martes, 21 de octubre de 2014

EL SIMBOLISMO MASÓNICO DE LA INICIACIÓN
Por: H:. H:. Alberto Pérez Fiallo.

Sección de Simbolismo.

El objetivo de este trabajo es demostrar como gradualmente hemos ido perdiendo en nuestros rituales el concepto iniciático y filosófico de nuestra Orden, sobre todo en lo correspondiente a los tres primeros grados, a los que les deberíamos ir transfiriendo todas las enseñanzas, mediante símbolos, no solamente de carácter teórico y práctico, sino también de tipo esotérico ya que los mismo son tan antiguos como el propio hombre y desde tiempos inmemoriales fue la expresión más maravillosa de los incipientes resplandores del conocimiento humano. Es por eso que he querido mostrarles una pequeña reflexión hecha por uno de los ritualista más grande de todos los tiempos y que más profundizó en el simbolismo masónico, el querido hermano René Guénon.



El símbolo no expresa ni explica, solo sirve de soporte para elevarse, mediante la meditación, al conocimiento de las verdades metafísicas. Su ambigüedad, vela y revela la realidad de su carácter polisémico, posibilita su interpretación en diversos órdenes o planos de la realidad. Por eso, cada ser humano lo penetra según sus aptitudes (calificación intelectual) en la intimidad del símbolo. La polisemia es el reflejo sensible universal de la unidad esencial del símbolo.



Y es así como, después de esta abstracción a la cual nos lleva este gran ritualista es que logramos apreciar la función comunicadora, esotérica y filosófica que los símbolos nos muestran mediante los mecanismos didácticos que son los que hacen fluir el discernimiento más profundo de nuestras doctrinas.



Además debemos agregar que nuestros métodos han sido, desde tiempos inmemorables, una secuencia aplicada, que con procedimientos tradicionales han expresado disímiles de efectos en los individuos, ya que no podemos olvidar que detrás de toda iniciación, el objetivo es llevar al personaje a un psicodrama, lo único que es verdaderamente esencial, es la iniciación misma con su ceremonial, puesto que es ella la que influye de una manera efectiva sobre nuestro propio ser interior, mientras que a esta fusión no podrían transformarla y de ninguna forma agregársele nada, porque lo que lograríamos seria cambiar el sistema iniciático y polisémico del mismo.



DESARROLLO

Desde luego, si nos ponemos a reflexionar sobre el tema, entonces tendríamos que preguntarnos, ¿Pero esto verdaderamente sucede en nuestra masonería? Donde el iniciado debería experimentar un cambio cualitativo, porque solo de esta manera, puede situarse en actitud de buscar la verdad, preparándosele así para tratar de lograr su perfeccionamiento individual y a través de él para el desarrollo de nuestra orden, Recorriendo la historia de nuestra masonería, podemos apreciar que desde 1901,² nuestros rituales tenían grandes diferencias entre sí, existiendo una liturgia propia en cada una de las logias que trabajaban el Rito Escoses en nuestro país.



Tras previas investigaciones que realizamos para fundamentar este trabajo, logramos percibir que las discrepancias existentes en cuanto a ritualismos que existían, fueron agudizándose a tal punto que en 1928 el Gran Maestro de La Gran Logia de Cuba Antonio Iraizoz,³ se vio en la imperiosa necesidad de lanzar un decreto, para regularizar el ceremonial de visitas a logias por los dignatarios, no obstante esto no resolvería el problema pues seguían existiendo en los diferentes talleres, las liturgias propias antes mencionada, por ejemplo la respetable logia Libertad de Matanzas, utilizaba la liturgia de Gerardo L. Betancourt, que eran una revisión de las de el ilustre hermano Albert Pike, en la zona oriental existían las de Fernando G. y G. de Peralta y la R.L Chaparra trabajaban con las de José D. Echemendía, en la Habana por ejemplo, la respetable logia Hijos de la Viuda, tenían las de Francisco de P. Rodríguez, al igual que la RL Fecundidad, también de la Habana, poseía las liturgias de José María Ragón y no fue hasta el 26 de Marzo de 1939 que se trato de hacerse una liturgia única, para la Gran Logia de Cuba, sin embargo esto no dio resultado ya que a pesar de los muchos esfuerzos que hicieron diferentes ritualistas, hoy en día todavía mantenemos en nuestro país cuatro liturgias de diferentes autores, como lo son 1- José Garate, 2- Vicente Antonio de Castro, 3- Joaquín de Aramburu y 4- las de la Gándara.



Esto lógicamente afecta el sistema pedagógico de la masonería, ya que sus enseñanzas no logran unificarse, hoy en día vemos como en los talleres se habla de usos y costumbres que parten de un procedimiento variable y que en vez de formar paulatinamente al masón, lo que hacen es desviarlo cada vez más de los preceptos masónicos.



Es difícil encontrar entre los hermanos alguna concordancia sobre el simple concepto de lo que es un libre pensador, o del ideal masónico y que es simplemente lo que nos quiere transmitir algunos de nuestros Símbolos fundamentales, como el criterio que debemos tener de la liberta iniciática, o algo tan natural de la cual no sabemos cómo es que se alcanza, sin embargo siempre asemos alusión a que somos, hombres libres y de buenas costumbres, sin hacer tan siquiera una investigación exhaustiva que nos llevé a la verdadera comprensión de este criterio.



Nuestro mayor reto es ir cultivando la virtud, siguiendo el camino del perfeccionamiento intenso filosófico y ilustrado que debe tener todo masón, manteniendo incólume el sentido del deber.



