jueves, 15 de enero de 2015

Talento Masónico....25 claves para incrementar la productividad.




Desde tiempos inmemorables, los masones fueron una sociedad de constructores, que a lo largo de El Reino Unido y la Europa medieval fueron realizando grandes construcciones, destacando edificaciones religiosas y grandes catedrales, así como construcciones de carácter y de dependencias oficiales subordinadas de las coronas y nobles que los contrataban….

Son muchas las cosas que en lo cotidiano vemos y que de una manera desapercibida a aportado la masonería, luego con el tiempo de ser unos constructores hábiles entraron en casi todas las esferas y círculos, desde lo trivial hasta lo académico, siendo uno de los campos heredados la gerencia y la administración de recursos, entre estos el tiempo y la eterna búsqueda de su optimización; En este artículo encontrará algunas sugerencias rápidas para optimizar el uso de tu tiempo. Se trata de 25 claves sencillas, que aplicadas consistentemente, te aportarán grandes resultados en el incremento de tu productividad;



1.-Escribe las cosas.
Como afirma el famoso dicho "Es mejor un lápiz corto que una memoria larga". Tomar notas es el mejor remedio para no olvidar nada. Acostúmbrate a reflejar sobre el papel cualquier tema importante de tu jornada diaria. Informaciones de interés, pensamientos, ideas, aprendizajes,… De este modo conseguirás sacarle todo el jugo a la vida, además de ser una persona en la que se puede confiar porque no olvida sus compromisos.

2.-Cuando tengas dudas acerca de algo, pregunta.
Uno de los mayores malgastadores de tiempo es la falta de comunicación adecuada. Si hay algo sobre lo que tienes dudas en el proyecto en el que trabajas, pregúntalo y soluciona tu duda. No trates de intuir que es lo que tienes que hacer, realiza una simple pregunta y sal de dudas. Preguntar una duda es más sencillo que tener que repetir una tarea porque no se ha hecho correctamente. No temas parecer tonto si preguntas mucho. Las personas más efectivas son las que formulan preguntas hasta que no les queda ninguna duda al respecto.

3.-No hagas las cosas con prisas.
Las prisas suelen ser malas consejeras. Suelen cometerse múltiples errores cuando se actúa bajo la tensión de las prisas. Si percibes que no vas a ser capaz de hacerlo todo, haz primero lo más importante. No te centres en acabarlo todo a toda costa, porque cometerás el error de terminar con un trabajo de mala calidad. Es preferible terminar tres cosas bien que cinco mal.

4.-Organiza tu zona de trabajo.
Una mesa y un espacio de trabajo organizado es un reflejo de una persona organizada y efectiva. Cuando todo está en orden la eficiencia hace su aparición. Ya no hay que perder tiempo buscando ese papel, aquella carpeta o aquellas fichas. Además, potencia nuestra energía al trabajar y nos hace más sencillo el mantenernos enfocados en la tarea que estamos realizando en ese momento. Aporta enfoque, y ayuda a que nuestra mente se mantenga totalmente volcada en la tarea que estamos realizando en ese momento.

5.-Planifica tus días.
Cuando alguien comienza un día sin una planificación previa, es muy posible que ese día acabe malgastado. Una buena planificación es como un plano que te hace avanzar en la dirección adecuada. Planificar es destinar una porción específica de nuestro tiempo para realizar determinadas tareas. Es determinar por anticipado que es lo que va a ocurrir.

6.-Asigna un tiempo específico para cada una de tus tareas.
Simplemente hacer una lista de tareas pendientes de hacer habla de nuestra intención de hacerlas. Pero asignar para cada una de esas tareas un momento específico de tiempo en el que las haremos, hace que las cosas comiencen a suceder. Establece para todas tus tareas importantes el momento en el que las realizarás y luego comprométete absolutamente a realizarlas cuando llegue el momento.

7.-Mantén tus archivos ordenados y al día.
Haz periódicamente una sesión de puesta al día de tus archivos, recomienda el sitio clubsuperación.com. Elimina todo aquello que no vaya a serte útil, para de ese modo dejar espacio para la nueva documentación que tengas que archivar. No hay nada mas desagradable que intentar encontrar algo en un archivo, para chocar con innumerables documentos que ya no sirven para nada.

8.-Cuando asignes una tarea a alguien, acompáñala con una fecha límite para hacerla.
Nunca asignes a otros alguna tarea sin indicar claramente para cuando tiene que estar completada. Anota en tu planificador comprobar en la fecha prevista que se ha realizado, así como todas las revisiones intermedias que estimes oportuno que se hagan. Nunca solicites que una tarea se haga "lo antes posible". Se específico.

