martes, 7 de diciembre de 2010



Rito Inglés estilo Emulación


Orígenes

La historia de los ritos masónicos está naturalmente vinculada a la de la aparición y primeras décadas de la Francmasonería especulativa. Su única fuente es la Gran Bretaña del siglo XVII. Es en Inglaterra, entre 1725 y 1751, donde se reorganizará el viejo patrimonio ritual de la Masonería operativa escocesa para uso de los “especulativos”. Esta reorganización desembocará en el establecimiento de dos grandes familias de rituales masónicos para los grados simbólicos: los “Modernos” y los “Antiguos”. Todos los ritos masónicos practicados en el mundo proceden de una u otra de estas familias –a veces, de ambas, en proporciones variables-, sean cuales sean sus denominaciones, a veces engañosas.

La creación en 1717 de la Primera Gran Logia de Londres y Westminster señala la aparición de la Francmasonería especulativa obediencial. Su magisterio será, sin embargo, cuestionado en 1751 con la aparición de una segunda Gran Logia, que reivindicaba para sí el título de “los Antiguos”. En contraste con su monolitismo a lo largo del siglo XIX, la vida masónica inglesa se caracterizó durante sesenta y dos años –de 1751 a 1813- por una viva oposición entre estas dos Grandes Logias, a su vez desafiadas por otras dos “pequeñas” Grandes Logias durante algunos años. Sin embargo, en 1799, la Francmasonería inglesa estuvo a punto de desaparecer bruscamente. Temiendo que los efectos de la Revolución Francesa alcanzaran a Gran Bretaña, el gobierno intentó en los años 1790 dictar una ley que prohibiera “las sociedades sediciosas e ilegales”, sobre todo las sociedades secretas. La Francmasonería sólo se libró de esta prohibición acentuando su fidelidad a las instituciones –situando a su cabeza a grandes del Reino- y sometiéndose a un proceso de unificación y reorganización. La "Secret and unlawfull societies act”, medida política de control social, estuvo en el origen de la Unión, en 1813, entre la Gran Logia de los Modernos y la Gran Logia de los Antiguos. Sin negar las eventuales repercusiones sociales de la querella entre los “Antiguos” y los “Modernos”, se producen vivas divergencias en torno a la cuestión del ritual masónico. La cuestión del ritual y una síntesis entre el de los “Antiguos” y el de los “Modernos” fue decisiva en la formación de la Gran Logia Unida de Inglaterra.

