Regularidad masónica
Q.·. H.·. Nicolás Hurtado T.
Este es un tema controversial dentro de la masonería. Sin embargo existen normas para considerar a alguien como masón regular.
Las Grandes Logias Regulares del mundo han aceptado una Regla de Doce Puntos cuyo cumplimiento es exigido por todas ellas para obtener el reconocimiento como Obediencia regular.
Igualmente las Grandes Potencias Masónicas del Universo coinciden al definir sus Principios en que la Francmasonería tiene por objeto el desarrollo de la solidaridad humana, el mejoramiento espiritual, intelectual y moral de sus miembros y la formación de una conciencia universal de fraternidad entre los hombres. Persigue el conocimiento de la Verdad; sostiene la Justicia como única norma que regula la conducta de los hombres y proclama la Libertad y la Igualdad, como derechos substanciales del ser humano; coinciden igualmente en que la condición de Masón no se pierda jamás, basándose para ello en que la Iniciación es un proceso interior del individuo, el cual, asistido por sus Hermanos y con la Gracia del Gran Arquitecto del Universo, "ha visto la Verdadera Luz".
Por consiguiente, son MASONES REGULARES los que han visto la Luz Iniciática dentro de las condiciones señaladas por los Antiguos Linderos, vale decir:
•En una Logia presidida por un Venerable Maestro y dos Vigilantes.•En una Logia que trabaje a cubierto en un Templo debidamente consagrado.•Que cree en la existencia de un Ser Supremo, fuerza reguladora como el Gran Arquitecto del Universo.•Que en su Iniciación, al obligarse en la Francmasonería, ha prestado sus promesas en el Ara o Altar de los Juramentos ante las tres Grandes Luces de la Francmasonería; a saber: el Volumen de la Ley, la Escuadra y el Compás.•Que un quórum de siete o más Hermanos lo han asistido y acompañado en su solemne Iniciación.
Los masones regulares son Activos, cuando concurren a su Logia en forma asidua y se mantienen a plomo con el Tesorero.
Por consiguiente, han de considerarse "Irregulares" solamente a aquellos que hubieren obtenido los secretos de la Iniciación prescindiendo de cualquiera de las condiciones enumeradas en los inicios antes mencionados o que por sus actos reñidos con la ley, la moral y la fraternidad han sido "irradiados" de la Orden por sentencia ejecutoria de los Tribunales de Justicia Masónica competentes, habiendo previamente ejercido sus derechos básicos de legítima defensa.
La Regularidad de las Logias es dada por la Carta de Patente expedida por una Gran Logia y la Regularidad de las Grandes Logias por el reconocimiento que le brinden otras Grandes Potencias Masónicas.
Para formar una Logia Regular, siete o mas Maestros Masones habrán de solicitar a una Gran Logia la expedición de su Carta de Patente, sometiéndose" tácitamente a la Constitución, Estatutos, Acuerdos, Decretos y Resoluciones de la Gran Logia a la cual solicitan federarse.
Por consiguiente, en salvaguarda de las genuinas fuentes del Derecho Masónico las Logias y Grandes Logias así constituidas merecen el reconocimiento, el respeto y el apoyo de todos los Masones, Logias y Grandes Logias del Universo.
El contraste que tiende a desaparecer por anacrónico, ilegal, anti fraternal y retrogrado es el de las Grandes Logias que se tildan de poseedoras del "monopolio de la fraternidad" arguyendo como tesis el concepto que nos dará tema para nuestra próxima Carta Fraternal, en la cual demostraremos la total invalidez de tal concepto, pues las Grandes Logias ejercen "Jurisdicción Funcional" sobre las Logias de su obediencia, siendo la "Jurisdicción Territorial" atributo irrenunciable y no compartible del Estado que nos cobija.
Debemos de concretar la expresión de nuestras convicciones sobre el concepto de "Regularidad" diciendo que la mala interpretación de este término ha producido las separaciones y abismos que hoy lastiman e invalidan el ideal de la Confraternidad Universal tanto a nivel masónico nacional como en muchas otras latitudes, siendo lo común hoy en día la existencia en muchos países de dos o más Grandes Logias, que con muy raras y honrosas excepciones, viven tildándose las unas a las otras de "irregulares", "invasores de territorio", "bastardas", "espurias", etc.
Para vencer esta estela de anti fraternidad que lastima las mismas bases y postulados de la Orden, estos estigmas que tienen diversos orígenes, ya sea por sistemáticas discriminaciones, por razones de carácter étnico, filosófico, de infiltración política, profana, ambiciones personales, de quebranto de sus propias leyes, de lenguaje, de ritos, etc. habrá que dar un primer paso hacia el entendimiento que nos lleve a corto o largo plazo hacia la unidad de pensamiento y con ello a la unidad de acción y por ende se habrá logrado el ideal Unificador; mientras tanto a mi entender ese primer paso propio de los Hombres Libres, de los amplios de criterio, de los puros de corazón, ha de ser el mutuo reconocimiento de los derechos que asisten a las partes discordes y dentro de ese ambiente de respeto nacerá el dialogo y el dialogo franco y sincero, a no dudarlo, nos llevara a la meta que se supone todos anhelamos.
En conclusión, para cualquier masón que entienda y viva el Arte Real, lo único que caracteriza y confiere la calidad de masón a un profano es su iniciación a la Masonería con arreglo a las tradiciones, leyes, usos, costumbres y ritos de la Masonería, y su posterior acatamiento y cumplimiento del conjunto de esas normas. En su consecuencia, lo que convierte a una asociación, federación o confederación de logias en una Obediencia Masónica Regular, sea Gran Logia o Gran Oriente, es el respeto y fidelidad a esas mismas tradiciones, leyes usos y costumbres, tanto en el proceso de su constitución como en su posterior hacer cotidiano, sin que influya para nada en su condición el reconocimiento o la falta de reconocimiento que reciba de otras Obediencias.
Tomado de:ACMV
Comentarios:
Ver comentarios al respecto
Particularmente creo que en estos momentos que la humanidad carece de una conciencia, es cuando la masonería y sobre todo los masones de todos las potencias, orientes o valles, en vez de estar perdiendo el tiempo de ver quien es regular o no, deberíamos pensar en unirnos y trabajar conjuntamente para ser la conciencia de la humanidad que necesita en estos momentos de tanta crisis y necesidades.
Muchos masones son recordados por crear nuevas logias, pero aquel masón que logre unificarnos y guiarnos cual los celebres masones como San Martin, Miguel Grau y entre otros grandes hombres que nos independizaron, es hora de independizar a la humanidad de la pobreza, del hambre, de la corrupción y demás males que afectan nuestros Países y a nuestros hermanos.
Fraternalmente,
Q.·. H.·. Nicolás Hurtado T.
martes, 17 de enero de 2012
lunes, 16 de enero de 2012
CONCEPCIÓN INICIÁTICA
EN EL GRADO DE APRENDIZ.
Por FRANCISCO BUENO
“¡Oh, alma ciega! Ármate con la antorcha de los Misterios y en la noche terrestre descubrirás tu Doble luminoso, tu Alma celestial . Sigue a ese guía divino, y que él sea tu Genio. Pues él tiene la clave de tus existencias pasadas y futuras . Llamado a los Iniciados (según el Libro de los Muertos)”.
PRIMERA PARTE. PRESENTACION:
En el inicio del análisis necesario frente al tema propuesto, y su vinculación con el Primer Grado simbólico en la Francmasonería. Se hace evidente ofrecer una orientación epistemológica y filosófica del trabajo en cuestión. La orientación de los elementos que estructuran el análisis del tema, en esta primera parte, se ha centrado fundamentalmente en el planteamiento de lo que se desea conocer. Para ello, es preciso formular los elementos que componen y configuran el marco teórico y conceptual del análisis, y en este reconocemos:
I.- El Catecismo y Manuales del Grado de Aprendiz, en el que la pregunta esencial que orienta todo trabajo iniciático., se expresa en la formulación: ¿De dónde venimos?
2.- El método o camino necesario para buscar y encontrar el sentido de la pregunta y su vinculación con el tema central de este trabajo. (Método fenomenológico de Edmund Husserl).
3.- El sentido de la pregunta, sólo es posible encontrarlo en la respuesta a la pregunta por el origen del Ser y su sentido filosófico e iniciático primordial para la Francmasonería.
Sobre la base de los antecedentes planteados anteriormente, se establece entre los elementos I, 2 y 3 un circulo hermenéutico de interpretación fenomenológica y que pretende aproximamos, por medio de esta estructura, a un conocimiento valioso que nos permita esclarecer la duda.
La formulación de este esquema y su orientación epistemológica determinan el marco teórico y conceptual del análisis.
La preeminencia de una interpretación necesariamente fenomenológica surge, del hecho de considerar como prioritario el momento de la “Epojé” (reducción). , en el que nos desvinculamos del juicio, de todo sistema objetivo del conocimiento, fundado en el “dogmatismo determinista o en el materialismo relativista”.
La reducción de los elementos, que participan de este encuentro es necesaria, si deseamos obtener una respuesta que perdure y que encuentre coherencia interdependiente entre los elementos que configuran el círculo hermenéutico.
Para iniciar nuestro análisis es preciso , advertir la importancia vital que posee , para el esclarecimiento del tema, el hecho apodícticamente evidente , de que la pregunta debe ser ”construida”, “hecha “ y “vuelta a hacer” por quien la formula ( Ritual del Primer Grado). La pregunta, ¿De dónde venimos? , No es sino la pregunta por “el origen del Ser y su sentido filosófico e iniciático primordial para la Francmasonería”.
Pero, si necesitamos saber el sentido de algo es necesario y más urgente aún saber “que es” ese “algo“ para luego preguntarnos sobre “el”, sobre su sentido, sobre el devenir de su existencial dad.
En la Pág. N° 13 de su gran obra, “El Ser y el Tiempo”, Martin Heidegger nos señala el fundamento de su argumento central…
“El “ser” es el más comprensible de los conceptos. En todo conocer, enunciar, conducirse relativamente a sí mismo, se hace uso del término “ser”, y el término es comprensible “sin más” . Todo el mundo comprende esto: “el cielo es azul”; “ yo soy una persona de buen humor” , etc. . Pero esta comprensibilidad “ de término medio” no hace más que mostrar la incomprensibilidad. Hace patente que en todo conducirse y ser relativamente a un ente en cuanto ente hay ” a priori “ un enigma. El hecho de que vivamos en cada caso ya en cierta comprensión del ser, y que al par el sentido del ser sea embozado en la oscuridad, prueba la fundamental necesidad de reiterar la pregunta que interroga por el sentido del término”.
Por otra parte, sabemos que esta pregunta caída en el olvido, quizás porque no se le comprende, denota un atributo que nos muestra alguna orientación filosófica (dirección del movimiento dialéctico del espíritu).. Podemos suponer que la expresa pregunta tiene una relación esencial con un tiempo anterior, un tiempo pasado o un tiempo “anticipado”, ya vivido, pero que aún perdura y existe, si reconocemos la vinculación necesaria y temporal entre pasado, presente y futuro, es decir, un tiempo que “es” esencialmente “unidad” y solo aparentemente multiplicidad” (estudia del N° 3 en el Primer Grado y su vinculación con la esfera ontológico-temporal del ser, horizonte temporal de la pregunta que interroga por el ser).
Ahora bien, todo análisis fenomenológico del sentido de alguna cosa, idea u objeto, debe llevarnos primero a formular la pregunta fundamental de toda filosofía o pensar filosófico (en nuestro Catecismo y Ritual de Primer Grado, la pregunta fundamental del Aprendiz), cuyo ente en estudio es aquí:
“LA EXISTENCIALIDAD DEL APRENDIZ MASÓN EN TANTO CONCEPCIÓN INICIÁTICA DE SU GRADO”.
En efecto, el análisis propuesto queda reducido de esta forma, a lo planteado en términos del “sentido de la pregunta del Primer Grado”, y ya sabemos que solo podemos acceder a dicho conocimiento si “volvemos o retornamos” a la esfera metafísica de la respuesta a la mentada pregunta ¿De dónde venimos?
De esta forma, es posible plantear claramente que “este sentido”, sólo adquiere corporeidad y manifestación en el análisis existencial de la temporalidad del ser, en tanto Tentativa de una Concepción Iniciática en el Grado de Aprendiz, ya que únicamente es posible encontrar respuestas ciertas si logramos “construir” y “de-construir” la pregunta fundamental de nuestro grado, para en dicho “movimiento de des ocultamiento”, encontrar la aproximación al sentido de aquello que buscamos.
De igual modo, debemos advertir en este punto, que la construcción masónica del sentido iniciático de la pregunta, “ES INTRANSFERIBLE”, puesto que es “vivencia inmediata con el mundo y la realidad” y la posibilidad de penetrar en un nuevo conocimiento, por la vía del presente análisis, sólo es posible en la esfera del “ devenir” (realización y ejecución), es decir, el concepto o la idea de Concepción Iniciática sólo puede ser abordada, según la orientación de este trabajo, en tanto “desenvolvimiento del ente fundamental”, es decir, “AUTOCONOCIMIENTO DEL SER INICIÁTICO DEL APRENDIZ”.
Así, el concepto de Concepción Iniciática, alcanza una significación masónica en tanto auto actualización y autorrealización de una autoimagen masónica, como expresión individual de un “acontecimiento” irrepetible y mistérico que tiene su origen en el ser del hombre-iniciado, punto de partida esencial hacia el cual retorna permanentemente la conciencia iniciática del Aprendiz Masón en la auto formulación de la pregunta más esencial de su existencial dad masónica.
TENTATIVA DE UNA CONCEPCIÓN INICIÁTICA EN EL GRADO DE APRENDIZ:
Considerando las ideas expuestas en el “Libro del Aprendiz” de Oswald Wirth, desde la página N° 153 a la N° 160, en relación a los DEBERES del Aprendiz Masón tales como:
- Callar ante los Profanos.
- Buscar la verdad.
-Querer la Justicia.
- Amar a sus Hermanos.
- Someterse a la Ley.
Sobre cuya base debernos siempre practicar:
- El secreto y la discreción masónica. La Tolerancia.
- La Investigación de la Verdad.
- La realización y la práctica de las virtudes.
- La Fraternidad entre los Hermanos,
- Obrar en todo momento y lugar conforme a las buenas Costumbres y someterse a la Ley.
Con todo, es posible tal vez , formular una tentativa de concepción iniciática en el grado de Aprendiz Masón, que integre por una parte un marco teórico y conceptual de análisis personal, cuyos principales conceptos o temáticas propuestas para el estudio y la investigación filosófica y simbólica están contenidos en la estructura hermenéutica de este trabajo. De esta forma, la tentativa de una concepción iniciática del Aprendiz Masón, podría construirse circularmente, partiendo desde el N° 1 y recorriendo todo el circulo hasta retornar nuevamente al punto inicial de su trabajo iniciático, punto desde el cual el Aprendiz puede, infinitamente, volver a construir la dimensión iniciática de su propio perfil masónico. Dicha estructura Circular posee 3 elementos que lo componen, cuya formulación se expresa como sigue:
1.- LA FORMULACIÓN DE LA PREGUNTA ¿DE DÓNDE VENIMOS?
Cuya dimensión filosófica y esotérica alcanza una perspectiva vivencial y existencial a través del estudio detenido y reflexivo del CATECISMO DEL PRIMER GRADO, en cuyo contexto adquiere la expresa pregunta, la orientación esencial e individual del trabajo iniciático, y cuyo objetivo primordial es “el conocimiento de si mismo “. (Estudio del N° 1. UNIDAD).
2.- EL MÉTODO PARA CONSTRUIR LA RESPUESTA.
Es decir, el camino necesario para buscar y encontrar el sentido de la pregunta del Primer Grado ,método que determina al mismo tiempo el horizonte temporal y conceptual, además de establecer el grado de internalización y comprensión clara y profunda de lo que significa “ser” Aprendiz Masón, en su dimensión” Operativa y Especulativa “. (Estudio del N° 2. DUALIDAD).
3.- EL SENTIDO DE LA RESPUESTA.
El sentido de la pregunta, solo es posible encontrarlo, en la respuesta a la pregunta que interroga por el origen del ser y su sentido iniciático primordial para la Francmasonería, cuyo status filosófico y epistemológico, posibilitan la internalización de los valores que sustenta la Francmasonería, en especial la Fraternidad. (Estudio del N° 3. MANIFESTACION)
De esta forma, la posibilidad de formular una concepción iniciática en el grado del Aprendiz Masón presupone una actividad iniciática y un movimiento y dirección de nuestro ser, de tal naturaleza, que los puntos 1, 2 y 3 deben convertirse esotéricamente en una misma UNIDAD y en una misma ENERGÍA CONCIENTE, a través de cuyo devenir y desenvolvimiento se posibilitaría un íntimo y personal CONOCIMIENTO INTUITIVO y un contacto y un encuentro más genuino con las formas simbólicas y significativas del mundo masónico. El horizonte temporal y el alcance existencial de esta tarea, quedarán auto determinados por la tentativa de una Concepción Iniciática, expuesta en este trabajo.
