sábado, 26 de marzo de 2016

La gnosis en tiempos del cristianismo primitivo


La gnosis en tiempos del cristianismo primitivo


El interés de este escrito es identificar algunas características y autores del gnosticismo en los primeros siglos de la era Cristiana. De la formulación doctrinaria y de la influencia que alcanzó en la época que nos ocupa, hoy en día podemos percibir una influencia que no deja de ser importante para los estudios de teología y filosofía cristiana.

En el articulo de Wikipedia sobre el gnosticismo se afirma que “es un conjunto de corrientes sincréticas filosófico-religiosas que llegaron a mimetizarse con el cristianismo en los tres primeros siglos de nuestra era, convirtiéndose finalmente en un pensamiento declarado herético después de una etapa de cierto prestigio entre los intelectuales cristianos”. Se tienen como las fuentes originales del gnosticismo los textos descubiertos en el pueblo de Nag Hammadi, Egipto, en 1945. Estos valiosos documentos están escritos en copto y se consideran inspirados por Hermes Trismegisto. Estos manuscritos comprenden 52 tratados gnósticos, pero también tres obras pertenecientes al Corpus Hermeticum y una traducción parcial y adecuada de La República de Platón. Se cree que los códices forman parte de una biblioteca ocultada por los monjes del cercano monasterio de San Pacomio cuando la posesión de estos escritos fue declarada una herejía.
Muchos fragmentos de las obras gnósticas se encuentran en los escritos de cristianos quienes combaten el gnosticismo.
Origen del gnosticismo.
Autores consideran que el gnosticismo surge en la región de Siria – Palestina algún tiempo antes que la aparición del cristianismo. Los dirigentes formaron escuelas o sectas que cumplían con diferentes formas rituales, como el bautismo, banquetes sacramentales, unción del aceite, entre otros.
Elaboran una doctrina que es desarrollada por diferentes maestros, pero que conserva un mínimo común denominador y ello contribuyó a su rápida propagación, si atendemos a la denuncia de autores cristianos.
Estos escritores eclesiásticos hacen de Simón el Mago el fundador del gnosticismo. Simón el Mago, llamado también Simón de Gitta fue un líder religioso samaritano, mencionado en la literatura cristiana primitiva. Se encuentran referencias a Simón el Mago en los Hechos de los Apóstoles (Hechos 8:9-24), en las obras patrísticas de Justino Mártir, Ireneo de Lyon e Hipólito, en los Hechos apócrifos de Pedro y en la llamada “literatura clementina“, atribuidas al papa Clemente I de Roma. No está claro si todas estas fuentes se refieren a un solo personaje o a varios personajes distintos.
Otro personaje de aquel tiempo fue Menandro, quien da a conocer una cosmovisión gnóstica en Alejandría. Menandro es unmesías samaritano discípulo de Simón el Mago. En vida, si nos atenemos a la información proporcionada por Ireneo de Lyon, Menandro habría sido considerado como un Salvador de hombres venido de las regiones invisibles.
Un grupo conocido como el docetismo se considera una secta gnóstica. La herejía docética toma este nombre de la raíz griega doké? (?????), que significa parecer o parecerle a uno. Es una doctrina aparecida a finales del primer siglo de la era cristiana, que afirmaba que Cristo no había sufrido la crucifixión, ya que su cuerpo sólo era aparente y no real. Es esta idea la que el apóstol Juan quiere desestimar cuando escribe su primera carta universal 1 (Jn 1:1). Incluso el filósofo gnóstico Basílides afirmó, para explicar el traslado de la cruz, que fue Simón de Cirene y no Cristo quien la cargó.
Para la época el gnosticismo había penetrado el Asia Menor y Egipto. Basílides, predicó un gnosticismo cristiano en Egipto entre lo años 117 y 161. Valentín en Siria – Palestina entre los años 276 y 300. En Roma Marción a mediados del siglo II, al punto que Irineo de Lyón publica el año 130 su Adversus haereses contra los gnósticos.
La gnosis
De la obra gnóstica que se ha conservado, se desprenden algunas consideraciones de gran importancia para el estudio del pensamiento de la época.
La gnosis se puede considerar la primera investigación de una filosofía del cristianismo. Investigación que incluye elementos míticos, neoplatónicos y del paganismo oriental. La gnosis se considera un conocimiento religioso distinto de la simple fe. La palabra gnosis viene del griego y significa, según la tradición pitagórica, el conocimiento de lo divino propio de los iniciados.
Sobre la base señalada, un grupo de pensadores cristianos del siglo II hicieron del conocimiento la clave de la salvación.
En los textos de varios autores gnósticos de la época, aunque muestran sus particularidades, presentan elementos esenciales que distinguen a la doctrina. Dios es trascendente al mundo, su sabiduría crea al demiurgo quien organiza el mundo, por ello es la maldad en el mismo. El mundo está regido por los sietes arcones malos, que se asemejan a los planetas y están subordinados al demiurgo.
