sábado, 30 de abril de 2016

Todos somos eslabones iguales dentro de la cadena fraternal…


Todos somos eslabones iguales dentro de la cadena fraternal…

Por DIEGO SOTOMAYOR

Aug.·. y Resp.·. Log.·. Sim.·. KYBALIÓN 777 N° 166

Describir lo que sentí el día de mi Iniciación de una manera personal, representa un verdadero desafío, pues plasmar en letras un día cargado de saltos emotivos y cascadas de incógnitas que formaron en mi ser una catarata de descubrimientos, no me resulta para nada una tarea fácil.

Buscando asirme de algún tipo de estructura para desarrollar esta Plancha, y aprovechando el carácter libre de la misma, me permito describir algunos pasos de mi iniciación y crear un paralelismo insipiente con los principios del Kybalión. Me animo a este análisis buscando homenajear al nombre de esta Logia que me recibe y como una especie de catarsis paliativa a una gran seducción que produjo en mi persona el vocablo Kybalión, desde la primera vez que lo oí en las palabras de mi querido padrino el Maestro Mason César Arguello, cuando respondió a mi pedido de convertirme en Masón diciéndome: “Ingresaras a Kybalión 777”.

Inmediatamente, inicie una investigación acerca de su significado y me sumergí en el apasionante mundo de las 7 Leyes Herméticas, cuya comprensión tal vez sea un recorrido infinito, pero en mi Iniciación encontré vínculos que creo humildemente, me ayudan a discernir con mayor claridad algunos conceptos que me gustaría compartir con ustedes.

Recuerdo el primer mensaje que recibí informándome que el santo para mi Iniciación era justamente Kybalión, al cual debería responder Hermes Trismegisto,nombre del creador del Libro que me resultaba tan cautivante, en ese momento en mi razonamiento de profano pensé que era una simple casualidad, mas adelante comprendí que nada ocurre al azar según el Sexto principio de Causa y Efecto, que todo sucede según la Ley, y comencé a sospechar que un Karma especial, una fuerza espiritual muy fuerte me traía ante ustedes y eso me producía aun más interrogantes.

El día fijado para mi Iniciación, comenzó con una cita en una esquina en el Centro, donde estuve por horas y para ser sinceros, eso me llego a irritar pero también me obligo a replantear y a vencer vicios que el mundo profano me había inculcado, como son el inmediatismo, el conseguir todo fácilmente, sin pelear y la falta de paciencia. Así comenzaba a comprender el claro mensaje de que me estaba sometiendo a algo nuevo, totalmente diferente. Y sin darme cuenta la masonería comenzaba a moldear mi temple.

Posteriormente, luego de un recorrido en vehículo, me reciben unos encapuchados y me vendan los ojos. Me sientan en un lugar donde pierdo la noción del tiempo, por primera vez en mucho tiempo estoy sin hacer nada, totalmente abstraído del mundo exterior cuyo ritmo vertiginoso me solía atrapar y no me daba tiempo para meditar, y reflexionando, en una profunda introspección, viene a mi mente elPrimer Principio del Mentalismo, y sentí reencontrarme con mi verdadera esencia. Hoy siento pena al recordar lo olvidada que tenía a la parte espiritual de mi ser hasta ese momento.

Seguidamente me conducen al Gabinete de Reflexiones, el mismo simboliza un viaje al centro de la tierra, me indican que escriba un testamento, pues en ese momento yo estaba muriendo y preparándome para una nueva vida, en esa prueba me di cuenta que la iniciación era también una oportunidad para romper con dogmas y lazos del pasado y un sentimiento de reconciliación interior se apodero de mi persona, me hizo sentir en paz conmigo mismo de cara a un nuevo sendero y así me acerque a comprender el Quinto principio del Ritmo donde explica que todo tiene periodos de avances y retrocesos como un péndulo, todo nace para llegar a una cumbre y posteriormente decae y muere, cumpliéndose así el ciclo de la vida en general, y en este caso se cumplía el ciclo de mi vida de profano.

