martes, 18 de noviembre de 2014

LA LAICIDAD NO IMPLICA EL FIN DE LO SAGRADO
Entrevista a Luc Ferry (Declaraciones recogidas por Anne Rapin)

* Luc Ferry es profesor de universidad y presidente del Consejo Nacional de Programas, encargado de elaborar la reformas de enseñanza básica francesa. Su obra anterior, El Nuevo Orden ecológico (editado en Francia en la edit. Grasset, Le Nouvel Ordre écologique, 1992) ya había disfrutado de gran éxito entre un público general. Sus libros están traducidos a una quincena de idiomas (alemán, inglés, coreano, español, húngaro, italiano, japonés, noruego, polaco, portugués, ruso, serbocroata, sueco, turco, etc).


Label France:
Luc Ferry es uno de esos nuevos filósofos franceses, a la vez profesor de alto nivel y ensayista, capaz de llegar al gran público, al igual que André Comte-Sponville. El éxito que ha conocido en Francia su última obra "El Hombre, Dios, o el Sentido de la vida" confirma las tesis del autor que estima que hoy más que nunca la pregunta sobre el sentido de la vida es crucial en las sociedades democráticas y laicas modernas.

¿Por qué piensa usted que el movimiento de laicización es irreversible en Occidente?

Luc Ferry: El rechazo de los dogmas, es decir, del argumento de autoridad, la reivindicación de autonomía y de libertad de conciencia, la emancipación de lo político respecto a lo religioso y la labor de zapa de las tradiciones que se ha llevado a cabo desde hace más de tres siglos en Europa, y que caracteriza la laicidad, es un trabajo tan fundamental que en muchos aspectos es irreversible. Al menos tanto como la propia democracia.


El individuo moderno, que se sabe único e irremplazable, está más desprotegido que antes frente a la muerte, la vejez o el dolor, carentes de sentido. ¿No teme usted que frente a la angustia inédita que deja el ocaso de las grandes religiones y de las utopías, cada vez más personas se refugien en ideologías intolerantes, pero portadoras de certitudes?


Ciertamente existe una carencia de sentido en las sociedades occidentales actuales que puede inducir a fenómenos sectarios o fundamentalistas, pero pienso que son relativamente marginales en el territorio europeo por estar desacreditados. Pienso en realidad que la principal amenaza que pesa sobre nuestra democracia reside en su incapacidad para justificar contundentemente su propia política. Por eso en mi libro evoco la idea de que la política no puede basarse únicamente en motivaciones de tipo técnico.


En efecto, lejos de pensar, como muchos, que el recogimiento en la esfera privada implica desertar de la esfera pública, usted ve en ello una condición para enderezar la política y relanzar los proyectos colectivos.


Exactamente. No se trata de separar la razón de la política, es decir dejar de tener en cuenta las obligaciones. Está claro, por ejemplo, que vamos que tener que entrar en un asunto que se llama la moneda única y que los ciudadanos de Europa deberían comprender lo que eso significa. Ya que ello implica obligaciones muy concretas. La razón tiene pues un papel, pero también estoy convencido de que en los próximos años no se podrá fundar una política, especialmente de sacrificio, justificándola únicamente mediante obligaciones. Habrá que encontrar otras motivaciones. Por eso, la idea de una política del sentimiento me parece la única esperanza, podría ser la ocasión de devolverle a la ley su dimensión concreta.

Porque a ese famoso repliegue en la esfera privada del que tanto se habló durante los años 80, le falta mucho para conseguir que triunfe el egoísmo. La sacralización de las relaciones afectivas privadas, que marca el desenlace de cualquier historia de la familia moderna, viene también acompañada por una preocupación inédita de justicia universal, y por un extraordinario potencial de simpatía, que podrían ser utilizados, en el buen sentido de la palabra, para fundar grandes proyectos políticos.


Y que encuentra su plena expresión en la acción humanitaria, esa exigencia nueva de solidaridad con toda la humanidad...


Sean cuales sean las críticas legítimas que recibe el cariz público de lo humanitario y la denuncia de la coartada que puede constituir para políticas ineficaces, pienso que la acción humanitaria constituye un gran avance. En Francia, detrás de algunos nombres muy conocidos se esconden cientos de miles de voluntarios anónimos que trabajan en organizaciones caritativas. La acción humanitaria laica es una invención reciente que testimonia esta divinización humana, ahora considerada sagrada como tal, hasta el punto que en ocasiones prima sobre la sacrosanta soberanía de los Estados, mediante el derecho de injerencia.

La acción humanitaria podría resumirse mediante el famoso precepto cristiano reformulado así: "No dejes hacer a los demás lo que no quieras que te hagan a ti". Este se inscribe en la línea de la filosofía contemporánea, que lleva la experiencia del prójimo al núcleo de la conciencia moral. Tal vez nunca hayamos alcanzado antes tal grado de conciencia de responsabilidad de cada uno de nosotros respecto a los demás, aquienes vemos como nuestro alter ego por encima de cualquier filiación étnica, religiosa o cultural.


La familia moderna es uno de los fundamentos de la laicidad.
Pareja en un paisaje azul (1969-1971) de Marc Chagall.



Usted ve en el nacimiento del amor moderno, con el paso a una sociedad individualista e igualitaria a partir del siglo XVIII en Europa, el origen de ese amplio movimiento de divinización de lo humano, que más que suprimir la noción de lo sagrado, la desplaza hacia el hombre...


El aspecto humanitario es inseparable del nacimiento de la familia y del amor moderno, es decir, del matrimonio por amor, que introduce el sentimiento entre los esposos y entre padres e hijos. El amor por los de la familia es esa meditación que permite acceder a lo universal. En las historias políticas, siempre se ha insistido en que la ideología de los derechos humanos, el nacimiento de la ciencia y del derecho moderno son los pilares de la laicidad, que es la emancipación del individuo respecto a las tradiciones, particularmente religiosas. No se ha caído lo suficientemente en la cuenta de que esta historia no hubiera tenido lugar sin una poderosa motivación. Si nos hemos hecho laicos, no es sólo porque nos convenció la belleza de la Declaración de los derechos del hombre y del ciudadano de 1789, sino también porque en la realidad de la vida cotidiana de las familias, los individuos se emanciparon del peso de las tradiciones en el plano sentimental. Rechazaron el matrimonio organizado desde el exterior por las comunidades parentales, comunales... Esta reivindicación individualista de elegir a la pareja con la que se quiere vivir, y, con la aparición del sistema salarial, elegir también el trabajo que se desea desempeñar, intervino en el proceso de laicización. Dos factores de emancipación de los individuos que han sido subestimados durante mucho tiempo, excepto por los historiadores de las mentalidades. No son sólo los valores formales, abstractos, los que construyen la historia, yo creo que la historia no se hace sin motivaciones reales, "sustanciales".


¿Qué lugar le deja a la religión su humanismo laico y espiritualista, que enlaza con los valores cristianos pero los funda en la experiencia íntima de lo sagrado a través del amor?


Se puede ser creyente sin ser hostil a la laicidad. De la misma manera que se puede ser agnóstico, como es mi caso, sin rechazar por ello la idea de lo sagrado -es la tesis de mi libro- ni siquiera la legitimidad de una interpretación propiamente religiosa de lo sagrado. Yo he tomado lo sagrado en un sentido muy concreto, como "aquello por lo que uno podría sacrificarse", un valor contemplado como superior a la propia vida.

Pienso que estamos en una fase en la que tal vez se concede a lo sagrado más importancia que nunca. No es que lo sagrado subsista como superviviente, sino que más bien lo descubrimos bajo formas inéditas, inauditas, especialmente a través del amor en la familia moderna.

El humanismo espiritualista tiene en común con lo religioso que reconoce el misterio del hombre, de su propia conciencia, su estatuto único y extraordinario, su vocación moral y hace del amor por el prójimo y del hombre en sí mismo, más allá de él, una experiencia capaz de dar un sentido a la vida. Por eso pienso que una interpretación crítica de este concepto de lo sagrado, especialmente de la experiencia del amor moderno, es totalmente legítima y podría incluso ayudar a los creyentes a comprender. Lo que verdaderamente ha cambiado es el lugar del individuo respecto a la religión. En las sociedades tradicionales, la religión precedía al individuo y se le imponía desde el exterior, mientras que lo sagrado con rostro humano, que describo en este libro, es un aspecto sagrado que está pensado a partir del hombre y emana de nuestras experiencias vitales. Estos valores de amor y de respeto del otro, considerado como fin y no como medio, ya no le vienen impuestos desde fuera, sino que el propio individuo siente libremente en su conciencia que son necesarios. Interiorizada de esta manera, la moral tiene un valor superior. En este sentido, pienso que el universo laico e individualista, que le deja al hombre toda la libertad, es tal vez el más apropiado para lograr que desarrolle plenamente su vocación moral.


