miércoles, 2 de enero de 2013

ADAM KADMON y el TEMPLO MASÓNICO

Publicado por COSMOXENUS


Elías Ashmole (1617-1692) y los hermanos montaron sabiamente toda la estructura filosófica de los grados de la Logia Masónica de acuerdo con las contribuciones de los conocimientos cabalísticos. En perfecta sintonía con las relaciones planetarias. El Árbol Sefirotal, es el arquetipo del Templo Masónico y se encuentran en correspondencia perfecta con los principales cargos de la Logia, así con excepción del Rito York, la Logia Masónica del Rito Escocés y algunos otros Ritos fue montada sobre el Arquetipo Sefirotal.

En el Rito de York también se encuentra dicha correspondencia Sefirotal, pero más oculta y subliminal, casi desapercibida; inclusive en los Ritos de USA e Inglaterra. Muchos han perdido la esencia de ese significado al simplificarlo en su apariencia superficial, creyendo que lo que están haciendo esta correcto, y esto sucede por la ignorancia del Maestro, no por la sabiduría del alumno. Recordemos que la Masonería tiene su origen en el cristianismo, que se desprendió del judaísmo al aparecer “Jesus” o “Jeshu”, Jehoshua”. El hijo del SER Supremo hecho hombre en esta tierra. Y las sefiras están constantemente presentes, desde el momento es que nos persignamos o nos santiguamos, en el instante en que agachamos la cabeza o nos desprendemos del sombrero, (el VM en la tenida del York Americano.)En una segunda parte haremos la correspondencia en dicho Rito.

Secuencialmente, podemos decir: “Dios creó la criatura cuyo cuerpo es su esencia (espíritu) y la criatura, hizo a su arquetipo a través del Templo Masónico”. Mas preguntaría el incauto: el cuerpo humano es carne y el Templo Masónico es piedra ¿ o no? Es cierto que sí, más la propia definición de Templo, como “arquetipo” ya responde a esa pregunta: él es simbolismo, él es un modelo, de esa forma se torna una caja de resonancia con el Universo. De ahí es que reverenciamos la sabiduría de los hermanos que crearon la estructura de la Logia y de los Templos Masónicos basados en el Árbol Sefirotal, o el Árbol de Vida.

De esta manera, recordamos una de las primeras imágenes transmitidas a los Aprendices, de que él es una piedra bruta, o sea que debe construir su “templo ideal”, que él es una muestra de perfección en sí mismo. Ese pensamiento contiene una simbología profunda cuya representación, material es el Templo que, a su vez, también es un símbolo de los más importantes.

Demostremos entonces, la configuración de Adán Kadmón en el Templo Masónico. Cubriendo todo el piso del recinto, imaginemos un hombre tirado de bruces con la cabeza al Oriente, y el resto del cuerpo en el Occidente, o sea los pies para el Oeste y la cabeza para el Este. En esas condiciones, el brazo derecho de ese hombre se presenta a la derecha del diseño del lado sur y viceversa, o su izquierdo está a la izquierda del esquema y del lado norte. Coloquemos entonces las diez Sefiras en posición conveniente y tradicional sobre el cuerpo echado del Adán Kadmón y estableceremos la configuración diagramática del Templo Masónico en correlación con el Árbol de la Vida; la colocación de los cargos en Logia según la perspectiva cabalística; es la correspondencia planetaria, conforme veremos adelante.

Está, pues, representada la disposición de la Logia en el Rito Escocés Antiguo y Aceptado, si por el contrario consideramos al hombre tirado de cúbito dorsal, izquierda y derecha serán convertidas y obtendremos la configuración de la Logia en el Rito Moderno o Francés.

El lado derecho del Hombre es considerado “masculino”, y el lado izquierdo “femenino” de acuerdo con la ley de los contrarios. En esas condiciones las Séfiras (2), (4) y (7) son las masculinas y las que ocupan el lado derecho del esquema, en cuanto a las (3), (5) y (8) son las Séfiras “femeninas” y se hallan a la izquierda del mismo. De esta forma, las Séfiras (1) , (6) y (9) siguiendo el eje del diseño domina la Séfira (10). Todo esto se entiende examinando el esquema con su eje en dirección Oeste-Este. Esta dirección podría ser llamada “vertical”, si suponemos al Adán Kadmón de pié y observando de espaldas viradas para el Oeste.

En la dirección Norte-Sur, u Horizontal, veremos la siguiente:

1º.- La Corona (1) flanqueada por la Sabiduría (2) y la Inteligencia (3) forman una primera triada, llamada “triada superior”, de orden metafísica.

