ritual de los “Modernos”. Esta homogeneidad nos permite poner en manos de todos aquellos que lo necesitan o lo precisan algo que les es necesario y vital, a la vez que nosotros podemos soslayar tanto impedimento, a la vez que saciamos tanto vacío y precariedad como estamos constatando, de ahí que estemos trabajando para que ello sea posible.

El Régulateur de 1783-1801
Frente a una multiplicidad ritualista que se venía dando en la línea de los llamados “Modernos” radicada en Francia y con todo un desarrollo singular, la cual no altera en demasía la esencia del Rito, pero en su conjunto tales rituales presentaban un panorama textualmente diverso dada la independencia que mediaba en esos momentos en las logias azules simples o en las Logias Provinciales y Logias Madres, cuya diversidad de formas y maneras era introducida en función de los usos y costumbres logiales, como vemos por las protestas, por ejemplo de la Logia Madre “escocesa” de Aviñón que lo hace en contra de cambiar determinados usos o costumbres que ella presenta como genuinamente identitarios, eso sí de su peculiaridad administrativa y logial..

Esta diversa situación ritual va a traer consigo la idea de que dentro de esa autonomía de las logias, o por encima de ellas, debía de haber una configuración ritual que comprendiese a todos, pero tal propósito no podía deslindarse de otras situaciones que se estaban dando en la masonería de aquellos momentos.

Por un lado la polémica entre “masones racionalistas contra la vieja mística masónica anclada en la Revolución” o los contornos de independencia logial y paralización por luchas intestinas que se daban en el seno de la Gran Logia de Francia, la cual aún permanecía sumida en las ideas y conceptos del viejo régimen, con cargos vitalicios y heredables, formas feudales y arcaicas y místicas que no casaban bien con la idea de una “Republica Universal” de los masones y la mutación moderna que estos pretendían,.. etc

Toda esa situación se verá afectada por un cambio radical como es la reforma que lanza el Duque de Montmorency- Luxembourg, entre cuyas directrices destaca la idea de implantar un modelo obediencial cada vez más novedoso y centralizado, tal vez en contra del cosmopolitismo masónico que planteaba una Europa masónica, ya que lo que se quería articular era, en cierto modo, lo mismo pero desde una base nacional, o sea fijar un modelo centralizador sin perder la idea del cosmopolitismo universal de la Orden Masónica. En esas tesituras se va a plantear la reformar de la llamada Primera Gran Logia de Francia, que terminará transformándose en el Gran Oriente de Francia.

En ese contexto nace también la idea de articular un herramienta ritualista que fuera común para todas las logias; más que nada se pensó para los Altos Grados, pero finalmente alcanzará también a los grados azules; que se engarzaran en ese fuerte tren de reformas, entre las cuales estaba la fijación o normalización de los rituales.

Desarrollo y diferencias rituales que no vamos a tocar ni de refilón, ya que ello supuso el trabajo de nada menos que doce años de intensos debates en el seno de la organización masónica francesa, y en los cuales participaron en las primeras hornadas masones de la talla de Bacon de la Chevalerie, Bres de la Chaussée, Lalande, Guillotín o Savalette de Lange, primeras espadas de una revolución que planteaban esa creación de nuevos rituales “como agentes, que eran, de una culturización y que ponían en marcha con la idea de favorecer la difusión de las reformas masónicas concurrentes”[i] queriendo, como no, contrarrestar en nombre del “conocimiento y Luces de las logias” otras corrientes ritualistas como el Rito Rectificado, y otros grupos de presión de carácter masónico enlazados con los proyectos más critianizantes del siglo XVIII.

Tensiones que siempre van a estar presentes en la masonería que se pueden magnificar en el Convento de 1849 cuando se oficializará la invocación del GADU integrado en el trilema de Libertad, Igualdad y Fraternidad, hasta llegar a 1877 donde primará la Libertad absoluta de Conciencia. Todo un trayecto de tensiones y debates intensos e interesantes.

Fruto de todo ese conglomerado temporal y de situaciones directas y trasversales nace el Régulateur du Maçon, que como nos explica Pierre Mollier, es en la decimosexta asamblea (1781) de las tres Cámaras reunidas (Cámara de Administració n, Cámara de París, y Cámara de Provincias) donde se ataca el problema de la redacción de los grados simbólicos, donde el Hermano Lalande, presenta un proyecto preparado para el Grado de Aprendiz y de cuyos trabajos y consensos en los que intervienen entre otros Salivet, y Roëttiers de Montaleau (garante del proyecto emprendido) que tras no pocos debates, en la Asamblea del 24 de junio de 1784 presentan un texto con los tres primero grados realizados por las tres Cámaras, no se debe perder de vista la tensión y presión que existía entra la Cámara de Paris y la Cámara de logias Provinciales; aunque no por ello deja de haber logias que se oponen a la fijación de los rituales en función de sus propias
consideraciones. Finalmente es votado el cuaderno del grado de Aprendiz el 15 de julio de 1785

El GODF oficializará tal texto en 1786, que es lo que hoy conocemos como la codificación del Régulateur du Maçon, que fue difundido mediante un buen número de copias que las logias adquirían en forma de cuatro transcripciones manuscritas por unas 45 L (tres ejemplares para el Venerable y los dos Vigilantes, y uno para el Hermano Arquitecto-Preparad or). Finalmente el texto fue impreso en 1801, por supuesto guardando fidelidad al documento de 1786.

La primera parte de este Régulateur de 1801 contiene la Ceremonia de Iniciación y sus desarrollos, en un segundo plano están las Instrucciones, ocupando la Obertura y Cierre de los trabajos rituales siendo una parte más modesta e intercalada entre los otras partes, cerrando el trabajo el Ritual de Trabajos de Banquete.

El Simbolismo francés se universaliza
Finalmente todo el simbolismo que se manejaba en el seno de la Gran Logia de Francia y luego en su sucesora el Gran Oriente de Francia se condensa en unos textos de referencia que tuvieron un largo y complejo parto en medio de una transversalidad de objetivos y reformas, como ya hemos visto, en las cuales, como es natural, unas logias sentían como les eran arrebatados sus predios, y otros talleres en cambio optaban por esa combinación de adoptar un modelo masónico universalista de corte centralizado, que conforma el hexágono francés, y por tanto el modelo masónico del Gran Oriente de Francia.

El Régulateur del Maçon, o Regulador del Masón, es fiel para sorpresa de muchos no solo a los rituales de 1740-1760 sino al espíritu de la primera Gran logia de 1717, integrando usos masónicos ingleses desconocidos, de los cuales algunos estaban en las divulgaciones francesas de 1740; de hecho puede compararse los textos rituales de dicha época como la Maçonnerie disséquée de Prichard.

Se logra tras ese largo proceso ya descrito, concertar una serie de reglas para poder universalizar la entrada en logia y evitar posibles errores de entrada de profanos; a la vez que se aborda todo un complejo estudio y codificación de los elementos periféricos al trabajo masónico como los tableros de logia, las meditaciones de los recipiendarios, etc... e incluso reglas administrativas para las logias. Esa adopción conlleva además la desaparición de otros elementos más propios del universo escocista que fueron presentados y defendidos para su inclusión en el texto del Régulateur, por poner un ejemplo por la Logia Madre “escocesa” de Aviñón, cuestiones como la copa de amargura, la purificación por el fuego y el agua. Fruto de toda esta renovación es la que nos anota de forma cuasi anecdótica Daniel Ligou de la desaparición de los rituales la palabra “real” que es reemplazada por la palabra “masónico”.

Por tanto lo que ahora hemos traducido, analizado y contrastado, es el primer ritual de Rito Francés conforme a lo que nos ha llegado procedente del Archivo del Gran Oriente de Francia, y que posteriormente han puesto a nuestra disposición tanto Ligou, como Mollier o Castelli.

Los viejos cimientos de la Renovación
Sería interesante poder en este trabajo analizar cómo la recuperación de las viejas bases rituales de 1717 lanzaron toda una renovación masónica, planteada a lo largo décadas por los “modernos” observando los cambios, las mutaciones y los modismos, así como sus consecuencias, sus diferencias y singularidad, para de este modo poder contrastar en una labor cuasi arqueológica lo que es genuino y lo que se ha ido añadiendo, y pasando por ser rito francés, o simplemente por masonería.

Eso es lo que venimos abordando desde el Circulo de Estudios del Rito Francés Roëttiers de Montaleau, y que algunos precursores del pensamiento único, califican de “guerra ritual”, lo cual creemos que sería interesante ponerlo de manifiesto pero cuya labor y desarrollo desbordaría este Ritual, pero no por ello dejarán de estar presentes en otros trabajos que pretende llevara adelante el Círculo.

