jueves, 1 de noviembre de 2012

LA LAICIDAD EXPLICADA A LOS NIÑOS

Por FERNANDO SAVATER



En 1791, como respuesta a la proclamación por la Convención francesa de los Derechos del Hombre, el Papa Pío VI hizo pública su encíclica Quod aliquantum en la que afirmaba que "no puede imaginarse tontería mayor que tener a todos los hombres por iguales y libres".

En 1832, Gregorio XVI reafirmaba esta condena sentenciando en su encíclica Mirari vos que la reivindicación de tal cosa como la "libertad de conciencia" era un error "venenosísimo".

En 1864 apareció el Syllabus en el que Pío IX condenaba los principales errores de la modernidad democrática, entre ellos muy especialmente - dale que te pego - la libertad de conciencia.

Deseoso de no quedarse atrás en celo inquisitorial, León XIII estableció en su encíclica Libertas de 1888 los males del liberalismo y el socialismo, epígonos indeseables de la nefasta ilustración, señalando que "no es absolutamente lícito invocar, defender, conceder una híbrida libertad de pensamiento, de prensa, de palabra, de enseñanza o de culto, como si fuesen otros tantos derechos que la naturaleza ha concedido al hombre. De hecho, si verdaderamente la naturaleza los hubiera otorgado, sería lícito recusar el dominio de Dios y la libertad humana no podría ser limitada por ley alguna".

Y a Pío X le correspondió fulminar la ley francesa de separación entre Iglesia y Estado con su encíclica Vehementer, de 1906, donde puede leerse: "Que sea necesario separar la razón del Estado de la de la Iglesia es una opinión seguramente falsa y más peligrosa que nunca. Porque limita la acción del Estado a la sola felicidad terrena, la cual se coloca como meta principal de la sociedad civil y descuida abiertamente, como cosa extraña al Estado, la meta última de los ciudadanos, que es la beatitud eterna preestablecida para los hombres más allá de los fines de esta breve vida".

Hubo que esperar al Concilio Vaticano II y al decreto Dignitatis humanae personae, querido por Pablo VI, para que finalmente se reconociera la libertad de conciencia como una dimensión de la persona contra la cual no valen ni la razón de Estado ni la razón de la Iglesia. "¡Es una auténtica revolución!", exclamó el entonces cardenal Wojtyla.

¿QUÉ ES LA LAICIDAD?

Es el reconocimiento de la autonomía de lo político y civil respecto a lo religioso, la separación entre la esfera terrenal de aprendizajes, normas y garantías que todos debemos compartir y el ámbito íntimo (aunque públicamente exteriorizable a título particular) de las creencias de cada cual.

La liberación es mutua, porque la política se sacude la tentación teocrática pero también las iglesias y los fieles dejan de estar manipulados por gobernantes que tratan de ponerlos a su servicio, cosa que desde Napoleón y su Concordato con la Santa Sede no ha dejado puntualmente de ocurrir, así como cesan de temer persecuciones contra su culto, tristemente conocidas en muchos países totalitarios. Por eso no tienen fundamento los temores de cierto prelado español que hace poco alertaba ante la amenaza en nuestro país de un "Estado ateo". Que pueda darse en algún sitio un Estado ateo sería tan raro como que apareciese un Estado geómetra o melancólico: pero si lo que teme monseñor es que aparezcan gobernantes que se inmiscuyan en cuestiones estrictamente religiosas para prohibirlas u hostigar a los creyentes, hará bien en apoyar con entusiasmo la laicidad de nuestras instituciones, que excluye precisamente tales comportamientos no menos que la sumisión de las leyes a los dictados de la Conferencia Episcopal. No sería el primer creyente y practicante religioso partidario del laicismo, pues abundan hoy como también los hubo ayer: recordemos por ejemplo a Ferdinand Buisson, colaborador de Jules Ferry y promotor de la escuela laica (obtuvo el premio Nobel de la Paz en 1927), que fue un ferviente protestante.