2º.- La Gracia (4), la Fuerza (5) y la Belleza (6), forman la segunda triada, o “triada media”, de orden moral.

3º.- La Victoria (7), la Gloria (8) y el Fundamento (9) forman una tercera triada, o “triada inferior” de orden física o dinástica.


Malkhut (10) (el Reino) es la propia creación, la emanación divina. Ella es toda receptividad a Dios. En ese sentido, ella es la Madre quedando abajo. Las tres triadas se resumen todas en una sola compuesta de Corona (1) , Belleza (6) y Fundamento (9) que corresponden a Substancia, al Pensamiento y a la Vida. La primera triada corresponde al “Mundo de la Creación” y las siete Séfiras restantes corresponden al “Mundo de la Construcción “. René Joseph Charlier, en su instructiva obra “Pequeno Ensaio de Simbólica Masónica” (1964) establece otras analogías sobre otras Analogías sobre la disposición de las Séfiras en el Árbol de Vida y en el Templo Masónico, inclusive en cuanto a la distribución de las chakras en el cuerpo humano.

Las diez Séfiras, debidamente numeradas son las siguientes:

1. KETHER Corona
2. HOCKMAH Sabiduría, Sapiencia
3. BINAH Inteligencia
4. CHESED Gracia, Amor
5. GEBURAH Fuerza, Terror, Justicia
6. TIPHERETH Belleza
7. NETZAH Victoria, Triunfo
8. HOD Gloria, Esplendor
9. IESOD Fundamento, base
10. MALKHUT Reino, Realeza.


ARQUETIPO CABALISTICO ASTROLÓGICO.

La palabra “arquetipo” viene del idioma griego arche y tupos significando “ideal de cosas”, “idea que sirve de modelo en relación a otra”. Nuestros diccionaristas, la definen como modelo de seres creados, ejemplar, prototipo, patrón. En una significación más apropiada para nuestro caso diremos que arquetipo, es el modelo sobre el cual se construye una obra, material o espiritual. Conforme a lo que ya nos referimos, nuestros hermanos Rosacruces se valieron del Árbol Sefirotal como arquetipo para montar la estructura masónica del R.E.A.A. en perfecta consonancia con las influencias planetarias. Algunos autores, lo confunden erróneamente con las influencias griegas, mas no comentaremos aquí las diferencias, apenas alertamos para el hecho. Analicemos a continuación, cada Séfira o cargo en Logia y su correspondencia planetaria.

1ª SEFIRA .- KETHER

Se localiza arriba de la Columna de en medio, la Columna del Equilibrio, corresponde al Hierofante, o Maestro de Maestros e Iniciador, aquel que tiene el poder de empujar la espada flamígera (energía) y transmitir los grados iniciáticos. Es regido por el planeta Plutón, localizado en el extremo de nuestro sistema solar, en oposición al otro extremo del Árbol, Malkhut. Las entrañas de esa Séfira son el propio reino de Plutón, y tiene analogía con los mundos inferiores -inferos infenos- o sea el conocimiento de las fuerzas del mal, y de las energías destructivas contenidas en la naturaleza.

En la mitología, Plutón es hermano de Júpiter y de Neptuno, hijo de Saturno y Chronos, habiéndose tornado en Maestro de los Infiernos, cuando sus hermanos se dividieron entre sí el mundo, él es el Justiciero del otro lado … El nombre latino de Plutón se deriva del griego ploutos que significa riqueza; ya en griego es Hades, que viene de aitho, que significa quemar, transmutarse por el fuego. Esto nos lleva a una analogía con el signo de Escorpión. Cuyo símbolo es el Ave Fénix, que resurge de sus propias cenizas. Por eso Plutón encuentra en las energías destructivas sus reservas de fuerza y combatividad. Son energías necesarias para la formación de una buena templanza para el carácter humano.

De esta manera, no es posible ignorar el mal cuando se quiere alcanzar la perfección, en Kether, es preciso conocerlo, someterlo, enfrentarlo sin temor, vencerlo, ser superior. Es como recomendó Cristo: Ser del mundo, sin ser del mundo.

El reino de Plutón, está en el submundo, o simbólicamente en las fuerzas subconscientes del hombre, y en el inconsciente colectivo. Se relaciona con el poder político, cuya fuente está generalmente oculta entre bastidores.

