domingo, 30 de junio de 2013

LAS HERRAMINETAS CON LA QUE UN MASON TRABAJA EN SU FORMACION DE SU TEMPLO INTERNO

EL MAZO, EL CINCEL, EL NIVEL, LA PLOMADA, LA ESCUADRA Y EL COMPÁS Y SU APLICACIÓN FILOSÓFICA.

herramientas

1.- INTRODUCCIÓN

Según la leyenda, los Aprendices que trabajaban en la construcción del Templo de Salomón cambiaban de instrumentos y de trabajos cuando pasaban a Compañeros. Unos eran cortadores de piedra en las canteras y los otros ajustaban más exactamente las piedras que habían sido desbastadas.

La instrucción del grado de aprendiz, revela su misión altamente pacífica y civilizadora, y deja entrever, con más claridad los nobles ideales que sustenta la Francmasonería.

Los masones trabajan en la construcción de un Templo moral, consagrado a la virtud y a la ciencia, bajo los auspicios del G:. A:. D:. U:., y como ya se dijo el trabajo del aprendiz es desbastar la piedra bruta, lo que simbólicamente significa dominar sus pasiones y perfeccionar su espíritu.

La Logia representa el Universo, Por eso en ella caben todos los hombres y se observan en su bóveda la imagen de un cielo estrellado, cubierto de nubes por algún lado, apareciendo en el Oriente el Sol y la Luna.

Las dos columnas del Templo son huecas, con el fin de guardar en ellas las herramientas del trabajo, cuando se culmina la jornada, simbolizando que las herramientas no pueden ser utilizadas sino por el masón y por ello deben quedar ocultas hasta que se vuelva reanudar la labor.

Las Granadas entreabiertas colocadas en los capiteles de las columnas, representan el contacto que debe existir entre todos los masones del Universo, formando un conjunto tan aproximado en sus ideas y procedimientos como lo están los granos apretados de dicho fruto, y una perfecta unión, simbolizada por la cuerda de nudos que rodea la cornisa del Templo.

2.- EL MAZO, EL CINCEL, EL NIVEL, LA PLOMADA, LA ESCUADRA Y EL COMPAS Y SU APLICACIÓN FILOSÓFICA

El trabajo de la piedra, es verdaderamente el primer trabajo humano y necesita para su perfección tres instrumentos característicos, que son el martillo, el cincel y la escuadra.

La escuadra nos sirve de medida a fin de asegurarnos de que la obra más propiamente activa de los dos primeros procede con las normas o criterios universalmente reconocidos y aceptados; que no son otros que los medios complementarios con los cuales la perfección concebida o reconocida ha de hacerse efectiva.

La escuadra nos ofrece el símbolo de la rectitud masónica, y el aprendiz la usa como signo, y en cada uno de los pasos de su marcha para recordar el deber que tiene el masón de que sus actos se ajusten a la rectitud.

La escuadra es el esfuerzo para realizar el ideal que nos hemos propuesto y que pueden ser constantemente comprobados y modificados, para que estén encaminados en la dirección del ideal, según lo muestra la simbólica marcha del Aprendiz, que trata de acercarse por el camino de la perfección, avanzando con lentitud desde el Occidente, donde se hallan las tinieblas, hacia el Oriente, foco de donde parte la luz y lugar del planeta de donde vinieron la sabiduría y la civilización.
La escuadra representa la igualdad que ha de reinar en todos los hombres y constituye la joya del Venerable Maestro, simboliza y expresa la Sabiduría, que le obliga a ser recto e imparcial en sus juicios y moral en sus costumbres, para dar el ejemplo a los obreros de su Logia.

En cuanto al martillo y el cincel, como instrumentos debidamente activos, simbolizan los esfuerzos que, por medio de la Voluntad y de la Inteligencia, necesitamos hacer para acercarnos a la realización efectiva de esos Ideales, que representan y expresan la perfección latente de nuestro Ser Espiritual. El martillo, que utiliza la fuerza de gravedad de nuestra naturaleza subconsciente, de nuestros instintos, hábitos y tendencias, es, por tanto, emblemático de la Voluntad, que constituye la primera condición de todo progreso, y es al mismo tiempo el medio indispensable para realizarlo.

Debemos, sin embargo, ser precavidos de los excesos que pudiera conducirnos el culto exagerado del impulso de la voluntad, dado que los resultados de esta Fuerza entre todas las fuerzas cósmicas también pueden ser destructivos, cuando no se aplique y dirija constructivamente por medio del discernimiento que se necesita para su manifestación más armónica, de acuerdo con la Unidad de todo lo existente.

El martillo empleado sin el auxilio del cincel, que concentra y dirige la fuerza de aquél en armonía con los propósitos de la obra, pudiera fácilmente destruir la piedra en lugar de acercarla a la forma ideal para su destino, así igualmente la Voluntad que no se acompaña con el claro discernimiento de la Verdad no puede nunca manifestar sus efectos más sutiles, benéficos y duraderos.

