sábado, 27 de abril de 2013

La Logia Génesis de Madrid, una logia con historia


El 24 de Marzo de 2012 el Consejo Simbólico de la Orden (GLSE) aprobaba la afiliación a esa Obediencia masónica de la Respetable Logia Génesis al Or.·. de Madrid.

Sin embargo no se trataba de una logia de reciente creación, ya que el pasado 1 Diciembre celebró nada menos que su 20º aniversario en un homenaje organizado por Ágora-Agrupación para el Diálogo del Ateneo de Madrid.

No habíamos hecho mención de todo ello, y aunque algo tarde, queremos reparar nuestro inexcusable descuido aprovechando la publicación en su web de esta Plancha del Q.·. H.·. Amando Hurtado.

Crónica breve de un viaje de VEINTE AÑOS... o “VEINTE AÑOS... Y MÁS”

Por Amando Hurtado

Estas cuatro palabras podrían dar comienzo a un poema o aludir, en nuestra terminología simbólica, a la “edad” de un masón de grado imaginario... Como sintagma simbolizador puede contener tantas resonancias como cada masón veterano sea capaz de percibir a través de él y parece cabecera idónea para sintetizar la pequeña epopeya vivida por nuestra querida Logia durante las dos décadas que ahora culminan.

Recordemos que la Masonería no es una institución monolítica, sino una cultura, y que no hay cultura sin movimiento, sin debate y sin posibilidad de contradicción. La enseñanza masónica es un largo viaje y el viajero se nutre de los sucesivos paisajes en los que va penetrando...

Nuestra R.·.L.·.Génesis nació, hace veinte años, fundada por un muy reducido número de HH. procedentes de la R.·.L.·. La Prudente Amistad, que había sido una de las restablecidas en Madrid a raíz del regreso a España, en 1978, de una delegación del Grande Oriente Español - encabezada por el H. Jaime Fernández-Gil de Terradillos - con la misión de repatriar la Obediencia tras casi cuarenta años de forzado exilio en Méjico. Obviaremos aquí describir aspectos muy concretos de las abundantes peripecias que jalonaron el proceso de reinstauración de la Masonería española, cuya evocación es, no obstante, indispensable para comprender las circunstancias un tanto rocambolescas en las que surgió nuestro Taller. Ignorábamos aquellos HH. las tensiones administrativas que afectaban en aquellos momentos a las Obediencias españolas, aunque no tardaríamos en percibirlo. Nada sabíamos, los recién llegados, de la escisión que había sufrido el Grande Oriente Español a poco de haberse conseguido la sentencia judicial legalizadora de su actividad en España, en 1979.

La utilización de nombres y marcas ha venido estando sometida a la normativa registral del Estado y no han faltado, tampoco en masonería, las legitimaciones meramente registrales. La iniciación masónica, en la que se penetra y avanza únicamente a través de logias constituidas con arreglo a la tradición de la Orden, no es un tema “registrable”. Por otra parte, sin un mínimo de tres de esas logias activas no puede consolidarse ni subsistir una auténtica Obediencia, a pesar de que el afán constituyente haya podido encontrar cierta justificación en momentos y circunstancias de vacío institucional masónico. Todo ello fuimos aprendiéndolo gradualmente.

Casi todos los que nos aproximábamos a la Orden lo hacíamos movidos por nuestro propio ánimo reivindicador de libertades y atraídos por el aura cultural progresista que rodeaba lo poco que sabíamos de ella. No habíamos dispuesto de más bibliografía en español que la escasa y negativa permitida por sus adversarios tradicionales. La documentación no destruída de las logias permanecía confiscada en los recónditos archivos de Salamanca o en discretas y diseminadas manos privadas. La feroz persecución había dispersado y forzado al exilio a gran parte de los HH. que hubieran podido ser columnas sólidas en la nueva andadura y muchos otros, reducidos a la clandestinidad, habían ido pasando al Oriente Eterno...Por ello, los fundadores de la R.·.L.·. Génesis éramos inadvertidos pioneros que se adentraban llenos de entusiasmo virginal en un profundo mundo sólo intuído, carentes e inconscientes, sobre todo, de los valiosos referentes iniciáticos que habíamos de poder heredar...

En “La Prudente Amistad” tan sólo practicábamos de forma muy rudimentaria la mecánica formal del Rito Escocés Antiguo y Aceptado, reuniéndonos en domicilios de Hermanos a salto de mata - incluido el mío - y sin recibir una instrucción regularmente organizada e impartida. Los “aumentos de salario” (paso de un grado al siguiente), por necesidad logística, habían de sucederse muy rápidamente.