Para abordar este problema se constituyó una “Logia de Reconciliación”, que elaboró –entre 1814 y 1816- un ritual que reflejara la unión de ambas corrientes. Lo que se llamaría Rito Inglés, es decir ritual de referencia de la Gran Logia Unida de Inglaterra, acababa de nacer. Los especialistas consideran, en general, que dicho ritual toma prestados muchos más usos de los “Antiguos” que de los “Modernos”, estos últimos muy borrosos en el nuevo ritual. ¡Así, paradójicamente, el Rito Francés es hoy día el único representante de la tradición ritual de los “Modernos”, es decir de la Primera Gran Logia! Hay que especificar que la “Logia de Reconciliación” integra también en el nuevo ritual elementos tomados de un best-seller de los años 1780, la obra de William Preston Illustrations of Freemasonry, que contenía numerosas glosas morales sobre los símbolos masónicos. Una vez elaborado el ritual, había que divulgarlo. Siendo los ingleses respetuosos con la interdicción de escribir y publicar rituales, decidieron constituir ciertas logias especiales a las que los hermanos pudieran acudir para ver, practicar, aprender el nuevo ritual. De este modo, fueron especialmente constituidas las logias Stability Lodge of instruction, en 1817, y la l’Emulation Lodge of Improvement en 1823. Dichas logias de instrucción del nuevo ritual contaban, cada una, con antiguos miembros de la Logia de Reconciliación. Se suponía que iban a enseñar el nuevo ritual –al que conviene llamar Rito Inglés-, y es lo que hicieron. Estas Logias de Instrucción desarrollaron, sin embargo, usos específicos en aspectos secundarios, acaso menores. Por eso, el Rito Inglés conoce diversos working, expresión cuya mejor traducción sería, probablemente, estilo. Las diferencias entre los working (algunas formulaciones diferentes, variantes en la forma de hacer el signo…). Stability, Emulation, Universal, West End, Taylor´s, Oxonian,… son mínimas, comparadas con las que distinguen, en la tradición masónica francesa, al Rito Francés, Rito Escocés Antiguo y Aceptado o Rito Escocés Rectificado. A raíz de la expansión británica, el Rito Inglés conoció gran difusión a través del mundo, queriendo los azares de la historia que fuera sobre todo la variante Emulación la que se implantara oversea. Hasta tal punto que, para muchos masones que no nacieron británicos, el Rito Inglés estilo Emulación llegaría a ser simplemente el Rito Emulación.
Estilo Emulación o no, el Rito Inglés se encuentra marcado por el contexto religioso inglés y por el espíritu que quiso darle el Duque de Sussex (primer Gran Maestro, en 1813, de la Gran Logia Unida de Inglaterra y una de las personalidades más importantes de la historia masónica inglesa). Como todos los rituales del siglo XVIII y de principios del XIX, el Rito Inglés propone claramente una perspectiva metafísica teísta. Albergando Inglaterra varias decenas de confesiones o iglesias, que profesan las más diversas ideas en materia de cristianismo, jamás tuvo problemas clericales y la dimensión religiosa jamás apareció como impedimento para la libertad de conciencia, con la que los británicos están muy comprometidos, como atestigua su tradición jurídica. Debe recordarse también que, por petición expresa del Duque de Sussex –cuyos sentimientos pro semitas eran bien conocidos-, todos los elementos simbólicos que hacían más o menos referencia al cristianismo fueron suprimidos de los rituales por la Logia de Reconciliación. ¡Paradójicamente hasta 1848, el Rito Inglés es, en cierto modo, más laico que el Rito Francés! Fijado en el primer cuarto del siglo XIX, el Rito Inglés se mantuvo prácticamente como se conoce hoy. También hay que subrayar que los ingleses nunca fueron muy exigentes con las reales creencias teístas de sus adeptos. Así, la Francmasonería y el Rito Inglés –especialmente, en su versión Emulación- acompañaron la expansión colonial británica. La Gran Logia Unida de Inglaterra contó con numerosos hermanos hinduistas, budistas o confucionistas, cuyas creencias en un Dios personal y en su voluntad revelada son, por lo menos, discutibles.

Los grados complementarios
Grados laterales (“side-degrees”): la Marca y el Nauta del Arca Real

La Gran Logia Unida de Inglaterra no reconocía altos grados, pero fuera de los tres grados de la masonería azul este sistema de trabajo se prolonga en los grados laterales, llamados side-degrees, que no confieren a sus miembros ninguna prerrogativa especial en logia azul. Hay una masonería de Marca, que se confiere a maestros masones. Sus logias se encuentran bajo la jurisdicción de la Gran Logia de Marca, fundada en 1856 en Inglaterra. Este grado, que tiene, sin lugar a dudas, origen operativo en relación con los talladores de piedra, permite al maestro masón profundizar en el manejo de sus herramientas, encontrar su lugar en la obra, proponiendo y haciendo registrar una marca personal del oficio. Existe también el grado de Nauta del Arca Real (Ark Mariner), que hace referencia a la construcción del arca de Noé, al que consideran primer constructor de la humanidad.

