viernes, 13 de febrero de 2015



GLOSARIO CULTURAL MASONICO
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Masones de la Lnegua Española New York. 

ACACIA:
Árbol sagrado en el Antiguo Egipto donde representaba el nacimiento y la muerte. También es sagrado en el Antiguo Testamento: Moisés ordena construir con su madera el Tabernáculo y el Arca de la Alianza. En la doctrina hermética simboliza el testamento de Hiram que enseña "que hay que morir para revivir en la inmortalidad". Resignificando estas tradiciones los masones utilizan la acacia como símbolo de la inmortalidad del alma, de la inocencia y de la iniciación. En un monumento funerario representa la incorruptibilidad del alma y la inocencia y pureza de los actos del difunto.

ACANTO:
Planta con forma de cardo y largas hojas espinosas, motivo ornamental muy frecuente y de hecho presente en los capiteles de las columnas corintias. De acuerdo al canon masónico debe decorar las columnas ubicadas a ambos lados de la entrada a una logia, llamadas Jakim ("J") y Boaz ("B") como las que construyó, según la tradición veterotestamentaria, Hiram en el Templo de Jerusalén. Para la tradición clásica las hojas de acanto simbolizan las artes en tanto que para el cristianismo, el dolor y la penitencia.

ALFA Y OMEGA:
Son la primera y la última letras del alfabeto griego y representan por ello el principio y el fin de todas las cosas, para el cristianismo- ya que el símbolo tiene origen en él- encarnados en la figura de Cristo. En el Apocalipsis de San Juan (22,13) Jesús declara: "Yo soy el Alfa y la Omega, el Primero y el Último, el Principio y el Fin". Por las formas de las letras se establecieron a lo largo de la historia diferentes analogías. Las doctrinas herméticas han relacionado la alfa mayúscula (A) con el compás, atributo del dios creador y la omega (Ω) a la lámpara, al fuego de la destrucción apocalíptica.

AMAPOLAS:
Estaban consagradas a la diosa griega Deméter que representaba a la tierra fecunda y que junto a su hija Perséfone eran responsables del renacer de la vegetación después del invierno. Su culto se celebraba en la ciudad de Eleusis, dando lugar a los misterios eleusinos. Las amapolas están relacionadas, por lo tanto, a la fertilidad y la regeneración. Por otro lado, en Extremo Oriente se la vincula con el sueño eterno de la muerte.

ANCLA O ÁNCORA:
Para el cristianismo primitivo es el símbolo de la salvación y de la esperanza. El Nuevo Testamento se refiere a Cristo como "un ancla en el mar de la vida". La masonería adopta el ancla con este sentido y junto con la cruz y el corazón representan las tres virtudes capitales para la Orden: fe, esperanza y caridad.

ÁNGEL:
La palabra ángel deriva del griego angelos, traducido a su vez del hebreo mal´ak, que significa mensajero. Actuarían como mensajeros de Dios. Para la alquimia medieval representa la sublimación, la ascensión de un principio volátil (espiritual). Si bien las potencias aladas son comunes a varias tradiciones culturales, es con este sentido que lo adopta la masonería como símbolo de lo invisible, de las fuerzas que ascienden y descienden entre el Gran Arquitecto del Universo (GADU en jerga masónica) y su creación, el Mundo.

ANTORCHA:
Se la identifica con el sol y con el fuego (ver) y constituye para la masonería el símbolo de la purificación por iluminación. Presente en los rituales de iniciación, representa la purificación complementaria al agua. En la estatuaria funeraria masónica, las antorchas inclinadas representan la extinción de la vida.

BALANZA:
Una balanza equilibrada es el símbolo místico del juicio y la justicia - tanto en esta vida como en el más allá - para varias tradiciones, en el sentido de equivalencia en la ecuación entre el castigo y la culpa. Una de las representaciones más antiguas de esta idea la encontramos en la cultura egipcia. En varias tumbas aparecen pinturas representando el juicio de las almas donde el corazón del difunto es pesado en una balanza contra la pluma de la verdad ante el dios Osiris. La idea se repite entre los romanos donde la Justicia es representada con una espada en una mano y una balanza en la otra y en el cristianismo, donde el arcángel Miguel pesa las almas ante Cristo. Pero la imagen encierra un sentido existencial más profundo al constituir la balanza un arquetipo vinculado a la "justicia inmanente", es decir a la idea de que toda culpabilidad desencadena automáticamente las fuerzas de autodestrucción y castigo. Esto muestra una estructura mítica de pensamiento construida sobre dos ejes: por un lado, el de un humanismo extremo al entender al sujeto individual, con su culpa, responsable de un desequilibrio cósmico y por otro lado, el de un vitalismo universal que atribuye al propio cosmos la capacidad de restablecer ese equilibrio. Es un tópico presente en la tragedia griega. La masonería rescata estos significados y la balanza es utilizada como símbolo de varios grados, especialmente en el Rito Escocés Antiguo y Aceptado.

BÚHO:
En la tradición clásica está asociado a la diosa Atenea y por lo tanto simbolizaría la inteligencia y la reflexión.
La francmasonería recrea el símbolo como imagen de la prudencia.
Por ser animal nocturno se lo relaciona con los trabajos masónicos que se inician a la medianoche.

CADENA:
Su sentido general es el de unión y comunicación, pero también sometimiento y esclavitud. Estos dos significados son asimilados por los masones. Frau Abrines, en su "Diccionario Enciclopédico de la Masonería" dice que la cadena simboliza..."para la humanidad, la antigua opresión moral o política y la misión que tienen los masones de destruirla" Referida al primer significado, alrededor de toda logia se pinta o esculpe una cadena que simboliza la unión de todos los masones, símbolo que se actualiza en el ritual de la "cadena de unión" mediante el cual todos los miembros de una logia entrelazan sus brazos formando una cadena al dar por concluida una reunión.