Otro ejemplo de ello lo es a mi criterio personal el simbolismo que encierra la concepción del Gran Arquitecto del Universo, 4, que aparece hasta reflejado en las planillas que les llenamos a los profanos, en las cuales aparecen los acuerdos tomados en el convento de Lausana de 1875. Allí quedo bien claro el concepto filosófico religioso de nuestra masonería, sin embargo cuan doloroso es ver que en nuestras liturgias se enseña una idea diferente a la acordada por todas las potencias Masónicas que aprobaron dicho manifiesto.



El Gran Ar­quitecto del Universo, es sin embargo, como un símbolo indeterminado, un poder tutelar y desconocido que está basado en un carácter netamente DEISTA que presenta a un ser natural no manifestado mediante ningún libro sagrado como un principio superior, primera causa de todo lo existente en otras palabras el G.A.D.U. es un concepto, Simbólico, Masónico, de un ser inexistente que representa todo lo creado.



La Biblia5 tampoco tiene el carácter de libro revelado, sino el de un libro sagrado entre los demás, que atestigua la sabiduría del hombre. Y para nosotros es lo que representa nuestra fe infinita en algo superior además respeta la tradición sin tratar de saber lo que en realidad significa, lo que en ella se esconde.

Esta diversidad de criterio no nos impide, sin embargo, que el espíritu masónico tenga una profunda unidad. Todos vamos buscando la verdad, y mediante este concepto exigimos tolerancia, libertad y fraternidad, dentro de un marco de igualdad.



El masón, en cualquier caso, puede vivir en la logia la expe­riencia reconfortante de la fraternidad y del saber escucharse mu­tuamente, y experimenta la importancia del ritual.



Que el acento propiamente litúrgico, a veces esotérico, sea más marcado en unas, o que sea mitigado por un aspecto simplemente más cultural o social en otras, el hecho es que la masonería no aban­dona sus signos, siglas, ritos y símbolos, ni debe abandonarlos jamás.

En otras palabras ese es el verdadero ideal masónico mundial y por eso es que he querido mostrar en este trabajo la importancia de nuestros símbolos y su sentido polisémico sobre todo en el gran procesó iniciático en el cual hemos estados todos inmersos, y las enseñanzas que de él se derivan.



Sin embargo como podríamos alcanzar esto, si en nuestra masonería no conocemos que el primer imparto visual que el profano tiene en la institución y que es con el elemento tierra, o lo que es lo mismo la Cámara de reflexiones lugar que dicho sea de paso no tiene ni los elementos simbólicos que deberían tener ni las condiciones mínimas que requiere dicho gabinete y si analizamos que es su primer contacto con este lugar, en su iniciación¹ y que representa un papel fundamental en ese psicodrama, y que debería llevar en la pared varios letreros con pensamientos filosóficos como son:



Si solo te guía la curiosidad vete:

Si temes que se noten tus defectos, te hallaras mal entre nosotros:

Si eres capaz de fingir, tiembla, que se te conocerá:

Y el más elemental de todos que es el monograma

“VITRIOL”6

Sin ellos ni las paredes pintadas de un negro oscuro y sepulcral no llegaría a efectuarse tal efecto en la psiquis del individuo, ni el proceso transformador que debe suceder, cuando el profano simbólicamente entre en el vientre de la tierra para nacer luego más adelante a una nueva luz y rectificando sobre sus errores encontraría su verdadero YO interior ,es por eso que este gabinete debe ser un lugar oscuro, tenebroso y fúnebre alumbrado única y exclusivamente por la tenue luz que debe emitir una pequeña vela, esto no es por gusto, ni es porque quisiéramos ahorrar electricidad, es simplemente por la simbología polisémica que la llama de la vela significa y nos va mostrando mediante su luz, lo efímero de nuestra existencia la vela es vivificante para los antiguos cristianos la cera representaba a dios la mecha al hijo y la llama al espíritu y así gnósticamente veían la trinidad.

Aquí deberíamos ver también algunos elementos como son, un vaso de agua, un trozo de pan, un pedazo de azufre y un poco de sal, el significado de cada uno de estos elementos tienen un profundo valor simbólico, el agua por ejemplo,

El agua, como fuerza vital, tiene su opuesto en el fuego, y de su unión el agua se volatiliza complementando la trinidad. Formando parte de los elementos que figuran en las cuatro caras superiores de la piedra cúbica de punta, cuyo vértice es la Quintaesencia. El agua es material universal, que se adapta a todas las formas, es también fuente de vida y por lo tanto de regeneración.

El pan representa la culminación del proceso alquímico y ciclo de vida. El pan y el agua son emblemas de la simplicidad que debe regir la vida del futuro iniciado. El pan y el agua son la reserva alimentaría que sirven para nutrir el germen en vía de desarrollo, por eso se encuentran en el cuarto de reflexiones, para que el profano lo reciba metafóricamente y a laves le dará la fuerza necesaria para soportar las pruebas que va a sufrir.

El azufre, es activo, fijo, estable, centrípeto; significa el espíritu y el principio masculino, es el generador activo de la alquimia que fecunda o mata, es reconocido por los alquimistas como la esencia en los cuerpos como lo es el sol en el universo. El azufre junto a la Sal y el mercurio constituyen los tres principios herméticos, Azufre y mercurio aluden la derecha y la izquierda, lo activo y lo atractivo, lo eléctrico y lo magnético, lo creativo y lo receptivo, el ying y el yang que además en cámaras superiores representan las columnas.

La sal, tiene un simbolismo complejo, variable según el contexto en el que aparece. Significa la unión, por cuanto mezclada con el agua se funde en ella. Figura la incorruptibilidad y la purificación. En alquimia la sal corresponde al principio fijo de la sustancia. La sal representa lo femenino, atractivo, magnético y receptivo.

