martes, 17 de septiembre de 2013

Los tres traidores de Hiram Abiff
Secreto Masonico

Los tres traidores de Hiram Abiff se jubela jubelo y jubelum los famosos juwes . Los tres traidores fueron decapitados.

Las tres cabezas fueron echadas al fuego y las cenizas lanzadas a los cuatro puntos de la tierra, a los cuatro vientos.

Esos tres traidores son el Dragón Negro de las tres cabezas. Los tres rebeldes, la ciencia, la política y la religión.

El primero es el rebelde a la naturaleza, el segundo es el rebelde a la verdad y el tercero es el rebelde al pueblo. Esos Tres rebeldes son en la Biblia: Coré, Dathón y Abirón.

Juwes es el nombre con el que los masones designan a los tres asesinos del Gran Maestre Hiram Abif, un grupo de iniciados que tratarían de forzar a Hiram Abif a revelar los secretos masónicos que estaban en su posesión. Esta leyenda, alegoría, o parábola es representada por el grado tres, y dentro de la logia azul es uno de los ritos más importantes por el que tiene que pasar todo masón

El primero es el que golpea a Hiram con la regla, así los justos son asesinados en nombre de la Ley y el Orden Político.

El segundo golpea a Hiram con la palanca, así es como los prejuicios y creencias religiosas de cada época llevan a la muerte a los grandes INICIADOS.

El tercero remató a Hiram con el martillo, así es como la violencia surgida de la ciencia profana de cada época asesina a los justos y prohíbe la difusión de la Doctrina Secreta esotérica. Estos tres traidores controlan los tres cuerpos llamados: Astral, Mental y Causal (Voluntad)

Los grandes clarividentes han estudiado estos tres vehículos, pero desgraciadamente no han estudiado lo que hay dentro de ellos.

El Astral está controlado por Sebal, el padre del DESEO. El Mental está controlado por Ortelut, el horrible demonio de la Mente y el Cuerpo de la Voluntad (Causal) está controlado por Stokin, el terrible demonio de la mala voluntad.

Estos tres traidores constituyen eso que se llama el PRÍNCIPE DE ESTE MUNDO.

En la parábola masónica los asesinos de Hiram Abiff son conocidos como Jubelo, Jubela y Jubelum, y juntos se les denomina como los juwes (Yu ís), algunos piensan que significaba "judíos" por su similaridad fonética en inglés, sin embargo el único significado que se puede deducir es que los tres contienen "jubel" que en árabe quiere decir montaña.

Según esta leyenda, el Gran Maestro Hiram Abiff fue el arquitecto principal de la obra, aunque no se sabe a cuantos estuvo a cargo se calcula que por lo menos tuvo a su cargo a los "hombres de Gebal".

El ejemplo de la muerte y la resurrección de Hiram Abif es para enseñarle al masón que él debería hacer lo mismo a la hora de enfrentarse a la " gran prueba". En este grado se le enseña los saludos y claves secretas que llaman "el uñada de león o gancho de águila", ("cain tubal" apretón de manos), el apretón real (bon -ma-ja- ma) y los "cinco puntos de la hermandad" previstos para este grado

A éste se le enseña que la luz del maestro masón no es más que oscuridad, visible solamente para expresar la oscuridad, en la penumbra del "velo de la oscuridad" representada en este caso por la razón humana, que sólo puede ser penetrada con la asistencia de la luz divina, el escuchar la voz de la naturaleza testigo de este "cuadro en descomposición", donde reside la "santa confidencia", del cual Dios les permitirá "pisotear" al "rey del terror" bajo sus pies a la luz de la estrella matutina, símbolo de paz y tranquilidad, a los obedientes.3Cada grado es progresivo y no puede ser obtenido más que por el tiempo, paciencia y diligencia, en el primer grado el iniciado se le enseña sus deberes ante Dios, su prójimo, y a sí mismo, en el segundo grado se le admite a participar de los "misterios" de la ciencia humana, y a trazar la bondad y majestuosidad del creador en este caso llamado el Gran Arquitecto del Universo, analizando el trabajador del creador.

En el tercer grado, el de la muerte y "resurrección" de Hiram Abif, es el fundamento del cual debe unir a los hombres a través de los "Puntos Místicos" de la hermandad, un vínculo de afecto fraternal y Agape hacia el hermano, este representa la "oscuridad de la muerte" y la tumba a una luz más brillante que sigue a la resurrección del "justo", cuando este cuerpo mortal ha estado por mucho tiempo en el "polvo" y ser levantado, para reunirse en afinidad con el espíritu, revestido de inmortalidad. Hiram Abiff resucita en cada nuevo maestro masón.