Sabiamente, el iniciado egipcio era simbolizado con la cabeza del cocodrilo, indicando que ya poseía el conocimiento del mal y de los infiernos, aquel que sabía cómo actúan las fuerzas de la sombra, o reino de Hades, pues ya tenía la experiencia del bien y del mal, ya tenía experiencia para gobernar. En la carrera masónica, es aquel que renació (el cocodrilo que emergía de las profundidades del Nilo); el constructor que devastó la piedra bruta (sometió las pasiones); trabajó la piedra pulida (Adornó su carácter) y fue de la escuadra al compás. Finalmente fue escogido por sus hermanos para dirigir la oficina, ocupar la Séfira Kether , que es el lugar del Venerable Maestro en el Oriente, dónde el Sol nace y se instaló la Sabiduría. Así él adquirió el derecho de usar la Corona o Kipá, el solideú, pues está en contacto o comunicación constante, con las fuerzas superiores a través de la chakra coronaria que tiene en la cabeza.

Volteando a la correspondencia planetaria, Plutón es la Serpiente, uno de los símbolos del signo de Escorpión. Es la Serpiente del Edén, despertando la conciencia, y ofreciendo el conocimiento; es el Ouroborus, la serpiente que muerde su propia cola, símbolo de infinidad, de infinito, del eterno retorno, de la salida del espíritu para el mundo físico y de su regreso. En alquimia, simboliza la transmutación de la materia, las resoluciones cíclicas; el viaje de Kether, o principio a Malkhut, o fin del arquetipo.

Llamamos la atención hacia el comienzo del texto, cuando expusimos que Kether era regido “principalmente” por Plutón, porque este planeta es el más distante y excéntrico de nuestro sistema planetario, se coloca unas veces durante su traslación en el lugar de la Órbita de Neptuno, cuando está próximo a su perihelio. En esos periodos, Plutón ocupa el lugar de la Séfira secreta Daath, invisible y misteriosa, que nunca es señalada en el Arbol Sefirotal y que se asocia a la nuca, o punto en que la espina dorsal encuentra el cráneo. Daath representa la conciencia de otra dimensión y denota esencialmente la idea de mudanza, de clave. De esta manera, se invierten los papeles y Plutón va a ocupar el lugar correspondiente a Neptuno, en el Altar de los Perfumes, cuando activa los sentidos paranormales, la inspiración, el conocimiento oculto, los Misterios.

Kether y Daath, por tanto intercambian sus posiciones, tal como hacen entre sí, Plutón y Neptuno.

Como consecuencia, tenemos que cuando el Venerable Maestro, está bajo la regencia de Plutón, él es político, administrador, más propenso a la racionalización, cuando está bajo la regencia de Neptuno, él agudiza sus canales sensitivos, es el iniciador de los Misterios, o Hierofante.

2ª SEFIRA.- HOCKMAH

Es la Sabiduría del Supremo Pensador. Es el lugar de Urano, o Espacio, y de Mazloth, o Zodiaco, la memoria de la Naturaleza. Urano , o Ourano, en la Mitología Griega, significa “cielo” y éste era el Dios de los Cielos antes de que su hijo, Chronos (Saturno) lo destronase y castrase sus partes genitales al caer en el mar, dieron nacimiento a Afrodita, o Venus, Diosa de la Belleza y del Amor. Es interesante cómo los mitos perpetuánse en el inconsciente colectivo de la humanidad, bajo los más diversos ropajes, en todas las culturas y civilizaciones. El presente mito no es más que la leyenda de Adán y Eva contada en el Viejo Testamento, y la teoría de las emanaciones de la Cábala, es sólo para citar dos de sus versiones.

Según, la doctrina cabalística, Dios es ilimitado, inexplicable e inconocible, reposa sobre las Sefirots del Arbol de Vida, y éstas se constituyen en fuente primordial de la divinidad, o sea una parcela del Ser Divino. Las Séfirots, son emanaciones, no creaciones del Ayn-Soph, y forman diferentes fases del proceso tangible de la Creación. La emanación, es la forma de producción del Universo resultante de la perfección de Dios.

Las Sefirots, parecen como vasos de formas variadas, que el Ayn Soph, consigue henchir sin verter jamás, pues los hace transbordar. Toda fase de evolución, tiene su inicio en un estado de fuerza inestable, y camina gracias a la organización para el equilibrio.

