EL HERMANO QUE BUSCABA LA LOGIA PERFECTA
Gentileza del R.·.H.·. JULIÓ CÉSAR LOAYZA
Valle de Santa Cruz, Gran Oriente de Bolivia
Hermano Pedrillo Lajas, tanto tiempo sin verte mi Q:.H:. ¿qué ha pasado contigo?
Responde Pedrillo Lajas, he andado de aquí para allá, de una ciudad en otra, por ello no me has visto por aquí.
– Bueno –¿qué dices de tu carrera masónica?
– A esto Pedrillo Lajas contesta: recuerdas la Logia donde me inicie hace años, Si claro, bueno los hermanos de esa Logia me parecieron muy superficiales y poco espirituales, y , resolví buscar a la Logia perfecta con los Hermanos más adecuados que esos. Pedí mi carta de quite, y me regularice en otra Logia, y ahí conocí unos Hermanos muy espirituales; pero nada sabían de cómo resolver cosas de este mundo ( la verdad me parecían tontos).
- Y fue cuando decidí viajar a otro Oriente y probar suerte, e iniciar suerte en otra Logia; y fue allí donde encontré unos Hermanos que conocían del mundo y como resolver cosas materiales, pero del espíritu masónico no sabían nada, se la pasaban de eventos en eventos sociales, sin nunca reparar en la filosofía que nos caracteriza, pasaba así el tiempo y no encontraba la Logia perfecta ni a los Hermanos adecuados.
- Entonces ya cansado de tanto tiempo perdido de Logia en Logia, de conocer Hermanos y más Hermanos que no me parecían los más dignos, Y fue que por obra del destino un día conocí a un hombre que resulto ser Hermano Masón, me invitó primero a su casa y cené en la casa del Hermano, el era distinto a todos los que antes conocí, luego me invitó a su Logia y con gusto asistí a la Tenida, todos los Hermanos de esa Logia eran cultos, conocedores de la masonería, me impresiono mucho la sapiencia de todos ellos- en fin esa era la Logia Perfecta y los Hermanos adecuados, que tanto andaba buscando.
Ø El hermano le pregunta a Pedrillo Lajas : ¿Y por qué no te afiliaste a esa Logia hermano? Si era lo que por años andabas buscando- la Logia perfecta y los hermanos adecuados.
-- A esto contesta Pedrillo Lajas - ¡Ah, Hermano Mío! Lamentablemente me di cuenta que a esa Logia Perfecta solamente podían pertenecer Hermanos Perfectos y adecuados.
Moraleja - Para encajar perfectamente en lo perfecto, PRIMERO HAY QUE SER PERFECTO.
miércoles, 7 de noviembre de 2012
EL GÉNESIS EN LAS TRADICIONES
BABILÓNICAS…..

Es de aceptación general entre los eruditos Bíblicos el hecho de que el Pentateuco no fue escrito por una sola persona como lo sugiere la tradición. Más bien, los análisis lingüísticos y la evidencia arqueológica (incluidos los famosos rollos del Mar Muerto) indican que las leyendas de la Biblia existían solamente como una tradición oral de cientos de años, antes de que fueran escritas, y que existen al menos cuatro fuentes separadas del texto del antiguo Testamento, conocidas como la fuente Yavítica, la Elohista, la sacerdotal, y la Deuteronómica, con cada sección re-escrita varias veces. Todas estas fuentes diferentes fueron editadas juntas en su forma final por una o varias personas desconocidas y comúnmente llamadas “el Redactor”, quien probablemente realizó esta labor alrededor del año 400 A.C.La fuente Yavítica se cree que fue la primera, y que vivió probablemente, durante el reinado de Salomón, rey de Israel (960-920 A.C.). Se cree que el Yavítico escribió vastas porciones del Génesis y del Éxodo. Es de esta fuente (denominada “Yavítica” por el hábito de referirse a Dios con el nombre de Yahvé [Jehová]) que tenemos la segunda de las dos narrativas de la creación en el Génesis. Si bien el capítulo segundo aparece más tardíamente en la Biblia, fue aparentemente escrito antes que el capítulo primero. La versión Yavítica de los Diez mandamientos, por ejemplo, (Éxodo 34) no menciona a Yahvé descansando y bendiciendo el séptimo Día (aparentemente el Sabath), porque la cronología del séptimo día dada en el capítulo primero de Génesis no había sido escrita todavía.La fuente Elohista (llamada así por el hábito de referirse a Dios como “Eloha”, o “El Señor”, en concordancia con la ley Judía, la cual prohibía pronunciar el nombre de Dios), vivió al rededor de 100 años después que “el Yavítico”. Algunos eruditos creen que el Elohista fue un sacerdote antimonárquico. La fuente Elohista escribió parte del Génesis y del Éxodo, pero aparentemente no escribió su versión de la historia de la creación. Si lo hizo, no fue incluida en la compilación definitiva llamada “La Biblia”.La fuente Deuteronómica, como su nombre implica, escribió gran parte del libro Bíblico Deuteronomio. Estos materiales aparecen por vez primera en el año 621 A.C., en una copia que se descubre oculta durante los trabajos de reparación del templo del rey Salomón. Si bien la tradición atribuye la autoría a Moisés, los hechos indican que el mismo fue preparado por un miembro o miembros del grupo sacerdotal que por entonces agitaban por reformas religiosas en el reino, reformas que coincidentemente brindarían a los sacerdotes de un mayor poder y control político sobre Israel. Luego de que fuera encontrado, el libro fue llevado al rey Josías, que implemento inmediatamente todas las reformas que el libro indicaba. Los nuevos escritos fueron añadidos a los de la fuente Yavítica y Elohista para formar el grueso de los libros Bíblicos del Deuteronomio, Josué, Primero & Segundo de Samuel, y Primero & Segundo de los Reyes.La fuente sacerdotal data de la caída de Jerusalén por Nabucodonosor en el 596 A.C. y del período de la cautividad de los hebreos en Babilonia (587-538 A.C.). En el exilio de Babilonia, los sacerdotes hebreos realizaron un colosal esfuerzo por mantener su cultura y religión viva, a través de la revisión de las tradiciones sacras. La fuente sacerdotal (no sabemos si de uno solo ó de varios hombres) agregó vastas secciones a la Biblia que entre otras cosas delinea rituales detallados y leyes religiosas, todas diseñadas para mantener las prácticas religiosas de los hebreos intactas, y prevenir que el pueblo se asimile al entorno babilónico. Es de esta fuente que los complicados rituales del Levítico fueron compilados, así como lo grueso de los libros de los profetas. Los textos Bíblicos existentes fueron también editados enfatizando la importancia del ritual religioso. La historia de Noé, por ejemplo, fue alterada. El Yavítico había escrito: “Y de cada ser viviente, de cada carne, dos de cada clase tomarás y pondrás en el arca, para mantenerlos con vida contigo, macho y hembra serán. De las aves según su clase, y del ganado según su clase, dos de cada clase vendrán para ser mantenidos vivos” (Génesis 6:19-20). Para la fuente sacerdotal, sin embargo, era importante que Noé sostenga todos los sacrificios y ofrendas rituales demandadas por la religión, así que se le agregó la narrativa: “De cada bestia limpia tomarás de a siete (nótese el número y su significado ritual-simbólico), el macho con su hembra, y de las bestias impuras de a dos, el macho y su hembra” (Génesis 7:2).Es de la fuente sacerdotal que tenemos el primer capítulo del Génesis, el cual, si bien es el primero de la Biblia, en realidad es lo último que se escribió del Antiguo Testamento. La versión sacerdotal de la leyenda de la creación, que va desde génesis 1:1 a Génesis 2:3, presenta un énfasis totalmente diferente a la versión Yavítica, encontrada en Génesis 2:4 a 2:25. El Yavítico se salta los detalles, así que sin mayor cronología ni explicaciones dice simplemente que Dios creó los cielos y la tierra, que Dios colocó a Adán allí hecho a su imagen y semejanza. La fuente sacerdotal por su parte es muy detallada.Los escritores de la Biblia se vieron fuertemente influenciados por las leyendas y tradiciones de otros pueblos. Algunas partes del texto sacerdotal, de hecho, mantiene afinidades inequívocas con ciertos mitos y leyendas Babilónicas.La versión sacerdotal de la leyenda de la creación en el Génesis, capitulo uno, posee una serie de afinidades con la leyenda Babilónica del Enuma Elish, un poema de unas mil líneas que fuera encontrado en las ruinas de la ciudad de Nínive, al norte de Irak. Este poema data del 2000 a 2600 A.C., mucho antes de cualquiera de las versiones de la leyenda de la creación del Génesis.El Enuma Elish nos cuenta de como el Dios Marduk creó el Universo en varias etapas. Primero, emanó luz de los Dioses Babilónicos para iluminar su trabajo. Luego, Marduk creó el firmamento, un duro y claro “techo” que se sostiene por encima del cielo. Luego, Marduk creó la tierra seca, por debajo del firmamento, y luego creó las luces de los cielos. Finalmente, Marduk creó a los humanos, y en el día final los Dioses descansaron y celebraron. El orden de la narrativa en el Génesis sustenta signos inequívocos de la influencia del Enuma Elish.Paralelismos se encuentran también entre el Génesis y la leyenda épica Babilónica de Gilgamesh, escrita alrededor del 2000 A.C. En Gilgamech, encontramos la historia de Utnapishtim, un hombre al que la Diosa Ea le informa que la tierra será destruida por el Dios Enlil en un rapto de cólera, ahogándolo todo en un gran diluvio. En respuesta, Utnapishtim fabrica un gran barco de madera, y lo carga con si mismo, su familia, y toda clase de animales vivos. Grandes lluvias azotan la tierra por seis días, todo es inundado y ahogado excepto Utnapishtim y su bote. Luego que las aguas “bajan”, Utnapishtim envía a una paloma, luego una golondrina, y por último a un cuervo a encontrar tierra seca. Luego del diluvio, Utnapishtim y su esposa son recompensados por los Dioses y hechos dioses a si mismos, y son llevados al cielo. (A Noé no le fue tan bien). Demás está decir que las similitudes entre este poema y la leyenda de Noé son inconfundibles, y es muy probable que buena parte del Génesis fuera redactado bajo el influjo de la tradición Babilónica.