CADUCEO:
Vara entrelazada con dos serpientes, según la mitología griega, regalo de Apolo al dios Hermes. Su origen es muy antiguo y está presente en diferentes culturas (India, Mesopotamia, etc.) donde se le atribuyeron poderes mágicos. La organización por exacta simetría bilateral expresa siempre la misma idea de equilibrio activo, de fuerzas adversarias que se contrarrestan para dar lugar a una forma estática y superior. Los romanos lo usaron como símbolo del equilibrio moral y la buena conducta. Para la masonería expresa también la idea de ciencia y progreso como motores civilizadores de la sociedad.

CALAVERA:
En un sentido amplio, ha llegado hasta nuestros días, como emblema de la caducidad de la existencia. Shakespeare la utiliza así. Sin embargo en las culturas más primitivas, la calavera es, en realidad, "lo que resta" del ser vivo una vez destruido su cuerpo. Adquiere, de este modo, un significado de "vaso de la vida y del pensamiento". Así aparece en los libros de la alquimia medieval. En la masonería, la calavera decora la "Cámara de Reflexiones", recinto donde se encierra a los profanos para hacerle meditar acerca del"...trance de la vida inteligente a las transformaciones de la muerte..."(1) antes de la ceremonia de iniciación. Con las tibias cruzadas indica el grado de Maestro Masón.

CAVERNA:
En el sentido mas lato, probablemente no signifique otra cosa que lo continente, lo cerrado, lo oculto. En los ritos de iniciación de diferentes culturas, la caverna representa el útero de la Madre Tierra de donde el iniciado renace a una nueva existencia. En la masonería, donde estos elementos están presentes, aunque estilizados, el papel de la caverna lo ocupa la "Cámara de Reflexiones".

CINCO:
Para la masonería, al igual que para las doctrinas pitagóricas es el número de la hierogamia o unión entre el Cielo (3) y la Magna Mater (2), o de lo masculino y lo femenino; por eso es símbolo de la humanidad. Representa la quintaesencia actuando sobre la materia, el espíritu vivificador animando la naturaleza. Está consagrado al grado de compañero.

CÍRCULO:
Es con frecuencia emblema solar para varias culturas. Simboliza también el cielo, la perfección y el universo como totalidad. Dice Jung que el cuadrado representa el estado pluralista del hombre que no ha alcanzado la unidad interior (perfección) mientras que el círculo corresponde a dicha etapa final. La relación entre cuadrado y círculo es muy frecuente, especialmente en los mandalas. La masonería lo considera la figura perfecta y por medio de ella representa la creación y el universo.

CIRCUNFERENCIA:
Símbolo de la limitación adecuada, de lo preciso y regular; también, según los alquimistas, de la unidad interna de la materia y de la armonía universal. Incluir seres u objetos dentro de una circunferencia tiene un doble sentido: desde dentro implica una limitación y determinación; desde fuera constituye la defensa de tales contenidos físicos o psíquicos. La masonería representa con la circunferencia y un punto en su centro su concepción del alma universal, herencia del gnosticismo, que suponen principio vivificador de todo lo existente.

CLEPSIDRA ALADA:
Originariamente el nombre designa a un reloj de agua, pero la masonería hizo extensivo el término al de arena. Para los cultos de los Misterios representaba, por su forma, la inversión de relaciones entre el mundo superior y el inferior. A partir del Renacimiento comenzó a representar la idea del fluir del tiempo y de la inexorabilidad de la muerte. Constituye un atributo de una logia, es decir, una imagen de la que se valen los masones para simbolizar sus doctrinas y mitos. En su interpretación señala que el tiempo es una creación humana y que la vida en este mundo es sólo aparente. En la funeraria masona indica que el tiempo de la vida fue bien empleado y que ha llegado a su fin. Puede tener alas de pelícano, y en ese caso se aúnan dos símbolos. El pelícano, para la masonería representa el renacimiento perpetuo.

COLUMNA:
Una columna singular es un símbolo perteneciente al grupo cósmico del "eje del mundo" junto al árbol, la escala y el mástil.Conecta el cielo, en tanto morada de las divinidades celestes, con la tierra, en tanto morada de los hombres. Cuando se trata de dos columnas, estas equivalen a los tenantes (fuerzas contrarias en equilibrio tenso) equivalentes a las dos serpientes entrelazadas del caduceo. Las dos columnas simbolizan, cósmicamente, la eterna estabilidad y su hueco, el ingreso a un espacio consagrado. Aluden, también, en la tradición hebrea, a las que construyó Hiram para el Templo de Salomón (Reyes 8,13) a las que llamó Jakim y Boaz. La masonería retoma esta tradición y también construye dos columnas con estos mismos nombres a la entrada de cada logia. En su interior, además, existen otras tres columnas de significativa importancia: representan las tres cualidades capitales: la sabiduría, la fuerza y la belleza. Cada una de ellas en un estilo arquitectónico determinado y asociadas a cada una de las tres máximas autoridades de una logia. La columna jónica representa la sabiduría, está asociada al Venerable y porta sobre ella una estatua de Minerva. La columna dórica representa la fuerza de espíritu, está asociada al Primer Vigilante y lleva una estatua de Hércules. La columna corintia, finalmente, representa la belleza de los actos, está asociada al Segundo Vigilante y lleva a Venus sobre ella. La columna truncada, por otra parte, representa en la funeraria masónica a los miembros fallecidos.

COMPÁS:
Para las tradiciones herméticas representación emblemática del acto de creación, que aparece en las alegorías de la geometría y de la arquitectura. Por su forma se relaciona con la letra A, simbólicamente, principio de todas las cosas. Es uno de los emblemas más usados y conocidos de la masonería y representa la justicia y la equidad con que deben medirse los actos de los hombres. Junto con la escuadra y la Biblia constituyen lo que se llaman las "Joyas de la Masonería".Es atributo del grado de maestro masón.

CORAZÓN:
Para varias culturas, en el esquema vertical del cuerpo humano, tres son los puntos principales: el cerebro, el corazón y el sexo, pero el segundo es el central. Para los egipcios en el corazón se situaba la conciencia moral y era pesado en el juicio las almas. Según los alquimistas el corazón es la imagen del sol en el hombre, así como el oro lo es en la tierra. Con el cristianismo, el corazón representó el amor como centro de iluminación y revelación de la palabra divina por eso aparece rematada por llamas o por una cruz. La masonería asume todos estos significados y lo convierte en símbolo de varios grados de la orden.