CERRANDO EL CÍRCULO
En esta parte, se expondrán las conclusiones del análisis efectuado durante esta primera aproximación al tema ”CONCEPCIÓN INICIATICA EN EL GRADO DE APRENDIZ”, antes bien, será necesario precisar el sentido y el alcance de ellas. Las conclusiones que a continuación se formulan, pretenden entregar una síntesis de los elementos que configuran esta primera parte, cuya temática en modo alguno puede aquí ser cabalmente esclarecida. La estructura filosófica y conceptual del presente trabajo sólo se detiene ( quizás sea su principal aporte) en el SENTIDO DE LA PREGUNTA QUE INTERROGA POR EL SER , el ente fundamental desde cuyo centro nace toda expresión humana , social y espiritual del hombre en tanto Cultura. Por tanto, el análisis expuesto, ha tenido como objetivo establecer claramente, la preeminencia trascendente de un MÉTODO CIRCULAR, para acceder a un conocimiento de naturaleza intuitiva, no el único método ni el único conocimiento posible, pues siempre habrá de ser una condición de status existencial, el MODO Y LA MANERA DE HACERSE LA PREGUNTA MAS ELEMENTAL, PROFUNDA Y URGENTE DE NUESTRA EXISTENCIA. Sobre esta base, se plantean las siguientes conclusiones de esta primera parte:
1.- El trabajo iniciático del Primer Grado, se orienta hacia “el conocimiento de si mismo”, premisa fundamental del estudio y la investigación masónica permanente del Aprendiz Masón, todo lo cual le permite conocer el significado profundo de su condición de tal, al mismo tiempo que le hace posible internalizar los valores filosóficos y éticos que sustenta la Francmasonería.
2.- El entorno Social y Cultural, condiciona en diversos grados y circunstancias, la interpretación de la realidad que cada uno de nosotros realiza. Esta, la interpretación del mundo y sus múltiples realidades, habrá de ser siempre parcial.
3.- La disciplina intelectual y el esfuerzo mental de cada Aprendiz, podría estructurarse básicamente sobre la base del estudio paciente y reflexivo de nuestros Manuales y Catecismo, así, como de la Historia del Universo Masónico e Iniciático.
4.- La Docencia del Primer Grado, primer peldaño de la vía iniciática del Rito Escocés Antiguo y Aceptado que posee 33 grados, es de naturaleza PERSONAL y estará, por más que tratemos de establecer un “perfil o lineamiento ideal” en torno a esta estructura, determinada por la “realidad interna” de cada Aprendiz, es decir, la orientación singular de su propio trabajo iniciático , estará siempre determinada por una dirección interna del ser reflexiva y consiente de cada espíritu, por ello , hacia estos elementos masónicos y no hacia otros debiera orientarse todo fundamento docente en el Primer Grado, no existiendo a mi juicio otro propósito que le anime, siendo enormemente riesgoso para el hermano Aprendiz y para su Logia iniciar sus primeros pasos en la vida masónica, sin esta exclusiva orientación en la docencia masónica.
5.- El punto anterior, se fundamenta además, en el carácter esotérico, diametralmente opuesto al mundo profano, de nuestra Institución, esto es , la realización de una obra interna en cada iniciado, puesto que para la Francmasonería las frases: “PEDID Y SE OS DARA “ ( la Luz), “BUSCAD Y ENCONTRAREIS “ (la Verdad),” GOLPEAD Y SE OS ABRIRAN “ (las Puertas del Templo) , poseen una dimensión esencialmente iniciática, es decir, toda realización, todo descubrimiento, estudie, modo, investigación, viaje, sendero, vía, camino o canal de autorrealización exclusivamente masónico que posibilite el acceso a un “ conocimiento iniciático’, que incremente, enriquezca y revitalice nuestro propio perfeccionamiento, gradual y concéntrico, habrá de hacer suyo primero, el espíritu, la fuerza y la energía necesaria de la profunda significación esotérica de la Palabra Sagrada del primer Grado: “EN ÉL, LA FUERZA “.
6.- Nuestro trabajo iniciático, es el perfeccionamiento integral de nuestra espiritualidad, único elemento que la Francmasonería Universal reconoce como la actividad Real por excelencia, cuyos frutos y logros habrán de convertirse en la medida y proporción de nuestro esfuerzo y sacrificio interno, en el único valor filosófico existente y el único sentido humano de nuestra conciencia operativa, camino que habremos de recorrer desde un plano individual y personal hacia una LUZ que nos reclama cada día, con mayor fuerza y vigor, un sentido universal y cósmico , hacia donde orientará por siempre su destino nuestra sublime y eterna Francmasonería.
7.- El análisis presente determina, que sólo es posible formular y desarrollar una orientación SIEMPRE EXTERNA hacia una CONCEPCIÓN INICIÁTICA EN EL GRADO DE APRENDIZ, modelo que no es posible encontrar ni formular en términos categóricos y determinantes. Esta concepción y conceptualización (la idealidad de un modelo espiritual que nos oriente), sólo debiera poseer conceptos generales, que motiven a cada Aprendiz a aproximarse y en lo posible POSESIONARSE DEL VERDADERO SENTIDO OPERATIVO Y ESPECULATIVO DEL PRIMER GRADO SIMBOLICO, sin olvidar que el motor del aprendizaje iniciático, se encuentra solamente en el INTERIOR DE SU SER DE APRENDIZ, y no fuera de él.
8. El análisis efectuado permite formular, sobre la base de la teoría del método fenomenológico de Edmund Husserl (1859-1938), un círculo hermenéutico (estructura teorética que debemos a Martin Heidegger 1889-1974). , que no es sino, la estructura filosófica de un trabajo iniciático preliminar, valioso y recomendable para cualquier hermano Aprendiz que desea profundizar en su Grado.
SEGUNDA PARTE. LA INVESTIGACIÓN MASÓNICA COMO UN MÉTODO PARA EL PERFECCIONAMIENTO.
Antes de pretender responder algunas de las interrogantes en torno a esta segunda aproximación al tema medular de esta plancha, es necesario, hacer algunos alcances y consideraciones que pudieran ser útiles y pertinentes respecto del sentido de los conceptos que configuran el enunciado de esta segunda tentativa de aproximación al tema.
En primer lugar, la referida “investigación masónica de primer grado” pudiera quedar reducida solamente a un medio, valioso por cierto, pero sólo a un medio para obtener o alcanzar un fin, cual es el referido “perfeccionamiento”.
En segundo lugar, pareciera ser que el concepto o la idea de un “perfeccionamiento”, según se expresa en el mismo enunciado, sería la idea fundamental hacia la que estaría orientada cualquier investigación eminentemente masónica, es decir, cualquier obra, tarea o trabajo, entendido como la puesta en marcha, el desarrollo o la ejecución de una investigación masónica e iniciática.
Si así fuera, habría que convenir con mucha claridad, en que no es esa la idea que se ha tenido en mente al desarrollar esta segunda parte , pues nada dista más a mi juicio de la idea de llegar a considerar la posibilidad de que todo el trabajo de investigación del Primer Grado, se reduzca o se oriente tan sencillamente a la idea de que la única ”razón, causa, impulso u objetivo primordial” en la búsqueda de respuestas y en el planteamiento de interrogantes en el marco de una investigación tan particular como la masónica, sea esencialmente, el objetivo de ” alcanzar un perfeccionamiento como un fin”.
Por último, si así fuera, ello sólo respondería a una errónea fundamentación de la orientación docente (intelectual y enciclopedista, pero no masónica) única razón que explicaría el hecho erróneo de que se otorgue, a esta investigación, un carácter ” cientificista de clara tendencia cognitiva”. Es decir, podría ocurrir que el único objeto o que el único alcance o connotación del concepto de ” Investigación Masónica” sólo quedara reducida a perspectivas estrictamente “academicistas, no evolutivas o a un mero autoritarismo epistemológico o filosófico”. ( el conocimiento, la razón y el intelecto como la única esfera espiritual o humana posible, en el movimiento de des-ocultamiento gradual del ser, descartando la experiencia iniciática y simbólica del iniciado ).
Si esta fuera la orientación consiente y docente de una “Investigación Masónica en el Primer Grado”, habría que plantearse necesaria y urgentemente interrogantes más profundas que nos llevasen a reformular y a replantear nuestro trabajo personal, en el plano “operativo y especulativo”.
ANÁLISIS:
Hechos estos alcances, estaríamos en condiciones de abordar esta segunda parte del tema, con una carga de prejuicios menor a la inicial y dados estos pasos preliminares, nos quedaría tan solo recordar el tema central, que guía y orienta el trabajo del Primer Grado, según la Gran Logia de Chile, dicho tema se enuncia como:
“El conocimiento de sí mismo y el perfeccionamiento Masónico”.
Así mismo, los objetivos específicos de este mismo programa, orientan los logros esenciales del Grado hacia los siguientes objetos de estudio o en torno a tres conceptos o ideas fundamentales (estudio del N° 3 en el Primer Grado), a saber
1.- El conocimiento de si mismo mediante la introspección. (Estudio del N° 1. UNIDAD).
2.- Comprensión clara y profunda de lo que significa ser Aprendiz Masón. (Estudio del N°2. DUALIDAD).
3.- Internalización de los valores que sustenta la Institución, en especial convertir en sello personal la Fraternidad. (Estudio del N° 3. MANIFESTACIÓN).
Sobre la base de este esquema, que reduce el campo y el contexto de nuestros estudios a tres ideas básicas, hacia las que deben orientarse nuestros esfuerzos, es posible formular algunas ideas, que en modo alguno pretenden esclarecer cabal o totalmente el sentido filosófico del tema propuesto.
Oswald Wirth, señala en la página N° 156 de “El libro del Aprendiz”, en torno a la idea de la investigación de la verdad, como uno de los deberes del Aprendiz Masón:
“La Francmasonería se distingue de las iglesias, en que no pretende absolutamente estar en posesión de la Verdad. Las enseñanzas masónicas no envuelven dogmas ni credos de ninguna especie. Cada masón está llamado a construir por sí mismo el edificio de sus propias convicciones. Con este propósito se ha iniciado en la práctica del Arte del Pensamiento. Este Arte se ejecuta en materiales que es preciso desbastar. En otros términos se trata de eliminar los errores que desfiguran la Verdad. La Verdad está en todas partes, pero oculta. Ella pide ser extraída de todo lo que parece falso o supersticioso. La superstición no es sino, la petrificación, la envoltura o el cadáver de una noción verdadera que no se ha sabido alcanzar ni expresar correctamente. No rechacemos, pues, nada “a priori “. Toda prevención, todo prejuicio, se opone a nuestra imparcialidad de juicio. El verdadero amigo de la verdad no sabría ser un espíritu limitado, sistemáticamente encerrado en el estrecho círculo de su horizonte mental. Debe ser una inteligencia ampliamente abierta a todas las ideas susceptibles de provocar una modificación en las convicciones presentes. El que tiene sus ideas estancadas y trata de conservarlas no es un hombre de Luz y de progreso: es un pontífice que cree que sabe y que tiene fe en su infalibilidad. Si la iniciación no logra desengañarlo es porque cierra los ojos y tiende a permanecer Profano.”
La idea citada, está vinculada con los objetivos específicos del Primer Grado, expuestos con anterioridad, de forma tal que la idea de desarrollar, ejecutar y llevar a cabo una personal búsqueda e investigación de aquellas verdades fundamentales para nuestra formación masónica, como un medio para provocar o alcanzar un perfeccionamiento gradual , requiere necesariamente de estas tres ideas u objetivos enunciados, de manera de llevarlos a la práctica e internalizarlos gradualmente hasta ejecutar la tarea propuesta en sus contenidos y proyecciones. (El conocimiento de sí mismo, la preeminencia vital del ser del Aprendiz Masón y, asumir por último como propios los principios y valores que sustenta la A:.O:.).
Por ello, es tan necesario y vital orientar correctamente nuestra propia búsqueda, comprendiendo al mismo tiempo cuán importante se irá tornando con el tiempo, el hecho de asimilar los elementos filosóficos y morales que el estudio del Primer Grado nos permute abordar, puesto que los cimientos de nuestra formación masónica comienzan a ser esculpidos y modelados, cuando se inician los verdaderos y profundos descubrimientos personales y se toma contacto íntimo y personal con aquellos misterios que la Orden nos ofrece desde el momento en que nos iniciamos.
Sin lugar a dudas, que la tarea es compleja, lenta y a ratos muy dificultosa, pero de igual modo y a medida que se lleva a cabo este des-ocultamiento de nuestra interioridad, logramos percibir cuan inmensa y basta es la tarea que nos espera en el futuro. De este modo, cada Aprendiz se ocupa y se ensimisma en una hermosa e irrepetible tarea, de convertir en propio e intimo, un método, una forma o un camino que le permita investigar, reflexionar, preguntar, observar, responder, descubrir y pensar.
Cada Aprendiz construirá por sí mismo un método que le permita acceder a nuevas esferas del conocimiento y la verdad, a nuevas formas para asumir o internalizar el sustrato valóricos que la Orden le ofrece, nuevas formas para practicar las virtudes, así como también nuevos y más rigurosos métodos para pulir la piedra de su espíritu, los infinitos elementos pesados y groseros que nos dificultan a menudo el traspasar los umbrales y las dimensiones de la vida diaria, superando las verdaderas pruebas de nuestra existencia, del mismo modo en que superamos las Pruebas Simbólicas de la Ceremonia de Iniciación.
Ciertamente que esta tarea, la de investigarnos a nosotros mismos, la tarea de reconocer ontológicamente que el ente fundamental hacia el cual se dirige nuestra mirada y nuestra primordial atención, es definitiva e indiscutiblemente, el reconocimiento iniciático de nuestro propio ser, como objeto y vehículo de nuestra investigación masónica.
El Catecismo del Grado, representa en este sentido, un universo de posibilidades, un universo de preguntas y respuestas perfectamente “ encadenadas”, interrogantes que nos obligan a meditar, reflexionar e investigar en nuestro interior , para encontrar allí la forma y el contenido de nuestros descubrimientos, de aquellas verdades tan vitales e insustituibles para nuestra obra iniciática.
La tarea de buscar y alcanzar aquel estadio actual a través del cual traspasar un nuevo y más amplio horizonte, nos irá otorgando al mismo tiempo un “ salario equivalente” a los esfuerzos y a los logros evidenciados, de tal suerte que la medida de nuestra satisfacción y de nuestro consuelo, estará determinada por el alcance y la profundidad de aquella búsqueda personal.
El perfeccionamiento, que es siempre gradual , surge necesariamente y muy íntimamente cuando se alcanza el goce y el desenvolvimiento de nuestra interioridad, cuando anhelamos, una vez descubierta alguna verdad elemental o esencial, alcanzar nuevas ideas o nuevas formas que cristalicen en nuestro propio ser, cuando asumimos que existe una razón benéfica que nos impulsa a buscar, cuando logramos desvanecer con nuestros esfuerzos otra porción más de aquella ignorancia y aquella oscuridad que nos cegaba y nos negaba parcial o totalmente la posibilidad de iluminar nuestra investigación con las luces y las antorchas simbólicas de la Francmasonería .
El perfeccionamiento por tanto nunca es - o al menos no debiera serlo - un fin en si mismo, sino más bien un permanente resultado de la obra y de la profundidad del estudio que desarrollamos, estudio que requiere del empleo y la utilización de las herramientas simbólicas que nuestro Grado nos ofrece, construcción y reconstrucción permanente de un justo equilibrio, de una justa medida interna, de un justo valor y peso de aquellos elementos que configuran nuestra propia visión de mundo.
Si poseemos la Fuerza y la Voluntad (Geburah) para llevar a cabo esta obra, primero en el interior de nuestra propia caverna, en el interior de nuestro propio templo, será entonces mucho más necesario y urgente transmitir y comunicar luego aquellos descubrimientos y aquellas verdades ahora develadas, al mundo y al entorno al que pertenecemos y hacia el que siempre orientaremos toda acción benéfica, producto de aquella interminable investigación masónica realizada.
CERRANDO EL CÍRCULO
De estas ideas se desprende el hecho, de reconocer la diferencia esencial y el carácter distintivo de una investigación eminentemente masónica de una que no lo es, puesto que la naturaleza, los objetivos, los medios, los procedimientos y el alcance humano y social de esta misma, vienen dados por la naturaleza, el carácter y el sentido filosófico, ético, iniciático y simbólico de nuestros Ritos y Alegorías, así como por el sentido de la Docencia , el aprendizaje y las enseñanzas masónicas, todos estos, elementos distintivos de la Francmasonería como un sistema de perfeccionamiento Filosófico y Moral..