En España, algunos tienen inquina al término "laicidad" (o aún peor, "laicismo") y sostienen que nuestro país es constitucionalmente "aconfesional" - eso puede pasar - pero no laico. Como ocurre con otras disputas semánticas (la que ahora rodea al término "nación", por ejemplo) lo importante es lo que cada cual espera obtener mediante un nombre u otro.

Según lo interpretan algunos, un Estado no confesional es un Estado que no tiene una única devoción religiosa sino que tiene muchas, todas las que le pidan. Es multi confesional, partidario de una especie de teocracia politeísta que apoya y favorece las creencias estadísticamente más representadas entre su población o más combativas en la calle. De modo que sostendrá en la escuela pública todo tipo de catecismos y santificará institucionalmente las fiestas de iglesias surtidas.

Es una interpretación que resulta por lo menos abusiva, sobre todo en lo que respecta a la enseñanza. Como ha avisado Claudio Magris (en "Laicità e religione", incluido en el volumen colectivo Le ragioni dei laici, ed. Laterza), "en nombre del deseo de los padres de hacer estudiar a sus hijos en la escuela que se reclame de sus principios - religiosos, políticos y morales - surgirán escuelas inspiradas por variadas charlatanerías ocultistas que cada vez se difunden más, por sectas caprichosas e ideologías de cualquier tipo. Habrá quizá padres racistas, nazis o estalinistas que pretenderán educar a sus hijos -a nuestras expensas- en el culto de su Moloch o que pedirán que no se sienten junto a extranjeros...".

Debe recordarse que la enseñanza no es sólo un asunto que incumba al alumno y su familia, sino que tiene efectos públicos por muy privado que sea el centro en que se imparta. Una cosa es la instrucción religiosa o ideológica que cada cual pueda dar a sus vástagos siempre que no vaya contra leyes y principios constitucionales, otra el contenido del temario escolar que el Estado debe garantizar con su presupuesto que se enseñe a todos los niños y adolescentes. Si en otros campos, como el mencionado de las festividades, hay que manejarse flexiblemente entre lo tradicional, lo cultural y lo legalmente instituido, en el terreno escolar hay que ser preciso estableciendo las demarcaciones y distinguiendo entre los centros escolares (que pueden ser públicos, concertados o privados) y la enseñanza misma ofrecida en cualquiera de ellos, cuyo contenido de interés público debe estar siempre asegurado y garantizado para todos. En esto consiste precisamente la laicidad y no en otra cosa más oscura o temible.

Algunos partidarios a ultranza de la religión como asignatura en la escuela han iniciado una cruzada contra la enseñanza de una moral cívica o formación ciudadana. Al oírles parece que los valores de los padres, cualesquiera que sean, han de resultar sagrados mientras que los de la sociedad democrática no pueden explicarse sin incurrir en una manipulación de las mentes poco menos que totalitaria. Por supuesto, la objeción de que educar para la ciudadanía lleva a un adoctrinamiento neofranquista es tan profunda y digna de estudio como la de quienes aseguran que la educación sexual desemboca en la corrupción de menores. Como además ambas críticas suelen venir de las mismas personas, podemos comprenderlas mejor. En cualquier caso, la actitud laica rechaza cualquier planteamiento incontrovertible de valores políticos o sociales: el ilustrado Condorcet llegó a decir que ni siquiera los derechos humanos pueden enseñarse como si estuviesen escritos en unas tablas descendidas de los cielos. Pero es importante que en la escuela pública no falte la elucidación seguida de debate sobre las normas y objetivos fundamentales que persigue nuestra convivencia democrática, precisamente porque se basan en legitimaciones racionales y deben someterse a consideraciones históricas. Los valores no dejan de serlo y de exigir respeto aunque no aspiren a un carácter absoluto ni se refuercen con castigos o premios sobrenaturales... Y es indispensable hacerlo comprender.

