sábado, 26 de noviembre de 2016

La Muerte Iniciática en Masonería

La Muerte Iniciática en Masonería
ESCRITO POR: KADYR

El ritual de iniciación masónica lleva consigo o bien hace alusión
a una muerte simbólica y a una resurrección. La Masonería no es la
excepción a la regla de otras iniciaciones tribales ya desde la edad
de piedra. En la exaltación al sublime grado de Maestro Masón, el
Masón es levantado de un sarcófago y así regresado a la vida. Pero,
antes el candidato a Masón durante la iniciación es antes
introducido a una cripta mortuoria y sacado da ahí, para recibir la
Gran Luz que le dará una Nueva Vida. Todo esto, se trata de una
muerte sagrada que, a su tiempo, se da un sentido muy real a la
muerte al mundo profano.
La muerte y el regreso a la Vida no sólo enseñan simbólicamente al
aprendiz lo que le pasará, a su tiempo al cuerpo físico, sino que
además le entregan desde ahora, las llaves con las que luego abrirá
las puertas que le situarán frente a la Realidad, de la que este
mundo no es más que una apariencia, o incluso un mal sueño. Estar
consciente de la muerte nos protegerá contra la angustia constante, y
viviremos despreocupados de lo que le pasará a nuestro cuerpo mortal.
La iniciación masónica es una reprogramación, que consiste en
descifrarnos a nosotros mismos ante el enigma de la Vida y la
Muerte, la muerte física es inminente, pero poseemos la capacidad de
fabricarnos una Alma Inmortal a través de nuestra Vida Masónica. Y la
muerte de nuestro cuerpo se convertiría en el clímax del ritual
masónico cuando menos aquí en esta tierra, nuestra propia muerte
carnal se convertiría en el rito de paso hacia una forma superior de
vida.
Nuestra Alma posteriormente pasará por otras insospechadas etapas,
que ocurrirán a través de millones de años , y esta etapa terrestre
no es más y que el primer peldaño de una escalera infinita hacia el
Absoluto. Y si no subimos peldaño a peldaño, se corre el riesgo de
rodar hacia abajo por todos los abismos. Y de esto nos da cuenta la
Masonería de forma directa o indirecta.
Para utilizar otra terminología podemos decir, que por la muerte
iniciática son abolidas las ataduras a las condiciones mundanas,
liberada nuestra carga histórica y somos programados neurológicamente
a ser más libres, a fin de cuentas, salvados del desgaste inherente
a nuestra egoísta condición profana.