TERCERA PARTE.
LA VIVENCIA DE UNA CONDICIÓN INICIÁTICA EN EL GRADO DE APRENDIZ.
TENTATIVA DE CERRAR EL CÍRCULO
En Primer Grado, el concepto de FILOSOFÍA queda circunscrito dentro del ámbito de la ONTOLOGÍA o estudio de los entes, queriendo señalarnos con esto la Francmasonería que el punto de inicio de nuestra investigación masónica, se encuentra dentro de los límites del ente más importante o el ente fundamental , es decir el SER .
Si bien conviene precisar que la Francmasonería no es una escuela filosófica, y no adhiere además a ninguna postura filosófica determinada respecto del hombre, procura en cambio que cada miembro de acuerdo a sus capacidades y motivaciones personales, por medio del libre examen de su conciencia, busque la verdad y alcance un perfeccionamiento individual dentro de los conceptos éticos, morales y valóricos que nuestra Constitución Masónica expone en sus Principios.
Así , el concepto preliminar de filosofía iniciática en primer grado, queda determinado por el estudio del ser del iniciado, desde la perspectiva masónica, y dentro de unos limites que el simbolismo y los rituales del grado precisan con total claridad.
La incógnita primordial del Aprendiz es ¿ DE DÓNDE VENIMOS ?, por tanto, ¿ QUÉ OBJETO OS TRAJO A LA MASONERÍA ? , queriéndose esclarecer con ello el propósito fundamental por el que nos hemos hecho recibir como Aprendiz Masón en una Logia Justa y Perfecta.
Ahora bien, el hecho de querer esclarecer una incógnita o una interrogante supone haber formulado previamente la pregunta fundamental que nos conduce hacia nuestro objeto de estudio o hacia el conocimiento de aquello que buscamos, por tanto, necesariamente debe haber total claridad o al menos una precomprensión del sentido de la pregunta que interroga por el ente fundamental, el ser, de modo que el método de investigación pueda surgir a la luz del contacto con nuestros rituales y símbolos, (únicos medios o canales a través de los cuales es posible acceder a una respuesta significativa y personal de nuestra investigación masónica).
Lo ideal es tener un cierto dominio conceptual y vivencial de estos aspectos, así como la experiencia literaria de mantener un estudio e investigación permanente de obras iniciáticas universales que nos permita dimensionar con mayor claridad el mundo de nuestras particulares inquietudes intelectuales, éticas y filosóficas, de forma tal de adentrarnos cada vez, con mayor profundidad y gradualidad, en los misterios y enseñanzas que oculta la Francmasonería, ideas y conocimientos que no están al acceso de todos los hermanos, puesto que solo bastaría con nuestro ingreso en la institución para asegurarnos un contacto con las verdades esenciales de cada grado, lo cual ante nuestra condición humana seria imposible.
La construcción iniciática lograda a partir de estos descubrimientos preliminares ( incluso mucho antes de ingresar en la Orden), por medio de nuestra investigación y estudio personal, harán la diferencia fundamental entre un hermano que a pesar del tiempo transcurrido no ha logrado penetrar y comprender las enseñanzas de su grado, y un hermano que con poco tiempo y mucha dedicación manifiesta con total evidencia ( si no existe evidencia de logros no se puede hablar de un proceso iniciático) que es posible ascender de condición iniciática Si en verdad logramos el ordenamiento elemental del cual nos habla nuestra ceremonia de iniciación, para dirigir nuestros pasos hacia Oriente, el lugar de donde proviene la Luz, objetivo primordial de la vida iniciática.
Por tanto, es fundamental, no el tener conciencia de lo que se quiere lograr, sino tener conciencia masónica de que lo que se desea lograr es lo mismo que la masonería procura para nosotros, con lo cual queda de manifiesto que si no trabajamos por una compenetración de las enseñanzas y valores masónicos, aún y a pesar de obtener otros logros y alcanzar otros objetivos ( que no son los objetivos de la institución), más temprano que tarde sobrevendrá la confusión necesaria ante la cual siempre habrán dos caminos, la Masonería y mi vida profana o mi vida profana sin la Masonería, por lo que en cualquiera de los dos casos jamás habremos penetrado los misterios y enseñanzas masónicas reservadas sólo para quienes realizan sinceros y denodados esfuerzos iniciáticos.
De esto concluimos en una primera aproximación, que la Vivencia Iniciática en Primer Grado, no es cosa baladí, sino muy por el contrario algo mucho más serio de lo quo alcanzamos a dimensionar realmente, pero que de acuerdo a la HORA Y LA EDAD simbólicas nos permitirá adquirir conciencia sobre aquellos conocimientos y verdades que permanecían ocultos mientras no demos los TRES GOLPES MISTERIOSOS que para nosotros son las tres frases del evangelio: BUSCAD Y ENCONTRAREIS, PEDID Y SE OS DARÁ, TOCAD Y SE OS ABRIRA.
Esta compenetración nos irá haciendo más sensibles y permeables a lo que la masonería desea en verdad como objetivo o propósito humano, de forma tal que al señalarnos en primer grado que nosotros somos el ente en estudio, que somos nosotros mismos la cantera sobre la que debemos aplicar las herramientas que la Orden nos obsequia, que no es sino en nosotros mismos y no fuera de nosotros donde se oculta la fuente original que nos hará libres, que sin el necesario descenso al fondo de la tierra de nuestra conciencia, sin esta claridad de propósitos masónicos y sin la necesaria perseverancia a toda prueba, ningún estudio de la naturaleza que sea habrá de dar los buenos frutos que en verdad se esperan de cada uno de nosotros..
La Vivencia Iniciática en el Grado do Aprendiz procura que asimilemos una nueva manera de mirar la vida, una nueva forma de pensar y comprender la existencia individual de forma tal que puestos por la masonería en el camino y la vía precisa para iniciar nuestro camino a Oriente, podamos ejecutar la marcha del grado, cada paso con los pies en escuadra, queriendo señalársenos con ello que nuestro andar iniciático no debe escapar jamás al triple propósito numérico, fuente inicial de nuestros primeros estudios de filosofía iniciática, una filosofía más profunda y compleja , la que no penetraremos si no hemos sido capaces de transitar con total seguridad y conciencia la filosofía preliminar del grado, y descubrirnos a nosotros mismos por medio de esa vía.
No olvidemos que antes de ingresar al Templo y ser protagonistas de la Ceremonia de Iniciación, debimos ingresar primero en la Cámara de Reflexiones, lugar mortuorio y fúnebre, donde con el contacto con la muerte y los primeros símbolos masónicos tuvimos nuestra primera impresión mistérica, de forma tal que a cada instante la Francmasonería nos señala que para penetrar una nueva esfera o alcanzar una nueva dimensión iniciática, debemos recorrer un camino y descorrer los velos necesarios antes de presenciar el instante que nos aguarda dentro del misterioso ritual de la vida.
De esto deducimos que la Masonería es la vida, porque sus misterios, ritos, alegorías, enseñanzas y símbolos son los MISTERIOS DE LA VIDA, LOS RITOS DE LA NATURALEZA, LAS ALEGORÍAS DEL HOMBRE, LAS ENSEÑANZAS DE LA VERDADERA SABIDURÍA Y LOS SÍMBOLOS DE LA EXISTENCIA ESPIRITUAL DEL UNIVERSO
Pero señalábamos anteriormente , que el Aprendiz debe labrar una nueva forma de vida , lo cual implica una transformación profunda de su personalidad , para hacerla más acorde y armoniosa con los fines y propósitos de la Masonería. Pero este noble y duro oficio, exige ganar para cada hermano una nueva condición de dominio sobre aquellos elementos de su ser que permanecían en desorden, ya que su conciencia no se encuentra aún penetrada por los misterios y enseñanzas masónicas que solo un genuino y verdadero proceso de iniciación puede transmitir y comunicar a un reducido grupo de iniciados.
Para alcanzar esta nueva visión del mundo y del ser, se ofrece al Aprendiz un simbolismo esotérico y un bagaje de cultura con el objeto de que encuentre un método de estudio e investigación personal que le permita alcanzar las metas que su grado le impone, metas y objetivos que de ser obviados o ignorados ocasionarían una involución o una retrogradación del proceso iniciático, dispersando un conjunto de fuerzas , energías y propósitos, que dirigidas en cambio con la inteligencia y la voluntad de las herramientas del Grado, le permitirían al Aprendiz penetrar y comprender genuinamente los misterios y enseñanzas del pasado, el presente y el futuro que aun desconoce, las etapas de su verdadera y evolutiva vida iniciática.
Una de las principales dificultades filosóficas que se enfrentan durante el Primer Grado, radica en un hecho que se produce con mayor frecuencia de la que se cree, cuando no se logra comprender con total claridad y profundidad los fines y propósitos docentes de la institución, fenómeno natural hasta cierta etapa preliminar del proceso, que se genera habitualmente por falta de interés real por desarrollar un estudio reflexivo de los fines y objetivos de nuestra institución, en otras ocasiones en cambio, es producto de información y conocimiento adquirido por una vía distinta a la iniciática y filosófica, de forma tal que al no estar fundado en un encuentro directo y personal con los símbolos masónicos y las enseñanzas morales ocultas en nuestros rituales y originarse por tanto , en opiniones o juicios a veces desfigurados o deformados por la influencia de conceptos o valoraciones ajenas al mundo Masónico, solo consiguen desorientar el camino trazado haciéndonos tropezar con interrogantes que sólo nos hacen dudar en demasía, retornando el hermano Aprendiz a una condición más desventajosa de la que poseía antes de ingresar en la Orden, tránsito que implica muchas veces que el Aprendiz incluya prematuramente en sus propios juicios y valoraciones una variable axiológica demasiado gravitante, para la que no está aún preparado suficientemente, dentro de una institución compleja y jerarquizada, donde los avances y progresos personales son lentos y dificultosos, donde cada tiempo y cada acontecimiento se encuentra inserto en una HORA y EDAD SIMBÓLICAS, en una etapa iniciática. concreta y determinada, además de la influencia indiscutible de una tradición y un legado histórico y cultural centenario, aspectos que no son desconocidos ya que forman parte de los programas de docencia del Grado, pero que en honor a la verdad se produce y se agrava generalmente por que la mayor de las veces, carecemos de las fuerzas necesarias y la voluntad a toda prueba para estudiar y profundizar nuestros rituales, lo que nos dificulta enormemente la tarea impuesta por el Grado o nos imposibilita a veces totalmente para lograr desentrañar las valiosas enseñanzas que nos transmiten los rituales, los textos y la numerosa literatura masónica.
Pero nuestro Manual de Instrucción del Grado de Aprendiz, nos ilumina al respecto cuando nos señala :
“SOIS MASON? MIS HERMANOS ME RECONOCEN COMO TAL . POR QUE RESPONDEIS ASI? PORQUE UN APRENDIZ MASÓN DEBE DESCONFIAR DE SI MISMO Y TEMER FORMARSE UN JUICIO, ANTES DE ACUDIR A LAS LUCES DE SUS HERMANOS”.
Lo que generalmente olvidamos, porque no nos oponemos al deseo y al impulso que anida en nuestra personalidad profana y no tememos formarnos un juicio, aunque este sea apresurado y nos encontremos muchas veces turbados por nuestro estado de inexperiencia, dudas y confusiones personales , pero si tememos acercamos a nuestros hermanos mayores para extraer de su experiencia las valiosas luces que sin lugar a dudas poseen , las que de no haber sido por nuestros impulsos y prejuicios profanos tan arraigados en nuestra personalidad nos habrían alumbrado el camino iniciático que comenzamos con dificultad y sufriendo pruebas que en la realidad no son simbólicas como las pruebas sufridas durante la ceremonia de iniciación, de modo que nos distanciamos de la posibilidad y la certeza de acceder a una interpretación más profunda, filosófica y sutil de la realidad.
De igual modo el Manual es claro y muy preciso cuando nos señala: ... “,DESDE CUANDO SÓIS MASON? DESDE QUE RECIBÍ LA LUZ . QUÉ SIGNIFICA ESA RESPUESTA? QUE NO NOS CONVERTIMOS REALMENTE EN MASONES, SINO DESDE EL DIA EN QUE NUESTRO ESPÍRITU HA PENETRADO LOS MISTERIOS MASÓNICOS”.
Lo que olvidamos frecuentemente, y creemos que con unos cuantos meses o un par de años en el grado, ya estamos en condiciones de influir en los otros con nuestras apreciaciones , juicios y valoraciones sin siquiera haber dado muestras evidentes de ejecutar la marcha SIMBÓLICA DEL GRADO, tal y come se nos enseña durante la Ceremonia de Iniciación, en tres pasos regulares , comenzando con el pie izquierdo y terminando cada paso con los pies en forma de escuadra, con el talón del pie derecho detrás del izquierdo, desplazamiento o movimiento Ritualísticas que no es una fórmula mecánica, para repetir sin haber profundizado acerca del sentido y significado masónico que posee dentro de la estructura general de las diversas etapas y momentos que forman parte medular de la liturgia de Primer Grado, en el Ritual de Apertura y Clausura de los trabajos de Logia.
Asimismo, el Manual expresa un fundamento esotérico en el fondo de la vida iniciática que pretendemos comenzar, señalándonos en relación a la necesaria PRUDENCIA Y MESURA que debe caracterizar la vida racional del iniciado: ... “DADME EL SIGNO ( SE DA) ~, QUE SIGNIFICA ESE SIGNO? Esotéricamente RECUERDA QUE EL MASÓN VIENE A LOGIA PARA VENCER SUS PASIONES, SOMETER SU VOLUNTAD Y HACER NUEVOS PROGRESOS EN MASONERIA; DEBIENDO PERMANECER SILENCIOSO VOLUNTARIAMENTE, NO POR INCAPACIDAD DE EXPRESARSE “.
Lo cual olvidamos , porque muchas veces no damos muestras de poder y querer vencer nuestras pasiones profanas, sometiendo nuestra voluntad a los propósitos docentes de la Masonería, en bien de nuestro propio perfeccionamiento y progreso individual, y efectivamente, no aprendemos a permanecer silenciosos voluntariamente, capacidad tan valiosa al hablar de VIVENCIA INICIÁTICA en Primer Grado, ya que desconocemos que a través del silencio que nos imponemos , alcanzamos una actitud mental y psicológica muy propicia para la profunda reflexión a que nos invita nuestro Ritual , antes de ser reconocidos como masones por nuestros hermanos . Y esto, porque nos dejamos vencer fácilmente por el esfuerzo que debemos hacer para imponernos un silencio voluntario, un silencio que nos hace sintonizar en lo profundo de nuestra Cámara de Reflexiones, con una perspectiva esotérica de ver e interpretar la realidad, sano ejercicio que todos debiéramos practicar con regularidad litúrgica, antes de expresar ideas o planteamientos poco atinados , cuando no se está en condiciones adecuadas de HORA Y EDAD. Generalmente, cuando no sabemos disfrutar de este sano ejercicio mental, y no hemos sido capaces de reconcentrar nuestras energías y atención sobre alguna idea o un conjunto de ideas o expresiones, es que nos apresuramos a desnudar nuestras falencias e imperfecciones frente a nuestros hermanos, demostrando con ello simplemente que aun nos queda tiempo por delante o lo que es peor aún , que no hemos sabido aprovechar el tiempo que ha transcurrido durante la permanencia en Primer Grado.
En este sentido, cuando se nos pregunta por el significado de la PALABRA SAGRADA, cuyo significado nos es revelado durante la Ceremonia de Iniciación , hecho que motiva el que se nos formule una nueva pregunta, luego que hemos expresado el significado de la PALABRA que la Masonería nos ha confiado señalando el Manual de Instrucción :
“¿POR QUE DECÍS NO SE LEERLA NI ESCRIBIRLA ?............ PORQUE EL LENGUAJE SIMBÓLICO DE LA MASONERÍA, NO SE CAPTA, SINO PROGRESIVAMENTE. EL INICIADO, AL PRINCIPIO DE SU CARRERA, DELETREA CON DIFICULTAD LO QUE MAS TARDE, SERA PARA EL DE FACIL LECTURA”.
De lo que resulta que para alcanzar la certeza de un conocimiento valioso , significativo y perdurable acerca de una verdad superior (Palabra Sagrada), la Masonería nos enseña que existen tres edades o etapas graduales, siendo la etapa inicial aquella en que por nuestra precaria condición de preparación e ignorancia, sólo nos es posible DELETREAR LA PALABRA, pero que existe una etapa intermedia donde es posible LEERLA, y que sólo una vez llegados a la tercera etapa o edad, estaremos en condiciones de ESCRIBIRLA, de lo que resulta que DELETREAR significa en Masonería INSTRUCCIÓN, LEER significa CONOCIMIENTO y ESCRIBIR significa ENSEÑANZA 0 DOCENCIA , por esa razón es que al Aprendiz se le reconoce sólo la facultad de deletrear, significando con ello que debe dedicar sus esfuerzos a hacer progresos en su etapa de instrucción, labrándose una personalidad y una condición iniciática que más tarde pueda ser el vehículo propicio para avanzar hacia otras etapas ,experiencias y conocimientos de acuerdo a la HORA Y LA EDAD en que se encuentre.