Sin embargo, el laicismo va más allá de proponer una cierta solución a la cuestión de las relaciones entre la Iglesia (o las iglesias) y el Estado.

Es una determinada forma de entender la política democrática y también una doctrina de la libertad civil.

Consiste en afirmar la condición igual de todos los miembros de la sociedad, definidos exclusivamente por su capacidad similar de participar en la formación y expresión de la voluntad general y cuyas características no políticas (religiosas, étnicas, sexuales, genealógicas, etc.) no deben ser en principio tomadas en consideración por el Estado. De modo que, en puridad, el laicismo va unido a una visión republicana del gobierno: puede haber repúblicas teocráticas, como la iraní, pero no hay monarquías realmente laicas (aunque no todas conviertan al monarca en cabeza de la iglesia nacional, como la inglesa).

Y por supuesto la perspectiva laica choca con la concepción nacionalista, porque desde su punto de vista no hay nación de naciones ni Estado de pueblos sino nación de ciudadanos, iguales en derechos y obligaciones fundamentales más allá de cuál sea su lugar de nacimiento o residencia.

La justificada oposición a las pretensiones de los nacionalistas que aspiran a disgregar el país o, más frecuentemente, a ocupar dentro de él una posición de privilegio asimétrico se basa - desde el punto de vista laico - no en la amenaza que suponen para la unidad de España como entidad trascendental, sino en que implican la ruptura de la unidad y homogeneidad legal del Estado de Derecho. No es lo mismo ser culturalmente distintos que políticamente desiguales. Pues bien, quizá entre nosotros llevar el laicismo a sus últimas consecuencias tan siquiera teóricas sea asunto difícil: pero no deja de ser chocante que mientras los laicos "monárquicos" aceptan serlo por prudencia conservadora, los nacionalistas que se dicen laicos paradójica (y desde luego injustificadamente) creen representar un ímpetu progresista...

En todo caso, la época no parece favorable a la laicidad. Las novelas de más éxito tratan de evangelios apócrifos, profecías milenaristas, sábanas y sepulcros milagrosos, templarios -¡muchos templarios! - y batallas de ángeles contra demonios. Vaya por Dios, con perdón: qué lata.

En cuanto a la (mal) llamada alianza de civilizaciones, en cuanto se reúnen los expertos para planearla resulta que la mayoría son curas de uno u otro modelo. Francamente, si no son los clérigos lo que más me interesa de mi cultura, no alcanzo a ver por qué van a ser lo que me resulte más apasionante de las demás. A no ser, claro, que también seamos "asimétricos" en esta cuestión...

Hace un par de años, coincidí en un debate en París con el ex secretario de la ONU, BUTROS GALI.

Sostuvo ante mi asombro la gran importancia de la astrología en el Egipto actual, que los europeos no valoramos suficientemente. Respetuosamente, señalé que la astrología es tan pintoresca como falsa en todas partes, igual en El Cairo que en Estocolmo o Caracas. BUTROS GALI me informó de que precisamente esa opinión constituye un prejuicio eurocéntrico.

No pude por menos de compadecer a los africanos que dependen de la astrología mientras otros continentes apuestan por la nanotecnología o la biogenética.

Quizá el primer mandamiento de la laicidad consista en romper la idolatría culturalista y fomentar el espíritu crítico respecto a las tradiciones propias y ajenas. Podría formularse con aquellas palabras de Santayana: "No hay tiranía peor que la de una conciencia retrógrada o fanática que oprime a un mundo que no entiende en nombre de otro mundo que es inexistente".



