viernes, 6 de septiembre de 2013

TENIDAS MASÓNICAS DE INICIACIÓN Y EVOLUCIÓN

Autor: R:. H:. CARLOS NAPOLEÓN DEL CARPIO PALACIOS

Fr. R + C

Todo el rito de iniciación, y no sólo el de iniciación, sino cualquier tenida, es en realidad una representación de la vida misma, Nuestro P:. de Mosaicos es una representación del camino por donde andamos durante nuestra existencia en este plano, puesto que siempre caminamos entre las polaridades o contradicciones que se dan en la vida y el H:. Mas:. Debe saber polarizar la representación de las baldosas negras y blancas considerando que la gruña existente entre ellas representa el equilibrio del H:. pero también sabe que el equilibrio no es bueno puesto que si nos mantenemos mucho tiempo en el, no nos dejaría continuar evolucionando, o nuestra evolución, sería lenta. El H:. en la Log:. viaja y se traslada de Oriente a Occidente y de Mediodía a Septentrión, y siempre con la influencia de los Sig:. Del Zod:. Y de las Leyes Naturales que interactúan creando el Cósmico e indicándonos en todo momento el camino que debemos seguir; en si, es una causa, que convierte al H:. en un Efecto, pero, Él Sabe que no debe ser Efecto sino convertirse en una Causa de todo lo bueno que le suceda. Además cuando el H:. vuelve a la Masonería (Lindero Nº 20) en una nueva iniciación, Él inicia nuevamente el proceso de moldear su Karma que trae consigo.

http://www.moonmentum.com/blog/pronostico/cocinando-con-los-dioses/como-es-arriba-es-abajo-2-2

Por ello la Logia es una representación del mundo y uno encuentra su orden y su ubicación, su destino, en ese mundo, en el cosmos, en la vida, pues decir cosmos, decir mundo o decir vida es exactamente lo mismo. Por eso se dice macrocosmos y microcosmos, y la Tabla de Esmeralda Hermética nos enseña: que "lo de arriba es igual a los de abajo; y lo de abajo igual a los de arriba". No hay diferencia ninguna, es decir el macrocosmos, el gran cosmos, es idéntico o está en el microcosmos, está en el hombre, por eso la Logia es justamente una representación del cosmos, y por eso el hombre reconoce su lugar en él, se siente en su casa. Ya no se siente un extranjero en el mundo, ya no es un peregrino perdido, nuevamente ha encontrado realmente lo que quería, pero encontrarlo no es suficiente, ha de saber estar en él.

Cuando ingresamos en la Orden Masónica y nos retiran la venda que cubre nuestros ojos nos encontramos en la Cadena de Unión, unidos espiritualmente a todos los HH:. Y una cosa muy importante de observar es que no hay Masonería sin Logia, es decir que la Masonería no existe sin la Logia, y ésta no es solamente el recinto físico y concreto, sino fundamentalmente los HH:. que la integran en una armonía perfecta (San Juan 1.1).

En la iniciación masónica recibes también las luces de tus hermanos. Como digo, la Logia en ese momento, no es sólo el templo físico, la Logia son los hermanos en perfecta armonía espiritual. Por eso se afirma que una Logia es justa y perfecta cuando se reúnen siete masones, sólo cuando se reúnen siete hermanos se considera que la Logia está constituida como tal, y eso tiene que ver con lo que decíamos anteriormente de que vos no te inicias sólo, sino que son los hermanos los que te inician; claro que vos lo vives, solo, que la iniciación es una experiencia personal, pero con la ayuda de los hermanos. Tus luces no son suficientes, y es por eso que necesitas las de los demás durante todo el tiempo que dura el proceso de iniciación masónico, que es gradual, porque aunque comprendas lo que significan los símbolos, esa comprensión se va entendiendo también gracias a las propias experiencias de los que te acompañan en el camino del Conocimiento, sobre todo de los HH:. MM:. Mmas:. Que tienen el deber de instruir a los HH:.