Dios ya no es indispensable en este humanismo moderno. ¿Y el Diablo?


Creo que a partir de la experiencia de lo sagrado, como yo lo entiendo, lo divino en cualquier caso es indispensable. Pero lo divino no es la existencia de Dios, como un viejecito barbudo escondido entre las nubes. De hecho, ¿qué queremos decir concretamente cuando nos referimos a Dios? En cuanto al Diablo, piense sencillamente en esto -que en mi opinión es el fondo de la cuestión y que ya expuse en El Nuevo Orden ecológico. Y es que lo que diferencia fundamentalmente al animal del ser humano no es, contrariamente a lo que decía Descartes, la inteligencia, ni la afectividad o la sensibilidad, sino el hecho de que globalmente y hasta que se demuestre lo contrario, el animal no está "de más" en relación a la naturaleza. Es decir, que está programado por eso que antes se llamaba instinto, y que después de todo el individuo cuenta poco respecto a la especie.

En cuanto al ser humano, que en parte es también animal, es capaz de evadirse de su programa natural. Puede cometer excesos hasta morir por ellos, actos totalmente desinteresados, es decir fundamentalmente antinaturales, pero puede asesinar o torturar. Aunque el animal mata, no tortura, en los animales no existe el sadismo. Evidentemente existe una crueldad objetiva pero independiente del bien y del mal. El hombre por su parte, puede convertir el mal en objetivo y disfrutar haciéndolo. Y esta capacidad se explica en él por su libertad. Las religiones tenían una palabra para designar esta capacidad increíblemente inventiva de hacer daño, era el demonio. La cultura laica no dispone de una palabra para denunciar el lado propiamente demoníaco del mal, es decir, el hecho de planear el mal.
El discurso contemporáneo de las ciencias humanas ha intentado reducir el fenómeno del mal a los determinismos bio-socio-históricos y al contexto. No creo en esas interpretaciones porque creo en la libertad humana. Tememos tanto al mal porque sabemos que es una de las posibilidades de expresión humana. Y creo que nos convendría reconocer que el mal habita en cada uno de nosotros, para aprender a defendernos mejor de él. Aunque hayamos conseguido interiorizar la idea de Dios, todavía nos falta hacerlo con la del Diablo...
Experiencias de Nuestra Iniciación

A Continuación, presentamos una serie de trabajos que exponen las relfexiones de varios masones (por supuesto nos referimos a mujeres y hombres por igual) motivadas a partir de su recepción en la Orden.

Durante el proceso de recepción, mi primera impresión fue de miedo. Este fue provocado por la forma en me introdujeron al lugar donde sería la “prueba”.

Una vez dentro, sentí inseguridad en el momento en que me pidieron que me despojara de mis zapatos y cuando doblaron mi ropa, sin embargo, una vez que pasó esto, solo pensaba que todo sería una prueba para saber si era una candidata apropiada.

A lo largo de la Ceremonia en varias ocasiones escuché voces de dos mujeres que se hablaban en secreto muy cerca de mi, así como el llanto de alguien cercano al lugar en donde me encontraba. Además, en algunos momentos escuche la risa de algunas personas. Mientras todo esto ocurría, la atmósfera que sentía o imaginaba era de total oscuridad, como si me encontrara en la calle de un pueblo antiguo, con esas dos mujeres a un lado mío.

Cuándo se me indicó que pasara al cuarto pequeño y me dieron las instrucciones a seguir, mi primera impresión fue de inseguridad al leer cada una de las frases que estaban escritas en las paredes y me pregunté a mí misma varias veces si yo no estaba ahí por motivación inadecuada y condenable. Una vez que lo hice me senté y al escribir mi testamento sentí una gran angustia por que me di cuenta que era muy poco lo que podía dejar. Me decía una y otra vez -¡No quiero morir!- ¨¡Aún me falta mucho por hacer y arreglar en mi vida!. Me acordé de la canción de Silvio Rodríguez -testamento-, justo así me sentía. Sin duda alguna esta fue una de las cosas que más me impresionó, ya que me hizo reflexionar de una manera profunda respecto de mi vida

Cuando por fin me dieron entrada al templo, volví a sentir miedo, porque imaginé a un gran número de personas que juzgarían mi humanidad y temí que alguno de ellos estuviera en desacuerdo con mi ingreso. Sin embargo, cuando pase a las últimas pruebas no tuve miedo, me sentía segura porque sabía que los masones jamás atentarían contra mi integridad. Por el contrario, pensaba una y otra vez que lo mejor sería dejarme guiar, por que de ahí en adelante tendría que dejarme guiar para aprender a pisar firmemente el gran terreno que me falta por caminar.

Otra de las experiencias más importantes y agradables durante la ceremonia fue el instante en que tomé las manos de cada uno de mis ahora Hermanos, cuando aún no veía la luz. Por mi cuerpo recorrió una sensación inexplicable pero por demás extraordinaria, fue como si los sintiera fusionarse conmigo, entonces brotaron mis lagrimas de una manera involuntaria pero dejando en mí una gran sensación.

Finalmente por fin ví la luz y con ello a cada uno de mis Hermanos. Supe que hay mucho que aprender y espero que la vida me dé esa oportunidad...

Después de esto tengo muchas dudas, pero sé que tendré que aprender a tener paciencia para adquirir el conocimiento y las bases para tallar la piedra en bruto que soy.

Verónica Z. Fragoso O.




“Un Día Más...”

En un principio todo fue expectativa. El hormigueo en el cuerpo, consecuencia obligada de estos momentos exaltaba todos mis sentidos a la vez, incomodidad que se vio aumentada al encontrarme vendado, privado de la visibilidad.

Fui conducido a lo largo de un pasillo interminable, tomado del brazo por una mano firme, desconocida, pero al mismo tiempo inspiradora de una gran confianza. Fui depositado en una amplia antesala y ahí esperé; esperó mi cuerpo y esperó mi alma. Un millón de ideas revoloteaban en mi mente; comencé a sentir un vacío profundo en el estómago, que fue apropiándose de mí lentamente, extendiéndose poco a poco del centro a la periferia. Ya no cabía la menor duda: estaba a punto de desvanecerme. Lo último que pude apreciar de mi existencia fue un ligero suspiro; después, todo se convirtió en silencio.

Pasó un rato, no sé si breve o largo, la noción del tiempo había escapado de mí para entonces, hasta que recobre la conciencia y con gran sorpresa pude percatarme de que estaba flotando en el espacio.

A lo lejos, pude apreciar la entrada de un túnel a la cual me fui acercando muy despacio. Lo extraño es que no había hecho el menor intento por moverme y sin embargo seguía avanzando hacia lo que parecía ser un pozo sin fondo. Pronto me di cuenta de que estaba a punto de ser absorbido, de que iba a ser virtualmente tragado por una extraña fuerza proveniente de lo más remoto de esa eterna profundidad.

Al acercarme hasta el umbral, distinguí un frontispicio formado por dos altas columnas de las cuales pendía un pronunciado arco, en cuya piedra de toque, colmada de infinidad de signos indescifrables, podía leerse una inscripción que textualmente decía:

“Esta es la Única vía para conocer el misterio del tiempo
es fácil entrar, no es fácil salir"

Traspasé la entrada y al instante mi velocidad de desplazamiento fue aumentando uniformemente, cada vez más rápido a medida de que avanzaba, al grado de volverse insoportable. Dentro del vértigo en el que me encontrada sumido, aprecié a gran distancia una puerta; y un segundo más tarde la tuve frente a mí. Ante la inminencia del choque, en un acto reflejo cerré los ojos. En ese mismo momento, la velocidad a la que viajaba cesó absolutamente, sin espaviento alguno; no obstante, la aceleración de mi ritmo cardiaco persistía. Mantuve cerrados los ojos por un breve lapso y al abrirlos me di cuenta que había sucedido algo que siempre consideré como imposible:

¡Había trascendido la barrera del Tiempo!

