viernes, 8 de mayo de 2015

ESPADA FLAMIGERA



ESPADA FLAMIGERA

HISTORIA Y ANTECEDENTES

La historia de las espadas se remonta al momento en que el hombre ideó implementos de caza y de defensa, sin embargo en la edad media adquirió gran relevancia superando los límites de los fines bélicos para los que fue ideada. Las espadas con mayor antigüedad fueron descubiertas en el 2003 por un grupo de arqueólogos dirigidos por Marcella Frangipane, estas 9 espadas datan del año 3300 a.C (hace mas de 5300 años) y se encontraban en el palacio administrativo más antiguo del mundo ubicado en la antigua ciudad de Arslantepe, un sitio en las montañas Taurus, cerca de lo que hoy en día se conoce como Malatya, Turquía.


Con el pasar del tiempo este tipo de arma fue pasando de ser netamente bélica a ir adquiriendo un sentido mas espiritual, al grado de considerarse portadora de valores y cualidades. De igual manera, su uso pasó de ataque y defensa a un ámbito simbólico, utilizándolas en actos ceremoniales y denotando rango y posición en las personas que las portaban.

En todas las culturas la espada es símbolo de poder y fuerza, destacando el poder de destruir el mal y preservar la justicia. Representa al caballero defensor de las fuerzas de la luz en contra de las tinieblas, se la asocia un sentido espiritual y de valentía para luchar por una causa justa y a la energía regeneradora que destruye la injusticia y la ignorancia y establece la paz y la justicia.

En la masonería la espada siempre debe portarse en la mano izquierda (lado pasivo), puesto que para el masón es un arma defensiva que no esgrime sino por necesidad, de esta forma deja libre la mano derecha (lado activo) para trabajar infatigablemente con la espátula, emblema de la tolerancia que es la virtud característica del Masón.

ANTECEDENTES

En este trabajo destacaremos la Espada Flamígera, la cual es una de las pocas espadas, por no decir la única, que fue ideada únicamente para fines ceremoniales. Consta, al igual que todas las espadas, de empuñadura, cruceta y hoja, sin embargo lo que la caracteriza es la forma ondulada de su hoja, lo que semeja una flama o llama alargada. La ondulación se refiere a un movimiento que transforma la espada rígida en un arma viviente, símbolo de la irradiación del pensamiento y del Verbo.


Sus antecedentes se remontan al Génesis, el primer libro de la Biblia, donde se hace mención de la espada flamígera, luego que Adán y Eva desafiaran a Dios comiendo del fruto del árbol de la vida, ante esto Dios los cubre con abrigo de pieles, y los expulsa del Jardín del Edén resguardando la entrada con Ángeles y una espada flamígera “Y echó al hombre, y puso al oriente del huerto de Edén querubines, y una espada flamante que andaba alrededor, para guardar el camino del árbol de la vida”. (La interpretación del Génesis seria muy interesante tratarlo en otra ocasión, “Ciencia y Libertad de pensamiento”).


En el hinduismo existe la Vajra, la cual era el arma de Indra, que fue realizado artesanalmente por Vishuá Karma (el artesano y arquitecto de los dioses) a partir de los huesos del rishí Dadhichi. La espada de madera es uno de los objetos que figuraban en el sacrificio védico, y se considera descendiente del Vajra o rayo de Indra: “Cuando Indra lanzó el rayo sobre Vrtra, aquél, así lanzado, se hizo cuádruple…” a esto se debe que la espada se asimila generalmente al relámpago o se considera como su derivado, por lo que también se asocia con la espada flamígera. Debe quedar bien claro que todo simbolismo encierra una pluralidad de sentidos, los cuales, muy lejos de excluirse o contradecirse, se armonizan y se complementan entre sí.

Los druidas colocaban en sus altares una espada flamígera llamada Belino o Belenus, en honor al Dios del sol y representando el fuego solar.


