domingo, 3 de julio de 2011

LA MASONERÍA INSTITUCIÓN DOCENTE
Por : JORGE CARVAJAL MUÑOZ,
GRAN MAESTRO DE LA GRAN LOGIA DE CHILE.

Elemento esencial de la misión de la Francmasonería, cualquiera que sea el lugar donde se encuentre conformando Logias, Grandes Logias, Grandes Orientes, es el de formar hombres con valores esencialmente éticos, capaces de aspirar a un permanente perfeccionamiento y al mejoramiento de la sociedad.

Consideremos un documento que une a las Grandes Logias de América, este es el que explicita los "Principios generales para la estructuración de la Francmasonerí a", adoptado en Montevideo en 1947 al constituirse la Confederación Masónica Interamericana. En el Nº. 1 se señala que la
francmasonerí a "tiene por objeto el mejoramiento espiritual y moral del iniciado y de la humanidad, sobre la base del respeto del postulado de personalidad" y en el Nº. 3 que "reconoce la posibilidad de mejoramiento indefinido del hombre y de la humanidad".

El mejoramiento de cada iniciado puede lograrlo mediante un proceso de autoperfeccionamiento, sin embargo es más factible el logro de niveles superiores mediante procesos educativos; por otra parte estos procesos permiten transmitir intencionadamente determinados contenidos o enseñanzas, que en el caso de la Masonería corresponde a la doctrina, sus principios, valores e ideales.

De allí que no sea equivocado postular que la Francmasonería es una institución iniciática, educacional o educativa y que los procesos que ella realiza sistemática o asistemáticamente para formar a sus aprendices, compañeros y maestros, es lo que podemos denominar Docencia Masónica; hay quienes enseñan y quienes aprenden.

"Nuestra orden elige hombres, los educa, los organiza y disciplina". ..

EL MODELO DE HOMBRE AL CUAL ASPIRA LA ORDEN

Se educa a hombres, ello lleva al problema fundamental de todo acto educativo, ese es el modelo de hombres que se desea lograr, este modelo está implícito en diversos documentos doctrinarios de carácter universal y que podríamos resumir así:

La Orden aspira a conseguir alguien capaz de no reconocer jerarquías sociales ni de fortuna; honrado, libre de preocupaciones y dispuesto a trabajar por el bien de la humanidad, fiel a las obligaciones que contrae voluntariamente, dedicado al cultivo de la virtud y a la adquisición de la
verdad, apto para elegir los elementos útiles de ambiente en que se desenvuelve, purificado por el esfuerzo, por medio de estudio de la ciencia, por el ejercicio de la justicia y por la actividad del trabajo.

El masón íntegro ha de ser un luchador a favor de la verdad y contra la mentira, de
la sinceridad contra la hipocresía, de la libertad y la tolerancia, contra la tiranía y el fanatismo. En el orden filosófico debe tener una concepción clara acerca del origen del universo, así como de las distintas tendencias que se disputan el mundo de los creyentes en los sistemas religiosos,
políticos o filosóficos.

Se desea al hombre con doctrina arraigadas, con valor para sobreponerse al desfallecimiento y desarrollar las fuerzas necesarias para suprimir, en lo posible, los males que engendran los mezquinos impulsos del egoísmo y las malas instituciones políticas y sociales. Se aspira a un luchador digno y amante del derecho, a favor de la virtud y de la inocencia ultrajadas, y en apoyo de los ofendidos por la mentira, la calumnia o la injusticia, que no retrocede ante ningún peligro cuando cumpla los dictados de su conciencia ilustrada; que permanezca puro y limpio de toda iniquidad, dedicado sólo a obras meritorias y especialmente, de inteligencia purificada de prejuicios por medio del estudio. Así, por la perseverancia en la adquisición de la virtud allanará los tropiezos.

Que no convierta su vida en fuente de pasatiempos, sino de austeros sacrificios; sin contemplar pasivamente el bien, sino constituido en activo combatiente contra el mal y el error.

Busca la Orden, a quien propague la tolerancia, para evitar horrores y lágrimas. En fin, alguien capaz de socorrer a sus hermanos aunque sea vertiendo su propia sangre, que ponga en sus acciones el sello del honor y la virtud; que huya del vicio y siga la senda de los hombres que han
esclarecido, con sus méritos y servicios a la humanidad.

LA PIEDRA BRUTA O LAS CARATERISTICAS DEL PROFANO

Para lo anterior es menester que el iniciado reúna ciertas características que no es posible encontrar en todos los hombres, de allí para una adecuada docencia es previa una rigurosa selección, en cuanto la Masonería es una institución de elite, le interesa la calidad por sobre la cantidad, es una institución selectiva y no cuantitativa.