Kether, es un punto formulado en el vacío. De acuerdo con la definición euclidiana, un punto tiene posición, mas no dimensión. Si con todo concebimos ese punto moviéndose en el espacio o “transbordando” el se transformará en una línea. Ese Punto Primordial que es Kether y tendiéndose por la línea que desemboca en Hockmah, es un flujo de energía esencialmente dinámico. La fuerza que fluye incesantemente de lo Inmanifiesto trasciende sus limitaciones demandando nuevos modos de desarrollo. Como no podemos comprender ninguna Séfira, sin comprender a su compañera, diremos que Hockmah, no es una Séfira organizada, y sí una Gran Estimuladora del Universo y de la que surge el influjo de emanación para el aparecimiento de Binah, esta sí organizadora y estabilizante, Binah atribuida al planeta Saturno, recibe el título de Madre Superior, pues representa el negativo arquetípico, en cuanto a Hockmah, el positivo; la feminidad y la masculinidad primordiales establecidas cuando “el rostro, no contemplaba rostro alguno”, y la manifestación era todavía incipiente.

Siendo como ya observamos el Arbol de Vida, una representación diagramática del Universo, los aspectos positivo y negativo, masculino y femenino son representados por los dos pilares laterales de Belleza o Misericordia y de Fuerza o Severidad, según la ocultista Dione Fortune, puede parecer extraño que el título de Misericordia, pueda ser conferido a un Pilar masculino y positivo, y el de Severidad al femenino, mas cuando se comprende que la fuerza dinámica masculina es la que estimula la elevación y la evolución, y que es la fuerza femenina la que edifica las formas, se puede aceptar la nomenclatura, pues la forma aunque sea edificadora y organizadora, es también limitadora. Podemos decir, entonces que Kether es la primera actividad de manifestación o movimiento, los Primeros Redemoinhos como llaman los Cabalistas, o Primon Mobile, en la expresión de los Alquimistas; Hockmah, la Segunda Séfira, es Mazloth, la Esfera del Zodiaco; Binah, la tercera, es la Gran Madre; Shabathai, la Esfera de Saturno. Si la columna de la izquierda (Binah) es la Severidad y la de la derecha (Hockmah) es la de la Misericordia , la del medio Kether, es la Columna del Equilibrio del Tao. Esas dos columnas representan los dos Pilares encontrados en el Templo del Rey Salomón y también en todas las Logias de Misterios, constituyendo el propio candidato, cuando permanece entre ellos, la columna intermedia del Equilibro. Tenemos así, un triángulo supremo formado por: Kether, Hockmah y Binah; el concepto de cosmonogonía cabalística y que encontramos en la forma de Trinidad, en todas las grandes religiones.

Completando diremos que Hockmah, la segunda esfera, o Séfira, es el lugar de Urano, el Espacio. Es el Akasha, o Eter Cósmico, en dónde todo queda gravado. En la Logia Masónica, corresponde al cargo de Secretario, aquel que grava el Balaustre, deja todo registrado en el Libro de las Actas. Él es el hemisferio cerebral izquierdo del Hombre.

3ª SEFIRA .- BINAH

Es la inteligencia Eterna, es el lugar de Saturno, el tiempo recorrido, la vejez, la experiencia, la dureza y el imperio de la Ley, la Causa y el Efecto. El lugar del Orador de la Logia, que ocupa la parte Superior de la Columna de la Severidad. El está ahí para aplicar los rigores de la Ley, hacer la cobranza kármicas.

Binah, representa los Genitales de la Gran Madre Cósmica, y que da salida a la Creación a través de las 50 puertas de la Inteligencia. Es el fruto de la separación de los sexos, extraídos de la costilla de Adán, el principio masculino que habita en Hockmah. La Gran Madre partirá con dolor por que el Huevo fue interiorizado, puesto el huevo dentro del útero. Antes de eso, había el ser andrógino, auto-generado en el Jardín del Edén, con el huevo externo, sin dolores. Al respecto de la creación del Ser, las escrituras dicen: Macho y Hembra lo creó, o sea andrógino, con los dos principios, hasta que hubo la separación de los sexos, cuando se alteró el huevo, que pasó a ser interno, y también se alteró el número de costillas de Adán.

Binah y Hockmah, promueve por tanto la reunión de los opuestos y al establecer con Kether la trinidad, que expresa el principio de neutralidad, promueve la armonía, que tiene en el número tres su símbolo más elemental. Y es la armonía a su vez la condición indispensable para todo el proceso creativo-evolutivo.

Al armonizar y sublimar dentro de sí, los aspectos femenino y masculino, el ser crea el andrógino interno. Esa creación simbolizada por el triángulo ascendiente, o por la ya citada neutralización de los opuestos, que permite alcanzar un grado más elevado.

Eso significa decir, que surge un nuevo contenido interno como consecuencia de un trabajo consciente de perfeccionamiento personal. Realizar el estado andrógino interno, es adquirir la capacidad de regirse tanto por razón, como por los sentimientos, tener vista amplia, pero también ser preciso en detalles, ser exigente y determinado y al mismo tiempo, comprensivo y prudente. Todos esos atributos caen bien para un guardián y aplicador de las leyes.