Es de aceptación general entre los eruditos Bíblicos el hecho de que el Pentateuco no fue escrito por una sola persona como lo sugiere la tradición. Más bien, los análisis lingüísticos y la evidencia arqueológica (incluidos los famosos rollos del Mar Muerto) indican que las leyendas de la Biblia existían solamente como una tradición oral de cientos de años, antes de que fueran escritas, y que existen al menos cuatro fuentes separadas del texto del antiguo Testamento, conocidas como la fuente Yavítica, la Elohista, la sacerdotal, y la Deuteronómica, con cada sección re-escrita varias veces. Todas estas fuentes diferentes fueron editadas juntas en su forma final por una o varias personas desconocidas y comúnmente llamadas “el Redactor”, quien probablemente realizó esta labor alrededor del año 400 A.C.La fuente Yavítica se cree que fue la primera, y que vivió probablemente, durante el reinado de Salomón, rey de Israel (960-920 A.C.). Se cree que el Yavítico escribió vastas porciones del Génesis y del Éxodo. Es de esta fuente (denominada “Yavítica” por el hábito de referirse a Dios con el nombre de Yahvé [Jehová]) que tenemos la segunda de las dos narrativas de la creación en el Génesis. Si bien el capítulo segundo aparece más tardíamente en la Biblia, fue aparentemente escrito antes que el capítulo primero. La versión Yavítica de los Diez mandamientos, por ejemplo, (Éxodo 34) no menciona a Yahvé descansando y bendiciendo el séptimo Día (aparentemente el Sabath), porque la cronología del séptimo día dada en el capítulo primero de Génesis no había sido escrita todavía.La fuente Elohista (llamada así por el hábito de referirse a Dios como “Eloha”, o “El Señor”, en concordancia con la ley Judía, la cual prohibía pronunciar el nombre de Dios), vivió al rededor de 100 años después que “el Yavítico”. Algunos eruditos creen que el Elohista fue un sacerdote antimonárquico. La fuente Elohista escribió parte del Génesis y del Éxodo, pero aparentemente no escribió su versión de la historia de la creación. Si lo hizo, no fue incluida en la compilación definitiva llamada “La Biblia”.La fuente Deuteronómica, como su nombre implica, escribió gran parte del libro Bíblico Deuteronomio. Estos materiales aparecen por vez primera en el año 621 A.C., en una copia que se descubre oculta durante los trabajos de reparación del templo del rey Salomón. Si bien la tradición atribuye la autoría a Moisés, los hechos indican que el mismo fue preparado por un miembro o miembros del grupo sacerdotal que por entonces agitaban por reformas religiosas en el reino, reformas que coincidentemente brindarían a los sacerdotes de un mayor poder y control político sobre Israel. Luego de que fuera encontrado, el libro fue llevado al rey Josías, que implemento inmediatamente todas las reformas que el libro indicaba. Los nuevos escritos fueron añadidos a los de la fuente Yavítica y Elohista para formar el grueso de los libros Bíblicos del Deuteronomio, Josué, Primero & Segundo de Samuel, y Primero & Segundo de los Reyes.La fuente sacerdotal data de la caída de Jerusalén por Nabucodonosor en el 596 A.C. y del período de la cautividad de los hebreos en Babilonia (587-538 A.C.). En el exilio de Babilonia, los sacerdotes hebreos realizaron un colosal esfuerzo por mantener su cultura y religión viva, a través de la revisión de las tradiciones sacras. La fuente sacerdotal (no sabemos si de uno solo ó de varios hombres) agregó vastas secciones a la Biblia que entre otras cosas delinea rituales detallados y leyes religiosas, todas diseñadas para mantener las prácticas religiosas de los hebreos intactas, y prevenir que el pueblo se asimile al entorno babilónico. Es de esta fuente que los complicados rituales del Levítico fueron compilados, así como lo grueso de los libros de los profetas. Los textos Bíblicos existentes fueron también editados enfatizando la importancia del ritual religioso. La historia de Noé, por ejemplo, fue alterada. El Yavítico había escrito: “Y de cada ser viviente, de cada carne, dos de cada clase tomarás y pondrás en el arca, para mantenerlos con vida contigo, macho y hembra serán. De las aves según su clase, y del ganado según su clase, dos de cada clase vendrán para ser mantenidos vivos” (Génesis 6:19-20). Para la fuente sacerdotal, sin embargo, era importante que Noé sostenga todos los sacrificios y ofrendas rituales demandadas por la religión, así que se le agregó la narrativa: “De cada bestia limpia tomarás de a siete (nótese el número y su significado ritual-simbólico), el macho con su hembra, y de las bestias impuras de a dos, el macho y su hembra” (Génesis 7:2).Es de la fuente sacerdotal que tenemos el primer capítulo del Génesis, el cual, si bien es el primero de la Biblia, en realidad es lo último que se escribió del Antiguo Testamento. La versión sacerdotal de la leyenda de la creación, que va desde génesis 1:1 a Génesis 2:3, presenta un énfasis totalmente diferente a la versión Yavítica, encontrada en Génesis 2:4 a 2:25. El Yavítico se salta los detalles, así que sin mayor cronología ni explicaciones dice simplemente que Dios creó los cielos y la tierra, que Dios colocó a Adán allí hecho a su imagen y semejanza. La fuente sacerdotal por su parte es muy detallada.Los escritores de la Biblia se vieron fuertemente influenciados por las leyendas y tradiciones de otros pueblos. Algunas partes del texto sacerdotal, de hecho, mantiene afinidades inequívocas con ciertos mitos y leyendas Babilónicas.La versión sacerdotal de la leyenda de la creación en el Génesis, capitulo uno, posee una serie de afinidades con la leyenda Babilónica del Enuma Elish, un poema de unas mil líneas que fuera encontrado en las ruinas de la ciudad de Nínive, al norte de Irak. Este poema data del 2000 a 2600 A.C., mucho antes de cualquiera de las versiones de la leyenda de la creación del Génesis.El Enuma Elish nos cuenta de como el Dios Marduk creó el Universo en varias etapas. Primero, emanó luz de los Dioses Babilónicos para iluminar su trabajo. Luego, Marduk creó el firmamento, un duro y claro “techo” que se sostiene por encima del cielo. Luego, Marduk creó la tierra seca, por debajo del firmamento, y luego creó las luces de los cielos. Finalmente, Marduk creó a los humanos, y en el día final los Dioses descansaron y celebraron. El orden de la narrativa en el Génesis sustenta signos inequívocos de la influencia del Enuma Elish.Paralelismos se encuentran también entre el Génesis y la leyenda épica Babilónica de Gilgamesh, escrita alrededor del 2000 A.C. En Gilgamech, encontramos la historia de Utnapishtim, un hombre al que la Diosa Ea le informa que la tierra será destruida por el Dios Enlil en un rapto de cólera, ahogándolo todo en un gran diluvio. En respuesta, Utnapishtim fabrica un gran barco de madera, y lo carga con si mismo, su familia, y toda clase de animales vivos. Grandes lluvias azotan la tierra por seis días, todo es inundado y ahogado excepto Utnapishtim y su bote. Luego que las aguas “bajan”, Utnapishtim envía a una paloma, luego una golondrina, y por último a un cuervo a encontrar tierra seca. Luego del diluvio, Utnapishtim y su esposa son recompensados por los Dioses y hechos dioses a si mismos, y son llevados al cielo. (A Noé no le fue tan bien). Demás está decir que las similitudes entre este poema y la leyenda de Noé son inconfundibles, y es muy probable que buena parte del Génesis fuera redactado bajo el influjo de la tradición Babilónica.