Así, nuestro Manual de Instrucción nos señala ... “¿QUÉ NOS ENSEÑA LA MANERA DE DELETREAR LA PALABRA SAGRADA?.........EL MÉTODO DE ENSEÑANZA DE LA FRANCMASONERÍA. SE PONE AL APRENDIZ EN EL CAMINO DE LA VERDAD, DÁNDOLE, SIMBÓLICAMENTE, LA PRIMERA LETRA DE LA PALABRA SAGRADA; DEBE POR SI MISMO, ENCONTRAR LA SEGUNDA; DESPUES SE LE SEÑALA LA TERCERA A FIN DE QUE BUSQUE LA CUARTA “.
De ahí que sea capital y esencial el estudio, la lectura y la investigación, aspectos que unidos a una confianza inquebrantable en nuestros hermanos mayores que nos guían y observan en esta marcha a Oriente en busca de la LUZ, nos será posible transitar siempre en mejores condiciones, por la vía iniciática que nos propone la Masonería, observando en todo momento y lugar las reglas, las normas y los preceptos masónicos del Grado que ostentamos, si es que en verdad pretendemos hacer serios avances en esta hermosa Institución, y en el difícil ARTE REAL.
Debido a esto, es que el concepto de Iniciático en el Grado de Aprendiz, se transforma en uno de los conceptos preeminentes junto al concepto Ético y junto al concepto de Filosófico , puesto que estos tres conceptos que se incorporan en los Principios de la Francmasonería Universal, engloban las características fundamentales que distinguen y diferencian a nuestra institución de las instituciones profanas.
De ahí la urgencia de esclarecer algunas ideas preliminares dentro del concepto amplio de Filosofía Iniciática, las que en el conjunto de la Primera, Segunda y Tercera Parte expuestas, no han pretendido sino interesar a los hermanos para que desarrollen ulteriores estudios sobre materias propias de un Grado Masónico fundamental, por ser un Grado rico en posibilidades de investigación y amplio en variadas conceptualizaciones porque introduce al hermano Aprendiz en una síntesis o panorama general de la Historia de la Francmasonería Universal, lo aproxima a nociones preliminares de Simbolismo Francmasónico y Filosofía Iniciática, y lo enfrenta con el rol superior de trascendencia ética y moral de la Francmasonería, como una institución arquetípica, filantrópica y ecléctica.
Por estas razones, es que resulta tan sensiblemente vital y necesario para nuestra Institución, el tema de las responsabilidades éticas del H.: Aprendiz, las que emanan del Ritual de Iniciación que todos vivimos al ingresar en la Augusta Orden, pero que sin la voluntad necesaria para no quebrantar jamás nuestras promesas y juramentos , jamás veremos convertir nuestros propios logros y afanes , en los logros y afanes de nuestros Queridos Hermanos y en consecuencia jamás habrán de convertirse dichos logros, en los logros y afanes de la Francmasonería Universal ...
EN EL GRADO DE APRENDIZ.
Por FRANCISCO BUENO
“¡Oh, alma ciega! Ármate con la antorcha de los Misterios y en la noche terrestre descubrirás tu Doble luminoso, tu Alma celestial . Sigue a ese guía divino, y que él sea tu Genio. Pues él tiene la clave de tus existencias pasadas y futuras . Llamado a los Iniciados (según el Libro de los Muertos)”.
PRIMERA PARTE. PRESENTACION:
En el inicio del análisis necesario frente al tema propuesto, y su vinculación con el Primer Grado simbólico en la Francmasonería. Se hace evidente ofrecer una orientación epistemológica y filosófica del trabajo en cuestión. La orientación de los elementos que estructuran el análisis del tema, en esta primera parte, se ha centrado fundamentalmente en el planteamiento de lo que se desea conocer. Para ello, es preciso formular los elementos que componen y configuran el marco teórico y conceptual del análisis, y en este reconocemos:
I.- El Catecismo y Manuales del Grado de Aprendiz, en el que la pregunta esencial que orienta todo trabajo iniciático., se expresa en la formulación: ¿De dónde venimos?
2.- El método o camino necesario para buscar y encontrar el sentido de la pregunta y su vinculación con el tema central de este trabajo. (Método fenomenológico de Edmund Husserl).
3.- El sentido de la pregunta, sólo es posible encontrarlo en la respuesta a la pregunta por el origen del Ser y su sentido filosófico e iniciático primordial para la Francmasonería.
Sobre la base de los antecedentes planteados anteriormente, se establece entre los elementos I, 2 y 3 un circulo hermenéutico de interpretación fenomenológica y que pretende aproximamos, por medio de esta estructura, a un conocimiento valioso que nos permita esclarecer la duda.
La formulación de este esquema y su orientación epistemológica determinan el marco teórico y conceptual del análisis.
La preeminencia de una interpretación necesariamente fenomenológica surge, del hecho de considerar como prioritario el momento de la “Epojé” (reducción). , en el que nos desvinculamos del juicio, de todo sistema objetivo del conocimiento, fundado en el “dogmatismo determinista o en el materialismo relativista”.
La reducción de los elementos, que participan de este encuentro es necesaria, si deseamos obtener una respuesta que perdure y que encuentre coherencia interdependiente entre los elementos que configuran el círculo hermenéutico.
Para iniciar nuestro análisis es preciso , advertir la importancia vital que posee , para el esclarecimiento del tema, el hecho apodícticamente evidente , de que la pregunta debe ser ”construida”, “hecha “ y “vuelta a hacer” por quien la formula ( Ritual del Primer Grado). La pregunta, ¿De dónde venimos? , No es sino la pregunta por “el origen del Ser y su sentido filosófico e iniciático primordial para la Francmasonería”.
Pero, si necesitamos saber el sentido de algo es necesario y más urgente aún saber “que es” ese “algo“ para luego preguntarnos sobre “el”, sobre su sentido, sobre el devenir de su existencial dad.
En la Pág. N° 13 de su gran obra, “El Ser y el Tiempo”, Martin Heidegger nos señala el fundamento de su argumento central…
“El “ser” es el más comprensible de los conceptos. En todo conocer, enunciar, conducirse relativamente a sí mismo, se hace uso del término “ser”, y el término es comprensible “sin más” . Todo el mundo comprende esto: “el cielo es azul”; “ yo soy una persona de buen humor” , etc. . Pero esta comprensibilidad “ de término medio” no hace más que mostrar la incomprensibilidad. Hace patente que en todo conducirse y ser relativamente a un ente en cuanto ente hay ” a priori “ un enigma. El hecho de que vivamos en cada caso ya en cierta comprensión del ser, y que al par el sentido del ser sea embozado en la oscuridad, prueba la fundamental necesidad de reiterar la pregunta que interroga por el sentido del término”.
Por otra parte, sabemos que esta pregunta caída en el olvido, quizás porque no se le comprende, denota un atributo que nos muestra alguna orientación filosófica (dirección del movimiento dialéctico del espíritu).. Podemos suponer que la expresa pregunta tiene una relación esencial con un tiempo anterior, un tiempo pasado o un tiempo “anticipado”, ya vivido, pero que aún perdura y existe, si reconocemos la vinculación necesaria y temporal entre pasado, presente y futuro, es decir, un tiempo que “es” esencialmente “unidad” y solo aparentemente multiplicidad” (estudia del N° 3 en el Primer Grado y su vinculación con la esfera ontológico-temporal del ser, horizonte temporal de la pregunta que interroga por el ser).
Ahora bien, todo análisis fenomenológico del sentido de alguna cosa, idea u objeto, debe llevarnos primero a formular la pregunta fundamental de toda filosofía o pensar filosófico (en nuestro Catecismo y Ritual de Primer Grado, la pregunta fundamental del Aprendiz), cuyo ente en estudio es aquí:
“LA EXISTENCIALIDAD DEL APRENDIZ MASÓN EN TANTO CONCEPCIÓN INICIÁTICA DE SU GRADO”.
En efecto, el análisis propuesto queda reducido de esta forma, a lo planteado en términos del “sentido de la pregunta del Primer Grado”, y ya sabemos que solo podemos acceder a dicho conocimiento si “volvemos o retornamos” a la esfera metafísica de la respuesta a la mentada pregunta ¿De dónde venimos?
De esta forma, es posible plantear claramente que “este sentido”, sólo adquiere corporeidad y manifestación en el análisis existencial de la temporalidad del ser, en tanto Tentativa de una Concepción Iniciática en el Grado de Aprendiz, ya que únicamente es posible encontrar respuestas ciertas si logramos “construir” y “de-construir” la pregunta fundamental de nuestro grado, para en dicho “movimiento de des ocultamiento”, encontrar la aproximación al sentido de aquello que buscamos.
De igual modo, debemos advertir en este punto, que la construcción masónica del sentido iniciático de la pregunta, “ES INTRANSFERIBLE”, puesto que es “vivencia inmediata con el mundo y la realidad” y la posibilidad de penetrar en un nuevo conocimiento, por la vía del presente análisis, sólo es posible en la esfera del “ devenir” (realización y ejecución), es decir, el concepto o la idea de Concepción Iniciática sólo puede ser abordada, según la orientación de este trabajo, en tanto “desenvolvimiento del ente fundamental”, es decir, “AUTOCONOCIMIENTO DEL SER INICIÁTICO DEL APRENDIZ”.
Así, el concepto de Concepción Iniciática, alcanza una significación masónica en tanto auto actualización y autorrealización de una autoimagen masónica, como expresión individual de un “acontecimiento” irrepetible y mistérico que tiene su origen en el ser del hombre-iniciado, punto de partida esencial hacia el cual retorna permanentemente la conciencia iniciática del Aprendiz Masón en la auto formulación de la pregunta más esencial de su existencial dad masónica.
TENTATIVA DE UNA CONCEPCIÓN INICIÁTICA EN EL GRADO DE APRENDIZ:
Considerando las ideas expuestas en el “Libro del Aprendiz” de Oswald Wirth, desde la página N° 153 a la N° 160, en relación a los DEBERES del Aprendiz Masón tales como:
- Callar ante los Profanos.
- Buscar la verdad.
-Querer la Justicia.
- Amar a sus Hermanos.
- Someterse a la Ley.
Sobre cuya base debernos siempre practicar:
- El secreto y la discreción masónica. La Tolerancia.
- La Investigación de la Verdad.
- La realización y la práctica de las virtudes.
- La Fraternidad entre los Hermanos,
- Obrar en todo momento y lugar conforme a las buenas Costumbres y someterse a la Ley.
Con todo, es posible tal vez , formular una tentativa de concepción iniciática en el grado de Aprendiz Masón, que integre por una parte un marco teórico y conceptual de análisis personal, cuyos principales conceptos o temáticas propuestas para el estudio y la investigación filosófica y simbólica están contenidos en la estructura hermenéutica de este trabajo. De esta forma, la tentativa de una concepción iniciática del Aprendiz Masón, podría construirse circularmente, partiendo desde el N° 1 y recorriendo todo el circulo hasta retornar nuevamente al punto inicial de su trabajo iniciático, punto desde el cual el Aprendiz puede, infinitamente, volver a construir la dimensión iniciática de su propio perfil masónico. Dicha estructura Circular posee 3 elementos que lo componen, cuya formulación se expresa como sigue:
1.- LA FORMULACIÓN DE LA PREGUNTA ¿DE DÓNDE VENIMOS?
Cuya dimensión filosófica y esotérica alcanza una perspectiva vivencial y existencial a través del estudio detenido y reflexivo del CATECISMO DEL PRIMER GRADO, en cuyo contexto adquiere la expresa pregunta, la orientación esencial e individual del trabajo iniciático, y cuyo objetivo primordial es “el conocimiento de si mismo “. (Estudio del N° 1. UNIDAD).
2.- EL MÉTODO PARA CONSTRUIR LA RESPUESTA.
Es decir, el camino necesario para buscar y encontrar el sentido de la pregunta del Primer Grado ,método que determina al mismo tiempo el horizonte temporal y conceptual, además de establecer el grado de internalización y comprensión clara y profunda de lo que significa “ser” Aprendiz Masón, en su dimensión” Operativa y Especulativa “. (Estudio del N° 2. DUALIDAD).
3.- EL SENTIDO DE LA RESPUESTA.
El sentido de la pregunta, solo es posible encontrarlo, en la respuesta a la pregunta que interroga por el origen del ser y su sentido iniciático primordial para la Francmasonería, cuyo status filosófico y epistemológico, posibilitan la internalización de los valores que sustenta la Francmasonería, en especial la Fraternidad. (Estudio del N° 3. MANIFESTACION)
De esta forma, la posibilidad de formular una concepción iniciática en el grado del Aprendiz Masón presupone una actividad iniciática y un movimiento y dirección de nuestro ser, de tal naturaleza, que los puntos 1, 2 y 3 deben convertirse esotéricamente en una misma UNIDAD y en una misma ENERGÍA CONCIENTE, a través de cuyo devenir y desenvolvimiento se posibilitaría un íntimo y personal CONOCIMIENTO INTUITIVO y un contacto y un encuentro más genuino con las formas simbólicas y significativas del mundo masónico. El horizonte temporal y el alcance existencial de esta tarea, quedarán auto determinados por la tentativa de una Concepción Iniciática, expuesta en este trabajo.
CERRANDO EL CÍRCULO
En esta parte, se expondrán las conclusiones del análisis efectuado durante esta primera aproximación al tema ”CONCEPCIÓN INICIATICA EN EL GRADO DE APRENDIZ”, antes bien, será necesario precisar el sentido y el alcance de ellas. Las conclusiones que a continuación se formulan, pretenden entregar una síntesis de los elementos que configuran esta primera parte, cuya temática en modo alguno puede aquí ser cabalmente esclarecida. La estructura filosófica y conceptual del presente trabajo sólo se detiene ( quizás sea su principal aporte) en el SENTIDO DE LA PREGUNTA QUE INTERROGA POR EL SER , el ente fundamental desde cuyo centro nace toda expresión humana , social y espiritual del hombre en tanto Cultura. Por tanto, el análisis expuesto, ha tenido como objetivo establecer claramente, la preeminencia trascendente de un MÉTODO CIRCULAR, para acceder a un conocimiento de naturaleza intuitiva, no el único método ni el único conocimiento posible, pues siempre habrá de ser una condición de status existencial, el MODO Y LA MANERA DE HACERSE LA PREGUNTA MAS ELEMENTAL, PROFUNDA Y URGENTE DE NUESTRA EXISTENCIA. Sobre esta base, se plantean las siguientes conclusiones de esta primera parte:
1.- El trabajo iniciático del Primer Grado, se orienta hacia “el conocimiento de si mismo”, premisa fundamental del estudio y la investigación masónica permanente del Aprendiz Masón, todo lo cual le permite conocer el significado profundo de su condición de tal, al mismo tiempo que le hace posible internalizar los valores filosóficos y éticos que sustenta la Francmasonería.
2.- El entorno Social y Cultural, condiciona en diversos grados y circunstancias, la interpretación de la realidad que cada uno de nosotros realiza. Esta, la interpretación del mundo y sus múltiples realidades, habrá de ser siempre parcial.
3.- La disciplina intelectual y el esfuerzo mental de cada Aprendiz, podría estructurarse básicamente sobre la base del estudio paciente y reflexivo de nuestros Manuales y Catecismo, así, como de la Historia del Universo Masónico e Iniciático.
4.- La Docencia del Primer Grado, primer peldaño de la vía iniciática del Rito Escocés Antiguo y Aceptado que posee 33 grados, es de naturaleza PERSONAL y estará, por más que tratemos de establecer un “perfil o lineamiento ideal” en torno a esta estructura, determinada por la “realidad interna” de cada Aprendiz, es decir, la orientación singular de su propio trabajo iniciático , estará siempre determinada por una dirección interna del ser reflexiva y consiente de cada espíritu, por ello , hacia estos elementos masónicos y no hacia otros debiera orientarse todo fundamento docente en el Primer Grado, no existiendo a mi juicio otro propósito que le anime, siendo enormemente riesgoso para el hermano Aprendiz y para su Logia iniciar sus primeros pasos en la vida masónica, sin esta exclusiva orientación en la docencia masónica.