Ø Fernando Savater es catedrático de Filosofía de la Universidad Complutense de Madrid. Fuente: El País – .

martes, 30 de octubre de 2012



La Humildad del Masón.-
Publicado por Lázaharo Hael

“La Humildad del Masón”



Existen varios conceptos de humildad, por ejemplo: “Immanuel Kant afirma que la humildad es la virtud central de la vida ya que brinda una perspectiva apropiada de la moral”; “Para Friedrich Nietzsche, la humildad es una falsa de virtud que esconde las decepciones que una persona esconde en su interior”; “Las religiones suelen asociar la humildad al reconocimiento de la Superioridad Divina y el sometimiento a las autoridades religiosas como vicarias de Dios sobre la tierra”.

El Masón cree en Dios y respeta la libertad religiosa de toda persona.


Para el Masón la humildad no tiene ninguna connotación con el sometimiento, mansedumbre o debilidad, sino que la asocia con la fuerza de voluntad para callar al ego y volverse receptivo a las palabras de su ser interior.


El cuerpo físico es sumamente importante, pero no deja de ser un vehículo de expresión del verdadero ser, “El Pensador” que muchas veces se pierde en el bosque de las fantasías e importancias banales del ego y sus exigencias.

El ego es el “guardián del umbral”, “El terrible” como le llaman en la iniciación al primer grado, y el que le dificulta avanzar hacia la luz que le permitirá reencontrarse con su verdadera identidad.


La humildad es un requisito para alcanzar el silencio sobre el cual se sostendrán las palabras del maestro interior al explicar el verdadero significado del símbolo y la alegoría del ritual, porque el verdadero secreto de la sabiduría Masónica no descansa precisamente en palabras ni está al alcance de todos.


¡Hay! de aquellos ingenuos, ilusos y prepotentes que ingresan a la orden embriagados de soberbia vana y poder económico o de otro tipo, en busca de grados y diplomas que les revelen en corto plazo los secretos de la Masonería porque solo encontraran rituales exentos de vida, fríos y estériles, castrados de todo poder de convocación y revelación, palabras huecas y sin valor… Porque la revelación del secreto, repito, no está en las palabras ni actos exentos de sentimiento, emotividad y conocimiento.


El Maestro Secreto que mora en el interior de vosotros, solo revelara el misterio del conocimiento Masónico al que con corazón y mente limpios de la escoria de su naturaleza inferior, toque a las puertas de su templo y sean sinceros en su deseo de aprender para servir a la humanidad y gloria de Dios.



Pax Vobiscum.


Lázaharo Hael,’,



Nota:
El presente son reflexiones y meditaciones personales, no representan necesariamente la opinión de la orden.

No escribo para todos, sin embargo, Todos son invitados a leerlo.

Culiacán, Sinaloa. México. A 25 de julio del 2012.
EL PROFANO

Por el M.’.M.’. OPTACIANO PEREIRA

AUG.’. y RESP.’. LOG.’. SIM.’. CABALL.’. DEL ORIENTE No 202

Valle de Minga Guazú - GOPy



Términos como “el profano”, ”el iniciando”,” el neófito”, suelen aplicarse en masonería a aquel que va a recibir la iniciación, o a aquél que no ha recibido la iniciación. Pro significa delante o fuera de, y fanun, significa templo. Profano es pues lo que está fuera del lugar sagrado, o fuera del templo. Es una forma de realidad, la realidad que no es sagrada. Es lo exterior, lo superficial. Resulta interesante explicar aquí que la palabra templo se refiere al lugar donde tienen lugar las teofanías, aquél punto de intersección entre el cielo y la tierra en el que el espacio se convierte en tiempo y el tiempo se convierte en espacio. Considerando las ideas de “Pro” como delante o fuera de, no es difícil darnos cuenta de que nuestra profanidad consiste en estar delante y en el exterior de las cosas sagradas y no ser capaces de verlas. También consiste en tenerlas delante de nosotros y ser incapaces de reparar en ellas, porque, efectivamente, “lo que toca al ojo no se ve”