El H. Francisco José Alonso, Gran Maestre registrado del Grande Oriente Español, nos propuso la creación de una nueva Logia durante el verano de 1992, pidiéndonos que buscásemos un nombre adecuado para designarla. Sabido es que un nombre auténticamente simbólico ha de poder evocar la esencia de lo que designa. Guiados por esa idea y tambien por el deseo de enlazar con el pasado de la masonería madrileña, repasamos una de las listas de antiguas logias del Grande Oriente y optamos por el nombre de “Génesis”, ostentado en la década de 1930 por una extinta logia, algunos de cuyos trabajos en torno a la modernización de la enseñanza habían sido notorios, según pudimos averiguar. Sobre todo, entendíamos que el título era simbólicamente idóneo por expresar la voluntad generadora que nos impulsaba.

La Respetable Logia Génesis levantó sus columnas en el Oriente de Madrid, bajo las Tres Grandes Luces y los auspicios de aquel Grande Oriente Español, el 14 de noviembre de 1992 de la “era vulgar”. Administrativamente se le adjudicó el nº 5 de la Obediencia, aunque nunca supimos de la existencia real de ninguna otra logia activa, de no ser la quebradiza “Prudente Amistad”. Nuestra primera sede se ubicó provisionalmente en el templo que tenían entonces los HH. de la Gran Logia Simbólica Española, en la calle de Bravo Murillo. Un año más tarde decidimos instalarnos en el lugar que desde entonces ocupa nuestro Taller.

No me parece oportuno comentar, en esta breve crónica, algunos datos menos públicos sobre la deriva de aquella versión del Grande Oriente Español que, por una muy azarosa vía, acabó fusionándose con otra administración obediencial española.

Los HH. de nuestro joven Taller nos habíamos ido instruyendo aleatoriamente, a través de la lectura de textos y comentarios sobre nuestro Rito como vector de la búsqueda masónica, trabajos casi todos publicados en Francia y no traducidos, pero expuestos y debatidos en Logia por los HH. que conocíamos esa lengua. En busca de reconocimientos internacionales, el H. Francisco José Alonso logró ser invitado a la sesión de clausura del Convento de la Gran Logia de Francia, en 1992, poco antes de la fundación de Génesis V. Pidió que le acompañásemos dos de los HH. que podíamos hacer frente a los gastos de viaje. Fue aquélla nuestra primera participación en una Tenida solemnemente realizada, con más de cuatrocientos HH. y en el marco del magnífico templo de la parisina rue Puteaux. Lejos de nuestra imaginación quedaba, en aquellos momentos, que uno ded nosotros habría de encontrarse allí más tarde, anualmente y durante quince años consecutivos, como Diputado de la R.L. Génesis 1202 de la GLDF.

En efecto, en 1994 solicitamos información sobre las normativas de la Gran Logia de Francia al V.M. de la R.L. Centro de la Unión Escocesa, en el Oriente de Barcelona, que acababa de levantar sus Columnas en dicha Obediencia. El dato era muy estimulante para nosotros. Significaba una opción posiblemente válida para nuestro Taller, algunos de cuyos miembros teníamos ya cierto conocimiento del atractivo perfil masónico de la Gran Logia gala.

Procuramos documentarnos todo lo posible sobre su historia y su organigrama. En aquel tiempo, compartíamos, la mayor parte de los HH. de Génesis, el criterio que había impulsado a la Gran Logia de Francia, tras la Segunda Guerra Mundial, a propugnar y favorecer la creación de una Gran Logia Femenina independiente, reconociendo sin reservas la valía de la iniciación masónica femenina y subrayando para sí misma el carácter de federación de logias masculinas. Compartíamos asimismo su interpretación del Rito como método vector iniciático fundamental y el énfasis con el que se subrayaba la Fraternidad universal como meta social de la Francmasonería, mantenida como referente ineludible de los trabajos de logia y de la actitud tolerante de los HH. dentro y fuera del templo.