5.- El punto anterior, se fundamenta además, en el carácter esotérico, diametralmente opuesto al mundo profano, de nuestra Institución, esto es , la realización de una obra interna en cada iniciado, puesto que para la Francmasonería las frases: “PEDID Y SE OS DARA “ ( la Luz), “BUSCAD Y ENCONTRAREIS “ (la Verdad),” GOLPEAD Y SE OS ABRIRAN “ (las Puertas del Templo) , poseen una dimensión esencialmente iniciática, es decir, toda realización, todo descubrimiento, estudie, modo, investigación, viaje, sendero, vía, camino o canal de autorrealización exclusivamente masónico que posibilite el acceso a un “ conocimiento iniciático’, que incremente, enriquezca y revitalice nuestro propio perfeccionamiento, gradual y concéntrico, habrá de hacer suyo primero, el espíritu, la fuerza y la energía necesaria de la profunda significación esotérica de la Palabra Sagrada del primer Grado: “EN ÉL, LA FUERZA “.
6.- Nuestro trabajo iniciático, es el perfeccionamiento integral de nuestra espiritualidad, único elemento que la Francmasonería Universal reconoce como la actividad Real por excelencia, cuyos frutos y logros habrán de convertirse en la medida y proporción de nuestro esfuerzo y sacrificio interno, en el único valor filosófico existente y el único sentido humano de nuestra conciencia operativa, camino que habremos de recorrer desde un plano individual y personal hacia una LUZ que nos reclama cada día, con mayor fuerza y vigor, un sentido universal y cósmico , hacia donde orientará por siempre su destino nuestra sublime y eterna Francmasonería.
7.- El análisis presente determina, que sólo es posible formular y desarrollar una orientación SIEMPRE EXTERNA hacia una CONCEPCIÓN INICIÁTICA EN EL GRADO DE APRENDIZ, modelo que no es posible encontrar ni formular en términos categóricos y determinantes. Esta concepción y conceptualización (la idealidad de un modelo espiritual que nos oriente), sólo debiera poseer conceptos generales, que motiven a cada Aprendiz a aproximarse y en lo posible POSESIONARSE DEL VERDADERO SENTIDO OPERATIVO Y ESPECULATIVO DEL PRIMER GRADO SIMBOLICO, sin olvidar que el motor del aprendizaje iniciático, se encuentra solamente en el INTERIOR DE SU SER DE APRENDIZ, y no fuera de él.
8. El análisis efectuado permite formular, sobre la base de la teoría del método fenomenológico de Edmund Husserl (1859-1938), un círculo hermenéutico (estructura teorética que debemos a Martin Heidegger 1889-1974). , que no es sino, la estructura filosófica de un trabajo iniciático preliminar, valioso y recomendable para cualquier hermano Aprendiz que desea profundizar en su Grado.
SEGUNDA PARTE. LA INVESTIGACIÓN MASÓNICA COMO UN MÉTODO PARA EL PERFECCIONAMIENTO.
Antes de pretender responder algunas de las interrogantes en torno a esta segunda aproximación al tema medular de esta plancha, es necesario, hacer algunos alcances y consideraciones que pudieran ser útiles y pertinentes respecto del sentido de los conceptos que configuran el enunciado de esta segunda tentativa de aproximación al tema.
En primer lugar, la referida “investigación masónica de primer grado” pudiera quedar reducida solamente a un medio, valioso por cierto, pero sólo a un medio para obtener o alcanzar un fin, cual es el referido “perfeccionamiento”.
En segundo lugar, pareciera ser que el concepto o la idea de un “perfeccionamiento”, según se expresa en el mismo enunciado, sería la idea fundamental hacia la que estaría orientada cualquier investigación eminentemente masónica, es decir, cualquier obra, tarea o trabajo, entendido como la puesta en marcha, el desarrollo o la ejecución de una investigación masónica e iniciática.
Si así fuera, habría que convenir con mucha claridad, en que no es esa la idea que se ha tenido en mente al desarrollar esta segunda parte , pues nada dista más a mi juicio de la idea de llegar a considerar la posibilidad de que todo el trabajo de investigación del Primer Grado, se reduzca o se oriente tan sencillamente a la idea de que la única ”razón, causa, impulso u objetivo primordial” en la búsqueda de respuestas y en el planteamiento de interrogantes en el marco de una investigación tan particular como la masónica, sea esencialmente, el objetivo de ” alcanzar un perfeccionamiento como un fin”.
Por último, si así fuera, ello sólo respondería a una errónea fundamentación de la orientación docente (intelectual y enciclopedista, pero no masónica) única razón que explicaría el hecho erróneo de que se otorgue, a esta investigación, un carácter ” cientificista de clara tendencia cognitiva”. Es decir, podría ocurrir que el único objeto o que el único alcance o connotación del concepto de ” Investigación Masónica” sólo quedara reducida a perspectivas estrictamente “academicistas, no evolutivas o a un mero autoritarismo epistemológico o filosófico”. ( el conocimiento, la razón y el intelecto como la única esfera espiritual o humana posible, en el movimiento de des-ocultamiento gradual del ser, descartando la experiencia iniciática y simbólica del iniciado ).
Si esta fuera la orientación consiente y docente de una “Investigación Masónica en el Primer Grado”, habría que plantearse necesaria y urgentemente interrogantes más profundas que nos llevasen a reformular y a replantear nuestro trabajo personal, en el plano “operativo y especulativo”.
ANÁLISIS:
Hechos estos alcances, estaríamos en condiciones de abordar esta segunda parte del tema, con una carga de prejuicios menor a la inicial y dados estos pasos preliminares, nos quedaría tan solo recordar el tema central, que guía y orienta el trabajo del Primer Grado, según la Gran Logia de Chile, dicho tema se enuncia como:
“El conocimiento de sí mismo y el perfeccionamiento Masónico”.
Así mismo, los objetivos específicos de este mismo programa, orientan los logros esenciales del Grado hacia los siguientes objetos de estudio o en torno a tres conceptos o ideas fundamentales (estudio del N° 3 en el Primer Grado), a saber
1.- El conocimiento de si mismo mediante la introspección. (Estudio del N° 1. UNIDAD).
2.- Comprensión clara y profunda de lo que significa ser Aprendiz Masón. (Estudio del N°2. DUALIDAD).
3.- Internalización de los valores que sustenta la Institución, en especial convertir en sello personal la Fraternidad. (Estudio del N° 3. MANIFESTACIÓN).
Sobre la base de este esquema, que reduce el campo y el contexto de nuestros estudios a tres ideas básicas, hacia las que deben orientarse nuestros esfuerzos, es posible formular algunas ideas, que en modo alguno pretenden esclarecer cabal o totalmente el sentido filosófico del tema propuesto.
Oswald Wirth, señala en la página N° 156 de “El libro del Aprendiz”, en torno a la idea de la investigación de la verdad, como uno de los deberes del Aprendiz Masón:
“La Francmasonería se distingue de las iglesias, en que no pretende absolutamente estar en posesión de la Verdad. Las enseñanzas masónicas no envuelven dogmas ni credos de ninguna especie. Cada masón está llamado a construir por sí mismo el edificio de sus propias convicciones. Con este propósito se ha iniciado en la práctica del Arte del Pensamiento. Este Arte se ejecuta en materiales que es preciso desbastar. En otros términos se trata de eliminar los errores que desfiguran la Verdad. La Verdad está en todas partes, pero oculta. Ella pide ser extraída de todo lo que parece falso o supersticioso. La superstición no es sino, la petrificación, la envoltura o el cadáver de una noción verdadera que no se ha sabido alcanzar ni expresar correctamente. No rechacemos, pues, nada “a priori “. Toda prevención, todo prejuicio, se opone a nuestra imparcialidad de juicio. El verdadero amigo de la verdad no sabría ser un espíritu limitado, sistemáticamente encerrado en el estrecho círculo de su horizonte mental. Debe ser una inteligencia ampliamente abierta a todas las ideas susceptibles de provocar una modificación en las convicciones presentes. El que tiene sus ideas estancadas y trata de conservarlas no es un hombre de Luz y de progreso: es un pontífice que cree que sabe y que tiene fe en su infalibilidad. Si la iniciación no logra desengañarlo es porque cierra los ojos y tiende a permanecer Profano.”
La idea citada, está vinculada con los objetivos específicos del Primer Grado, expuestos con anterioridad, de forma tal que la idea de desarrollar, ejecutar y llevar a cabo una personal búsqueda e investigación de aquellas verdades fundamentales para nuestra formación masónica, como un medio para provocar o alcanzar un perfeccionamiento gradual , requiere necesariamente de estas tres ideas u objetivos enunciados, de manera de llevarlos a la práctica e internalizarlos gradualmente hasta ejecutar la tarea propuesta en sus contenidos y proyecciones. (El conocimiento de sí mismo, la preeminencia vital del ser del Aprendiz Masón y, asumir por último como propios los principios y valores que sustenta la A:.O:.).
Por ello, es tan necesario y vital orientar correctamente nuestra propia búsqueda, comprendiendo al mismo tiempo cuán importante se irá tornando con el tiempo, el hecho de asimilar los elementos filosóficos y morales que el estudio del Primer Grado nos permute abordar, puesto que los cimientos de nuestra formación masónica comienzan a ser esculpidos y modelados, cuando se inician los verdaderos y profundos descubrimientos personales y se toma contacto íntimo y personal con aquellos misterios que la Orden nos ofrece desde el momento en que nos iniciamos.
Sin lugar a dudas, que la tarea es compleja, lenta y a ratos muy dificultosa, pero de igual modo y a medida que se lleva a cabo este des-ocultamiento de nuestra interioridad, logramos percibir cuan inmensa y basta es la tarea que nos espera en el futuro. De este modo, cada Aprendiz se ocupa y se ensimisma en una hermosa e irrepetible tarea, de convertir en propio e intimo, un método, una forma o un camino que le permita investigar, reflexionar, preguntar, observar, responder, descubrir y pensar.
Cada Aprendiz construirá por sí mismo un método que le permita acceder a nuevas esferas del conocimiento y la verdad, a nuevas formas para asumir o internalizar el sustrato valóricos que la Orden le ofrece, nuevas formas para practicar las virtudes, así como también nuevos y más rigurosos métodos para pulir la piedra de su espíritu, los infinitos elementos pesados y groseros que nos dificultan a menudo el traspasar los umbrales y las dimensiones de la vida diaria, superando las verdaderas pruebas de nuestra existencia, del mismo modo en que superamos las Pruebas Simbólicas de la Ceremonia de Iniciación.
Ciertamente que esta tarea, la de investigarnos a nosotros mismos, la tarea de reconocer ontológicamente que el ente fundamental hacia el cual se dirige nuestra mirada y nuestra primordial atención, es definitiva e indiscutiblemente, el reconocimiento iniciático de nuestro propio ser, como objeto y vehículo de nuestra investigación masónica.
El Catecismo del Grado, representa en este sentido, un universo de posibilidades, un universo de preguntas y respuestas perfectamente “ encadenadas”, interrogantes que nos obligan a meditar, reflexionar e investigar en nuestro interior , para encontrar allí la forma y el contenido de nuestros descubrimientos, de aquellas verdades tan vitales e insustituibles para nuestra obra iniciática.
La tarea de buscar y alcanzar aquel estadio actual a través del cual traspasar un nuevo y más amplio horizonte, nos irá otorgando al mismo tiempo un “ salario equivalente” a los esfuerzos y a los logros evidenciados, de tal suerte que la medida de nuestra satisfacción y de nuestro consuelo, estará determinada por el alcance y la profundidad de aquella búsqueda personal.
El perfeccionamiento, que es siempre gradual , surge necesariamente y muy íntimamente cuando se alcanza el goce y el desenvolvimiento de nuestra interioridad, cuando anhelamos, una vez descubierta alguna verdad elemental o esencial, alcanzar nuevas ideas o nuevas formas que cristalicen en nuestro propio ser, cuando asumimos que existe una razón benéfica que nos impulsa a buscar, cuando logramos desvanecer con nuestros esfuerzos otra porción más de aquella ignorancia y aquella oscuridad que nos cegaba y nos negaba parcial o totalmente la posibilidad de iluminar nuestra investigación con las luces y las antorchas simbólicas de la Francmasonería .
El perfeccionamiento por tanto nunca es - o al menos no debiera serlo - un fin en si mismo, sino más bien un permanente resultado de la obra y de la profundidad del estudio que desarrollamos, estudio que requiere del empleo y la utilización de las herramientas simbólicas que nuestro Grado nos ofrece, construcción y reconstrucción permanente de un justo equilibrio, de una justa medida interna, de un justo valor y peso de aquellos elementos que configuran nuestra propia visión de mundo.
Si poseemos la Fuerza y la Voluntad (Geburah) para llevar a cabo esta obra, primero en el interior de nuestra propia caverna, en el interior de nuestro propio templo, será entonces mucho más necesario y urgente transmitir y comunicar luego aquellos descubrimientos y aquellas verdades ahora develadas, al mundo y al entorno al que pertenecemos y hacia el que siempre orientaremos toda acción benéfica, producto de aquella interminable investigación masónica realizada.
CERRANDO EL CÍRCULO
De estas ideas se desprende el hecho, de reconocer la diferencia esencial y el carácter distintivo de una investigación eminentemente masónica de una que no lo es, puesto que la naturaleza, los objetivos, los medios, los procedimientos y el alcance humano y social de esta misma, vienen dados por la naturaleza, el carácter y el sentido filosófico, ético, iniciático y simbólico de nuestros Ritos y Alegorías, así como por el sentido de la Docencia , el aprendizaje y las enseñanzas masónicas, todos estos, elementos distintivos de la Francmasonería como un sistema de perfeccionamiento Filosófico y Moral..
TERCERA PARTE.
LA VIVENCIA DE UNA CONDICIÓN INICIÁTICA EN EL GRADO DE APRENDIZ.
TENTATIVA DE CERRAR EL CÍRCULO
En Primer Grado, el concepto de FILOSOFÍA queda circunscrito dentro del ámbito de la ONTOLOGÍA o estudio de los entes, queriendo señalarnos con esto la Francmasonería que el punto de inicio de nuestra investigación masónica, se encuentra dentro de los límites del ente más importante o el ente fundamental , es decir el SER .
Si bien conviene precisar que la Francmasonería no es una escuela filosófica, y no adhiere además a ninguna postura filosófica determinada respecto del hombre, procura en cambio que cada miembro de acuerdo a sus capacidades y motivaciones personales, por medio del libre examen de su conciencia, busque la verdad y alcance un perfeccionamiento individual dentro de los conceptos éticos, morales y valóricos que nuestra Constitución Masónica expone en sus Principios.
Así , el concepto preliminar de filosofía iniciática en primer grado, queda determinado por el estudio del ser del iniciado, desde la perspectiva masónica, y dentro de unos limites que el simbolismo y los rituales del grado precisan con total claridad.
La incógnita primordial del Aprendiz es ¿ DE DÓNDE VENIMOS ?, por tanto, ¿ QUÉ OBJETO OS TRAJO A LA MASONERÍA ? , queriéndose esclarecer con ello el propósito fundamental por el que nos hemos hecho recibir como Aprendiz Masón en una Logia Justa y Perfecta.
Ahora bien, el hecho de querer esclarecer una incógnita o una interrogante supone haber formulado previamente la pregunta fundamental que nos conduce hacia nuestro objeto de estudio o hacia el conocimiento de aquello que buscamos, por tanto, necesariamente debe haber total claridad o al menos una precomprensión del sentido de la pregunta que interroga por el ente fundamental, el ser, de modo que el método de investigación pueda surgir a la luz del contacto con nuestros rituales y símbolos, (únicos medios o canales a través de los cuales es posible acceder a una respuesta significativa y personal de nuestra investigación masónica).
Lo ideal es tener un cierto dominio conceptual y vivencial de estos aspectos, así como la experiencia literaria de mantener un estudio e investigación permanente de obras iniciáticas universales que nos permita dimensionar con mayor claridad el mundo de nuestras particulares inquietudes intelectuales, éticas y filosóficas, de forma tal de adentrarnos cada vez, con mayor profundidad y gradualidad, en los misterios y enseñanzas que oculta la Francmasonería, ideas y conocimientos que no están al acceso de todos los hermanos, puesto que solo bastaría con nuestro ingreso en la institución para asegurarnos un contacto con las verdades esenciales de cada grado, lo cual ante nuestra condición humana seria imposible.
La construcción iniciática lograda a partir de estos descubrimientos preliminares ( incluso mucho antes de ingresar en la Orden), por medio de nuestra investigación y estudio personal, harán la diferencia fundamental entre un hermano que a pesar del tiempo transcurrido no ha logrado penetrar y comprender las enseñanzas de su grado, y un hermano que con poco tiempo y mucha dedicación manifiesta con total evidencia ( si no existe evidencia de logros no se puede hablar de un proceso iniciático) que es posible ascender de condición iniciática Si en verdad logramos el ordenamiento elemental del cual nos habla nuestra ceremonia de iniciación, para dirigir nuestros pasos hacia Oriente, el lugar de donde proviene la Luz, objetivo primordial de la vida iniciática.