El Arco Real
Otro complemento al grado de Maestro es el Arco Real y trabaja en Capítulos. Al contrario que la Marca, se considera grado de finalización y de perfección del grado de Maestro. En efecto, en 1813 el Acta de Unión de los Antiguos y los Modernos precisa que “la pura y antigua masonería consiste en tres grados y ninguno más, incluyendo el Arco Real (el Santo Arco Real)”. Cada Capítulo es presidido por tres oficiales principales, que forman un colegio jerarquizado. Cada uno de estos tres oficiales directores es investido simbólicamente de tres funciones: regia, profética y sacerdotal, representando a los tres personajes bíblicos relacionados con la construcción del templo de Jerusalén tras el exilio de Babilonia. La necesidad de haber sido venerable instalado para acceder al Arco Real es una regla de la Gran Logia de los Antiguos, jamás practicada por los Modernos. En Inglaterra, desde 1823, no es obligatorio haber sido maestro instalado para acceder a este grado, salvo para convertirse en oficial principal de un Capítulo.

El Rito Inglés estilo Emulación en el Gran Oriente de Francia

Fue impulsado en el siglo XIX por nuestro hermano Germain Haquet. Nuevamente se volvió a practicar en nuestra Obediencia a partir de 2002. El 6 de septiembre de ese año, el Convent del GODF ratificó el protocolo de acuerdo entre el GODF y el Supremo Gran Capítulo de la Antigua Masonería de York y del Arco Real del GODF. Así, los hermanos del GODF que practican el Rito Inglés estilo Emulación pueden proseguir su proceso personal en el seno de las Logias de la Marca y del Capítulo del Arco Real.
Especificidad y características del Rito Inglés estilo Emulación
El ritual debe saberse de memoria. Este sistema de trabajo entiende que la práctica y la comprensión del ritual constituyen la base del proceso de transformación personal y de asimilación del masón. El masón ideal –aseguran- se identifica con el ritual.

No se presentan trabajos o planchas durante la Tenida, sino fuera de ella o –excepcionalmente- suspendiendo los trabajos en Logia para dar lugar a lectura y debate.

Por Than - Publicado en: Rito - Comunidad: Masonería regular adogmática


Entrevista a Javier Otaola

FÉNIX entrevistó al I:.P:.H:. Javier Otaola – Pensamiento liberal y adogmático de la Masonería de lengua hispana

FENIX tuvo oportunidad gracias a la cortesía de nuestro dilecto H:. Ángel Gigante entrevistar al I:.P:.H:. Javier Otaola, 33◦, fue una extensa pero académica conversación masónica donde nuestro ilustre entrevistado explica detalladamente su visión de nuestra augusta orden de manera franca. Javier Otaola, el masón muestra en cada respuesta a FENIX su pasión analítica dibujando con presión maestra la bitácora que deberá seguir la masonería liberal y adogmàtica de lengua hispana. FENIX, ha escuchado al maestro y hoy compartimos para todos los hermanos esparcidos sus palabras. Queremos reiterar que el I:.P:.H:. Javier Otaola, es un excelente profesional y masón, con cualidades y calidades morales y éticas reconocidas en casi toda España. FENIX se ha sentido sumamente honrado en poder lograr esta entrevista.


«Yo creía que la masonería era una especie de ateneo librepensador donde la gente se reunía para discutir con una serie de solemnidades, pero luego descubrí que tenía mayor calado, que era una invitación a una reflexión filosófica profunda y a unas relaciones fraternales muy intensas, y eso me fue enganchando. De hecho, en el rito de iniciación me llevé una sorpresa de la que todavía no me he repuesto. Pensé: Cómo es posible que esta gente tan seria se ponga esa ropa y haga estas cosas, pero luego comprendes que el rito y la parafernalia son elementos simbólicos cargados de sentido. Que el factor sorpresa es necesario, porque donde no hay sorpresa, ruptura de lo conocido, no puede haber salto ni esclarecimiento». Javier Otaola

Extracto de XLSemanal Núm. 994

Entrevista

1.-. ¿Cuántos años en la fraternidad?

Me inicié en Masonería en 1981, en Bilbao en el triángulo Tolerancia. El próximo año 2011 haré treinta años de masonería.

2. ¿A qué hermano/a recuerda durante estos años y que haya sido ejemplo de fraternidad, igualdad y libertad de conciencia que lo ha marcado?