Publicado por victorsalazar144
¿Quién creó el universo? Stephen Hawking Video.
¿Quién creó el universo? Stephen Hawking
Documental totalmente en español; "El Big Bang fue una consecuencia inevitable de las leyes de la Física y se creó de la nada". Así de tajante se muestra el científico británico Stephen Hawking en este excelente y sencillo documental, en el que nos adentramos en la fascinante historia sobre el origen del universo, donde nos cuestionaremos acerca de la necesidad de la intervención divina en el surgimiento del cosmos.
martes, 6 de noviembre de 2012
AUNQUE NO CREAS EN DIOS, NADA CAMBIA
por Francisco-Manuel Nácher
El hecho de que no creas en Dios
no cambia nada. Él está ahí y tú
sigues formando parte de Él.
El único perjudicado eres tú porque,
al vibrar de modo negativo hacia Él
y Sus huestes, te ves privado
de su ayuda y asistencia.
El hecho de que no creas
en el contenido de este escrito,
tampoco cambia nada.
Lo creas o no, es así y seguirá siendo así.
Y tú no puedes hacer nada
por impedirlo. Por tanto, lo inteligente,
lo racional, lo lógico y hasta lo práctico,
es comprenderlo así
y actuar en consecuencia.
por Francisco-Manuel Nácher
El hecho de que no creas en Dios
no cambia nada. Él está ahí y tú
sigues formando parte de Él.
El único perjudicado eres tú porque,
al vibrar de modo negativo hacia Él
y Sus huestes, te ves privado
de su ayuda y asistencia.
El hecho de que no creas
en el contenido de este escrito,
tampoco cambia nada.
Lo creas o no, es así y seguirá siendo así.
Y tú no puedes hacer nada
por impedirlo. Por tanto, lo inteligente,
lo racional, lo lógico y hasta lo práctico,
es comprenderlo así
y actuar en consecuencia.
lunes, 5 de noviembre de 2012
Vida después de la vida ¿Una realidad
científica?
por maestroviejo
Aunque el tema de la supervivencia tras la
muerte nunca ha dejado de generar interés, es evidente que ocasionalmente se
producen repuntes en la atención mediática del mismo, desempolvándose al efecto
viejos debates y preguntas aún por resolver sobre las sugerentes experiencias
descritas por personas que han estado en el umbral de la muerte y por sus
acompañantes. Desde hace unos meses uno de estos picos en el interés por este
tema se registra en Estados Unidos, y los efectos de esa ola de curiosidad que
ha barrido más de una veintena de países comienzan a dejarse sentirtambién en
España. La culpa de este revival
recae en el éxito editorial
del libro Heaven
is for Real -El Cielo es Real-, publicada en castellano este año por Zenith, una
conmovedora obra que hasta la fecha ha vendido la friolera de seis millones de
ejemplares.
En ella y de forma bastante emotiva se describe
la experiencia de Collón Burpo, un niño de 4 años que experimentó durante una
operación de apendicitis una singular experiencia cercana a la muerte. Pasados
unos meses de aquella intervención de urgencias, el pequeño comenzó a narrar a
sus padres lo que había vivido durante aquel trance, asegurando no solo que unos
ángeles le habían visitado en el quirófano, sino cómo, tras verse flotando sobre
su propio cuerpo, les había visto a ellos mismos rezando en una habitación
cercana mientras le operaban. Fue el comienzo del desconcertante y colorido
relato de Collón sobre una visita al cielo que, según sus propias palabras, duró
apenas tres minutos, una experiencia que ha logrado despertar en un tiempo
récord el interés de millones de personas por este tipo de casuísticas.
Lo que sabemos de las ECM
Más allá del efectismo actual
de libros como El Cielo es Real, y del revulsivo fenómeno social y académico que
supuso el éxito en 1975 de Vida después de la Vida de Raymond Moody, con toda
probabilidad la obra más ambiciosa y precisa que se ha ocupado de esta
fenomenología sea El retomo del silencio, del riguroso investigador de lo
psíquico Scott Rogo. Publicada en 1989 y apoyada en las encuestas y estudios
realizados por decenas de investigadores, este metódico trabajo
se convierte en una suerte de metaanálisis de las principales investigaciones
efectuadas hasta aquel momento, con conclusiones que estudios posteriores no han
hecho más que ratificar.
Rogo cruzó los datos de escépticos y
partidarios de la realidad de estos fenómenos, ofreciendo comparativas entre los
clásicos episodios de experiencias próximas a la muerte, los reportes dejados
por moribundos en el lecho de muerte, las visiones escatológicas del misticismo,
y la imaginería descrita en estados alterados de conciencia inducidos por drogas
como la ketamina. Además del componente transcultural de las experiencias, su
riguroso conocimiento de la fenomenología PSÍ le permitió evaluar los casos
también desde ese ángulo, pres-
tando atención a los episodios protagonizados
por niños y a aquellos casos en los que la ECM fueron vividas como algo
desagradable.
Una de las primeras consideraciones de este
autor es la de delimitar las fronteras de lo que debe ser etiquetado
correctamente como una ECM y lo que, aun con rasgos en común, ha sido
clasificada como tal pero responde a otro tipo de fenómenos. En la ECM genuina
deben concurrir indefectiblemente, según Rogo, estas dos circunstancias: “El
testigo debe estar o bien cerca de la muerte física, amenazado por la muerte, o
percibirse en un peligro semejante.
La persona debe tener o bien una experiencia
extra-corpórea durante algún momento del episodio, o sus observaciones dar a
entender que está funcionando en semejante estado”.
A ello se añade además una clasificación muy
simple de las ECM en simples, consistente en la experiencias extracorpórea, y
escatológica, en la que además de describe
algún tipo de viaje a otro mundo. La cuestión no es en absoluto baladí en la
medida en la que contribuye a poner orden delimitando el objeto de estudio, y
consecuentemente, definiendo lo que realmente resulta interesante y extraño. No
hay que olvidar que la experiencia prototípica deducida por Moody entre 1975 y
1977 incluye hasta una quincena de fases -ver recuadro-, aunque no exista el
caso perfecto que las aglutine todas. Esa
mezcla de experiencias dispares bajo el paraguas de la ECM explicaría
estadísticas tan abrumadoras como las del psiquiatra Bruce Greyson, quien en un
artículo publicado en 1998 en la revista Med Psychiatry, estimaba que entre un 9
y un 18% de quienes han estado en situaciones de muerte inminente, experimentan
una ECM.
Por su parte, en una célebre macroecuesta de
Gallup sobre este tema publicada en 1982, se concluía que el 15% de los
estadounidenses habían vivido una ECM. El problema ante porcentajes tan elevados
está, precisamente, en delimitar la citada experiencia.
En un ejercicio de síntesis, las
investigaciones de autores como el psicólogo social y doctor en Filosofía
Kenneth Ring, el cardiólogo Michael Sabom o la investigadora británica Margot
Grey, redujeron las fases de la ECM a cinco rasgos nucleares: sensación de
serenidad, abandono del cuerpo, entrada en un túnel u oscuridad, percepción de
una luz brillante y entrada en la luz. Pero incluso en estas fases secuenciales
se incluyen fenómenos que aunque concomitantes, a juicio de Rogo pueden no tener
nada que ver con la ECM, como sería el caso de la placidez frente al trance de
la muerte o la vivencia espiritual del encuentro con la luz.
Del trabajo inicial de Ring en la Universidad
de Connecticut(EEUU), que le permitió reunir 102 informes procedentes de
diferentes hospitales del Estado, se sacaron en claro varias cuestiones sobre
las ECM que estudios posteriores han ido corroborando. Según Ring, “casi todas
las experiencias próximas a la muerte parecen desplegarse de acuerdo con un
modelo único, casi como si la perspectiva de la muerte sirviera para liberar un
“programa” común almacenado de sentimientos, percepciones y experiencias”. Con
ello, además de hablar de la experiencia nuclear de las cinco fases, hace
hincapié en su estructuración, tras comprobar que cuanto más profunda es la ECM,
más fases se experimentan, de manera que en experiencias cercanas cortas es muy
infrecuente que los protagonistas vivan la percepción de la luz o la fusión con
la misma. De igual manera, las experiencias eran más profundas cuando se
generaban en un entorno de enfermedad grave y prolongada, frente a las
experiencias más superficiales recogidas en casos de accidentes y de
supervivientes de suicidios. Estos últimos, los suicidas, pocas veces
comunicaron los aspectos profundos y teóricamente más espirituales de las
experiencias, mientras que en los accidentados era mucho más frecuente que en
cualquier otro supuesto que el sujeto experimentara una revisión panorámica de
su vida.Tal vez esta última diferencia tenga que ver con el hecho de que en
situaciones de patología crónicas o intentos de suicidio, esa revisión
panorámica ya ha sido realizada de forma escalonada y consciente por el
sujeto.
