viernes, 31 de julio de 2015

La Masoneria Universal

LA MASONERÍA UNIVERSAL.

Todos sabemos, porque mucho se ha hablado y debatido, que la masonería universal se encuentra en un fuerte proceso de cambio.

En alguna oportunidad se a dicho que ese proceso es similar al ocurrido a principios del siglo XVIII. En aquel momento había una masonería que estaba declinando lentamente, pues la época le estaba pasando por arriba y ella tenía enormes dificultades de adaptación. Y la época hizo surgir una nueva masonería que ya anidaba en la antigua entre los “masones aceptados”, donde debemos recordar en particular a Elias Ashmole en la ultima mitad del siglo XVII.

Hoy tenemos una masonería que, si bien aun es hegemónica, y que intenta también adaptarse al nuevo mundo, viene sin embargo declinando encerrada en viejos moldes que le cuesta romper.

Algunos de esos moldes son:

•la negativa a considerar a la mujer como válida para la iniciación masónica;
• la prohibición de debatir de religión y de política;
• la necesidad de la creencia en un principio creador, en la inmortalidad del alma y muchas veces en un dios;
• el trabajar en presencia de un libro sagrado;
• la negación de la condición masónica de aquellos que no practican este modelo;
• un excesivo encierro en unas concepciones espiritualistas y herméticas con pocos nexos con la comunidad;
• en otros casos, una excesiva politización;
• en otros casos, aun, una excesiva inclinación sobre la beneficencia o la obra filantrópica.
• Y, en otros casos todavía, una política de encierro al interior de los Templos, como huyendo de las inclemencias de un mundo y un tiempo que no comprendemos en todos sus parámetros.

Y algo que encima al conjunto, que es la no aceptación de la pluralidad masónica, es decir, la no aceptación de la existencia de múltiples maneras de vivir la masonería, la mayoría de ellas válidas siempre y cuando mantengan un nexo con la tradición iniciática propiamente masónica, y sean épicamente aceptables.

En esto al mismo tiempo, hay que ser cuidadoso: no todo lo que por ahí anda y se dice masónico resiste un análisis mínimo.

En el mundo, y en nuestro continente en particular, las potencias masónicas se vinculan entre ellas desde tres tipos de prácticas diferentes: una es la existencia de potencias que se vinculan a nivel individual, bilateral, con pactos o tratados o simplemente amistad.

Otras que prefieren vincularse a foros masónicos, que implican compromisos mínimos, o pocas obligaciones.

OTRO PROPÓSITO DE LA MASONERÍA

“Es trabajar respetando sus antiguas tradiciones, contribuyendo con nuevos ideales de servicio a la humanidad, protegiendo el patrimonio ecológico, y correspondientemente, de nuestro sistema planetario.

Pretende alcanzar sus metas a través de la difusión de sus ideales, la prédica a través del ejemplo, y la acción positiva de sus miembros sobre la sociedad, difundiendo el conocimiento y el espíritu científico y luchando contra la ignorancia.

Reconoce y proclama en su totalidad, la DECLARACIÓN UNIVERSAL DE DERECHOS DEL HOMBRE, aprobada por las Naciones Unidas en París, el 10 de diciembre de 1948, y trabaja por favorecer el establecimiento de un ORDEN SOCIAL que garantice tales derechos.

Sostiene que el Estado de Derecho y el Régimen Democrático de gobierno es el que mejor cristaliza la voluntad popular, y aspira a impedir los privilegios, la explotación del hombre por el hombre y la de los pueblos débiles por los pueblos fuertes.

Como toda asociación que aspira a realizar sus fines dentro de la comunidad humana, nada de los que sucede en la sociedad le es ajeno, y no fomenta la neutralidad de sus miembros en ninguno de los temas que atañen a la misma. No es órgano de ningún partido político, agrupación social o centro de poder, pero agrupa en su seno a hombres y mujeres de diferentes posiciones personales metafísicas, filosóficas o ideológicas, dispuestas a estudiar e impulsar un Estado laico, a partir de la enseñanza básica, en beneficio de la humanidad y asegurar así la JUSTICIA Y LA PAZ entre los hombres y entre los pueblos, sin distinción alguna de raza, sexo, color, nacionalidad, etc.

Considerando que las ideas metafísicas son del dominio exclusivo de la apreciación individual, la Institución rechaza toda afirmación dogmática, por lo que no prohíbe ni impone a sus miembros ninguna convicción teológica o metafísica.

Proclama los principios de LIBERTAD DEL PENSAMIENTO Y DE CONCIENCIA y se compromete a defender los ideales y las instituciones laicas, expresiones de los principios de la Razón, la Tolerancia y la Fraternidad, que tienen por fin mantener un ambiente de convivencia pacífica, pero que no supone indiferencia ante la diversidad de ideas y creencias, pues la Institución declara que es objetivo fundamental de la misma, la búsqueda de la verdad, para impulsar EL PROGRESO DEL GENERO HUMANO, obstaculizado constantemente por la ambición, la ignorancia y la superstición.