Recuerdo a muchos, la mayor parte de ellos anónimos, aunque algunos famosos como Daniel Beresniak, cuya obra me ha influido claramente, o a José Luis Cobos, cuyo trato personal y pensamiento masónico han sido para mí iluminadores; puedo distinguir además a un grupo de hermanos y hermanas diversos y contradictorios, que felizmente he conocido y a los que me une una especial relación de afecto y amistad y cuya sola existencia me enriquece como ser humano: Fernando, Iván Michel, Ascensión, José Antonio, Alfredo, Pedro, Juan, Valentín, Nacho, Luis, Ilia, Amando, Joan Francesc, Roger, Begoña, Alfonso, Francesc, Alain, Susana, Jesús Mari, Ema, Ana, Brenno, Bernadetta,…

3. De los varios libros y trabajos masónicos desarrollados durante tu vida en la Orden cual crees que tiene más significación en tu vida masónica.

Mi obra personal, mi reflexión sobre la masonería se ha acumulado en las varias ediciones de mi libro La Metáfora masónica. Razón y Sentido. En este libro pretendo demostrar cómo la reflexión masónica, que de una manera no académica sino personal e intuitiva hacemos en las logias tiene su correspondencia con las grandes corrientes de pensamiento filosófico que se construyen en la Academia: existencialismo, raciovitalismo, hermenéutica…y que podemos enriquecer nuestro trabajo en logia leyendo a autores como Pico de la Mirándola, Montaigne, Heidegger, Ortega y Gasset, Fernando Savater , Salvador Pániker o Andrés Ortiz-Osés.

Sin embargo creo que otro libro, realizado en colaboración, tiene un gran valor como “espejo” de lo que la masonería española es, hoy en día, en el modo de ser de sus miembros; el libro que he escrito en colaboración con el hermano Valentín Díaz, que fue corresponsal internacional de TVE durante muchos años: La masonería en persona(s).  Es un libro que permite un acercamiento a la masonería de una manera distinta, más empírica, a través de las vidas y las peripecias personales de un grupo de hombres y mujeres de hoy.

4. ¿Cómo podemos ver la masonería hoy en el siglo XXI y cuanto podría cambiar en el futuro? 

La masonería realmente existente es una realidad variada, diversa y en gran medida contradictoria dependiendo del continente, el país, o el rito que practique. Más que de masonería debiéramos hablar de masonerías. Es muy difícil dar una visión panorámica y unitaria de un fenómeno tan plural. En mi blog procuro señalar y en la medida de mis posibilidades comentar algunos datos, noticias, libros y realidades de la masonería que merecen mi mayor aprecio o al menos mi interés, pero es muy difícil para una persona particular y con sus solos medios tener un conocimiento razonable de la multitud de aspectos y novedades que afectan a la masonería en todo el mundo.

La masonería ha de reinterpretarse constantemente pero manteniendo al mismo tiempo aquello que le es esencial: su método de reflexión colectiva, y su lenguaje simbólico, sus formas iniciáticas que buscan despertar en cada ser humano, varón o mujer, la conciencia de su propia originalidad y le empujan a descubrir y realizar la mejor versión de sí mismo.

5. ¿Cuál es tu criterio de las organizaciones masónicas supranacionales como CLIPSAS y las que se están dando en Europa y en otras continentes actualmente?

En el seno de la masonería liberal es muy importante el papel que juegan las organizaciones masónicas internacionales porque son esas organizaciones las que de una manera multilateral materializan la universalidad de la cadena de unión y no de manera unilateral como es el caso en la masonería de regularidad inglesa; además se establecen referencias amplias e inclusivas de reconocimiento, que son fundamentales para reconocernos como masones, porque no todo lo que se etiqueta con ese nombre responde siempre y necesariamente a unos mínimos de autenticidad y de razonabilidad masónicas.

De entre todas las organizaciones internacionales para mí la más importante es precisamente CLIPSAS, por su antigüedad, por su vocación global, y por venir indisolublemente unida al denominado Llamamiento de Estrasburgo, que es un documento que puede parangonarse en importancia a las Constituciones de Anderson.