Por primera vez, también se atrevió a realizar
una estimación estadística acerca de la probabilidad que tiene un sujeto que
sufre una muerte clínica de vivir una ECM, cifrándola entre el 22 y el 40%,
demostrando que las creencias religiosas no parecían determinantes y, más
importante aún, que el conocimiento previo que los pacientes podían tener sobre
las ECM a través de la prensa o libros, ejerce un efecto inhibidor. Es decir,
que las ECM fueron menos frecuentes en quienes sabían de su existencia.
Años más tarde, el neurofisiólogo Peter
Fenwick, analizando retrospectivamente todas las investigaciones realizadas,
llegaría a una conclusión semejante al escribir: “No parece haber muchas dudas
acerca de que las ECM se producen en todas las culturas y hay constancia de ello
en todas las épocas de la historia escrita. Ocurren a jóvenes y viejos, a
personas en
todas las etapas de su vida, a aquellos que
creen que la vida tiene una dimensión espiritual y a aquellos que no profesan
ninguna fe. Hay numerosos ejemplos de personas que tuvieron una ECM en épocas en
que ni siquiera sabían que tales fenómenos existían”
Finalmente, otro descubrimiento de Ring sobre
el que luego volveremos fue el de comprobar que la ECM había generando un
cambio, una profunda transformación espiritual en un elevado número de sujetos.
Este dato también fue observado por Greyson en sus estudios, quien detectó un
giro hacia el cultivo de valores y una pérdida de interés por lo material en los
sujetos que habían vivido estas experiencias -ver recuadro-.
Más cosas que sabemos: pesadillas, niños, y
escatología
Con el paso de los años las investigaciones en
este terreno han revelado otros detalles interesantes. Por ejemplo, las ECM
vividas por niños como el pequeño Collón han permitido a estudiosos como el
pediatra Melvin Morse, del Children’s Orthopedic Hospital de Seatle (EEUU),
poner de relieve que los menores casi nunca comunican en sus ECM fases como la
de la visión retrospectiva de su vida o los “encuentros” con seres fallecidos.
Además, partiendo de que tienen un desconocimiento de la literatura sobre estas
experiencias y una conceptualización de la muerte muy diferente a los adultos,
sus relatos anulan la hipótesis de la contaminación social, cultural y
religiosa, reforzando el componente objetivo que parece subyacer en el conjunto
de las ECM. Otro interesante enfoque fue abordado en 1987 por la doctora Carol
Zaleski, por entonces profesora de religión de la Universidad de Harvard. En su
libro OthemoridJouneys, Zaleski realiza un pormenorizado estudio comparativo
entre las experiencias visionarias y la narrativa es-catológica medieval, de los
siglos IV al XIV, y las ECM, poniendo al descubierto similitudes muy
interesantes y diferencias igual de reveladoras.
Esencialmente, los relatos medievales de
quienes aseguraron haber vislumbrado el más allá, presentan como gran diferencia
un rico componente dogmático, con elementos muy coloristas que refuerzan la
teología cristiana vigente. No se narran por ejemplo revisiones panorámicas de
la vida, mientras que los relatos son muy elaboradosy ricos en alegorías que
requieren de una interpretación, frente a la estructura diáfana y breve de las
ECM. Además, los mensajes recibidos no son personales sino colectivos. Entre las
similitudes está la salida del vos. Entre las similitudes está la salida del
cuerpo, la contemplación de un límite “físico” entre los dos mundos, la
transformación espiritual que experimentan de visionarios y “resucitados” y el
sentimiento de nostalgia al regresar a la realidad cotidiana. Mientras que para
Zaleski todo ello se explicaría si se considera a las ECM como una evolución
hasta nuestros días de la experiencia escatológica grabada en nuestra psique,
para Rogo la respuesta es algo más prosaica. Las piezas encajan a la perfección
si se consideran los relatos escatológicos conservados y publicitados por el
clero como una manipulación de las ECM reales que comunicaban eses. A partir del
sustrato base, sacerdotes, monjes y teólogos incorporaban adornos literarios y
teológicos.
Finalmente, otro rasgo destacable detectado en
la casuística y menos estudia-tectado en la casuística y menos estudiado es el
de las visiones infernales, las ECM negativas. Al igual que en las positivas, el
sujeto está ante un peligro de muerte real y se ve fuera de su cuerpo, pero las
sensaciones no son agradables. Ansledad, temor, inquietud, colores oscuros y en
las fases más profundas, encuentros con presencias inquietantes y angustiosas
escenas de infierno Iconográfico judeocristiano. Moody cita varios casos en
Reflexiones sobre Vida después de la Vida, centrando este tipo de casuística una
discutida monografía de 1978 del especialista en medicina interna Maurice
Rawlings, de la Universidad deTennessee. Este experto en cardioreanimación
relacionó las ECM negativas con este tipo de procedimiento médico, asegurando
que la incidencia estadística podía ser mucho mayor.
La razón de la ausencia de datos la encontraba
Rawlings en dos factores: el silencio por vergüenza de los protagonistas y el
bloqueo del recuerdo por el trauma y el bloqueo del recuerdo por el trauma de la
experiencia. Según este autor, las ECM Infernales eran muy frecuentes en
suicidas, lo que en primera instancia nos habla de los sentimientos de culpa y
de la carga que el suicidio lleva implícita en la cultura occidental cristiana.
En la encuesta Gallup antes citada estas vivencias alcanzaban el 1%, mientras
que en los estudios de Margot Grey de 1985 subían al 12%. Otros autores como
Bruce Greyson junto a Nancy Evans Bush, o la doctora R M. H.Atwater, publicaron
sus propias monografías al respecto. Para esta última e influyente
Investigadora, que ha vivido en sus propias carnes nada menos que tres ECM y
recogido varios miles de testimonios, la frecuencia de las experiencias cercanas
a la muerte negativas alcanza el 15% en adultos y el 3% en niños, frente al 47%
y el 19% respectivamente de las visiones celestiales.
Cirujanos extracorpóreos y la evidencia
física
Sabemos muchas cosas de las ECM. Mientras
algunas apuntan a la desnuda objetividad de una parte de la experiencia, otras
parecen corresponderse con un rico fondo de armario con el que se viste de forma
muy subjetiva la vivencia base. Partiendo desde la obviedad de que nunca
sabremos realmente si estos casos nos hablan realmente de un tránsito frustrado
a otra vida, o de experiencias que nos muestran un modelo de conciencia
diferente, lo más prometedor desde el paradigma científico actual sería
indagaren la verificación de la información suministrada.
En este sentido, varios han sido los in-En este
sentido, varios han sido los intentos. Una treintena de casos protagonizados por
Invidentes, investigados por Ring y Sharon Cooper, experta en religiones y
espiritualidad oriental de la Universidad de Nueva York, apuntarían en esa
dirección. Catorce sujetos eran ciegos de nacimiento y el 80% de los
entrevistados hablaron de experiencias visuales, no encontrándose semejanzas
significativas entre sus vivencias y las comunicadas por personas sin
discapacidad visual. ¿Se explican estás escenas visuales a partir de
recreaciones elaboradas con los datos conocidos?, o por el contrario, ¿hay una
percepción consciente ajena al cuerpo?
Un centenar de casos fue la primera remesa que
lograron reunir el cardiólogo Michael Sabom, y la asistente social especializada
en psiquiatra Sarch Kreutziger. Los informes procedían de Florida y Georgia,
confirmando de forma independiente muchos de los hallazgos ya mencionados, como
la nula influencia de la cultura y las creencias, la pérdida del miedo a la
muerte en quienes las habían experimentado, la probabilidad media de vivir una
ECM en episodios de muerte clínica, o el hecho de que quienes sabían del tema
las experimentaron en menor grado. Uno de los datos más significativos aportados
por sus pacientes fue el relativo a la correlación entre las ECM y la mayor o
menor gravedad de los fallos cardiacos. A mayor gravedad, con pérdidas de la
conciencia que podían superar el minuto de duración, mayor frecuencia en las
ECM, y cuanto más largos fuesen esos procesos, mayor profundidad en las fases de
la ECM. A todo lo anterior Sabom ofreció un enfoque muy valioso de cara a
reforzar la objetividad de estas experiencias, especialmente de las
observaciones comunicadas en estados extracorpóreos. Algunos de sus pacientes
aportaban descripciones aparentemente muy precisas de las intervenciones
quirúrgicas a las que habían sido sometidos cuando experimentaron la ECM, por lo
que decidió centrar sus esfuerzos en estos casos.