La comunicación de esas experiencias constituye la base del "trabajo colectivo" tal cual se entiende éste en la Masonería, y ese trabajo es una forma de la invocación al G:.A:.D:.U:. de la permanente reiteración de su nombre vivida por cada uno de los HH:. como una regeneración permanente y fecunda que desemboca finalmente en un estado de ser que supera la mera individualidad (y lo "colectivo") por asunción en lo universal y en la Unidad.

http://es.paperblog.com/reuniones-masonicas-en-la-iglesia-de-san-galgano-975109/

Bueno, pues eso es "reunir lo disperso" justamente es como la Ley de la Unidad en que todos vuelven de donde salieron alguna vez. Pero antes de "reunir lo disperso" hemos de recibir la luz, que es la que emana del Delta y que simboliza la influencia espiritual. Recordemos que cuando nos quitan la venda que cubre nuestros ojos lo primero que vemos a lo lejos en el Ort:. es el Delta Luminoso, y ello se produce estando como un eslabón más en la cadena de la unión o de la Fraternidad. Es decir que recibes la luz del G:.A:.D:.U:. la luz celeste, cenital, integrado en la comunidad humana. La vertical y la horizontal reunidas en el acto supremo del rito iniciático tal cual se realiza en la Masonería.

En realidad la iniciación masónica como símbolo de todas las iniciaciones o de la iniciación en sí, es realmente un misterio, y por mucho que podamos decir, la experiencia de vivir todo eso no está circunscrita a las palabras. Las palabras como los símbolos mismos, te pueden indicar, te pueden sugerir, te pueden expresar, pero eso es un descubrimiento también, es decir que vos desvelas, descubres, rasgas el velo que cubre las apariencias de las cosas, y puedes ir más allá de esas apariencias.

En el Zohar, o Libro del Esplendor de la Cábala Hebrea, hay un pasaje que se refiere a lo que estoy diciendo. Allí se habla del buscador de la Sabiduría, la cual está simbolizada en esa tradición, tan próxima a la Masonería, por la Torá celeste.

http://www.saludparaelalma.com.ar/sp-la-tora.php

Dice ese texto:

En efecto, la Torá deja salir una palabra de su cofre, y ésta aparece por un momento y se oculta enseguida. Y en cualquier momento y lugar en que salga de su cofre y se vuelva a esconder con rapidez, lo hace tan sólo para aquellos que la conocen y están habituados a ella. Porque la Torá es como una amada hermosa y bien proporcionada que se oculta en un recóndito aposento de su palacio. Tiene un único amante – cuya existencia todo el mundo ignora – que permanece escondido. Por amor a ella merodea el amante continuamente ante la puerta de su morada y deja vagar sus ojos buscándola en todas direcciones. Ella sabe que el amado está constantemente alrededor de la puerta de su morada. ¿Qué hace? Entreabre ligeramente la puerta en el escondido aposento donde se encuentra, desvela por un instante su rostro al amado e inmediatamente lo oculta otra vez. Todos los que quizá pudieran estar junto al amado nada verían ni percibirían. Únicamente él lo ve; y su interior, su corazón y su alma van en pos de ella, y sabe que por su amor la amada se ha manifestado un instante y ha ardido en su amor. Lo mismo ocurre con la palabra de la Torá. Sólo se revela a quien la ama”.

El H:. buscador de la verdad, el H:. amante de la Sabiduría, descubre que ese es su verdadero tesoro, y la busca constantemente, en silencio mediante la meditación y la contemplación, pues sabe que en la unión con ella está su verdadera identidad. Para el Mas:. ocurre exactamente lo mismo. Una vez que ha recibido el influjo espiritual de la iniciación, que siempre ocurre en lo más secreto de la cámara de su corazón, descubre que en realidad la Masonería, como la Sabiduría, sólo se revela y entrega su tesoro a quien la ama.