martes, 23 de junio de 2015

Gran Logia Femenina de Chile - Fraternal Saludos desde New York



ORÍGENES Y PROYECCIÓN

La creación de la Gran Logia Femenina de Chile es un hecho relativamente nuevo y su origen está relacionado con la fundación en 1970 de la primera Logia Femenina, Araucaria Nº 3.

A mediados del siglo XX mujeres cercanas a la masonería tenían la aspiración de convertirse en masonas iniciadas y de constituir logias femeninas autónomas. Después de realizar varias gestiones ante autoridades masónicas nacionales que no prosperaron, favoreció esta causa la llegada a Chile de la Q.H. María de Letre, quien era Delegada del Rito Nacional Mexicano para Sudamérica, tenía gran experiencia en la creación de logias y ofreció el apoyo del Gran Oriente de México para la formación de una Logia Femenina en Santiago. El esfuerzo que hicieron para concretar esta obra Hermanas pioneras, como Lucy Cáceres de Seguel y Teny Rojas de Valencia , culminó el 11 de enero de 1970 con el Levantamiento de Columnas de la Primera Logia Femenina chilena, Araucaria Nº 3, que junto a tres Logias de varones constituyeron la Gran Logia Metropolitana, adscrita al Benemérito Rito Nacional Mexicano.

La crisis económica que aquejaba en esos años al país, también afectó a la Gran Logia Metropolitana, la que debió abatir Columnas. Las mujeres ya iniciada no renunciaron a su proyecto masónico y continuaron trabajando con gran esfuerzo, logrando en el año 1982 restablecer la R:.L:. Araucaria, ahora con el Nº 1, que en1983 dio origen a la R:.L:. Acacia Nº 2 y al Triángulo Armonía en el Valle de Aconcagua.

Esto permitió solicitar al Gran Oriente de México la regularidad para crear la Gran Logia Femenina de Chile, la que se estableció en mayo de 1983 con dos Logias y un Triángulo.

El hecho de que un grupo de visionarias conquistara un espacio, antes vedado para la mujer, ha permitido la participación femenina en la construcción del mundo ideal al que propende la masonería y ha abierto una instancia de desarrollo donde la mujer encuentra respuesta a sus inquietudes trascendentes.

A partir de 1983 el crecimiento de la masonería femenina en Chile ha sido progresivo, actualmente la Gran Logia Femenina trabaja con 24 Logias y seis Comités distribuidos a lo largo de Chile.

Asimismo, en los últimos años, la Gran Logia Femenina de Chile se ha constituido en un ente multiplicador de la masonería femenina en América Latina, ya que ha contribuido a formar e instalar la Gran Logia Femenina de Argentina, la Gran Logia Femenina de Uruguay, la Gran Logia Femenina de Bolivia y recientemente dos Logias en la República de Cuba, una en la República de Panamá y una en la República de Perú.

Desde su instalación, la Gran Logia Femenina de Chile ha crecido a un ritmo constante, cumpliendo con la misión que se propusiera hace veintinueve años al plantar la primera Araucaria simbólica: contribuir al crecimiento personal, intelectual y espiritual de la mujer latinoamericana.

DECLARACIÓN DE PRINCIPIOS

La Gran Logia Femenina de Chile es una institución iniciática esencialmente humanista, filosófica y filantrópica, cuyo objetivo es lograr el perfeccionamiento de las mujeres que la conforman y a través de ellas el de la Humanidad.

Sustenta los postulados de Libertad, Igualdad y Fraternidad

Considera el trabajo como un derecho y un deber del ser humano y el medio más eficaz para el desenvolvimiento de su personalidad, contribuyendo con ello al progreso universal.

La Gran logia Femenina de Chile elige a sus miem-bros entre mujeres de espíritu libre sin distinciones sociales, credo ni razas.

Proclama al Gran Arquitecto del Universo como principio generador y como símbolo de su superior aspiración y construcción ética.



¿POR QUÉ UNA MASONERÍA FEMENINA?

No debiera sorprender, que las mujeres de orientación laica, se hayan sentido motivadas por adoptar el sistema docente de la masonería como instancia para su desarrollo moral y espiritual, aspecto de la personalidad un tanto postergado en la evolución de la mujer.

Las normas societales imperantes durante siglos han sido un freno importante en la conquista de la libertad de conciencia, situación que ha afectado especialmente a la mujer, cuyo espacio estuvo restringido a los requerimientos del hogar.

La Iniciación femenina en la Masonería es el fruto de un largo proceso de emancipación, tanto de las limitaciones impuestas al desarrollo de su inteligencia y potencialidades como a la liberación de su espíritu de las verdades dogmáticas.


La masonería que representa un importante aporte de valores éticos y humanistas, enriquecido por su método docente; que privilegia la búsqueda individual de las verdades trascendentes y de la convivencia fraterna, puede ser un espacio importante, donde la mujer laica de hoy, requerida por el nuevo paradigma social, se afirme y fortalezca conservando la identidad femenina que le es propia.

La confrontación íntima propia del trabajo masónico, facilita el crecimiento personal y la toma de conciencia de quienes somos como mujeres y como grupo genérico. Nos proporciona además, herramientas para percibirnos y comprendernos en forma más realista y consecuente, facilitando así, el cambio de patrones de conductas automáticas marcados por la tradición y los hábitos para aprender otras que respondan mejor a las realidades personales y culturales actuales, tanto en el ámbito familiar, como en el del trabajo y la sociedad.

A su vez, la mujer con su participación potencia a la masonería convirtiéndola en realmente Universal, ya que no podía serlo mientras la mitad del conglomerado humano no tuviera la posibilidad de practicar sus postulados. Universalidad que se relaciona con el valor de la Igualdad, porque todos los seres humanos tienen el mismo derecho a desarrollar sus capacidades: y también con el valor de la Fraternidad, en el reconocimiento de lo humano que nos hermana

Por lo tanto, los ideales de LIBERTAD, IGUALDAD y FRATERNIDAD, pilares fundamentales de la construcción masónica, se visualizan más alcanzables en un mundo en que hombres y mujeres están comprometidos con ellos.

Podemos decir entonces como lo manifestó una Ex Gran Maestra de la Gran Logia Femenina de Francia que:”Hombres y mujeres ya no están en oposición sino en reunión de humanidad