Su detallado análisis le llevó a plantear que,
efectivamente, sus pacientes comunicaban con desconcertante precisión los
procedimientos médicos a los que habían sido sometidos. Sabom descartó en
algunos casos la posibilidad de que los sujetos reconstruyeran las
intervenciones a partir de lo que podían haber escuchado, incluso bajo
anestesia, en la sala de operaciones.Ypara eliminarla posibilidad de una
alucinación realista elaborada por los pacientes, a partir de un conocimiento
hipotéticamente preciso de su enfermedad y de los protocolos terapéuticos, pidió
a un considerable número de enfermos con cardiopatías que, tras observar una
operación, reconstruyeran lo observado. El resultado fue revelador, el 80% de
los sujetos presentó numerosos errores que contrastaban con la precisión
demostrada por los que habían visto su operación durante la ECM.
Indiscutiblemente el rasgo extracorpóreo continúa siendo, hoy por hoy, el más
susceptible de ser explorado científicamente para una verificación objetiva de
la experiencia cercana a la muerte. Que los pacientes sean capaces de
reconstruir escenas y conversaciones con detalles precisos que pueden
es-tarsucediendo en otros lugares distantes, es sin duda sobrecogedor, y se
entiende que sea la fase más impresionante en la medida en la que también hace
participar a los demás de la situación.
La cuestión por tanto es, ¿cómo eliminar la
posibilidad de que lo que teóricamente ha observado extracorpóreamente un
paciente no sea realmente una vivida reconstrucción realizada a partir de lo que
pudo oír o percibir inconscientemente? El protocolo de Sabom fue cuestionado ya
que no acotaba de forma fehaciente todas las probabilidades. Es posible que el
cardiólogo Sam Parnia pensara en ello cuando diseñó el Proyecto Aviare.
El Efecto Lázaro
Cuando Parnia puso en marcha el Proyecto
Conciencia Humana y su estudio Aviare en 2008, ya acumulaba una destacada
experiencia en la investigación del fenómeno. Junto a un vehemente y combativo
Peter Fenwick, neuropsiquiatra y neurofisiólogo del Roya/ College of
Psychiatrists, había analizado en 2002 sesenta casos de paradas cardiacas con
ECM incluida. Ambos se percataron de que los protagonistas revelaban “detalles
específicos relacionados con las técnicas de resurrección, verificados por el
personal del hospital, que no pueden, sencillamente, explicarse de esta forma”.
La gran pregunta sobre la objetividad de la experiencia seguía en el aire y
Parnia no parecía dispuesto a dejarla sin respuesta. Por eso puso en marcha a
través de la Universidad de Southampton, en Reino Unido, un experimento que
entre otras cuestiones permitirá verificar si más allá de toda duda razonable,
hay una percepción extracorpórea objetable en estas experiencias.
En 25 hospitales colaboradores de Reino Unido,
Estados Unidos y varios países europeos, se han instalado en zonas elevadas e
inaccesibles de las habitaciones dispositivos generadores de imágenes
aleatorias. De esta forma, es imposible predecir las imágenes que se generan en
las pantallas, que tampoco están al alcance de pacientes, familiares y personal
médico. De esta manera, si se da una ECM genuina, es decir, con salida de la
conciencia, el sujeto podría contemplar lo observado, lo que estaría muy cerca
de la máxima deseable del “más allá de toda duda razonable”. La comunidad
científica internacional espera con interés los resultados de su estudio,
anunciado para antes de 2012 bajo la forma de un libro que ya tiene título, El
Efecto Lázaro. Tal vez, para cuando usted tenga este artículo entre sus manos,
Parnia sea noticia de portada.
Un problema de conjunto en torno a las
ECM
Aunque se hace necesario delimitar con
precisión la ECM y distinguirla de otros estados, no deja de ser cierto que
estas experiencias están íntimamente relacionadas con otros episodios de corte
paranormal o inexplicable que se dan al borde de la muerte. Episodios que
sugieren trascendencia y, por qué no, supervivencia. De esta opinión ya era
Rogo, quien admitiendo las diferencias se muestra proclive a buscar una suerte
de “teoría del todo” en Retorno del Silencio. “No podemos separar el estudio de
la Experiencia Próxima a la Muerte de los fenómenos de muerte con ella
relacionados. La cuestión primordial que plantea la ECM es si esas experiencias
demuestran la existencia de otra vida. No podemos enfrentarnos a esta cuestión
sin estudiar otras formas relacionadas de experiencias psíquicas que tienen
relación con ella o se le asemejan. Cualquier modelo conceptual que formulemos
para explicar la ECM debe ser capaz también de explicar las visiones en el lecho
de muerte”, expone.
El periodista Michael Tymn, comparte de forma
algo más ambiciosa ese punto de vista: “Creo que ni un solo caso o fenómeno es
convincente en sí mismo. Lo realmente convincente es la acumulación de
evidencias, lo mejor de la investigación sobre me-diumnidad, lo mejor de las
visiones en el lecho de muerte, los mejores casos de reencarnación y los mejores
estudios sobre viajes astrales y ECM. Cuando se contemplan globalmente, vamos un
paso más allá de la ase-
veración legal de ‘más allá de toda duda
razonable”.
En esa dirección ha transitado con pie firme y
sin timidez Raymond Moody en las últimas décadas, dando como resultado libros
tan reveladores como Destellos de Eternidad, donde habla de las experiencias de
muerte compartida en las que moribundos y acompañantes experimentan este tipo de
vivencias. De forma valiente también lo había hecho bastante antes el
pediatra Mervin Morse, quien se interesó por
las ECM vividas por niños allá por 1983. Diez años más tarde publicaría Últimas
Visiones, una obra en la que pone en relación las ECM con las vivencias de
moribundos en el lecho de muerte y las visiones de familiares y personal médico
que con frecuencia le eran comunicadas. Parece inevitable que todos los expertos
que se aproximan al fenómeno terminen tomando contacto cercano con esas otras
vivencias. Aunque la temática y el contexto inducen fácilmente a relacionarlas,
también la estadística fría acude en auxilio de ese vínculo.
Cuando el para psicólogo Karlis Osis publicó en
1961 sus detalladas investigaciones sobre medio millar de visiones de moribundos
en el lecho de muerte, los expertos en ECM se percataron de la existencia de
algunos elementos en común con estas, como es el caso de la visión de amigos,
personas fallecidas o guías espirituales durante el desarrollo de ambas
experiencias, y el atisbo de reconfortantes escenas del “más allá”.
Entre las diferencias Rogo destacó dos: que el
moribundo está conciente y lúcido mientras que el protagonista de ECM está en
muerte clínica; y que la conciencia está situada para el moribundo en su cuerpo
mientras que se percibe como fuera en las ECM.
Experiencias que cambian la vida
Víctor J. Zammit fue durante décadas uno de los
nombres propios de la justicia en Australia. Su interés por las ECM le llevó a
sumergirse en su investigación tras jubilarse, convirtiéndose en una de las
voces más autorizadas sobre la materia, con un enfoque jurídico del problema muy
peculiar. En 2001, emulando al pseudoes-céptico James Randy, creó un premio de
un millón de dólares a quien demostrase, más allá de toda duda razonable, que el
“otro lado” no existe. Ese argumento lo combate alegando que se trata de “una
objeción inadmisible porque el objetor está haciendo una suposición, que no hay
otra vida sin producir ninguna evidencia objetiva de que no hay otra vida. Nadie
en la tierra ha producido prueba que demuestre que no hay otra vida, por lo
tanto, la objeción no puede ser aceptada y técnicamente la objeción es
inadmisible sobre todo cuando hay universal
mente una enorme cantidad de pruebas expresamente -en gran parte objetiva y
repetible- para la existencia de la otra vida”.
En su web www.victarzam-mft.com, entre otros
muchos contenidos, recoge la investigación de la experta australiana Cherie
Sutherland, socióloga y también ella protagonista de una ECM, quien entrevistó a
medio centenar de supervivientes
con su misma experiencia, ratificando el cambio
vital que supuso su encuentro con la muerte.
Los efectos descritos, que coinciden con otros
estudios, los esquematiza así:
• Creencia universal en la vida postuma.
• Una proporción elevada (80%) creen en la
reencarnación.
• Ausencia total de temor a la muerte.
• Cambio dramático de la religión organizada a
la práctica espiritual.
• Aumento estadísticamente significativo de la
sensibilidad psíquica.
• Visión más positiva de sí mismo y de los
demás.
• Aumento del deseo de soledad.
• Aumento del sentido de propósito.
• Falta de interés en el éxito material aunado
o marcado aumento en el interés del desarrollo espiritual.
• El cincuenta por ciento experimentaron
mayores dificultades en sus relaciones íntimas como resultado del cambio de
prioridades.
• Aumento en el sentido de la salud.
• La mayor parte pasó a tomar menos
alcohol.
• Casi todos dejaron de fumar.
• La mayor parte dejó de usar las medicinas de
la industria farmacéutica.
• La mayor parte pasó a ver menos programas de
televisión que con anterioridad.