Estos elementos indispensables juntos con otros más como son el reloj de arena, que representa la división y el discurrir fatal de nuestro tiempo y su irreversibilidad , el gallo que simboliza el renacimiento y la vida también la vigilancia que debemos tener en todo momento en nuestros trabajos esos juntos al cráneo que es el que representa la muerte son los componentes que esencialmente lleva todo cuarto de reflexiones pero a eso se le agrega uno que filosóficamente nos lleva a las profundidades de nuestro ser interior, esta doctrina ha sido siempre y sigue siendo la misma para todos los pueblos y en todos los tiempos.

En otras palabras, mientras para los profanos ha habido y hay diferentes religiones y enseñanzas, en aparente contraste las unas con las otras, para los iniciados no ha habido ni hay más que una sola y única Doctrina, Religión y Enseñanza: la Doctrina Madre, Ecléctica, o Religión Universal de la Verdad, que es Ciencia y Filosofía, al mismo tiempo que Religión.

Esta Doctrina Interior –esotérica y oculta- es esencialmente iniciática, por cuanto se alcanzará únicamente por medio de la iniciación, y se muestra en el cuarto de Reflexiones mediante la Fórmula alquímica y hermética la cual ya hemos mencionado anteriormente en este trabajo que es el monograma VITRIOL que nos dice: Visita interiora Térrea, Rectificando Invenies Occultum Lapiden, “Visita el interior de la tierra: rectificando encontrarás la piedra escondida” Es decir: desciende a las profundidades de la tierra, bajo la superficie de la apariencia exterior que esconde la realidad interior de las cosas y la revela; rectificando encontrarás aquella piedra oculta o filosofal que constituye el Secreto de los Sabios y la verdadera Sabiduría.

Pero ese letrero no aparece en nuestros gabinetes y no se sabemos el por qué debemos morir primero, para luego ´´resucitar´´ y alcanzar la luz de la iniciación.

Ni el por qué corresponde, al Iniciado hacer abstracción del mundo exterior. En materia de fórmulas, de teorías, de sistemas, debe el candidato ejercitar su agudeza de espíritu a fin de dilucidar el pensamiento primitivo que casi siempre le aparecerá, como una verdad resplandeciente sumergida bajo una acumulación de errores.

Las alegorías de la Cámara de Reflexiones se relacionan plenamente con esta búsqueda del pensamiento puro, tomado de un estado anterior a toda aglomeración. Este pensamiento generalizado, que escapa a toda expresión, corresponde a la Materia Primera de los Sabios, punto de partida de la Gran Obra.

Pero miremos las cosas desde otro punto de vista. Consideremos el óvulo materno que acaba de fijarse en la pared uterina. Es una simple vesícula acuosa en el seno de la cual la fecundación parece haber encendido un foco de iniciativa de suerte que en ella se unen el Fuego y el Agua, o el Azufre y la sal7, como lo querían los antiguos ritualistas.

El Candidato permanece alegóricamente encerrado durante nueve días en el seno de la tierra. Esto recuerda los nueve meses de la gestación humana. Mientras dura la prueba el postulante sólo se alimenta de pan y agua; además no habla con nadie. Estas austeridades han podido sugerir la idea de los retiros religiosos y las novenas católicas que se realizaban por los sacerdotes para su meditación.

EL TRIANGULAR

El único elemento que no hemos quitado de nuestros cuartos de reflexiones, es el testamento que hacemos en silencio y en solitario. Este documento en forma de triangulo debería ser entregado por el hermano terrible en el cuarto de reflexiones demostrando las formulas que eran usadas en las antiguas iniciaciones, es un pedazo de papel que además de demostrar nuestro altruismo y concepciones éticas y morales nos lleva a que nuestros pensamientos filosóficos junto con las preguntas que hay en dicho cuarto a reflexionar sobre nuestros deberes para con dios, para con nosotros mismos y nuestros semejantes, Reflexión que le señala en ese pequeño triangulo equilátero y que siempre estarán con él en su vida masónica resolviendo finalmente que sus deberes para con dios son; el amarlo y respetarlo y eso mismo lo son con el prójimo y con sigo mismo lo cual es ni más ni menos la evidencia efectiva de la unidad de el con el Gran Arquitecto del Universo.

LA PREPARACION DEL CANDIDATO

Antes de ser admitido en el Templo, es necesaria una preparación física correspondiente los ojos deben ser vendados, se le pone una cuerda al cuello y se le hace descubrir el pecho del lado izquierdo, la rodilla derecha y el pie izquierdo Se le descubre la tetilla izquierda, indicando con esto que el masón no debe estar separado del resto de sus hermanos por ninguna restricción egoísta. La rodilla derecha desnuda, indica los sentimientos de piedad filosófica que deben presidir todos nuestros actos en la búsqueda de la verdad.

La cuerda que le ciñe el cuello nos recuerda el cordón umbilical que une el feto a la madre en el período de su vida intrauterina. Además de indicar el estado de esclavitud a sus pasiones, errores y prejuicios que arrastramos del mundo profano, en que el hombre se encuentra en tinieblas, el yugo de la fatalidad que pesa sobre él, muestra su deseo, voluntad y capacidad de liberarse de este yugo y de esa esclavitud, aceptando voluntariamente las pruebas de la vida y cooperando con su disciplina. De esta manera, los mismos obstáculos, dificultades y contrariedades se convierten en gradas y medios de progreso.

Finalmente, el estado de desnudez, que constituye el tercer elemento de esta simbólica preparación, es un nuevo despojo voluntario de todo lo que no es estrictamente necesario y constituiría un obstáculo al progreso ulterior –el despojo de todo convencionalismo que impida la sincera manifestación de sus sentimientos y de sus aspiraciones más profundas.

La perfecta sinceridad de las aspiraciones es, pues, la primera condición de todo progreso; pero se necesita con ella un bien entendido espíritu de humildad dado que nuestro progreso debe desarrollarse en un plano superior a la ilusión de la personalidad. Con la primera de estas dos cualidades abrimos nuestro corazón y con la segunda nuestra inteligencia al sentimiento y a la percepción de aquella Realidad meta de toda iniciación.