En efecto era yo, estaba absolutamente seguro de ser el mismo pero llevaba un atuendo que solo había visto en ciertas pinturas antiguas; incluso en el ambiente se percibían aires de otras épocas. Dirigí la vista a mí derredor y descubrí que se trataba de un calabozo frío, húmedo y oscuro; aunque al mismo tiempo sentía que ya había estado había estado ahí en alguna ocasión, tal vez en un sueño, tal vez en otro tiempo...

Tiempo!?

...Recordé inmediatamente la inscripción de la entrada y el miedo comenzó a invadirme. Ahora lo entendía perfectamente: yo no era el único que había estado ahí, otros ya se habían hospedado en ese sitio con anterioridad y por supuesto que habrían corrido la misma suerte que yo tendría en breve, pues pude darme cuenta de que estaba condenado a muerte; pero, ¿por qué? No consideraba haber hecho nada que lo mereciera; pensaba en muchas posibles causas; quizá dije algo que no debí haber dicho; quizá hice algo que no debí de hacer.

El sepulcral silencio me tenía a un paso de volverme loco; el miedo que me poseía se convirtió de súbito en terror. Sentí que alguien me observaba a mis espaldas; giré y miré el “replay” de la escena ya sucedida en mi presentimiento. Era mi verdugo, amigo encapuchado que ya sabía la manera por la cuál podría deshacerme fácil y rápido de mi triste situación. En su mirada, única cosa que pude apreciar de sus facciones, note una sonrisa. Acto seguido volteo hacia la puerta, está se abrió y semejando la boca de una aspiradora salí del cuarto absorbido por una fuerza extraordinaria. Me encontré de nueva cuenta en el túnel.

Estaba otra vez en el túnel pero a diferencia de la ocasión anterior, la velocidad era constante e intensa, pero sin fricción, casi estática. Al poco rato, de mis flancos aparecieron volando en formación dos guerreros ataviados a la usanza medieval y tomándome cada uno de un brazo emprendimos el descenso.

La velocidad fue disminuyendo hasta tocar tierra; caminamos un largo trecho hasta que puede divisar entre la oscuridad de la noche una construcción que parecía ser algo así como un castillo. Mediante una señal, uno de ellos hizo bajar el puente levadizo de la entrada. Una vez en el interior, fui conducido por infinidad de laberínticos pasadizos; no sabía hacia dónde me llevaban ni cual sería el destino último de la travesía. Por fin nos detuvimos frente a una puerta inmensa; tocaron a ella ordenándome después cerrar los ojos; así lo hice y entramos a aquel lugar.

Sentí que miles de ojos me observaban, que el lugar era de dimensiones extraordinarias, que se encontraba muy iluminado, que me era desconocido por completo. El eco de varias voces resonaba en mis oídos; me hablaban, me preguntaban y también en secreto respondían a preguntas que desde siempre me había formulado. Voces que venían de oriente y occidente, del sur y del norte, de toda la rosa de los vientos, de toda la rosa de los tiempos…

¡Tiempos!?

Recordé de nuevo la inscripción y entonces un ruido extremadamente ensordecedor me hizo abrir los ojos. Todo había terminado y todo había comenzado. Me sentía de nuevo entre amigos, en Familia.

Una nueva flecha había sido lanzada al sol de un nuevo día.

Percival






Qúe pesado iniciar, con un saco de nervios en mi espalada, mi sistema enc´drino fue generoso en la producción de adrenalina, los sentidos jamás tan en alerta

me observo sentada, vestida de blanco, que excepción, firmo con alegría mi solicitud, detecto amabilidad camaradería, cordialidad, buenos augurios de parte de personas amables que desués serían mis queridos hermanos

De pronto, un encapuchado pide mis pertenencias. Sin comprender, aún motivada por el espanto, se las doy

Me dice que tapará mis ojos, ya no veo absolutamente nada, empieza mi vía crucis, según yo... en esos momentos estoy sola, me esío por dentro, tengo la oportunidad

Camino con cierta firmeza, pero siempre dulce me conducen. El corazón no obedece, las lágrimas ahogan mi pecho.

Me hacen dar vueltas, subo, bajo, una voz amable me dice que me siente, no veo aún, me quita la venda, ¡Qué paz!

Tengo que hacer mi testamento y pienso: ¿Qué tengo para heredar? y me doy cuenta que pude haber dado más, pero que aún tengo tiempo. Sentí consuelo por poder al fin ver mi muerte, mi cuerpo.

Leí algunas verdades, reflexiones sobre la misma, me dio pena tanta cobardía y ese ambiente de paz me cambió de inmediato el estado de ánimo. Comprendí que los resucitados deben tener otro modus operandi.

Me llené de confianza, un extraño valor me invadió y toque tres veces, aunque confieso que necesitaba tanto tiempo a solas para meditar.

Salí, no importó un camino a ciegas, más pena da la ceguera del alma, seguía el camino trazado para llegar al bien prometido. Entonces vi un túnel de luz naranja, yo al principio de el, queriendo entrar; alguien al final, de pie, esperándome solo en silueta.

Oigo ruidos, rechinar de puertas, con un lazo al cuello mal vestida, sin calzado en un pie, el brazo descubierto... ¿asi se sentirán los mendigos, tan desamparados?

Oigo golpes, gritos, me asusto de nuevo, llevo mi san benito. Espero sentencia y recuerdo otras en mi vida, no quiero ser cordero, entro en rebeldía. Un pico en mi garganta, espadas preguntan mi intención... Alguien me guía, un Virgilio conduce mis pasos, es amable, le doy gracias en silencio, comprendo que solos nada somos.

Me hacen preguntas, tengo oportunidad de demostrar cierta firmeza, oigo campalas preguntándome si estoy en la edad media, siento alientos cercanos, presencias, quiero ver a Papá, rezo, le llamo, pido a Dios por mí, ¿por qué tanto cuestionamiento? Solo quiero ser Francmasona, aunque entiendo que nada es fácil, todo cuesta, y sigo....

Pensé en mis vicios, mi carácter, quise decir perdón, que terrible, no puedo gritar!, sigo ahogada otra vez, es verdad, me sentí como un reo al cadalso, necesito esta purificación, este chance que me da la vida, estoy de motu proprio, con la promesa de ser mejor.

Me piden que no me arrodille, solo ante Dios; que no firme, que tenga prudencia, virtudes, honor, cuestionan mi inteligencia, ¡Dios mío, un examen!, ahora estoy bloqueada, matemática?, sociología?, ética? ojala sea zoología.... Que alivio! nada de eso fue, ¿Qué le debo a Dios? ¿Qué a la Humanidad? ¿Qué a mi misma? Resumiendo y acorde a mi conciencia respondí.

Ofrecer mi corazón, mi vida, mi sangre, Qué miedo! ofrezco el brazo, no pasa nada... pienso en una jeringa y con tanta espada... me da risa y alivio, no hay sangría, pero tienen mi corazón.

Preguntan si es lo que busco, y grito ¡Sí, Señora! y pienso: no verán mi agonía?

Siento los la venda empapada pero tengo la firmeza que llegará, aunque me griten, me regañen, me asusten, me quemen, llegaré...

Sigo viendo la luz naranja, la silueta en espera, siento que e tocan, me hablan quedamente... ¿son los muertos o ellos? Los oigo, van y vienen, me siento una vez más, me suelta mi guía, no o necesito, me parece. Me llaman por mi nombre, me gusta, hay familiaridad. Quiero aprender, me falta tanto...

Tengo mareo, náuseas, pero sigo, hago una promesa al libro de la ley, veo el Ara en mis sueños, me gusta, siempre quise tocarla...

Tomo un líquido dulce, un pequeño trago...¿las mieles de la vida? son breves...

Bedo otro amargo, un gran trago este sí, pienso en el cáliz, Dios mío cuando tenías sed.... la maldad humana. Lo paso sin chistar, quiero hermanarme en su dolor de siempre por nosotros.

Otro trago, agua, me queda el sabor amargo como mis sufrimientos, se va quitando como todo en la vida... se aclara la mente...

Me gusta la explicación, cada paso es interesante, se comprenden cosas, pero faltan otras, pienso en la piedra bruta. Siento valor, habla de que todo está dispuesto, imploro a Dios (todavía más?)

Vueltas, escalones, tropiezos, toco puertas, se tardan pero abrirán, estoy segura.. Siento personas junto a mí, casi me tocan, los oigo respirar... ¿serán mis padres? sé que están aquí...

