miércoles, 30 de septiembre de 2015

Los orígenes de la masonería especulativa


Los orígenes de la masonería especulativa

Sobre la Masonería hay mucho mito y mucho mitómano, y solemos ser los propios masones los que hacemos correr los tópicos al uso, tal vez por cansancio de tener que explicar al profano cosas que no entiende, o porque nosotros mismos nos hemos entendido.
Téngase en cuenta que la pobreza bibliográfica española al uso es tremenda, por lo cual es muy generalizado ver los Hermanos “tragar” todo lo que les viene, a veces sin discernir, ni tener capacidad crítica al respecto de las muchas teorías que nos vienen como sobreañadidas.

Por ejemplo, yo estoy echando de menos desde hace muchos años , una buena traducción de la Querella de los Antiguos y los Modernos, que ya está publicada en los sencillos libros de Edimaf, pero en Francés, sería estupenda tenerla en español y comentada. Eso haría que nuestra formación subiera un peldaño, pues hay piedras esenciales para comprendernos a nosotros mismos que ni siquiera tenemos en cuenta.
Intentando paliar todo ese magma de ignorancia o confusión que existe, es lo que mueve a estos blogs a exponer trabajos que se salen del marco al uso, es lo que me hace publicar este trabajo de Roger Dachez, que iré entregando en capítulos sucesivos para ir teniendo perspectivas diferentes, y que debiera traer todo un panorama de preguntas y reflexiones sobre nuestra propia existencia, nuestra herencia y los mundos que nos hemos ido construyendo. Espero que sirva para algo. estos artículos, y pido perdón de antemano, por la deficiente traducción muy personal y un tanto basta.
De todos los debates relativos a la historia de la francmasonería, el que se refiere a los orígenes de la Masonería especulativa, no debe dudarse, es uno de los más fundamentales. Ahora bien, en Francia, este tema apareció más o menos recientemente, y yo he contribuido modestamente a que se conociera en 1989, publicándolo en la Revista Renaissance Tradicional, a través de dos largos artículos en los que ponía de manifiesto, precisamente que sobre esta cuestión podía y hay un serio debate, exponiendo por primera vez en lengua francesa una parte fundamental de los estudios efectuados hasta ese momento en Inglaterra y en Escocia, desde principios de los años setenta.
El simple hecho de plantear la cuestión de los orígenes de la Masonería Especulativa, y para decir las cosas claramente, de mencionar la ausencia de filiación directa con la Masonería operativa medieval como una hypothèse, simplemente posible, suscitó en distintos medios, y se vio en distintos estudios, en ocasiones con reacciones francamente hostiles, llegando a veces hasta la sinrazón. Observo que desde entonces varios autores, en distintos estudios y algunas obras, consideraron útil mencionar este debate, en adelante ya dado por inevitable, y por tanto era necesario que se examinasen, al menos, las teorías de sustitución y la teoría clásica de la transición , se juzgan gemelamente como dignas dentro de la masonería.
Es obviamente en Inglaterra y en Escocia, todo un progreso considerable, aunque no se puede negar que existen ciertas oposiciones, y que éstas se manifiestan de buen grado. No obstante, la emoción levantada por este nuevo problema, y el hecho mismo que hay hasta cierto punto estamos ante “debate sobre el debate”, me obligan, antes de abordar el núcleo central de la cuestión, a volver de nuevo, a la manera de un preámbulo necesario, a realizar algunas consideraciones metodológicas que valen para el conjunto de este trabajo . Nuestro estudio, desde hace treinta años, hizo suyo la posición definida en 1947 por dos grandes historiadores ingleses de la Masonería, Knoop y Jones, manifestada en el prólogo a la primera edición de su obra principal The Genesis of Freemasonry : « En primer lugar, advierten los autores, aunque haya sido hasta ahora habitual pensar la historia masonería como una cuestión aparte de la historia ordinaria, justificando de este modo un tratamiento especial, pensamos que se trata de una rama de la historia social, del estudio de una institución social particular y de las ideas que estructuran a esta institución, y que se debe abordar y escribirla exactamente de la misma forma que la historia de las otras instituciones sociales. »
Sólo tenemos que retomar estas observaciones que aprobamos sin reserva, convencidos de que no hay otra vía posible en la investigación histórica. Es una elección obviamente importante que inevitablemente dista mucho de ser compartida por la unanimidad de los autores que trabajan en la historia masónica.