En cuanto a la desnudez del pie izquierdo –el instrumento del andar, que abre nuestra marcha hacia delante- indica la facultad del discernimiento que debemos usar en cada paso en nuestro camino y que nos permite reconocer la verdadera naturaleza de los obstáculos y pruebas del sendero con que podemos tropezar.

El pie descalzo, también nos recuerda la tradición de los orientales, que se descalzaban, antes de pisar el suelo de un recinto sagrado recordemos que en el Rito Escocés la parte que está entre columna y el ara es sagrado.

EL DESPOJO DE LOS METALES

El candidato debe ser culminado despojarse de todo metal, debe volver a su estado de pobreza total, ha perdido las adquisiciones, que hasta entonces le fueron útiles para llegar a su estado actual y que constituyen obstáculos para volver a su estado primitivo. Debe apartar de sí todo deseo, ambición, codicia de los valores externos para conocerse a sí mismo, debe conocer cuales sus cualidades inferiores, vicios y pasiones de su intelecto, de sus creencias ; debe aprender a pensar por sí mismo y no seguir, como ciego, el conocimiento o las creencias de los demás.

Una gran enseñanza filosófica y esotérica que nos va llamando a la reflexión sobre el significado simbólico de el despojo de los metales es en ese momento que el hermano terrible lo cojera por un brazo y lo lleva a una puerta angosta que debería estar siempre a la derecha del primer vigilante como esto no existe en nuestros templos, el hermano experto que simbólicamente se ha convertido en el hermano terrible deberá hacer que el profano se agache para que entre al templo en una posición fetal aludiendo a su nuevo nacimiento en la masonería.

Como ya hemos explicado estamos hablando de 4 viajes8 el primero fue el elemento tierra y ahora vienen los elementos aire, agua y fuego haciendo alusión a las antiguas purificaciones de la materia caótica que se encuentra en el alma del profano.

Pero que desgraciadamente desde antes de 1917 ya en las liturgias de Gerardo L. Betancourt y en las de Joaquín N. Aramburu estas pruebas habían quedado abolidas porque dichos hermanos entendieron que habían ido cediendo el paso paulatinamente al más alto examen de las facultades intelectuales.

Y pongo esto textualmente para que puedan apreciar como opinaron esos hermanos en esa época y que por suerte para la masonería de Cuba existieron otros ritualistas en aquellos tiempos que no pensaron así que creyeron que estas pruebas eran primordiales en nuestras enseñanzas.

Y fue muy acertada su forma de pensar ya que hoy en el 2009 de los 155 países que practican el Rito Escocés antiguo y Aceptado todos o la gran mayoría mantienen estas pruebas como parte fundamental de su Ritual creyendo los mismos que este simbolismo iniciático no podría ser omitido porque se perdería la esencia fundamental del mismo.

El primer viaje.

Ahora volviendo al primer viaje que simboliza el elemento aire y que a su vez nos muestra como ese niño que simbólicamente se va formando delante de nosotros y esto se cumple en medio de los ruidos más variados y de discusiones que representan el desencadenamiento de las tempestades y de los vientos, símbolos de las falsas creencias, opiniones y corrientes contrarias del mundo, con las que hay que enfrentarse. Es la prueba del aire de las antiguas iniciaciones, como lo demuestra la purificación por el mismo que es lo que corona este viaje.

También simboliza las pruebas de la vida con la que uno tiene que enfrentarse constantemente en sus primeros esfuerzos desde lo material hacia lo Ideal, dominando sus instintos, pasiones y deseos, así como las circunstancias contrarias que lo confrontan, por medio del discernimiento de la realidad profunda de la vida y del íntimo propósito de todas sus experiencias, buscando la Verdad y sirviéndose de la misma como remedio para todos sus males el candidato como se encuentra privado del más elemental de sus sentidos que es la vista empieza a experimental un profundo desarrollo de su olfato porque aquí es donde está el altar de los perfumes que se muestra mediante un pebetero en forma piramidal que contiene incienso, esto provoca una serie de estímulos psíquicos cumpliendo una función purificativa que predispone a la elevación espiritual, esto hace que se desvincule del mundo profano, también otros de los sentidos que entra en función desde el mismo primer viaje es el oído que se va desarrollando mediante la música que debería estar en todas nuestras iniciaciones, ascensos y exaltaciones.

Por ello cobra especial importancia en las ceremonias y rituales, además de por su capacidad de promover las emociones. La música representa el equilibrio el orden, es una de las siete artes liberales y simboliza la armonía, que es la que debe existir entre los todos los masones del mundo.

El candidato siempre debe viajar de Occidente a Oriente, simbolizando la búsqueda de la luz o sea del conocimiento intelectual a pesar de los obstáculos que encontraras en su titánica búsqueda también para no romper con el sentido de circunvalación.

Representa además los primeros arranques en la búsqueda de la Luz o de la Verdad, los primeros pasos desde las sombras de la Quimera hacia la Realidad íntima y profunda que se representa, en su regreso, el esfuerzo individual que cada uno tiene que hacer para encaminar y encauzar su vida en armonía con sus Ideales y con sus aspiraciones, en vez de seguir pasivamente la rutina de sus hábitos, instintos y tendencias negativa.

El segundo viaje:

Ahora pasaremos al segundo viaje que se diferencia del primero por su mayor facilidad: han desaparecido los obstáculos y los ruidos violentos han dejado su lugar a los golpes de las espadas que los presentes hacen entrechocar.

