martes, 18 de noviembre de 2014

LA RELIGION PRIMITIVA, LA MIXCIDAD
Y EL SOLSTICIO DE VERANO
por MCMO y Percival


Lo expuesto a continuación, constituye una modesta pero sincera participación con un pequeño granito de arena a nuestros trabajos programados de Logia en lo referente al estudio de los símbolos de contenido primordialmente mixto, como camino que nos lleve a la conformación de un ritual que tenga como forma y fondo la mixidad.

En este sentido, hemos querido exponer en términos generales algunos modestos hallazgos sobre el origen y los principios de la religión primitiva, así como los elementos simbólicos masculinos y femeninos que en ésta se encuentran.

Dentro de ellos, nos hemos querido referir en forma particular al Solsticio de Verano, por la cercanía de su correspondiente celebración, que por cierto concuerda con la fecha de Fundación de nuestra Logia que por lo mismo, nos puede ayudar grandemente junto con otras enseñanzas, en la preparación y ejecución de nuestra próxima cena solsticial y de Tercer aniversario.

De manera intencional, hemos omitido las conclusiones correspondientes, a efecto de que lleguemos a ellas mediante el diálogo y el intercambio de ideas que puedan generarse a partir de los conceptos contenidos en el texto




LA RELIGIÓN PRIMITIVA, LA MIXIDAD Y EL SOLSTICIO DE VERANO

Podemos encontrar a través del tiempo la intervención de la mujer en algunas tradiciones ocultas, especialmente en la cultura matriarcal, destacando en forma preponderante en “Wicca” también llamada Religión Primitiva y satanizada por el clero católico medieval con el nombre de “brujería” (Wicca = Witchcraft).

La religión primitiva, también llamada “Wicca” es la más antigua y la más joven de todas las religiones. Es muy anterior a la religión judeo cristiana, existen vestigios de que su diosa y su dios gobernantes eran adorados desde la edad de piedra, unos 25,000 años antes de la e:. v:.. y muchos mas en Irak, en el período Halfiano, unos 3,800 años a. de c.

El término Wicca deriva según algunos autores, del verbo anglo “Witan”, que significa “Conocer, Saber” y en consecuencia significa “Sabiduría” (Wisdom, el reino del saber, del conocimiento). en buena medida un sinónimo de “Magia” (magus, magíster). Según otras opiniones, deriva del radical indoeuropeo “Weik”, relacionada con la magia y la religión, del que derivó finalmente la palabra del ingles antiguo Wigle (brujería = Witchcraft), la del antiguo noruego Wihl (astucia, maña) y de ahí, las palabras inglesas Guile (maña, astucia) y wile (artería). Otras palabras son Wihen (consagrar) del alto alemán antiguo, y Wikken (predecir) del alemán medio.

La Wicca es una religión del mundo de la naturaleza y de la fertilidad, en la que la Diosa Madre junto con su consorte, rigen el Universo. A esta diosa cuya finalidad consistía primordialmente en incrementar el poder de fertilidad y fecundidad de las mujeres y en general, del mundo natural, la encontramos a lo largo de la historia en muchas religiones. Independientemente de los distintos nombres que ha adoptado en el tiempo, el espacio y el lugar, la Diosa Madre siempre posee el atributo de una cuádruple identidad:

Como Madre (Selene, Brígida, diosa de la luna, generadora de las mareas y del flujo menstrual);
Como Doncella (Rea, Artemisa, Diana, diosa de la primavera);
Como Anciana Sabia (Hécate, Isis, etc., diosa de la noche); y
Como guía en nuestro camino hacia la muerte (el arquetipo de la muerte no es otra cosa que el rostro de la misma diosa en su aspecto mortuorio, con su ropaje de oscuridad y la guadaña simbolizando la mortaja y el cuarto menguante). que amortaja a los humanos.

Esta identidad cuádruple coincide con los elementos, las estaciones, los puntos cardinales, las fases lunares, etc.

Su consorte, más específico en su definición, es un dios provisto de cuernos (Abraxas?, el Tauro, otra vez satanizado desde el clero medieval).

De este culto a la Diosa Madre es que se podría explicar tal vez la razón por la que las sociedades antiguas fueron de estructura matriarcal. No obstante la “patriarcalización” del mundo, en las sociedades rurales se mantuvo el culto a la religión tradicional, que la religión cristiana toleró y hasta hizo suyo en ciertos sacrificos, incribiéndolos en su liturgia como propios (ritos lunares como las vestales, la ultima cena y el día de muertos, o solares como los solsticios, el carnaval, las bacanales, etc.).