Se ordena sumergirme en el Mar de Bonce,qué será? no sé nadar... mi mano sumergida... ¿qué significado le doy? alguien me seca con dulzura. Espadas... sigo tocando, no puedo entrar, insiste mi guía... "es libre y de buenas costumbres..." No puedo hablar... traigo buenas intenciones, me explican, me gusta el significado, mi cuerpo está caliente... ¿Dónde estás Papá?... Hablan de fuego, pienso: "ahora si me quemarán, pero me aguanto y más...

Tengo rebledía... ¿no quieren que llegue? pues llegaré, una gran guerra, me enfrento con demonios, con los muertos a caballo, brinco obstáculos ¡acá voy!

Ciega, coja, inútil físicamente, pero en lucha mental. Se queman mis pecados, las almas se liberan, sigue la luz, que me quemen, el cuerpo estorba, es solo un medio para llegar, camino más de prisa, mis pies tienen alas. Tropiezo y pienso: ¿quién no en esta vida?

Santada siento el sueve guante del Virgilio, me dicen: "Estás purificada..."; "... amor a tus semejantes..." pienso con terror -ahora sí, no físico sino moral es cuando empieza la prueba, el valor, la lucha de vencerse a sí misma, me asusta el gran compromiso... ¿de qué valor están hablando?...-.

En el juramento veo mi cabeza caer y mi lengua sangrar y pienso -Nada de ofensas!-

Firmo el juramento, todavía no me conocen y les digo -¿No confían en mi palabra?-. Nadie responde, es menester firmar como todos, nadie confía, ni ellos, analizo su prudencia, pero observo contrariedad.

Estoy cansada, me llevan a algún lugar, me arreglan mis ropas, estoy aturdida. No recuerdo qué pasó primero, con exactitud los tiempos, pero aunque salteado, si recuerdo los hechos.

Piden Luz para mí, más luz..., me quitan la venda, tiemblo de emoción...

Dios bendito! esa luz naranja, ese túnel, era la persona que siempre ví en silueta, al fondo del templo, las espadas, los hermanos, las velas, con luces naranja, los atuendos, las columnas y yo ante ellos. Pensé en la bendicioón de mis padres, en que todos eran una persona, El camino deseado hacia esa realidad, me reí, no aguantaba mi pecho, vuelvo a jurar, la Venerable con su espada, siento que me da el pase. Es todo tan hermoso, creo estar en el cielo, observo las columnas, las estrellas, al fin pertenezco a esa cadena que me dará libertad, igualdad, fraternidad...

Me conducen y subo jutno al trono en Oriente, tres escalones llaman mi atención...

La prueba, el pagaré..., he firmado y oigo: "Leed de cuánto es la deuda!" veo $500,000 y pienso, les fallé, me avergüenzo.. Dios mio, qué venderé? me pasa por la mente un afán de conducirme correctamente, sin lugar a dudas, siempre hay fallas. Espero el castigo, alguien aboga por mí, no estoy sola. Pienso en que debe siempre concederse una segunda oportunidad, veo que hay arreglos para evitar la impiedad, reflexiono, me explican, lo entiendo, lo cuestiono, tienen razón.

Ahora por tal motivo debo pedir perdón de rodillas, reflexiono y me confunden, explico al fin: NO lo haré, ustedes me piden hacerlo, solo ante dios...

me aplauden, ya no puedo más, al fin contentos me halagan y pienso ya me conocerán más.

Veo un mandil blanco, unos guantes, son para mí... Te los ganaste! por ahora al fin tengo puestas tales preseas. Me explican su significado y siento un gran compromiso, no quiero mancharlos, y me asusto: -Ya soy francmasona!, mi pecho lo grita....

Voy a recibir algunas órdenes, y yo francamente a estas alturas me dicen tres y toco cuatro, noto comprensión, estoy alterada, no coordino, ya tendré la obligación de estudiar...

Todos mis hermoanos dicen que me reconocen como tal, veo alegría, júbilo, felicidad en mí, en todos, pienso ahora soy lo que siempre he querido ser, pues sé por mí, que existe la masonería de corazón.

Recibo hermosas palabras de bienvenida, cálidas miradas, dulces sonrisas, el compromiso de ayudarme si lo quiero así. La amistad sin condicion, la Luz...

El brillo como fuego, la emoción de unos ojos amorosos que me comprendieron siempre...

comparto el ágape, hermandad, fruto de mi dedicación...

Todo vuelve en calma, no tengo fuerza momentaneamente, pero esa convivencia me dará enpuje para seguir en el compromiso de cambiar, de ser mejor, de ver la Luz, de poder ver y saber de dónde vengo, para qué estpy y hacia dónde voy...

Neli D. Menéndez




Está antes de todo la reflexión que lleva un profano a acudir a los Masones que conoce y pedirles que estudien su candidatura. Los días pasan, la reflexión toma los varios caminos de la vida y un día te dicen “Este sábado”.

Llegas con toda tu vida, tus recuerdos y tus pensamientos y te quitan todo de una vez con una venda en los ojos.

Oscuridad e impotencia son las primeras impresiones.

Unas manos te guían en la oscuridad, no puedes hacer nada solo, tienes frío. Miedo, no, porque está la mano ahí, en tus brazos, en tus hombros y sabes que no corres ningún peligro. El cuerpo te empieza a doler por las posiciones raras que tienes que tomar, quieres sentarte, quieres ver lo que pasa alrededor, quieres hablar para preguntarles el por qué.

Pero poco a poco, el cuerpo toma un lugar secundario y la mente, hasta ahora llena de las preocupaciones del día o de reflexiones sin importancia, se vacía, el cuerpo tambalea y la mente se hace igual a lo que ven tus ojos, la oscuridad. Quieres aprovechar estos momentos de soledad y de paz para pensar pero la reflexión se hace difícil, algunas palabras te vienen a la mente, por qué estás aquí, libertad, igualdad, fraternidad, te confortan, porque aunque sepas que no las aplicas siempre bien en tu vida diaria, sabes que son los pilares de esta vida y que quieres hacer que ellas se extiendan en tu vida pero también en la vida del mundo. Piensas confusamente que tu presencia aquí es un paso hacia adelante , hacia una mejora de las cosas, pero todo se hace borroso. Quisieras ir más adelante en estas reflexiones, pero tienes dificultad para concentrarte.

Las manos que te guiaban te llevan de un sitio a otro. Tu única mano libre toca madera, toca la piedra fría del muro, toca el cuero, te han quitado un zapato y cojeas en la oscuridad. El tiempo ya no es un dato confiable, pueden ser cinco minutos, pueden ser horas, no lo sabes.

Te llevan a un cuarto, te quitan la venda en los ojos, en la mesa, hay sal, pan, agua, un cráneo y un espejo. Te piden escribir cuales son tus deberes hacia la sociedad, tu familia y ti mismo. La reflexión se hace más fácil, las palabras vienen debajo de la pluma. Has vaciado tu espíritu hace unos instantes, has empezado a reflexionar y ahora la reflexión se puede plasmar con estas preguntas. Te piden escribir tu testamento... ¿es que vas a morir? pues si ya has muerto en este silencio, con este vacío que te ha llenado, cuerpo y mente!. Ya puede empezar una nueva vida con estos principios que escribes ahora con la calavera como unico testigo.

Al fin, te dejan sentarte, sientes que hay mucha gente en la sala, imaginas que son muy numerosos, y tu estás aquí, sin verles, sin conocerles, te preguntan cosas importantes, pero tu boca esta seca, tus ideas todavía aturdidas y por reflejo tienes miedo a hablar delante de esta gente que no ves y que te son extrañas. Rápidamente entiendes que lo importante no es dar la respuesta exacta, sino hablar libremente. Entiendes que no te van a juzgar, y esto es un alivio, porque en la vida antes, todas tus palabras son juzgadas por los demás. Aquí, sientes que estas para aprender, que eres un profano todavía y que ellos parece que ya te han aceptado en su hermandad y que te van a enseñar. Así que no temes hablas para expresar lo que sientes y esperas a lo que dicen ellos para avanzar en tu oscuridad.

Emprendes unos viajes llenos de peligro, donde el frío alterna al calor, parece que te vas a caer, que te vas a quemar, pero la mano esta ahí que te apoya y te protege. Siempre, tocan a la puerta y alguien pide que te dejen entrar, porque eres un profano y no puedes estar realmente con ellos. Después de cada viaje te sientas y te vuelven a hacer preguntas sobre lo que has sentido. Es difícil, has sentido el miedo, el frío, el fuego, pero siempre alguien te ha ayudado y nunca te han dejado afuera o a solas.