• La mayor parte leyó menos diarios.
• Aumento del interés por las curas
alternativas y otras terapias.
• Aumento del interés de aprender y del
autodesarrollo.
• El 75% experimentaron un gran cambio en sus
carreras hacia áreas en las que se ayuda a los demás.
Publicado por victorsalazar144
LA CARERERA MASÓNICA
RITOS Y GRADOS
Por M.·. R.·. H.·. TOUVIA (TEDDY) GOLDSTEIN
V.·. M.·. P.·. de la R.·. L.·. S.·. "La Fraternidad #62"
Tel Aviv-Israel
Tres son los grados que existieron en la Masonería Operativa:
Ø 1.Aprendiz,
Ø 2.Compañero y
Ø 3. Maestro.
La base fundamental de ellos era profesional. Se referían y tenían directa relación con el conocimiento y status del individuo en la profesión masónica, en la profesión de la construcción. Hubo épocas y lugares en las que sólo se conocían dos grados profesionales:
Ø Aprendiz y
Ø Compañero, Miembro o Maestro.
Con el nacimiento de la Masonería Especulativa a principios del siglo XVIII, son tres los grados simbólicos fundamentales ya mencionados:
Ø Aprendiz,
Ø Compañero y
Ø Maestro
La Masonería es una institución iniciática. Lo fue en su época operativa y lo sigue siendo en su época especulativa. La Iniciación representa el cambio del estado del individuo, del iniciado; su paso de un estado a otro, de una sociedad a otra. La culminación simbólica natural en el proceso educativo del Masón, se produce al alcanzar el grado de Maestro Masón. Este es el grado que le permite, en su Logia, elegir y ser electo para la dirección administrativa de ella con las solas limitaciones reglamentarias. Podemos afirmar, en principio, que al alcanzar el masón su tercer grado, su grado de Maestro y, si a eso le agregamos el haber cumplido, por lo menos, un período de Venerable Maestro, habría completado su Carrera Masónica. Así era en los albores de la Masonería Simbólica y muchísimos hermanos aun siguen pensando y actuando así. La realidad histórica y práctica es diferente. La Masonería Simbólica creó una gran cantidad de Ritos y Rituales y, dentro de ellos, un gran número de Grados. De estos, muchos desaparecieron con el tiempo y muchos se consolidaron en los diferentes Ritos. Sobre estos Ritos y estos Grados nos referiremos a continuación.
La Humildad es una de las Virtudes exigidas al Masón y el Secreto Masónico, uno de sus Landmarks. Antes de entrar a revisar los diferentes ritos y grados, trataremos de dar respuesta a las naturales interrogantes: Cómo son compatibles en la Carrera Masónica, la adquisición de diferentes grados, la participación en diferentes ritos que en su conjunto aparentan una colección de diplomas y medallas, con la Humildad exigida al Masón? ¿Cómo son compatibles con el Secreto Masónico? Para poder dar respuesta convincente a estas interrogantes tendremos que analizar, primero, cual es la concepción masónica frente a la Vanidad Humana y cuál es la concepción del Secreto Masónico.
No hay dudas que la Masonería levanta Templos a la Virtud de la Humildad pero, ¿es la Vanidad un Vicio al cual se le debe cavar fosas? Es la publicación del hecho que pertenecemos a la Masonería, en sus ritos y grados, una violación al Secreto Masónico que juramos o prometimos guardar? Filosóficamente, la Masonería considera que cada uno de nosotros es un ser imperfecto. El hombre en su imperfección y, utilizando las herramientas del Libre Albedrío, tiene la alternativa de elegir entre el bien y el mal, entre virtudes y vicios. Nosotros, los Masones, pulimos nuestra Piedra Bruta, nuestra piedra natural, nuestra personalidad, con el estudio de la Simbología Masónica en una disciplina hermética y ritualista con la finalidad de
acercarnos a la Verdad, con la finalidad de tender al perfeccionamiento humano dentro de nosotros mismos e irradiándolo y aplicándolo al mundo externo, al mundo cuotidiano.
Esta concepción no pretende en nadie la Perfección. Ella está sólo en el Oriente de donde viene la Luz y hacia donde nos dirigimos y sólo la posee el G.A.D.U .Cada uno de nosotros siempre estará en un estado relativo frente a la Virtud en su concepto verdadero y absoluto. En este estado de la Virtud de Humildad Relativa, la contrapartida es la Vanidad Relativa. La Masonería no la niega, la acepta como una situación de imperfección, como una realidad que, en la medida que el Masón pule su piedra bruta, su personalidad, ella, la Vanidad, disminuye en favor de la Humildad. Pero, la Humildad, también ella es imperfecta. En este dilema entre Humildad y Vanidad, que esta última, en ningún caso será un Vicio a menos que se manifieste en sus grados extremos, al igual que la Humildad dejará de ser una Virtud, si es exagerada. La Masonería resuelve este problema con el reconocimiento al hermano estudioso, al hermano preocupado e interesado en seguir perfeccionando su personalidad con el estudio y el conocimiento de la Simbología Masónica, teórica y prácticamente, con un sistema de Ritos y Grados jerárquicos que le permiten, al hermano masón, al ser humano imperfecto, encontrar una solución inocente e inofensiva a su estado natural de Vanidad Relativa inevitable, con una dosis de ella mensurada, controlada y compatible con la Virtud de la Humildad que, fundamentalmente, debe manifestarse en su máxima expresión tanto en el mundo profano, como en nuestro mundo masónico en su exacta ubicación jerárquica como premio a nuestro esfuerzo.
En síntesis, para la Masonería, tanto la Humildad como la Vanidad serán Vicios a los cuales les debemos cavar fosas si se manifiestan en sus extremos en forma exagerada. La Humildad es una Virtud que debemos fomentar, tender a ella, lograrla pero, no dejaremos de reconocer que la Vanidad es una realidad humana que tenderemos a aminorar, a disminuir mas, considerando que, siempre seremos imperfectos, siempre tendremos ante nosotros el dilema entre la Humildad y la Vanidad, esa lucha interna que trataremos, tenderemos y lograremos resolver en favor de la Humildad. Con el fin de ayudarnos a resolver este dilema, nos permite la Masonería satisfacer nuestros instintos de Vanidad, en un sistema jerárquico rígido y hermético permitiéndonos lucir las Regalías de nuestros logros, las Medallas de nuestros Grados, en forma controlada e inofensiva. El Landmark del Secreto Masónico no siempre es comprendido correctamente por HH. de la Orden y menos por profanos. Ya sea por falta de estudio o profundización o mala interpretación aún en HH. Maestros con un gran pasado masónico. Se ha confundido el Secreto Masónico con la obligación que tenemos de no revelar la calidad de Masón de otro hermano o con el cuidado protector que debemos tener frente al peligro que significan regímenes que están en contra de nuestra Orden El Landmark del Secreto Masónico tiene directa relación con aquellos asuntos que simbolizan hoy las formas de reconocimiento en la Masonería Operativa. En ese entonces eran medidas de protección y control para impedir la introducción de profanos, de impostores de la profesión, en las Logias. Recordemos que los masones tenían sus Logias cerca del lugar de trabajo, de los Castillos, las Abadías, las Catedrales, y no en los propios centros urbanos como los tenían otras guildas; tenían una gran movilidad de lugar en lugar de trabajo. Eran indispensables estas medidas protectoras y de reconocimiento. Estos son los Secretos Masónicos que juramos nunca revelar. Hoy en día estos secretos no sólo se refieren al reconocimiento de un miembro de la Orden y de su estado profesional o simbólico de los tres primeros grados sino, se amplía a cada uno de los grados en cada Rito y pasan a ser parte del Secreto Masónico. Mas, nuestra calidad de Masones y los principios de la Orden como las buenas obras que hacemos, son convenientes de divulgar con Humildad.
El Conjunto de Ritos y Grados, la Carrera Masónica (Ways and by-ways en inglés) los clasificaremos en cuatro grupos con el fin de facilitarnos su análisis y comprensión y sin con ello pretender exactitud en este difícil y complejo problema histórico. En esta clasificación general tampoco pretendemos enumerar todos los que han existido y tampoco tomaremos en consideración el tiempo que han existido o existen:
1.- AJENOS: son aquellos que han pretendido o se les ha considerado una conexión masónica sin que se haya reconocido ella en algún momento:
- a.- Iluminati de Bavaria.
- b.- Iluminati d'Avignon.
- c.- Amicistas (Amigos).
- d.- Círculo Brillante.
- e.- Rosacruces.
- f.- Alquimistas.
2.- MASÓNICOS: son aquellos que en algún momento y de alguna manera han sido reconocidos o actuaron largo tiempo como tales:
- a.- York 13 grados.