Nuestra idea y proyecto es ayudar a que los viejos cimientos rituales, que pese a que hay quien manifiesta que no hay grandes diferencias simbólicas con el escocismo, parece querer olvidarse de que hay otras diferencias no tanto de organización como de concepto y de filosofía que en definitiva también marcan la diferencia; tal vez tamizada en el caso de una organización como el Gran Oriente de Francia, que para dar cabida a todos los trabajos, iguala o rebaja determinadas cargas en sus sistemas ritualísticos con la intención de que todos sus ritos tengan cabida en la organización y que todos los Hermanos tengan el mismo marco general de consenso.

En general las diferencias están presentes a veces de forma abrupta y de forma sutil, y se trasponen en cuestiones a veces tan simples como las posturales, tal y como se puede ver en la puesta al Orden de Aprendiz en francés y escocés, que desde luego evocan filosofías, predisposiciones y conceptualizaciones distintas del trabajo en logia

Por ese motivo los viejos cimientos que marcaron toda una singularidad que se fue agudizando a lo largo del siglo XVIII, y que terminó en toda una deriva en el siglo XIX con marca desarrollo propio como tal Rito Francés “moderno”, eso sí perdiendo importantes batallas y citas de no menos talla, como nos expone Ludovic Marcos en su trabajo introductorio a este ritual, pero permaneciendo fiel al origen a la vez que permeable a aquello que le permita expresarse en la sociedad de hoy, ajustándose a los tiempos, y más que se debe ajustar para estar también presente en el futuro de las logias del siglo XXI, con la misma frescura y sensibilidad, y sin prestarse a mutaciones extrañas para complacer querencias o modas, sino queriendo ser un ritual moderno sin olvidar la sencillez ritual que nos ha sido legada.

Víctor Guerra. MM.:. del Rito Francés del Gran Oriente de Francia
Presidente del Circulo de Estudios de Rito Francés Roëttiers de Montaleau

[ 1 Pierre Mollier. Le Régulateur du Maçon 1785/1801 (Edition critique) Ed. A L´Orient. 2004.

[2] Joseph Casteli. Rite Français 1801. Le Nouveau Regulateur du Maçon. Edt. Maçonniques 2006.

[3] Daniel Ligou. Rituels du Français Moderne 1786. Edt. Champion- Slatkine. 1991

[i] Pierre Yves Beaurepaire. L´Europe des Francs-maçons. XVII- XIX Siècles. Edt. Belin2002.

Respuestas a Mitos y Realidades de la Masoneria

domingo, 28 de febrero de 2010

ORIGENES DE LA MASONERIA UNIVERSAL.



ORIGENES DE LA MASONERIA UNIVERSAL.

La masonería según datos históricos científicos no se inicia en los tiempos antiguos como lo establecen diversas investigaciones. Esto se refleja en los estudios realizados por investigadores masones.

En el año 2004 se cumplieron 120 años de haber sido fundada la primera y más prestigiosa Logia de Investigación del mundo, la cual lleva por nombre el de .Quatuor Coronati. No. 2076 y está jurisdiccionada desde sus inicios a la Gran Logia Unida de Inglaterra, con sede capital en Londres. En diciembre de 2005, este Taller Masónico publicó la edición número ciento veinte, de su prestigioso anuario .Ars Quatuor Coronatorum., que recoge los trabajos de investigación histórica adelantados por sus miembros durante el año que culmina.

Las razones que motivaron la creación de una Logia dedicada exclusivamente a la investigación de la historia de la Masonería, siguen siendo válidas a pesar del paso del tiempo. Básicamente, surgieron de la confrontación de mentalidades formadas al amparo de los nuevos descubrimientos de la ciencia con los antiguos relatos místicos de la Orden, en los años decimonónicos.

Esta es la Escuela Auténtica de los historiadores Masónicos, preparada para aceptar solamente lo que se podía apoyar en evidencia apropiada.

Rápidamente esta forma de enfocar la historia de la Orden se ha propagado por el mundo Masónico. Muchos investigadores masónicos del mundo sostienen firmemente en sus escritos que la Masonería poseía un origen medieval y gremial

Según el relato histórico y la leyenda de formación del imperio romano establece que Numa Pompilio, supuesto segundo Rey de Roma, fue quien organizo el ejército y creo los célebres Colegios de Arquitectos asignados a las Legiones Romanas que estuvieron acantonadas en el Medio Oriente. Estos Colegios fueron fundados por el legendario rey Numa Pompilio en el siglo VII antes de la era actual, a quien se atribuye que en su afán de acabar con los rivales dentro del reino, estableció una religión común y dividió a los ciudadanos en curias y tribus; lo mismo hizo con los artesanos, a quienes agrupó en corporaciones bajo el nombre de Collegia o Colegios (Collegia Artificum). A cada colegio le fueron asignados los artesanos de una profesión particular, y a la cabeza de ellos estaban los Colegios de Arquitectos (Collegia Fabrorum).

Los miembros de los Colegios practicaban sus ritos y con el transcurrir del tiempo fueron iniciando a militares, llegando a ser el teatro de todas las iniciaciones y doctrinas secretas, mezclándose así sus ritos con los de los palestinos y los mitraicos que los soldados de Tito y Vespaciano habían aprendido mientras estuvieron acantonados en Persia. Pero básicamente su sistema de doctrina era pitagórico.

Los miembros de los Colegios practicaban sus ritos y con el transcurrir del tiempo fueron iniciando a militares, llegando a ser el teatro de todas las iniciaciones y doctrinas secretas, mezclándose así sus ritos con los de los palestinos y los mitraicos que los soldados de Tito y Vespaciano habían aprendido mientras estuvieron acantonados en Persia. Pero básicamente su sistema de doctrina era pitagórico.

Entre el fin de los Colegios y el surgimiento de las primeras paleoasociaciones gremiales de constructores, la arquitectura prerrománica queda por cuenta, inicialmente, de unos constructores privilegiados radicados en una isla fortificada de un lago del norte de Italia denominado Como, (Leader Scott, en su libro The Catedral Buildres: The Story of a Great Masonic Guild, plantea la tesis de que los Magistri Comacini, maestros arquitectos de la isla Como, constituyen el eslabón que une a los antiguos Colegios romanos con las Guildas (Gremios) de oficios medievales, y por lo tanto son los verdaderos precursores de la organización social que luego se conocería como Masonería). y de la tardía actividad constructora de los nuevos monjes benedictinos, de Cluny y Cistercienses, en orden de aparición en la historia, antes de desembocar en las Guildas medievales y en las posteriores Logias Operativas, desaparecidas en los siglos XVI y XVII, para presuntamente dar paso a la Masonería Especulativa o Moderna, por un lado, y a las escuelas y facultades de arquitectura por otro.
“Según otros autores, plantean que la masoneria tiene como primera época de desarrollo desde los tiempos primitivos hasta la llamada "Carta de York", que se atribuye al príncipe Edwin de Inglaterra, promulgada según la tradición en el año 925.
De acuerdo a tales tradiciones la ciudad de York fue construida en el siglo I antes de la Era vulgar por los equipos de constructores que acompañaban siempre a las legiones romanas (y que se llamaban "Collegia Fabrorum"; su nombre primitivo fue "Eboractum").
Estas tradiciones aseguran que fue convertida luego en el centro de las. hermandades de constructores, que encontraron en ella refugio seguro y se conservaron intactas salvándose de la ruina y descomposición a que llegaron en diferentes ocasiones las mismas corporaciones en el Continente .
La Carta de York es un documento cuya autenticidad ha sido puesta en duda por algunos investigadores; de ella se dice que constituye uno de los hitos más antiguos de la Masoneria, y sobre ellas se han basado las principales Constituciones que se conocen. Se expresa en diversos estudios sobre la Historia de la Masoneria lo siguiente :
"Hacia el año 925 de la era vulgar, el rey Adelstan, nieto de Alfredo el Grande, educado por sacerdotes arquitectos y arquitecto mismo, hizo educar en este arte al segundo de sus hijos, el príncipe Edwin, nombrándolo Jefe o Gran Maestre de la Confraternidad de Constructores. Deseoso este príncipe de reconstituir estas Confraternidades de conformidad con las antiguas leyes y costumbres y de reparar las pérdidas ocasionadas por los incendios y la destrucción de las guerras, convocó a todas las Logias de Constructores del reino citándolas en York para la celebración de una Asamblea. En ésta, el Rey sometió al examen de los reunidos, una nueva Constitución que fue votada y aprobada, siendo declarada desde entonces como ley única y suprema para el régimen y gobierno de la Confraternidad.
"Desde ese día la ciudad de York se convirtió en la Sede de los Grandes Maestros , y la Constitución a que se dio ese nombre ha sido la base de todas las demás Constituciones y leyes fundamentales, que después se formularon."
Todo lo anterior a estos hechos está constituido por algunos pocos hechos históricos y un cúmulo de leyendas y mitos.
Los hechos históricos son, por ejemplo, que las legiones romanas tenían, cada una, compañías de Constructores para la instalación de los campamentos fortificados adonde quiera que se instalaban.”