En 1995, realizada la tramitación requerida, los HH. de la R.·.L.·. Génesis fuimos reconocidos y admitidos como masones en el seno de la Gran Logia de Francia, miembros de la Logia nº 1202, en el Oriente de Madrid. El nuevo levantamiento de Columnas de nuestra R.L. - que puede considerarse también como su refundación con arreglo a la corrección ritual exigida por el Rito Escocés Antiguo y Aceptado - se llevó a cabo en el Hotel Velázquez, presidiendo la Tenida el entonces Gran Maestre y M.R.H. Jean Claude Bousquet. Allí se nos subrayó que la Gran Logia de Francia no se considera una potencia masónica “colonizadora” y que las logias auspiciadas fuera de Francia lo son sólo cuando concurren determinadas circunstancias, en espera de un desarrollo que les permita llegar a crear una nueva Obediencia o bien puedan integrarse en una nacional de su elección. Lo cierto es que jamás hubo apremio o plazo compulsivo en ese sentido.

La nueva y larga etapa de nuestra Logia fue sumamente enriquecedora, permitiéndonos profundizar en los valores masónicos a través del R.E.A.A. y frecuentar algunas logias de la Federación próximas a nuestra frontera, en las que siempre fuimos acogidos muy fraternalmente, al tiempo que con una sana curiosidad por lo “ibérico”. En particular, fuimos los HH. conocedores de la lengua francesa los transmisores, en mayor o menor medida, de parte de la rica cultura masónica gala. Fueron años de intensa y voluntariosa labor de recepción y traducción de textos en busca de la ilustración masónica a la que no habíamos podido acceder anteriormente; de percepción de las enormes dimensiones y variedad de perspectivas del simbolismo; de sus implicaciones filosóficas humanistas y también de la interpretación del Rito como método diseñado para el avance en la iniciación personal, entendiendo por iniciación la íntima aprehensión gradual de determinados valores universales que aproximan al iniciando a una forma de sabiduría capaz de ennoblecer su propia existencia dándole sentido y favoreciendo con ello, a través de sus actuaciones, la evolución y el progreso real de la humanidad. Una humanidad compuesta por hombres y mujeres, sin distinción de etnias, credos o nacionalidades.

Siendo logia masculina, la nuestra mantuvo desde su incorporación a la federación de la GLDF excelentes relaciones fraternales con logias femeninas españolas, como la R.L. El Crisol y la R.L. Cibeles, cuyos templos se ubicaron en nuestra sede madrileña antes y después de constituirse la Gran Logia Femenina de España. Y algunos de nosotros apadrinamos el ingreso en la Orden de muy queridas Hermanas, alguna de ellas, más tarde, Venerables Maestras de logias femeninas y mixtas.

También entramos pronto en contacto con el Supremo Consejo de Francia, pudiendo, quienes optamos por ello, acceder a los grados superiores del Rito iniciándonos en las logias de su Jurisdicción relativamente próximas (sitas en Bayona y Pau) para crear en Madrid, unos años más tarde, la Respetable Logia de Perfección “Fiat Lux”. Posteriormente, el Supremo Consejo de Francia y uno de los SS.CC. existentes en España suscribieron actas de mutuo reconocimiento y, bajo aquella nueva Jurisdicción, creamos en los Valles de Madrid el Soberano Capítulo “Ave Fénix”, integrado también exclusivamente por miembros de la R.·.L.·. Génesis 1202. Pero es ésa una historia paralela, que tiene otra escritura...Baste, en este contexto, recordarlo como parte del patrimonio de actividad de los HH. de la R.L. Génesis.

El tiempo es la gran forja en la que se moldean las esperanzas humanas, decantándose y estructurándose. En ese gran Taller universal, que la relatividad define vinculándolo a la masa y al movimiento de la luz, los masones estamos abocados a la reflexión y a la acción aprendiendo a utilizar mazo y cincel con la medida y el ritmo adecuados en cada tiempo. Tal es, precisamente, la aspiración esencial de la iniciación masónica y la propuesta fundamental de nuestras logias, aunque con frecuencia seamos muchos los que no logremos alcanzar esa meta. Lo importante es intentarlo de veras. Citemos, en este sentido, unas frases del Q.H. Daniel Beresniak, masón universal y Maestro erudito, entonces encuadrado en el Gran Oriente Francia, al que invitamos a visitarnos en 2001 organizando su presentación en una conferencia pública, en el Círculo de Bellas Artes de Madrid:

A través del trabajo - decía - el simbolismo de los útiles de construcción enseña a la vez lo que es subjetivo y lo que es objetivo. Representan el trabajo sobre uno mismo y el trabajo sobre el mundo, subrayando que el conocimiento objetivo pasa necesariamente por el conocimiento subjetivo.