Esta mayor facilidad es consecuencia directa de los esfuerzos hechos en el primer viaje: en la medida en que aprendemos a superar los obstáculos que se tropiezan en nuestro camino, éstos paulatinamente desaparecen, pues ya no tienen razón de existir, una vez desarrollada en nosotros las cualidades que nos hacían falta, y la capacidad necesaria de superarlos.

El choque de las espadas es el emblema de las luchas que se desarrollan alrededor del candidato, así como de la lucha individual que él debe emprender con sus propias pasiones, todo pensamiento debe ser reformado, todo error resuelto y convertido en Verdad. Esto nos indica sobre todo la negación de todo error.

A esta hora incesante de transmutación, a esta progresiva purificación de la naturaleza inferior, que requiere una constante atención y vigilancia, quiere aludir el segundo viaje, que representa simbólicamente la prueba del agua, es decir, aquella especie de bautismo filosófico que consiste en limpiar o libertar el alma de sus errores, vicios e imperfecciones que constituyen la raíz o causa interior de todo mal o dificultad exterior.

Esto siempre debe realizarse en un recipiente que nosotros llamamos MAR de BRONCE y que desgraciadamente ha desaparecido de nuestros talleres.

Como complemento de estos primeros esfuerzos, indica la perseverancia aquí la música debería ser más fuerte se oirá un gran estrepitar de espadas chocando entre sí, también nos ara alusión a dos de los enemigos irreconciliables de la masonería que son la ignorancia y la ambición. Así como de la lucha individual que él debe emprender con sus propias pasiones, pensamientos, hábitos y tendencias negativas; todo pensamiento debe ser rectificado, todo error resuelto y convertido en Verdad. Indica además la negación del error, en la luz de la Superior Realidad, de la que se han advertido las primeras vislumbres. , en esta obra metódica de purificación del alma, que la hará digna de recibir o abrirse a sus posibilidades más elevadas, el bautismo del agua, o sea la negación de lo negativo que debe preceder al bautismo del fuego o del espíritu, o sea la afirmación de lo positivo que llevará consigo un más perfecto establecimiento en la Verdad.

El tercer viaje:

En este viaje será purificado por el fuego que en la antigüedad el profano tenía que atravesar por una cámara ardiente rodeada de árboles flameados que con el transcurso del tiempo esto ha ido cambiando en las iniciaciones hoy solamente el neófito pasa sus manos tres veces por lo que nosotros llamamos el altar de los holocaustos que no es más que un recipiente con algún liquido inflamable que se prenderá para la ocasión, siente el calor de las llamas símbolo de las pasiones y el entusiasmo a las que se oponen la calma y la serenidad de la reflexión que solo lo logrará por medio de la perseverancia.

Aquí el hombre ha llegado a la virilidad, periodo de la vida entre la juventud y la niñez. Aspira a obtener en premio de su talento, honores, gloria y felicidad, pero lo que encuentra es prudencia y meditación al final de estos viajes.

Ahora analizando el sentido estricto de los cuatro viajes comprenderemos porque el primero de ellos ha comenzado en el cuarto de reflexiones , ya que no podemos olvidar la relación existente con los elementos alquímicos después paso por los tres viajes de las purificaciones sucesivas que correspondieron al agua, al aire y al fuego sin embargo esto no basta para alcanzar la iniciación pues ha sido puesto en la línea recta y que debe mostrar su celo para vencer las dificultades y no apartarse del camino que lo lleva a la búsqueda de la perfección.

Por último, sólo nos resta recordar a nuestros Queridos Hermanos que en el primer grado todos los razonamientos, detalladamente expuestos hasta aquí, viene a justificar el por qué al Postulante, se le hacen dar Tres viajes simbólicos;

LA SANGRE

Ahora veamos otra prueba que algunos ritualistas la siguen usando y otros no, es la prueba de la sangre, ellos aluden que es una prueba de valor que se hacía para confirmar la prueba de carácter del iniciado lo impresionaban haciendo alusión a que debería cortarse en el brazo y derramar su sangre esto se hace con un objeto de madera filoso pero que no corte, totalmente mojado para que al pasarlo por el brazo caigan gotas de él y simule la sangre que la misma al caer sobre un recipiente preparado de antemano causa el efecto psicodramático en que se quiere sumergir al individuo.

Este argumento de la sangre nos recuerda muchas religiones antiguas que dan un singular valor a la firma hecha con la misma, de manera que el pacto signado con ella no puede romperse ni aún con la muerte.





EL CALIZ DE LA AMARGURA

Posteriormente el candidato es sometido una vez más a una de las pruebas más difundidas en todos los Países que practican la masonería. Esta es el cáliz de la amargura la cual nos describe muy eficazmente las desilusiones que encuentra quien desciende de las regiones puramente ideales, para enfrentarse con las realidades materiales. La dulzura inefable de los sublimes conocimientos que se han adquirido, de los planes o programas de actividad que se han formulado en la mente, no puede menos de cambiarse en la amargura que nace cuando todo parece ir en contra de nuestros proyectos y de nuestras aspiraciones.

El cáliz se da mediante una copa que debe girar la parte superior sobre su propio eje y a la vez debe estar dividida por dentro en dos mitades, en una de ellas se encontrara un licor acre y ardiente y en la otra un brebaje dulce y agradable al paladar, el acre simbolizara el dolor que debemos sentir por la traición de quienes rebelan nuestros secretos o no cumplen con su honor, el licor dulce demuestra la dulzura y pasión con que abrasamos a los hermanos en todos los confines de la tierra estas enseñanzas no son fácilmente olvidadas ya que el candidato que sostiene la copa en su mano no debe percatarse de que han girado la parte superior de la misma para hacerle ingerir uno dulce y otro amargo. Esto se mantiene con gran eficacia en todos los rituales masónicos existentes hoy en día, es ante todo una alta lección de moral iniciática. Aquí en esta prueba se trata de recordarnos o alertarnos respecto a lo grave que pudiera ser una mala decisión en nuestro camino, es parte del proceso del perfeccionamiento individual.

