sábado, 24 de noviembre de 2012

 
GL-Paraguay. Felicidades a los muy QQ.·.HH.·. de la Gran Logia Simbólica del Paraguay, en especial a los QQ.·.HH.·. del valle de Villarrica y de la masonería universal toda. Fue adjudicada a la Empresa de Construcciones del R.·.H.·. Víctor Salinas (Ven.·. Mae.·. de la Aug.·. y Resp.·. Log.·. Sim.·. VERITAS N° 205) la construcción del futuro Templo Masónico del Valle de Villarrica.
Se van construir en la 1ra. Etapa 520 de techo. Tendrá 8,80 x 15,50 el Templo. Con todas las comodidades modernas requeridas, como: baños sexuado, oficina administrativa, cocina, salón de ágapes, cuarto de reflexión, pasos perdidos con hall de acceso importante.
Los trabajos se iniciarán inmediatamente y su culminación en el transcurso del año 2013 (e.·. v.·.).
 
40.000 estampillas fueron puestas en circulación a través del Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones y la empresa oficial de correos, en reconocimiento a la labor de los masones dentro del movimiento de liberación y fundación de la República. Jueves 15 de noviembre de 2012
El diseño de la nueva estampilla de correo que porteará las cartas y encomiendas de los colombianos, ilustra un cuadro al óleo con imagen del general Francisco de Paula Santander, vestido con la indumentaria propia de un masón grado 33. La pintura fue elaborada por Hernando Sánchez, y fotografiada por Felipe Eljach.
El prócer Santander, fue escogido como retrato de la pieza postal por ser uno de los masones más importantes durante la Batalla de Boyacá y del movimiento independentista. Igualmente, desempeñó un rol determinante para el desarrollo de la educación en el país, creando más de 1.500 instituciones educativas.
Para Adriana María Barragán López, Presidenta de Servicios Postales Nacionales S.A., “queremos rendirle homenaje a estos hombres que por años han trabajado en la construcción de la nación. En esta ocasión, los masones y su historia viajarán por el mundo plasmados en una estampilla a través de Servicios Postales Nacionales S.A.”.
Cortesia: H.·. Diana María Palacio
 

Convite:

Celebração de Missa em Ação de Graças,
por iniciativa do Capitulo Eurípedes Marques de Oliveira e Capitulo Capitão Rodolfo da Ordem De Molay + Assembléia Ísis de Minerva da Ordem Arco-Iris para Meninas.
Dia 24-11-2012 – Sábado, 14:45 hs.
( Horário Oficial ).
Prédio da Loja Maçônica Raposo Tavares.
Rua Armenia Nº. 549 – Pres. Altino – Osasco-SP.
Celebrante:
Mons. Boanerges Waldemar Bueno – .·.
Fraternal abraço,
+ Frei José Maria – Missionário Trinitário
Secretário.

Oriente de Florianópolis 20.11.2012, A.·.R.·.B.·.B.·. da Ordem L.·.S.·. União Brasileira II nº 2085 e seus obreiros se reuniram numa magnifica Sessão Branca. O Ilustre Venerável Mestre Ir.·. Fernando Pimentel, tendo ao seu lado direito o Soberano Grande Primaz do Supremo Conclave do Brasil Ir.·. Nei Inocêncio dos Santos e do lado esquerdo o Eminente Grão Mestre do GOB-SC Ir.·. Wagner Sandoval Barbosa.




Fuente: RITO BRASILEIRO SUL
 

 El día 2o de noviembre, con la presencía de 21 II.·. y PP.·. HH.·., servicores de la Orden de la Patria y de la humanidad, se reunió el Supreno Consejo del Brasil en una ceremonia de iniciación en el grado 33 y conmemorando sus 32 años de fundación.