A principios de la edad media era común que hubiese altares paganos en las iglesias, junto a la puerta del Templo, al lado norte (la “diosa blanca” que siguió en forma de cuento de hadas a través de “blanca nieves”, la bella durmiente” etc.) y dentro, en el subsuelo de Oriente (de ahí las “diosas negras” que se encuentran siempre en el Sótano del Sancta Sanctorum de muchos templos medievales).

Sin perjuicio de ello, en la Wicca, encontramos en forma equilibrada la participación de ambos sexos, complementarios en el conocimiento y ejercicio de sus usos y costumbres. La diosa gobierna de primavera a otoño y su consorte de la última parte de otoño y todo el invierno. Juntos forman la unidad que en el extremo oriente se llama Tai-Chi, la fusión del Yin y el Yang, la unidad de los complementarios.

La Wicca es la religión del mundo de la naturaleza y la fertilidad. Hace hincapié en la Unidad del mundo natural y los poderes espirituales que posee y por lo mismo, menos escolástica y más espontánea, carece de ortodoxia en cuanto a su estudio.

Aquel que practica la Wicca, sea hombre (Wizard) o mujer (Witch), es denominado genéricamente Wiccian, Chamán representante de “lo Sagrado” en el mundo, cuyo poder de voluntad predice, aconseja, cura, destruye, provee.

El Wiccian cree en la influencia del sol, de la luna y de las estrellas sobre el destino de la naturaleza y por ende del ser humano; asimismo, asume que todos los seres vivos tienen alma (anima mundi) o mejor dicho, que al alma del mundo esta compuesta del conjunto de todos los seres vivientes, minerales, vegetales y animales. Por tanto, que el cosmos es una compleja red de fuerzas materiales y espirituales, causantes del movimiento de la rueda vital, de los fenómenos tangibles y ocultos que giran y sucediéndose en una continuidad sin fin de la vida y la muerte. De esta forma, la muerte no conlleva el placer o el castigo eterno. La vida continua, es perpetua y lo es para todo lo que se encuentra en la naturaleza.

Como parte de sus “Joyas” por lo general los brujos utilizan el Pentagrama, símbolo de lo masculino - femenino (el microcosmos) y el hexagrama o estrella de David (macrocosmos), esta última no contemplada en sus inicios y que posteriormente se adoptó dado su profunda carga simbólica.

El Wiccian puede hacer con sus poderes todo lo que quiera y pueda, mientras no perjudique a nadie. En efecto, la religión primitiva se funda en el amor (amor perfecto, confianza perfecta; ama y haz lo que desees bajo la ley del amor).

Toda asamblea de Wiccians es presidida por un hombre y una mujer, que reciben el nombre de suma sacerdotisa y sumo sacerdote. Para mantener vivo el impulso vital de la naturaleza, un grupo de trece Wiscians se reunía en ocho “aquelarres”, celebraciones o sacrificios (actos sagrados) sucedidos a lo largo del año . De ahí la satanización tanto del propio aquelarre como del número 13. La ceremonias duraban del atardecer al amanecer y se dedicaban a los diversos aspectos de la Diosa Madre y su consorte, a los cuatro elementos y también a diferentes seres.

Cuatro celebraciones eran dedicadas a la luna:

El 31 de octubre (Samhain), vigilia de todos santos (niños vivos);
El 1° de febrero (Imbolc o Oimelc), vigilia de la Candelaria (40 días después de la natividad de Jesús);
El 30 de abril (Beltaine) (día de los niños vivos), vigilia del día de la cruz, y
El 1° de agosto, (40 días después del solsticio) día de la recolección de la cosecha en honor del sol (Lugo, de ahí que se llamara Lughnasadh).



Las otras cuatro eran dedicadas al sol:

El 21 de diciembre (Alban Hartan), solsticio de invierno, fiesta escandinava del Yule (Tule);
21 de marzo, equinoccio de primavera, (Alban Eilir);
El 23 de junio, solsticio de verano; y
El 21 de septiembre, equinoccio de otoño (Alban Elfed).



Además de estas 8 festividades -que podríamos denominar “oficiales”-, cada luna llena era también motivo de una celebración, definida de manera individual o colectiva por los Wiccians.

En cada celebración, después del ritual, se acostumbraba celebrar un banquete, con alimento (comida, vino y agua), música y danza. En las ocasiones no solemnes se celebraba el matrimonio entre Wiccians, (acto similar al actual contrato de esponsales, en ingles denominado, “Handfasting”, dado que los esponsales unían sus manos prometiéndose amor y acordando vivir juntos) y el reconocimiento de sus hijos (Bautizo, Luvetones) dedicando una ceremonia en honor y agradecimiento por igual al dios y a la diosa.