Desde los ancestros, la Orden ha buscado constituirse en una institución de selección y no de masa, te interesa para señalarlo en una frase que no por repetida deja de ser verdad, la calidad por sobre la cantidad. ¿A qué obedece esta circunstancia? , Si postulamos que el hombre es perfectible. Si bien reconocemos tal postulado, debe existir un mínimo de condiciones, una materia prima susceptible de tal perfección, por fructífero que pueda ser el proceso docente, no es posible transformar en hombre de bien a quien no quiere serlo, a quien no posee la voluntad decidida de ver claro y de hacer luz en su espíritu.

En esta sociedad en la cual nos toca vivir y convivir, de fines del siglo XX, se ha afincado un carácter social específico, necesario para que la sociedad siga funcionando como está; la gran industria, la industria transnacional, los grandes capitales requieren de un hombre masificado que consuma lo que los demás consumen, que vista lo que los demás visten, que piense lo que los demás piensan, que use su tiempo libre en lo que la industria del tiempo libre determina; películas, videos, best sellers. La industria productora de miles de millones de piezas requiere de miles de millones que deseen consumir lo mismo. El consumismo es el signo de la sociedad del presente, los supermercados son las catedrales del hombre moderno; se compra no por necesidad, sino por notoriedad o porque ello da status; se compra por comprar, aunque no haya -muchas veces- ni una simulación de uso, como cuando se compra libros sin que nunca se abra uno o se sepa quién es el autor, pero ellos adornan muros y proporcionan notoriedad.

La cuantificación y la abstracción caracterizan la vida de hoy; todo es número, todo es cifra, cantidades que casi no alcanzamos a entender ni menos a comprender, las cosas que el hombre ha encarado pasan a esclavizarlo; el hombre se pone al servicio del dinero o de un automóvil, no se siente el amo de lo que el mismo ha creado. El hombre de hoy quiere "tener" más y no "ser"
más.

Así se provoca el gran fenómeno de la enajenación, por el cual el sujeto se experimenta a sí mismo como ajeno; se observa como una mercadería que debe ser bien puesta en el mercado; su vida misma la juzga conforme a las leyes de la oferta y la demanda, el éxito lo mide en términos comerciales de debe y haber; tanto es así que cuando fracasa comercialmente prefiere suicidarse. El suicidio aumenta proporcionalmente en la medida que las sociedades se tecnifican e industrializan. Es el hombre masa; incapaz de vincularse a los demás mediante el amor, así se hace narcisista, sólo se ama así mismo, incapaz de trascender mediante la creación, prefiere destruir para ser recordado; incapaz de obtener seguridad social a través de la fraternidad, prefiere hacerse miembro de cualquier secta o grupo que le da esa seguridad; incapaz de lograr su identidad por medio de la individualidad, prefiere la conformidad, el slogan; incapaz de obtener una estructura ideológica que lo oriente mediante la racionalidad, prefiere la irracionalidad del dogma fácil y que la respuesta prefabricada y asegura la vida eterna de felicidad extraterrena

En este mundo, se hace difícil encontrar al hombre selecto; por ello la Masonería es de selección; sólo quienes son capaces de escapar de esa masificación, pueden con derecho golpear las puertas del templo. No deseamos curiosos o mal intencionados, infieles que no pueden comprenderla, desocupados de oficio que sólo pueden medrar haciendo reír, ya que no pueden hacerse agradecer una enseñanza seria o un acto fecundo.

No se trata de número de adeptos, simpatías personales o conveniencias particulares, sino de calidad y eficiencia para la gran obra.La Francmasonerí a. mediante la docencia, pretende por una parte, hacer de cada francmasón un elemento útil y eficazmente preparado para el cumplimiento de una elevada, constante y renovada actividad concertada, encaminada a la conquista del bien colectivo, al mejoramiento y elevación de las formas de vida de la sociedad humana para que en ella imperen la justicia, la libertad y la dignidad.
LOS TIPOS DE DOCENCIA

LA DOCENCIA SISTEMATICA EN LA GRAN LOGIA DE CHILE

La docencia intencionada, sistemática, posee las siguientes características:
Pretende desarrollar un proceso de enseñanza destinado a formar hombres imbuidos de los ideales y principios de la institución. preparándolos para la vida intra y extramural.
La enseñanza de los fundamentos de la doctrina masónica está llamada no sólo a proporcionar a los hermanos conocimientos, sino también a procurarles un desarrollo gradual en cada una de las etapas de su formación y una comprensión de los principios básicos del trabajo masónico. Inculcar el hábito de la lectura, de la iniciativa, del espíritu creador y de la tenacidad en el trabajo, desarrollando el pensamiento, la palabra y las energías intelectuales constituyen una importante función de la docencia masónica.
La misión principal de la docencia masónica consiste en preparar a los hermanos para su vida masónica y la fraternidad en la Orden, y para el trabajo socialmente útil.

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