domingo, 28 de abril de 2013

Una mirada a la Logia con Javier Otaola
Entrevista a Javier Otaola, que presenta su libro este viernes, 26 de abril, en el Ateneo Jovellanos de Gijón

Ignacio M.T./AM
¿Qué tiene de particular este libro -Una mirada a la Logia- que no tengan los demás?

Las hermosas fotografías de Sebastián Utreras que reproducen con un punto de vista artístico escenas, gestos, momentos del trabajo simbólico de una Logia lo que dota a los textos de un apoyo visual que nunca se había ensayado antes.

¿Por qué una filosofía?

La masonería es una filosofía preparada para personas que no son filósofos de profesión o de formación porque todos los seres humanos de una manera o de otra estamos obligados a hacernos algunas preguntas existenciales, que son en última instancia filosóficas. La masonería nos facilita la tarea de ensayar algunas respuestas a esas preguntas ofreciéndonos imágenes, símbolos, rituales, que representan de una manera visual y dramática la trama de toda existencia humana. Nos aporta además un espacio de encuentro con los otros, “en nuestra pura y desnuda humanidad”.

¿Tiene realmente la masonería vigencia hoy en día?

Cuando decimos “masonería” decimos dos cosas diferentes: a) nos referimos a un método de reflexión —reflexionar es “reflejase”— que nos interpela y nos invita a tomar posesión de nuestras posibilidades más originales como seres humanos, cada uno las nuestras, y b) nos referimos también a una Asociación (o varias) , como otra cualquiera con su sociabilidad, su argumentario, sus relaciones personales, sus vivencias. A mi juicio la masonería como método tiene hoy y siempre tendrá vigencia porque se refiere a una condición radical de nuestra existencia, la necesidad de autotrascendernos; la masonería como Asociación o como Sociabilidad, es importante sólo en la medida que guarda y mantiene el método masónico vivo, por lo demás —como todas las asociaciones— tiene sus vaivenes y sus coyunturas. En este momento en España tenemos una masonería (asociación) cuantitativamente pequeña pero de calidad.

Viendo la presencia que la masonería tiene en los diferentes medios, y en especial en Internet, ¿podemos seguir hablando siquiera de una sociedad discreta?

La masonería ni es secreta ni es discreta, es simplemente privada, pero sobre ella hay más tesis doctorales, museos, registros, documentos y libros publicados que sobre cualquier otra asociación pasada o actual, como tradición intelectual, la Masonería tiene que buscar una imagen social que la haga reconocible de una manera natural en nuestra sociedad, como una más de las asociaciones que tejen nuestra sociedad civil.

Permítame una pregunta simple y práctica, ¿sirve la masonería para algo en el mundo en el que vivimos?

La masonería como método, nos sirve a los que la practicamos como método para nuestro esclarecimiento personal y nos aporta además una sociabilidad fraternal y filosófica que nos educa y nos enriquece personalmente. La masonería como asociación sirve solo en la medida que es capaz de mantener ese método y esa sociabilidad particular vivas y activas. La masonería sirve para lo mismo que sirve la filosofía y la poesía, cuando es fiel a sí misma y se practica con veracidad y buena fe nos hace más esclarecidos, más humanos, más fraternos, más alegres, pero cuando es torpe y se contamina de vanidades y sectarismos entonces fracasa y no sirve sino que nos oscurece y en el mejor de los casos nos aburre.

¿En qué medida ha afectado a la masonería española la represión franquista? ¿Ha olvidado ya la sociedad española el mensaje demoníaco que se vertió sobre los masones durante tantos años?

El nivel de formación histórica y filosófica de nuestro querido país, como ya decía Ortega y Gasset el siglo pasado, es bajo y desgraciadamente las patrañas “conspiranoicas” difundidas por la dictadura de Franco han tenido y tienen todavía su público aunque felizmente existe hoy a nivel universitario una historiografía sobre la masonería de gran calidad que permite tener una idea cabal y científica para cualquiera que desee saber de verdad que ha sido y qué es la masonería española, sus luces y sus sombras.

¿Cómo puede alguien entrar en la masonería?

Todo está en Google; no tiene más que buscar una referencia seria y solvente de alguna asociación masónica actual: Gran Logia Simbólica Española, Gran Logia de España, Gran Logia Femenina, Derecho Humano o Gran Oriente de Francia… y solicitarlo. Es importante que se informe bien porque en masonería como en filosofía hay tradiciones y escuelas diferentes, incluso contradictorias, en cuanto a referencias intelectuales, organización y metodología.

Y por último, Sr. Otaola, ¿cuál es la situación de la masonería en Asturias? ¿Fue importante en el pasado? ¿Está presente hoy en la sociedad asturiana?

Asturias siempre ha tenido una importante actividad masónica en la historia de España, y la sigue teniendo, de hecho en el Principado están presentes en este momento todas las asociaciones masónicas relevantes de nuestro país. Concretamente, la obediencia a la que yo pertenezco, la Gran Logia Simbólica Española, está representada en Asturias por el Triángulo Augusto Barcia, que podéis ver en la página web www.augustobarcia.es, al que me honra pertenecer como miembro fundador. Gracias a mi participación activa en este proyecto masónico me siento muy identificado con esta acogedora tierra. Probablemente muchos no lo sepan, pero Asturias tiene una gran tradición masónica, interrumpida como en el resto del país por la dictadura franquista, pero muy fecunda nuevamente.

Muchas gracias, Sr. Otaola, ha sido un verdadero placer escucharle.


Fuente: AsturiasMundial