Aquel ilustre Hermano expresaba magníficamente la aspiración iniciática que ha prevalecido como divisa de nuestro Taller a lo largo de todos estos años.

Con el paso del tiempo, la ubicación geográfica y la diferencia lingüística fueron gravitando sobre nuestra Logia, haciendo de ella una entidad demasiado aislada dentro de la Gran Logia de Francia. Salvo a través de los conventos anuales, los contactos “en vivo” con las logias francesas de nuestra Obediencia eran forzosamente escasos, excepción hecha de la R.L. Conscience, en el Oriente de Pau, con la que desde hace quince años mantenemos muy fraternales visitas recíprocas. Tampoco podía facilitar esos intercambios nuestra página “web”, operativa desde 2000, obviamente en castellano. Y tampoco ha sido completamente ajena a nuestra identificación en España como Logia de la Gran Logia de Francia cierta prevención psicológica en la aproximación a nuestro Taller por parte de profanos españoles. Sin una masa o número crítico estabilizado de Maestros, Compañeros y Aprendices se limita aún más un crecimiento que, como es sabido, no puede buscarse en masonería mediante prácticas proselitistas.

Nuestro Taller ha contado siempre con pocos medios y sólo en algún breve período de sus cuatro lustros de existencia ha logrado sobrepasar el número de veintidós miembros, incluyendo a algunos HH. franceses residentes sólo temporalmente en Madrid. Todo ello subraya la autenticidad del empeño en el trabajo de los HH. de la R.L. Génesis a lo largo de su andadura. Ese compromiso, en el marco de las constataciones señaladas, nos determinó durante estos últimos cuatro años a procurar una ubicación obediencial dentro del espacio masónico español. En una primera fase de desarrollo de ese propósito nos pareció muy importante hacerlo de manera que pudiésemos seguir vinculados, aun indirectamente, con la Gran Logia de Francia. No era tarea fácil, dada la persistencia del sistema de “reconocimientos” decimonónico, que es de esperar se adapte a un nuevo paradigma masónico en el siglo XXI. Condicionados así, atrajo fuertemente nuestro interés la aparición en el limitado horizonte masónico de una nueva Obediencia posiblemente “reconocible”. Pero pronto pudimos constatar, sin abandonar la Gran Logia de Francia, que aquella opción era no sólo equívoca, sino errónea...

La experiencia vivida nos invitó a analizar desde otros ángulos nuestra propia evolución como Logia, entendiendo que dentro del panorama masónico nacional, en el que estábamos decididos a reinsertarnos, la Gran Logia Simbólica Española era la Obediencia más abierta a la realidad de nuestro entorno social, respetuosa de los valores esenciales contenidos en la metodología ritual que practica nuestro Taller, a la vez que sensible a una evolución que nos parece indispensable y coherente con la finalidad iniciática y socio-cultural de nuestra Orden. Por ello, la R.·.L.·. Génesis solicitó y obtuvo su ingreso en la GLSE en el por tantos motivos memorable año 2012, previa tramitación reglamentaria de su salida de la GLDF, Obediencia de la que los HH. que componemos el Taller nos consideramos leales y fraternales amigos ad vitam.

Cada logia masónica posee un perfil propio, ya que La Francmasonería, afortunadamente, no es un cuerpo monolítico, sino un mundo que ofrece diversos paisajes; es una cultura y no hay cultura que pueda permanecer inerte, es decir, sin debates, sin polémicas e incluso sin contradicciones. La enseñanza iniciática es un viaje y el viajero se nutre de los parajes que va descubriendo, como también lo expresara el H. Daniel Beresniak. El perfil de una Logia es el que reflejan las actas de sus Tenidas, su memoria histórica, mejor o peor expresada literariamente por los QQ.HH. escribas de turno, que son, siempre con encomiable buena voluntad, los Secretarios de cada Taller.

Por ello, parece esencial resaltar que el historial de la R.L. Génesis refleja la trayectoria de un pequeño y tenaz grupo de Hermanos buscadores, comprometidos siempre con el simbolismo del Rito como vector iniciático y como método de trabajo masónico. De ello dan fe las más de cuatrocientas planchas elaboradas y debatidas en el Taller, de septiembre a junio de cada año, durante los cuatro lustros de andadura cubiertos hasta el presente, bajo la que siempre ha sido su divisa:

“VISITA INTERIORA TERRAE RECTIFICANDOQUE INVENIES OCCULTUM LAPIDEM”.