Siguen hablando, sientes que se acerca el momento de la verdad, de la luz... y cuando por fin llega, es como una iluminación, estás asombrada por la decoración, la gente, la emoción de las palabras que estás diciendo, las que escuchas, el juramento que prestas. Intentas fijarte en cada uno de los detalles pero no puedes, eres llevada por la alegría, el reconocimiento hacia tus nuevos hermanos que te han dejado entrar. Sabes que solo es el principio y que eres un niño recién nacido que sale a la luz para vivir una nueva, una mejor vida.

Cuando tus nuevos hermanos te abrazan, al finalizar la ceremonia, estas feliz, pero todavía estas en otro mundo de fuego y agua helada. Es difícil hablar, no sabes como comportarte, te has equivocado ya y te lo han dicho con mucho amor, pero estas con todas estas imágenes de ruidos y de furor y buscas la paz. Quizás el momento de emoción real viene después, en la soledad unos días después, cuando ya has pensado varias veces en lo que ha pasado, cuando has reflexionado y has vuelto a ver en tu mente cada uno de estos momentos, a recordar sensaciones y palabras, movimientos y ruidos. Ya entiendes el paso que has dado, este paso que has reflexionado mucho antes, que sabías que querías hacer pero que quizás no llegabas a explicar siempre con mucha claridad. Ya te das cuenta de pertenecer a una fraternidad muy grande, a una sociedad mejor, a un todo que existe desde hace siglos. La emoción y la felicidad vienen en este momento.

Hoy, la reflexión ha sido mezclada con la vida profana, con unos momentos de alegría y de pesar. Estoy aquí y tengo ganas de abrazar de nuevo a mis nuevos hermanos que me han acogido en su seno, que me han abierto la puerta a pesar de mis vicios y de mi ignorancia. Les quiero abrazar de nuevo para darles las gracias por haberme invitado, quiero ya ponerme a trabajar, no sé como....

lunes, 17 de noviembre de 2014

¿En qué creen los Masones?

Como utopía personal, cada Masón propone elevar su condición de ser social, en la medida de sus propias energías, guiado por una escuela iniciática que lo va formando en torno a principios morales.
Cree en la necesidad de tolerar la opinión contraria respetando la diversidad en las creencias religiosas y en las diferentes filosofías de vida.
Cree entonces , en la Tolerancia como reaseguro a la libertad de pensamiento , Ella actúa como red de contención en los debates y su puesta a prueba permanentemente, va formando al Masón en un hombre con capacidad para escuchar, entender y actuar.
Cree en la Democracia como una trama donde se interconectan las distintas formas de pensamiento y de creencias , dentro de la cual, teniendo como marco el respeto al prójimo y la tolerancia en la divergencia , se propone una sociedad progresista y fraterna.
Cree en la ciencia como factotum del progreso, pero guiada por valores eternos como el de la igualdad ante la justicia; en la igualdad de oportunidades.
Cree en la libertad y en la fraternidad como utopías que el hombre debe proponerse y por Ellas trabaja en su Templo Interior, mediante el estudio de reglas morales y a favor de Una constante actitud ética en todo campo donde actúe.
Cree en la razón que permite descubrir la naturaleza de las cosas, entenderlas y respetarlas pero al mismo tiempo cree en la importancia de las doctrinas religiosas y las tradiciones culturales como formadores del Hombre Sentimental.
Cree en la posibilidad de un Nuevo Humanismo capaz de priorizar, por sobre los intereses personales, empresariales y nacionales, la preservación del habitat de todos los seres.
Porque cree en los medios pacíficos para la resolución de conflictos, se opone a todo fanatismo político o religioso que ponga en riesgo la vida de las personas.
El Masón cree y se guía por dos trilogías fundamentales que sintetizan su intelecto: CIENCIA, JUSTICIA Y TRABAJO – LIBERTAD, IGUALDAD y FRATERNIDAD
LOS TRONOS, LUGARES DE LOS DIGNATARIOS EN LOGIA, 
SU DESCRIPCIÓN E INTERPRETACIÓN