- b.- Escocés 33 "
- c.- Francés 7 "
- d.- Estricta Observancia 7 "
- e.- Schroeder 7 "
- f.- Fessler 9 "
- g.- Zingdorf 7 "
- h.- Helvetius 7 "
- i.- Primitivo Narbona 10 "
- j.- Swedenborg 6 "
- k.- Egipcio (Misraim) 99 "
- l.- Memphis 92 "
- m.- Hermanos de Asís 12 "
- n.- Arquitectos Africanos 2 "
- ñ.- Hermanos de Enoch 4 "
- o.- Filáltico
- p.- Hermético
- q.- Magnético o Mesmérico.
3.- CO-MASÓNICOS: son aquellos que existieron o existen junto a la Masonería con o sin reconocimiento o reconocidos como Grados Adjuntos o Agregados:
- a.- Shreiners.
- b.- Grotto.
- c.- Eastern Star (U.S.A Damas).
- d.- Gran Oriente de Francia.
- e.- Adoptiva o Andrógena (Francia damas).
- f.- De Molay (jóvenes).
- g.- Martimista.
- h.- Jean d'Arc (damas jóvenes).
- i.- Masonería Negra.
- j.- La Real Orden de Escocia.
4.- SIMILARES: son aquellos que se asemejan a la Masonería por sus declaraciones de principios de Fraternidad Universal:
- a.- Odd Fellows.
- b.- Alex.
- c.- Caballeros de Columbus.
- d.- Lions.
- e.- Rotary.
- f.- Bnei Brith.
- g.- Cámara Juniors.
RITOS Y GRADOS
Por M.·. R.·. H.·. TOUVIA (TEDDY) GOLDSTEIN
V.·. M.·. P.·. de la R.·. L.·. S.·. "La Fraternidad #62"
Tel Aviv-Israel
Tres son los grados que existieron en la Masonería Operativa:
Ø 1.Aprendiz,
Ø 2.Compañero y
Ø 3. Maestro.
La base fundamental de ellos era profesional. Se referían y tenían directa relación con el conocimiento y status del individuo en la profesión masónica, en la profesión de la construcción. Hubo épocas y lugares en las que sólo se conocían dos grados profesionales:
Ø Aprendiz y
Ø Compañero, Miembro o Maestro.
Con el nacimiento de la Masonería Especulativa a principios del siglo XVIII, son tres los grados simbólicos fundamentales ya mencionados:
Ø Aprendiz,
Ø Compañero y
Ø Maestro
La Masonería es una institución iniciática. Lo fue en su época operativa y lo sigue siendo en su época especulativa. La Iniciación representa el cambio del estado del individuo, del iniciado; su paso de un estado a otro, de una sociedad a otra. La culminación simbólica natural en el proceso educativo del Masón, se produce al alcanzar el grado de Maestro Masón. Este es el grado que le permite, en su Logia, elegir y ser electo para la dirección administrativa de ella con las solas limitaciones reglamentarias. Podemos afirmar, en principio, que al alcanzar el masón su tercer grado, su grado de Maestro y, si a eso le agregamos el haber cumplido, por lo menos, un período de Venerable Maestro, habría completado su Carrera Masónica. Así era en los albores de la Masonería Simbólica y muchísimos hermanos aun siguen pensando y actuando así. La realidad histórica y práctica es diferente. La Masonería Simbólica creó una gran cantidad de Ritos y Rituales y, dentro de ellos, un gran número de Grados. De estos, muchos desaparecieron con el tiempo y muchos se consolidaron en los diferentes Ritos. Sobre estos Ritos y estos Grados nos referiremos a continuación.
La Humildad es una de las Virtudes exigidas al Masón y el Secreto Masónico, uno de sus Landmarks. Antes de entrar a revisar los diferentes ritos y grados, trataremos de dar respuesta a las naturales interrogantes: Cómo son compatibles en la Carrera Masónica, la adquisición de diferentes grados, la participación en diferentes ritos que en su conjunto aparentan una colección de diplomas y medallas, con la Humildad exigida al Masón? ¿Cómo son compatibles con el Secreto Masónico? Para poder dar respuesta convincente a estas interrogantes tendremos que analizar, primero, cual es la concepción masónica frente a la Vanidad Humana y cuál es la concepción del Secreto Masónico.
No hay dudas que la Masonería levanta Templos a la Virtud de la Humildad pero, ¿es la Vanidad un Vicio al cual se le debe cavar fosas? Es la publicación del hecho que pertenecemos a la Masonería, en sus ritos y grados, una violación al Secreto Masónico que juramos o prometimos guardar? Filosóficamente, la Masonería considera que cada uno de nosotros es un ser imperfecto. El hombre en su imperfección y, utilizando las herramientas del Libre Albedrío, tiene la alternativa de elegir entre el bien y el mal, entre virtudes y vicios. Nosotros, los Masones, pulimos nuestra Piedra Bruta, nuestra piedra natural, nuestra personalidad, con el estudio de la Simbología Masónica en una disciplina hermética y ritualista con la finalidad de
acercarnos a la Verdad, con la finalidad de tender al perfeccionamiento humano dentro de nosotros mismos e irradiándolo y aplicándolo al mundo externo, al mundo cuotidiano.
Esta concepción no pretende en nadie la Perfección. Ella está sólo en el Oriente de donde viene la Luz y hacia donde nos dirigimos y sólo la posee el G.A.D.U .Cada uno de nosotros siempre estará en un estado relativo frente a la Virtud en su concepto verdadero y absoluto. En este estado de la Virtud de Humildad Relativa, la contrapartida es la Vanidad Relativa. La Masonería no la niega, la acepta como una situación de imperfección, como una realidad que, en la medida que el Masón pule su piedra bruta, su personalidad, ella, la Vanidad, disminuye en favor de la Humildad. Pero, la Humildad, también ella es imperfecta. En este dilema entre Humildad y Vanidad, que esta última, en ningún caso será un Vicio a menos que se manifieste en sus grados extremos, al igual que la Humildad dejará de ser una Virtud, si es exagerada. La Masonería resuelve este problema con el reconocimiento al hermano estudioso, al hermano preocupado e interesado en seguir perfeccionando su personalidad con el estudio y el conocimiento de la Simbología Masónica, teórica y prácticamente, con un sistema de Ritos y Grados jerárquicos que le permiten, al hermano masón, al ser humano imperfecto, encontrar una solución inocente e inofensiva a su estado natural de Vanidad Relativa inevitable, con una dosis de ella mensurada, controlada y compatible con la Virtud de la Humildad que, fundamentalmente, debe manifestarse en su máxima expresión tanto en el mundo profano, como en nuestro mundo masónico en su exacta ubicación jerárquica como premio a nuestro esfuerzo.
En síntesis, para la Masonería, tanto la Humildad como la Vanidad serán Vicios a los cuales les debemos cavar fosas si se manifiestan en sus extremos en forma exagerada. La Humildad es una Virtud que debemos fomentar, tender a ella, lograrla pero, no dejaremos de reconocer que la Vanidad es una realidad humana que tenderemos a aminorar, a disminuir mas, considerando que, siempre seremos imperfectos, siempre tendremos ante nosotros el dilema entre la Humildad y la Vanidad, esa lucha interna que trataremos, tenderemos y lograremos resolver en favor de la Humildad. Con el fin de ayudarnos a resolver este dilema, nos permite la Masonería satisfacer nuestros instintos de Vanidad, en un sistema jerárquico rígido y hermético permitiéndonos lucir las Regalías de nuestros logros, las Medallas de nuestros Grados, en forma controlada e inofensiva. El Landmark del Secreto Masónico no siempre es comprendido correctamente por HH. de la Orden y menos por profanos. Ya sea por falta de estudio o profundización o mala interpretación aún en HH. Maestros con un gran pasado masónico. Se ha confundido el Secreto Masónico con la obligación que tenemos de no revelar la calidad de Masón de otro hermano o con el cuidado protector que debemos tener frente al peligro que significan regímenes que están en contra de nuestra Orden El Landmark del Secreto Masónico tiene directa relación con aquellos asuntos que simbolizan hoy las formas de reconocimiento en la Masonería Operativa. En ese entonces eran medidas de protección y control para impedir la introducción de profanos, de impostores de la profesión, en las Logias. Recordemos que los masones tenían sus Logias cerca del lugar de trabajo, de los Castillos, las Abadías, las Catedrales, y no en los propios centros urbanos como los tenían otras guildas; tenían una gran movilidad de lugar en lugar de trabajo. Eran indispensables estas medidas protectoras y de reconocimiento. Estos son los Secretos Masónicos que juramos nunca revelar. Hoy en día estos secretos no sólo se refieren al reconocimiento de un miembro de la Orden y de su estado profesional o simbólico de los tres primeros grados sino, se amplía a cada uno de los grados en cada Rito y pasan a ser parte del Secreto Masónico. Mas, nuestra calidad de Masones y los principios de la Orden como las buenas obras que hacemos, son convenientes de divulgar con Humildad.
