jueves, 17 de enero de 2013


CONCEPTOS DE HUMILDAD

Por el Q.·. H: .·. LÁZAHARO HAEL

Gran Oriente de México



PROLOGO:

Existen varios conceptos de humildad, por ejemplo: “Immanuel Kant afirma que la humildad es la virtud central de la vida ya que brinda una perspectiva apropiada de la moral”. “Para Friedrich Nietzsche, la humildad es una falsa de virtud que esconde las decepciones que una persona esconde en su interior”. “Humildad es la característica el definir de un modesto y modesto persona, alguien que no piensa que él o ella es mejor o más importante que otros”. “Las religiones suelen asociar la humildad al reconocimiento de la superioridad divina”. “Para el budismo, la humildad es la conciencia respecto al camino que se debe seguir para liberarse del sufrimiento”. “La humildad es la virtud que consiste en conocer las propias limitaciones y debilidades y actuar de acuerdo a tal conocimiento. El término proviene del vocablo latino humilĭtas”.



“HUMILDAD”

Conceptos de humildad pueden haber muchos y dignos de tomarse en cuenta. Algunas personas y organizaciones le dan a la humildad un significado o connotación de mansedumbre, sometimiento, o en el más nefastos de los casos como debilidad masoquista, entendiéndose ésta ultima como la debilidad de la persona para vivir por sus propios recursos interiores, y que solo le es posible al estar sometida a una autoridad superior y ajena a él.

El hombre vive inmerso en una sociedad con niveles jerárquicos de autoridad, y es comprensible que alguien debe mandar y otro obedecer para el control y administración de la actividad y recursos de toda sociedad.

El hombre vive en dos mundos, dos realidades. Una exterior y otro interior. Y es en este mundo interior donde el hombre podría gozar de su mayor libertad, un mundo de pensamientos y emociones, un mundo mágico donde él debería ser señor y creador de todo cuanto existe. Pero su consciencia ha sido alienada por una sociedad cada vez más incisiva en su forma de penetrar en su consciencia con publicidad subliminar desde todas las áreas o grupos que persiguen distintos intereses o formas de poder y control sobre el hombre.



El hombre es un ser que inicia su formación adquiriendo sus características biológicas, mentales y emocionales desde el útero materno y pasando por lo familiar, escolar, sentimental, laboral, etc. El hombre va heredando y adquiriendo una imagen estereotipada de lo que la familia y la sociedad espera de él. En ocasiones sus cualidades o recursos no son lo suficientemente adecuados para cubrir ésta exigencia, provocándole frustraciones, angustias, ansiedades, rencores, inseguridades, y hostilidad que de momento no sabe “quién” es el culpable, o quien debe pagar por ello, y en tal situación es común observar que descargue su energía negativa y hostil sobre las personas más débiles o baja en la escala jerárquica donde se desenvuelve.

El hombre se preocupa por la sobrevivencia biológica y de su prestigio personal. Valor que no es suficiente que él sea consciente de poseerlo, sino que debe ser revalidado o confirmado por las personas que le rodean. Por lo tanto, Hombres y mujeres, consciente o inconscientemente, trataran de exhibir sus tesoros anatómicos, intelectuales y materiales ante quienes tengan enfrente.

Vivimos muriendo a cada segundo. Y en muchas ocasiones en una vida falsa que está bastante alejada de lo que deseáramos. Nuestro tiempo estimado de vida fluctúa entre: 30, 60, 80, o 100 años. No importa la cantidad, el hecho es que Cada acto, pensamiento, o sentimiento, consumimos parte de nuestro tiempo-vida. La felicidad es efímera, es más, no somos conscientes de que somos felices hasta que dejamos de serlo y añoramos tiempos pasados que jamás regresaran… ¿Por qué desperdiciar nuestro tiempo-vida en banalidades propias del ego?

Nadie tiene capacidad de ofendernos. Somos nosotros mismos quienes decidimos ofendernos y sentirnos mal. El señor ego es tan importante que le encanta ofenderse. Ojala pudiéramos ser como los animales que después de un mal momento, se alejan sin voltear hacia atrás. ¿Por qué no decidimos a ser felices desde este momento?... ¿Acaso el ego no te deja?

La humildad no tiene nada que ver con la sumisión, mansedumbre, obediencia, o cualquier cosa que se asemeje a la debilidad. Es todo lo contrario, pues se requiere determinación, fuerza, poder de voluntad y carácter para someter al ego y lograr percibir en la mayor plenitud posible, la realidad de lo que somos, lo que deseamos ser, y de lo que somos capaces de ser. Poseer la fuerza para desandar el camino equivocado y reencontrar nuestro propio y original sendero, Reencontrarnos con nuestra propia originalidad, con nuestros propias recursos y habilidades para alcanzar nuestros propios anhelos, nuestra propia realización, porque ninguno somos igual al resto de la humanidad.