Así como la historia de algunas religiones, y de algunas iglesias, tratada con objetividad, es a veces dolorosa para el historiador, puesto que implica conflictos muy vivos con algunos fieles que se niegan a observar y a digerir su propia historia, es lo que sucede con la historiografía masónica que llamaremos como “la historia laica” de la Masonería, y es todo un escollo del cual el historiador de la Masonería debe se plenamente consciente.
Gran Logia Unida de Inglaterra
Hace más de una quincena de años, el erudito inglés John Hamill, que fue bibliotecario durante mucho tiempo de la Gran Logia Unida de Inglaterra, y conservador de sus fabulosos archivos y su museo, en su obra simplemente titulada The Craft, que vuelve a publicar en1994 con una trabajo revisado en el fondo y en la forma con el título: History of English Freemasonry, ya se expresaba claramente esta dificultad:
« Hay pues, escribe T John Hamill, dos tipos de enfoques en cuanto a la historia masónica: el enfoque, propiamente dicho, como “auténtico” o científico, según el cual una teoría se funda se desarrolla a partir de hechos comprobables o de documentos; y un enfoque dicho “no auténtico” que se esfuerza por poner de nuevo a la Francmasonería en el contexto de la tradición de Misterio, buscando vínculos entre las enseñanzas, las alegorías y el simbolismo de la Masonería de una parte, y de la distintas tradiciones esotéricas por otra parte. La ausencia de algunos conocimientos sobre el período de los orígenes de la Masonería, y la diversidad de los enfoques posibles explican seguramente porqué este problema sigue siendo tan cautivante.
[…] Saber si algún día descubriremos los verdaderos orígenes de la Francmasonería es una cuestión que permanece sin respuesta. » Con esta perspectiva deseo aportar algunas reflexiones sobre el problema de los orígenes de la Masonería Especulativa, y lo hago no aportando pesados y aburridos catálogos de teorías más o menos fundadas y de hechos o documentos escrupulosamente analizados, sino como una síntesis de diez años de trabajo, de reflexiones e investigaciones personales sobre este tema que les expongo Vulgta Masónicaque: la teoría de la transición La tesis más antigua y la más extendida, es aquélla que exponen la mayoría de las obras consagradas en cuanto a la historia masónica en Francia, y que comparten espontáneamente la inmensa mayoría de los Masones, y que necesariamente no examinan la cuestión a fondo , es la teoría conocida como transition.
Incluso en la rigurosa escuela histórica inglesa de la Masonería, fundada al final del siglo pasado por Gould y Hughan, se enseñó durante mucho tiempo esta teoría. En las últimas décadas, su partidario más brillante fue el erudito Harry Carr, que posee sobre el resto de historiadores de Inglaterra una estimable posición intelectual preeminente.
Esta teoría, afirma que al salir de la Edad Media, la Masonería Operativa, que poseía entonces una organización con logias y usos rituales, sufrió una determinada decadencia, a causa de las transformaciones económicas afectaron a los oficios de la construcción.
En Gran Bretaña, y, en particular, en Escocia, al final del Renacimiento, y más concretamente aún en el transcurso del siglo XVII, producto de una transformación sensible en la Institución , hombre ajenos al Oficio, fueron ocupando a menudo cargos importantes, en general desempeñados por intelectuales que de buen grado llevados por las especulaciones resultantes de la corriente imperante del momento de raíces alquimistas, neoplatónicas nacidas en Florencia, en el siglo XV, en combinación con la tradición Rosa-Cruz, muy difundida a partir del principio del XVII, habían hecho su entrada en logias en esos momentos muy moribundas. Estos Aceptados Masones, poco a poco, fueron aumentando su número y su influencia hasta el punto de convertirse en mayoritarios dentro de las logias, llegando hasta cierto punto a eliminar a los masones operativos, convertidos de este modo en unos extraños en su propia institución.
