lunes, 27 de abril de 2015

Trabajar la perfección o como hacer camino al andar


Trabajar la perfección o como hacer camino al andar

No quiero pecar de pedantería, pero estoy convencido de alcanzar la perfección, no en todo, sólo en algunas cosas que me he propuesto y no todas a la vez, cada una a su tiempo, esto dependerá del grado de dificultad con que me encuentre en su realización.

En el caso de la masonería, que es el caso que nos ocupa, para llegar a ser un perfecto masón encuentro dos dificultades principalmente, una saber qué es ser un perfecto masón, y la otra es saber cuál es el método adecuado para ello. De la primera no me ocupare de momento pues tiene mucha dificultad y pienso que hasta es posible que no convenga a este y a otros muchos grados, pues aun llegando a 33 no sepamos bien qué es eso de la perfección, así que estando tan lejos del 33 no creo llegar a ese conocimiento.

Vamos a la segunda parte, la cuestión es sencilla, es un tema casi de sentido común, aplico este sentido, en el caso de tenerlo, y me digo, si en un año se caminando por el sendero de la masonería avanzo una determinada cantidad, en dos años tanta, en tres tanta …y siguiendo con esta progresión y aplicando algún coeficiente corrector sobre el tema, como sería el aumento de dificultad, según se avanza, tiempo de dedicación y capacidad personal, podría decir sin temor a equivocarme, con un margen de error de más menos 25 años, que la perfección la alcanzaré cuando cumpla 215 años, me refiero a una perfección no conocida, a una perfección de interpretación de manual, no a esa perfección utópica a la que me refería antes. Se que algunos de vosotros o vosotras pensareis que soy algo optimista, ya os digo que no, que el cálculo es correcto.

Deduzco por vuestras caras que no tomáis esto en serio, que pensáis que esto es una “angelada” que es como llamaba mi madre a mis comentarios en casa, durante las comidas, sobre la inexistencia de dioses, que decía a sus nietas y nietos “no hagáis caso de esas tonterías, son angeladas” lo que llamamos una boutade. Pero este asunto es serio, no el de los dioses, el de la masonería y el camino de perfección (no confundir con el libro de Teresa de Jesús) es un trabajo muy interesante y os invito a todas y todos a ver el camino recorrido, el que falta y el tiempo que nos llevaría a cada uno.

Yo voy hablar de mi camino, que es como sigue: entre en masonería sin tener ni idea de lo que es rito y simbolismo, es más tales conceptos para mi eran parte de lo que yo consideraba poco o nada serio, cuando entre y oí aquello de que aquí todo es símbolo, me dije ya estamos Ángel otra vez te metes donde no debes, yo que me consideraba hijo putativo de la razón, al poco tiempo empece a conocer la piedra y me voy dando cuenta que la razón no es todo en el hacer humano, que no soy siquiera piedra bruta que soy canto del camino, pedrusco que dificulta el caminar de los romeros, que no estoy preparado para la construcción del edificio de la humanidad, luego conozco la herramientas, se que no basta pensar que hay que hacer y hacer con inteligencia, con maña…, luego las columnas, la fuerza, la belleza, la sabiduría.. como no emplear la fuerza con inteligencia y construir con belleza. Luego los números, el uno , el tres, bueno esto espero enterarme antes de cumplir los doscientos quince años.

Y qué decir del rito, cómo explicar lo del mandil, las vueltas al taller en dirección de las agujas del reloj, las cosas que decimos, ponerse al orden, encendido de velas, etc., todo tradiciones que se incorporan según los diferentes ritos, pero que se incorporaron por algo, fundamentalmente para, al igual que los símbolos, decir sin tener que explicar cada vez y así entrar en el entendimiento de nuestro colectivo y alejarnos del mundo profano, pero si encontramos algo mejor para el rito o el símbolo pues lo cambiamos, quizás tengamos que modernizar cosas, ponernos más al día, no sé, ya veremos, eso depende de nuestra voluntad y nuestro entendimiento.

En fin, como vemos no es poco el trabajo que tenemos ni mucho el tiempo de que disponemos para conseguir ser perfectos masones, para construir un mundo mejor, más justo, más igualitario.

Y esto y otras pocas cosa aprendí hasta el momento y con ellas hice el cálculo del tiempo en que llegare a ser un perfecto masón y en ese camino andamos.

Angel

R.·.L.·. Progreso nº 1850