En la alborada de la baja Edad Media, y como producto del crecimiento comercial que acompañó al cambio de milenio, y el crecimiento del tamaño y la importancia de las ciudades y villas, aparecen en la vida económica europea, unas agrupaciones sociales, caracterizadas por la búsqueda común de un interés mercantil específico, denominadas Gremios.

Estos nuevos agentes económicos se dividen de acuerdo a la clasificación estamental de la sociedad en Gremios de Comerciantes y posteriormente Gremios de Artesanos, y su vigencia en Europa se mantiene desde el siglo X hasta el XVII.

Al principio, la actividad de estos Gremios era un tanto sedentaria y se encontraba focalizada en un determinado centro urbano con tímidas proyecciones a las ciudades vecinas. Con la dinamización del comercio poco a poco comienzan a organizarse caravanas o expediciones comerciales a sitios cada vez más lejanos, bajo el liderazgo de un jefe y el cumplimiento de unos reglamentos, que establecían normas de socialización, mutua ayuda frente a los peligros que pudieran presentarse, y formas de dirimir los conflictos internos.

Estas expediciones comerciales se conocerían en los países de habla germana como Guildas y/o Hansas, y en el sur de Europa como Caritas o Fraternitas. Lo normal es que los largos viajes compartidos, el interés común en una ganancia económica y la convivencia permanente hicieran que entre los miembros de estos Gremios se produzca una cercana amistad que se extendería a sus círculos sociales y familiares. Es precisamente en un documento proveniente de una Guilda, del año 1292, cuando se menciona por primera vez el término .Logia., haciendo referencia al sitio de reunión de sus miembros.

Hacia los siglos XIV y XV, los Gremios de Comerciantes enfrentan su mayor amenaza: aparecen los Gremios de Artesanos, los cuales terminaron monopolizando la producción y venta de bienes, arrojando como consecuencia la pérdida de protagonismo e importancia de los primeros, hasta que
finalmente desapareció el control que tenían sobre el comercio y se extinguieron hacia finales de la
Edad Media.

Es decir, que entre el siglo XVI y comienzos del XVIII, solo sobrevivían en Europa los Gremios de Artesanos que tomaron la decisión de transformarse en asociaciones económicas sectoriales. Entre ellos, algunos Gremios de Constructores, llamados también Masones, devotos de San Juan Bautista, que fueron admitiendo en su seno durante todo el siglo XVI a miembros no albañiles en calidad de .Aceptados..

En el siglo XIV aparecen en Inglaterra el Poema o Manuscrito Regio o Manuscrito de Halliwell (1380) y el Manuscrito Cooke (1420) que se reputan como la compilación esencial de los antiguos preceptos Francmasónicos comunicados oral y reservadamente entre los miembros de la Fraternitas y el nexo fundamental entre las antiguas asociaciones de picapedreros y canteros y la Masonería Operativa. Paralelamente, en Alemania se redactan los Estatutos de los Canteros Alemanes (1459), lo cual nos lleva a considerar el nacimiento de la Masonería Operativa en un amplio espacio geográfico europeo

Estas lecturas además, son la prueba reina de que desde los comienzos medievales de la Masonería existe un .Código Moral Masónico., en principio con acento religioso, que en esencia se
mantiene, aunque ahora con un enfoque basado en valores.

“El .Manuscrito Regio. es el más antiguo documento normativo Masónico conocido hasta ahora, data de 1380 y fue encontrado por Jones O. Halliwell, de quien toma su nombre, en 1839. Es un poema de 794 versos conteniendo ricas lecciones éticas y armonizadas enseñanzas de tolerancia y fraternidad, tendiendo un puente entre la Masonería Operativa, a la que se refiere, y la Especulativa que practicamos. Su título es .Hic Incipiunt Constitutiones Artis Geometrae Secundum Euclidem..En su conclusión dice: .Roguemos ahora al Dios Todopoderoso y a su madre la dulce Virgen María, que nos ayuden a observar estos artículos y estos puntos en todas sus partes, como lo hicieron otras veces los Cuatro Coronados, santos mártires, que son la gloria de la comunidad. Buenos Masones, elegidos, también ellos fueron escultores y tallistas de piedra. Eran obreros dotados de todas las virtudes. El emperador los llamó cerca de sí, y les mandó que labrasen la imagen de un falso dios y que la adorasen como si fuera el Dios supremo ..... Tras relatar la leyenda, dice: .Su fiesta se festeja ocho días después de la de Todos los Santos .....

Los .Estatutos de los Canteros Alemanes., constituciones de los Steinmetzen (Gremio de Constructores germanos) jurados en la Asamblea de Ratisbona (Regesburg, Alemania) en 1459, y
aprobados posteriormente por el emperador Maximiliano I, comienza con la siguiente invocación: .En nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, y de nuestra Madre la graciosa María, y de sus santos servidores, los Cuatro Mártires Coronados de perdurable memoria...”

La existencia simultánea de la Leyenda en estos dos documentos constituye una prueba determinante del origen común de la Masonería Operativa en Inglaterra y el continente.

De cualquier forma, la masonería es una fraternidad antiquísima. Los nuevos gremios, algo así como los sindicatos de la actualidad, monopolizaban la construcción de las catedrales y los castillos, que a su vez eran los proyectos más lucrativos de la época. Para descansar se reunían en chozas o talleres (en francés, loges) en donde a su vez llevaban a cabo sus juntas y reuniones.

Como era común en esos años, los gremios adoptaron ceremonias y rigurosos procesos de admisión y selección para proteger sus técnicas y conocimientos de albañilería y construcción del gótico. Asimismo, los conocimientos eran impartidos de acuerdo a su jerarquía en las obra: maestro, compañero o aprendiz. Dada su relación con la Iglesia, basaron todos sus ceremoniales en la Biblia, y dado que eran constructores, recurrían frecuentemente al único pasaje bíblico que detalla un proceso de construcción: la construcción del Templo de Salomón.

Con el tiempo los gremios se fueron creciendo y diseminando en varias ciudades. Como no existían los certificados ni las membresías, comenzaron a adoptar palabras que les permitían comprobar su jerarquía en otra ciudad. De esta forma, si alguno de ellos decidía emigrar a otra parte sólo tenía que entrar en contacto con alguien de su jerarquía en el gremio y hacerle saber la palabra secreta, lo que le aseguraba entrar con un mejor sueldo que el de aprendiz y no estar en observación por varias semanas.

A finales del siglo XVI los gremios estaban a punto de desaparecer tras la entrada del estilo renacentista que los había sacado del mercado. Deseosos de conservar su organización, dado que la fraternidad no solo les ofrecía seguridad en el empleo sino un estatus en la sociedad, comenzaron a adoptar miembros honorarios, personas ricas e influyentes que aceptaban entre sus filas y que les servían de tutela y protección frente a la nueva competencia. Dado que ya no sólo se componían de constructores, los gremios comenzaron a identificarse como Fraternidad de los Masones Libres y los Aceptados, mismo que ha conservado hasta la actualidad. Una de las primeras evidencias de esta evolución es el diario de Elías Ashmole, el fundador del Ashmolean Museum de la Universidad de Oxford, que en 1646 detalla su iniciación en la casa de su suegro en Warrington.

La fraternidad fue evolucionando con el paso del tiempo. Dado que las políticas y procesos de selección eran muy rigurosos y el nivel cultural de los miembros era alto en comparación con los estándares de aquella época, pronto se convirtieron en el destino favorito de los intelectuales, mismos que al pasar a formar parte de la masonería obtenían el respaldo de un grupo influyente en la comunidad y la tranquilidad de poder discutir cualquier tema sin miedo a filtraciones o represalias de las autoridades civiles o religiosas debido al juramento de secrecía que se practicaba.

Ya para el siglo XVIII la composición de la fraternidad había cambiado por completo. Los miembros dedicados a la construcción habían pasado a ser la minoría y los intelectuales habían asumido el control de la organización.