6. ¿Cómo ve a la masonería latinoamericana?

Las masonería latinoamericana tiene todos los rasgos y problemas que tiene el espacio geográfico, cultural y político que podemos llamar Latinoamérica: división regional, potencia demográfica, riqueza cultural y natural, verbo fácil y sociabilidad cálida, geografía dificultosa, debilidad de sus estructuras económicas, corrupción de sus élites y tentaciones populistas, conflicto entre indigenismo y post-modernidad, inestabilidad política, desarrollo económico desigual, grandes injusticias sociales, extremismos ideológicos enfrentados, violencia social y política...todas esas circunstancias, condicionan, pesan sobre, y dividen a la masonería.

En realidad no existe UNA Latinoamérica, existen varias: no es lo mismo Méjico, que Honduras o Panamá , no es lo mismo Brasil que Bolivia, no es lo mismo Chile que Perú o Costa Rica, no es lo mismo Cuba que Argentina...A mi juicio es completamente imposible dar una idea unitaria de Latinoamérica y menos aún de la masonería latinoamericana.

De todas formas, y a pesar de su parcialidad diré una cosa. Sólo conozco la masonería latinoamericana por algunos de sus escritos y publicaciones, mi visión es limitada, pero me atrevo a dar una impresión, a sabiendas de su limitado valor. En general mi impresión es que la masonería en los países latinoamericanos está muy asociada al imaginario político de la Emancipación y eso ha hecho que de una manera natural las Grandes Logias y Grandes Orientes no se entiendan a sí mismos como Sociedades de Pensamiento, no tienen, normalmente, un entendimiento filosófico del método masónico. Las Grandes Logias y Grandes Orientes se entienden más bien como Sociedades patrióticas, o como Ligas políticas -es paradigmático el caso de Méjico y la confusión entre Masonería y Priísmo-; por otro lado, el riesgo contrario es el de la deriva esoterista, mágica e irracionalista, que también es frecuente por ejemplo en Brasil. Esos dos estilos de masonería -politizada por un lado y esoterista por otro- son muy antitéticos del estilo filosófico, racionalista, existencialista, hermenéutico y social más propio de la masonería liberal europea.

Ha sido Gran Maestro de la Gran Logia Simbólica Española 1997-2000 y es Miembro del Supremo Consejo Masónico de España 33º.

Libros
La metáfora masónica. Razón y Sentido. Hiria. 2000.                                               
La laicidad, una estrategia para la libertad. Ed. Bellaterra. 1999                                     
En el umbral de la logia. Colección Tres Puntos. 2003.                                      
Testutxoak.- Hiria 2007                                                                                         
 Ciudadanía e identidad. Ediciones del Laberinto. Madrid, 2007                             
Fragmentos de un discurso masónico. 2009, Editorial masonica.es                             
La masonería en persona(s), 2009 en colaboración con Valentín Díaz. Editorial masonica.es

Novela policíaca
Brocheta de Carne. Hiria. 2003,
As de espadas. Ed. Viamagna, Barcelona, 2009, en la que relata la investigación llevada a cabo por la inspectora de la Ertzaintza, Felicidad Olaizaola.
Fuente: Fénix 

lunes, 6 de diciembre de 2010

 SIMBOLISMO DE LOS TRES GRADOS DE LA MASONERÍA. .                                                                
         