Otra referencia a la espada flamígera se encuentra en la mitología nórdica, y es la espada de Surt, es el líder de los gigantes de fuego en el sur, el soberano de Muspelheim, el reino de fuego. En la edda de Snorri Sturluson (1179-1241): "Surt es el que está en la frontera de Muspel, cuidando la tierra. Su espada está llameando y mientras el mundo termine saldrá, hará guerra contra y vencerá a los dioses. Y quemará el mundo entero con fuego" (Gimlé Gylfaginning, IV). Solo el Bosque de Hodmímir permanecerá, porque es la única cosa que su espada no puede destruir, y de allí surgirán los que poblarán el nuevo mundo una vez más. También matará al desarmado dios Frey.


Podemos encontrar esta espada presente en la estrella flamígera o tetragrámaton, dentro del cual representa el genital masculino la voluntad y la justicia. El pentagrama esotérico, como también se le conoce, es empleado en diversas culturas con interpretaciones similares las cuales no atañen a este tema, sin embargo no se debe dejar de estudiar.



En el Tarot de Marsella, en la lamina XVIIII dedicada al Sol, de los 16 rayos la mitad son flamígeros. El numero 8 corresponde a la letra jet, inicial de jerez, “espada” de una raíz que significa calor, por lo que podemos inferir que de alguna manera la mitad de los rayos dan calor y la otra mitad dan luz.


La espada flamígera también guarda relación con la Kundalini o fuego serpentino utilizado en el Budismo, el Taoísmo, el Sijismo, el Gnosticismo, el Yoga y el Tantra. La kundalini, es para muchos un portal hacia la elevación de la consciencia, es definida como una energía representada comúnmente por una serpiente que se encuentra en el chakra de la base de la columna vertebral y asciende abriendo la puertas de los chakras produciendo, como lo describen algunos yoguis, un estado de trance profundo en el cual la conexión con el mundo espiritual se vuelve evidente. Se dice que es la energía misteriosa que hace existir al mundo y la fuerza más divina, sublime y trascendente del universo, que el hombre posee dentro de sí.


SIMBOLÍSMO

En la Masonería la Flamígera es la espada más importante, simboliza el honor, la ciencia, la protección y el castigo al mal cuando sobre él triunfa el bien, en su hoja se reflejan en forma flameante todas las materias científicas así como los temas de enseñanza. La espada es también la luz y el relámpago del iniciado y la vaina es representación de la oscuridad; su destello sólo pueden soportarlo los hombres calificados, por lo que el profano no debe desenvainarla. Por otro lado, la espada recta simboliza el poder espiritual, pero a diferencia de la Flamígera, esta representa el inacabado.

La espada flamígera es la espada propia del Ven.·. M.·. de la Logia, quien debe emplearla durante el desarrollo de sus labores y ejecución de sus actos, ya que es emblema de su autoridad como experto en las ciencias y las virtudes, y simboliza su deber de derramar sus luces y conocimientos entre todos sus discípulos, con el objeto de que los iniciados puedan asimilar intelectualmente todas aquellas enseñanzas que de otro modo, por si solos, les seria muy difícil de a adquirir e imposible comprender.

A eso se refiere la interpretación de la hoja de esta espada, flameante como las llamas del fuego, que se elevan hacia el infinito para llevar sus investigaciones hasta lo más desconocido y misterioso que encierra el Universo, así mismo, esas flamas centelleantes deben ser como las enseñanzas masónicas, sólo se dan a conocer desde los Talleres a todas partes y entre todos los hermanos y demás hombres, sin distinción de razas, posición social, ni credos políticos o religiosos.

Esta espada va pasando de Ven.·. M.·. en Ven.·. M.·. e implica poder espiritual, relacionado con el fuego, su lugar es en el pupitre del Ven.·.M M.·. porque él como mayor autoridad de la Logia, tiene que orientar y defender a los HH.·. Contra los embates del mal que en general es todo aquello que pueda afectar la paz y armonía de la Logia.

Se debe interpretar en dos significados, Creación y Purificación, el primero hace referencia al uso de la espada flamígera para canalizar la energía creativa proveniente del Or.·. para otorgarle la luz al iniciado. Por otro lado, la purificación hace referencia a “separar lo sutil de lo espeso” ya que el recipiendario debe ser “separado” las impurezas (vicios, paradigmas, males, etc…) que hacen que su mente confunda conocimientos verdaderos y erróneos.