9.-Huye del perfeccionismo.
Por supuesto que las tareas han de realizarse bien. Pero esto no implica que se dilaten eternamente en la búsqueda de la perfección. Existe un límite de tiempo asignado a una tarea, que si se traspasa, no compensa la mejora obtenida en relación al tiempo empleado. Busca la excelencia, no la perfección.

10.-Dedica un tiempo diario a tu "Hora de Poder".

Ese espacio de tiempo, que no necesariamente ha de ser una hora, es el momento del día más importante para ti, ya que ha de ser un tiempo dedicado a enfocar toda tu atención en aquellos temas que marcan toda la diferencia. Es el momento para cuidar tu estado físico, para reflexionar acerca de tus metas y objetivos, para pensar acerca de algún reto que tengas en tu vida, para enfocarte en resolver creativamente algún proyecto, etc… ese espacio de tiempo dedicado a lo importante te reportará avances espectaculares en tu vida.

11.-Respeta el tiempo de los demás.
Cuando se desea que los demás respeten el tiempo de uno, se ha de comenzar respetando el tiempo de los demás. Antes de interrumpir a alguien , enviar un mensaje de correo electrónico, solicitar algún trabajo, etc… pregúntate si es realmente necesario. Agrupa las cuestiones a preguntar a una persona para hacerlas todas juntas en una misma llamadas en lugar de en varias. Agrupa varios temas para ser tratados en el mismo mensaje. De este modo estarás optimizando tanto el uso de tu tiempo como el de los demás.


12.-Maneja los papeles una única vez.
Dedica momentos específicos de tu tiempo para manejar el papeleo, y cuando llegue ese momento intenta manejar cada pieza de papel una única vez. Resuelve el asunto, delégalo, elimínalo, archívalo, … o toma la acción que sea necesaria. Pero intenta dejar el tema resuelto. De este modo tu pila de papeles pendientes bajará considerablemente de tamaño. Aplica este mismo sistema a tus mensajes de correo electrónico.

13.-Crea una carpeta para temas a los que tengas que hacerles seguimiento.
Cuando alguna tarea tenga que hacerse más adelante, asígnale una fecha y colócala en una carpeta dedicada a temas a los que debas hacer un seguimiento. Revisa periódicamente esta carpeta para ir asignando tareas en tu planificador en el momento en el que corresponda hacerlo. De este modo te resultará sencillo mantener una perspectiva de todo lo que tienes pendiente de realizar.

14.-Elimina la postergación.
La postergación es dejar para más tarde cosas que debemos hacer ahora. Si tu problema es que te sientes abrumado por las grandes tareas, crea el hábito de dividirlas en trozos pequeños y asígnales un espacio de tiempo día a día hasta que las completes. Si postergas porque no te agradan las tareas, crea el hábito de hacerlas rápidamente, sin pararte a pensar demasiado en ellas. Recuerda siempre que postergar lo único que te aportará será una pérdida importante de tu tiempo y un alto índice de estrés ya que sabrás que esas tareas deberían estar ya realizadas. Además limitará tu credibilidad ante otras personas, que terminarán viéndote como una persona que no cumple sus compromisos.

15.-No acumules pilas y pilas de materiales para leer.
No permitas que las revistas y el material de lectura se acumule, y no almacenes inútilmente números atrasados. Selecciona exclusivamente aquellos artículos que te interesan. Mantén únicamente aquellas revistas que te interese conservar, y del resto guarda únicamente los artículos interesantes. Si son revistas que ni siquiera lees, cancela tus subscripciones .

16.-Planifica tiempo de calidad para la familia.
No utilices tu planificador únicamente para aspectos profesionales. Planifica también tu tiempo personal y las actividades familiares. La vida es mucho más rica cuando se aprovecha también plenamente el tiempo dedicado a la familia. Cuando se toma el tiempo necesario para planificar algo, estamos sembrando la semilla que terminará por hacerlo realidad. Utiliza la magia de la planificación para crear momentos mágicos en tu vida familiar. Disfruta haciendo este proceso de forma conjunta con tu esposa o esposo y tus hijos.

17.-Di "No" con mayor frecuencia.
Demasiadas personas comprometen su tiempo en actividades a las que deberían haber dicho no. Y lo hacen por no quedar mal o por no ofender a quien les hace la propuesta. No cometas este error. Si hay algo que estimas que no será positivo para ti y que no va a aportarte nada significativo en el avance hacia tus objetivos, declina la petición. Recuerda que siempre que dices si a algo, estás diciendo no a otra cosa que podrías hacer en su lugar. Valora siempre con la importancia que merece el compromiso de parte de tu tiempo.