La Séfira Binah, es por tanto la séfira de la razón, a través de la cual se puede adquirir el conocimiento de su ser mental y psicoanímico, indispensable para la tarea de armonización y sublimación; Hockmah apunta por tanto a un blanco superior; Binah, los medios para alcanzarlo.

Binah, está bajo la influencia de Saturno (Chronos en griego), en cuya mitología destruyó a su padre Urano. Tenía tanto miedo de ser alejado del poder por sus propios hijos que los devoraba en el momento en que su esposa Rhea los ponía al mundo. Esta, no soportando más el fúnebre apetito de su compañero, hizo que él engullece una piedra en lugar de Júpiter. Más tarde, Júpiter lo destronó, y lo hizo vomitar a todos sus hermanos y hermanas, entre ellos a Neptuno, y a Plutón. Dios del Tiempo, Saturno es representado como un viejo exangüe, asegurando en la mano una hoz. Binah, es el hemisferio derecho del hombre, y el iniciado que va a meditar en esa Séfira, debe hacerlo atento a una relectura de la historia de Adán y Eva, para penetrar en el verdadero sentido de la Creación.

El Orador de la Logia Masónica, debe tener por tanto, la sabiduría del anciano para aplicar la ley, mezclada a la armonía y justicia de los principios internos. Orador y Secretario (Binah y Hockmah), fuerzas activa y pasiva, masculina y femenina, completan la Trinidad, la 1ra. Tríada, y dan el equilibrio que el Venerable Maestro necesita para conducir la Logia.

4ª SEFIRA .- CHESED

Es la Misericordia del Altísimo, es el lugar de Júpiter, origen de la palabra Dios, oriunda del buen Zeus, aquel que nos puede proteger y perdonar nuestros pecados. Corresponde al Oficialato de Canciller en la Logia Masónica. Integra la Columna de la Belleza y el de misericordia y tiene que tener, para el buen desempeño de sus funciones diplomacia, tacto, amor al prójimo, buen trato con todas las razas, pueblos y religiones. Se encaja en el espíritu del cristianismo, pregonando el perdón y el bálsamo y la redención de culpa.

Chesed, habita el chakra cósmico de Júpiter, un planeta benéfico en la Astrología. En la Séfira Binah, relatamos la historia mitológica de Saturno, Padre de Júpiter. Este después de haber extirpado a sus hermanos de Saturno, con ellos resolvió dividir el mundo entre sí. Neptuno quedó con los océanos, Plutón con los Infiernos, y Júpiter se volvió, Rey de los Dioses del Olimpo, regente del Cielo.

Chesed, es la esfera de la formulación de la idea arquetípica, la comprensión por la conciencia de un concepto abstracto, que es subsecuentemente traído a los planos y concentrado en la luz de la experiencia, en la concretización de ideas abstractas análogas.

Su correspondencia en el macro y microcosmos, es con el brazo izquierdo, lado del corazón.

5ª SEFIRA .- GEBURAH

Es la Justicia del Dios Vivo, y tiene por chakra cósmico a Marte. Su función en la Logia Masónica, corresponde a la Tesorería. Estando en la Columna de la Fuerza de la Severidad, el Tesorero detenta el poder de cobrar, de manipular el poder económico y de decir al Venerable Maestro, cuándo y cómo se puede gastar. Marte es guerrero, temido, indicador de luchas y cuestiones, la “estación de lluvias”, o sea, lo que se debe se tiene que pagar, es otro “fiscal” de la divinidad kármica.

En la Mitología, Marte es el Dios de la Guerra, era representado armado de una lanza y de un escudo. Es joven, desenvuelto, intrépido y fogoso. Su nombre en griego es Ares.

La experiencia espiritual evocada por la esfera de Geburah, es la visión del poder y su manipulación correcta y una de las mayores pruebas por las cuales puede pasar un ser humano.

Al adquirir los poderes de un super-hombre, él debe aprender a utilizarlos para el progreso social, en vez de someterse a ellos y servirse de ellos en beneficio propio. Por eso él no es el señor, sino mas bien el siervo del poder que utiliza, debiendo seguir él los propósitos y no servir a los suyos.