La palabra TRONO, viene de la voz latina “TRHONUS”, y èsta a su vez, se deriva del griego “THRONOS”, asimismo, es el nombre que se le da al Sitial o Asiento destinado al uso de los Mandatarios, Monarcas y demás personalidades de alta representación, dignidad o jerarquía; también es el lugar que ocupan los Grandes Dignatarios o Funcionarios de las Logias y demás Cuerpos Masónicos.
El TRONO, en lo general, puede presentar varias características respecto a su estructura, pero regularmente consta de un docel montado sobre gradas o gradines, según el uso a que se le destina; sin embargo, procederemos por describir los TRONOS de los Templos Masónicos y diremos que; el que corresponde al Venerable Maestro, se encuentra situado al extremo del Templo, sobre la Plataforma en Oriente, es de forma semicircular, elevado sobre SIETE GRADINES y cubierto por un docel, sobre la parte superior, se distingue un Triángulo Radiante con un ojo en el centro, y en la porción que corona al TRONO se ve la letra “G”, además sobre la cara de la mesa del Venerable Maestro, aparecen realzados o pintados, un compás abierto a cuarenta y cinco grados, una Cuchara de Albañil y un Martillo.
Sobre la mesa de referencia se colocan, en primer término, la Carta Patente de la Logia, si es que está ya legalmente constituída o la de Dispensa, en caso de que se encuentren en trámite los documentos respectivos para su funcionamiento, enseguida se pone el Mallete, una Espada Flamígera, Recado de Escribir, una pequeña Columna del Órden Dórico con la letra “M” al centro, misma que permanecerá abatida, durante los trabajos de la Primera Cámara, y por último, se coloca un candelabro triangular de Nueve Luces, de las que únicamente tres, o sean las de los extremos, permanecerán encendidas durante los trabajos de la Logia de Aprendiz.
Por lo que respecta al TRONO, del Primer Vigilante, se encuentra ubicado al extremo de la columna del Norte junto a Occidente, o sea a la izquierda de la Puerta de entrada del Templo; la mesa es de forma Triangular, pero únicamente con dos lados visibles hacia el frente, está elevada sobre cinco gradines, en una de sus caras se distingue, bajo relieve o pintada, la Piedra Cúbica de Punta, y sobre la otra, en la misma disposición se ve un Nivel.
Sobre la Mesa de este Dignatario, se coloca una Escuadra, un Mallete, una espada recta, recado de escribir, una pequeña Columna del Órden Dórico con la Letra “J” al centro y como en el caso de la del Venerable Maestro, permanecerà abatida durante las sesiones del Primer Grado, finalmente se ve un Candelabro triangular de Cinco Luces, de las cuales sólo las Tres de los extremos se encienden durante los trabajos de la Cámara de Aprendiz; este TRONO se encuentra también cubierto por un Docel, y en la misma disposición que el TRONO del Venerable Maestro, sobre la parte superior, se observa un triángulo Radiante, más pequeño que el anterior, con el Ojo en el centro, y en la Corona del Referido TRONO, también se distingue la Letra “G”.
En cuanto al TRONO del Segundo Vigilante afecta la misma forma que el del Primer Vigilante, solamente que se encuentra elevado sobre TRES GRADINES, la mesa con sus dos caras visibles al frente, se encuentra situada al costado derecho del Templo, precisamente al centro del la Columna del Sur, dando frente al Norte, sobre la Mesa respectiva, se coloca una Regla de Veinticuatro Pulgadas, un Mallete, una Espada Recta, Recado de Escribir, una pequeña Columna igual y del mismo Órden que la del Primer Vigilante con la Letra “B” al centro, misma que permanecerá levantada, durante los trabajos de la Logia de Aprendiz, además se observa, un Candelabro Triangular de TRES LUCES, las que deberán permanecer encendidas, durante el período de labores de la Primera Cámara.
Sobre una de las Caras de la Mesa de este Dignatario, se realza o se pinta, en idénticas condiciones que en la del Primer Vigilante, la PIEDRA BRUTA, y sobre la otra, una PLOMADA o PERPENDICULAR del sistema Masónico, igualmente este TRONO aparece cubierto por un Docel en la parte superior, se coloca otro TRIÁNGULO RADIANTE, más pequeño que el que se ve en el TRONO anterior, pero semejante a él y sobre la Corona, en idénticas condiciones se ve también la letra “G”.
En la decoración de los TRONOS, debe usarse Pintura Blanca, con ribetes azules y de oro, a la vez que los Tapetes que cubren las Mesas de los Dignatarios, serán de Terciopelo o Franela ROJA forrados de Tela NEGRA.
Los TRONOS que acabamos de describir, así como los asientos o sitiales que ocupan los Hermanos en Logia, también reciben el nombre de COLUMNAS, de cuyo significado e interpretación simbólica nos ocuparemos enseguida.
Por lo mismo, las tres primeras Columnas que ocupan las dignidades, nos dan la idea o representación, de las enseñanzas esotéricas, contenidas en la sana MORAL, que les sirve de base fundamental a las prácticas religiosas, y que dan lugar a la veneración que se tributa a las sagradas TRINIDADES o TRILOGÍAS, como lo son el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, Siva, Vishnu y Brahma , Wotham, Freya y Thor, Odin, Vile y Ve, etc., mismas que en su unidad divina, forma a los DIOSES, tomando en consideración a las creencias de las diferentes razas que forman la Humanidad, por cuyo motivo a dichas Divinidades se atribuyen el origen de todos los SERES y las COSAS, en consecuencia, y tomando en cuenta separadamente sus manifestaciones y aspectos; resulta que también son los HACEDORES o CONSTRUCTORES del Mundo Externo, en relación con lo NATURAL, lo BELLO y lo DIVINO, o sea lo que viene a constituir el ORIGEN, la VIDA y la MISIÓN que desempeñan todas las fuentes que producen, que mantienen y conservan latente a todo lo que existe en el Universo, sea Material, Espiritual o Abstracto, ya que en las Religiones figuran como DEIDADES, todo aquello que produce la LUZ DEL ENTENDIMIENTO, porque ILUMINA la INTELIGENCIA y mantiene el PROGRESO latente en la CONCIENCIA del género Humano.
Ahora bien, en el sentido de la Filosofía Masónica, todas esas teorías se reducen a una sola realidad, y se refiere a que todos los seres vivientes que pueblan la superficie de la Tierra, manifiestan, en sus diversos aspectos o apariencias, determinada inclinación, hacia una marcada Conciencia, sea Espiritual, Instintiva o Intelectual, si es que tomamos en cuenta, que todo lo que existe, es producto de la Divinidad, y como consecuencia natural, resulta sujeto al magno fenómeno de la REPRODUCCIÓN, del sacrificio de la VIDA y de la MATERIA, que irremisiblemente le sirven, como MEDIOS DE SUBSISTENCIA, pues de otra manera, nunca nos daríamos cuenta de que sólos los SERES RACIONALES, tienen la facultad de ser TRINOS, es decir, por lo que respecta al HOMBRE que nos demuestra evidentemente, que posee esas TRES modalidades o facultades innatas de la conciencia humana que son: VOLUNTAD ESPIRITUAL, ACCIÓN INTUICIONAL Y FACULTAD INTELECTUAL, como factores que por sí sólos, forman la base FUNDAMENTAL y origen del PENSAMIENTO DEL HOMBRE.
Por eso sabemos, que dentro de la Instrucción Masónica, las Dignidades de la Logia, irremisiblemente representan a esas TRES facultades o modalidades, que sólo se aprecian en la CONCIENCIA del hombre, ya que en el SÀNSCRITO se les designa, con las palabras de “YSCHCHA”, JNANA y KRIYA, que se traducen como Razón, Conclusión y Resolución.
En vista de lo anteriormente demostrado, dentro de las enseñanzas esotéricas referentes al Simbolismo de las Tres dignidades, llegamos al convencimiento de que: el Venerable Maestro, representa a la VOLUNTAD Divina del Creador, que se destina a dirigir la obra constante del PERFECCIONAMIENTO intelectual, físico y moral del HOMBRE.
Que el Primer Vigilante, representa a la OBRA DIVINA del CREADOR, en que se dispone a demostrar, real y positivamente, a todos los FENÓMENOS inmateriales, físicos y químicos, que mantienen en la Inmortalidad a lo que llamamos NATURALEZA.
Y por último, el Segundo vigilante, representa a la ACCIÓN VIVIFICANTE y DIVINA del CREADOR, que fortalece y alimenta indefinidamente las FUERZAS, AGENTES Y FENÓMENOS vitales de todo lo creado, como fuentes de todo VIGOR y ENERGÌA, que mantiene la vida de todos los SERES orgánicos.
Estas TRES conclusiones, están basadas en la Filosofía de las enseñanzas esotéricas, contenidas en el Simbolismo que se atribuye a las Dignidades de la Logia; puesto que no cabe duda de que; así como la ENERGÍA que encontramos en la MATERIA, constituye a la FUERZA BRUTA, de la misma manera el VIGOR FÍSICO mantiene a la FUERZA INTELECTUAL, y que la VIDA de todos los seres orgánicos, es la que fortalece a la EXISTENCIA de todo lo creado por la propia NATURALEZA.
La SABIDURÍA, o sea el pleno conocimiento de la EXISTENCIA del hombre dentro de sus facultades como SER racional, es también el agente que le permite darse cuenta, que debe RELACIONARSE con el medio que le rodea; mientras que su INTELIGENCIA, es la facultad que tiende a RELACIONARLO, con todos aquellos fenómenos que trata de investigar, dentro del misterioso Mundo de lo abstracto; y por último, el PENSAMIENTO humano, es otro de los factores, que conducen al hombre a la ejecución de todos sus actos, dentro del Plan de investigación para penetrar hasta las profundidades que se manifiestan en los intrincados problemas del mundo de la Realidad.
Lo anteriormente expuesto, es parte de los razonamientos del PORQUE: cuando el Venerable Maestro, abre los trabajos de la Cámara de APRENDIZ, el Primer vigilante ABATE su pequeña Columna, y el Segundo Vigilante, mantiene la suya LEVANTADA o en PIE; lo cual significa, que desde el momento en que penetramos dentro del Sistema de la Vida REAL, para conocer el verdadero Misterio de la VERDAD, es que se trata de trabajar, haciendo uso ADECUADO de la INTELIGENCIA, el PENSAMIENTO y la SABIDURÍA, como facultades innatas del hombre, que han quedado grabadas indeleblemente, dentro de la CONCIENCIA HUMANA; es decir, que debemos principiar por estudiar nuestro CARÁCTER, para el fin de MODELAR nuestro entendimiento, cultivar nuestras facultades INTELECTUALES, para comprender nuestra verdadera misión en la VIDA, y EDUCAR convenientemente nuestro espíritu de lucha a fin de lograr forjar nuestro propio DESTINO, que es lo que generalmente preocupa al Género Humano.
Tomando en consideración las anteriores enseñanzas, resulta que, las TRES DIGNIDADES, representan al Triángulo de las CIENCIAS NATURALES, cuyos principios fundamentales, radican en el RACIOCINIO, el Pensamiento y en la EDUCACIÓN MORAL del Hombre, según su capacidad Intelectual.
Otra de las explicaciones Científicas, sobre la misión Simbólica que deben desarrollar las TRES DIGNIDADES, consisten en una explicación Astronómica, misma que se refiere a que el Venerable Maestro representa al SOL en ORIENTE, como una fuente de LUZ, CALOR Y VIDA, que emana sus refulgentes rayos sobre la Naturaleza.
Que el Primer Vigilante, representa al SOL en la plenitud de su carrera, que desde el CENIT, derrama sus bienhechores rayos, que mantiene en constante EVOLUCIÓN a la propia Naturaleza.
Que el Segundo Vigilante, representa al SOL en el Ocaso, o en su caída hacia el Occidente, para indicar el FIN de la JORNADA, por lo que sus tenues y débiles Rayos, sólo iluminan a la NATURALEZA, para anunciarle el REPOSO o el DESCANSO en sus actividades.
En consecuencia la primera FACE del SOL en su carrera hacia el firmamento, representa a la MODERACIÓN, la segunda, a la ACCIÓN y la tercera a la DECADENCIA.
Tales son en resumen, las enseñanzas Simbólicas, Filosóficas y Esotéricas, que en materia de Instrucción Masónica encontramos adecuadas para la Primera Cámara, mismas que se destacan en forma prominente, al estudiar el carácter emblemático de las TRES DIGNIDADES de la Logia, por cuya razón dejamos para conocer en los Grados Superiores, otras explicaciones más profundas y de mayor interés Filosófico, para nuestros Hermanos recién INICIADOS.
MAESTRO DE CEREMONIAS
R:.L:.S:. Genesis de America N. 144 New York.