El propósito inteligente que debe dirigir la acción de la voluntad es lo que representa precisamente el cincel, como instrumento complementario del martillo en la Obra masónica.

Esta acción combinada de ambos instrumentos, es la razón masónica, que debe ser, útil y benéfica para el propósito del perfeccionamiento individual y cósmica, tiene que ser constantemente comprobada y dirigida por la Escuadra de la Ley, cuyo ángulo recto representa la rectitud de nuestra visión, que nos lleva a la armonía con nuestros semejantes y nos hace progresar íntegramente en la Senda del Bien.

El mallete es el signo de autoridad del que lo lleva, y a la vez el mazo simbólico que representa la fuerza, que con el cincel, representa la constancia de la perfección, sirve para desbastar la piedra bruta, que representa la imagen del alma del profano antes de ser instruido en los misterios masónicos.

El martillo, emblema de la Fuerza, puede atribuirse al Primer Vigilante, y el cincel, productor de la Belleza, al Segundo.

El compás, símbolo de la seguridad y de la conducta. Que parece ser emblema de la geometría, tiene en la Masonería una significación filosófica, basada en la perfecta solidaridad.

En consecuencia, siendo el circulo la primera figura curvilínea plana, cerrada y perfecta, como el triangulo equilátero es la primera figura rectilínea, igualmente perfecta, y estando el circulo determinado por la rotación de una de las puntas del compás alrededor de la otra como centro, considerando que este centro es el masón, equidistará de todos los puntos de la circunferencia, que son los hombres, y como todos estos puntos tienen las mismas propiedades, los seres todos que componen la humanidad tendrán el mismo derecho a las consideraciones, a la instrucción, a la caridad, y a todos debe llevar el masón, colocado en el centro de la humanidad, la luz de la verdad, los beneficios de la ciencia y el ejemplo de las virtudes.

El Nivel, elemento matemático que se emplea para trazar líneas paralelas al horizonte, la invención del primero, se atribuye a Dédalo, después de haberse fugado del laberinto de Creta, allá por los años 1300 antes de nuestra era, otros dicen que su primer inventor, fue Rhicus, arquitecto del laberinto de Samos; el nivel es el símbolo de igualdad masónica y la igualdad ante la ley, base de las democracias y fundamento de la libertad, a la que está sujeto el poderoso y encumbrado personaje, lo mismo que el más humilde de todos los iniciados, este símbolo es la joya que adorna al primer vigilante.
El nivel sirve para nivelar horizontalmente la base sobre la cual se levantara el templo.
Plomada, pesa de plomo (u otro material hoy en día) usada generalmente en albañilería suspendida de un cordel y que sirve para comprobar si algún objeto está perpendicular al horizonte.
La plomada simboliza en masonería la atracción, la rectitud que debe resplandecer en todos los actos y juicios de un buen masón y es también emblema de la justicia y la equidad que han de tener indispensablemente todos los fallos emanados de los tribunales masónicos.
Para recordar estos deberes es por lo que todos los signos de los grados simbólicos se hacen siempre por la escuadra y la plomada, que constituye la joya del segundo Vigilante. La plomada sirve para alinear verticalmente las fuerzas de gravedad y definir el eje sobre el cual se edificara toda construcción.
La regla de veinticuatro pulgadas, simboliza la actitud juiciosa, comedida y el armónico equilibrio en que debemos actuar en la vida, en el interior del espíritu masónico, pues representa el día con sus 24 horas donde en la práctica vivimos tres jornadas, que son el trabajo diario, la vida masónica y familiar y el descanso, esto a su vez es evocación de las tres grandes edades del hombre: Infancia, Juventud y senectud, estando en todo ello mirando siempre el Gran Arquitecto del Universo.

3.- CONCLUSIONES

Las luces del Taller son: El Venerable Maestro, ya que del Oriente parte la sabiduría iluminando la Logia y es el que preside los trabajos, teniendo cerca de si la estatua de Minerva, que simboliza el saber humano. El Primer vigilante, que representa la Fuerza, simbolizada por Hércules, y El Segundo Vigilante, representante de la Belleza, que esta simbolizada por la estatua de Venus Citerea.

Estas son las tres luces y fuertes Columnas morales o simbólicas que sostienen la Logia: Sabiduría, Fuerza y Belleza.

Los masones son constructores, y nunca pueden dejar de serlo mientras sean masones, y es su deber hacer las mejores o más grande Obra Constructivas que puedan realizar, aún cuando en su entorno parezcan triunfar y dominar momentáneamente las tendencias y las fuerzas destructivas. Como constructores debemos seguir afirmando y sosteniendo los Principios Ideales y Valores Morales, ya que únicamente sobre ellos puede establecerse en el mundo el Reinado de la Luz, de la Paz y de la Felicidad.