LA CÁMARA DE REFLEXIÓN

Antes de entrar en el templo, el neófito que va a ser iniciado es conducido por el hermano experto a la cámara de reflexión, en la que permanecerá un lapso de tiempo indefinido. Es la llamada “prueba de la tierra” o “visita al interior de la tierra”. De algún modo es como un alto en el camino de su vida, en el que se detendrá para hacer un balance existencial y programar su vida para que, a partir de ese momento, las pasiones que puedan asaltarlo sean sofocadas por la razón. Allí uno se encuentra con unos símbolos en los que tendrá que meditar, especialmente la sigla V.I.T.R.I.O.L., procedente de la tradición alquímica, que ha sido interpretada como V.I.T.= visita el interior de la tierra, R.I. = ( Invenies rectificad )rectificando hallarás O.L= (ocult lapiden) la piedra oculta. Dicho de otro modo esto significa: Mira en tu interior y así hallaras lo que está oculto en tí En la cámara de reflexión así mismo encontrasteis Azufre, Mercurio y Sal, que representan los tres principios alquímicos. Otros símbolos con los que se entra en contacto son: un poco de agua, un trozo de pan, un cráneo, un gallo y un reloj de arena. Cada uno de estos símbolos nos brinda numerosos significados.

El gallo por ej: que suele interpretarse como signo de vigilancia, también lo es de resurrección. Para algunos autores, el cráneo de la cámara de reflexión simbolizaría al profano que muere para renacer en la iniciación.

Para otros, el cráneo o calavera evocaría al espejo. “La liza calavera de un muerto nos refleja mejor la verdad que cualquier espejo mágico”.

El filósofo griego Porfirio, que comparaba la muerte a la iniciación de los misterios, opinaba que: “Hay que purificarse en el momento de la muerte como cuando se es iniciado a los misterios, liberando el alma de toda pasión negativa, calmando el comportamiento, expulsando la envidia, el odio y la cólera, a fin de poseer la sabiduría cuando se sale del cuerpo.” Para el verdadero Masón, la muerte no es un final, sino un principio.

EL TESTAMENTO MASÓNICO

El neófito, en la cámara de reflexión redacta su testamento, pero dado que se trata de una “muerte filosófica”, es lógico que el testamento tenga también ese cariz. La idea de “testar” se relaciona con demasiada frecuencia únicamente con el acto de dejar unos bienes a nuestros descendientes o instituciones que hayamos decidido van a administrarlos después de nuestra muerte. Sin embargo, el sentido de testamento en masonería es mucho más amplio y tiene una gran significación: La comprensión de la triple relación del hombre ( deberes para con Dios, sus semejantes, y consigo mismo) es el principio de la iniciación, el inicio efectivo de una nueva vida. Esto en cuanto al compromiso que hace en nuevo iniciado en la nueva vida que da comienzo, pues a partir de ese momento se convierte en obrero del pensamiento y de la verdad. Es un testamento iniciático, totalmente distinto al testamento conocido en el mundo profano, pues este último es una disposición para la muerte, mientras que el simbólico es una preparación para la existencia nueva del espíritu. Antes de la restitución de los metales, el testamento es quemado en presencia de todos los hermanos presentes, con fuego tomado de la luz eterna, para demostrar al neófito que su sola palabra es suficiente para los miembros de la orden y que además sus más esenciales propósitos han sido purificados por el fuego y sus resoluciones ha subido a lo más alto, como la más auténtica ofrenda.