La misión principal de la masonería es enseñar la ley de evolución y corolario, el hombre perfecto. No es posible hallar una verdadera interpretación de la masonería si no se relaciona su sistema, estrechamente con el proceso evolutivo de la humanidad.
Todo en ella gira en torno de un progreso gradual de la oscuridad a la luz y todo lo que la luz trae aparejado. Sus ceremonias se caracterizan por viajes circulares, indicando ciclos evolutivos de oriente a occidente y de occidente a oriente, o sea de la oscuridad a la luz. Tiene una estrella en el oriente simbólico para guíar hacia allí al masón a través de la noche oscura en que camina. Para cada grado simbólico tiene pasos progresivos hacia el oriente de la luz.
La logia, como reproducción simbólica del ser tiene un piso inferior y otro superior, indicando que, en el progreso hacia el oriente se asciende a un plano superior de la vida y de ser. A tal efecto, tiene escalones representativos de sus tres grados simbólicos por los cuales se asciende a ese plano superior. Le presenta al masón, apenas entra al Templo, una piedra bruta y otra pulida y cúbica para indicarle su objetivo de realización.
Nadie dejará de reconocer que la evolución es un proceso universal y natural.
Ninguno de nosotros es un producto acabado. Estamos siempre en proceso de creación o evolución. La historia del hombre ha sido la historia de la búsqueda y del descubrimiento del sendero evolutivo dentro de sí. En todos los tiempos éste ha hollado el sendero, aceptando sus condiciones, soportando sus disciplinas, ha recibido sus salarios y alcanzado sus metas. La existencia de ese camino cuenta con el testimonio de todos los que lo han recorrido conscientemente. Es el sendero hacia la realidad suprema que, en masonería , está representada por el oriente simbólico.
Algunos estamos empeñados en la búsqueda de algo que esperamos alcanzar fuera de nosotros, sin saber que es el sendero dentro de nosotros. Muchos ingresamos en la masonería creyendo que podríamos encontrarlo en ella. Con este enfoque, por lo dicho, nos sentiremos siempre defraudados en la misma.
La masonería muestra, simbólicamente, el drama de la evolución humana. También los pasos mediante los cuales se llega a la meta de perfección del instrumento de manifestación que tiene el ser supremo en nosotros. Muestra el objetivo de realización del individuo; enseña el camino del crecimiento espiritual y las leyes a que obedece este crecimiento. Empero tenemos que recorrerlo palmo a palmo; el progreso depende de nosotros.
Este es un camino de experiencias que nadie puede vivir por nosotros. No tiene atajos, requiere el roce de la vida que ningún libro o maestro puede otorgarnos. La alegoría del Maestro Hiram trata de enseñar esto a los que buscan la realización propia por medio de un acto misterioso o una palabra mágica en vez del esfuerzo individual.
A diferencia de todos los otros seres en el mundo material, el hombre es el único que tiene la capacidad para tomar su evolución en sus propias manos. De ahí su posibilidad de autorrealización. El puede acelerarla o retardarla. Pero sea cual fuere su duración, tiene que pasar, indefectiblemente, por las tres etapas del proceso natural de la síntesis que caracteriza el proceso evolutivo: 1) la siembra de la semilla, 2) su germinación y crecimiento, y finalmente, 3) su fructificación como resultado de la fusión o unión de dos polaridades. Los límites fijan los principios básicos de estos tres grados evolutivos.
Tratándose de una evolución en conciencia, este proceso va encaminado a la adquisición del elemento más valioso y más importante para el hombre y para la masonería: ¡LA LUZ! Aquello que se conoce como la luz de la conciencia, o del conocimiento, es una síntesis emergente de las experiencias vividas.
Tratándose de cualquier tipo de evolución, es indispensable la existencia de grados sucesivos de realización. Efectivamente, en lo que concierne al desarrollo de la luz de la conciencia en los seres humanos, éste consiste en tres etapas, comprendidos en el sistema masónico por sus tres grados simbólicos.
Estos grados corresponden a las mismas tres etapas del proceso evolutivo de la luz de las ideas que viene del razonamiento; a saber: 1) el análisis, 2) la correlación y 3) la deducción o la síntesis. Esta evolución en conciencia comprende, al mismo tiempo, un proceso gradual de integración hasta llegar a la unión con todo.
El primer grado, el de aprendiz, comprende esa etapa de desarrollo de lo que se denomina en sicología conciencia individual. En esta etapa se lleva la integración de la personalidad o el ser inferior. Está bajo la dirección del segundo vigilante, que representa la personalidad. Esta integración tiene por finalidad hacer que la personalidad se vuelva un instrumento equilibrado, coordinado y armónico, de manera que pueda sintonizar y expresar con fidelidad a ese Ser Superior que hay en nosotros.
Esta integración exige disciplina, ejercitar, desarrollar y controlar los tres aspectos (físico, emocional y metal) de nuestra personalidad para lograr un domino completo sobre ellos, de manera que ninguno de los tres predomine, haciéndonos perder el equilibrio.