Por tanto, es fundamental, no el tener conciencia de lo que se quiere lograr, sino tener conciencia masónica de que lo que se desea lograr es lo mismo que la masonería procura para nosotros, con lo cual queda de manifiesto que si no trabajamos por una compenetración de las enseñanzas y valores masónicos, aún y a pesar de obtener otros logros y alcanzar otros objetivos ( que no son los objetivos de la institución), más temprano que tarde sobrevendrá la confusión necesaria ante la cual siempre habrán dos caminos, la Masonería y mi vida profana o mi vida profana sin la Masonería, por lo que en cualquiera de los dos casos jamás habremos penetrado los misterios y enseñanzas masónicas reservadas sólo para quienes realizan sinceros y denodados esfuerzos iniciáticos.
De esto concluimos en una primera aproximación, que la Vivencia Iniciática en Primer Grado, no es cosa baladí, sino muy por el contrario algo mucho más serio de lo quo alcanzamos a dimensionar realmente, pero que de acuerdo a la HORA Y LA EDAD simbólicas nos permitirá adquirir conciencia sobre aquellos conocimientos y verdades que permanecían ocultos mientras no demos los TRES GOLPES MISTERIOSOS que para nosotros son las tres frases del evangelio: BUSCAD Y ENCONTRAREIS, PEDID Y SE OS DARÁ, TOCAD Y SE OS ABRIRA.
Esta compenetración nos irá haciendo más sensibles y permeables a lo que la masonería desea en verdad como objetivo o propósito humano, de forma tal que al señalarnos en primer grado que nosotros somos el ente en estudio, que somos nosotros mismos la cantera sobre la que debemos aplicar las herramientas que la Orden nos obsequia, que no es sino en nosotros mismos y no fuera de nosotros donde se oculta la fuente original que nos hará libres, que sin el necesario descenso al fondo de la tierra de nuestra conciencia, sin esta claridad de propósitos masónicos y sin la necesaria perseverancia a toda prueba, ningún estudio de la naturaleza que sea habrá de dar los buenos frutos que en verdad se esperan de cada uno de nosotros..
La Vivencia Iniciática en el Grado do Aprendiz procura que asimilemos una nueva manera de mirar la vida, una nueva forma de pensar y comprender la existencia individual de forma tal que puestos por la masonería en el camino y la vía precisa para iniciar nuestro camino a Oriente, podamos ejecutar la marcha del grado, cada paso con los pies en escuadra, queriendo señalársenos con ello que nuestro andar iniciático no debe escapar jamás al triple propósito numérico, fuente inicial de nuestros primeros estudios de filosofía iniciática, una filosofía más profunda y compleja , la que no penetraremos si no hemos sido capaces de transitar con total seguridad y conciencia la filosofía preliminar del grado, y descubrirnos a nosotros mismos por medio de esa vía.
No olvidemos que antes de ingresar al Templo y ser protagonistas de la Ceremonia de Iniciación, debimos ingresar primero en la Cámara de Reflexiones, lugar mortuorio y fúnebre, donde con el contacto con la muerte y los primeros símbolos masónicos tuvimos nuestra primera impresión mistérica, de forma tal que a cada instante la Francmasonería nos señala que para penetrar una nueva esfera o alcanzar una nueva dimensión iniciática, debemos recorrer un camino y descorrer los velos necesarios antes de presenciar el instante que nos aguarda dentro del misterioso ritual de la vida.
De esto deducimos que la Masonería es la vida, porque sus misterios, ritos, alegorías, enseñanzas y símbolos son los MISTERIOS DE LA VIDA, LOS RITOS DE LA NATURALEZA, LAS ALEGORÍAS DEL HOMBRE, LAS ENSEÑANZAS DE LA VERDADERA SABIDURÍA Y LOS SÍMBOLOS DE LA EXISTENCIA ESPIRITUAL DEL UNIVERSO
Pero señalábamos anteriormente , que el Aprendiz debe labrar una nueva forma de vida , lo cual implica una transformación profunda de su personalidad , para hacerla más acorde y armoniosa con los fines y propósitos de la Masonería. Pero este noble y duro oficio, exige ganar para cada hermano una nueva condición de dominio sobre aquellos elementos de su ser que permanecían en desorden, ya que su conciencia no se encuentra aún penetrada por los misterios y enseñanzas masónicas que solo un genuino y verdadero proceso de iniciación puede transmitir y comunicar a un reducido grupo de iniciados.
Para alcanzar esta nueva visión del mundo y del ser, se ofrece al Aprendiz un simbolismo esotérico y un bagaje de cultura con el objeto de que encuentre un método de estudio e investigación personal que le permita alcanzar las metas que su grado le impone, metas y objetivos que de ser obviados o ignorados ocasionarían una involución o una retrogradación del proceso iniciático, dispersando un conjunto de fuerzas , energías y propósitos, que dirigidas en cambio con la inteligencia y la voluntad de las herramientas del Grado, le permitirían al Aprendiz penetrar y comprender genuinamente los misterios y enseñanzas del pasado, el presente y el futuro que aun desconoce, las etapas de su verdadera y evolutiva vida iniciática.
Una de las principales dificultades filosóficas que se enfrentan durante el Primer Grado, radica en un hecho que se produce con mayor frecuencia de la que se cree, cuando no se logra comprender con total claridad y profundidad los fines y propósitos docentes de la institución, fenómeno natural hasta cierta etapa preliminar del proceso, que se genera habitualmente por falta de interés real por desarrollar un estudio reflexivo de los fines y objetivos de nuestra institución, en otras ocasiones en cambio, es producto de información y conocimiento adquirido por una vía distinta a la iniciática y filosófica, de forma tal que al no estar fundado en un encuentro directo y personal con los símbolos masónicos y las enseñanzas morales ocultas en nuestros rituales y originarse por tanto , en opiniones o juicios a veces desfigurados o deformados por la influencia de conceptos o valoraciones ajenas al mundo Masónico, solo consiguen desorientar el camino trazado haciéndonos tropezar con interrogantes que sólo nos hacen dudar en demasía, retornando el hermano Aprendiz a una condición más desventajosa de la que poseía antes de ingresar en la Orden, tránsito que implica muchas veces que el Aprendiz incluya prematuramente en sus propios juicios y valoraciones una variable axiológica demasiado gravitante, para la que no está aún preparado suficientemente, dentro de una institución compleja y jerarquizada, donde los avances y progresos personales son lentos y dificultosos, donde cada tiempo y cada acontecimiento se encuentra inserto en una HORA y EDAD SIMBÓLICAS, en una etapa iniciática. concreta y determinada, además de la influencia indiscutible de una tradición y un legado histórico y cultural centenario, aspectos que no son desconocidos ya que forman parte de los programas de docencia del Grado, pero que en honor a la verdad se produce y se agrava generalmente por que la mayor de las veces, carecemos de las fuerzas necesarias y la voluntad a toda prueba para estudiar y profundizar nuestros rituales, lo que nos dificulta enormemente la tarea impuesta por el Grado o nos imposibilita a veces totalmente para lograr desentrañar las valiosas enseñanzas que nos transmiten los rituales, los textos y la numerosa literatura masónica.
Pero nuestro Manual de Instrucción del Grado de Aprendiz, nos ilumina al respecto cuando nos señala :
“SOIS MASON? MIS HERMANOS ME RECONOCEN COMO TAL . POR QUE RESPONDEIS ASI? PORQUE UN APRENDIZ MASÓN DEBE DESCONFIAR DE SI MISMO Y TEMER FORMARSE UN JUICIO, ANTES DE ACUDIR A LAS LUCES DE SUS HERMANOS”.
Lo que generalmente olvidamos, porque no nos oponemos al deseo y al impulso que anida en nuestra personalidad profana y no tememos formarnos un juicio, aunque este sea apresurado y nos encontremos muchas veces turbados por nuestro estado de inexperiencia, dudas y confusiones personales , pero si tememos acercamos a nuestros hermanos mayores para extraer de su experiencia las valiosas luces que sin lugar a dudas poseen , las que de no haber sido por nuestros impulsos y prejuicios profanos tan arraigados en nuestra personalidad nos habrían alumbrado el camino iniciático que comenzamos con dificultad y sufriendo pruebas que en la realidad no son simbólicas como las pruebas sufridas durante la ceremonia de iniciación, de modo que nos distanciamos de la posibilidad y la certeza de acceder a una interpretación más profunda, filosófica y sutil de la realidad.
De igual modo el Manual es claro y muy preciso cuando nos señala: ... “,DESDE CUANDO SÓIS MASON? DESDE QUE RECIBÍ LA LUZ . QUÉ SIGNIFICA ESA RESPUESTA? QUE NO NOS CONVERTIMOS REALMENTE EN MASONES, SINO DESDE EL DIA EN QUE NUESTRO ESPÍRITU HA PENETRADO LOS MISTERIOS MASÓNICOS”.
Lo que olvidamos frecuentemente, y creemos que con unos cuantos meses o un par de años en el grado, ya estamos en condiciones de influir en los otros con nuestras apreciaciones , juicios y valoraciones sin siquiera haber dado muestras evidentes de ejecutar la marcha SIMBÓLICA DEL GRADO, tal y come se nos enseña durante la Ceremonia de Iniciación, en tres pasos regulares , comenzando con el pie izquierdo y terminando cada paso con los pies en forma de escuadra, con el talón del pie derecho detrás del izquierdo, desplazamiento o movimiento Ritualísticas que no es una fórmula mecánica, para repetir sin haber profundizado acerca del sentido y significado masónico que posee dentro de la estructura general de las diversas etapas y momentos que forman parte medular de la liturgia de Primer Grado, en el Ritual de Apertura y Clausura de los trabajos de Logia.
Asimismo, el Manual expresa un fundamento esotérico en el fondo de la vida iniciática que pretendemos comenzar, señalándonos en relación a la necesaria PRUDENCIA Y MESURA que debe caracterizar la vida racional del iniciado: ... “DADME EL SIGNO ( SE DA) ~, QUE SIGNIFICA ESE SIGNO? Esotéricamente RECUERDA QUE EL MASÓN VIENE A LOGIA PARA VENCER SUS PASIONES, SOMETER SU VOLUNTAD Y HACER NUEVOS PROGRESOS EN MASONERIA; DEBIENDO PERMANECER SILENCIOSO VOLUNTARIAMENTE, NO POR INCAPACIDAD DE EXPRESARSE “.
Lo cual olvidamos , porque muchas veces no damos muestras de poder y querer vencer nuestras pasiones profanas, sometiendo nuestra voluntad a los propósitos docentes de la Masonería, en bien de nuestro propio perfeccionamiento y progreso individual, y efectivamente, no aprendemos a permanecer silenciosos voluntariamente, capacidad tan valiosa al hablar de VIVENCIA INICIÁTICA en Primer Grado, ya que desconocemos que a través del silencio que nos imponemos , alcanzamos una actitud mental y psicológica muy propicia para la profunda reflexión a que nos invita nuestro Ritual , antes de ser reconocidos como masones por nuestros hermanos . Y esto, porque nos dejamos vencer fácilmente por el esfuerzo que debemos hacer para imponernos un silencio voluntario, un silencio que nos hace sintonizar en lo profundo de nuestra Cámara de Reflexiones, con una perspectiva esotérica de ver e interpretar la realidad, sano ejercicio que todos debiéramos practicar con regularidad litúrgica, antes de expresar ideas o planteamientos poco atinados , cuando no se está en condiciones adecuadas de HORA Y EDAD. Generalmente, cuando no sabemos disfrutar de este sano ejercicio mental, y no hemos sido capaces de reconcentrar nuestras energías y atención sobre alguna idea o un conjunto de ideas o expresiones, es que nos apresuramos a desnudar nuestras falencias e imperfecciones frente a nuestros hermanos, demostrando con ello simplemente que aun nos queda tiempo por delante o lo que es peor aún , que no hemos sabido aprovechar el tiempo que ha transcurrido durante la permanencia en Primer Grado.
En este sentido, cuando se nos pregunta por el significado de la PALABRA SAGRADA, cuyo significado nos es revelado durante la Ceremonia de Iniciación , hecho que motiva el que se nos formule una nueva pregunta, luego que hemos expresado el significado de la PALABRA que la Masonería nos ha confiado señalando el Manual de Instrucción :
“¿POR QUE DECÍS NO SE LEERLA NI ESCRIBIRLA ?............ PORQUE EL LENGUAJE SIMBÓLICO DE LA MASONERÍA, NO SE CAPTA, SINO PROGRESIVAMENTE. EL INICIADO, AL PRINCIPIO DE SU CARRERA, DELETREA CON DIFICULTAD LO QUE MAS TARDE, SERA PARA EL DE FACIL LECTURA”.
De lo que resulta que para alcanzar la certeza de un conocimiento valioso , significativo y perdurable acerca de una verdad superior (Palabra Sagrada), la Masonería nos enseña que existen tres edades o etapas graduales, siendo la etapa inicial aquella en que por nuestra precaria condición de preparación e ignorancia, sólo nos es posible DELETREAR LA PALABRA, pero que existe una etapa intermedia donde es posible LEERLA, y que sólo una vez llegados a la tercera etapa o edad, estaremos en condiciones de ESCRIBIRLA, de lo que resulta que DELETREAR significa en Masonería INSTRUCCIÓN, LEER significa CONOCIMIENTO y ESCRIBIR significa ENSEÑANZA 0 DOCENCIA , por esa razón es que al Aprendiz se le reconoce sólo la facultad de deletrear, significando con ello que debe dedicar sus esfuerzos a hacer progresos en su etapa de instrucción, labrándose una personalidad y una condición iniciática que más tarde pueda ser el vehículo propicio para avanzar hacia otras etapas ,experiencias y conocimientos de acuerdo a la HORA Y LA EDAD en que se encuentre.
Así, nuestro Manual de Instrucción nos señala ... “¿QUÉ NOS ENSEÑA LA MANERA DE DELETREAR LA PALABRA SAGRADA?.........EL MÉTODO DE ENSEÑANZA DE LA FRANCMASONERÍA. SE PONE AL APRENDIZ EN EL CAMINO DE LA VERDAD, DÁNDOLE, SIMBÓLICAMENTE, LA PRIMERA LETRA DE LA PALABRA SAGRADA; DEBE POR SI MISMO, ENCONTRAR LA SEGUNDA; DESPUES SE LE SEÑALA LA TERCERA A FIN DE QUE BUSQUE LA CUARTA “.
De ahí que sea capital y esencial el estudio, la lectura y la investigación, aspectos que unidos a una confianza inquebrantable en nuestros hermanos mayores que nos guían y observan en esta marcha a Oriente en busca de la LUZ, nos será posible transitar siempre en mejores condiciones, por la vía iniciática que nos propone la Masonería, observando en todo momento y lugar las reglas, las normas y los preceptos masónicos del Grado que ostentamos, si es que en verdad pretendemos hacer serios avances en esta hermosa Institución, y en el difícil ARTE REAL.
Debido a esto, es que el concepto de Iniciático en el Grado de Aprendiz, se transforma en uno de los conceptos preeminentes junto al concepto Ético y junto al concepto de Filosófico , puesto que estos tres conceptos que se incorporan en los Principios de la Francmasonería Universal, engloban las características fundamentales que distinguen y diferencian a nuestra institución de las instituciones profanas.
De ahí la urgencia de esclarecer algunas ideas preliminares dentro del concepto amplio de Filosofía Iniciática, las que en el conjunto de la Primera, Segunda y Tercera Parte expuestas, no han pretendido sino interesar a los hermanos para que desarrollen ulteriores estudios sobre materias propias de un Grado Masónico fundamental, por ser un Grado rico en posibilidades de investigación y amplio en variadas conceptualizaciones porque introduce al hermano Aprendiz en una síntesis o panorama general de la Historia de la Francmasonería Universal, lo aproxima a nociones preliminares de Simbolismo Francmasónico y Filosofía Iniciática, y lo enfrenta con el rol superior de trascendencia ética y moral de la Francmasonería, como una institución arquetípica, filantrópica y ecléctica.