CRISMÓN:
Este símbolo adquiere verdadera significación a partir del cristianismo como monograma de Jesucristo. En su primera versión estaba constituido por una I y una X superpuestas, las letras griegas iota y ji respectivamente, iniciales en esa lengua de Jesús Cristo. Esta grafía tuvo un antecedente precristiano en el Egipto de los Ptolomeos. La segunda versión es la que utilizó el emperador Constantino en sus estandartes y fusionaba del mismo modo las letras griegas X y P (ji y rho), las dos primeras, en griego, del nombre de Cristo.

CRUZ:
Según Cirlot del símbolo de la cruz se pueden hacer dos lecturas: el de la cruz propiamente dicha y el de la crucifixión. En el primer sentido la cruz puede ser pensada como "eje del mundo", conexión, por lo tanto, entre los planos celeste y terrestre. Está, además, cruzada por el travesaño, símbolo de nivel que se corresponde con el mundo material. Muestra la conjunción de contrarios entre el principio espiritual y vertical con el orden material y horizontal. De ahí su transformación en sentido agónico de lucha e instrumento de martirio. Los masones la ven como el símbolo de un suplicio injusto. Espacialmente sus cuatro brazos representan las cuatro estaciones, los cuatro puntos cardinales y los cuatro elementos. En asociación con la rosa representa los gozos y las penas de la vida. En las bóvedas relevadas aparecen formas estilizadas de cruces como la corniculada doble, diseño probablemente derivado de la rueda solar y la trebolada o de la Trinidad que posee tres tréboles, uno en su ápice y uno en cada transepto. En posición inclinada representa la humildad y el sufrimiento y con un paño colgando de su centro recuerda la cruz del penitente. La cruz de San Andrés, también llamada decussata recuerda el martirio de dicho santo crucificado con la cabeza hacia abajo. Se encuentra dentro de los símbolos cristianos desde la Edad Media y representa la humildad y el sufrimiento. Tiene forma de X y está presente en la bandera de Escocia, por eso tiene una significación especial para todos los ritos masones escoceses.

DELTA MASÓNICO:
Es un triángulo equilátero, mayúscula de la letra griega d. A partir de las corrientes órficas y pitagóricas es la imagen geométrica del ternario y representa al número tres, uno de los números sagrados para estas doctrinas. En la alquimia el triángulo con el vértice hacia arriba es el símbolo del fuego, del impulso ascendente. Con el vértice hacia abajo, del agua, del impulso descendente. Si está truncado hacia arriba, del aire e invertido de la tierra. Dos triángulos equiláteros superpuestos formando una estrella de seis puntas representa la actividad creadora del cosmos. Para la masonería, según Frau Abrines, es un símbolo de la divinidad y de la naturaleza. Representa a los tres reinos y también la tríada de las nociones de sabiduría, fuerza y belleza, motores del acto creador por parte de Dios, que aparece simbolizado por un ojo inscripto dentro del triángulo que lo representa contemplando su creación

DRAGÓN:
Figura simbólica presente en la mayor parte de las culturas euroasiáticas, el análisis de este símbolo puede hacerse desde diferentes planos. Un dragón es una especie de conjunción de elementos tomados de diferentes animales, todos especialmente agresivos y peligrosos. Es por lo tanto "lo animal" por excelencia en el sentido del adversario a vencer por el héroe; es el enemigo primordial y el combate con él constituye la prueba definitiva. Apolo, Cadmo, Perseo y Sigfrido vencieron al dragón. Pero no todos los dragones son iguales. En China, donde era símbolo del poder imperial, los había alados y sin alas, terrestres, aéreos o marinos. Según la visión psicoanalítica de Diel, citado por Cirlot, el dragón genérico chino representa la perversión sublimada y superada, pues se trata de un dragón domado como el que obedece a San Jorge después de ser derrotado por el santo. Tanto en Oriente como en la Europa precristiana, los dragones eran considerados seres amables. Los autores bíblicos, en cambio, asimilaron el dragón a la serpiente y lo convirtieron en el símbolo del mal. En medio de esta ambivalencia, o tal vez por ella, el dragón se erigió custodio de templos, tesoros y portales y en alegoría del vaticinio y la sabiduría. Los alquimistas cargaron de significados al símbolo. Para ellos el dragón conjugaba los cuatro elementos: fuego que salía de sus fauces; aire, representado por sus alas; agua, por sus escamas y tierra, por sus poderosas garras; el dragón alado era símbolo del elemento volátil y sin alas del fijo. Para la masonería, el dragón junto al globo terráqueo estarían asociados a los solsticios y a las festividades de herencia agrícola precristiana vinculadas a la renovación de la naturaleza que se desarrollan en ellos: las fiestas de San Juan Evangelista y de San Juan Bautista.

ESCUADRA:
Para la masonería es símbolo de rectitud. La escuadra y la plomada previenen al masón de ser justo y equitativo. Asociada al compás que representa al cielo, la escuadra representa la tierra. Por lo tanto ambos juntos simbolizan el cosmos. Proyectando estas ideas al hombre, el compás representa al espíritu en tanto que la escuadra lo hace con el cuerpo. Es el distintivo llamado joya de ritual del Venerable

ESCUDO NACIONAL CON SEÑA DE TOQUE MASÓNICO:
En la bóveda de Juan Bautista Alberdi se encuentra el emblema nacional con una variación: en la mano derecha sólo se pueden observar las yemas de tres dedos y no de cuatro, como figura en la representación de otro escudo nacional presente en el mismo monumento. Este gesto encierra una de las señas de reconocimiento entre masones.

ESFINGE:
Es una imagen de origen egipcio y babilónico con cuerpo de león y cabeza humana. Para los griegos es el monstruo fabuloso que le plantea el enigma a Edipo. La esfinge simboliza la sabiduría y lo enigmático. Jung ve en ella un símbolo de la "madre terrible" pero bajo esa máscara se esconde el mito de la multiplicidad y la fragmentación enigmática del cosmos. En la tradición esotérica la esfinge de Gizeh sintetiza toda la ciencia del pasado. La esfinge representa los trabajos masónicos que deben ser secretos y ocultos.