Esta Vulgata, que, implica también algunas otras alternativas, integra en ocasiones lo que se podría llamar como las leyendas complementarias. La primera de estas leyendas, es por ejemplo, el tema de los Maîtres Comacins, estos misteriosos masones italianos quienes, en virtud de franquicias muy conocidas que les fueron conferidas por el Papa – y que justificarían para el resto la expresión franc-maçon – hubieron de haber cruzado toda Europa, extendiendo su conocimiento arquitectónico, geométrico y esotérico, fertilizando así los primeros gérmenes de la Masonería Especulativa. Ya mostré en otra parte, hace algunos años, de donde procede esta fábula sin ningún fundamento documental, y por qué juego de copieteos sucesivos sin comprobación de las fuentes, esta leyenda ha ido adquiriendo visos de verdad.
Hypothèse compagnonnique
Otro componente, a menudo confusa, pero muy viva dentro de la teoría de la transición, es la hypothèse compagnonnique. No es el momento de mostrar en detalle las contradicciones y las inverosimilitudes. Sin embargo descansa en gran parte, y es este punto destacaremos que hay una grave pero frecuente confusión entre la Masonería Operativa, tal como pudo existir, bajo formas extremadamente diversificadas en el resto de Europa de la Edad Media, en Francia, Gran Bretaña y Alemania, por ejemplo, con estatutos a menudo bien diferentes, y el Gremio del Compañerismo propiamente dicho, organización de origen esencial, y durante mucho tiempo, casi exclusivamente francesa, cuyos orígenes históricos parecen certificados hacia el XV siglo, pero sobre los usos de los cuales, recordémoslo, poseemos poca información sustancial o fiable antes del final del XVIII.
En cualquier caso, es importante hacer hincapié en el hecho de que la Masonería Especulativa se formó, en condiciones aún dudosas, durante el siglo XVII en Gran Bretaña, nunca jamás ha conocido p coincido con el Gremio del Compañerismo , al menos a este tiempo de la fundación.
Que se pueda situar la cuestión como organizaciones vinculadas a los oficios de la construcción – pero no exclusivamente para el Gremio Compañeros – en las semejanzas de formas y usos, no tiene que sorprendernos, pero debemos tener presente siempre este proverbio que todo historiador escrupuloso no debe olvidar “comparación no es razón”
piedra-compas
Una crítica radical de la transición
Fue necesario esperar a los años setenta para que hubiera una crítica decisiva y se llevara por delante la teoría de la transición. Fue la obra, en particular, de un notable investigador inglés: Eric Ward. La crítica de Eric Ward, está asentada sobre el significado clásicamente asignado a algunas de las palabras claves utilizadas por la teoría de la transición. Citaré algunos ejemplos. Freemason, Free-Mason El origen y el significado de la palabra freemason es un buen ejemplo de las ambigüedades explotadas por la teoría clásica. E.Ward a podido demostrar de manera definitiva que, contrariamente a todas las etimologías fantasiosas que corren aún a día de hoy, la palabra freemason no pertenece a la Edad Media, ya que es una conformación de dos palabras freestone mason, masón de piedra franca, designando de este modo a un obrero que trabaja efectivamente una determinada calidad de piedra blanda que se puede cortar y trabajar de manera muy fina Ahora bien, si tomamos los primeros testimonios relativos a los masones no operativos ingleses del siglo XVII, observamos que estos Accepted Masons son también indiferentemente designados por las palabras Free Masons, u Free-Masons, con o sin guión, pero siempre con dos palabras.
Todo indica claramente que a partir del final del XVII, y principios del XVII, los términos Accepted et Free vienen a ser equivalentes para designar a los Masones no Operativos. Pero tal y como hizo observar E.Ward, en un análisis muy inteligente freemason no es Free-Mason. La palabra Free, en Free- Mason u Free and Accepted Mason simplemente hace referencia al hecho de que estos “nuevos” Masones son “libres” respecto al Oficio, es decir, simplemente ajenos al Oficio… En resumen, la identidad fonética y la proximidad morfológica palabras freemason (palabra muy antigua, derivada del anglonormando, y vinculada a la práctica operativa) y Free-Mason, no deben hacernos olvidar la verdadera desemejanza semántica, y no pueden autorizarnos a buscar y a introducir un parentesco entre hombres de épocas distintas, los cuales llevaron estos nombres por razones evidentemente muy diferentes. Las logias operativas inglesas? Otro problema planteado es el hecho de que la francmasonería especulativa haya nacido Inglaterra – en el sentido exacto del término. Ahora bien, nosotros sabemos que no existe ningún documento que dé prueba que de que personas ajenas al Oficio hayan sido admitidas en las logias operativas inglesas.
grabado masonico
Logias operativas
Por otro lado, la realidad de las logias operativas– dentro del sentido que podemos dar a la palabra logia, a la luz de la masonería especulativa: una estructura permanente, regulando y controlando el Oficio en todos los puntos del territorio, proporcionada de usos rituales específicos – es un hecho problemático en tierras inglesas: puesto que no hay ningún rastro histórico de ello.
