viernes, 8 de febrero de 2013

El Mandil



Su uso en el mundo profano es un pedazo de tela impermeable que se sujeta al cuerpo a la altura de la cintura para proteger la ropa durante los trabajos rudos, por lo que respecto a las enseñanzas e interpretaciones simbólicas en Masonería, el mandil tiene su origen desde las más antiguas costumbres Hebreas y Egipcias. La palabra mandil viene de la voz latina MANTILE y también se traduce como sinónimo de MANDIL, los Caldeos, los Asirios, los Druitas, etc. se le atribuyen cualidades como la de PERSEVERANCIA, CONSTANCIA Y FIRMEZA en las acciones humanas, como cualidades indispensables en los iniciados. Debe ser de forma cuadrangular, con una babeta que afecta la figura de un triangulo con el ribete hacia abajo, y únicamente deben de adornarlo las alegorías y símbolos de las enseñanzas de cada grado, pero sin tomar en consideración ninguna otra figura que altere su simbolismo. El cuadrado lleva bordada la letra G con hilo de oro emblemático del valor y que simboliza la fuerza de voluntad del iniciado para demostrar que sabe hacer frente a los obstáculos y problemas que para su resolución se le presentan durante su vida y en el triangulo de la solapa el ESCUDO del primer grado o sea el martillo y la regla en forma de aspa, instrumento que simboliza a la Perfección del trabajo que ejecuta el iniciado al labrar la piedra Bruta. El mandil debe estar forrado de seda o raso color negro alegórico de las tinieblas, de la ignorancia, del misterio, al centro un dibujo de un cráneo humano sobre 2 huesos en aspa, que representa a la muerte, al luto, a la desolación y además tiene pintada 7 lágrimas que personifican al Dolor, la Aflicción, el Pesar, el Sufrimiento, la Tristeza, la Angustia y la Pena y el ribete azul celeste que indica Infinito que indica que así como en la vida los masones estaremos unidos en la eternidad.

“Recibid este mandil, distintivo del Masón, y más honroso que todas las condecoraciones humanas, porque simboliza el trabajo. Única fuente de salud, del saber, de la virtud y de la riqueza. Os da derecho a sentaros entre nosotros, y sin el nunca deberías de estar en logia”.

Con estas solemnes palabras, el Venerable maestro pone al neófito el mandil de Ap∴ M∴. Este mandil debe ser Blanco, sin manchas de otra tela. Este símbolo representa para todos los masones un sentimiento de afinidad con nuestros hermanos. Al recibirlo, lo imprimimos en nuestra memoria como el primer presente que de la Masonería recibimos, es el primer símbolo sobre el que recibimos una explicación, y la primera evidencia tangible para el iniciado de que ha sido admitido en nuestra augusta orden. Las antiguas liturgias de iniciación contemplaban el decirle al neófito, al tiempo que se le entregaba el mandil:

“Por la piel del cordero os recordamos la pureza de la vida y la rectitud de vuestra conducta, que son tan esencialmente necesarias para poder ser admitido en la logia celestial superior, donde el Supremo Arquitecto del Universo preside toda la eternidad”.

Entonces el verdadero mandil del Masón debe ser de piel de cordero de 14″ a 16″ de ancho, con 12″ o 14″ de alto, con babeta de 3″ o 4″ de alto. Cuadrado y sin adornos. Ha sido para algunos motivos de tanto orgullo el hecho de portar el mandil.

En cuanto a la manera de llevarlo, los Ap∴ M∴, lo deben llevar con la babeta levantada, simbolizando asíel anhelo de crecer intelectual y espiritualmente, con el alma apuntando a las alturas. En el grado 33 del rito escocés antiguo y aceptado, los hermanos que lo poseen están dispensados de portar el mandil, pues para ellos “El trabajo ha terminado”.

Cuando el mandil se adhiere al cuerpo, se sostiene por una cuerda, la cual forma un círculo con respecto al cuerpo, simbolizando el espíritu de Dios. El triangulo de la babeta representa el alma Masónica, en un triangulo cuyos tres vortices significan:



Tres grados fundamentales:

Ap∴, C∴ y M∴



Tres hechos vitales:
Salud, Dinero y Amor.

Tres hechos porque luchar:
Municipio, Estado y Nación

Tres cosas que defender:
Honor, Patria y Hogar.

Tres cosas que controlar:
Carácter, Lengua y Conducta.

Tres cualidades que estimar:
Rectitud, Valor y Gratitud.


Tres hechos que meditar:
Vida, Muerte y Eternidad.


Tres hechos que evitar:
Pereza, Barbarie e Ignorancia.



Tres hechos que admirar:

Voluntad, Dignidad y Lealtad.


Tres hechos que adoptar:
Libertad, Igualdad y Fraternidad.


Tres instituciones que defender:
Revolución, Liberalismo y Francmasonería.

El ignorante grita, el inteligente discute, y el sabio calla.


Sabiduría, Fuerza y Belleza.
Salud, Fuerza y Unión.