ESPADA:
En todas las culturas representa el poder y la fuerza. Recibía una especial veneración en varios pueblos antiguos como los escitas, los romanos o los chinos. Durante la Edad Media fue símbolo e instrumento de la voluntad divina, por eso tenían nombre como si se tratase de un ser vivo. Tiene un sentido espiritual y al mismo tiempo una misión mágica al combatir "las fuerzas del mal", por eso se la utiliza en todas las danzas apotropaicas. En la alquimia la espada simboliza el fuego purificador y la espada de oro es el símbolo de la suprema espiritualización En la masonería, representa el honor, la conciencia y la protección a partir de la imagen de que su filo separa el bien del mal. Se la utiliza en varios rituales. La espada flamígera, presente en la decoración de varias tumbas, es aquella de hoja ondulada en forma de lengua de fuego que remite al arma utilizada por varios ángeles en la tradición bíblica. La espada es distintivo de varios oficiales de la logia: junto a una regla, del Primer Experto y dos espadas cruzadas junto a un bastón, del Maestro de Ceremonias.

ESTRELLA:
La estrella en general simboliza la luz en la oscuridad, y en tal sentido, también al espíritu. De esta forma fue tomada por las doctrinas gnósticas. En la masonería, la estrella de cinco puntas representa a Venus que en sus templos aparece como triple símbolo de la generación, de la naturaleza y de la belleza. En las logias, una estrella de cinco puntas se coloca en "Oriente", es decir en el muro opuesto a la entrada, sitio donde se halla el asiento del Venerable Maestro. La estrella flamígera, aquella de cuyo centro irradian rayos, es el emblema de la divinidad. Su significado se revela al masón al tomar el grado de compañero. En su interior se inscribe una letra G, que, según la interpretación de Frau Abrines, significa Geometría, Generación y Dios en lengua inglesa (God)."Representa el espíritu que anima el Universo, el principio de toda sabiduría y el poder generador de la naturaleza.". También lo ven como emblema del "fuego sagrado" que significa que los masones colocan sus trabajos bajo la influencia de una ley superior. Las cinco puntas señalan los cinco valores de la perfección: Fuerza, Belleza, Sabiduría, Virtud y Caridad y también a las cinco máximas autoridades de una logia, llamadas "las cinco luces o lumbreras": el Venerable, el Primero y Segundo Vigilante, el Orador y el Secretario.

FIGURAS GEOMÉTRICAS:
Probablemente por su simplicidad, no hay, en la historia de la cultura humana, signos gráficos que hayan adquirido una carga simbólica más importante que las figuras geométricas y sus combinaciones. La masonería, como cualquier entidad socio-cultural inserta en esa historia, no escapa de sus influjos y asigna al cuadrado, al triángulo y al círculo valores simbólicos asociados muchas veces a los números. En el símbolo gráfico en general aparece en plena manifestación la doctrina mística de la forma. Este símbolo, fijado por procedimientos artísticos, posee una condensación extrema que deriva de la economía formal integrada y de la potencia alusiva que pueda poseer. Además de este valor de integración y resumen, los símbolos de este tipo tienen un singular valor mnemotécnico, permitiendo recordar los más variados conocimientos filosóficos, alquimísticos o astronómicos. La misma figura (con multivalencia y no con sentido ambiguo) cambia de aspecto y de sentido según el ritmo-símbolo (idea como dirección intencional) que lo invada.

FLOR DE LIS:
Flor heráldica, símbolo real desde la Alta Antigüedad. Emblema de la monarquía francesa, algunas versiones dicen que es un lirio estilizado. Según la leyenda, un ángel se lo entregó a Clodoveo, rey de los francos, cuando se convirtió al cristianismo. Durante la Edad Media algunas corrientes místicas cristianas lo consideraron emblema de la iluminación y atributo del Señor. Para la alquimia era un símbolo complejo compuesto de un triángulo invertido (símbolo del agua), encima una cruz (realización espiritual) ampliada por dos hojas simétricas que se enrollan mientras que la central se eleva al cielo

FUEGO:
Desde muy antiguo el fuego ha sido asociado a la capacidad del hombre de transformar los metales y por extensión la materia, es decir el mundo. Ha tenido una doble característica civilizadora y destructora al mismo tiempo. La alquimia amplia este sentido pensando que el fuego podía adelantar los procesos naturales "madurándolos". Como agente de transformación es mediador, por lo tanto, entre las formas en desaparición y las formas en creación. Frazer recoge muchos ritos en los que antorchas, hogueras o ascuas se creen con la virtud de provocar bienestar, sin embargo los festivales ígnicos tienen dos explicaciones: magia imitativa destinada a asegurar la provisión de luz y calor en el sol o finalidad purificadora y de destrucción de las fuerzas del mal. G. Bachelard, en las huellas de Heráclito, sostiene que el fuego es la imagen arquetipo de lo fenoménico en sí. En tanto que para Eliade atravesar el fuego es símbolo de trascender la condición humana. En la masonería representa a veces la purificación (en las iniciaciones) y a veces el fervor y el celo de los masones.

GLOBO (TERRESTRE O CELESTE):
La esfera, como el rotundus alquímico, es símbolo de la totalidad. Se corresponde con el círculo y la circunferencia. Emblemáticamente se identifica con el Mundo. Para la francmasonería la esfera es símbolo de la ciencia y el globo terrestre de la extensión mundial de la Orden. Este y el globo celeste decoran, a modo de capitel, las dos columnas (J y B) que se encuentran en la entrada de la logia. La esfera alada, según Frau Abrines, remite a la idea del huevo alado que decora los templos de la masonería y que tiene una rica tradición simbólica. En el lenguaje jeroglífico egipcio el huevo simboliza lo potencial, el germen de la generación. Por esa razón la alquimia ve en él la representación del misterio de la vida, precisando, además, que se trata del continente de la materia y del pensamiento. Así se pasa a la idea del Huevo del Mundo, símbolo cósmico presente en varias tradiciones, desde la China hasta los druidas. En Egipto, los cultos de misterios que se desarrollaron a partir de la conquista de Alejandro y que difundieron la mitología egipcia por el mundo, asociaron el huevo alado al disco solar alado, emblema del dios Horus en la ciudad de Edfu y al escarabajo ( el dios solar Khepri) arrastrando su bola.