Además de la presentación de cuentas al Venerable y a sus hermanos de oficina, el Tesorero, ocupante de la esfera de Geburah, debe presentar cuentas de su administración, al Creador del Cielo y de la Tierra, Geburah, está en el centro de la Columna de la Fuerza, del Rigor, de la Severidad, que tiene Saturno (Binah) en la parte superior. Cuando recordamos que en Astrología, Saturno es el Chakra cósmico de Binah, y Marte, o chakra cósmico de Geburah, y que son llamados los Maléficos Mayor y Menor, deducimos que debe haber más de una relación superficial entre los dos. La disciplina es uno de los trazos marcantes y comunes a los dos y sabedor de esas características, Elias Ashmole, al crear la estructura cabalística del R.E.A.A. hace de esta la Columna de los Aprendices.

El trabajo de los Aprendices debe ser marcado por el rigor, por la disciplina, porque es muy penoso operar una Piedra Bruta (Saturno), con el auxilio del mazo (Marte), teniendo como blanco final Mercurio, la Palabra, dominio este del 1er. Vigilante, que posee la Fuerza de los Argumentos, del Verbo.

Después de recorrer su caminata como Aprendiz, éste presenta el fruto de su esfuerzo al hermano 1er. Vigilante para recibir su salario, que es el de poder hablar y pasar para su próximo estado junto a la piedra pulida. El Aprendiz por tanto, necesita de la Columna de la Fuerza que tiene oficiales fuertes, disciplinados, para hacer su estado y poder pasar para la Columna de la Belleza, trabajar la piedra pulida, cuyos oficiales están bajo el dominio de la sensibilidad, y de la misericordia.

6ª SEFIRA .- THIPHERETH.

Es la Belleza de las Potencias Creadoras el lugar del Sol, de la Plenitud. Es el cargo de Maestro de Ceremonias, en la Logia Masónica , es el Centro del Camino del Medio (Cámara de En Medio) o Pilar de Equilibrio, de Tao, Thiphereth es Shemesh, la esfera del Sol.

Así como la Luna ilumina nuestras noches, es el Sol una “Luminaria”, cuyo movimiento aparente a lo largo de la elíptica y su pasaje sucesivo a las zonas atribuidas a los doce signos del Zodiaco, determina nuestra pertenencia a uno u otro de estos signos.

Nótese la correspondencia en las funciones del Sol, y del hermano Maestro de Ceremonias. En cuanto este tiene por función de oficio recorrer las Columnas, oriente y occidente, y por tanto pasar por las simbólicas columnas zodiacales, también el Sol, en su movimiento aparente recorre los doce signos.

Estando simbólicamente él en el Templo sobre el Altar de los Juramentos, el Sol es una Estrella, o centro de nuestro sistema de cuerpos celestes. Su localización indica que está a punto, en el Zenith del lugar, a la luz, sin sombras. Corresponde, pues al corazón del Adán Kadmón, Es el corazón de la Logia, el Altar de los Juramentos.

En la mitología, el Sol, fue venerado por la mayoría de los pueblos como un Dios. En Egipto, era representado por Amón-Ra; después cuando el cisma del faraón Akenatón, tornóse, Atón, dios único, abriendo así el camino para las religiones monoteístas.

El símbolo gráfico universal del Sol, también adoptado por la Masonería, es el punto dentro del círculo, que se disloca en la vuelta del Altar de los Juramentos.

Thiphereth es el centro de equilibrio del Arbol, por su posición en medio del Pilar Central recibe también el nombre de Centro Cristológico, pues es el dador de iluminación. El Pilar Central dice respecto a la conciencia que, elevándose a partir de Yesod, recibe la iluminación en Thiphereth. Esa iluminación consiste en la introducción de la mente en un modo de conciencia más elevado de aquel en que es edificado a partir de la experiencia sensorial.

En la iluminación, la mente muda de marcha, y la conciencia tiene que acompañar esa mudanza sin violentar la naturaleza de la persona, por que sino puede tener un efecto negativo, como un rayo de luz que ciega por su brillo. Eso significa decir en otras palabras, que a no ser que nuestras mentes posean una base de ideas que puedan ser iluminadas por ese modo superior de conciencia, ellas serán simplemente esparcidas, y después de esa experiencia enceguecedora con un modo superior de conciencia, la obscuridad será mucho mas intensa para nuestros ojos de lo que antes era.

No es por acaso que el lugar físico de Thiphereth en el Templo, sea en el Altar de los Juramentos bajo el Sol a punto, iluminador sin sombras, y bajo el cual el Candidato y posteriormente el Hermano Iniciado, pronuncia sus juramentos durante la carrera masónica. Son los momentos mas solemnes de su trayectoria en la Orden y él los vivencia bajo el Sol de Mediodía, inundándose con la luz de Cristo, elevando su conciencia al grado máximo de iluminación, de los graves compromisos que asume delante de Dios, sus hermanos y la Institución.

