lunes, 19 de enero de 2015


Hijos de La Viuda
M.’. M.’. Jose Eliud Garcia Martínez .’.

QQ.’. HH.’. TT.’. Tarea difícil es definir y analizar a Hiram o los hijos de la viuda, por tal motivo me gustaría hacer notar que la definición de símbolo es un animal o figura u objeto material con que se representa de forma convencional un concepto moral o intelectual por razón de una alegoría que se percibe entre ambos (paloma de la paz) entonces un signo es cualquier cosa fenómeno o acción que de modo natural o convencional representa a otra cosa, con estas breves definiciones entramos de lleno en el tema masónico, que devastare.
El método didáctico masónico utiliza, primordialmente, símbolos y las diferencias existentes entre LOS símbolos, alegorías, emblemas y signos. Cuando se trata de interpretar sus diversos valores, los símbolos se hallan más próximos entre sí conceptualmente y reflejan el mensaje contenido directamente, en tanto que los contenidos de las alegorías son más abstractos y aún más plurales que los símbolos.

Hiram Abif es una figura simbólica en Masonería y la narración que se utiliza es una parábola psicodramática, creada deliberadamente para proporcionar enseñanzas. No se trata de hechos históricos, pues todo masón especulativo sabe, de antemano, que las personalidades representadas del Maestro asesinado y sus asesinos son totalmente imaginarias, símbolos representando virtudes y vicios humanos cada uno de ellos.

Miremos a nuestro alrededor. ¿Que vemos? Sitiales y altar cubiertos de paños negros. Sobre el trono del Rey Salomón, paños negros. Todos signos de luto. Todos para expresar duelo por la muerte del Maestro Hiram Abif, el hijo de la viuda. ¿Por qué la Leyenda de Hiram es tan importante para nuestro rito? Veamos primero un poco de historia y luego algunas elucubraciones personales, que pueden ser controversiales pero que vale poner sobre la mesa.

Esta Leyenda es un importante Landmark y forma parte integral de todo Rito en todas partes del mundo masónico.
Quince compañeros artesanos, parte de ese grupo superior que preside sobre el resto, viendo que la labor estaba casi finalizada y sin haber obtenido LOS secretos del Tercer Grado, conspiran para obtenerlos por cualquier medio, incluyendo la violencia. (Doce, como los Apóstoles, se echaron atrás y 3 CONTINUARON con el plan). El resto de la leyenda ya lo conocemos de nuestra exaltación al 3er. Grado.

En esta leyenda no hay seres mágicos, milagros o poderes sobrenaturales: el protagonista es un SIMPLE trabajador, un artesano experto en bronce, y sus mayores virtudes eran el trabajo, la constancia, la discreción y la capacidad de maestría, de guiar a otros en el trabajo.

¿Que sabemos de los orígenes de la Leyenda de Hiram? No mucho. El 3er. Grado es mencionado, aparentemente, por primera vez, según el I:.P:.H:.Leon Zeldis en 1711, en el Manuscrito de Trinity College,pero la Leyenda Hiramica parece ser anterior. En el Manuscrito Graham, descubierto en 1936, se mencionan eventos del S.XIII y leyendas similares relacionadas a Noe y Bezalel.

Hay quienes le atribuyen Elias Ashmole (1617-1692) la redacción de los Rituales de los primeros 3 grados, pero esta aserción es rechazada por muchos autores masónicos modernos. De todos modos la época atribuida, – segunda mitad del S. XVII,- es interesante y posiblemente haya afectado al desarrollo de la Masonería Moderna. En Inglaterra, Carlos I, el rey escocés de la Casa Estuardo, fue decapitado en 1649, con el triunfo de Cromwell, que instala su gobierno puritano. A Ashmole, partidario de los Estuardos, se le atribuyó haber modificado los Rituales para que fueran usados tanto los conocimientos míticos como el espíritu místico indicando que Hiram resucita de entre los muertos tal como Carlos I será vengado y CONTINUADO por sus hijos.

Hay otros autores que relacionan la Leyenda con la Muerte de Jacobo de Molay, el último líder de los Templarios, llevado a la hoguera en Francia. Esta posición proviene de la atribución a los Templarios como origen de la Masonería. Y también hay investigadores que atribuyen la Leyenda Hirámica a una interpretación fenicia de la Leyenda de Isis y Osiris, basada en muerte y resurrección. Hagamos un repaso rápido de algunas de estas leyendas:

Noe-Noah: Según la tradición judía los 3 hijos de Noah trataron de resucitar a Noah en forma similar y con los mismos resultados iniciales de nuestro ritual de 3er.G:., y solamente con los 5 puntos de perfección conseguirían su objetivo, tal como Salomón, según otra Leyenda, lo hizo para lograr la resurrección de Hiram Abif .

Osiris: Según la tradición egipcia Osiris es asesinado por su hermano Set y recupera la vida cuando su hijo Horus usa formulas mágicas. Horus era “hijo de la viuda”, – Isis, tal como Hiram era “hijo de la viuda” y tal como se llama a los masones.

Tammuz: Dios fenicio, amado por Astarte, llamado luego Adonis por los griegos (y en Panteón griego fue amado por Afrodita). Tammuz, esposo de Istar, muere en primavera y su viuda va a procurar una fuente de agua que le devolverá la vida. El H:. Cartes Gonzales cita a J.S. Ward, un autor masónico ingles, que en su libro “Who was Hiram Abif” opina que la Leyenda de Hiram es una adaptación del mito de Tammuz y que Hiram Abif pertenecía a una orden de sacerdotes que ordenaron su sacrificio en beneficio del Templo.