Masones, impulsaron y crearon en 1660 la Royal Society, y que a su vez, cuando ocupaba la presidencia de esta Sociedad Sir Isaac Newton (17,03,1727), algunos de sus miembros Masones y no Masones crearon la Gran Logia de Londres, en el marco de la disputa surgida por la llegada al trono de Inglaterra, en 1714, de Jorge I, perteneciente a la dinastía extranjera alemana de los Hannover, la cual debió enfrentar desde el principio la oposición aguerrida de escoceses, no pocos ingleses e irlandeses, los Masones y los católicos, que querían ver gobernando a Jacobo, último vástago de la dinastía Estuardo, conocido como el Viejo Pretendiente.

El hecho político real consistía en que .en palabras del ilustrado Masón socorrano Gabriel Dávila Mejía. .El problema que enfrentaron los Hannover con la Masonería es que el gremio se desarrolló como una organización Jacobita (relativa a Jacobo Estuardo), entonces observaron las tradiciones Masónicas como una amenaza para la estabilidad de su linaje..

Por efecto dominó, en esta disputa se encontraban en peligro los miembros de la Royal Society en virtud de la doble militancia que poseía la mayoría.

Es en este contexto, en que la decisión política de los Masones ingleses y los miembros de la Royal Society consistió en crear distancia con respecto a sus Hermanos que apoyaban la Casa Estuardo .circunstancia, que frecuentemente se pagaba con la vida. fundando una Gran Logia en Londres el 24 de junio de 1717 partidaria del Rey Hannover, enfrentada a la Masonería tradicional que ya contaba con ramas en Francia, Holanda, Irlanda, Escocia y las colonias británicas de Norteamérica, y por reflejo colocar a buen recaudo a la Royal Society de la animadversión real.

Los historiadores se refieren a estas dos líneas evolutivas de la Orden como .Masonería Hannoveriana. y .Masonería Jacobita.. La primera se tornaría en .la Masonería. en Gran Bretaña, al tiempo que se eliminaría a la segunda. A su vez, la .Jacobita. .ya sin este mote. a lo largo de los
setecientos se extendería primeramente a Francia, Holanda y España, y desde allí, contagiado su ideario con el liberalismo francés, se difundiría por todo el mundo hasta llegar a Latinoamérica a principios del siglo XIX a lomo de caballo de los movimientos independentistas.

De todos modos, hay que reconocer que la decisión novedosa de Londres posibilitó el nacimiento de una Masonería que en esa ciudad reuniera a antiguos enemigos políticos y académicos con el fin de estudiar y cultivar las ciencias experimentales y la filosofía, bajo la premisa de prohibir en su seno las discusiones sobre asuntos de Estado y teología.

Por otra parte, y dicho sea a manera de ilustración, desde 1371, catorce Estuardo dirigieron Escocia consecutivamente, y los últimos seis también reinaron simultáneamente en Inglaterra, hasta cuando la corona pasó a la Casa Hannover. El hecho de que los Estuardo fueran protectores de la Masonería en Escocia y que se hubieran iniciado en ella sus últimos reyes, desde que Jacobo I lo hizo en 1601, generó que la Orden fuera incondicional con ese linaje cuando perdió el reino en 1714.
Por esta vía, desde 1714 en el lenguaje Masónico, los términos .Escocés. y .Antiguo. resaltan el pasado escocés de la Masonería en contraste con el relato oficial inglés que sostiene que la Masonería moderna nace en Londres en 1717 de la conjunción de cuatro Logias. Versión que ha contado con mucha difusión. Esto, fue en realidad el evento que dio el puntapié inicial a la Masonería Moderna.

Los innovadores iniciales convocaron a otros cinco grupos de legos en Masonería que se definían a sí mismos como .hombres libres y de buenas costumbres., para estudiar la posibilidad de crear una asociación que combinara la estructura organizacional y el lenguaje arquitectónico de las Grandes Logias Masónicas que ya existían en Escocia, Irlanda, y en la misma Inglaterra, en la ciudad de York, con la característica adicional de ser un punto de encuentro neutral de personas de diferentes ideologías, a semejanza de lo que entonces practicaba la Royal Society en esa ciudad.

Dos grupos no estuvieron de acuerdo y se apartaron desde el principio de la iniciativa, y los otros cuatro se declararon como Logias Masónicas y fundaron la Gran Logia de Londres en 1717. Esas cuatro .Logias. fundadoras se denominaron: El Ganso y la Parrilla, La Corona, El Manzano, y El Cubilete y las Uvas, tomando como nombre el de las tabernas en donde se reunían a comer y beber.

El 24 de junio de 1717 cuatro logias de Londres acordaron reunirse en la Goose and Gridirion Alehouse (la Taberna del Ganso, destruida en 1894) para formar la primera institución formal que regiría a la fraternidad en lo sucesivo: La Gran Logia Unida de Inglaterra. Tres de esas cuatro logias fundadoras sobreviven en la actualidad:

Antiquity No. 2, The Lodge of the Rummer and Grapes (ahora llamada Royal Somerset House and Inverness Lodge No. 4) y The Lodge at the Apple Tree Tavern (ahora llamada Lodge of Fortitude and Old Cumberland No. 12).

Como era de esperarse, la creación arbitraria de una institución directora de toda la masonería no fue bien recibida por todos y en 1751 se fundó en Londres una segunda gran logia: La Gran Logia de Antiguos, Libres y Aceptados Masones, idéntica a la primera pero con un ceremonial distinto para el grado de Maestro. Los partidarios de la nueva gran logia se hacían llamar antiguos porque decían representar fielmente los principios de la fraternidad original.

Los partidarios de la primera institución fundada en 1717 pasaron a llamarse, irónicamente, los modernos. Ya para esas fechas se habían reclutado a destacados personajes y miembros de la nobleza europea y en 1786 uno de ellos, Federico II de Prusia, encabezó el primer intento de unificación de la fraternidad al proponer un reglamento, ceremonial y estructura de grados muy completos pero basadas ampliamente en la religión Cristiana, lo cual impedía o dificultaba el acceso a la orden a personas de otra religión.

Sin embargo, la rivalidad entre ambas terminó en 1813 con la reforma a la Gran Logia original, misma que pasó a llamarse Gran Logia Unida de Inglaterra de Masones Antiguos, Libres y Aceptados. Al unificarse acordaron crear una Logia de Reconciliación que durante 2 años recibió propuestas de ceremoniales y estándares de todas las logias.

En 1816 la Logia de Reconciliación presentó su propuesta final de liturgias y estándares completamente laicos. Desde entonces se acordó reconocer a la Gran Logia Unida como autoridad rectora de la masonería a nivel mundial, y es ella quien reconoce y da legalidad a las demás grandes logias del mundo. A partir de esa fecha la fraternidad ha crecido de forma estandarizada (las logias y grandes logias que siguen esos estándares se denominan regulares y son las únicas logias oficiales) de tal forma que en la actualidad se encuentra presente en casi todos los países de la Tierra y su lista de miembros abarca millones de personas que, día con día, se reúnen para ejercer su libertad de expresión, aprender, y recabar fondos para la institución filantrópica más grande del mundo.

Los primeros Grandes Maestros de la Gran Logia de Londres fueron:

a) Anthony Sayer, elegido en 1717, por un año, en el cual logró jurisdiccionar dos Logias nuevas.

b) George Payne, elegido por un año en 1718 y 1720, era un anticuario que reunió una importante colección de documentos antiguos de las Logias Operativas, y profirió con base en ellos 39 Ordenanzas Generales. En 1721 encomendó a James Anderson, Pastor presbiteriano y miembro de la Royal Society que a la sazón oficiaba de guía religiosa de uno de los grupos fundadores, la revisión de estas Ordenanzas con el fin de dotar a la Gran Logia de un cuerpo normativo que regulara sus trabajos. Cometido que se cumplió en tres meses y su resultado sometido a una Comisión de estudio, para que fuera finalmente aprobado y publicado en 1723 bajo el título de La Constitución de los Francmasones (Constitución de Anderson) durante la Gran Maestría de Felipe, Duque de Wharton. Posteriormente estas Constituciones de Anderson fueron reformadas en 1738.

En 1738, comienza a perfilarse la presentación actual de la Masonería Moderna. El Grado de Aprendiz se divide para convertirse en dos: Aprendiz y Compañero, el primero contentivo de un discurso ético, y el segundo relacionado con la ciencia; y el Grado que venía conociéndose como de Compañero desde hacía seis siglos, pasa de ser el segundo a convertirse en el tercero con el nombre de Maestro. Igualmente se adopta para este último la leyenda de Hiram, y el nuevo líder de la Logia se titula Venerable Maestro.

En el año de 1760, la Gran Logia de Londres, acogiendo la propuesta de William Preston, lleva a cabo otra reforma a la utilería de las Logias que sería fuente de agrias discusiones entre los Masones del mundo entero hasta nuestros tiempos: adopta como una de las luces de los Talleres a la Biblia.