Por estas razones, es que resulta tan sensiblemente vital y necesario para nuestra Institución, el tema de las responsabilidades éticas del H.: Aprendiz, las que emanan del Ritual de Iniciación que todos vivimos al ingresar en la Augusta Orden, pero que sin la voluntad necesaria para no quebrantar jamás nuestras promesas y juramentos , jamás veremos convertir nuestros propios logros y afanes , en los logros y afanes de nuestros Queridos Hermanos y en consecuencia jamás habrán de convertirse dichos logros, en los logros y afanes de la Francmasonería Universal ...
sábado, 14 de enero de 2012
OVNIS
LOS DOCUMENTOS SECRETOS DE
LOS ASTRONAUTAS
el libro con los resultados de dos décadas de investigaciones de
ANTONIO LAS HERAS
l
Está a la venta en estas librerías de la Capital Federal: Kier, Deva ‘s,
Hernández, del Estudiante, La Cueva, Entre Libros, Murgia Libros. l
l
En Mar del Plata: Ilusiones Libros
l
En Capilla del Monte, (Córdoba): Librería Nagual
l
Dr. Antonio LAS HERAS
Facebook: Antonio Las Heras
Twitter: LasHerasAntonio
e mail: info@antoniolasheras.com.ar
Telefax: (54 11) 4371 4788
CÉLEBRE CONVENTO DE WILHELMBAD
De: MOISÉS CARRILLO GONZÁLEZ
De: MOISÉS CARRILLO GONZÁLEZ
Introducción: En las entradas anteriores hemos hecho referencia a la vida e influencia de Martinez de Pasqualy y de Jean Baptiste Willermoz en la francmasonería cristiana del siglo XVIII. Hemos hecho referencias al Convento de Lyon y a los acontecimientos que llevaron a la unión de los masones martinezistas y la Orden de la Estricta Observancia. Presentamos ahora una crónica del CÉLEBRE CONVENTO DE WILHELMBAD.
1.- LA ENCRUCIJADA.
El 16 de julio de 1782, Ferdinand, duque de Brunswick, inauguró la primera sesión del Convento convocado en Wilhelmsbad, ciudad cercana a Hanau, en territorio del príncipe Carl von Hesse-Cassel. Ambos jefes y cabezas de la Estricta Observancia se habían asegurado jugar de locales en la decisiva contienda que se avecinaba, en la que estaba en juego el destino de su Orden y –en gran parte- de la propia francmasonería.
Ni la Gran Logia Nacional de Alemania ni la de Suecia estaban representadas en el convento. Algunas logias hicieron llegar documentos y memorias, pero se abstuvieron de enviar representantes. Tal es el caso de la Gran Logia de los Tres Globos de Berlín, que declaraba aceptar un acuerdo de paz y concordia con los capítulos de Caballeros Rosa Cruces, y el de la logia Federico, del León de Oro que proponía revelar nada menos que los nombres de los Superiores Desconocidos y comunicar los verdaderos rituales de la Alta Masonería. Esta propuesta no tuvo tratamiento por el simple hecho de que era intención de los mentores de la asamblea terminar justamente con esta cuestión.
Todo había sido dispuesto para que nada perturbara al frente martinezistas, aliado a la Estricta Observancia, por lo que tales documentos se adjuntaron a las actas sin más tratamiento.
A pesar de las ausencias mencionadas, treinta y seis delegados se presentaron ante el Convento, procedentes de la Alta y la Baja Alemania, Holanda, Rusia, Italia, Francia y Austria. La Comisión de Poderes que tenía a su cargo la acreditación de los delegados jugó un papel fundamental. Actuó de tal manera que aquellos que acudían con objetivos que atentaran contra el feliz término del Convento fueron cuidadosamente excluidos de la reunión. Se tuvo especial cuidado con aquellas logias que mantenían posiciones opuestas a los sistemas filosóficos de los Altos Grados y en algunos casos se llegó al extremo de negar la entrada a algunos diputados provenientes de la Madre Logia de la Creciente de las Tres Llaves de Ratisbona y a los hermanos Filaletas de París, encabezados por el marqués de Chefdebien.
Aun así, un nutrido grupo de racionalistas, dispuestos a acabar con los sistemas esotéricos y los Altos Grados logró conformar un frente que contó con un inesperado aliado. Los Iluminados de Baviera habían enviado a sus mejores hombres, bajo el mando de uno de sus jefes máximos: El Barón von Knigge; todo estaba dispuesto para un extraordinario evento de alcance histórico.
2.- LOS ACTORES DE WILHELMSBAD
Wilhelmsbad reunió a los muchos de los francmasones más destacados de Europa, en particular los que representaban a la tradición escocesa, vinculada a las corrientes introducidas en Francia por los exiliados estuardistas que sostenían que el verdadero origen de la francmasonería debía buscarse en la Orden de los Caballeros Templarios. Gran parte de los delegados pertenecía a la Estricta Observancia, cuyas provincias estaban representadas casi en su totalidad.
El personaje político más importante era el duque Ferdinand de Brunswick, eques a victoria, Presidente del Convento, nacido en 1721 e iniciado en la francmasonería a la edad de veinte años. Hermano de Carl de Brunswick -el duque reinante- y cuñado de Federico II el Grande, rey de Prusia, había tenido una destacada actuación en el plano militar, desde la guerra de Silesia, iniciada en 1741, hasta la finalización de la Guerra de los Siete Años, en la cual se desempeñó como teniente general y comandante en jefe de los ejércitos aliados. Se lo recuerda por su decisiva actuación en la Batalla de Praga (1757) y en la victoria de Mindern en Hanovre (1759). En 1766, luego de una brillante carrera militar, se retiró para dedicarse exclusivamente a la Orden.
Su carrera masónica no fue menos brillante que la militar. Iniciado en Berlín en 1741, fue exaltado a maestro en 1743 y ya en 1745 era Maestro Escoces, circunstancia que señala su vínculo temprano con la tradición estuardista. Posteriormente ingresó en la Estricta Observancia, siendo nombrado Magnus Superior Ordinis y Gran Maestre de todas las Logias Rectificadas –como hemos visto- en el Convento de Kohlo, en 1772.
Cabe mencionar, en segundo lugar, al landgrave Carl von Hesse-Cassel, eques a leone resurgente, que compartía con Brunswick el alto mando de la Estricta Observancia y a quien unía profundos lazos aristocráticos: Las hermanas de ambos eran princesas de Prusia. Recordemos que por la misma época, Enriqueta de Prusia -hermana del rey- y su esposo, organizaban las tenidas masónicas del grupo liderado por Dom Pernety. Mientras que los hermanos Brunswick –Ferdinand y Carl- compartían las tenidas con el propio rey y su hermano.
Carl von Hesse-Cassel era el Gran Maestro Provincial de la VIII° Provincia “de la Alta Alemania” y coadjutor de la VII° “de la Alemania Inferior hasta el Mar Báltico”, cuyo Gran Maestre era el duque de Sudermania –futuro Carlos XIII, rey de Suecia-. Actuó como vicepresidente del convento, especialmente hacia finales de agosto, cuando Brunswick debió ausentarse.
Jean-Baptiste Willermoz, eques ab eremo, completa la nómina de personajes principales, a la vez que arquitectos de la reforma general que ya estaba claramente pautada antes de iniciar las deliberaciones. La acción coordinada de estos tres hombres aseguraría el éxito del proyecto y sentaría las bases para el nacimiento del Régimen Escocés Rectificado, de acuerdo al modelo establecido en el Convento de Lyón que ya hemos analizado.
Willermoz ostentaba el cargo de Gran Canciller de la II° Provincia, Auvernia, cuyo Gran Maestro Provincial, el duque del Havre & de Cröy, eques a portu optato, estaba representado por Henri de Virieu eques a circulis, mariscal de campo del conde de Provenza.
La V° Provincia, Borgoña, estaba representada por el coronel Frederic de Durkheim, hermano del Gran Maestre Provincial, el barón Francois-Cristian Durkheim. Como recordaremos, el Gran Canciller de la Provincia, Bernard de Turkheim, eques a flumine, había tenido destacada actuación en la reforma de Lyón que ahora se proponía imponer en Wilhelmsbad.
La IX° Provincia había enviado al Dr. Giraud en representación de su Gran Maestro provincial, el conde de Bernez.
Hasta aquí los principales nombres que ejecutarían, con audacia y decisión, la necesaria reforma de la masonería templaria. Pero la contienda no sería fácil, puesto que para ese entonces, los bávaros contaban con la suficiente fuerza y habilidad como para introducir sus ideas en un ámbito que se encontraba en las antípodas de su pensamiento. En su mayoría nobles, aristócratas y militares, los hombres de la Estricta Observancia eran profundamente religiosos, inclinados a la búsqueda de los grandes misterios que –por entonces- se creían patrimonio de un selecto grupo de iniciados.
No representaban un peligro para los estados, puesto que, en muchos casos, ellos mismos eran el estado. Sin embargo habían tomado conciencia –y en esto Willermoz tenía las cosas muy claras- que la continuidad del reclamo por la recuperación del patrimonio del antiguo Temple sólo podía traer inquietud y reacción por parte de los gobiernos seculares. Hombres singulares, no es posible definirlos según nuestra concepción de mundo. Pertenecían a una sociedad y un orden político que pronto se vería trastocado en sus raíces.
3.- INICIO DE LAS SESIONES.
Iniciadas las sesiones el 16 de julio, la asamblea presenció en las primeras jornadas el embate de los racionalistas. En su mayoría delegados independientes de logias alemanas y austriacas, fueron rápidamente liderados por los delegados bávaros, principalmente por los barones Adolf Franz von Knigge y Franz Friedrich Dittfurth von Wetzlar, eques a fascia, cuyo discurso anticatólico fue de tal virulencia que causó una profunda consternación entre los asistentes.
Luego de acusar a la Estricta Observancia de operar a favor de Roma, haciendo responsables a los jesuitas de nuclear a la francmasonería en beneficio del papado, arremetió contra la restauración templaria. No se privó de invocar al propio emperador y conmocionó a la audiencia cuando exclamó lo inútil de resucitar la Orden del Temple mientras la propia cabeza del Imperio Austriaco se ocupaba personalmente “de hacer desaparecer los últimos vestigios de esta institución...” ¿Llegaba acaso la influencia de los iluminados a la corte de José II, el emperador de Austria? ¿Cómo se atrevía Dittfurth a involucrar en la asamblea al más despótico anti masón de los monarcas ilustrados?[1]
José II mantenía con la francmasonería una tensa relación. Hijo de Francisco Esteban, duque de Lorena -uno de los más grandes masones de su siglo, que había erigido en Toscana un Ducado Masónico a las puertas de los Estados Pontificios- y de la emperatriz María Teresa Habsburgo, no ocultaba su repugnancia hacia los masones. Harto de la lisonja que le prodigaban las logias austriacas, que soñaban con incorporarlo a sus filas, había prohibido que le hablaran de la masonería y apenas la toleraba de mala gana.[2]
José II llevaba adelante una campaña para someter a la Iglesia a la voluntad del Estado. Había establecido una política cesaropapista, dictando numerosas instrucciones sobre el funcionamiento de las órdenes religiosas, la organización de las diócesis y la formación del clero. Había instituido el matrimonio civil y acababa de firmar un Edicto de la Tolerancia en el que otorgaba beneficios y prerrogativas a protestantes y ortodoxos. Todos los funcionarios de su gobierno procedían de las universidades alemanas. ¿Cuántos de estos hombres respondían a los Iluminados de Baviera? Al menos en su apariencia las políticas de José II se veían influidas por ellos.
Willermoz se referiría a aquella irrupción de Dittfurth lamentando “la osadía de emprender en una asamblea de cristianos y atacar de la manera más escandalosa todo principio de religión, de ridiculizar amargamente todo lo relacionado con ella, de rebajar de todos los estados de la sociedad civil los rangos y los títulos de los príncipes, en fin, de proponer fundar una nueva masonería sobre estos principios destructores de todo lo que existe de verdaderos lazos entre los hombres, la cual tendría por base la nueva filosofía del siglo...” [3]
Pero volvamos a la asamblea. Sin tregua, los racionalistas redoblaron el ataque. Von Knigge entendía claramente que su posición estaba en minoría. Sabía que cuando llegara el momento de las votaciones la alianza conformada por Willermoz y el duque de Brunswick ganaría la partida. Sin embargo, en los días siguientes, los delegados de Weishaupt continuaron sus críticas furiosas contra la Estricta Observancia, los martinezistas y los clericales. Estos últimos, en abierto desafío a las diatribas de los iluminados, solicitaron al duque de Brunswick un cuarto intermedio ¡para ir a misa! Pese a su condición de luterano, el duque los autorizó.[4] Tal era el clima de enfrentamiento que se vivía en Wilhelmsbad.
La predica de von Knigge comenzó a hacer mella en algunos delegados. Esa era su intención y ese sería su triunfo. El primero en acercarse fue un personaje relevante. Tan relevante que en el futuro le salvaría el cuello, literalmente dicho, a Weishaupt: Johann Joachín Bode, delegado del poderoso duque Ernst von Gotha.
Natural de Brunswick, Bode había pertenecido a la Estricta Observancia bajo el nombre de eques a lilio convallium, pero padecía una verdadera paranoia en torno a la cuestión jesuita. El propio Knigge declaró alguna vez que su único defecto era que “veía a los jesuitas en todos lados”. De ferviente defensor de la restauración templaria había pasado a ser uno de sus más encarnizados enemigos. [5]
Embelesado por las reconvenciones de Dittfurth y von Knigge a la asamblea, Bode ya era un iluminado bávaro en potencia antes de que concluyeran las sesiones de Wilhelmsbad. A su turno propuso que las modificaciones que emanaran del Convento “se plantearan con arreglo al espíritu del siglo...”. Los Iluminados habían ganado un hombre importante y, con él, a un príncipe que los protegería a la llegada del infortunio. No fue el único; otros delegados fueron seducidos por el discurso de Knigge y se sumarían a los iluminados luego del Convento.[6] Hay quienes afirman que en un principio, hasta el propio duque de Brunswick y el príncipe de Hesse-Cassel solicitaron ser admitidos en la sociedad, hasta que se dieron cuenta de los fines violentos que esta perseguía y que sus delegados se cuidaron de dar a conocer en el Convento.
Con todo, aún no se había pronunciado el matinezismo y Willermoz esperaba su turno convencido de la victoria. El asunto más importante que debía tratarse en el Convento era la cuestión de la filiación Templaria y la eventual reforma de la Orden. Su tratamiento comenzó el 19 de julio y se extendió a lo largo de 11 sesiones, hasta el 14 de agosto.
En la octava sesión (25 de julio), Willermoz presentó un anteproyecto en el que intentaba dar respuesta a uno de los interrogantes planteados por el duque Ferdinand de Brunswick en la convocatoria al Convento: ¿Había que seguir manteniendo la filiación Templaria? ¿Era preciso romper con este vínculo?
Jean-Francois Var describe aquella encrucijada en estos términos: “...Era necesario dilucidar entre los adversarios feroces de la leyenda templaria, en particular Bode y los Iluminados de Baviera, y aquellos que reivindicaban la Orden del Temple, fuera para obtener la devolución de los bienes anteriormente poseídos por la Orden, fuera para tener acceso a las ciencias herméticas supuestamente detentadas por esta, y ocultada por los presuntos Superiores Desconocidos quienes, supuestamente, garantizaban su conservación....” [7]
La posición de Willermoz, que consideraba sumamente peligrosa esta postura y que había trabajado afanosamente para llevar a cabo en un nivel general la misma reforma que había introducido en el Convento de las Galias, contaba con el apoyo y la complicidad del duque de Brunswik –convencido de la imperiosa necesidad de un profundo cambio en la Estricta Observancia- y del propio landgrave de Hesse-Cassel. Ambos maniobrarían hábilmente a favor de la reforma en coordinación con los martinezistas, en cuya acción se basaba toda la estrategia diseñada para el exitoso desarrollo del Convento. Después de todo, Willermoz y los líderes de la II° y V° Provincias (Auvernia y Borgoña) habían sido los arquitectos de la reforma de Lyón que ahora pretendía proyectarse a toda la Orden.
Willermoz basó su exposición en cuatro interrogantes íntimamente ligados entre sí:
1. ¿Qué interés tenemos en el examen de una filiación con la Orden de los Caballeros Templarios y en qué calidad debemos hacerla?
2. La filiación de la Orden de los Templarios con nuestro sistema actual, ¿es legítima o no lo es?
3. En el primer caso, ¿es prudente y conveniente conservar nuestro sistema en su forma actual?. Y en el segundo, ¿debemos renunciar absolutamente a esa filiación?
4. ¿Cuál es el sistema más conveniente para reunir lo mejor posible y sin peligro las partes constituyentes de la Orden en un solo y mismo Régimen?[8]
A continuación expuso un extenso esquema argumental en el que, luego de esbozar una breve historia del Temple, se preguntaba acerca de qué tipo de filiación reivindicar resaltando que el lazo entre Masones y Templarios no era otro que el que los unía en la ciencia masónica. Para Willermoz, ésta había sido profesada en distintos tiempos con distintas denominaciones, no siendo exclusiva de la Orden del Temple ni de la masonería moderna. Utilizando una alegoría afirmaba que “...la ciencia masónica ha pasado por los caballeros templarios como algunos ríos pasan por los grandes lagos sin perderse ni confundirse totalmente en ellos, de donde salen quizás reteniendo ciertas cualidades y propiedades particulares del lago que han atravesado...” [9]
Sus propias conclusiones hablan por sí mismas cuando se refiere a las tres primeras preguntas:
1. Que no tenemos ningún interés en la restauración de la Orden del Temple relativo a las posesiones y riquezas que le fueron quitadas; sino que en todo caso es en calidad de masones deseosos de participar de los conocimientos científicos de los que al parecer era poseedora, que tenemos gran interés en establecer nuestra filiación con ella.