GRECA:
Llamada comúnmente "guarda griega" es un ornamento presente ya en vasos y copas áticas y que remite, por su diseño, al mítico tema del laberinto, una imagen existencial muy importante para la cultura indoeuropea. Para la masonería está asociada al concepto de eternidad, ya que la guarda no parece tener ni principio ni fin

HACHA:
Es un símbolo de poder asociado a varias deidades celestes. En China representa la justicia y la autoridad. Simboliza el poder de la luz y en este sentido es equivalente a la espada. Más complejo e importante es la imagen del hacha doble, relacionada, según Harold Bayley, con el signo tau que remitiría al principio de dualidad cósmica creación-destrucción. Figura entre los símbolos de la masonería con diferentes significados de acuerdo a los distintos ritos. Identifica a las logias de Carbonarios y Leñadores

HATHOR :
Diosa egipcia venerada ,en un origen, en Denderah, cerca de Tebas. Sus templos tenían un cráneo de vaca clavado sobre su portal; se la representaba como una res o como una figura femenina con cuernos vacunos. Los egipcios simbolizaban al cielo como una vaca con sus patas apoyadas en los cuatro puntos cardinales, por eso Hathor se asimilaba a una diosa celeste que transportaba al disco solar entre sus cuernos. Bajo la influencia de Babilonia se identificó a Hathor con la semítica Astarté y se convirtió en protectora de las mujeres, de la belleza, de la alegría, deidad del amor pero también de la guerra y de la muerte. Los masones destacan este último aspecto de la diosa a la que llaman Hathor Amenti (en el Amenti moraban los difuntos para los egipcios). Su esposo, de acuerdo a las teologías más aceptadas, era Horus, regente masculino del cielo.

HIEDRA:
Por su hoja perenne se asocia a la inmortalidad del alma. Para los masones también representa la resurrección y la vida futura. Por su mayor funcionalidad, la acacia ha reemplazado a la hiedra en la simbólica de la masonería actual.

HORUS:
Es una de las divinidades egipcias más cargada de significados para la masonería. Su función mítica se enmarca en lo que se denomina ciclo osiriano y que consiste en la mutua conexión que se hace en el Egipto prehistórico de un grupo especial de dioses, todos ellos locales, y que da surgimiento un rico desarrollo de mitos que se extenderá por todo el mundo antiguo. La leyenda de Osiris[18] sólo es narrada de manera conexa por un extranjero - ya que los egipcios no contaban con una teología canónica- Plutarco, en su tratado "Sobre Isis y Osiris" y cuenta que Osiris nació hijo del dios terreno Seb y de la diosa celeste Nub. Tuvo cuatro hermanos: Horus el mayor, Set, Isis y Neftys y desposó a su hermana Isis del mismo modo que Set lo hizo con Neftys. Rigiendo Osiris como rey terrenal de los egipcios, los redimió del canibalismo, les enseñó el culto a los dioses, les promulgó leyes y les enseñó el cultivo del trigo y la cebada. Pero su hermano Set, mediante un ardid, consigue encerrar a Osiris en un cofre, donde muere, y arrojarlo al Nilo. Isis, desesperada, salió a buscarlo y lo encontró en la costa de Siria, donde había encallado el cofre llevado por el mar. Pero en un descuido de Isis, Set corta el cuerpo de Osiris y lo entierra en 14 lugares. Con ayuda de Ra, Isis recompone el cuerpo vendándolo en sábanas de lino (origen mítico del ritual de enterramiento egipcio) y con sus artes mágicas le devuelve la vida para que gobierne el mundo de los muertos. Mientras tanto, Isis es fecundada por el espíritu de Osiris y concibe a Horus, el niño, de quien se dice que es "hijo de la viuda", título simbólico que todo masón se asigna. Se lo representa a Horus como un halcón o con figura humana y cabeza de halcón, y en Edfú, particularmente como un disco solar alado muchas veces acompañado por el uraeus, la cobra que identificaba el poder de los faraones. Representaba al sol naciente en oposición a su padre Osiris, el sol crepuscular. Por ese carácter la masonería lo hace vencedor de las tinieblas, en especial de la ignorancia, y elemento renovador de la vida. La esposa de Horus es generalmente Hathor, relacionada también a la simbología masónica.

KA
Es representado en la escritura jeroglífica como dos brazos alzados al cielo. La influencia cristiana tradujo el término como alma pero la teología egipcia estaba lejos aún de esa conceptualización. Más bien parecía designar una especie de doble o sombra que abandonaba, con forma de pájaro, el cuerpo del difunto.

KHNUM:
El panteón egipcio se construyó integrando todos los dioses de los territorios conquistados. Khnum era el dios de Elefantina, en la región de la primera catarata y por lo tanto responsable de regular las crecidas del Nilo. Era representado con figura de carnero o con cabeza de carnero en un cuerpo humano. Modelaba con arcilla los niños a los cuales Heqet, la diosa con forma o cabeza de rana, les daba vida.

KHEPRI:
Es una de las representaciones del Sol en el Antiguo Egipto. Su imagen es la de un escarabajo pelotero arrastrando su bola, símbolo del disco solar trasladado por el cielo. La teología egipcia lo hace aparecer como el sol atenuado del amanecer, el sol naciente o incluso el sol atravesando el mundo subterráneo.

LÁMPARA VOTIVA:
La llama de la lámpara de aceite representa la vida y la iluminación del espíritu, la sabiduría y la inmortalidad. En la masonería intervienen en varias ceremonias, como las tenidas fúnebres, reuniones periódicas donde los masones rinden homenaje a los miembros fallecidos en el último año. En este caso invita a reflexionar acerca de lo efímero de la existencia humana. Decora también la Cámara de Reflexiones.

