viernes, 4 de enero de 2013


Quiénes son vuestros dioses.
Barbara Marciniak

Existen muchos malentendidos en el concepto de divinidad.

Los universos están llenos de seres inteligentes que han evolucionado a través del tiempo y han desarrollado todo tipo de capacidades y funciones para satisfacer su necesidad de expresarse creativamente. La importancia que hay detrás de la existencia y de la consciencia es la creatividad, y la creatividad se manifiesta de muchas maneras.

Hace eones, la Tierra no era más que un pensamiento en las mentes de unos seres grandiosos que se habían propuesto crear nuevas formas de existencia. Muchos de estos seres influyeron en la creación de este universo y vosotros los habéis denominado Dios. En realidad, son energías extraterrestres portadoras de luz separadas del Creador Principal. Nosotros rara vez usamos el término Dios con D mayúscula.

En el caso de que utilizáramos este término, nos estaríamos refiriendo a la entidad que conocemos como el Creador Principal. El Creador Principal, en su propia implosión personal a través del amor, dotó a todas las cosas de consciencia. Todas la cosas son el Creador Principal en el viaje del Creador Principal.

Nosotros nos vemos a nosotros mismos como una extensión del Creador Principal —siempre recogiendo información, lanzándonos a la aventura, haciendo lo que haga falta para que nuestras vidas sean más interesantes, que sean un desafío, de manera que podamos alimentar al Creador Principal—. Como alimentamos al Creador Principal con nuestros planes y nuestros esfuerzos, dotamos al Creador Principal de una mayor energía para nuevas creaciones.

Nunca nos hemos acercado a la entidad del Creador Principal.

Incluso aquellos de nosotros que somos seres de la más grandiosa vibración de luz, no tenemos la capacidad, en esta etapa de nuestra evolución, de estar próximos al Creador Principal. No estamos lo suficientemente preparados para manejar la intensidad de la emanación. Desearíamos que en algún punto de nuestra evolución pudiéramos ver o quizá fundimos con el Creador Principal por un tiempo. Sabemos que esto es posible, de manera que es algo por lo que luchamos.

La evolución de la consciencia y la capacidad de albergar información es lo que nos permite aproximamos al Creador Principal. Muchas personas en la Tierra sienten que han llegado a fundirse con Dios. Se han fundido con una porción del Creador Principal, adecuada para su vibración en esos momentos. La vibración total del Creador Principal destruiría al vehículo físico en un instante, ya que éste no es capaz de albergar tanta información. Aquellos que representan a «Dios» para vosotros, no son sino una mínima parte del Creador Principal.

Incluso el Creador Principal no es sino una porción de algo mayor.

El Creador Principal está siempre descubriendo que es hijo de otra creación que se halla en un constante proceso de descubrimiento personal y de adquisición de conciencia. Recordad, la conciencia está en todas las cosas y la conciencia nunca fue inventada, simplemente fue. La conciencia es saber, y vuestro saber es vuestro lugar más cercano al Creador Principal.

Cuando confiáis en lo que sabéis, estáis activando al Dios en vosotros. En esta época, existe una gran adquisición de conciencia en el planeta en cuanto a las verdaderas dimensiones del mundo y en cuanto a quién es quién en el juego del mundo: no sólo quién es quién en el juego mundial, sino también quién es quién en el juego cósmico.

Así como en la Tierra tenéis jerarquías de las que podéis ser o no conscientes, existen jerarquías en el cosmos. Podéis vivir en una cierta área y no ser conscientes de que existen jerarquías. Podéis cultivar vuestra tierra, pagar vuestros impuestos, decidir si votar o simplemente ignorar cualquier estructura política burocrática. De la misma manera, la Tierra ignora la estructura política burocrática que opera en el universo.