martes, 12 de agosto de 2014

PLANCHAS, TRAZADOS O TRABAJOS MASÓNICOS.-

Los masones emplean tres denominaciones distintas: planchas, trazados o trabajos, para referirse a los pseudoensayos que están obligados a presentar periódicamente para su lectura en logia. En muchos casos, y dado que no todos tienen la capacidad e inventiva necesarias para desarrollar esos pseudoensayos sobre símbolos, ritos o rituales, desde siempre ha estado muy extendido en la masonería el “copia y pega” y, si antes, esa "actividad" conllevaba algún tiempo, desde la aparición del Office Word, es “una gloria” confeccionar planchas masónicas, como he demostrado en mi entrada MASONERIA Y ETICA.

Sin embargo, algunos masones en sus planchas no se limitan a esos símbolos y ritos, que es lo que conocen y, de lo que escriben habitualmente, aún cuando retuercen hasta la extenuación sus significados; por lo que para distinguirse en su afán de originalidad se “meten de hoz y coz” en huertos psicodélicos, como los que citaré en esta entrada; pseudoensayos en los cuales se evidencia la disparidad de criterios sobre lo que cada uno de esos autores entiende por masonería. Todos ellos pretenden hablar de lo mismo, es decir sobre masonismo y, sin embargo al leer las planchas…,

Ahí van algunos ejemplos:

5.- La conexión (de la masonería) con las tradiciones orientales:

El vacío, pues, es a la vez estado supremo del origen y elemento central en el mecanismo del mundo de las cosas. Su estatuto originario garantiza la eficacia de su papel funcional; y, a la inversa, ese papel funcional que rige todas las cosas prueba justamente la realidad del vacío primordial. Pero además, el vacío está vinculado a la vía iniciática. La vía, para los chinos, obra por el vacío de donde procede el aliento vital. Pero el vacío no es solo el estado supremo hacia el que se debe tender, sino que, concebido el mismo como sustancia, se discierne dentro de todas las cosas, en el seno mismo de sus sustancias y de sus mutaciones.


Si la física cuántica demostró -hace más de 100 años- que en la naturaleza el vacío no existe, pues, está repleto de ondas de radio, polvo cósmico, partículas atómicas y partículas cargadas de electricidad y bastantes cosas más ¿a qué vacío se referirá?. ¡¡¡Sí, claro!!!, al vacío de las filosofías orientales... que el autor de esta plancha, pretende relacionar con la masonería; en mi opinión, es un salto fallido en su trapecio metafísico, cuyo resultado está a la vista.

Y ello, quizás debido a que tiene problemas de percepción de la realidad y, de ahí que en el fragmento citado, solo haya lugar para la metafísica "cuasi mágica".

También quizás, a que busca la evasión de la realidad que nos circunda, que al parecer, no es en la que a él le gustaría estar instalado (algo patente también en el resto de fragmentos de otras planchas que comento). Ese es el peligro de la metafísica, que puede parecer que resuelve tus dudas, cuando realmente te hunde en mundos oníricos sin base real.

En el desarrollo lineal del tiempo, el vacío, cada que vez que interviene, produce el movimiento circular que enlaza al sujeto con el espacio originario. Así, el vacío, que yace a la vez en el origen y en el seno de cada cosa, es garante del buen funcionamiento de la vida en el marco del espacio-tiempo. El vacío es una especie de regulador que transforma cada etapa de la vida en un espacio animado por los alientos vitales, condición indispensable para preservar la oportunidad de una verdadera plenitud.

¡Inaudito!. Al escribir "En el desarrollo lineal del tiempo...", el pseudocientífico nos demuestra que aún está anclado en el universo de Newton, en el cual el tiempo es absoluto y sigue fluyendo, pase lo que pase (según Stephen Hawking), sin embargo, la situación es muy diferente en la teoría general de la relatividad, en la que los cuerpos con masa curvan el espacio. Por ello, podría decirse que el susodicho pseudocientífico "habla de oídas".

Es decir, antes de atreverse a escribir semejante bodrio debería actualizarse, para conocer a Einstein y su Teoría de la Relatividad que es la aceptada y desarrollada por los físicos, teoría que desechó la física newtoniana y su sistema de referencia de espacio-tiempo.

En cuanto al "vacío": cuando algo no existe, ¿ cómo puede ser garante de la vida, que sí existe?.