Al rato ingreso por primera vez al Templo, y en la oscuridad luego de preguntas y respuestas, me hacen caminar por mis tres viajes simbólicos, el primero representaba a las pruebas peligrosas de iniciación de sociedades antiguas, el segundo viaje fue acompañado del ruido de espadas que recordaban el uso de las armas al que se veían obligados los defensores de la justicia contra la barbarie, y durante mi tercer viaje sentí el calor del fuego, donde las llamas simbolizan la purificación del Neófito y las pasiones de odio que históricamente han perseguido al Mason. Con esos viajes y sus significados comencé a sentirme aun más orgulloso de haber sido aceptado.

También recuerdo haber realizado un compromiso a ser leal y a servir a los intereses de la Logia. En un momento dado me quitan las vendas y veo hombres apuntando espadas a mi pecho, una voz me explica que no considere eso una amenaza, sino un símbolo de caballerosidad y que las puntas solo buscaban los sentimientos nobles de mi corazón. Inmediatamente recuerdo el Cuarto principio de Polaridad, todo tiene dos polos, los opuestos son idénticos en naturaleza pero diferentes en grado, y en este caso la espada, símbolo histórico de la Guerra y la violencia, me da un ejemplo perfecto de un concepto totalmente opuesto al ser utilizada como símbolo de hidalguía y lealtad.

Acto seguido recibo un Mandil, símbolo del trabajo, suprema condición de todo progreso, también me dan elementos para participar de los Talleres como guantes blancos y una Toga negra. Además de libros, entre ellos un folleto conmemorativo al aniversario de la Logia que nuevamente se refiere a El Kybalión, material que me ayudo a elaborar esta Plancha.

Para terminar la ceremonia, los hermanos abrieron simbólicamente la Cadena de Unión y me aceptaron como un eslabón, hecho que claramente me sugiere elSegundo principio de Correspondencia, pues a pesar de que existen grados masónicos, aun así todos somos eslabones iguales dentro de la cadena fraternal, o sea, como es arriba es abajo y como es abajo es arriba, esto me abrió las puertas para una nueva comprensión del universo mediante un ejemplo claro y sencillo.

Otro punto del que logre percatarme es que cada cierto tiempo se suele cambiar al Venerable Maestro que dirige los Talleres, existe una constante rotación que crea una dinámica interna que hace que todo sea más participativo, evitando personalismos estériles, también existen varios grados a los cuales se puede acceder mediante disciplina y dedicación, y estos puntos definitivamente me hablan del Tercer principio de Vibración, nada esta inmóvil, todo se mueve, todo vibra, por supuesto que este concepto y los demás son muchos más amplios, pero en este caso, me es notable la similitud con el funcionamiento de los Talleres Masónicos.

Al finalizar la Iniciación, todos compartimos una cena donde estaba permitido invitar mujeres, una alegría me invadió al ver entre ellas a mi señora, y fue ahí cuando entendí el concepto del Sétimo Principio de Generación, todo tiene su principio masculino y femenino, pues me di cuenta que una parte importante de la fuerza que necesito para afrontar los desafíos diarios radica en mi pareja y que con ella felizmente me complemento.

Al acercarme a ella le entregue la rosa que me dieron para dar a la mujer amada, y al ver una sonrisa dibujada en su rostro, recordé las sabias palabras que había dedicado a esa flor el Past Venerable Maestro, dijo que la mujer es como una rosa, uno puede tratarla bien y ella nos regalara su belleza y su aroma, en cambio uno puede descuidarla y sufrirá las consecuencias de sus espinas y se marchitara, creo que aparte de las 7 Leyes Herméticas, esa frase también fue una lección muy importante que recibí ese día.

Gracias por haber escuchado mi escrito y les mando un T.•.A.•.F .•.

Es mi palabra.