EL JURAMENTO

Este es el momento culminante en que se le conducirá al ara para que reciba la luz y haga su juramento donde termina por ligarse con un compromiso solemne. Prometiendo por su honor guardar inviolablemente todos los secretos de la Francmasonería y no revelar ninguno de sus misterios, si no es aun masón regular. Prometerá dedicarse con toda su inteligencia a buscar la Verdad9 y consagrar todas sus fuerzas al triunfo de la Justicia. Prometiendo también amar a sus Hermanos y socorrerlos según sus facultades.

En ese momento se acordara mediante una orden del venerable maestro darle la Luz y la venda cae a la señal acordada. El Templo se ilumina con repentina claridad, con la que el neófito queda al punto deslumbrado, pero a medida que su vista se acostumbra a la luz ve los asistentes de pie y que dirigen las espadas contra su pecho. No es una amenaza; con su actitud ellos anuncian el nuevo hermano que volarán en su socorro en todas las circunstancias difíciles en que pudiera encontrarse. Las hojas centelleantes dirigidas hacia él indican además la irradiación intelectual, que cada masón proyectará en adelante hacia el neófito. Así, a los efluvios de simpatía que de todas partes se concentran sobre el recién nacido, que se acoge con júbilo en el seno de la familia masónica. Como podemos apreciar esta es la parte más bella del ritual.

Esta exposición simplificada pone de relieve los dos aspectos de la ceremonia de iniciación a los que se ha aludido anteriormente: el neófito es aceptado por la comunidad de este modo solemne presta ante ella juramento de sinceridad, lealtad y honestidad, comprometiéndose a trabajar en la búsqueda y exaltación de los valores humanos esenciales o espirituales, para su propio bien, el de sus Hermanos y el de la Humanidad, a la Gloria del Gran Arquitecto del Universo.

Sin embargo, nuestro juramento actual, que invariablemente prestamos ante el ara. Se ejecuta con toda solemnidad, extendiendo la mano derecha en toda su longitud, tocando con la extremidad de los dedos, a la Escuadra y al Compás, que se encuentran colocados sobre la Biblia; acto que también proviene de las antiguas costumbres, aunque ahora, se practica en el sentido simbólico, el Venerable toma la espada flamígera

Con la mano izquierda y extendiéndola sobre la cabeza del neófito, pronuncia la fórmula de consagración, dando 3 golpes de mallete sobre la hoja. Después toca con la espadas hombros del neófito o la cabeza del mismo y lo invita al Oriente por ser un DIA de júbilo una vez allí lo abraza llamándolo “mi hermano” única expresión que el recién iniciado recibirá en lo sucesivo.

EL MANDIL

Al mismo tiempo se le reviste con las insignias de su grado: un mandil, emblema de trabajo que recuerda al neófito que un masón debe siempre llevar consigo como símbolo de pureza y de trabajo que. También los grandes hombres se honraron llevando el modesto mandil de piel de cordero. Claro en el caso de nuestro país es de tela y en el mejor de los casos puro y sin manchas el debe ver en este mandil el cuerpo físico, la envoltura material, con la que el espíritu jura que se propone ir en busca de la verdad unido a sus Hermanos, apoyándose en ellos y apoyándolos con el mismo fin. El hecho exalta el sentido fraternal del hombre como virtud que puede y debe ser elaborada desde la autenticidad del individuo.

Ésa es la diferencia respecto a la simple adhesión a una causa y el amor e entrega total a una verdadera y justa.

LA PALABRA SAGRADA

Posteriormente ya en el Oriente el venerable maestro le dirá al oído uno de los principales medios para lograr identificar a un hermano Masón que posea el primer grado, cualquiera que sea su raza, su nacionalidad y el Idioma que hable, se refiere la forma de transmitir la palabra sagrada del Aprendiz Masón, la misma que invariablemente se expresa al oído, inmediatamente después de haber dado los Tocamientos, de la manera especial que ya nos es conocida.

Entre tanto, queda aquí demostrada la justa y razonable aplicación de los sistemas masónicos, cuya interpretación nos la define toda la iniciación y que va llegando a su culminación cuando el venerable maestro le da categóricamente la palabra sagrada del Aprendiz Masón, en su simbolismo filosófico, deletreada y al oído y esto es porque el aprendiz representa a un niño que acaba de nacer dentro de este proceso iniciático.

Para terminar, sólo diremos que a este concepto, hablando en términos materiales, se le considera como la base de los Principios, de los Medios y de los Fines, que forman un conjunto de fuerzas has tratas, origen de todos los fenómenos que mantienen en constante actividad a la naturaleza; y que por lo mismo, resultan causa y efecto de todo lo creado y conocido dentro del seno de lo que existe en el Universo.

Podemos asegurar también, por medio de la más alta acepción de la palabra fuerza, que su influencia como agente generador y germinador de los fenómenos Naturales, se refiere precisamente al Emblema de la divinidad, como un Ser superior, cuya definición es como ya nos aviamos referido anteriormente, que es la creación material y espiritual, que mantiene al Universo en constante Movimiento y Actividad.

Así afirmaremos definitivamente, que la fuerza de voluntad en el hombre, es el factor que lo inspira y lo conduce a través de las incidencias de la vida, hacia el perfeccionamiento propio de nuestro yo interior; puesto que ya sabemos que invariablemente, lo posibilita para entrar de lleno en la lucha, por el bienestar de su existencia; lo que indica, de manera concluyente, que en esa forma ha conseguido moldear su materia, imponiendo su voluta, para poder ser útil a sí mismo, para lograr servir a sus semejantes, y para admirar y venerar al G. A. D. U10. Enseñanzas absorbidas desde el cuarto de reflexiones mediante el triangular que se nos entrega.