De los rituales disponibles de la Wicca, resalta el profundo simbolismo que estos encierran. De hecho, el propio cristianismo adoptó y adaptó algunas de estas fiestas (la candelaria, el día de la cruz, los solsticios, los equinoccios, el jueves santo, el día de todos los santos, etc.).

En general, su práctica se realiza dentro de un círculo, símbolo de la unidad, la totalidad y el movimiento circular de las estaciones y de la naturaleza cíclica del universo. En el centro se coloca por lo general un altar o una hoguera. También se colocan círculos que representan a los cuatro elementos y el movimiento se realiza en el sentido de las agujas de reloj o del sol. En algunas tradiciones el sacerdote y la sacerdotisa se ubican en el centro del círculo.

En la antigüedad también los aquelarres eran ceremonias del amor generador de vida. El niño concebido en un aquelarre nacería próximo a otro aquelarre y por tanto era consagrado al Dios. Por ejemplo, el primero de mayo, la festividad del Beltaine se consideraba el día más propicio para hacer el amor. Muchas canciones folclóricas son testimonio de las fiestas de mayo como la época propicia para engendrar hijos y la primavera siempre se ha considerado como la temporada más propicia para las fiestas de compromiso matrimonial.

Aún en la actualidad, el “mayo fálico” que en inglés se llama “maypole” es un poste pintado y adornado con flores que se coloca al centro del lugar donde se celebran las fiestas de mayo (ver el baile de los listones). Los niños que eran concebidos el 1° de mayo eran considerados como hijos del dios y nombrados como él, por ejemplo, Robinson, o hijo de Robin, dios de los bosques (Robin Hood), nacían cerca de la vigilia de la candelaria (santa Brígida).

En lo que respecta específicamente al Solsticio de Verano, en un principio éste se celebraba como una fiesta “del fuego”, utilizando la rueda como símbolo del recorrido del año, realizándose todavía en algunos lugares de África del Norte y en ciertos lugares de Medio Oriente. En la actualidad se celebra del 23 al 24 de junio preferentemente al aire libre, haciendo para ello un círculo en la hierba.

En el momento en que se pone el sol, se enciende el fuego dentro del círculo y se camina alrededor del “Hogar” (En latín Foco-Lare, lugar del fuego) en el sentido de las agujas del reloj. Si alrededor del Hogar hay jardín, los participantes deben recoger flores y cortar nueve ramitas de igual número de árboles y si no es factible, deben reunirse las flores y ramitas de antemano.

Si esta fiesta se realiza a cubierto, la fogata será substituida por una gran vasija de barro que deberá contener una vela encendida y colocarse en el centro de un círculo previamente trazado en el suelo de la habitación. En ambos casos hay que depositar dentro del círculo quesos de bola (símbolo de la luna llena), uno para cada participante.

Después del recorrido de la casa (del hogar) y del jardín, los participantes deben colocarse alrededor del fuego y por turno cada uno echará las ramitas al fuego, señalando de que árbol proceden y expresando lo siguiente:

“Uno es manzano, en agradecimiento y bendición;
Dos es peral, en agradecimiento y bendición;
Tres es roble, en agradecimiento y bendición...”

Y así sucesivamente, hasta haber echado al fuego y nombrado las nueve ramitas.

Posteriormente, los participantes deben moverse alrededor de fuego y decir todos juntos o repetir después de la persona que los preside, las palabras siguientes (mientras las repiten alzarán las flores y mirarán el fuego a través de ellas):

“Señor del Sol y
Señora de la Luna,
mantened vuestra buena rueda girando
para nuestra fortuna”.

Se hace un segundo recorrido, y mirando todavía a través de las flores se dice:

“Señor del Sol
y Señora de la Luna,
traednos lo mejor del verano
y sus riquezas”.

Se realiza un tercer recorrido circular, mirando nuevamente a través de las flores y se dice:

“Flores para las flores, corazón;
pétalos para los pétalos, fuente,
vida para la vida,
vida para la vida”.

Una vez completado el círculo, se arrojan las flores al fuego. Entonces el líder dice:

“Recoged los frutos”.

Cada participante recoge un queso redondo.

Luego, continúan quienes dirigen:

“A través del fuego del sol
todo lo que es, es recién nacido
con fortaleza en esta mitad del año.
La tierra es tierra y el fuego es fuego”.

Entonces los participantes se lanzan los quesos de bola, por encima del fuego o a través de las llamas. Cuando cada uno ha lanzado y recogido un queso, todos dicen:

“¡Benditos seáis!”

Si se desea y es posible se puede saltar a través del fuego, antes de sentarse al banquete, que incluirá manzanas u otras frutas, así como los quesos. Si se realiza en el interior, los saltos se substituyen pasando por encima de la vela. Las ramitas y flores que se arrojan al fuego deben consumirse ahí mismo y después se enterrará la vasija que contiene el fuego en algún lugar apropiado.