El alma desciende de la región celeste a través de los planetas hasta llegar al mundo y al cuerpo humano, para regresar luego a la región celeste después de la muerte.
El dualismo esta presente en el sistema gnóstico. El de luz – tiniebla que es de origen iranio. El de alma – cuerpo y espíritu – materia, que son conocidos en el helenismo. Es predicada la revelación salvación y ésta puede ser por una figura del pasado como Adán o Set, o contemporánea como Simón el Mago o Menandro.
Maestros gnósticos
Basílides.-
Enseña en Alejandría, Egipto, entre los años 120 y el 140. Intentó hacer una gran síntesis entre gnosis y cristianismo. Sus teorías se conocen por Ireneo (Adversus haereses), Clemente de Alejandría (Tapetes) e Hipólito (Filosofemas).
Basílides considera que el mundo del cielo procede del Dios desconocido por una cadena de emanaciones. La última clase de los ángeles creó el mundo y el hombre.
La fe es una entidad real, puesta por Dios en el espíritu de los elegidos predestinados a la salvación. Admite dos principios de la realidad. Uno como causa del bien, otro como causa del mal: la luz y las tinieblas. Puestas en contacto entre sí, las tinieblas trataron de unirse a la luz y participar de ella, pero la luz se mantiene alejada de las tinieblas sin absorberlas. Las tinieblas dan lugar a una apariencia y a una imagen de la luz que es el mundo en el cual el mal predomina y el bien se encuentra en baja cantidad. Basílides no admite la lucha entre estos dos principios, como el gnóstico persa Mani, fundador del maniqueísmo.
Para Basílides Cristo descendió al mundo para salvarlo, pero no padeció. Basílides, como los gnósticos de la época, son docetistas.
Carpócrates de Alejandría.-
Filósofo y teólogo del siglo II. Sus opiniones son una mezcla de cristianismo y platonismo. Sostenía que el mundo era una creación de ángeles caídos privados de su pureza originaria. Por ello, esta creación es mala, y sólo podía el hombre liberarse de ella profesando la gnosis o ciencia de lo divino.
La presencia de Cristo entre los hombres la explica Carpócrates basándose en la filosofía platónica, particularmente en la teoría de las reminiscencias. Cristo fue superior a los demás hombres porque su alma pudo recordar con mayor amplitud todo lo que había visto durante su vida con el Padre increado. Logrando de Este un dominio especial que le permitió sustraerse del dominio del mundo y regresar libremente hasta El. Toda alma que se atenga a la misma línea de conducta logrará regresar al Padre increado.
Carpócrates y sus seguidores creían en la trasmigración de las almas de cuerpo en cuerpo, hasta haber cumplido el ciclo de la experiencias pecaminosas y una vez transitado por esta odisea, el alma se hace digna de volver con el Padre, labrándose de todo lazo con cuerpo alguno.
Valentín.-
Considerado el gnóstico más peligroso por la iglesia cristiana de la época, fundó una comunidad cristiana en Alejandría de la cual fue expulsado el año 140. Luego viaja a Roma, donde sus ideas ganan muchos seguidores.
La teología de Valentín comprende un ser incorruptible e increado ubicado en la cima de la realidad y que llaman Padre o también Eón. Eón es palabra que viene del griego y se traduce como eterno, pero los valentinianos lo identifican como perfecto. Este primer principio está formado por una pareja de términos que son Abismo y Silencio y los eones que emanan de él están conformados por parejas.
Del primer Eón se derivan la Mente y la Verdad, de las cuales proceden por emanación la Razón y la Vida; que a su vez emanan el Hombre, como determinación divina y la Comunidad, comunidad de la vida divina.
Estas ocho determinaciones divinas conforman el reino de la perfecta vida divina o Pleroma. El último Eón, la sabiduría, quiso descubrir el primero, el Abismo y procuró subir hasta el Pleroma, pero su esfuerzo fue inútil dando origen al mundo, siendo producto de un esfuerzo incompleto, fracasado, con errores y llanto. “De la desazón e inquietud nacieron las tinieblas; del temor y de la ignorancia nacieron la malicia y la perversión; de la tristeza y el llanto las fuentes de agua y los mares. Cristo fue enviado por el Primer Padre, inviolable en su misterio, para restaurar el equilibrio roto por el sueño loco de la sabiduría”(Tertuliano, Contra los valentinianos,2)
De esta manera el Universo nace de la rebelión infecunda del eón Sabiduría, que da origen a la obra plasmadora de un Demiurgo. Valentín dividía a los hombres en tres categorías: los carnales, los psíquicos y los espirituales o pneumáticos. Los carnales están destinados a la perdición, los segundos pueden salvarse haciendo un gran esfuerzo, mientras que los pneumáticos son privilegiados que tan sólo deben conseguir la gnosis, el conocimiento de los misterios divinos para alcanzar la felicidad.
Bardesanes.-