En la Masonería Operativa no se encuentran vestigios de que se trabajara frente a la Biblia ni de cara a un .Libro de la Ley Sagrada.. Ni siquiera se le utilizaba al momento de prestar el juramento de ingreso. En cambio, sí se encuentran referencias documentales acerca de la dotación de las Logias con un .Libro de la Ley., el cual contenía los Antiguos Deberes y las reglas .los Old Charges. sobre los que prestaban su juramento los Francmasones Operativos. Es decir algo más secular e irreligioso.

Ni en las Constituciones de Anderson de 1723, ni en las reformas de 1738, se menciona algo sobre la presencia de un .Libro Sagrado. en las Logias. En los altares de los Francmasones Operativos solo se encontraban los útiles de trabajo: la regla, la escuadra y el compás. Estas eran sus luces y se constituían en herramientas indispensables para las reuniones.

La Masonería, desde mediados de la década de los 30 del siglo XVIII, hasta los días de hoy, concibió una gran cantidad de Ritos con el fin de atender unas determinadas circunstancias históricas y sociales, o interiorizar en su seno diversas corrientes metafísicas en boga entre la clase alta de la época, la cual las introdujo a la Orden al ingresar masivamente a las Logias.


Recopilación
Q:.H:. Miguel Ángel Gómez Abanto
B:.L:.R:.L:.S:. Toribio Rodriguez de Mendoza N 82. Valle de Tarapoto. Perú.
Fuentes:
- HISTORIA DE LA MASONERIA, Autor ;Gran Orador IVÁN HERRERA MICHEL .Escritor Masón progresista iniciado en la Masonería en 1983.En su calidad de Gran Inspector General de la Orden y miembro activo del Supremo Consejo del Grado 33 para Colombia, fundado en 1833.

- M:.M:.ALEJANDRO RUIZ(1987) La Enciclopedia de México y la Gran Logia Unida de Inglaterra.



FRATERNIDAD CABALLEROS DE LA ORDEN DEL SOL

TRANSFORMANDO EL PERU


CAMINO AL CAMBIO

viernes, 26 de febrero de 2010

LA BIBLIA - EL REY SALOMON





MASONESRIA (DOCUMENTAL) QUE ES LA MASONERIA

BANQUETES Y ÁGAPES EN MASONERÍA


MASONES DE LA LENGUA ESPAÑOLA NEW YORK

BANQUETES Y ÁGAPES EN MASONERÍA

Texto . Víctor Guerra


El comer y la Fiesta
Los banquetes o ágapes han tenido siempre una fuerte presencia en toda nuestra historia como raza humana. En ocasiones va a ser la religión quien va a acentuar, aún más si cabe, el sentido ritual de esos encuentros gastronómicos que estarán que por otro lado estarán presentes en los más diversos pasajes de nuestros periplos existenciales, y como no, incardinados en todos los continentes y nacionalidades; con actos que van desde la alegre celebración como pueden ser los bautizo o las bodas; ritos iniciáticos de todo tipo, llegando al triste momento de tener que despedir a nuestros difuntos en su pase al Oriente Eterno; tal y como podemos leer en Virgilio, cuando versa sobre los ágapes de los rituales fúnebres.
Por tanto podemos decir que toda nuestra historia está relacionada con la acción de una actividad como los alimentos o la propia acción del comer que como vemos están en íntima relación con la celebración como acto lúdico festivo.

Los Ágapes y la Masonería y su sentido
Ainsi Mes Fréres, jouissons sans trouble d´une société vive et enjouée, qu´une gaîte douce une plaisenterie fine vienment embellir nos banquets, que le fleurs les plus belles réjouissent nos sens, craignons seulement que leurs parfums trop savourés ne produisent l´Ivresse. Hennzezel. Orador de la Logia Henri IV, al Orient del Regimiento de Toul-Artillerie 1.777.
Es una cita algo moderna, con respecto a una masonería que casi podríamos decir que nació en torno a los ágapes y los banquetes, que primeramente tenían una expresión más cotidiana como nos indica Juan José Iglesias del Castillo[1], que en la antigüedad “Las palabras compañero, compañerismo, (compagnon o compagnonnage), son formas primitivas medioevales como se conocía la masonería y que tiene su etimología en “cum panis”, los que comparten el pan, y que reflejaba de forma popular una ceremonia que consistía en reunirse en la logia y compartir allí fraternalmente los alimentos que se dispusieran ese día”
Pues bien, esos momentos de comidas compartidas eran aprovechados, como hasta hace no mucho se hacía en los gremios de albañilería, que utilizaban las pausa para la comidas para tratar los problemas y hechos de la corporación, que como nos indica el autor antes mencionado en ellos “se celebraba una especie de tenida informal en la que se dirimían los asuntos de familia”.
La misma fundación de la Gran Logia de Londres llevada adelante por cuatro logias londinenses. se hace precisamente en torno a los locales en los cuales se reunían una serie de hermanos masones, se trataba de las tabernas denominadas: The Goose & Gridiron (La Oca y la Parrilla), The Grown (La Corona), The Apple Tree (El Manzano), o The Rummer & Grappes (La jarra y las Uvas). Cuya existencia va a permitir que en la discreción de la noche, como dice Yves-Pierre Beaurepaire[2], en su trabajo de entrada sobre los Ágapes, que la sociabilidad masónica pueda desarrollarse libremente, aunque ello no parece que concuerde muy bien con la imagen de una discreta sociedad que reivindica su reconocimiento como élites sociales y culturales.
Tal vez esa noción que expresa Beaurepaire, haya que ponerla en relación a las necesidades del momento, y a las propias costumbres locales de los ingleses y sus inclinaciones en cuanto a los espacios de encuentro y desarrollo como sociedad en los cuales vemos por ejemplo que el “Pub” la taberna juega un papel preponderante. Además de contrastar que pronto todos estos encuentros en tabernas que dan lugar a una sensación de que se estar de francachela, pasarán a celebrarse en lugares más íntimos, y más con las estructuraciones obedienciales de finales de finales de siglo, en las cuales vamos observando que el panorama de los trabajos varió bastante, tanto en su estructuración y desarrollo.
En todo caso, ello nos adelanta una idea capital que no puede ser obviada, el papel que podían jugar, no ya las comidas fraternales que se nos describía anteriormente, sino la sucesión de ágapes y banquetes que se daban en aquellas primarias y primigenias reuniones masónicas, que no eran comilonas sin cuartel, sino la trabazón de lazos fraternales, durante un acto social como el comer, a modo de una permanente exaltación de los sentimientos que ennoblecen y adornan el carácter del ser humano como el amor y amistad, y donde se da cabida a un concepto capital en la masonería como la Fraternidad.
Los ágapes y los banquetes dentro de la concepción masónica juegan un papel social y cultural importante, no porque constituyan una actividad relacional más de la logia, o del Capítulo, sino porque están concebidos a partir de toda una corografía de gestos que se han venido denominando como “trabajos de mesa o “trabajos de masticación” los cuales a través de ellos fijar una serie de enseñanzas, de reglas que marcan y moldean de forman muy determinante los rituales masónicos dedicado a los ágapes y banquetes.
La actividad festiva del banquete, pasa de este modo del jolgorio de la taberna al sincretismo de la logia sumergida en el silencio que envuelve a los ágapes y banquetes, que además a lo largo del siglo va modificando su estructura, pasando de esa archiconocida idea de la francachela que exponen las divulgaciones antimasónicas a un simbolismo seudo-místico, en todo caso, y en muchas ocasiones, sin más repercusión social que un simple encuentro convivencial entre fraternos miembros de una sociabilidad un tanto peculiar.
Al respecto debemos precisar que en los encuentros rituales de la primera mitad del XVIII, los ágapes son manifiestamente la parte más importante de la ceremonia, los cuales podían durar entre tres y cuatro horas, duración que contrasta con la brevedad con la que se llevaban a cabo la apertura y el cierre de la Logia, y la recepción de Aprendiz-Compañero, todo comprendido y tomando como ejemplo el procedimiento expuesto en la divulgación de René Hérault, la “Recepción de un Francmasón” de 1737, vemos que la ceremonia tiene una duración de alrededor de veinte minutos, a lo sumo. Es un ejemplo claro de la potencia e importancia que este elemento de confraternización tenía en las agrupaciones convivenciales.
Sin embargo será a partir del siglo XIX, cuando se da una apertura que intenta exteriorizar parte de ese cerrado mundo masónico al mundo profano, y viceversa, no tanto como un escaparate de vanidades, sino enriqueciendo el ritual del encuentro festivo ante una mesa con los elementos participantes de los ágapes y banquetes. Así tenemos una expresión más viva y si acaso más profana, tal y como encontramos en el periódico La Verdad de Oviedo, que en 189
Así fue como los ágapes y banquetes se fueron complementando de forma intensa con toda una cohorte de conceptos, temas y temáticas que van desde los adornos a las viandas, pasando por los diseños de la propia cubertería, a las decoradas vajillas con claras alusiones masónicas con grabados de grado, o simbólicos. Todo un juego de ricas cristalerías que se adornaron con lemas, e inscripciones de todo tipo, una rica iconografía que se irá amoldando a la exigencias sociopolíticas y masónicas tanto rituales como con respecto a los posicionamientos de las Obediencias.
Un desarrollo iconográfico que vendrá parejo al desarrollo industrial y que junto con la literatura y cancioneros al uso reflejarann perfectamente el espíritu de trasmisión que imperaba en el seno de la esta sociabilidad denominada la masonería, y que va a plasmar en unas nuevas formulas como son los rituales de mesa o masticación, en los que además va a jugar un papel importante Vicent La Chapelle, inventor del arte culinario moderno, miembro católico y orangista y Venerable de la logia L´Arc-en –ciel situada al Oriente de Londres, aunque su papel haya quedado un tanto desdibujado por otros desarrollos historiográficos. Hay que tener en cuenta que está sin abordar la historiografía de la masonería y su relación con todo lo que tiene que ver con el arte culinario y sus temas trnasversales.
Como vengo exponiendo son todos estos elementos los que juagaron un papel importante en dichas reuniones convivenciales, de los cuales nos han quedado interesantes muestras como es el diseño de los elementos instrumentos que permiten el ágape o el banquetes donde nos encontramos con materiales y soportes de todo tipo los cuales fueron adoptados para trasmitir desde los conceptos simbólicos a los conceptuales o filosóficos, asi vemos ricamente adornadas soperas, cubiertos, platos y copas, lo cual no se quedó en ese marco sino que incluyó mantelerías, muebles, y otros utensilios como encendedores, pitilleras, etc. Los cuales jugaban un papel preponderante, y que bien por encargo o bajo demanda cubrían las necesidades de las logias, o de los propios masones, sin olvidar los interesantes rituales de masticación. Algunos ejemplares de esa gran producción se encuentran actualmente en los más variados museos de las Obediencias masónicas.
Por eso que cuando uno observa, por ejemplo, el fondo del Gran Oriente de Francia, dedicado a todos elementos relacionados con la gastronomía, iconografía y literatura, se queda pensando en el valor que desempeñó el acto del ágape dada la grandeza y la riqueza simbólica de los motivos decorativos e iconográficos de cada elemento a utilizar que venía a prestigiar a la propia logia, en cuyo seno por ejemplo se encontraban esas lujosas cristalerías de las que hablaba, que tenía un papel preponderante a la hora de libar los brebajes espirituosos, o los vinos con que se agasajaban los Hermanos momentos antes de entrar a los trabajos, o después cuando estos ya se encontraban sentados la propia mesa del banquete.
Es en el momento de esa contemplación de todo ese rico universo tan diverso como plural, que se va a contraponer con el reducido contenido simbólico del templo a la desbordante icnografía sita en los ágapes; que jugaba una función de refuerzo ideológica y simbólica, e incluso identitaria, que se veían a su vez reforzados en esa dimensión que antes describíamos, por otra expresión más viva como son las canciones al uso, que no dejaban de tener una dimensión pedagógica a la hora de ejemplarizar las virtudes tanto del masón como de la Orden, aunque no por ello dejaban de existir canciones con un aire más festivo y crítico que simbólico.
Está claro que no se puede obviar el elemento ideológico que jugaron estos encuentros gastronómicos en el seno de la sociabildad masónica, los cuales pasan por el abanico de situarse en distintos planos desde un desarrollo neutro con el “stablisment” político-religioso y por tanto el ser asépticos en esas manifestaciones en el cual a veces se había atrincherado la logia, con independencia de la adscripción de sus miembros, como vemos se desarrolla la masonería inglesa, al papel activo, casi de club político que juegan algunas logias en la Francia revolucionaria.
En este sentido no hay nada más que leer los diferentes rituales para observar esa evolución o necesidad, de situarse en el campo neutro, o situarse en el campo más activo y rupturista, bien en unos casos saludando a la monarquía con brindis al Rey o al Emperador , o enrocarse con el espíritu republicano que invadió las logias en un contexto de liberalismo político en el cual ambos, masonería y movimientos políticos, compartían un especial gusto por los banquetes y ágapes, con independencia de estar en consonancia con el país, o con el régimen donde se desarrollaban los trabajos.
En ocasiones ese espíritu que hubo en las logias ubicadas en el espacio temporal del liberalismo hizo que las simples canciones masónicas del siglo XVIII, fueran sustituidas por símbolos más fuertes como las banderas, o canciones de corte más politizado. Es este tipo de encuentros de tipo gastronómico donde la sociabilidad masónica mejor se ha manejado dentro de los ámbitos políticos, como se comprueba en los momentos de las fuertes luchas laicistas libradas por los librepensadores masones, o la participación activa en los distintos procesos revolucionarios o simplemente políticos.