EL DESPOJAMIENTO DE LOS METALES

Son numerosas las interpretaciones puramente morales del despojamiento, y entre ellas acabe destacar los que opinan que si al neófito se lo despoja de los metales es para enseñarle que todo se paga en este mundo y que no podemos esperar nada sin dar nada a cambio. Se suele considerar que los metales “cuyo brillo es engañoso” representan en dinero y las pasiones, y que despojarse de ellos es dejarlos a las puertas del templo. Para algunos autores, este despojamiento querría decir que en la logia se ha de trabajar sin hacer ostentación de nuestra situación económica. Algunos autores profundizan más y nos explican que los metales son los prejuicios: con prejuicios no es posible entrar en el templo. Es cierto que cada uno de estos metales de los cuales debemos despojarnos para penetrar en el templo está asociado a un pecado capital, así el ORO, está relacionado con el orgullo, PLATA, con la pereza, MERCURIO, con la envidia, COBRE, con la lujuria, HIERRO, con la cólera, ESTAÑO, con la gula, PLOMO, con la avaricia. El despojo de los metales es así el despojo voluntario del alma, de sus cualidades inferiores, de sus vicios y pasiones, de los apegos materiales que enturbian la pura luz del espíritu; el abandono de las cualidades y adquisiciones que brillan con luz ilusoria en la inteligencia e impiden la visión de la luz masónica.

EL DESPOJAMIENTO DE LAS VESTIDURAS

“Para acercarse a la verdad hay que estar desnudo como ella”. Se trata de una alusión a la desnudez esencial. A la pregunta de…. Como habéis sido introducido en logia?, el ritual del manuscrito de Graham contesta: No estaba ni tendido ni de pie, ni andaba ni corría, no daba vueltas, no estaba ni desnudo ni vestido, ni calzado ni descalzo. Resulta obvio que las partes del cuerpo que se descubren no han sido escogidas al azar y encierran un simbolismo y una enseñanza iniciáticos. El hecho de desnudar el brazo, el seno y el pie izquierdos por una parte; y la pierna y la rodilla derechas por otra, simboliza la separación de lo puro y de lo impuro, de lo siniestro y de lo recto. Se trata de una alusión a los principios puros e impuros que componen todo lo material. La zona del corazón es descubierta para aludir a la absoluta sinceridad del Recipiendario; se puede afirmar que también, y sobre todo, es para indicar el lugar de la recepción de la influencia espiritual vinculada por la iniciación: EL CORAZÓN.

La rodilla derecha está desnuda para marcar los sentimientos de humildad que ha de tener el iniciado. Arrodillarse es en cierto modo humillarse, pero la rodilla, se relaciona también, directamente con la experiencia fulminante de la bendición. La pierna derecha desnuda simboliza también la pureza del hombre como individuo que procede de un ente superior.

Con relación al pie descalzo podemos decir lo siguiente: Para entrar en el ámbito de lo sagrado hay que descalzarse. En Israel, los sacerdotes del templo, los Cohanim, iban descalzos. Cuando Moisés se encuentra ante la zarza ardiente, Dios le dice ”Moisés, Moisés, descálzate, pues el lugar en que te encuentras es tierra santa”.


Dios o G.’. A.’. D.’. U.’. está tan cerca de nosotros, en cualquier lugar en el que nos encontremos, que bastaría con que elimináramos el obstáculo que nos separa de El para darnos cuenta de que estamos en un lugar sagrado. Los zapatos simbolizan, pues, el obstáculo que nos impide entrar en el templo, en lo sagrado. El Zapato, las sandalias, o el calzado en general, están hechos de piel. Descalzarse sería, pues, despojarse de la piel de bestia que nos recubre.

Humildemente mis hermanos he escrito.



· Gentileza del R.’. H.’. CARLOS HUGO SAIFILDIN STANLEY

ARLS.’. Luz y Amistad Nº 11 del Valle de Ciudad del Este
Premios a la Labor Social de la Logia Progreso de Oviedo
 

Vila: “Para los masones la educación pública laica y la sanidad son obligaciones del Estado”

LOGIA PROGRESO: PREMIOS A LA LABOR SOCIAL


“Los gobiernos deben perseguir la felicidad de los ciudadanos



El viernes, día 26 de octubre, la ciudad de Oviedo acogio la entrega de los Premios Progreso a la Labor Social. La casualidad he hecho que coincidan con otros más mediáticos pero estos no contarán con la presencia de los Príncipes de Asturias.