Pero, todo esto no son más que especulaciones ya que no hay pruebas documentadas que apoyen una u otra teoría.
La Leyenda no tiene más de 300 años dentro de LOS Rituales Masónicos y ninguno de los Manuscritos Masónicos antiguos la menciona. Ni en la Constitución de Anderson de 1723, ni en los Reglamentos Generales compilados por George Payne en 1720. Como toda leyenda transmitida por la tradición, basada en eventos considerados históricos, tampoco de esta se puede demostrar su autenticidad. Lo que no le quita su valor e importancia simbólicos.

Y aquí, QQ:.HH:. quiero pasar a los temas que a mi, personalmente, me interesan poner a vuestra consideración. Me refiero al “sacrificio para dar bien”, la dualidad y el “valor e importancia simbólicos”. La Leyenda Hiramica ejemplifica el caso de una “víctima” que se sacrifica para dar bien, se sacrifica en nombre de un principio, ya sea el principio de la discreción necesaria para guardar la palabra secreta, que supuestamente también le era conocida al Rey Salomón o el principio de la necesidad de guardar la jerarquía de la guilda y no otorgar grados o secretos a quien aun no los merece, tal como no enseñamos la Leyenda de Hiram a Aprendices o Compañeros, empero, para que el sacrificio de la victima sea conocido, reconocido y convertido en un mito o leyenda también debe haber un “VICTIMARIO”, un rufián, un canalla, un asesino.

La interacción victima-criminal se convierte en uno de los temas de mayor interés para las diversas Ciencias Penales. Para Benigno Di Tullio, la Victimología nos ofrece la oportunidad de analizar a la víctima como factor predisponente, preparante o desencadenante, y de integrar sus características personales con las del autor (del crimen). Es el rufián un apéndice casual o parte indispensable del complot de creación de la mitología, la leyenda de la “victima”. ¿Es apéndice o cómplice? ¿Cómo podemos crear una leyenda sin la muerte causada en circunstancias que nos llevaran a aprender sobre el sacrificio de la victima? Sacrificio que incluye una enseñanza moral simbólica. ¿Podemos imaginar a Jesús de Nazaret sin Judas, sin su traición? ¿Fue traición o fue complicidad?

¿Habrá sido Judas el traidor o el más leal y mejor discípulo de Jesús, y según investigadores revisionistas, el único de sus discípulos que entendió que para crear la Leyenda de Jesús este debía morir en forma trágica, para después poder resucitar, y entonces, él, Judas, también ofreció sacrificarse?

Si, esta es la dualidad que siempre nos acompaña. Sólo tenemos que mirar hacia abajo para confirmarlo. Baldosas blancas y baldosas negras. Para apreciar la luz debe haber oscuridad. Para apreciar el bien debe haber mal.

Veamos otra dualidad simbólica también muy interesante y que es otro punto que deseo traer a vuestra consideración.
¿Cómo fue asesinado el Maestro Hiram? ¿Qué armas utilizaron los asesinos? ¿Una espada? ¿Un puñal? ¿Una lanza? ¡No! ¡Fue herido y muerto con una Regla de 24 pulgadas, una Escuadra y un Mazo! En el Ritual de 2º. Gr el Mazo se define como: “emblema del trabajo y de la fuerza física, sirve para eliminar obstáculos y dificultades”. ¡Sin duda Hiram era el “obstáculo” para lo que los Compañeros querían conseguir! Pero no es ese el tipo de obstáculo que queremos que el C:. aprenda a eliminar. Y la Regla? Esa que es “símbolo de la Ley, del Orden y de la Inteligencia”. También ésta fue arma de los asesinos. Recordemos finalmente a la Escuadra, que en ese Ritual se dice que “representa la conducta irreprochable que los hombres deben mantener en el trato con sus semejantes”.

¡Que contradicción! Las herramientas con que matan al Maestro deberían ser consideradas “armas asesinas” y como tal denigradas; sin embargo son símbolos educativos y positivos sumamente importantes de nuestro Rito, y por tanto nos muestran, nuevamente, esa dualidad de las cosas, el bien y el mal. Y entonces da lugar a preguntarse si Jubilas, Jubilos y Jubilon fueron villanos o simplemente “cómplices”, herramientas simbólicas para la glorificación de Hiram Abif. Las herramientas símbolo de la inteligencia y el trabajo creativo son aquí utilizadas para la ignominia y el crimen, dándonos a entender que ninguna creación humana es buena ni mala por sí misma, su bondad o perversidad depende del uso que LOS seres humanos hagamos de ella. Baldosas blancas y baldosas negras!

¿Qué buscaron obtener los 3 villanos de nuestra leyenda? La palabra secreta. Pero ¿que es la palabra secreta? En realidad es algo que no existe, una palabra secreta. Lo que sí existe es nuestra propia ignorancia y sólo en la medida que seamos capaces de asumir nuestra ignorancia, seremos capaces de descubrir, día a día, nuevos secretos, nuevo conocimiento, pudiendo llegar a explicarnos el mundo que nos rodea. La palabra secreta que Hiram Abif llevo a su tumba es en realidad el anhelo que cada M:. debe llevar en su corazón de aprender y compartir sus enseñanzas, ya que esa es la labor del Maestro Mason.

ES CUANTO Y TODO