SUS LUGARES EN LA LOGIA

La espada flamígera, según su uso y correcta aplicación simbólica, también debe estar colocada, sobre el A.·. bajo el cojín donde descansa el libro sagrado elegido; porque es ante dicha insignia, donde se deben prestar los juramentos correspondientes a las diferentes cámaras en que se trabaja en logia; simboliza la obligación de propagar por los cuatro puntos cardinales la luz de la verdad que se proclama. Sus reflejos, simbolizan la ciencia y la virtud, que desde el A.·. irradia en forma resplandeciente enseñanzas morales, filosóficas y científicas que deben impartirse de manera gradual a los iniciados, para no cegar su entendimiento.

También debe estar en manos del Guard.·. T.·. Int.·., que es el único funcionario que la debe usar constantemente durante los trabajos regulares o en las demás ceremonias establecidas para las tenidas en que se requiere. La porta como emblema de la seguridad, del sigilo y de la discreción característica de estos cargos, quienes están obligados a velar constantemente durante los trabajos regulares en las logias. Su espada debe ser la flamígera porque la vigilancia ha de ejecutarse en forma constante y en todas direcciones para evitar la curiosidad profana.

El Guard.·. T.·. Int.·. evoca al querubín del génesis custodio de las puertas del Arbol de la Vida, entonces el Guard.·. T.·. Int.·. tiene como misión simbólica custodiar el camino que conduce hacia las ciencias, las virtudes y la perfección del género humano que forman las cualidades que la logia imparte siempre a sus iniciados, lo que debe hacer con efectiva discreción. Para él, la espada flamígera, en el sentido esotérico, representa la antorcha que le ilumina con reluciente esplendor los senderos del peligro; le permite vigilar eficazmente en todas direcciones sin temor al fracaso, y le deja descubrir las consecuencias de una falsa curiosidad o de una nociva indiscreción de parte de los extraños.

CONCLUSIONES

Como hemos visto, la Espada Flamígera esta destinada a tres lugares en la logia: Junto al Ven.·. M.·., sobre el A.·. y con el Guard.·. T.·. Int.·., y en términos generales representa la eterna lucha que existe entre el bien y el mal, entre el vicio y la virtud, entre el error y la razón. Siempre debe estar en disposición de proteger los intereses científicos masónicos dentro de cuyos preceptos se propone descubrir los secretos, investigar los misterios, y a la vez conocer todo aquello que constituye un enigma.

Por tal motivo no tiene ni debe tener funda; además está demostrado de manera simbólica y en lo material, que esta insignia no es un arma de combate sino un emblema que se emplea como factor de advenimiento, de persuasión y de dominio, para la comprensión de la intelectualidad humana. Su misión es permanente, lo que nos indica que las ciencias y las virtudes humanas jamás dejan de practicarse, porque deben ser propagadas en todo momento, a toda hora y en cualquier circunstancia para que siempre estén al alcance inmediato de quienes necesiten de ellas.

Su conocimiento y aplicación constituyen los mejores atributos que merece el hombre deseoso de investigar, estudiar y aprender, para bien propio, de sus semejantes, a quienes nunca se les debe cerrar las puertas de nuestros templos porque también tienen derecho a participar de tan sublime enseñanza.

Sin duda alguna, es inconfundible la enseñanza simbólica que nos proporciona la espada flamígera; lo que indica que es de vital importancia para el iniciado, puesto que contiene un cúmulo de conocimientos esotéricos de indispensable aplicación para lograr interpretar los ceremoniales de las logias. Sin embargo muchas logias han dejado de utilizarla bien sea por paradigmas instalados en cuanto al solo uso de espadas rectas, al desconocimiento a al simple comodísimo (no es fácil encontrarla), es de suma importancia que se retome el estudio de este símbolo y su correcta utilización en logia.

Rodney Pradet .·.