Al caminar por el Pilar Central en cuanto es Candidato, estando entre Columnas representa el Aprendiz; continuando la peregrinación llega al Corazón de la Logia, al Grado de Compañero; siguiendo llega al Tope de la Columna, en el Oriente o lugar del Venerable, del Maestro Instalador en el Trono de Sol-om-on.

El hermano Maestro de Ceremonias, cuyo cargo corresponde a la Séfira Cristológica del Arbol, es aquel que materialmente cumple las órdenes del Venerable Maestro, pero espiritualmente, y por deber de oficio, hace como el Cristo sirve a todos. Por eso el carga el cayado del Maestro, o bastón que conduce a los demás hermanos al recinto del Templo.

8ª SEFIRA.- HOD

Es la Gloria Eterna de la Suprema Potencia de los Mundos, que tiene por chakra Cósmico a Mercurio, el lugar del 1er. Vigilante, o blanco final de la Columna de Rigor. Recordemos su secuencia indicando el rigor y la disciplina exigida al Aprendiz, este debe trabajar con el Mazo (Marte) sobre la Piedra Bruta (Saturno), reconquistando el poder del Verbo, la palabra Pérdida (Mercurio): el Aprendiz vuelve a hablar. Conforme indica el Texto Yetzirático, el punto de contacto entre los maestros y sus discípulos humanos está en Hod, la Séfira de la Magia Ceremonial.

En la Mitología, Mercurio era el mensajero del Olimpo, representado por un joven teniendo alas en los talones. Tenía también otras funciones, notoriamente, la de proteger a los comerciantes, y a los ladrones.

Por su nombre en griego, Hermes, es también el transformador de energías.

Hod, cuyo significado hebráico es Gloria, es esencialmente una esfera de formas animadas por las fuerzas de la naturaleza; e inversamente es la Esfera en que las fuerzas de la naturaleza asumen una fuerza sensible. Dedúcese entonces, ser una perfecta colocación para los Aprendices en la Logia, los cuales deben por obligación “transformar” la piedra bruta de sí mismo, en una piedra pulida más trabajada, sensible, envuelta en belleza.

Su correspondencia con el cuerpo humano, es el riñón derecho, cuadril y pierna derecha.

9ª SEFIRA.- YESOD.

Es la Perpetuación de la Providencia Divina, o Fundamento, el lugar de la Luna, del Guardián Interno del Templo y la posición del candidato, entre Columnas, al adentrarse por primera vez al Templo en la Esperanza de ver la Luz. El chakra Cósmico de esa Séfira es la Luna, satélite de la Tierra, luminaria con el Sol.

En la mitología, la Luna es representada por las dos Diosas Vírgenes: la Diana Latina, y la Artemisa Griega. Son cazadoras cuyo arco es una Luna Creciente.

No es por coincidencia, que es el lugar en dónde el Profano se posa para percibir la iniciación. En ese momento, él está llegando inocente como un bebé(luna) como un cuadro en blanco, a ser previamente, formado, instruido por los hermanos. Al ser aceptado para entrar en la Masonería, él debe morir para el mundo profano y renacer en una nueva vida, y por tanto en aquel instante él es un bebé. El lugar correspondiente en el cuerpo humano, son los genitales, porque ahí se encuentra la vida, el estado potencial, pronto a florecer. Los genitales abrigan la semilla que es la figura del futuro obrero que vendrá a fecundar la Logia, renovar sus energías, fortalecer sus Columnas, expandir la Familia Masónica. En continuidad a ese simbolismo perfecto que estructura el R.E.A.A. en la bóveda del Templo, el Candidato, tiene encima de sí, la Spica , nombre tradicional de la estrella Alfa de la Virgen (Constelación Virgo del Zodiaco), cuya traducción es Espiga y por consiguiente, aquella que contiene las simientes o semillas.

La iniciación, cabalísticamente hablando, es la realización de una nueva forma de conciencia que se originó en el sentir de la Unicidad (Kether) alcanzó la armonía (Thiphereth), obtuvo la victoria hermética sobre la personalidad (Netzah) determinóse por el trabajo interno (Hod) recibió una nueva forma (Yesod).

Dice el texto Yetzirático, que es la función de (Yesod) purificar, las emanaciones, probarlas y corregirlas; consecuentemente, es en esa Esfera que ocurren las operaciones, destinadas a corregir la materia densa, o sea la esfera en dónde se da la iniciación en los misterios, la purificación a través de la muerte y del renacimiento.

10ª SEFIRA: MALKHUT.

Es el Reino del Señor, el lugar de la Tierra y del Cobrador Externo.