La Logia Progreso reconoce desde hace cuatro años la labor de grupos, organizaciones y asociaciones que persiguen fines similares a los suyos que, sin religión ni partido, propician una vuelta al humanismo a través de un viejo lema: libertad, igualdad y fraternidad. Su portavoz, Pedro Vila, nos acerca a la masonería actual.


– ¿Quién son los premiados en esta cuarta edición?

– Los miembros del centro social ocupado alternativo ‘La Madreña’, de Oviedo, y la tertulia feminista ‘Les Comadres’ de Gijón. La ceremonia de entrega tendrá lugar en el cibercentro de La Lila, en Oviedo, el viernes a partir de las siete y media de la tarde.


– ¿Siempre reconocen la labor de grupos minoritarios?

– Reconocemos el trabajo de gente que no suele tener reconocimiento, al menos el que se merecen. Los de este año se unen a una lista en la que figuran ya las Mujeres de Negro Beith Salom, de Jerusalem; la asociación asturiana de apoyo al autismo Adansi; la asociación de mujeres La Rueda, de Burgos; el colectivo Apramp contra la explotación sexual; el doctor Luis Montes, defensor del derecho a morir dignamente y el colectivo cántabro Alega, de defensa de los derechos de gays y lesbianas.


– ¿No es esto visibilizar la masonería? ¿Qué pasó con el secretismo?

– Es cierto que los premios además de reconocer la labor de colectivos que merecen nuestro apoyo y reconocimiento sirven para sacar a la luz a nuestra Logia. Desde hace cinco años, a propuesta de nuestro actual presidente, surgen estos premios que nos permiten mostrar nuestro trabajo y quitar secretismo a la masonería. Acostumbro a decir que no somos una secta por una sencilla razón: es muy difícil entrar y muy fácil salir. Esto es justo lo contrario de lo que ocurre en una secta.


– ¿Cuantos miembros tiene su Logia?

– La Logia Progreso de Oviedo cuenta con 18 miembros. Nace en Octubre de 2006 convirtiéndose en la primera Logia liberal y mixta de la ciudad de Oviedo tras el largo período que siguió a la guerra civil española y a la consiguiente represión. Nuestra Orden nació con el objetivo de posibilitar el trabajo masónico conjunto de hombres y mujeres. Nosotros no creemos en las distinciones de sexo, condición social, etnia ni credo a la hora de colaborar en la construcción de un mundo más justo y solidario. Pertenecemos a la Federación Española de El Derecho Humano que es la asociación de Logias masónicas que trabajan en España bajo los auspicios de la Orden Masónica Mixta Internacional ‘Le Droit Humaine’.


– ¿Y cuál es el estado de salud de la masonería en Asturias?

– Se mantiene. Tratamos de crecer pero la crisis también es un freno como para el resto de la sociedad. Nosotros procuramos que la cuestión económica no sea un obstáculo pero no tenemos subvenciones, porque no las pedimos, y funcionamos únicamente con las ayudas de nuestros hermanos como creemos que deberían hacer todos, ¡incluida la Iglesia!. Ni siquiera la Fundación Marie Deresmes, a la que pertenezco, recibe apoyos públicos pese a que publica y traduce libros sobre masonería para España e Hispanoamérica.


– Que lío de Logias para el profano, ¿cuántas hay en España?

– Actualmente son 11 para que cada persona pueda elegir la que crea más conveniente. La nuestra es mixta aunque las hay que sólo admiten hombres y también alguna sólo de mujeres, por mencionar un aspecto. El pasado 7 de septiembre tuvimos el honor de celebrar el 30 aniversario de la Logia Mixta más antigua de España, desde el periodo de restauración de la democracia, que es la Logia Libertad, con sede en Madrid.


– Con su visión humanista ¿cómo se ve la crisis económica actual?

– En el último congreso abordamos este tema y se aprobó apoyar la democracia, la sanidad y la educación públicas y seguir trabajando por el laicismo como integrador y escuela de tolerancia.


– Esperaba que me diera usted una receta. ¿La tiene?