Es el oficial de la logia encargado de advertir y de dirigir el
ceremonial que debe observarse en los trabajos, fiestas, banquetes y demás
ceremonias que se acostumbran en una logia.
El Maestro de Ceremonias deberá hacer un estudio profundo y
concienzudo del simbolismo, de la doctrina y muy especialmente de la
liturgia, prácticas, usos, costumbres y ceremonias universalmente admitidas
y practicadas en los distintos ritos y por las distintas potencias sobre la
tierra.

El taller deberá consultarle siempre en todo lo que tenga relación con
el ceremonial, puesto que los Maestros de Ceremonias son los
especialmente encargados, tanto dentro como fuera del templo, de hacer los
honores en nombre del mismo.
El Maestro de Ceremonias se sienta en la columna del Sur, delante
del tesorero y pide la palabra al primer Vigilante.

Su joya es dos reglas o dos bastones cruzados enlazados por una
cinta y simboliza la rectitud con que debe dirigir las ceremonias
ritualísticas que le ordene en Venerable Maestro.
Es interesante notar que según los ritos hay diferencias en las joyas
del maestro de ceremonias.
Así por ejemplo, se la describe como “un compás abierto con un sol
entre sus ramas”. Maestro De Ceremonias

O bien por una luna, cuyo significado es que así como la luna cambia
en el firmamento, el Maestro de Ceremonias es el único funcionario en la
logia que puede marchar por la derecha o por la izquierda, sin romper el
orden establecido para andar por el templo.
El Diccionario Enciclopédico de la Masonería la describe y presenta
en sus ilustraciones con dos espadas cruzadas, mientras que para un experto
dice que la joya son dos reglas enlazadas por una cinta, pero más adelante
aclara que en otros rituales es al revés, como en el Escocés Antiguo y
Aceptado.
El Maestro de ceremonias lleva además como parte de su decoración
un báculo en la mano izquierda.

Deberes
1. Cumplir y hacer cumplir todo el ceremonial masónico.
2. Invitar a los hermanos del taller y visitadores ya conocidos a pasar
para la apertura de los trabajos del día, cuidando que los primeros
estén con sus joyas respectivas y que todos ocupen el puesto que le
corresponde.
3. Retejer por orden del Venerable Maestro a los hermanos visitadores
que lo hagan.
4. Cumplir con escrupulosidad todo lo que sea ordenado por el
Venerable Maestro.
5. Acompañar a las comisiones y visitadores desde su entrada al templo
hasta que ocupen el lugar que les designe el Venerable Maestro.
6. En los banquetes cuidarán que tanto los oficiales como visitadores y
demás hermanos ocupen sus respectivos lugares.
También tiene la obligación de cuidar de que el templo y sus
ornamentos se hallen debidamente preparados antes de la tenida.
El Maestro de Ceremonias es también el encargado de hacer firmar
las actas después de leídas por el Secretario y aprobadas por los presentes
en la tenida, y debe hacer en este orden:
1. Venerable Maestro,
2. Primer Vigilante,
3. Segundo Vigilante,
4. Orador, y finalmente por el
5. Secretario Maestro De Ceremonias

Donde deposita el acta y luego de verificar que éste firme, regresa a
su sitio e informa al Venerable Maestro que el acta ha sido suscrita.
También es el encargado de llevar los mensajes del o al Venerable
Maestro, cuando éstos no deben transmitirse por intermedio de los
Vigilantes.

Como hábil Maestro debe portarse según las circunstancias, solícito,
afectuosos o simplemente atento y cortés.
Como en logia casi nunca recibe más órdenes que del Venerable
Maestro, jamás debe perder de vista al Oriente, para que con una sencilla
mirada o signo del Venerable Maestro pueda acudir a ejecutar sus órdenes
inmediatamente.

Recomendaciones para el ceremonial
Al abrirse los trabajos en la logia el Maestro de Ceremonias es el
encargado de encender las luces correspondientes al grado en que se
trabaja, exhibir la Carta Constitutiva y abrir el Libro, aunque en algunos
Orientes señalan a los diáconos como encargados de abrir los Libros y
Pasajes en la parte correspondiente.
Al cerrarse los trabajos debe apagar las luces, dar vuelta la carta y
cerrar el libro; después recoger las joyas y ornamentos para guardarlos.

En muchas logias acostumbra el Maestro de Ceremonias para abrir y cerrar
el Libro del Primer Grado arrodillarse con la izquierda sobre el cojín,
formando un compás, mientras que con la pierna derecha forma una
escuadra y el Libro Sagrado abriendo en el Evangelio de San Juan y la
escuadra estará sobre el compás.
En Segundo Grado se arrodilla sobre la derecha formando un compás
y con la pierna izquierda forma una escuadra y el libro abre en Amós 7:7, y
la escuadra y el compás estarán entrecruzados con la pierna izquierda del
compás sobre el brazo derecho de la escuadra.
En el Tercer Grado se arrodilla sobre ambas piernas y el Libro en el
Cantar de los Cantares de Salomón, y el compás estará sobre la escuadra.
Estas posiciones recuerdan las del juramento de cada grado. Maestro De Ceremonias

En algunos rituales se abre en cualquier página al azar, porque como
en todo el Libro representa la ley, cualquier página es buena para ser
abierta sobre el Ara.
También podemos mencionar que en otras logias se acostumbra a
poner sobre el Ara la Constitución Política del país, en vez de la Biblia,
para representar al Libro de la Ley, esto sucede generalmente en México y
Francia.
En otras logias existe el Libro Blanco, para quienes se declaran
librepensadores o practican otro religión que no sea la que utiliza la Biblia
como su Libro Sagrado y de esta manera testimonian la universalidad de
dogmas de la Masonería.
El Maestro de Ceremonias debe siempre tener el báculo en la mano
izquierda para circular por la logia, incluso para hacer firmar las actas, pues
el báculo es parte importante de su decoración y es el símbolo de su cargo
conjuntamente con la joya.
Cuando el Maestro de Ceremonias juntamente con los expertos
deben escoltar a algún hermano o a una delegación, o a la insignia patria
entre columnas, el Maestro de Ceremonias debe colocarse a la izquierda,
del lado de la columna B, y los expertos atrás.
En general, siempre que hermanos estén entre columnas, o frente al
Ara, en el pavimento, el de mayor jerarquía se colocará a la derecha, y el
otro a la izquierda; y si son varios hermanos que estén entre columnas, el
de mayor jerarquía se colocará al centro, y los otros se colocarán
alternativamente según su rango, uno a la derecha y otro a la izquierda del
principal que estará al centro.
Cuando el Maestro de Ceremonias deba conducir al Oriente a las
delegaciones visitantes, si estas vienen solamente acompañadas por el
presidente de la delegación, lo conducirá tomándolo con la mano derecha el
brazo izquierdo o de la mano izquierda; pero si además están el Venerable
Maestro o los Ex Venerables Maestros entonces el Maestro de Ceremonias
invitará con un gesto de la mano derecha a que los hermanos se dirijan a
Oriente y los escoltará sin tomar del brazo a ninguno de ellos.
Para las tenidas de iniciación o aumento de salario, debe tener
preparado todos los elementos necesarios para el desarrollo de las mismas,
con la anticipación suficiente que la solemnidad de la ceremonia requiere.
Y en los banquetes, el Maestro de Ceremonias es el encargado de ubicar a Maestro De Ceremonias