Los Ágapes en la historia masónica
Cuando buscaba materiales bibliográficos para abordar este pequeño trabajo quedé asombrado de la poca bibliografía existente al respecto de estas reuniones, en claro contraste con la riqueza simbólica en los elementos que formaban parte de este tipo de encuentros gastronómicos que adornan y complementan los trabajos masónicos de la Tenida de Logia.
En las enciclopedias y diccionarios masónicos al uso, el tema se ventila en apenas unos párrafos y en ellos las entradas o referencias se hacen, en muchos casos, con aportaciones muy generalistas, y por tanto alejadas de la profundidad de tales ceremonias rituales que se desarrollan a lo largo de todo el universo y continente en el que está implantada la masonería masónico.
Ante esa aquiescencia por parte de los historiadores y monólogos de no prestar mucho interés a las cuestiones gastronómicas -logiales, que por cierto tiene, un fuerte reflejo en la literatura masónica y antimasónica en los siglos XVIII y XIX, donde encontramos abundantes descripciones sobre este tipo de trabajos de masticación, como las que presenta el libro de abad Pérau Les Secret des francs-maçons (1744) o Le Repas des Maçons, o Les Liaisons dangereuses de Chordelos de Laclos. Muchas de estas obras nacen al calor del afán vouyerista del populacho, bien alimentado por diversas esferas antimasónicas, que produjeron gran cantidad de libros de esta naturaleza; pero no pudiendo recurrir a ellas, además que ello amenaza con sobrepasar los límites de este trabajo, no queda más remedio que utilizar otro tipo de documentaciones que nos puedan dar alguna pauta.
Lo que se puede observar nada más aterrizar en los rituales relacionados con los ágapes y banquetes masónicos, es que en general éstos guardan, casi todos los que conocemos que tampoco son muchos, una cuasi idéntico desarrollo ritualístico; eso sí cada uno siendo coherente con el rito en que trabaja la logia, que será demás el que determine la ubicación de unos elementos u otros, o se tengan que hacer tales o cuales maniobras, o saludos o brindis, etc, así encontramos las aclamaciones en un ritual o en otro bien se trate del Rito Francés (RF ) con los Vivats , por el contrario en el Rito Escocés Antiguo y Aceptado se exclamarán los típicos Houzé.
Otra impresión que se entresaca al leer los rituales es que el desarrollo de todo este tipo de actividades gastronómico-convivenciales se aleja bastante del imaginario popular, como expone además una de las obras citadas, dando un puntual reflejo de su desarrollo: “Los masones no conocen dentro de sus festines ni la intemperancia, ni los excesos, su conversación ordinaria suelen versar sobre las ventajas de la fraternidad, o sobre cuestiones absolutamente indiferentes. Ellos observan sobre todo un silencio respetuoso en torno a la materias de religión de religión y del Estado”
Sin embargo nos puede extrañar otra cuestión como es la militarización de los elementos que van a jugar un papel simbólico en el ágape o banquete masónico. Si bien en logia los elementos generalmente no son belicosos, teniendo especial cuidado en clarificar ante algunos de ellos que no son elementos dañinos como las espadas, sino que juegan un rol bien de identidad ciudadana que portan en algunas ocasiones los Hermanos, o en todo caso de defensa como sucede con la espada del Guardatemplo, en contraposición tenemos que los elementos básicos del encuentro grastronomico-convivencial masónico amparado en una base ritual se va desarrollar en parte por medio de toda una terminología guerrera: la pólvora fuerte (vino), los cañones (copas) los cuchillos (espadas), beber (cañonazo) etc.. Lo cual a veces resulta un tanto ridículo o chocante en gentes tan pacíficas y en una actitud tan tranquilizante como puede ser una comida logial, y que vuelve a colocarnos en esa rara ambivalencia que a veces se coloca la masonería.
Dicen y escriben por esos largos mundos, que esa militarización obedece a la instrumentalización de la masonería por los ejércitos napoleónicos y que de aquellos gustos y maneras pues quedó impregnado en los ágapes y banquetes masónicos.
No se sí será una leyenda urbana, ya que no siempre las logias fueron militares, y por poner un ejemplo la expansión inglesa hacia Francia y Centro Europa se hizo en base a logias de funcionarios, embajadores, y gentes de alta alcurnia alejada en gran parte de los militares. Aunque entrando en un terreno más irónico podemos decir que brindis tan armados de cañones y pólvora es como si fuera, en todo caso la representación de un acto “revolucionario” que las logias al emplear tales substantivos y calificativos guerreros estuvieran dispuestos a realizar “por las bravas”, pero dentro de una conformación pacífica.
Ironías aparte, apuntar que el tema de los Ágapes y Banquetes ya están recogidos en las compilaciones realizadas por George Payne en Reglamentos Generales, entre las que se encuentra la regla XXII, que nos habla de una gran fiesta en el día de San Juan Bautista con motivo de la elección del Gran Maestro de la Gran Logia, en las siguientes reglas se van dando pautas de organización y realización de estos famosos encuentros que generalmente solían estar muy reglados y ritualizados
Así fuerte formalidad la podemos comprobar en la carta que escribe la logia Triple Unión (1762) a la Gran Logia comentando punto por punto que los “ Status Généraux de 1755: Artículo XXXII prescriben que “Está expresamente recomendado al Maestro hacer observar un profundo silencio durante la Logia de Mesa, y de castigar a los contravinientes, por una vez con un ejercicio sin honor, por una segunda con la demanda pecuniaria de tres libras, y por la tercera vez el Maestro cerrará la logia, se retirará del Banquete, así como todos sus oficiales. Nada mejor imita una Torre de Babel que una logia mal gobernada donde los Hermanos nunca obedecen.
Ante tal cuestión la logia, que debía ser una taller rural, alejado de las tumultuosas grandes urbes, pregunta atendiendo a la idiosincrasia de su paisanaje: ¿Qué sí en las logias de provincias poco numerosas, el Silencio riguroso en la mesa debe ser demandado? , ya en el caso afirmativo cuando el Venerable interroga sobre el catecismo en forma de conversación distendida, u otras acciones que se describen en la misiva, tal cuestión contribuiría en alegrar los banquetes, ya que de lo contrario “los hermanos en continuo silencio enmudecerían y desde luego y se disgustarían”, y es de suponer que si tal norma dse debía cumplir pues los Hermanos terminarían abandonando la logia.
Pero el mundo logial y fraternal de los ágapes y banquetes, no queda circunscrito a la masculinidad de las logias, sino que la llegada y propagación de las Logias de Adopción, compuestas por mujeres van a generar todo un marco nuevo de relación y de ordenamiento social, de clase y de género, que alcanzará también a los encuentros que venimos comentando, aunque tengamos autores como Chordelos de Laclos, ponga pegas y hable de ciertos desordenes, o coacciones a la hora del explayamiento del mundo masculino.
En todo caso es un tema atractivo aún sin tocar, y que merece un trabajo profundo para ver como esta llegada reformaba todo una arquetípico encuentro.