– Pues sí. Pienso que si creemos en libertad, igualdad y fraternidad, cada uno debe contribuir a las necesidades comunes y recibir en función de sus necesidades. Esto es lo que antes se llamaba Justicia Social y que es uno de los fines de la masonería. Por otra parte, opino que bajar impuestos no es la vía porque hay que cubrir las necesidades básicas del Estado del Bienestar que pasan por una educación de calidad, pública y laica; derecho a la salud y una mejor calidad asistencial. Y estas son obligaciones del Estado, porque los gobiernos deben perseguir la felicidad de los ciudadanos.


– ¿Y qué hacemos con la economía, con los bancos?

– Claramente, no se puede consumir indefinidamente y habrá que ir pensando mejor en el decrecimiento. Pero es que no hay porque cambiar de coche y de iPad una vez al año, hay que salir de este juego que sólo genera insatisfacción. Y acabar con la economía de casino.


– ¿Qué es la ‘economía de casino’?

– La especulación financiera, comprar y vender nada, sólo mover el dinero… fíjese que el flujo financiero es 7 veces mayor al PIB mundial, eso significa que movemos mas dinero del que producimos. Es una locura.


– ¿Entonces la masonería está cerca de los últimos movimientos sociales surgidos en España?

– A la masonería le preocupa la situación social y en el 15-M hubo bastantes Hermanos involucrados. El blog masoneriamixta.blogspot.com recibía información desde la plaza de Sol de los Hermanos que estaban allí. Por definición, la masonería admite personas de todos los partidos y de todas las religiones si ellos y ellas pueden conciliarlas con creer en la libertad, la igualdad y la fraternidad.


– ¿Qué ofrece la masonería a la sociedad actual?

– Un método de autoformación, de mejora personal, de mejoramiento de su entorno social y por extensión de la Humanidad. Es un método de trabajo de construcción colectiva mediante un ritual porque no hay que olvidar que somos una sociedad iniciática. Pero como ya indiqué antes, nos diferenciamos de una secta por la dificultad para entrar y la facilidad para salir.


Publicado por El Masón Aprendiz

Saludos desde El Gr:. Or:. Masonico Unido de la Republica Bolivariana de Venezuela



Ilustre y Poderoso Hermano Víctor Salazar, desde la ciudad de Maturin en el Estado Monagas en Venezuela, hemos visto con mucha preocupación como la ciudad de New York y otras ciudades han sido devastada por las inclemencias del Huracan Sandy.

Queremos que por favor lleve a todos nuestros QQ:. HH:. de la R:.L:.S:. St. John N.2 del Valle de New York y de La Gran Logia Hispana de Norteamérica nuestra palabra de aliento y queremos que sepan que desde este Gran Oriente Masónico Unido de La República Bolivariana de Venezuela, que por voluntad de mis Hermanos presido, estamos todos elevando plegarias al G:.A:.D:.U:. para qué les de la fortaleza necesaria para soportar esta terrible tragedia que los aqueja .

Quisiéramos que nuestro sentimiento de cariño, fraternidad y solidaridad llegue a cada uno de ustedes por intermedio de tu persona.

Nos despedimos con el Triple Abrazo que nos identifica.-


Todos Hermanos...
Todos Masones...
Todos Iguales...

Georges Kawaya 33°

Muy Resp:. Gr:. Maestro.

MASONES DE LA LENGUA ESPAÑOLA NEW YORK. AGRADECE AL  GRAN ORIENTE UNIDO DE LA REPUBLICA  BOLIVARIANA DE VENEZUELA
GRAN LOGIA HISPANA DE NORTEAMERICA .
G:.M:. VICTOR SERNA 33°
R:.H:. VICTOR SALAZAR 33° .


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Caballeros de la Orden del Sol.
Victor salazar

ABBA IN CONCERT - VIDEO


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Caballeros de la Orden del Sol
Victor Salazar