RESTITUSION DE LOS METALES

La ceremonia iniciática finaliza en el mismo punto en que tuvo su principio: habiéndose hecho sentar al recién iniciado en el lugar que le corresponde, es decir, en el Oriente, para que pueda proceder de allí en el simbólico camino que, en sentido inverso a la dirección de sus viajes, en su progreso masónico; después de la proclamación y del reconocimiento de todos sus hermanos, se le restituyen los metales, cuidadosamente guardados, de los cuales había sido despojado al comenzar la ceremonia .

Es claro que la restitución tiene también un significado simbólico: después de haber aprendido a pensar por sí mismo, puede recibir nuevamente las posesiones intelectuales y materiales de que antes tuvo que despojarse para poder emprender el Camino de la Verdad.

Ahora tiene el deber de hacer de las mismas aquel uso sabio para el cual solamente se le restituye su posesión, pues todo indistintamente nos ha sido dado y se nos da para su uso.

No existe posesión de ningún género que podamos retener para siempre: ni nuestras propias creaciones intelectuales, solo transmitiéndolo como lo hemos recibido, en beneficio de los demás: esto nos lo enseñará el primer uso que hará el recién iniciado de los metales que le han sido devueltos, dando su primera contribución a la más elevada muestra de filantropía Masónica.

LA CADENA DE UNION

Aquí deberíamos formar la "Cadena de Unión" que simboliza tan perfectamente la unión de todos los masones del mundo así. Es ahora más fácil comprender por qué el Aprendiz aprende a establecer sus ideas de cómo se convierte de él en Piedra Bruta a Piedra Cúbica, a fin de que puedan aparecer a la vez la exigencia y la existencia de un Centro que la genere y la sostenga, centro Ignorado de todos aquellos de quienes únicamente las "manos" forman la Cadena de Unión.

Es decir la verdadera mentalidad materialista, de los Masones que sienten que en este caso es nada mas un simple agarre de manos, todo lo contrario que a lo que realmente ocurre pero esto no puede lograse con una simple observación porque solo con una valoración penetrante y profunda permite entrever en ello todo su recóndito significado.

Podría ser que quienes le han dado poca importancia al ceremonial tomen conciencia de que dejando que estos se empobrezcan e incluso que desaparezcan ciertos símbolos fundamentales de la Iniciación, privaran a la mayoría de los hermanos del acceso al verdadero Conocimiento y les incitan a la pereza intelectual, en ese "lugar sagrado" único que es la Logia, dejándoles o haciéndoles creer que "trabajarán" mucho más fácil y que estos ceremoniales no encierran ningún conocimiento y sin embargo lo que han logrado es ir en contra de la verdadera realización de la iniciación".

LOS GUANTES

Algo que también hemos ido dejando atrás en el olvido la entrega de un par de guantes que simbolizaban nuestra entrada en logia y nos hacían comprender que las manos de un masón deben conservarse siempre puras, y sin mancharlas en las aguas cenagosas de los vicios, también se le daba otro par para la dama que mas él quisiera sin explicarle cual este es el único momento que tiene un hermano de entregar a la dama que el desee un obsequio de su logia.

Algo que también creemos importante, es la instrucción que debería subrayar el orador con respecto al triangular, y la importancia que tiene para el masón, la palabra así debería hacer gala de los conocimientos más esenciales del simbolismo de la liturgia, por la cual trabaja y entre otras cosas del número del grado, del lugar en que deben estar situados los aprendices, del mandil, sus dimensiones y lo que representa, igualmente de los objetivos esenciales de la masonería, profundizar muy brevemente sobre el carácter fraternal y filantrópico de la misma.

Esto bastara para comprender en esencia la magnitud del proceso iniciático y sus más esenciales objetivos al comenzar el ceremonial.

CONCLUCIONES

Hemos llegado al término de esta reseña interpretativa de los símbolos del primer grado, gen la cual nos teníamos propuesto, como objeto fundamental, dar a quienes ávidamente buscan la Verdad, la posibilidad de penetrar y reconocer el sentido iniciático de dichos símbolos, una clave que le sirva para abrir, por sus propios esfuerzos, los conocimientos prácticos de lo que es una autentica preparación masónica tras la cual se va formando el profano hasta convertirse en un verdadero iniciado. Y por eso creo necesario, que el iniciado puede considerase, desde su comienzo, que ha entrado a una escuela de formación humana, en la que, abandona completamente las formaciones materialistas que pudiera haber recibido en el mundo profano, y se transforma en un miembro de una asociación cosmopolita que lo va acoger en su seno y lo hará un hombre diferente por la lengua, la cultura, la religión, la raza, pero que coincidirá en el deseo común de todos, de perfeccionarse por medio de una simbología de naturaleza mística o racional, y la que nos va ilustrando a ayudar a los demás a través de la filantropía y la ilustración.

Por lo demás, eso no quiere decir que aunque hayamos estimado hacer un minucioso estudio y asta en cierto modo pedagógico, este proyecto no es todavía manifiesto en la institución, ya que se trataría sólo de estudiar de una forma individual la iniciación, y que desde luego no podemos hacerlo mediante la simple lectura de una de nuestras liturgias y mucho menos la de aprendiz solamente , sino que a mi criterio personal lo que debemos es de profundizar en el sistema iniciático de todo nuestro ritual, en general, algo que algunos lo ven como idea fantástica y prácticamente imposible, de realizar ya que el procedimiento pedagógico que nos va mostrando este psicodrama no se nos manifestaría jamás mediante la difusión que se pueden hacer a este respecto con las efímeras intrusiones que a acostumbramos a dar en nuestros talleres, y que lo que nos revela es la falta de instrucción y conocimiento existente en nuestro país sobre la verdadera naturaleza polisémica del simbolismo masónico y del rito en general, puesto que la naturaleza misma del tema se opone a toda delimitación rigurosa que pudiera existir, claro que no se concebiría tener la pretensión de que he querido tratarlas todas a profundidad aquí en este trabajo sin saber que podría haber omitido algunas de ellas.