los hermanos en los puestos que les corresponde de acuerdo al cargo que
ocupan o a la jerarquía que tienen.
Cuando el Maestro de Ceremonias y los Expertos ingresan
conduciendo a las delegaciones que acompañan a la Gran Logia, el Maestro
de Ceremonias entra encabezando la columna del Norte, el Primer Experto
encabezando la columna del Sur.
Cuando el Gran Maestro se presenta a visitar una logia, el Maestro
de Ceremonias y los Expertos salen a recibir al vestíbulo exterior y lo
introducen bajo la Bóveda de Acero y al batir de malletes del Venerable
Maestro y de los Vigilantes, después del saludo el Venerable Maestro
bajará hasta el pavimento y le dirigirá una breve alocución de bienvenida y
le ofrecerá el mallete para que dirija los trabajos, y les conducirá hasta el
Oriente.
Al retirarse el Gran Maestro se le tributará los mismos honores que a
su llegada.
Todos los hermanos deberán estar en pie y al orden en ambos casos.
Iguales honores recibirán el Soberano Gran Comendador del Supremo
Consejo, el Diputado Gran Maestro, los grandes dignatarios de la Orden,
los miembros del Supremo Consejo del Grado 33; siempre que vengan
revestidos con las insignias de su grado, pero a ellos no se les ofrecerá el
mallete.
Serán recibidos de pie y al orden y conducidos al Oriente, los
siguientes hermanos:
1. Los Venerables Maestros de las logias de la Obediencia y de la
Correspondencia;
2. El Venerable Maestro cuando llega a las tenidas después de abiertos
los trabajos;
3. Los Ex Venerables Maestros y Miembros Honorarios;
4. El Maestro que preside una comisión;
5. Los hermanos de grado 30º, 31º y 32º, siempre que se presenten con
sus insignias que les corresponden;
6. El hermano Diputado representante de la Gran Logia.
También serán conducidos de pie y al orden y conducidos a sus
puestos y columnas cuando llegan a la tenida después de abiertos los
trabajos, todos los hermanos que son Luces del Taller; también los
hermanos de los grados 4º al 29º inclusive, siempre que se presenten con Maestro De Ceremonias

las insignias de su grado, y se los conducirá a la cabecera de la columna
Sur.
Fuera de los honores prescritos, los Venerables Maestros de las
logias podrán tributar a los hermanos visitadores los honores que juzguen
convenientes, de acuerdo a su jerarquía.
Cuando el Gran Maestro ya está en el templo, no se rendirán honores
a ningún otro hermano con la única excepción del Soberano Gran
Comendador.
Cuando el Gran Maestro y el Soberano Gran Comendador se
presentaren simultáneamente a visitar una logia, el Venerable Maestro
dispondrá que sea recibido primero el Soberano Gran Comendador y luego
el Gran Maestro.
Cuando el Gran Maestro se presente a visitar una logia, se deben
suspender todos los trabajos, incluso la lectura del acta y se lo debe recibir
con los honores correspondientes.
Al formar la Cadena de la Unión en muchas logias del rito se
prescribe que el brazo derecho debe cruzarse por encima del izquierdo, y el
orden en que deben situarse es el siguiente:
1. El Venerable Maestro al Oriente,
2. Los Vigilantes al Occidente y juntos, salvo algún hermano reciba un
grado, en cuyo caso éste se coloca entre los dos Vigilantes;
3. El Primer Vigilante estará siempre del lado Sur y
4. El Segundo Vigilante del lado Norte;
5. El Maestro de Ceremonias se coloca al lado del Primer Vigilante y
anuncia al Venerable Maestro que la cadena está cerrada;
6. Los demás hermanos se colocan frente a sus puestos hasta cerrar la
cadena.
Cuando hay más hermanos en una columna que en la otra, se
acostumbra a que algunos de ellos pasen a equilibrar la columna del menor
número.
En otras logias el Venerable Maestro al formar la cadena no cruza los
brazos sino que los extiende porque irradia luz.
El cargo del Maestro de Ceremonias es uno de los más hermosos y el
que más lucimiento da un taller, cuando está correctamente desempeñado, Maestro De Ceremonias

y para esto es necesario que el hermano que lo ocupe estudie a fondo el
ritual y dirija el ceremonial con toda solemnidad
R:.L:.S:. Genesis de America n.144 New York
La Q:.H:. Alice Rivera miembro de la R:.L:.S:. Genesis de America N.144 del Valle de New York . Viajo el dia 9 de Noviembre de visita . La Gran Logia de Chile
SECRETO MASONICO 
El Sendero del Masón

La mayor parte de los Masones así como modernos estudiosos de los diferentes rituales e ideales masónicos, rara vez se percatan de las obligaciones cósmicas que van adjuntas desde el preciso momento que empiezan a rasgar ligera y suavemente, las sacras verdades de la naturaleza, así como las de los antiguos y primitivos rituales del Arte Real.
Esto se debe a que observan de manera superficial y mecanizada, sus tareas a través de la ejecución de rituales y ascensión de grados, y llegan a ver a la Masonería como un organismo social de una antigüedad de pocos años, es necesario darse cuenta que las sagradas y antiguas enseñanzas místicas y esotéricas se han perpetuado a través de los antiguos y primitivos ritos, y que son sagradas, y que existen poderes invisibles y desconocidos al Ser humano, y que estos moldean los caminos, así como los destinos de aquellos que por iniciativa interna adquieren las verdaderas obligaciones de una Real Fraternidad.
La Masonería no es algo material que se pueda demostrar con una insignia o un saludo cifrado, acompañado de una palabra de pase secreto, la masonería es una ciencia espiritual del alma, no es una doctrina dogmática, sino una expresión universal de origen cósmico, y la cual ha sido y será, inspiración de grandes místicos, filósofos, iniciados y sabios de todas las edades.
La Masonería es la perfecta sabiduría de Dios (Deus) que se hace visible a través de la jerarquía secreta de inteligencias superiores e iluminadas.
Sólo aquellos verdaderos adeptos de esta, logran percibir la sabiduría del silencio que esta conlleva, así como el estudio interno y cósmico que debe realizarse en aquel que la practique de manera real e íntimamente , es necesario morir ante el mundo material, para así poder renacer ante el mundo espiritual.
El verdadero masón sabe que el único medio para llegar a la verdadera iluminación del Ser, es desbastar la piedra bruta del alma e intelecto hasta lograr moldearla en un fino diamante cósmico.
El Masón debe aquietar la mente y los sentidos a medida que trabaja en la ardua contemplación de su Ser, así como tratar de obtener una vista interior a su mónada divina tratando de rasgar los cifrados velos de su Auro florecer.
El trabajo del masón es arduo e interminable, el se encuentra conciente que el tiempo que se le ha otorgado en la tierra es breve, y que en el tránsito por la morada terrestre tendrá que hacer todo lo posible para así acceder a la morada cósmica o bóveda celeste.
En la mayor parte de escuelas de misterios esotéricos como, masonería, órdenes rosacruz, sociedades teosoficas, institutos gnósticos, así como miembros de la oto y demás, todos ellos saben que el hombre o adepto que no logre unir la brillante mente, con el corazón ardiente, jamás logrará subir un solo peldaño en la luminosa escalera de Jacob.
Todo aquellos que han examinado minuciosamente la masonería oculta (masonería esoterica) y estudiado la sabiduría hermética, no tienen la menor incógnita que la masonería como el logos mismo, es la más grande de las escuelas, y así mismo es la enseñanza cifrada del Gran constructor, Dios.
Dios, el hombre y el universo, tienen sobre sí la luminosa responsabilidad de darle forma a la sustancia cósmica dentro de la morada del rey cósmico, el gran constructor, es así como el masón se adentra en los antiguos misterios del conocimiento y tratando de dejar una huella sólida en el sendero, a través de la iluminación de sus HH.•.MM.•. como de profanos, y así mismo dejar un legado celeste a la humanidad de fuerza, sabiduría y fraternidad.
En la masonería yace oculto el misterio de la evolución y la existencia, el verdadero estudiante va comprobando a medida que va rasgando levé y suavemente los propios misterios de su divinidad, sabe que la obtención de grados no convierte al hombre en masón, si no la absoluta y profunda contemplación de los antiguos misterios a través del silencio absoluto y la fuerza de mística meditación.
Un verdadero y auténtico masón, no es el producto de un nombramiento acartonado y condecorado, es un hombre evolucionado y debe percatarse que el lugar que el ocupa en la logia esotérica no significa nada en comparación con su puesto en La Gran Logia espiritual de la existencia, en la bóveda cósmica.
Sus responsabilidades karmicas deben ser una sublime responsabilidad y debe hacer hasta lo imposible por enfocarse en el bien de sus HH.•. así como el de la humanidad, deberá no sólo labrar su propia piedra tosca, si no moldear la de sus QQ.•.HH.•.TT.•. por igual, deberá no sólo velar por sus ideales e intereses si no velar por los del mundo en su totalidad por igual, una vez que comprenda que los augustos misterios son sólo herramientas para ayudar a su entorno y la humanidad, justo ahí, entenderá el verdadero sendero iniciatico del Real Masón, el cual es Libertad, Igualdad y Fraternidad.