Más aún, algunas raras logias operativas, muy tardías, curiosamente solo conocidas en Inglaterra, siguieron siendo operativas hasta su desaparición. No se puede, sino volver al estudio magistral de Knoop y Jones,The Medieval Mason, cuya primera edición aparecida data de 1933, y no deja de ser notable que esta obra haya sido publicada por historiadores profesionales, fuera de los círculos habituales de la erudición masónica, y que hayamos rescatado apenas hace cuarenta años, y es la que nos pone en una certeza: que el origen de las logias masónicas que aparecen en Inglaterra son puramente especulativas. La logia de Chester, en efecto era operativa que se desarrolla en medio del siglo XVII, muy bien estudiada por los historiadores ingleses, tuvo una existencia transitoria, y constituye prácticamente un “hapax en la historia masónica inglesa.
Incluso en lo que se refiere a la famosa Acception de Londres, del siglo XVII, indebidamente calificada de logia, ya que este término no aparece nunca en sus anales, y erróneamente es citada como un testimonio de la transición especulativa, hay que decir que nadie sabe quién tomó la iniciativa de fundarla, ni por qué motivo. Este círculo logial constituido al margen de la Compañía de Masones de Londres, fue el único gremio organizado conocido en Inglaterra para el oficio de masón, cuya autoridad nunca sobrepasó el entorno de Londres.
Rastros documentales
La Acception dentro de la historia masónica deja dos finos rastros documentales, en 1610, y luego en 1686, en el informe de Elias Ashmole. No se conoce ninguna otra estructura comparable en Inglaterra en esta época, ni aún más tarde. Parece haberse tratado de una clase de club que recibe, según la fórmula muy clásica del patrocinio que se conocerá también Escocia, de notables y personalidades susceptibles de favorecer el Oficio. Recordemos sobre todo que los operativos, ellos mismos debían admitirse en el seno de la logia que controlaban, ya que no eran miembros de derecho. Es por eso, que la Compañía de los Masones de Londres persistió hasta nuestros días, y los Acceptions han desaparecido sin dejar ninguna descendencia conocida.
En absoluto se pueden oponer cosas que parecen presentarse de diferente manera, y en muy distintos ámbitos como Escocia, donde a principios del siglo XVII, donde la entrada de notables en logias operativas organizadas parece cierta. Tendremos ocasión de volver de nuevo sobre el caso. En efecto es muy interesante el tema de Escocia. Observemos por el momento que Escocia era, hasta principios del siglo XVII, un país extranjero y enemigo de Inglaterra, que había muy pocas relaciones entre el uno y el otro, y que la existencia de logias operativas en Edimburgo o Kilwinning, no explican por sí solas las circunstancias de aparición de una Masonería puramente especulativa, al mismo tiempo, que en el sur de Inglaterra.

La hipótesis del Préstamo
A partir de la crítica a esta teoría, nació a principios de años setenta, lo que se puede llamar una contrateoría. Esencialmente negativa, se podría decir, ésta no se propone solucionar positivamente la cuestión de los orígenes de la Masonería pero sugiere que la Masonería especulativa, contrariamente a lo que afirma la teoría de transición, tendría un origen deliberadamente prestado con textos y prácticas que pertenecen o que pertenecieron a los operativos, pero de manera totalmente independiente, sin filiación directa ni autorización.
La masonería especulativa por lo tanto no habría mantenido, desde su fundación, vínculos puramente nominales, sino como mucho, lazos alegóricos con los constructores de las catedrales. Dejando, hasta cierto punto, a la Masonería especulativa huérfana de su tradición fundadora, el cuestionamiento suscitado por E.Ward condujo a la erudición masónica inglesa a buscar un modelo de sustitución a la teoría de la transición, en adelante ya muy poco operativa en su formulación clásica. “e chantier est toujours en cours”.