Fuente: RITO BRASILEIRO SUL
 
Por Edmundo Miranda Saona
Quito, 28 de abril de 1994

Honorable sala
Permitidme, con todo el respeto a los presentes, que inicie este corto monólogo, leyendo un pequeño párrafo perteneciente al libro –Cazuela de Verde- del agudo periodista Francisco Febres Cordero: Nuestras abuelitas nos decían, dulcemente: Hijito, evitarás siempre las malas compañías y huirás de los protestantes, de las mujeres malas y de los Masones.
Pero, de pronto, la vida nos enfrentó con cada uno de esos seres monstruosos. Y entonces descubrimos que nuestras abuelitas estaban equivocadas: los protestantes resultaron, con el tiempo y el Concilio Vaticano II, nuestros hermanos separados; las mujeres malas, buenísimas y los Masones unos ciudadanos intachables.
He querido empezar con esta lectura, porque en ella se sintetiza la primera idea, el primer conocimiento y los elementales temores en mi niñez de la existencia de la Masonería.
Quienes se pertenecen a mi generación, provienen de un hogar católico y recibieron su instrucción primaria en un centro igualmente católico, podrán recordar que el término Masón constituía para nosotros, aquellos asustadizos niños, la negación, envuelta en un halo de insondable misterio, de todas las virtudes éticas, culturales y religiosas.
Masón entonces, era un término peyorativo, sinónimo de pecador, poseído, traidor, irreverente, satánico, rebelde y toda una serie de adjetivos asignables a un enemigo.
Posteriormente, entre un grupo de amigos ya adolescentes, escuchamos de algún compañero de colegio, entre estupefactos, incrédulos y burlones, que el principio de la Revolución Francesa, “Libertad, Igualdad y Fraternidad”, había sido adoptado de la Masonería. Y, tal tamaña afirmación, nos pareció insoportable y propia de la audacia juvenil e ignorante en la que todos nos encontrábamos.
Por aquellos días, mi padre tuvo el acierto de regalarme un libro con la biografía de Benjamín Franklin, como una forma de colaborar a la disipación de mis dudas.
Cual no sería mi sorpresa, al comprobar que el gran pensador, político, estadista y científico era uno de los trece Masones forjadores de la independencia de los Estados Unidos.
Al iluminado descubrimiento, se agregó un conocimiento, al que yo consideraba, que mi padre lo guardaba con cierta reserva: Masón, me decía, no es cualquier persona y sólo pueden serlo los que han cultivado cuatro cosas: mente, corazón, espíritu y cuerpo. Ellos han estado presentes, no sólo en la independencia de los Estado Unidos, lo estuvieron en la Revolución Francesa, en la independencia de Latinoamérica, y aquí en el Ecuador, en todo movimiento histórico importante como la Revolución Liberal.
Entonces, dos sentimientos diametralmente opuestos me embargaron. Por un lado, era feliz al ver derrumbarse el mito de un injusto estigma, y, por otro lado, nació una profunda inquietud: Quiénes realmente eran los Masones, a qué se dedicaban, porqué se los había negado, de dónde provenían, y algo que era fundamental para mí y que por algún intrincado juego subconsciente se iba convirtiendo en un objetivo: los conoceré algún día?
Con el tiempo busqué información sobre la Masonería, inicialmente, sin poder distinguir el contenido serio del sensacionalista. Hasta esos momentos, podría decir, la misma palabra –Masonería-, todavía tenía una aureola de misterio, suspenso y desafío.
La leyenda que atribuye a Hiram, arquitecto de Salomón, la fundación de la Masonería, se perdía en la profundidad del tiempo y no permitía la comprensión del fenómeno como referente histórico.
Aún la versión de que la Masonería tuvo su origen en las corporaciones de albañiles ingleses que se reunían en logias para mantener en secreto las peculiaridades de su oficio, sugería la necesidad de responder a un interrogante: Porqué se mantenía en secreto, de quienes se protegía aquel conocimiento, cómo se daba el proceso enseñanza-aprendizaje con los noveles albañiles y cómo se seleccionaba a los alumnos.
Poco a poco, aquellos interrogantes pasaron a un plano secundario. Los hechos históricos desde 1717, año al que se atribuye la fundación de la llamada Gran Logia, hasta la presente fecha, adquirieron mayor relevancia que la aparentemente simple curiosidad por entender con la razón la causa de tanto misterio.