Por otra parte, su taxativa afirmación de "buen funcionamiento de la vida en el marco del espacio-tiempo", no es más que otra paparrucha, al menos si leemos a Stephen W. Hawking en su Historia del Tiempo, cuando dice:

A menudo resulta útil pensar que las cuatro coordenadas de un suceso especifican su posición en un espacio cuadridimensional llamado espacio-tiempo. Es imposible imaginar un espacio cuadridimensional. ¡Personalmente ya encuentro suficientemente difícil visualizar el espacio tridimensional!.

Si un científico de la talla de Hawking nos dice que él no puede imaginar un espacio cuadridimensional, la pregunta es obligada, ¿ cómo es posible que el pseudocientífico autor de los comentarios citados se atreva a disertar sobre el espacio-tiempo?.

Y si él si es capaz de imaginar las cuatro dimensiones, me surge otra pregunta: ¿ cómo es que aún no ha sido postulado por sus correligionarios para el premio Nobel?.

Y por si no fueran suficientes las palabras del insigne físico, tenemos también al psicólogo y filósofo pragmatista William James, quien en su libro PRAGMATISMO -que recoge conferencias pronunciadas por él en 1906 y 1907- refiriéndose al problema del espacio-tiempo, dejó dicho:

El espacio y el tiempo cósmicos, lejos de ser las instituciones que Kant dijo, son construcciones tan patentemente artificiales como cualesquiera otras que la ciencia pueda mostrar. La gran mayoría de seres humanos nunca emplea estas nociones, sino que vive en tiempos y espacios plurales e interpenetrantes. (El subrayado es mío).


Y aún cuando esas reflexiones de William James tienen más de un siglo de antigüedad, lo cierto es que eran sumamente certeras, ya que en nuestros días, la ciencia no conoce aún el significado de "tiempo", e incluso pone en cuestión si realmente el tiempo existe (el tiempo es una construcción mental del ser humano) ni tampoco las propiedades del espacio-tiempo, ya que al parecer, para desentrañar ése enigma, será necesario previamente, responder a las preguntas que plantean los agujeros negros, pues, en ellos reside la naturaleza última del espacio y el tiempo.

Si lo anterior son datos científicos -tomados de distintos artículos científicos-, repito ¿ cómo puede el pseudocientífico autor de ésa plancha expresar, sin rubor, tantas memeces en tan poco espacio?.

Es una obviedad decir que los argumentos racionales son la única forma admisible de argumentar. Sin embargo, alguien debería informar de ello al "sesudo" autor de la plancha, ya que sus reflexiones en el fragmento transcrito, son un buen ejemplo de patología mental, -que puede surgir a cualquier edad- pues parece redactado después de un amago de “delirium tremens”.

Los dos fragmentos pertenecen a una plancha extensísima, que según mi corresponsal, fue leída en su logia, ante el estupor y el aburrimiento de los oyentes, por lo infumable y esperpéntico de toda la exposición del metafísico con pretensiones de científico.

Más fragmentos de planchas:

Mucho es el trabajo para hacer. Muchas las batallas que ganar, conscientes de que en ellas serán también muchas las heridas que suframos y las emboscadas que nos tienden. Una de esas emboscadas, la peor de todas: la pereza y comodidad de la vida semivegetativa que proporciona una sociedad como de la hoy, empecinada en la creación y formación de seres humanos mono-neuronales, aunque eso sí, en continua actividad ocioso-digestiva en la que usar esa sola neurona.

Para ensalzar a su organización ¿es necesario atacar y vilipendiar al resto de seres humanos no masones?.

Ese desprecio hacia los demás que destila el fragmento, denota la imposibilidad que tienen los masones para modificar la realidad, según sus apetencias o caprichos.

En mi opinión, al autor le ha faltado decir que él, no tenía automóvil, ni televisión, ni frigorífico, ni lavadora, que nunca había ido al cine, ni disfrutado de una comida con amigos, pues, 20 de las 24 horas del día las dedicaba a la reflexión y al estudio.

Más aún, creemos que hay una lectura psicológica profunda de toda la mitología griega que la convierte en un mapa de la vía iniciática. Y creemos finalmente que todo este conglomerado forma el sustrato teórico en el que se configura el concepto racional de la ética y sobre el que, en definitiva, es estructura el espacio de reflexión ética que es la francmasonería moderna.

Es una obsesión compulsiva de los masones, buscar nexos de unión entre el sincretismo de su doctrina y los avances de la Humanidad –en cualquier campo-, apropiándoselos como realizaciones masónicas o derivándose a sí mismos, de esos logros.