El Conjunto de Ritos y Grados, la Carrera Masónica (Ways and by-ways en inglés) los clasificaremos en cuatro grupos con el fin de facilitarnos su análisis y comprensión y sin con ello pretender exactitud en este difícil y complejo problema histórico. En esta clasificación general tampoco pretendemos enumerar todos los que han existido y tampoco tomaremos en consideración el tiempo que han existido o existen:
1.- AJENOS: son aquellos que han pretendido o se les ha considerado una conexión masónica sin que se haya reconocido ella en algún momento:
- a.- Iluminati de Bavaria.
- b.- Iluminati d'Avignon.
- c.- Amicistas (Amigos).
- d.- Círculo Brillante.
- e.- Rosacruces.
- f.- Alquimistas.
2.- MASÓNICOS: son aquellos que en algún momento y de alguna manera han sido reconocidos o actuaron largo tiempo como tales:
- a.- York 13 grados.
- b.- Escocés 33 "
- c.- Francés 7 "
- d.- Estricta Observancia 7 "
- e.- Schroeder 7 "
- f.- Fessler 9 "
- g.- Zingdorf 7 "
- h.- Helvetius 7 "
- i.- Primitivo Narbona 10 "
- j.- Swedenborg 6 "
- k.- Egipcio (Misraim) 99 "
- l.- Memphis 92 "
- m.- Hermanos de Asís 12 "
- n.- Arquitectos Africanos 2 "
- ñ.- Hermanos de Enoch 4 "
- o.- Filáltico
- p.- Hermético
- q.- Magnético o Mesmérico.
3.- CO-MASÓNICOS: son aquellos que existieron o existen junto a la Masonería con o sin reconocimiento o reconocidos como Grados Adjuntos o Agregados:
- a.- Shreiners.
- b.- Grotto.
- c.- Eastern Star (U.S.A Damas).
- d.- Gran Oriente de Francia.
- e.- Adoptiva o Andrógena (Francia damas).
- f.- De Molay (jóvenes).
- g.- Martimista.
- h.- Jean d'Arc (damas jóvenes).
- i.- Masonería Negra.
- j.- La Real Orden de Escocia.
4.- SIMILARES: son aquellos que se asemejan a la Masonería por sus declaraciones de principios de Fraternidad Universal:
- a.- Odd Fellows.
- b.- Alex.
- c.- Caballeros de Columbus.
- d.- Lions.
- e.- Rotary.
- f.- Bnei Brith.
- g.- Cámara Juniors.
Estudian el uso de incienso como medicina
antiinflamatoria
Las
sustancias que aporta la resina de los árboles Boswellia, usada en el incienso, contiene antiinflamatorios que
pueden ser beneficiosos para enfermedades como el asma, artritis reumatoide o
dermatitis atópica, informó el profesor y Doctor Oliver Werz de la Universidad
Friedrich Schiller de Jena, Alemania.
El Dr. Werz comunicó este año que “la cátedra de Química Farmacéutica y de Medicina están convencidas” del beneficio del incienso.
En un comunicado, el profesor destacó que el incienso es parte importante en la historia. Señala que fue uno de los tres regalos de los Reyes Magos al recién nacido niño Jesús, y desde la antigüedad se quema en las ceremonias religiosas y festivas y es usado por miles de años en la medicina ayurvédica. Ahora él revela que el secreto está en su resina, una sustancia que tiene fuertes efectos curativos.
El Dr. Werz lamentó que los árboles Boswellia son una parte de especies en peligro y en muchos lugares solo se los utiliza como combustible de calefacción
El equipo de Werz y la Universidad de Saarbrucken se unieron para examinar estos efectos medicinales y determinaron que “corresponden exactamente a los ácidos boswéllicos”, informa el Doctor.
“Los ácidos boswélicos interactúan con varias proteínasque forman parte de las reacciones inflamatorias, pero sobre todo con una enzima que es responsable de la síntesis deprostaglandina E2", señala Oliver Werz.
“La prostaglandina E2 es uno de los mediadores de la respuesta inmune y juega un papel decisivo en el proceso de la inflamación, en el desarrollo de la fiebre y del dolor", agrega el doctor, explicando además que los ácidos boswéllicos del incienso son capaces de bloquear esta prostaglandina E2, reduciendo la reacción inflamatoria.
Los investigadores analizaron los tipos de resina de los inciensos que se venden en el mundo y destacaron que “hemos sido capaces de demostrar que la resina de Boswellia papyrifera es diez veces más potente” que las demás. Es una especie que se produce principalmente en el noreste de África, en países como Etiopía, Somalia, y en la Península Arábiga, en Yemen y Omán.
En tanto que el incienso más difundido en el mercado viene de la Boswellia serrata del centro y norte de India.
El Dr. Werz lamentó que los árboles Boswellia son una parte de especies en peligro y en muchos lugares solo se los utiliza como combustible de calefacción.
“De ese modo sin una protección sostenida no sólo las especies de plantas están en peligro, sino que al mismo tiempo la medicina pierde sus prometedores ingredientes activos”, declara Werz.
Para el farmacólogo ahora es perfectamente concebible realizar una terapia específica en las enfermedades inflamatorias con estos ingredientes.
Los médicos creen que los ácidos boswéllicos tienen además mucho menos efectos secundarios que los tratamientos antiinflamatorios como diclofenaco o indometacina, que aportan un gran riesgo de úlceras de estómago y pueden afectar negativamente a la función renal.
Uno de los intereses de la Universidad es llevar esta sustancia a un uso farmacológico, sin embargo aún deben hacer los estudios probatorios.
“A pesar de que la resina de Boswellia se ha utilizado durante miles de años en la medicina ayurvédica, por ejemplo, los estudios clínicos que tenemos hasta ahora no son suficientes aún, para obtener una licencia en Alemania y Europa”, comenta el Dr. Oliver Werz, anunciando que continuarán con sus estudios.
El Dr. Werz comunicó este año que “la cátedra de Química Farmacéutica y de Medicina están convencidas” del beneficio del incienso.
En un comunicado, el profesor destacó que el incienso es parte importante en la historia. Señala que fue uno de los tres regalos de los Reyes Magos al recién nacido niño Jesús, y desde la antigüedad se quema en las ceremonias religiosas y festivas y es usado por miles de años en la medicina ayurvédica. Ahora él revela que el secreto está en su resina, una sustancia que tiene fuertes efectos curativos.
El Dr. Werz lamentó que los árboles Boswellia son una parte de especies en peligro y en muchos lugares solo se los utiliza como combustible de calefacción
El equipo de Werz y la Universidad de Saarbrucken se unieron para examinar estos efectos medicinales y determinaron que “corresponden exactamente a los ácidos boswéllicos”, informa el Doctor.
“Los ácidos boswélicos interactúan con varias proteínasque forman parte de las reacciones inflamatorias, pero sobre todo con una enzima que es responsable de la síntesis deprostaglandina E2", señala Oliver Werz.
“La prostaglandina E2 es uno de los mediadores de la respuesta inmune y juega un papel decisivo en el proceso de la inflamación, en el desarrollo de la fiebre y del dolor", agrega el doctor, explicando además que los ácidos boswéllicos del incienso son capaces de bloquear esta prostaglandina E2, reduciendo la reacción inflamatoria.
Los investigadores analizaron los tipos de resina de los inciensos que se venden en el mundo y destacaron que “hemos sido capaces de demostrar que la resina de Boswellia papyrifera es diez veces más potente” que las demás. Es una especie que se produce principalmente en el noreste de África, en países como Etiopía, Somalia, y en la Península Arábiga, en Yemen y Omán.
En tanto que el incienso más difundido en el mercado viene de la Boswellia serrata del centro y norte de India.
El Dr. Werz lamentó que los árboles Boswellia son una parte de especies en peligro y en muchos lugares solo se los utiliza como combustible de calefacción.
“De ese modo sin una protección sostenida no sólo las especies de plantas están en peligro, sino que al mismo tiempo la medicina pierde sus prometedores ingredientes activos”, declara Werz.
Para el farmacólogo ahora es perfectamente concebible realizar una terapia específica en las enfermedades inflamatorias con estos ingredientes.
Los médicos creen que los ácidos boswéllicos tienen además mucho menos efectos secundarios que los tratamientos antiinflamatorios como diclofenaco o indometacina, que aportan un gran riesgo de úlceras de estómago y pueden afectar negativamente a la función renal.
Uno de los intereses de la Universidad es llevar esta sustancia a un uso farmacológico, sin embargo aún deben hacer los estudios probatorios.
“A pesar de que la resina de Boswellia se ha utilizado durante miles de años en la medicina ayurvédica, por ejemplo, los estudios clínicos que tenemos hasta ahora no son suficientes aún, para obtener una licencia en Alemania y Europa”, comenta el Dr. Oliver Werz, anunciando que continuarán con sus estudios.
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