En complemento, todo lo que se puede hacerse es considerar algunos aspectos fundamentales, y nuestra intención ha sido esencialmente tratar cuestiones concernientes a la iniciación en general; así por lo tanto, es como creo debe de entenderse.

Puesto que el conocimientos que nos brinda la iniciación se dice que es impenetrables, para el entendimiento profano, pero yo creo que si seguimos, como vamos en un tiempo muy breve, tampoco las comprenderemos nosotros los iniciados, y si no somos capases de crear sistemas formativos que le valla mostrando al masón cuales son las enseñanza y los principales fundamentos de las doctrina masónica, que están llamadas no sólo a proporcionarles a los hermanos el discernimiento, necesario para su futro desarrollo intelectual, sino también a procurarles un desarrollo gradual en cada una de las etapas de su formación como ser humano y también una paulatina comprensión de los principios básicos del trabajo masónico. Y de forma gradual irles inculcándoles el hábito de la lectura, y de la tenacidad en el trabajo investigativo, desarrollándole también el pensamiento, las palabras y las energías intelectuales que constituye una importante función de la docencia masónica.

Nuestro trabajo, sin querer pretender tener la verdad absoluta a tratado de aclarar a cada uno de nosotros en el místico recogimiento de nuestro propio Cuarto de Reflexión, que se dirige por esta razón más íntima y directamente a todo masón, para encaminar y guiar sus pasos en el Templo de la comprensión, en donde, sin embargo, sólo puede entrar por sus propios esfuerzos.

Por esta razón deseamos que los hermanos hagan completa abstracción y interioricen lo necesario de rescatar nuestro rituales para que la masonería no pase hacer un Club social donde nuestra existencia no tenga razón de ser.

Lo primero que se debería hacer es conformar una liturgia propia de Cuba y no de ningún ritualista en particular, todos los países poseen una reconocida por la potencia masónica a que pertenecen.

A las nuestra le convendrían tener un léxico mas actualizado que fura concerniente con la gramática de nuestros tiempos, y que también inculcara al iniciado a una verdadera reflexión de nuestros ceremoniales, unas liturgias indiscutiblemente formadoras del más avezado pensamiento masónico, además que estén estructurada de la mis forma en que lo están la de los 155 países que practican el Rito Escocés Antiguo y Acertado.

Esto asociado a varios cursos de formación que deberían impartirse de carácter pedagógico y funcional, los cuales servirían de instrucción teórico practica para todos los funcionarios, y personal directivo de todas las logias del País, lograría un mayor discernimiento de nuestra enseñanzas principales creando el tan necesario sistema formativo del que hoy en día adolece la masonería.

Bibliografías

Adolfo Terrones Benítez, Gdo. 32, Alfonso León García, Gdo. 33: Los 33 temas del aprendiz masón.

Aldo Lavagnini: Manual del Aprendiz, Buenos Aires, Kier, 1984.

Antonio Escandell y Moré: Manual del aprendiz, Editorial cultural, S.A. 1929

Enrique Maseda y Howard: Liturgia de aprendiz 1918 3ra Edición

Fernando G. y G. de Peralta: Manual del aprendiz, editorial “ARROYO” 1936

Francisco Ponte Domínguez J. Historia de la masonería del Rito Escocés en Cuba. La Habana, 1961

Francisco de P. Rodríguez: Liturgia de aprendiz, editorial Salas, 1917

Frau y Abrines: diccionario enciclopédico, editorial Barcelona 1912

Gerardo L. Betancourt: Liturgia de aprendiz, imprenta siglo xx 1917 3ra edición

JORGE ADOUM: EL APRENDIZ Y SUS MISTERIOS

José de Echemendía: Liturgia de aprendiz, editorial Mundo Masónico, 1937

Liturgia para el grado de aprendiz: gran logia de Colombia 1983

Liturgia para el grado de aprendiz: gran logia del Perú 2004

Liturgia para el grado de aprendiz: Organización masónica Mexicana, editorial Edimas 1984

Liturgia para la ceremonia de iniciación: Comisión de instrucción de la G.L.C

MONITOR OFICIAL De la Gran Logia de L.A. y A. M. Del Estado de Texas 2003

Oswald Wirth: Libro del aprendiz masón, 1894

Serge Raynaud De La Ferriere, LIBRO NEGRO DE LA FRANCMASONERÍA.

Roger Fernández Callejas, Historia moderna de la Francmasonería en Cuba. La Habana, 1944.

Viriato A. de Covadonga: Liturgia del grado de aprendiz 1921.

1 La obra de Guénon 1886, 1951 se propone como meta la restauración del espíritu tradición Integral en Occidente.

² Al concluir el coloniaje español, la masonería cubana comienza una nueva etapa durante todo el período anterior ha debido luchar por definir los límites entre el escocismo y el simbolismo.

³ Gran Maestro de Gran Logia de Cuba 1927.

4 concertó deísta que acoge la orden desde la misma creación de las constituciones.

5 libro que nos muestra nuestra fe infinita en algo superior.

6 monograma masónico en Latín que nos muestra la búsqueda de nuestro yo interior.

7 Elemento alquímicos que en la antigüedad se le daba gran valor por creer que eran los que habían integrado el Universo.

8Estos son el complementó iniciático en todo ceremonial es el paso por elementos agua, tierra, viento y fuego.

9 La verdad es representativa del conocimiento intelectual del hombre
.
10 Iniciales del Gran Arquitecto del Universo.