El método queda reducido a cuatro palabras: continuidad, existencia, relación y consistencia. Por la continuidad/discontinuidad determino la existencia/no existencia y a través de esta certeza establezco la relación de lo determinado con su contexto analizando su consistencia en función de las posibilidades de sí mismo, de lo determinado, y de su colaboración con la finalidad del propio contexto.

¿Mande?. Otro que no conoce aún que la Realidad es indeterminista..., si es que son como niños.

Otros ejemplos, ahora dogmáticos.

Debemos, pues, desechar todas las lecturas inútiles, es decir, las que no sirven de aliento para nuestra alma, ni de estímulo para nuestra inteligencia o de necesaria información: las lecturas que no responden a una de estas tres finalidades, nunca pueden tener para nosotros y para nuestra vida una importancia constructora, y es mucho mejor eliminarlas de antemano que gastar en ellas tiempo que podemos emplear más útilmente en cualquiera otra forma.

Les traiciona el subconsciente, pues, según el autor, le gustaría reeditar y poner en vigor de nuevo, el Index librorum prohibitorum et expurgatorum, de la Inquisición.

El dogma masónico es el de Zoroastro y el de Hermes, su regla es la iniciación progresiva. Los masones somos depositarios de los misterios del Apocalipsis y del Zohar. Nuestras doctrinas filosóficas se desarrollan con ese simbolismo que es la característica especial de la enseñanza de la Masonería, y son las que relatan la pérdida y recobro de la palabra, a la vez que investigan la verdad divina, ella nos conduce a la comunicación inmediata relacionada con las ideas profundas del mundo antiguo.

La pregunta es de cajón, ¿en qué mundo vivirá el autor de la plancha a la que pertenece este fragmento?. Da un poco de yu-yu leerlo.

La evidencia de Dios ha sido esculpida en la naturaleza tan profundamente en páginas imperecederas de granito, en las hojas diminutas de la hierba y en las grandes concepciones del genio, que el ateísmo jamás podrá ser realmente una fe, ni aún en la conciencia del mismo ateo por más que revista el ropaje de una extravagante y desgraciada teoría.

¡Qué le contestaría a esta persona, el científico Richard Dawkins!. Personalmente se me ocurre alguna, sin embargo, mejor le recomiendo la obra del citado Dawkins –cualquiera de sus libros- y, también desde luego a Peter Atkins y Víctor Stenger.

Y ahora, la fraterna.

La Masonería otorga a todos sus miembros el derecho de recibir ayuda y amor fraternal en cualquier lugar del mundo en que se encuentren. El masón tiene amigos en todas partes, siempre dispuestos a correr en su auxilio en el momento en que los llame. Sin importar las diferencias de rito que practique ni la jurisdicción a que pertenezca, cada masón se considera hermanado con todos los demás masones del mundo.

Sí, sí…¡Cuanta hipocresía!. En la logia en la que estuve afiliado, se recibían con frecuencia correos de masones latinoamericanos, solicitando distintos tipos de ayuda (simples visitas a España, económica para verdaderas tragedias familiares, de simple información, etc. etc.), pues bien: todos esos correos se daban por no recibidos y se ignoraban sistemáticamente.

Admito que no es fácil atender a las ayudas que puedan solicitarse; sin embargo, si fueran mínimamente éticos, deberían comenzar por eliminar de sus pomposos discursos la palabra fraternidad, así no engañarían a nadie.

Y la última, pues podía seguir hasta “aburrir a las ovejas”, sin embargo, creo que para muestra sobran estos “botones”.

¡Nosotros, masones, somos los que por nuestro influjo constante y progresivo despertaremos los sentimientos de la dignidad y la fraternidad universal, ahogados en las naciones por la tiranía y de educación defectuosa que les conceden y haremos comprender a todos que no hay verdadera felicidad sin el conocimiento y práctica de nuestros deberes y derechos, porque de ambos se origina la satisfacción interior que hace la dicha de la persona!.

Este se revela como futuro caudillo salvador de la humanidad, y otro que también produce yu-yu, al pensar que haría si realmente tuviera poder.

Espero que estas notas puedan servir a quienes tengan intención de afiliarse al masonismo, al aclararles los distintos tipos de masonería que pueden encontrarse y elijan la que mejor se adapte a su idiosincrasia personal.

Claro, que les puede ocurrir lo mismo que a mí, que caí en una logia en la que todas esas masonerías estaban representadas y, al leerse las planchas, se organizaban agrias polémicas que nunca conducían a nada práctico ni a tomar ninguna resolución, simplemente eran “diálogos de besugos”.

Saludos cordiales.