Al candidato se le enseña que el ejemplo de Hiram Abif debe darle fortaleza en algún momento de la vida cuando sea "puesto a prueba" en el "valle de las sombras", todas estas claves son referencias bíblicas o Cristianas, en diferentes partes de la escritura, por igual se le enseña que la muerte no posee ningún terror parecido a las "Manchas de la falsedad y el deshonor" del que el candidato pueda llegar a ser.

(Recordad los juramentos, es una traición revelar los secretos) Que el que busca encuentre pero no tan fácil.

- No te preocupes... ¿Quién llega por casualidad a algún lado?

La víctima inmolada es siempre el Cristo interno de todo hombre que viene al mundo. HIRAM es nuestro Cristo Interno. HIRAM es el Rey Sol. El Rey ha muerto, ¡viva el Rey!. Es cuando el Alma Inmortal es asesinada por las ideas materialistas.

Cristo fue asesinado por tres traidores: Caifás, el Sumo Sacerdote religioso , Judas Iscariote la ciencia y Pilatos el poder político.

Nosotros necesitamos resucitar al Cristo dentro de nosotros mismos. Necesitamos encarnar al Verbo dentro de nosotros mismos. Esto solo es posible decapitando a los tres traidores.

Quince iniciados que trabajaban en el templo, al ver que casi estaba a punto de acabarse la obra y el darse cuenta de que no poseían los "secretos genuinos" del Maestro Masón, conspiraron para obtenerlos, recurriendo a la violencia si fuera necesario. Doce de ellos se arrepintieron, y solo quedaron tres obreros persistentes en su empeño de "obtener los secretos"; los tres se apostaron en tres lugares del templo, en las entradas sur, oeste y este.

Hiram Abif preparándose a retirarse dentro del templo como era su costumbre, para adorar al Altísimo (’El ‘Elyon) siendo la duodécima hora, al terminar su devoción se preparó a retirarse a la entrada sur; ahí le esperaba uno de los rufianes armado con una plomada, y le exigió los secretos, amenazándolo de muerte. Abif fiel a la "verdad" depositada en él, le dijo que él no podía revelar el secreto porque necesitaba la aprobación de los otros dos maestros, pues eran tres en el mundo quienes poseían el secreto, y no podía romper su voto; antes prefería morir que revelar la "sagrada verdad" depositada en él, y le dijo también al rufián que si tenía paciencia podría aprenderlo algún día. Enojado, el rufián le asestó un golpe en la sien derecha, cayendo Hiram de rodillas.

Recuperándose Hiram se levantó y corrió a la entrada oeste del templo donde le esperaba el segundo rufián, le dijo lo mismo, Hiram se negó y violentamente le dio en la sien izquierda con el nivel que tenía en mano, cayendo Hiram en su rodilla derecha, ya mareado y sangrando. Hiram se levantó de nuevo y corrió a la entrada este del templo; ahí le esperaba el tercer rufián. Hiram siguió sin revelar el secreto, y recibió otro golpe en medio de la frente con un mazo de piedra. Hiram cayó ya, sin vida.

Los veintisiete Maestros que salieron a buscar al primer traidor se dividieron en tres grupos de nueve. Estos tres grupos practicaron por el Oriente, por el Mediodía y por Occidente.

Esto nos recuerda las tres puertas del templo: HOMBRE, MUJER, SEXO. Solo bajando a la novena esfera (el sexo), podemos encontrar al Príncipe de este Mundo, para decapitarlo.

En la madrugada se oía el murmullo general de los trabajadores en todos los departamentos de la obra, porque tres de los supervisores de la misma clase no se encontraban en el mismo día, en sus respectivos lugares, los 12 hombres originales del complot, vinieron ante el rey e hicieron una confesión voluntaria de todo lo que sabían, Salomón según cuenta la leyenda selecciono 15 iniciados y les ordeno hacer una búsqueda diligente del Gran Maestre Abif, para saber si había sobrevivido, o habría sufrido en el intento de que revelara los secretos.

Estos aprendices formaron tres logias en las tres entradas del templo, y de ahí partieron a buscar al Maestro, infructuosamente buscaron por varios días sin hallar nada, la primera clase o los que salieron primero no descubrieron nada, los segundos después de muchos días ya fatigados se sentaron en una pastura, uno de ellos descubrió un arbusto que había crecido cerca de donde estaban descansando y al tocarlo se dio cuenta de que estaba suave la tierra y se podía sacar fácilmente, le dijo a sus demás compañeros y escarbaron una fosa, y encontraron el cuerpo de Hiram, ellos lo cubrieron con todo respeto y para distinguir el lugar dejaron una ramita de acacia encima, regresaron a Jerusalén y contaron todo al Rey.