Nacido en Edesa el año 154 y muere el 222, fue discípulo de Valentín. Estudia la astrología babilónica y egipcia profundiza la teoría de la influencia de los astros sobre los acontecimientos del mundo y las acciones humanas.
Mani.-

Mani o Manes (en persa ????, en latín Manichaeus) (215-276 d.C.) fue un líder religioso iraní, fundador del maniqueísmo, una antigua religión gnóstica que llegó a alcanzar una gran difusión, aunque se encuentra extinta en la actualidad. Si bien sus escritos se han perdido, sus enseñanzas se han conservado parcialmente en manuscritos coptos, procedentes de Egipto, y en textos más tardíos del maniqueísmo que se desarrolló posteriormente en China.
Mani se proclamo Paráclito (del griego parakletos: aquel que es invocado), o sea, que debía llevar la doctrina cristiana a su perfección.
Según los relatos biográficos de al-Biruni —conservados en una enciclopedia del siglo X, el Fihrist, de Ibn al-Nadim—, recibió una revelación de un espíritu al que llamaba Syzygos o “Gemelo”. Cuando tenía alrededor de 25 años, comenzó a predicar su nueva doctrina, basada en la idea de que podía alcanzarse la salvación mediante la educación, la negación de uno mismo, el vegetarianismo, el ayuno y la castidad, lo que revela influencias cristianas, orientales y de la religión de Zaratustra.
Mani admite dos principios originales: uno del mal o de las tinieblas; otro del bien o de la luz, que se combaten permanentemente en el mundo, lo que lo diferencia de Basílides. En el hombre hay dos almas, una corpórea, que es el principio del mal, y otra luminosa, que es del bien.
El ser humano llega a la perfección con un triple sello: absteniéndose de la comida animal y de los discursos impuros; de la propiedad y del trabajo; y del matrimonio y del concubinato.
El maniqueísmo llegó a tener tal fuerza especialmente entre la nobleza, que san Agustín fue su más implacable adversario.
Conclusión.-

En apretada síntesis revisamos el panorama del gnosticismo en los primeros siglos de nuestra era, la reconocida como la del cristianismo primitivo o de la Patrística.
Previo al cristianismo, el gnosticismo es una referencia permanente en la mayoría de los autores cristianos del momento y algunos asumen posiciones compartidas con autores gnósticos, mientras que otros centran su elaboración teórica en el combate de la doctrina de la gnosis.
Así que conocer y estudiar lo sucedido y escudriñar la filosofía gnóstica es fundamental si queremos obtener un conocimiento cabal del momento de la presencia de Jesús el Cristo y lo sucedido en siglos posteriores con la doctrina que sembró en los corazones de los hombres y mujeres por los siglos transcurridos y por venir.
ITP
Bibliografía.-
*- Abbagnano, Nicolas. Historia de la Filosofía. 2da edición. Montaner y Simon, S.A. Barcelona, España 1964
*- Backhouse E., Tylor C. Historia de la Iglesia Primitiva. Tomo I. Libros CLIE. Barcelona. España. 1986
* Blázquez Marinez, Joé María. El Nacimiento del Cristianismo. Editorial Síntesis. Madrid, España 196
Internet:
Wikipedia
Metapedia