De ahí que la disciplina sea la principal característica de este grado. Esta etapa evolutiva corresponde, por analogía, a la del análisis de tendencias opuestas y luchas dentro de sí, para coordinarlas e integrarlas gradualmente en un todo armónico que permita la captación y transmisión de la luz superior en nosotros, sin distorsionarla.
El segundo grado, el de compañero, comprende la etapa de correlación. El nombre mismo del grado sugiere compañerismo o correlación. En este grado de desarrollo se trasciende la conciencia individual separatista del primer grado y se desarrolla la conciencia grupal integrando la personalidad con la de los demás hermanos de logia y de otras logias, lo que equivale a una expansión de la conciencia.
El tercer grado, el de maestro, corresponde a la etapa de la deducción o la síntesis y resume los grados anteriores. Está bajo la dirección del Venerable Maestro, que representa el Espíritu o Ser Supremo en nosotros. En esta etapa evolutiva uno se integra con el Todo y adquiere una conciencia universal, la cual está en correspondencia con el carácter universal de la masonería.
Este proceso de integración como se ve, conduce a esferas cada vez más amplias de luz y comprensión, acercando al hombre, gradualmente, a la liberación de las limitaciones que son propias de la oscuridad en que vive; liberación que, para el mundo material, equivale a la muerte, pero que, para el mundo interno del espíritu es la vida.
El proceso de evolución en conciencia lleva gradualmente al reconocimiento de la realidad de nuestra divinidad, y tiende a facilitar la manifestación del Dios inmanente en cada ser, acondicionando la personalidad, que es su instrumento de expresión. Las tres etapas de este proceso son similares a las que condujeron a la trinidad de manifestación del Ser Supremo; unidad, dualidad y nuevamente unidad, lo cual es otra expresión del proceso de la síntesis. Siendo todo un reflejo de la trinidad, de alguna manera debe manifestarse la misma en todo proceso que se lleva a cabo en el universo.
El método para llegar al objetivo de integración que marca cada grado, en lo que respecta al sistema masónico, está señalado en la leyenda del tercer grado por las tres herramientas utilizadas para perpetrar el “crimen”, y por los lugares del cuerpo sobre los que éstos fueron utilizados. Estas son:
1.   - Las reglas de disciplina y meditación aplicadas con la acción o el ejercicio continuo.
2.   - La rectitud de la escuadra aplicada con todo el corazón.
3.   - La voluntad del mállete aplicada con toda la mente.
Estas tres etapas de la evolución humana constituyen una características de todos los tiempos para todos los hombres en todas partes. Se hallan confirmadas por los conocimientos esotéricos de todas las épocas. En la masonería estos tres grados son solo simbólicos. Hay muchos masones que ostentan el tercer grado, el de maestro y que apenas están en los primeros peldaños del grado de aprendiz en la escala evolutiva. Hay, así mismo, aprendices que, en realidad, son maestros. En el verdadero sentido de la palabra.
La finalidad de estos grados simbólicos es presentar al masón tres objetivos de evolución en conciencia, los cuales debe esforzarse por alcanzar, para que el grado simbólico que ostenta esté más lo cerca posible del grado evolutivo que ha alcanzado.
El camino evolutivo, en el cual se funda la masonería, es, desde todo punto de vista, práctico y útil. Significa, para el que recorre, un progreso en capacidad mental, conocimientos, visión, sabiduría y fuerza espiritual. Significa pasar, primero, de la oscuridad a la luz; segundo, de la irrealidad o el engaño de si mismo a la realidad, finalmente, de lo perecedero a lo imperecedero. Todo esto redunda en un progresivo dominio sobre si mismo y sin destino, con una vida más abundante y un panorama más amplio de la vida y de las cosas. ¡ Qué puede ser más práctico para el hombre!.
Prueba de ello es que en logia se reciben los salarios en la columna del primer vigilante en el occidente, quien representa el alma en la oscuridad, queriéndose implicar que es el alma de cada uno la que recibe los beneficios de los trabajos realizados en forma de luz de la conciencia y, a su vez los importantes a sus colaboradores en remuneraciones o “salarios” de orden tanto material como espiritual.
La masonería nos ofrece ayuda y guía para que nos volvamos cada día más conscientes de que nada puede detener el impulso que motiva el progreso del alma humana en su peregrinaje de la oscuridad a la luz, de la irrealidad a la realidad, y de lo perecedero a lo imperecedero, y nos ofrece luz para que podamos aprovechar este impulso en vez de tratar de oponernos a él.
Ella procura imponernos de que la cosa debe preocuparnos, más que nada, como masones, es la realización del individuo; que esto, a su vez, es posible sólo en la medida que podemos ayudar a éste (como unos que somos con el ) a encontrarle significado y propósito a la empresa humana de vivir. Que todo lo demás es secundario.
Procura demostrarnos, en fin, que seremos esclavos de nosotros mismos y susceptibles a circunstancias limitadoras sólo hasta ese momento glorioso en que alcancemos el grado supremo de maestro, tras haber trascendido, en forma efectiva, los grados anteriores de evolución, y nos encontraremos liberados como resultado de hallarnos identificados con el Todo.
                                    