Es interesante resaltar que la doble naturaleza ígnea y tectónica de la ceremonia del solsticio de verano en la Wicca convierten al Ara en centro del mundo, en crisol o atanor, en altar de perfumes, en copa o cáliz.

Es de señalarse además que el tradicional símbolo de Jano Rebis, según algunos, tiene su origen en un símbolo de la Wicca donde un rostro femenino ve hacia un lado y el masculino hacia el otro. Tal vez una reminiscencia de este emblema en el mundo profano actual podamos encontrarlo en el tan de moda símbolo del sol y la luna unidos en un solo círculo, con el que se hacen infinidad de artículos decorativos, pero que indudablemente constituye una representación clara de la mixidad.
la Wicca y el poder del Wiccian fueron cayendo en descrédito a medida que el cristianismo fue tomando auge y entrando en competencia con la religión primitiva.

En el siglo XIV empezó la persecución: los templos paganos fueron destruidos, las puertas del norte de las iglesias tapiadas y los sacerdotes paganos perseguidos ahora como “brujos” o “hechizeros”.

Los cleros católico y protestante convirtieron a la Wicca en práctica demoniaca (witchcraft) y a sus practicantes en una especie de interlocutores (medio o médium, Bruja = Bruge = Bridge = Witch) del mundo del mal, de la oscuridad.

En fin, en lo que a nosotros respecta, ha sido muy interesante investigar sobre este tema que por la persecución clerical de que ha sido objeto la Wicca y sus practicantes durante muchísimo tiempo y los prejuicios que aún existen sobre el tema, desconocíamos su profundidad, natural y rica en sus principios y conceptos.




NOTAS:

Del siglo XIV hasta hoy, la brujería ha sido considerada ilegal en occidente por lo que su conocimiento y práctica han sido transmitidos en secreto de generación en generación.

Todos los seres poseen campos de energía física y psíquica. La mayoría utiliza este poder de manera inconsciente o intuitiva, pero algunos aprenden a conocerlo y manejarlo. No obstante, cabe una prevención: esto quiere decir que todo aquel que tiene pies puede correr, o todo el que tiene voz puede cantar, pero no significa que todo el que puede correr pueda llegar a ser corredor olímpico o todo el que tiene voz pueda ser un cantante de ópera.

El poder mágico (PES, percepción extra sensorial) no es sobrenatural, es hipernatural.


DEMETER:

Diosa de la primavera y de la cosecha, es la diosa del cereal (CERES). Se le relaciona con las fases de la luna, los cambios de las estaciones, y la maternidad doliente. Relacionada con los ciclos de la fertilidad.

Tuvo una hija llamada CORE quien se encontraba recogiendo “Azafrán, Violetas, Lirios, Jacintos, Rosas y Narcisos” y en ese momento HADES (hadas?) dios del inframundo la rapta para tenerla como compañera.

Su madre la busca por 9 días y 9 noches y nadie se atreve a decirle donde se encontraba. Al décimo día Demeter amenaza con suspender la existencia de frutos y alimentos si su hija no aparece sana y salva. HECATE conmovida, le dice la verdad. Demeter acude a Zeus para exigirle justicia, pero HADES se le había adelantado argumentando que también merecía una esposa.

Zeus se acuerda que Demeter podrá tener a su hija si ella no ha probado el alimento de los muertos (los granos de la granada). de los 12 granos de la granada CORE comió seis, lo que hizo la hizo desprenderse de la vida y ligarse a HADES. Zeus acudió a REA la madre de todos ellos en pos de consejo y ayuda, le rogó que persuadiera a Demeter y buscó un acuerdo justo. Se acordó que CORE desposada con HADES y renombrada ahora perséfone pasaría 3 meses al año como reina del tártaro (invierno) y los nueve restantes ascendería a la tierra para reunirse con su madre, acompañada en todo momento por Hécate, quien desde ese momento se convirtió en su custodia. Agradecida, DEMETER crea las estaciones, regula el ciclo de las cosechas, adquiriendo el título de diosa del pan y señora de las semillas.

Para Robert Graves Demeter es la semilla, Core el grano verde (ternura, esperanza), Perséfone la espiga madura y Hécate el cereal cosechado (los 4 elementos, las fases lunares, los 4 puntos cardinales, etc.).

La festividad para Demeter se celebraba en Atenas los días 11 al 13 del mes Pianepsión (octubre-noviembre) época de la última cosecha del año. En ese tiempo se celebraban ritos dionisiacos, relacionados con la fertilidad y la reproducción.