LAZO:
Tiene innumerables variantes en la mitología y en la iconografía como imagen de ligadura. Su sentido místico viene dado por la inversión del símbolo que, en vez de presentarse como ligadura exterior, aparece como conexión interior. Lazo místico es, para la masonería, el vínculo de carácter fraternal que une a todos los miembros de la orden. Por eso se designan a sí mismos como "Hermanos del lazo místico".

LEÓN:
Por su color y la distribución radial de su melena es un animal asociado al sol. En muchas culturas el león equivale al dragón como ahuyentador de malos espíritus y una imagen suya se colocaba protegiendo la entrada de templos o tumbas. El león era, además, el emblema del arte hermético y con este sentido es retomado por la masonería.

LIBRO:
Los libros son símbolos del conocimiento y la sabiduría. Según Eliphas Levi el libro escrito "por dentro y por fuera" es una alegoría del sentido esotérico y exotérico del conocimiento. R. Guenon en tanto relaciona el libro con la simbología del tapiz y su trama representando la vida y el destino. El Libro Sagrado conforma, junto con la escuadra y el compás una de las tres "joyas" de la masonería y juntos presiden las reuniones de masones o tenidas. Cuando se halla con triple señalización, como en la tumba de Salvador M. Del Carril, indica que el grado alcanzado por el difunto era el 33 (cada grado masónico lee el Libro en diferentes secciones). Un libro abierto es distintivo o joya de ritual del Orador.

LIRIOS:
El lirio en la mitología greco-romana estaba asociado a la diosa Iris, que transportaba las almas de las mujeres al más allá. Se usaba para decorar sepulturas y posteriormente, continuando esa tradición, se esculpió o se pintó en los sepulcros o monumentos funerarios. De acuerdo al simbolismo masónico, deben decorar las columnas de una logia.

LOTO:
Uno de los emblemas más antiguos del arte asiático y más rico en simbolismo es el loto, representación, en primer lugar, de la creación y de la pureza. Por su estructura morfológica el budismo compara al loto con el espíritu humano: su largo tallo representa el cordón umbilical que une al hombre con su origen, el barro donde el loto enraíza, mientras su perfecta flor, flotando en a superficie representa la iluminación y la pureza a la que aspira el alma humana. Simboliza también al sol y a la rueda del nacimiento y del renacimiento, ya que sus pétalos se abren al amanecer y se cierran con la oscuridad. Por su forma se asocia al mandala. En los templos egipcios, construidos a imagen del mundo, las grandes salas hipóstilas tenían columnas lotiformes que unían el piso de granito negro - representando el limo que dejaba el Nilo al retirarse- con el techo, donde se pintaba la bóveda celeste. La masonería, afecta a la simbología egipcia, utiliza este tipo de columnas en sus templos y en los monumentos funerarios de sus integrantes. Dice René Guenon: "La realización de las posibilidades del ser se efectúa por medio de una actividad que siempre es interna... Dicha realización se halla figurada en los simbolismos por el despliegue sobre la superficie de las "aguas" de una flor, generalmente el loto en las tradiciones orientales y la rosa o el lis en las occidentales"

MARIPOSA:
Debido a su metamorfosis, la mariposa es considerada en Occidente símbolo del renacimiento, la resurrección y del pasaje de un estado a otro. Cuando emerge de su crisálida representa el alma humana abandonando el cuerpo. Los gnósticos simbolizan el ángel de la muerte como un pie alado pisando una mariposa. Según el autor masón Leadbeater, la masonería compara al hombre con la oruga, cuya existencia se limita a una hoja pero que tiene la potencialidad de convertirse en mariposa y expandir así su mirada del mundo

MARTILLO O MALLETE:
Instrumento propio del herrero y dotado de un místico poder de creación. Es atributo de varias divinidades civilizadoras indoeuropeas. Para la masonería es símbolo de autoridad y le corresponde a los máximos responsables de una logia: el Venerable y los dos Vigilantes que, simbólicamente, por medio de sus golpes dirigen los trabajos del taller.

MAZO y CINCEL:
El mazo y el cincel son las herramientas más características del aprendiz masón. De ellas se sirve éste para desbastar y pulir la piedra bruta, que simboliza a su propia conciencia sometida aún a las influencias negativas del mundo profano, del que el aprendiz procede y al que tiene que abandonar y superar en su intento de ir de las "tinieblas a la luz", del caos al orden. Fundamentalmente, el mazo y el cincel simbolizan la energía activa de la voluntad y la justa o recta intención, respectivamente, dos cualidades esenciales del alma humana que deben ser despertadas y desarrolladas por el nuevo iniciado a fin de realizar sus primeras purificaciones. En efecto, la obra de regeneración no puede llevarse a cabo sin una voluntad firme y perseverante que la desee, es decir sin una fuerza interior que influya y transmita su poder creativo a la "materia informe" de la psique desordenada y caótica, simbolizada por la piedra bruta. A este respecto, recordaremos que en la mitología nórdica y celta el mazo (o su equivalente el martillo) aparece como el atributo principal de ciertas divinidades celestes, como el dios escandinavo Thor y el dios galo Sucellos, que armados con dicha arma abaten a los titanes o "potencias de las tinieblas", restableciendo así el equilibrio del orden cósmico. Pero en lo que se refiere al trabajo sobre la piedra bruta, la fuerza activa de la voluntad no "golpea" directamente sobre ella, sino por intermedio del cincel, que la canaliza y dirige "orientándola" en la dirección apropiada. Se trata entonces de la acción de un gesto de la inteligencia, o mejor del "rigor intelectual", que "distingue" aquello que en el ser es conforme a la realidad esencial de su naturaleza (lo que ese ser es en sí mismo), de lo que no son sino sus añadidos superfluos e ilusorios. Así pues, con el cincel de la ligencia, impulsado por el mazo de la voluntad, el aprendiz va limando y corrigiendo las aristas y asperezas de su piedra bruta, separando lo "espeso de lo sutil", operación alquímica que ha de convertirse en un rito cotidiano, en un ejercicio de cada momento, pues dicha separación constituye la premisa fundamental a cumplir en las primeras etapas del proceso iniciático.