CUADRO DE GRADOS Y EDADES DEL RITO ESCOCÉS ANTIGUO Y ACEPTADO
Grado
Nombres
Edad
1º
Aprendiz
3 años
2º
Compañero
5 años
3º
Maestro
7 años y más
4º
Maestro secreto
3 veces 27 años cumplidos
5º
Maestro perfecto
1 año para abrir los Trabajos
7 años para cerrar los Trabajos
6º
Secretario íntimo
10 años; el doble de 5
7º
Preboste y Juez
14 años; el doble de 7
8º
Intendente de Fábrica
3 veces 9 años
9º
Maestro Elegido de los Nueve
21 años cumplidos; el triple de 7
10º
lustre Elegido de los Quince
25 años cumplidos; 5 veces 5
11º
Sublime Caballero Elegido
27 años
12º
Gran Maestro Arquitecto
45 años, 5 veces el cuadrado de 3
13º
Real Arco
63 años cumplidos; 7 veces el cuadrado de 3
14º
Gran Elegido Perfecto y Sublime masón
27 años cumplidos
15º
Caballero de Oriente o de la Espada
70 años
16º
Príncipe de Jerusalén
25 años cumplidos
17º
Caballero de Oriente y Occidente
Sin edad
18º
Caballero Rosa Cruz
33 años
19º
Gran Pontífice o Sublime Escocés
Sin edad
20º
Venerable Gran Maestre de todas las Logias Regulares
Sin edad
21º
Patriarca Machita
Sin edad
22º
Caballero de la Real Hacha
Sin edad
23º
Jefe del Tabernáculo
Sin edad
24º
Príncipe del Tabernáculo
Sin edad
25º
Caballero de Aíran o de la Serpiente de Bronce
Sin edad
26º
Príncipe de la Merced o Escocés Trinitario
81 años
27º
Gran Comendador del Templo
Sin edad
28º
Caballero del Sol
Sin edad
29º
Gran Escocés de San Andrés
81 años
30º
Gran Elegido Caballero Kadosch
Un siglo y más
31º
Gran Inspector Inquisidor Comendador
Sin edad
32º
Sublime y Valiente Príncipe del Real Secreto
Sin edad
33º
Soberano Gran Inspector General
33 años cumplidos