Luego tuve la oportunidad de que alguien me confesase que era Masón. Me pidió que lo mantuviera en reserva y hoy creo que ante todos ustedes no cometo ninguna infidencia al contarlo.
De sus labios escuché algo que me impresionó: Ser –Masón-, me decía, es una actitud hacia la vida. Es la búsqueda de la fortaleza personal que impide que te doblegues. El –Masón- no juega a las ideas como se juega a la ruleta. El Masón apuesta de una vez por todas a lo que considera la búsqueda de la verdad y mantiene su elección fundamental: el hombre, aún a riesgo de que su voto sea la expresión de una ínfima minoría.
Y entonces vino lo más impactante. Me dijo: la unidad de pensamiento del -Masón- está determinada por un objetivo indudable y constante: la liberación real del hombre, que no es solamente la ruptura de las dependencias que lo atan, sino también la construcción de la justicia.
Aquellas frases se constituyeron para mí en una profunda lección y estoy seguro que no lo olvidaré. Tan sólo aumentaron mis deseos por vivir de cerca los principios e ideales de la Masonería, que mueven desde hace tantos años, en todos los lugares del mundo, los finos hilos de la historia del hombre. En algún momento, pensé: Yo no podría quedar fuera.
Los años, como en todos los hombres, han pasado por mi, lenta pero substanciosamente y una vez que el juicio se ha impuesto a la audacia, la reflexión ha dominado a la intemperancia, la razón a sustituido al dogma y la búsqueda de conocimiento y servicio se ha hecho verbo, he recibido la generosa invitación para integrarme, talvez sin merecerlo, a esta benemérita congregación.
Hoy, la vida me ha entregado una oportunidad y tengo el honor y la profunda satisfacción de hallarme respirando el aire único que brindan las mentes que creen en la libertad de expresión y en humanitarismo como base para el fortalecimiento de la fe en la confraternidad del género humano.
Por ello, permitidme presentar ante ustedes el testimonio de mi profundo agradecimiento. Este investimento, como persona y profesional de la medicina, me compromete aún más en la búsqueda del conocimiento del hombre y de la sociedad en la que éste se desarrolla, para promoverlo desde mis limitadas capacidades, para promoverme en armonía, para promovernos todos en la lucha diaria que significa entender una escurridiza realidad siempre cambiante, que exige respuestas, que pide soluciones y que requiere de alternativas para concretar un futuro de paz y acción permanente, pluralismo y respeto a todas las ideas, tolerancia y revolución, permanencia en los principios y dinámica en los procesos.
Debo deciros, que he venido a aprender. Mi espíritu y mi mente estarán abiertos y alertas a toda forma de pensamiento, criterio y mensaje. La tarea no será fácil, por tanto humildemente, desde ya, pido paciencia, pues aprendí, cuando tuve la oportunidad, por poco tiempo, de ser maestro universitario, que el conocimiento que no se traduce en acción y vivencia práctica no tiene sentido y merece ser olvidado.
Relacionar la diversidad de todo el conocimiento acumulado con una única visión central de manera consistente y congruente, es una labor difícil. Comprender, distinguir, pensar, analizar, criticar, sentir y vivir alrededor del principio humano universal, que por si solo de significado a lo que somos y decimos, me parece, en los hechos concretos de la realidad que vive el mundo de hoy, algo imposible.
No voy a seguiros cansando, deseo terminar estas palabras reiterando mi agradecimiento por la oportunidad que me habéis entregado. Esa confianza no será subestimada, maltratada o traicionada.
Todo lo contrario, será compromiso para dejar la inercia provocada por la soledad de pensamiento. Hay mucho por hacer y el camino es largo, pero estoy seguro que con vuestra compañía no será tortuoso.
El mundo con sus injusticias, horrores y adversidades resulta paradójicamente un camino fértil para el Masón.
Queridos hermanos: Por una sociedad más libre, más igualitaria y más fraterna,
Muchísimas gracias.
Fuente: Logia Ley Natural (rlogleynatural52@hotmail.com)