MUÉRDAGO:
Planta que, según Cirlot, en la mitología celta estaba vinculada a la regeneración. En diciembre era recogida por los druidas para ser utilizada en rituales de fertilidad. Chevalier en tanto afirma que los galos pensaban que esta planta poseía la cualidad de curar todas las enfermedades, por ello estaba asociada a la idea de inmortalidad. Con estos significados es utilizado por la masonería.

NEKHBET:
Es la diosa buitre del Alto Egipto y contrapartida y complemento de Buto, la diosa serpiente, patrona del Bajo Egipto. Juntas representan el imperio unificado. Se la representa sobrevolando la cabeza del faraón y sosteniendo en sus garras un anillo u otro atributo real. Una tradición muy antigua la hace esposa del Nilo. Los griegos y los romanos la identificaron con la diosa lunar Ilitia-Lucina, protectora de los nacimientos tal vez porque cuidó de Osiris y de su resurrección.

NOMEOLVIDES:
Esta flor fue utilizada por los masones prisioneros en los campos de concentración alemanes durante la Segunda Guerra Mundial para reconocerse.

NUDO:
Asociado a la simbología del lazo representa la imagen de una conexión cerrada. Expresa la idea de ligadura y apresamiento, particularmente del hombre atado al dios uránico. La cuerda anudada constituye, además, un anillo cerrado, una circunferencia y como tal tiene un sentido general de protección.

NÚMEROS:
En el sistema simbolista, los números no son expresiones meramente cuantitativas, son ideas - fuerza con una caracterización específica para cada uno de ellos. Todos proceden del número uno y cuanto más se alejan de él, más se hunden en la materia, en el mundo. El número tuvo importancia en la doctrina de Pitágoras y también en la de Platón. Algo similar a una filosofía de los números fue desarrollada por los hebreos, gnósticos y cabalistas, llegando hasta la alquimia nociones universales que Jung encontró en Lao-tse. Aparte de los valores esenciales de unidad y multiplicidad, tienen significado general los pares (negativos y pasivos) y los impares (positivos y activos). La masonería, siguiendo esta tradición, le asigna a los números características particulares, algunas que conocen y otras que deben descubrir mediante la "ciencia masónica". Son particularmente importantes el tres, el cinco y el siete.

OUROBORO:
Este símbolo aparece principalmente entre los gnósticos y representa una serpiente o un dragón que se muerde la cola. En el sentido más general significa la circularidad del tiempo y la continuidad de la vida. Mediante estas imágenes el hombre en la antigüedad superaba el "terror a la historia", es decir, la desazón que le provocaba la incertidumbre de una historia lineal, con hechos únicos e irrepetibles y por lo tanto de consecuencias imposibles de prever. La serpiente o el dragón representan en muchas culturas (Egipto, Babilonia) el caos primigenio, lo indiferenciado. Ouroboro señala la idea de una naturaleza capaz de renovarse a sí misma, cíclica y constantemente. Con estos significados es tomado por la masonería que lo asocia además a la figura geométrica del círculo, particularmente importante en su simbología.

PALMA:
En Oriente Medio la palmera se equiparaba al Árbol de la Vida y su simbología y la de sus hojas fue muy rica. En Egipto era símbolo de la fecundidad; para el judaísmo representaba a Judea y para el cristianismo, la entrada de Cristo en Jerusalén. Para los griegos y romanos simbolizaba la victoria, especialmente la obtenida mediante las armas. En los misterios de Oriente una corona de palmas adornaba la cabeza de los iniciados. Para los masones representa la victoria que se consigue mediante las virtudes y los méritos y decora varios monumentos.

PAPIRO:
En la masonería representa la gestación del mundo, significación tomada probablemente de los misterios de Oriente. Utilizan su diseño para ornamentar columnas en los templos y bóvedas. En tanto soporte de escritura, su simbolismo se asemeja al del libro.

PIEDRA:
La piedra es el símbolo del ser, de la cohesión y conformidad consigo mismo. Su dureza y duración impresionaron a los hombres desde siempre, quienes vieron el la piedra lo contrario de lo biológico, sometido a las leyes del cambio, la decrepitud y la muerte, pero también lo contrario al polvo y la arena, aspectos de la disgregación y de la multiplicidad. Es así que para la alquimia la piedra filosofal representa la unidad de contrarios, según Jung, la integración del yo conciente con el inconsciente. Para la masonería representa"... "todas las obras morales y todos los materiales de la inteligencia empleados en el fin masónico"... Los masones utilizan además las alegorías de la piedra bruta o tosca, que representa a los profanos y aprendices que debe ser transformada en piedra cúbica, símbolo del grado de maestro, por medio de los conocimientos masónicos. Esta piedra cúbica está representada en las bóvedas masonas por una especie de pequeño obelisco de no más de un metro de altura que se coloca cerca de la puerta de acceso.

PISO AJEDREZADO:
Compuesto alternativamente por baldosas blancas y negras representa, en una tumba, el grado de compañero masón. Es otro símbolo de la cosmovisión dualista de la masonería (bien-mal; espíritu-materia; luz-oscuridad, etc.). Dentro de una logia representa la armonía que reina en la Orden a pesar de las diferencias políticas, sociales o religiosas de sus miembros.

PUERTA:
Representa el umbral, el tránsito de un estado a otro o de un espacio profano a uno sagrado. Las puertas falsas en algunas bóvedas como la Guerrico remiten a la tradición egipcia en que el alma del muerto abandonaba por la noche el cuerpo en forma de pájaro y era libre de vagar por el mundo.[30]

QUERUBÍN:
Los cherub o kirubi que se levantan en las puertas y palacios asirios eran imágenes de genios que los sacerdotes colocaban para proteger el umbral. Los cherub egipcios era una figura con muchas alas y recubierto de ojos, tal vez acentuando su carácter de vigilante. A partir del Antiguo Testamento comienzan a ser servidores de Dios y San Máximo, en sus Scholia del S IV, donde establece nueve categorías de ángeles, los ubica entre los más importantes. En la masonería se designan así los miembros que corresponden al grado 28 del Rito Escocés Antiguo y Aceptado.