El rey abrumado les ordenó que lo desenterraran y que su sepulcro llegaría a ser su rango, al igual que sus talentos, estos compañeros le informaron que con su muerte los secretos se habían perdido para siempre, él les ordenó que tomaran especial cuidado y observaran todo en su tumba, cualquier señal, símbolo, o palabras que pudieran encontrar, pagando tributo de esta forma por los méritos de Hiram Abif. El último grupo los de la tercera logia o clase siguieron buscándolo hasta Jopa, dudando si regresaban a informar al rey de su búsqueda infructuosa. En el camino de vuelta a Jerusalén escucharon accidentalmente dentro de una caverna "los profundos sonidos de lamentación y remordimiento". Finalmente Salomón los hizo apresar y sentenció a muerte.

Los Maestros encontraron al primer traidor escondido entre la caverna del deseo. Así el Maestro decapita al primer traidor.

Así el Maestro se presenta ante el Rey Salomón llevando en una mano el puñal y en la otra la cabeza del primer traidor. Así es como el Maestro exclama: “¡Conmigo viene la venganza!”

El segundo traidor fue hallado por el segundo grupo de nueve Maestros, metido dentro de la caverna de la mente, a cuya puerta está siempre el perro del deseo.

Los Maestros lo llevaron prisionero a Salomón, esto sucedió a los dieciocho días de la partida, en la tarde y en momentos en que terminaban los trabajos del Templo, Salomón le hizo abrir el cuerpo, le cortaron la cabeza y le arrancaron el corazón.

Estos dieciocho días nos recuerdan el arcano dieciocho del Tarot. Realmente los enemigos secretos y ocultos de la mente nos acechan para desviarnos de la senda de la INICIACIÓN.

Solo nueve Maestros encontraron al segundo traidor. Solo bajando a la novena esfera logramos decapitar al segundo traidor.

El tercer grupo de nueve Maestros encontró al tercer traidor y tuvo que defenderse con mucho valor, porque el tercer traidor se defendió heroicamente con el hacha de la mala voluntad.

Lo más grave es que el tercer traidor intentaba lanzarse al abismo, siempre la mala voluntad y la desobediencia nos hace caer al abismo. Las tres cabezas fueron colocadas sobre tres pértigas guarnecidas de hierro a la puerta del templo, luego fueron echadas al fuego

El cuerpo del maestro fue enterrado cerca del "Sancta sanctorum" "tan cerca como lo permitiera la ley judía". A los compañeros aspirantes a grado de maestro se les explica que la tumba estaba a 91 cm (3 pies) al este, oeste, norte y sur de distancia, y 5 pies mas perpendicular, y que no podría enterrarse muy cerca del Sancta Sanctorum puesto que la ley prohibe que nada impuro entre en el santuario. La carne humana es considerada inmunda, solamente el sumo sacerdote podía entrar una vez cada año después de variasabluciones y la expiación de sus propios pecados.

A los 15 iniciados de la confianza de Salomón se les ordenó que atendieran al funeral vestidos con un delantal blanco y guantes blancos, como emblema de su inocencia.

En masonería, decimos que la palabra sagrada del maestro, en atención a su escritura o a su regla ortográfica, se escribe como bon ha, y de origen hebreo, pero posteriormente vino sufriendo algunas alteraciones en el modo de escribirla (según las etapas posteriores del adelanto científico). Debemos aclarar también que a dicha voz, se le consideró como derivada del sánscrito; entonces se le conoció en las Antiguas escrituras simplemente como bon ha. Atendiendo también a la alteración ortográfica se escribía como mohabin, como mochobin, mokabin, menamaharabak y mac-benmak, o de otra manera, mac-ben-mak.

Como acabamos de decir, además de la forma correcta para expresar la palabra sagrada de la tercera cámara, se nos presentan las otras siete modalidades de escritura; para determinarla, todas ellas nos dan la misma expresión en el sentido de la voz hebrea. Es por eso que no debemos confundir su ortografía con el significado esotérico de la palabra ma br, que en realidad, viene de aquella lengua en que se le atribuye su verdadera interpretación, la de: la carne se desprende de los huesos. Además, es una magnifica exclamación hebrea; por lo mismo, adoptada y aplicada correctamente en el simbolismo del

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tercer grado.