Nuevas miradas sobre los Antiguos Deberes
A esta primera cuestión vino a añadirse otra más positiva en la propuesta que en 1986 lanza el gran erudito ingles Colin a Dyer. Esta teoría se basa en primer lugar en la reconsideración de la filiación de estos textos fundamentales de la tradición masónica inglesa que son los Anciens Devoirs (« Old Charges”). Se sabe en efecto, que entre las dos versiones más antiguas conocidas, están la Regius y manuscrito Cooke, fechadas ambas en los alrededores de 1400, y las versiones siguientes que existen, más de 130 actualmente, y colocadas en un índice hasta pleno siglo XVIII, habiendo un período documental mudo que alcanza los 150 años aproximadamente. Como revancha decir que a partir de los años 1580, hubo de nuevo una cantidad creciente de textos de AntiguosDeberes. Ahora bien, sabemos, gracias a la mención llevada a cabo por el Manuscrito Ms Sloane 3848, qué sirvió para la iniciación de Elias Ashmole en 1646 en la logia Warrington, un ejemplar de Antiguos Deberes que era un tipo de instrumento de trabajo esencial en las logias especulativas inglesas, en particular, para la recepción.
En aquellos momentos se trataba de una ceremonia muy simple y sencilla para proceder a la aceptación de un candidato. Esto es admitido como un hecho muy general, y sobre todo sabiendo que hacia finales del siglo XVI, no existía al parecer, ya ninguna logia operativa.
La hipótesis de trabajo propuesta por C. Dyer, es estudiar el contenido de estas nuevas versiones de Antiguos Deberes, con el fin de sacar un testimonio sobre el espíritu y los usos especulativos ingleses de quienes, podrían haber aparecido al mismo tiempo que estos mismos textos, o sea mucho antes que se lo piensa generalmente.
Los dos textos más antiguos disponibles hoy, para esta “segunda oleada”, son el Ms Melrose, del cual se posee una copia datada de 1674, pero que afirma referirse a un original – desconocido hasta este día – de 1581, y sobre todo el Ms Grand Lodge n° 1 que tiene clara la fecha que es de 1583, y que son interesantes para un estudio comparativo de su contenido, con la versión antigua de referencia que es el Ms Cooke.
Las diferencias observadas se resumen esencialmente en dos grupos:
1. Algunas certifican que estos nuevos documentos no tenían probablemente un uso operativo, y que los escritores no pertenecían probablemente al oficio de Masón; así pues, por ejemplo, las condiciones antiguas, relativas a la obligación para todo el Maestro de Obra – es decir, todo patrono – de proporcionar a la sustitución de todo obrero que no realizara su trabajo el tiempo, pagarle por su trabajo y que fueron simplemente suprimidas.
2. otras obligaciones hacen su aparición, y poseen significados morales y religiosos interesantes:
– La obligación de servir lealmente el Señor para quien él trabajo, se sustituye por un compromiso de fidelidad « a Dios y a Santa Iglesia”. Es necesario observar que este compromiso figuraba en el Ms Cooke bajo la fórmula: « Dios, la Santa Iglesia, y todos los Santos”.
– La supresión de esta última mención tiene obviamente un significado confesional probable, ya que prescribe que todo Masón nunca debe caer e en el error o en la herejía de no ser en cualesquier circunstancias un hombre discreto y prudente.
En total, las diferencias observadas entre las dos series de textos conducen C. Dyer, a la conclusión que después de un silencio de más de ciento cincuenta años, el Ms Grand Lodge n° 1 no es de ninguna manera una simple copia, más o menos abreviada de Cooke, sino un documento totalmente nuevo, que introduce numerosas normas que no se refieren ya directamente a la práctica operativa, pero poseen un carácter moral y específicamente religioso. El estudio más detallado de la ortografía utilizada para los nombres bíblicos mostrados por otro lado, en e lMs Grand Lodge demuestra que se hizo uso de las biblias publicadas en Inglaterra después de la Reforma, lo que representa que fue escrito a partir de 1540 alrededor.