Los pies de Adán Kadmón, corresponden a Malkhut, pues son ellos los que están en contacto con la Tierra, el atrio o Sala de los Pasos Perdidos, o el mundo profano fuera del Templo, el reino de las Tinieblas, de la ignorancia. Malkhut, es la más complicada de las Sefirots; Kether la más simple. Todavía aplicándoles la Ley Hermética: como es en la cumbre es en la cima, como es abajo es arriba, vemos que Kether está en Malkhut y Malkhut está en Kether. Eso significa decir que Dios está en todo y en todos y todo y todos están en Dios y lo que existe en el Universo contiene su impregnación. La separación entre el Creador y su creación es aparente. Dios es el Hombre, y el hombre es Dios. Somos las partes y somos el todo. Como ya vimos, del sentimiento de separación, profundamente grabado en el inconsciente colectivo de la humanidad resulta el mito de “pecado original” y la gran razón de la vida y el impulso interior que el hombre posee para religarse a su Creador.

La Cábala enseña que nuestro cuerpo es el Templo del Espíritu Sagrado y que se hace necesario aprender lecciones de Malkhut ( de la Tierra) para poder recorrer los caminos que llevan a Kether. Antes de invocar la Luz Divina, la persona precisa estar ligada a la Tierra, operando en el nivel material y aprendiendo con los patrones cotidianos y pruebas que escogimos para nuestra encarnación. Es preciso tener la capacidad de sentir la importancia de las cosas comunes para así tener discernimiento, y actuar eficazmente en un plano mas embellecido espiritualmente. Por eso a Malkhut le es atribuida la virtud del discernimiento. Su experiencia espiritual es la Visión del Santo Angel de la Guarda, un aspecto del Yo Superior.

La diferencia entre Malkhut y las otras sefirots es que ella tal como Kether, hállase contenida dentro de sí misma. Tratase de un ciclo continuo que es simbolizado por la Serpiente Ouroborus, como ya vimos. Al mismo tiempo que los extremos se tocan, la serpiente muerde su propia cola; Plutón. Mas allá de los pies, nada mas opuesto que la cabeza, o sea lo máximo de materialización, de hielo, de cristalización, que seguido por el deshielo, por la conversión al elemento líquido, a través del gran transformador de la naturaleza, el calor o fuego. Este elemento primordial, renovador, regenerador, (Vulcano) o fuego interior, el Herrero (Vulcano), transformador de la materia a través del fuego, irá a sublimar la piedra bruta, la Tierra, separando de la misma a los elementos sutiles a través del camino hermético: V.I.T.R.I.O.L. Visita el Interior de la Tierra y Rectificándote encontrarás la Piedra Oculta.

Kether-Malkhut, Malkhut-Kether encierra el principio de Polaridad de las Leyes de Hermes. Todo es duple: todo tiene dos polos, todo tiene su opuesto, lo igual y lo desigual son la misma cosa; los opuestos son idénticos en naturaleza, pero diferentes en grado; los extremos se tocan; todas las verdades son medias verdades; todas las paradojas pueden ser reconciliadas.

La tendencia del Círculo de Ouroborus, es volverse cada vez más cerrado por la propia ley que impulsa a la humanidad a la revolución, equivaliendo a decir que la distancia entre Kether y Malkhut disminuye a cada vuelta, cada peregrinación por los 32 caminos. Más pronto o más tarde se llega a un punto en la Evolución del Espíritu de la Humanidad en que el Arbol de Vida se vuelve innecesario para describir a nuestro Universo. Creador y Criatura estarán re-ligados.

Transportando esos conceptos para la práctica masónica, deducimos que el obrero para ser convertido en constructor social, no puede perder su contacto con las cosas mundanas, para dónde debe llevar la Luz Divina, que son las virtudes que el cultiva dentro del Templo de sí mismo. El masón no puede errar en sus principios, debe resistir la tentación de la Serpiente, porque él detenta la responsabilidad de ser el guardián de los tesoros herméticos. Para Dion Fortune, Malkhut, es el nadir de la evolución, pero debe ser encarada no como “el abismo último de la espiritualidad”, sino como la boya señaladora de una corrida de barcos, Fortune, hace la analogía en que “todo barco que retorna al punto de partida sin haber dado la vuelta por la boya es descalificado”. Así también ocurre con el alma. Si intentamos escapar de la disciplina de la materia antes de haber dominado sus lecciones, no avanzaremos en la dirección del cielo, sino que sufriremos un atraso en nuestro desarrollo. Reflexionen pues, los masones sobre eso.

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