En misticismo es imprescindible la humildad, no es posible meditar teniendo el “ego” entre nosotros y el propósito que buscamos. El ego obtiene su poder y existencia a través del mundo exterior e intentara por todos sus medios mantener al hombre en su realidad externa.

La mente percibe su existencia a través del proceso de pensar, por ello, sí se le obliga o induce a dejar de hacerlo, intentara desesperadamente continuar generando pensamientos. El místico debe usar todo su poder de concentración por mantener su propósito firme y su poder de voluntad para controlar sus procesos mentales y educar al ego, para que le permita adentrarse en el propio mundo interior.

La meditación se asemeja al cuento de Aladino, donde su maestro le pide no se distraiga con los tesoros que encontrara a su paso, no debe tocar nada y continuar adelantes hasta el fondo de la gruta donde se encuentra la lámpara del genio. La humildad del místico estriba en no caer en la soberbia por los halagos, rencores y otras exigencias del ego y poder llegar al reino interior y escuchar las palabras insonoras del que está más allá de la limitante y exigencias del mundo material.

El ego, la soberbia y todo cuanto el hombre porta, son herramientas para avanzar por la vida. Las fuerzas no son buenas ni malas, Es el hombre quien no debe embriagarse por el exceso de ellas, “quizás” esto tenga una analogía con la copa rebosante de Baco o Dionisio.

El hombre para verse busca su imagen reflejada en la humanidad. Si alguien te desagrada ¿Sera que ves en él un defecto que tuyo que no has superado?

Cuándo alardeamos de nuestros éxitos ¿Sera porque son más nuestros fracasos, y los queremos ocultar?

Se ocupa fuerza de voluntad, carácter, y determinación para ser humildes y poder alcanzar a ser conscientes y comprender nuestra verdadera naturaleza y la de los seres que nos rodean. La evolución individual del hombre comúnmente va en proporción a la evolución del resto de la humanidad. Porque la evolución individual se da a través de las experiencias vivenciales con el resto del género humano, y a nadie le es posible evolucionar dentro de una humanidad que esta distante en su grado o escala evolutiva. El hombre necesita seres similares evolutivamente a su grado evolutivo para progresar en su evolución. Seamos humildes para comprender a nuestros semejantes, porque ellos son el material sobre el cual nuestras ideas y sentimientos cobran realización. El temor más profundo consciente o inconsciente del hombre es la incertidumbre a la soledad.

Quizás esto sea uno de los motivos que nos retienen en nuestra logia Masónica, el deseo de evolucionar y el disfrute de la compañía de nuestros QQ,’, HH,’,



CONCLUSIÓN:

Pensamos en todo y en todos, pero nos olvidamos de pensar y reflexionar sobre nosotros mismos, sobre nuestra verdadera naturaleza. Eliminemos el culto a la personalidad, palabra que significa mascara. Evitemos que el ego tome la tribuna de la elocuencia, y busquemos por medio de nuestros trabajos compartir nuestros conocimientos sin esperar recompensa personal alguna, pero sí con la esperanza de haber contribuido en algo a la evolución de nuestros QQ,’, HH,’, El hombre porta dentro de él, al cielo y al infierno, y somos nosotros quienes decidimos donde vivir. Seamos humildes para conocernos y poder conocer a nuestros seres amados. Seamos humildes para dejar de amar nuestra importante imagen egoica y amarnos realmente a nosotros y a la humanidad que nos rodea en su verdadera realidad… No desperdiciemos nuestro tiempo-vida rindiendo culto y honores a falsos valores egoicos y Seamos felices.

Sí algún día deciden adentrarse en el sendero de la meditación, el enfrentamiento con uno mismo será inevitable, revelador, y doloroso. Porque podemos engañarnos o engañar a quienes nos rodean, pero es imposible engañar al ser interior.

El MASÓN ES MÍSTICO, no puede avanzar sin antes conocerse en su verdadera realidad. Limpiar o pulir nuestras asperezas, y enfrentar venciendo al guardián del umbral, el ego que impide nuestro paso al templo interior. No nos quedemos con palabras vacías de contenido y sustancia y avancemos por medio de la experiencia al interior de aquel templo que no fue hecho por manos humanas.



NUESTRO TEMPLO INTERIOR.

La Soberbia como parte de la naturaleza inferior del hombre, y a la vez parte adversa de la humildad, mantiene una alianza con el narcisismo y el ego. Y puede definirse como el exceso de amor o importancia hacia sí mismo, Lo cual lo imposibilita a ver su propia realidad y la de las personas que le rodean. Pues ante sus ojos todo en él es perfecto y en grado sumo que lo eleva sobre el resto de la humanidad impidiéndole verla o escucharla.

La Humildad exige fortaleza para ser alcanzada y poder para callar toda todo ruido del ego y la mente, para así poder escuchar las palabras sagradas del Maestro Interior.