Masones especulativos, o Masones aceptados
De este estudio resulta la propuesta de una hipótesis, según la cual el Ms Grand Lodge sería uno de los primeros textos, de una larga serie de ellos, utilizados a partir de los años 1540-1580, por un grupo de hombres conocidos a lo largo del siglo XVIII, bajo el nombre de Masones especulativos, o Masones aceptados. Ahora bien, la historia religiosa de Inglaterra del siglo XVI, nos puede proporcionar elementos susceptibles para apoyar esta tesis. Durante todo este período, todos los que expresaron convicciones religiosas opuesta al poder existente, perdieron la vida en las hogueras. Esta cotidianeidad en tiempos especialmente revueltos, hizo que ciertas y muy diversas comunidades se sumergieran en a la discreción en sus prácticas, o incluso al secreto.
Es durante los años 1560 a 1570 cuando la crisis religiosa alcanzó su punto culminante. Estos años se caracterizaron, en particular, por los distintos conflictos que asolaban a Escocia y la “deposición” teórica de Isabel por el Papa en 1570. Paralelamente a estos acontecimientos, los especialistas de la historia religiosa de Inglaterra plantearon la existencia de un movimiento general constituido en el seno de la Iglesia de Inglaterra, y cuyo objeto era de hacer oscilar ésta hacia el campo de la Reforma.
Hacia 1570, según el historiador inglés J.E. Neal, se trataba de un verdadera « organización secreta” que debía actuar con prudencia, debido a las presiones de los más moderados y por las exigencias expresadas por la Reina. Este movimiento debía de conseguir la formación de una secta independiente del origen de la Iglesia congregacionista Cierto es que un testimonio de aquel tiempo condujo a distintos grupos, con convicciones morales y religiosas bien definidas a actuar en base a la formula de organizaciones más o menos secretas.
Parece pues muy probable, cuando se sigue la tesis de C. Dyer, y de varios autores ingleses de hoy, que el movimiento que dio nacimiento a la Masonería Especulativa tuvo su origen en las motivaciones claramente religiosas de aquellos momentos. El estudio comparado de Antiguos Deberes establece, en particular, que este movimiento, al parecer secreto, y que la historia religiosa del tiempo vuelve comprensible, no tenía ya ningún vínculo con la Masonería Operativa, ya que se habría establecido hacia 1560o 1580, en la época en que los conflictos religiosos alcanzaron precisamente su mayor intensidad.
Las teorías Múltiples
Después de casi veinticinco años, distintos autores tienen la intención de reformular una teoría alternativa, la cual pueda dar cuenta del conjunto de testimonios documentales que poseemos en relación al período histórico que rodea el nacimiento de la Masonería Especulativa, y susceptibles de escapar de las objeciones de E.Ward.
Ello traduce seguramente un determinado desasosiego por parte de los investigadores, y nos muestra el papel muy fértil de la crítica devastadora de E. Ward, que se empeño en releer todos los documentos disponibles sobre la historia de la Masonería a la luz de esta nueva propuesta Se consigue de esta manera proponer una teoría política, vinculada a los acontecimientos de la guerra de 1640 a 1660 en Inglaterra, acompañada de una teoría religiosa que también exploró el papel de la sociabilidad caritativa y de primeras sociedades de ayuda mutua nacidas en el siglo l XVII en los medios artesanos, así como el papel desempeñado por la disolución de las comunidades monásticas después de la reforma inglesa de 1534.
Queda claro que ninguna de estas teorías nos llevan a la convicción total . Todas tuvieron el inmenso interés en promover un redescubrimiento de los fundamentos históricos de la Masonería Inglesa, y la Masonería Escocesa, confundiendo su desarrollo, que es bien distinto y que ha desembocado en una nueva teoría
La clave escocesa
En 1988, aparecieron sucesivamente dos obras del erudito escocés David Stevenson. Estos estudios aportaron a su vez una renovación completa de la controvertida cuestión de las fuentes de la Masonería Especulativa. Apenas es posible resumir brevemente la tesis mantenida por el autor sin la ayuda de una documentación abundante y segura. No obstante describiré las líneas esenciales.
En 1598-1599, un importante funcionario de la Corona escocesa, William Schaw, Supervisor General de los Masones e Intendente de los Edificios del Rey, dicta una serie de reglamentos que organizan sobre nuevas bases el Oficio de Masón en Escocia.