2. Que el sistema de filiación y restauración relativo a los títulos, riquezas y posesiones cualesquiera de esta orden es absurdo, ridículo e ilícito, y que no tenemos el menor título a presentar para sostener tal pretensión.
3. Que, aún y cuando este sistema estuviera fundamentado sobre títulos incontestables, sería imprudente, perjudicial para el progreso de la orden masónica, e incluso muy peligroso para dicha orden y los individuos que la componen, el reconocer, sostener y favorecer de alguna manera la continuación de este sistema, que en el caso de que alguna sociedad conocida o desconocida quisiera intentar llevar a cabo de algún modo el sistema de restauración efectivo, no debemos tomar parte en ello en absoluto, e incluso, debemos romper toda especie de ligazón con dicha sociedad, si es que acaso existe.
4. Que el Convento General de la Orden deberá hacer incluir en sus actas una declaración obligatoria para todos aquellos que estén representados, nítida y precisa sobre este asunto.
5. Que la filiación de los masones con la Orden del Temple relativa a los conocimientos científicos de la masonería estando establecida por una tradición constante y universal, probada por monumentos y testimonios auténticos, es útil y necesario conservar o establecer una conexión íntima entre la Orden Masónica y la Orden del Temple de la manera más conveniente y más adecuada a favorecer el progreso de los masones en su objetivo científico, sin que todo ello pueda provocar la menor inquietud a los gobiernos políticos.
En cuanto a la respuesta a la cuarta pregunta, Willermoz delineó ante los delegados el sistema masónico que ya había sido adoptado en el Convento de las Galias en 1778. El nuevo Régimen quedaría conformado por una Orden Masónica denominada Primera Clase, integrada por cuatro grados: los tres simbólicos tradicionales a los que se agregaba el de Maestro Escocés, una suerte de bisagra o grado de transición entre la orden exterior y la interior. Esta última, denominada Segunda Clase, conservaría una Orden de Caballería bajo el título de Caballeros Bienhechores de la Ciudad Santa. La Tercera Clase quedaba vacante, hasta tanto surgieran los hombres con los conocimientos adecuados para constituirla...
Sin embargo, es en este punto en donde Willermoz oculta la verdad ante la asamblea, una verdad que sólo era conocida por un pequeño núcleo de iniciados. La Tercera Clase sólo sería accesible para los que hubieren demostrado cualidades especiales, merecedoras de los grados de Profeso y Gran Profeso. Todavía hay más: Por encima quedaría aun la Orden de los Caballeros Masones Élus Cohen del Universo, el sistema que había aprendido de su maestro Martinez de Pasqually.
¿Quiénes conocían la verdad? Muy pocos. Ferdinand de Brunswick estaba dispuesto a sostener la estructura secreta de la Orden. Tampoco la desconocía Hesse-Cassel puesto que, en los días posteriores a la exposición final de Willermoz (30 y 31 de julio) ambos se manifestaron abiertamente a favor de la reforma del Régimen. También debía saberlo el mariscal Henri de Virieu, los hermanos Turkheim y el círculo intimo de los martinezistas de Auvernia y Borgoña, algunos de los cuales eran Grandes Profesos, es decir, ya formaban parte de la Tercera Clase que Wilermoz sólo esbozaba ante la asamblea como un proyecto a futuro.
4.- DESPUÉS DE WILHELMSBAD.
La propuesta de Willermoz fue votada por amplia mayoría. En los días siguientes, los delegados de los Iluminados de Baviera y los racionalistas se retiraron derrotados de la asamblea. No hubo de pasar mucho tiempo para que los Bávaros capitalizaran el descontento e incorporaran a sus filas a numerosos masones desencantados con el Régimen sancionado. El Convento estipuló un plazo de un año para que las logias alemanas de la Estricta Observancia manifestaran su acatamiento el Régimen Escocés Rectificado, pero la realidad demostró la renuencia de los alemanes a aceptar el nuevo sistema.
Del mismo modo que el Gran Oriente de Francia había tenido que dar marcha atrás en su intención de adherir a la Estricta Observancia y la aceptación de un directorio extranjero, los alemanes rechazaron la reforma de Lyón y encontraron nuevos rumbos. Muchos se apartaron para siempre de la Orden creada por el barón Hund; se fortalecieron las potencias que repudiaban la existencia de los Altos Grados y la masonería europea ingresó en una etapa de turbulencias que desencadenaría acontecimientos impensados.
Ferdinand, duque de Brunswick fue proclamado Gran Maestre del Régimen Escocés Rectificado y Jean-Baptiste Willermoz se convirtió en uno de los hombres más poderosos de la masonería, al menos de aquella que estaba dispuesta a sostener su tradición espiritual. Llevó la doctrina de Martinez de Pasqually a su punto más alto y, por un momento, pareció que triunfaría sobre los “filósofos del racionalismo” La masonería encontró finalmente el espíritu del que había carecido durante las primeras décadas y afianzó una tradición que se manifestaría de distintas maneras en los diferentes ritos y naciones. La masonería inglesa del Real Arco y la francesa del Rito Escocés Antiguo y Aceptado recrearían sus propio Altos Grados sembrados con los vestigios de una antigua tradición que “como un río que atraviesa un lago, no se pierde en él”.
En el futuro, pese a la condena y persecución que la secta de Weishaupt recibiría por parte del Estado, así como el señalamiento de su acción subversiva por parte de un importante sector de la francmasonería, ésta quedaría –merced a la malicia de algunos líbelos antimasónicos- profundamente identificada con la facción bávara al punto que, para muchos, Wilhelmsbad pasó a ser el germen de los grupos masónicos más radicalizados de la Revolución Francesa. ¿Es esto cierto? ¿Jugó la francmasonería, infiltrada por los bávaros, un rol determinante en los hechos revolucionarios posteriores a 1789?
[1] Findel, Historia General de la Francmasonería, p. 132.
[2] Según Frau Abrines, el emperador rechazó la oferta de uno de los dignatarios de la masonería austriaca con estas palabras: “No me habléis más de vuestros masones, le dijo, veo que son hombres como todos los demás, y que toda la filosofía de la que hacen alarde no les libra de las bajezas y las debilidades que lleva consigo el orgullo” Diccionario, voz José II.
[3] Le Forestier ob. cit. p. 669. La cita esta tomada de “Los Cuadernos Verdes N° 3” (Num. 9 des Cahiers Verts) editados por el Gran Priorato de Hispania, del Régimen Escocés Rectificado; traducción de Ramón Martí Blanco, Barcelona, 2002, p. 38, nota 10.
[4] Colinon, ob. cit p. 94.
[5] Bode había tenido una estrecha amistad con el filosofo racionalista alemán Gotthold Ephraím Lessing, cuya posición con respecto de la francmasonería puede resumirse con una anécdota de su iniciación: Cuenta el historiador Frau Abrines que la noche de su recepción en la Logia “Zu den drei Rosen” (Las Tres Rosas), su venerable maestro el barón de Rosemberg le preguntó: ¿Supongo que no habrá encontrado nada [en la ceremonia] en contra de la Religión y del Estado?, a lo que Lessing respondió “Ojalá que hubiera encontrado tal cosa, eso sería mucho más de mi agrado” Frau Abrines; Diccionario Enciclopédico de la francmasonería; ver voz Lessing
[6] Findel menciona que numerosos delegados acudieron a von Knigge durante el Convento solicitándole la admisión. Emile Dermenghem también hace referencia a los masones racionalistas derrotados en Wilhelmsbad que se aliaron luego, secretamente, con los Iluminados de Baviera. “Joseph de Maistre: La Francmasonería”, Memoria dirigida por Joseph de Maistre al duque de Brunswik, Sevilla, Marsay Ediciones, 2001, traducción de Ramón Martí Blanco, p. 39.
[7] “Los Cuadernos Verdes N° 1” (Num.7 des Cahiers Verts) p. 44.
[8] ob .cit. p. 50
[9] ob. cit. p. 66
jueves, 12 de enero de 2012
TIAHUANACO EL SECRETO SACRADO DE LOS HIJOS DEL SOL
CABALLEROS DE LA ORDEN DEL SOL
Tiahuanaco (Bolivia) 12.000 A.D. La Ciudad Eterna, la legendaria Wiñymarca, cobijo una estirpe de Sabios Sacerdotes, herederos de un conocimiento sagrado ancestral...
La Ciudad Eterna, conocida hoy como Tiahuanaco. Un recinto Sagrado y pacifico conocedores de la doctrina de sus ancestros Los Hijos del Sol, ante la constante amenaza los cataclismos y falta de alimentos las tribus Bárbaras atacaron constantemente Wiñaymarca.
Poniendo en peligro los archivos, La información de la Historia de la Humanidad y el Disco Solar símbolo del Sol Central y de la Hermandad Blanca. Se decidió llevar el Disco Sol a un recinto sagrado intraterreno preparado por la Hermandad Blanca,
Cerca del Sagrado Lago El Titi-Caca situado en la cordillera Andina entre los Países Perú Y Bolivia. Se había creado un templo .La Hermandad de los 7 rayos, aquí seria cuidado el disco y toda la información de la historia de la razas que habitaron este planeta donde estaba la información de los intervención de seres extraterrestres en la Historia de la Humanidad .creadores y mutación Genética de la raza Humana su Historia si ciencia y adelantos en diferentes arias.
Huyustus, fue uno de los primeros .Grandes Maestro de Cuidad Eterna ( Wiñymarca – Tiahuanaco )
Uno de los descendientes de este gran maestro conocido, como Manco Capac o Ayar Manco, fue el encargado de llevar el Disco Solar, A una isla del lago Titi caca llama la isla del sol, donde hay un templo intraterreno de la Hermandad blanca.
Manco Capac revelo la existencia del disco solar a Sinchi Roca, Titicaca (Mamacona-Puquinacocha) siguiente lugar de origen, el disco fue entregado y llevado al Cusco, al templo más Sagrado de los Señores Incas al Coricancha, templo dedicado al padre sol.
El centro principal de la jerarquía construida bajo tierra en la selva, madre de dios. Luego de la destrucción de los atlantes tres seres venidos de los recinto intraterrestre, informaron a los sabios amautas sobres el fin del imperio.
1533 Choque Auqui, hermano de Huáscar se retiró del cusco a la selva, con un grupo de Sacerdotes Amautas, Auqui Kuna llevando así la estirpe y sangre real de los señores Incas.
En el camino fueron quedando grupos de guerreros para proteger al Inca como también los señores Q`eros conocedores del camino al santuario de Paikiki o Paititi.
Reunidos en el templo más sagrado en el cusco dedicado al Dios Sol. El Coricancha escaparon por una chinkana (túnel) que los llevaría al Sacsahuaman , de ahí entrarían en otra chinkana, en esta peregrinación del Inca heredero de la sangre real conjuntamente con un grupo de sabios y familiares reguardados por guerreros súbditos del Inca llevarían consigo el conocimiento sagrado de los Señores Incas y consigo el Disco Solar .
Todo la información Kipus y libros se guardaba así mismo en una caja metálica de10 en 10 plancha o laminas por caja , también se usaba las hojas de plátano que pasaba por un proceso de conservación ,el cuidado de lo anciano era muy importante los kurakas debían de cuidar la comunidad a la cual el Señor Inca le había encargado.
En las casas no habían puerta solo se usaba una tela para cuidar la intimidad de la familia. Los amautas eran hombres sabios conocedores de un conocimiento ancestral. Heredada de una raza roja.
El cronista mercedario Fr. Martin de Morua.
Historia de los reyes del Perú que el Inca Huaina Capac tuvo noticias de Babilonia y del Templo del Rey Salomón, fue el Rey Huaina Capac III (Rey en Tamputoco)
La Ciudad llamada Huari, se cree que era Hombres descendientes de Sumeria , cuando los Semitas invadieron un siglo antes de la era Cristiana llegaron al Perú en el tiempo del Rey Pirua Ayar Tacco Capac (f. de Montesinos vo. Sit. Capitulo. IX).
En el tiempo del Rey Huaman Tacco Amaru llego un gran señor al cual llamaban Hatun Apu (Gran Señor) Tunapa . El Señor que lleva Bastón. Don Pedro Astete decía que Tunapa pudo haber sido el gran dramaturgo. Llamado Apolonio de Tiana, Hierocles lo comparo a Apolonio de Tiana como a Jesús.
Apolonio de Tiana había dicho luego de peregrinar por diferentes países y visitar sus Templos habría dicho después, voy a la tierra de los Señores sabios, refiriéndose así a la tierra de los Reyes Amautas el Perú.
Apolonia de Tiana viajo a Sudamérica, y quizás ingreso por Brasil y llego al Tahuantinsuyo Perú .los Amautas habían heredado las sabidurías de sus antepasados los Jupiterianos Piruas que gobernaron en forma Autocrática.
Los Piruas desarrollaron una Civilización muy avanzada, de lo cual los posteriores Reyes recibieron esa sabiduría, los Capa Cunac solo recibieron un conocimiento mínimo de ese gran imperio que gobernó gran parte del Continente América del Sur.
Un alto concepto de gran hacedor de la vida había comprendido, que todo está integrado que el alma viviente universal es uno y en un perfecto equilibrio de la naturaleza del hombre con su herencia.
La agricultura siempre fue primordial nadie debe padecer del alimento, la salud era importante, habían Grandes Filósofos y la escritura era gráfica y los libros eran de unas planchas metálicas y se guardaba así mismo en una caja metálica de10 en 10 plancha o laminas por caja, también se usaba las hojas de plátano que pasaba por un proceso de consumación, el cuidado de lo anciano era muy importante los kuracas debían de cuidar la comunidad a la cual el Señor Inca le había encargado.
En las casas no habían puerta solo se usaba una tela para cuidar la intimidad de la familia. Los amautas eran hombres sabios conocedores de un conocimiento ancestral. Heredada de una raza roja.
Tunapa encontró en huari a gente de elevada estatura de raza similar a Él eran Babilonios que posiblemente ingresaron al Perú por paracas y otros puntos de la costa.
Las construcciones de huari eran similares a las de Tiahuanaco las piedras de Pucharo (Machiwengas) la cueva de los Tayos (Ecuador) muestra similar cultura y escritura a la de Sumeria (Mesopotamia Babilonia) cultura que domino el arte de mesclar los metales.
Hace mucho tiempo atrás miles de años vino unos gigantes por el mar invadieron nuestras tierras pero nuestros Señores lucharon contra esto Seres a cual llamaban Hatun Runas en el tiempo de los Reyes Piruas y Amautas logramos expulsarlos pero muchos de ellos se quisieron quedar y ayudar.
El Rey les concedió el acilo ellos transmitieron mucho de sus ciencia y arte ellos construyeron los grandes túneles Las Chinkanas .
Tenían una tecnología muy avanzada y desconocida actualmente tenían un diamante azul amarrado en un palo de chonta serbia para cortar las piedras sabían el arte de mesclar los jugos de las plantas para ablandar la piedra
el señor García Beltrán sigue aportando documentos que él acredita que eran del Inca Garcilaso:
La concepción de Orejona, la madre primitiva de la Tierra según la tradición local. “En la era Terciaria, cuando ningún ser humano existía aún en nuestro planeta, poblado sólo de animales fantásticos, una aeronave brillante como el oro viene a posarse sobre la Isla del Sol del lago Titicaca.
”De la nave descendió una mujer, que se parecía a las mujeres actuales de los pies a los senos; pero tenía la cabeza en forma de cono, grandes orejas y manos palmeadas de cuatro dedos.
”Su nombre era ‘Orejona’ y venía del Planeta Venus, en donde la atmósfera es más o menos análoga a la de la Tierra.
”Sus manos palmeadas indicaban que existía agua en abundancia en su planeta original y desempeñaba un papel primordial en la vida de los venusinos.
Un día, cumplida su misión de formar una nueva raza, Orejona volvió a emprender vuelo en su astronave. Sus hijos, ulteriormente procrearon, dedicándose sobre todo al destino de su padre tapir, más en la región del Titicaca una tribu que permaneció fiel a la memoria de Orejona desarrolló su inteligencia, conservó sus ritos religiosos y fue el punto de partida de las civilizaciones preincaicas.
”He ahí lo que está escrito en el frontispicio de la puerta del Sol en Tiahuanaco.”
Así es como este biólogo español, descendiente del Inca Garcilaso de la Vega, nos lleva al origen extraterrestre de la gran cultura del altiplano Tiahuanaco la Gran Ciudad eterna de Los Hijos del Sol.
VICTOR SALAZAR.
Victorsalazar144@yahoo.com
CABALLEROS DE LA ORDEN DEL SOL.
http://caballerosdelaordndelsol.blogspot.com
Suscribirse a:
Entradas (Atom)