Los trabajos de Mesa en el Regulateur
El texto ritual de los Trabajos de Banquete de Rito Francés, en parte se debe a una primera redacción presentado por el Hermano Salivet el 12 de agosto de 1783, durante la 31º Asamblea de la Cámara de Grados, del Gran Oriente de Francia, la cual tomó el testigo en este ingente trabajo de normalización de la masonería continental francesa para los grados simbólicos –cometido que a priori no era el suyo- y delegada a tal efecto por el conjunto de las tres Cámaras Reunidas –Cámara de Administración, Cámara de París, Cámara de Provincias-, de las que ya hemos hablado en el libro del Ritual de Rito Francés. Grado de Aprendiz, donde exponíamos la gran división existentes entre estas cámaras debido en parte al peso que tenía la Cámara de Paris, con respecto de la otras.
Intensos debieron ser los debates, pero menos que en los rituales de logia, ya que los comisionados debían estar bastante agotados con los debates en el Orden de Aprendiz, y llegados ante el Ritual de Banquetes, este parece que no tuvo tantas reformas y fue rápidamente aceptado, siendo editado en 1801, a continuación del Ritual correspondiente al Grado de Aprendiz de Rito Francés.
Tales hechos aunque encerraban en sí un trabajoso de celo y cansancio dejan traslucir, dada la prontitud con la que se aprueban y se incorporan al ritual, la trascendental importancia que tanto para los masones del siglo XVIII como para los del siglo XIX , tenían estos Trabajos de Banquete y Masticación.
Tras los justos y perfectos trabajos de la Tenida de Logia, venían a continuación estas asambleas ritualizadas de carácter gastronómico, constituyendo en los primeros tiempos, la parte más extensa en duración de todo el conjunto de los Trabajos llevados a cabo en el día. Podemos a tal efecto comprobar la génesis de la práctica, hoy tan popular en todos nuestros Trabajos, la de formar la Cadena de Unión, que en aquellos tiempos aparecía también integrada como parte fundamental de estos banquetes con su mensaje de universalidad y unión, tras el séptimo y último brindis de la Tenida de Mesa.
Estamos por tanto ante un ritual sobrio, cargado de emotividad que tiende a la unión fraternal y que se culmina en muchos caso con los Cánticos de Clausura, cuyas letras e incluso partituras están siendo recientemente recuperadas siguiendo la estela de los populares y diversos cancioneros muy prodigados en el Siglo XVIII, como el de Naudot o los de La Lire Maçonne (con sucesivas publicaciones desde 1768 a 1787), canciones y cánticos muy popularizados que aparecían a veces con el nombre del título cambiado.
Este ritual que presentamos de los Trabajos de Banquete de Rito Francés, fue copiado textualmente en la edición de la Guide des Maçons Écossais o Cahiers des trois Grades Symboliques du Rite Ancien et Accepté (circa 1820), en su "Loge de table" ou de Banquet, con mínimas variaciones expresados en los saludos a la espada, y la utilización de las exclamaciones que en el (REAA) son Houzzé en lugar de los Vivat de las aclamaciones del Rito Francés.
En cuanto a la periodicidad de estos encuentros vemos que después del siglo XVIII estos consistían básicamente en organizar dos banquetes solsticiales, que es lo que estipula, por ejemplo, desde 1885 el Gran Oriente de Francia (GODF). En general esta costumbre fue declinando a lo largo del siglo XIX, hasta quedar, al menos en el ámbito francés, a un solo Banquete de Orden, debido por un lado a las ocupaciones propias de las logias que cada vez requerían más atención y organización, motivo por el cual debido al mucho trabajo y logística que generaban debida a la mucha infraestructura y presencia de Hermanos, se fueron espaciando cada vez más.
A esa renuencia por celebrar dichos encuentros convivenciales hay que buscarla también en el papel que jugaron en determinadas épocas, lo cual les granjeó cierto descrédito ya que eran precisamente el cenáculo ideal para el desarrollo de actividades sediciosas o de ámbito política, en las cuales podía resultar perjudicada a causa de ello las logias.
Volviendo al ritual propiamente de mesa la disposición de los comensales y el resto de la organización del evento apenas si su sufrieron cambios de significación a lo largo del tiempo, muy al contrario de los brindis que sí son modificados, en función de varias motivaciones tan diversas como las corrientes de las modas, las influencias rituales al uso como el decaimiento de un ritual y el alza de otro, y por supuesto de la época; por poner un ejemplo, con relación al estadio político territorial en el cual desarrolla sus trabajos, la logias brindan por sus gobernantes y ya el propio Régulateur advierte por si a alguien se le olvida en una nota fina, lo siguiente: “que el primer brindis se haga en nombre de la República Francesa”, téngase en cuenta que entre los trabajos previos del ritual y su impresión final en 180, tuvo lugar la Revolución Francesa.