El Statuts Schaw crea una red de logias territoriales, que incluirán una jurisdicción que se definía geográficamente, y daba a estas logias unas modalidades de organización que eran las que fijaban su funcionamiento como el encargo de conferir a los obreros los dos grados del Oficio: el de Aprendiz Entrado (Entered-Apprentice), y generalmente, al término de un aprendizaje que llegaba a los siete años aproximadamente recibían el grado que les permitía buscar libremente la contratación como adjunto a un Maestro, es decir de un patrono; el Compañero del Oficio (Fellowcraft) de este modo afirmaba su total control del Oficio, pero sobre todo ello le permitía de postularse eventualmente para la entrada en la Guilda de Maestros , denominada Incorporation, distinta de la logia y organización puramente civil y política, y que se presentaba como una clase de sindicato de patronos, controlando a la vez el Oficio y la Ciudad. En un trabajo notable y escrupuloso, D. Stevenson pone de manifiesto o que esta organización era profundamente innovadora y estrictamente consustancial a Escocia.
Nunca, ni en Escocia, ni en Inglaterra antes había existido tal sistema, y menos dotando a la logia de un estatuto jurídico y de una personalidad moral, que perseguía una verdadera permanencia, en definitiva a jugar el rol de” Oficiales”” (le Warden o Garde, o de Diáconos), el Statuts Schaw, es una evidencia, sentó pues las bases estructurales que más tarde devendrá en Escocia en la masonería Especulativa.
La Masonería especulativa es la contribución más notable de D. Stevenson, sin embargo, hay que poner de manifiesto que contrariamente a la versión propagada por las teorías clásicas el fenómeno de la Aceptation, es puramente inglesa, y nunca fue utilizada en Escocia, este fenómeno muy propagado ha permitido la sustitución progresiva del especulativos a los operativos en las logias, aunque nunca se produjo en Escocia en el siglo XVII.
Analizando cuidadosamente las listas de los miembros de estas logias, y explorando su historia durante varias décadas, D. Stevenson, muestra que estas logias escocesas permanecieron, esencialmente y durante mucho tiempo, como operativas.
En cambio, hay un nuevo punto y esencial, él que se ponga de manifiesto que desde el principio, algunas personalidades, incluidos famosos como Robert Moray, indiscutiblemente muy próximo a la corriente de pensamiento hermetista, neoplatónica y rosacruciana – cualquiera que haya sido el significado de estas últimas etiquetas -, se inclinaron, en Escocia, hacia estas logias. Su organización relativamente discreta, si no secreta, la existencia conocida de algunos ritos, los interesaron, aunque sus incursiones documentadas en estas logias, a lo largo del siglo, son extremadamente raras y generalmente transitorias.
Permanece, y es el acervo principal de los trabajos de D. Stevenson, que la práctica excepcional, pero innegable, de recibir como miembros honorarios a personas ajenas al Oficio en estas logias – dónde este nuevos aceptados no solían volver nunca más-, ha podido crear una población, aunque seguramente escasa numéricamente de “masones libres”, pudiendo de este modo transportar y transmitir y transformar una Masonería en función de sus propias preocupaciones intelectuales.
Es tremendamente interesante tener en cuenta que Robert Moray, es uno de los que primero se recibieron como “especulativos” y conocidos como tal en la Masonería, y que consiguió en 1640 en una logia temporal constituida al margen de una guerra, en territorio inglés. Es un hecho que debemos anotar y es la existencia enigmática de la temporal logia Warrington que recibió a Ashmole seis años más tarde, al margen de la misma guerra, que se sitúa muy al norte de Inglaterra… Escocia no inventó pues la Masonería Especulativa. Creó, bajo el impulso de William Schaw, las estructuras de una Masonería Operativa bien organizada que servirá indiscutiblemente de modelo a la masonería especulativa que se organiza a principios del siglo XVIII.
Y por tanto surtió de Masones no operativos quienes nunca habían integrado el Oficio , pero que, asegurados de este frágil viático pudo hacer uso más allá de la « frontera del norte » (Northern Border), y poniendo pie sobre el suelo inglés, pudieron extenderse, de este modo si se puede comprender que la Masonería inglesa del siglo XVII se convirtiera en especulativa casi inmediatamente.
Artículo de Roger Dachez Traducción de Víctor Guerra MM.:. Rito Francés (GODF)