ROBLE:
En la historia religiosa de la raza indoeuropea el culto a los árboles ha desempeñado un importante papel. El roble en las tradiciones germánicas estaba consagrado al dios del trueno. Para la masonería representa la fuerza y la sabiduría, significados adoptados de la mitología celta.
acacia
ROMBO:
Según Hentze, citado por M.Eliade, el rombo es el emblema del órgano sexual femenino. Se lo asocia también a la alegoría del ingreso al mundo subterráneo y estos sentidos no están reñidos. En muchos rituales de iniciación para poder "renacer" simbólicamente hay que volver al útero de la Madre Tierra instalando al profano en una caverna o un pozo. En la doctrina masónica, la muerte significa el regreso a la Madre Tierra. El grado de Maestro Masón tiene como uno de sus símbolos un piso ajedrezado de rombos blancos y negros.

ROSA:
Es el símbolo de la finalidad, del logro absoluto y de la perfección, por eso puede tener todas las identificaciones que coinciden con ese significado: centro místico, corazón, mujer amada. Simbolismos más precisos derivan de su color o del número de sus pétalos. Los masones la consideran símbolo de la discreción, de la inocencia y de la virtud. Les recuerda, también, los goces y las penas de la vida y su breve duración. Cumple un importante papel especialmente en los grados de origen místico hermético, como el de la Rosa Cruz. Es también símbolo de unión.

SIETE:
En la doctrina masónica representa la unión del ternario y del cuaternario, del triángulo y del cuadrado y también de la divinidad y la Tierra o del principio activo y del pasivo. Simboliza el ciclo, el período, el orden completo.

SOL:
Para muchos pueblos de la historia el culto solar ha sido dominante y el Sol surge como hijo y sucesor directo del dios del cielo. También se lo identifica con el ojo del dios y hereda uno de los atributos más importantes y morales de ese dios: todo lo ve y en consecuencia todo lo sabe. Por ese carácter filial, el Sol en muchas religiones queda asimilado al héroe civilizador. Ese es el núcleo del simbolismo solar; una fuerza heroica y generosa, creadora y dirigente. La imaginación primitiva lo relacionó con la Luna del mismo modo que al Cielo con la Tierra. El Sol, al igual que el Cielo es el símbolo del principio masculino, activo y espiritual; en tanto que la Luna y la Tierra lo son del principio femenino, pasivo y material. Una imagen es importante en los cultos solares y es la del ocaso, la del Sol desapareciendo en el horizonte y que fue interpretada como su viaje por el mundo subterráneo y su posterior "renacimiento" durante el amanecer, representación del Sol venciendo a la muerte. En el Rigveda, recuerda Eliade, el Sol es ambivalente; por un lado es "resplandeciente" y por el otro "negro" o invisible. La alquimia recoge esta imagen del sol niger para simbolizar la "primera materia", el inconsciente en su estado inferior y no elaborado. El Sol se halla en el nadir y con esfuerzo y sufrimiento debe ascender hasta el cenit. Este ascenso es simbolizado por la transmutación en oro de la primera materia. En los templos masónicos el sol, junto a la luna y las estrellas decoran el techo en el Oriente de la logia, junto al sitial del Venerable Maestro, simbolizando el lugar de donde proviene todo el conocimiento.

TIJERAS:
Símbolo de la conjunción al igual que la cruz, pero también atributo de las Parcas (Cloto, Láquesis y Átropos), deidades romanas que hilaban, devanaban y cortaban respectivamente el hilo de la vida de los mortales. Con este último sentido está presente en la funeraria masónica.

TRAPECIO:
Esta forma geométrica se vincula a la cabeza del buey y al hacha primitiva de piedra, asumiendo todos sus contenidos simbólicos. Representa lo irregular, ya que por analogía, las figuras geométricas expresan ideas de máxima a mínima perfección según su mayor o menor regularidad. También se puede ver en el trapecio un triángulo inconcluso, ya sea que se encuentre en evolución o que su desarrollo hay sido detenido. Con su lado más corto hacia arriba es el símbolo del aire y hacia abajo de la tierra como cuarto elemento.

TRES:
Siendo el uno el símbolo del ser, el principio activo que se fragmenta para originar la multiplicidad, el centro que se identifica con la potencia suprema y el dos el símbolo de la diversidad, de la oposición, de la inmovilidad momentánea cuando dos fuerzas son iguales; el tres representa la síntesis, la resolución del conflicto planteado por la dualidad. Es una manifestación del númen para la mayoría de las religiones. La masonería lo considera el símbolo de la armonía perfecta y de diferentes formas de hemiciclo: nacimiento-apogeo-muerte; pasado-presente-futuro; mente-cuerpo-alma. Hay tres columnas alegóricas en la masonería: sabiduría, fuerza y belleza, tres ideas en su divisa: libertad, igualdad y fraternidad, tres grados simbólicos: aprendiz, compañero y maestro. Esta alegoría se repite en los tres escalones que hay que subir para llegar al sitial del Venerable o en las o para acceder a la entrada de las bóvedas, o en los tres puntos en forma de triángulo equilátero que utilizan en su escritura.
TRIÁNGULO: Ver DELTA MASÓNICO.

VASO, COPA O CUENCO:
Al tratarse de recipientes son símbolos del receptivo dominio femenino. La copa es el continente por excelencia, en cierto modo materialización de la envoltura del centro místico. Un importante significado secundario se agrega al anterior a causa del carácter líquido (lo informal, el mundo de las posibilidades, de lo aún increado) del contenido de los vasos, copas o cálices. El vaso es un instrumento ritual y un símbolo importante para la masonería que lo vincula con dos tradiciones míticas: por un lado los misterios egipcios, en cuyas ceremonias se utilizaban vasos alegóricos para rituales de purificación; y a la alquimia, donde los vasos herméticos se usaban en las operaciones de transmutación. El vaso sagrado es aquel sobre el que prestan el primer juramento los candidatos durante las pruebas de iniciación en los misterios de la francmasonería.