Organización del Ritual de Ágapes y Banquetes
Una vez que comienza el ritual de banquetes estando los abiertos trabajos de forma ritual, el Orador pronuncia una breve alocución, tras la cual los Hermanos se dedican a la masticación, no sin antes entregar la llave el 1º Vigilante al Guardatemplo que abre la puerta para dejar pasar a la servidumbre, que quedaba fuera de los trabajos rituales. Tras la culminación de la masticación vendrán los siete brindis con la bandera, o sea con la servilleta en el hombro izquierdo o en el antebrazo, y con la espada en la mano izquierda, y al Orden; y el cañón (copa) en la mano derecha.
Los brindis los propone el Venerable, que en el caso francés se planteaban con una exacta ejecución, al igual que el resto de la tenida de mesa o masticación hasta su conclusión final y cierre de trabajos.
En líneas generales podemos decir que no es fácil encontrar rituales dedicados a las “Tenidas de Mesa”, o “Trabajos de masticación”, habiendo además bastante confusión al respecto ya que existen varios tipos de encuentros convivenciales en torno a la mesa gastronómica, quiero exponer una serie de pautas dentro del Rito Francés en cuanto a la Obligación del Banquete Anual o también llamado Banquete de Orden y luego están los Ágapes, aunque reduzco el papel a estas tipologías y terminologías están suelen ser más amplias y diversas dependiendo de los ritos y las Obediencias

Banquete de Orden
Las logias deben tener un banquete anual, que bien puede coincidir con los dos solsticios del 21 de junio o del 21 de diciembre, se deja un poco a gusto de la logia, habiendo logias que cumplen a rajatabla con dicha tradición, celebrando además de ese modo las dos grandes separaciones que se producen entre los Hermanos, la primera fecha, solsticio de verano, porque tras esa fecha se declara el tempo estival o vacacional hasta el mes de septiembre en que los cuales los trabajos cobran vigor, y luego en el solsticio de invierno que sirve un poco como despedida para ese repliegue que se hace hacia el entono más familiar o íntimo de las navidades o fin de año.
Por poner un ejemplo en Asturias diversas logias de varias Obediencias, se reúnen en los solsticios sin ritual alguno en torno a la mesa ubicada en la llamada sala húmeda, ante la cual los hermanos se sientan de forma indiscriminada ante las viandas, sin ritual alguno y sin decoraciones masónicas, dado que en ese momento convivencial estamos presentes hermanos de muy diversas tendencias, dogmaticas y adogmaticas, y por respecto y como acto de consenso se festeja el solsticio en tipo de encuentro amigable y de charla.

En cuanto a los Banquetes de Orden, hay que decir que solo los Hermanos pueden formar parte de ellos, y por tanto éstos deben celebrarse en los locales masónicos, en el caso del GODF, en caso de celebrarse fuera de la sede de la logia debe mediar una autorización del Consejo de la Orden. En todo caso en la sala en la que se concita el Banquete de Orden debe estar “a cubierto” al menos durante el tiempo en que los trabajos estén abiertos.

Se entiende que en dicho banquete de Orden los Hermanos van revestidos de sus decoraciones como son los mandiles, los guantes, Y los collares del oficio, y las bandas de Maestro aquellos que ostenten tal grado, aunque se trabaja siempre en este tipo de encuentros se realizan en grado de Aprendiz

La organización de los Trabajos de Mesa.
En casi todos los rituales de mesa que han sido consultados se habla de una mesa con forma de herradura, que sin bien en el Rito Francés tiene su explicación en tanto que también tiende a estar el Oriente cerrado de forma semicircular, en el caso del REAA, pues nos encontramos con un templo construido todo él de forma rectangular; aunque en algunos rituales hemos observado que se dibujan la dos representaciones de mesa, eso sí con alguna indicación al respecto de sí la mesa debiera ser una u otra forma: rectangular o de herradura.

La cabeza de la mesa, o sea la parte curva se sitúa, estando las dos extremidades al Occidente, siendo aconsejable que la mesa esté adornada de flores, en algunas logias se conserva la costumbre de que el servicio de mesa se haga por parte de los Aprendices recién iniciados.

En el caso que nos ocupa el Venerable Maestro de la logia se coloca en la cabeza de la mesa, en la parte central de la curva del exterior, y a su derecha e izquierda se sientan los visitantes, comenzando por los representantes de la Obediencia. La ubicación puede variar en función de la variante ritual utilizada. Por ejemplo a nivel del Rito Francés de Referencia, que utiliza el GODF, los dos Vigilantes se sientan en los extremos de los brazos de la mesa, y de igual forma que en logia, tal cual como se hace en el Rito Francés; el Primer Vigilante al Mediodía y a su derecha el 3º Experto; y el Segundo Vigilante al Norte y a su izquierda el Guarda Templo.

El Orador se coloca a la cabeza de la columna del Mediodía por la parte exterior y a su izquierda se situarían por este orden el Tesorero, el Gran Experto y el 2º Experto. El Secretario se coloca a la cabeza de la columna del Norte, por la parte exterior, teniendo a la derecha al Hermano Hospitalario.

Por la parte interior de la mesa frente del Venerable Maestro, se colocan el Maestro de Banquetes y el Maestro de Ceremonias. Aunque en el “Régulateur de RF” traducido se indica que se “coloca a estos dos oficiales en una pequeña mesa entre los dos vigilantes y de cara al Venerable Maestro”. El resto de los Hermanos se sientan de forma indiscriminada, salvo en el interior que debería quedar desocupado, salvo que no haya sitiales suficientes.

El banquete se desarrolla siempre bajo la presidencia del Venerable Maestro, y este junto con los dos Vigilantes portan sus respectivos malletes. Pese a esa exacta representación ritualistica en el banquete de Orden no existe un trazado de los trabajos anteriores (acta de los trabajos) aunque el Secretario tomará notas de la reunión.

Plano de la logia de Masticación, dibujado por Rodrigo Álvarez

Los Ágapes
El Ágape, es como si dijéramos una entidad menor, es el día a día de la logia, es el pequeño refectorio que se celebra tras cada Tenida. Si los Hermanos asistiesen a él revestidos de sus insignias, se colocaran en la mesa como si se tratara de un Banquete de Orden. En caso contrario sola la mesa en el Oriente estará organizada como tal Banquete de Orden, sentándose luego y de forma indiscriminada el resto de los Hermanos. Teniendo en cuenta que si hay profanos disfrutando del Ágape, deben ser colocados de forma preferente entre los Hermanos.

En los ágapes a diferencia con respecto al Banquete de Orden no debe emplearse ningún ritual, por tanto los brindis reglamentarios pueden ser celebrados, pero con un ceremonial simplificado, pudiendo intervenir los oradores y los oficiales de la logia y tomar la palabra tal y como dispone del Banquete de Orden; lo cual nos obsta para realizar la Cadena de Unión al cierre de los trabajos, aún cuando haya profanos en el ágape, por lo cual se aconseja hacerles participar de dicho lazo de unión fraternal.

Trabajos en el Banquete
El Banquete siempre, como ya hemos dicho, se celebra bajo la presidencia del Venerable Maestro que preside la Logia, y siempre se abrirá en el Grado de Aprendiz (1º) y los Hermanos que participen de este magno convite irán revestidos de sus insignias (Mandil, banda de Maestro Masón, collar de Oficial y los guantes) con la diferencia de que tanto el Venerable como los Vigilantes portaran sus respectivos malletes.
Los Hermanos que durante el banquete tengan la necesidad de expresarse demandarán la palabra al Venerable o a los Vigilantes de su columna. En el caso de un Ágape donde los Hermanos no están revestidos de sus insignias la palabra será demandada al Venerable Maestro.
Los trabajos de arquitectura siempre se deben presentarse por escrito y previamente deben ser comunicados al Venerable Maestro de la logia, que será quien juzgue si son convenientes para tal ocasión. En todo caso tanto en el Banquete como en el ágape el Hermano Secretario tomara notas para trazar una plancha de la reunión a modo de notas que serán anexionados al resto de los trabajos de arquitectura leídos en el Banquete, siendo luego leídos en la próxima Tenida Magna. Lo que no habrá durante la celebración tanto del Banquete como del Ágape es la lectura de los trabajos anteriores.
En otro orden de cosas y aunque ha quedado en desuso, tras el cierre de los trabajos rituales de mesa, se procede al menos en el Rito Francés a la circulación del Tronco de la Viuda, invitando a los Hermanos a colocarse al Orden de Mesa, en ese momento el 1º Vigilante interviene: Cuál es para los francmasones el salario de sus trabajos de mesa – Un doble beneficio.
El 2º Vigilante: “Qué beneficio hemos obtenido nosotros hoy?- La satisfacción y la esperanza. Puesto que es así anunciar a los Hermanos de vuestras columnas que los trabajos van se cerrados…. Hermanos Los trabajos están cerrados,. Esperemos y Perseveremos.


Confiando en que tal trabajo sirva y tenga utilidad, dar las gracias a todos cuantos han permitido, ayudado y auxiliado a este Maestro Masón para llevar a cabo estos trabajos de reflexión y recuperación de nuestra propia memoria.

He Dicho

Texto @ Víctor Guerra