18.-Anota lo más importantes de tus conversaciones telefónicas.
Ten siempre a mano tu planificador mientras conversas telefónicamente y ves anotando los datos importantes de tus conversaciones. No caigas en la tentación de anotar en papeles sueltos que luego terminan siempre por perderse. Ese hábito, te permitirá recordar siempre en detalle el contenido de cualquier conversación sin ningún tipo de esfuerzo por tu parte ya que todo estará perfectamente reflejado en el día que se produjo la conversación. Además, al final del año, tendrás realizado sin esfuerzo un registro de llamadas importantes.

19.-Recuerda la importancia del -Principio de Wilfredo Paretto-
El 80% de tus resultados en la vida viene determinados por el 20% de las actividades que realizas. Percibe cuales son esas actividades e intensifica tu desempeño sobre ellas. Enfoca siempre en esas tareas prioritarias y realízalas siempre en primer lugar. Si queda algo sin hacer, que sea lo más intrascendente.

20.-Pon tus objetivos siempre por escrito.
El tiempo es el bien del que está hecha la vida. No dejes que la vida pase al azar. Planifica detenidamente que objetivos quieres alcanzar. Como bien dijo Séneca: "A quien no sabe a que puerto encaminarse ningún viento le es propicio". No cometas el error de navegar por la vida a la deriva. Define con la máxima claridad tus objetivos y orienta tus velas hacia ellos.
Toma el tiempo para determinar con claridad tus objetivos a corto, medio y largo plazo. El lugar al que llegues dentro de diez años va a estar determinado en gran medida por tu planificación de hoy y por las acciones que emprendas en consecuencia mañana, la próxima semana y los próximos meses.

21.-Asiste solo a las reuniones estrictamente necesarias.
Demasiadas personas malgastan una cantidad tremendamente importante de su tiempo en reuniones intrascendentes. Reuniones en las que se resuelven temas que podrían haber sido resueltos de manera más efectiva con una simple llamada telefónica, unos mensajes por e-mail o una charla informal a la hora del desayuno.Cuando sea inevitable convocar una reunión, asegúrate de que existe un orden del día y un limite de tiempo para que sea efectiva.

22.-Aprende a delegar más.
Delegar efectivamente es uno de los factores que pueden hacerte ahorrar una mayor cantidad de tiempo. Siempre que te sea posible, delega todo lo que puedas. Si no tienes en quien delegar, busca activamente formas de ahorrar tiempo a través de la tecnología, recursos externos o subcontratando tareas. Ante cada tarea que se te presente, hazte la pregunta de oro: ¿Cuál es la forma más efectiva de realizar esta tarea? En muchas ocasiones te darás cuenta de que la manera más efectiva de hacerla es delegándola. ¡Hazlo! Y disfruta del tiempo extra obtenido para conseguir más resultados.

23.-Suscríbete a servicios que te faciliten información ya resumida.
Hoy en día existen muchas empresas que se dedican a suministrar información ya preparada para su rápida asimilación. Bien sean resúmenes de libros, informes comerciales resumidos o conferencias en audio que te explican a fondo un tema mientras conduces. Utiliza estos potentes ahorradores de tiempo. Además son actividades perfectas para realizar durante los tiempos de espera, antes de una reunión, al llegar a una cita antes de hora, etc…

24.-Maneja un único planificador.
Utiliza el mismo planificador en tu vida personal y en la profesional. Tu vida es solo una. No hagas malabarismos tratando de casar tus prioridades en varios planificadores. Lleva siempre tu planificador contigo en el trabajo, en tus viajes personales, o en cualquier actividad que estés realizando. Allí ha de estar todo lo importante junto en un mismo lugar.

25.-Destruye el estrés en tu vida.
Toma conciencia de que no se puede hacer todo y ser todo para todo el mundo. Desata tu máximo potencial en cada instante, busca ser efectivo y eficiente, pero no te castigues con límites inhumanos. Recuerda siempre que no es lo que nos sucede, sino como reaccionamos ante lo que nos sucede lo que de verdad marca la diferencia. Toma conciencia de que tienes el poder de tomar la situación más estresante que puedas imaginar y convertirla en placentera si así lo decides. Haz de tu salud una prioridad. Sin ella, no hay productividad ninguna.

Publicado por Pierre Cubique en 8:08 No hay comentarios:
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viernes, 28 de septiembre de 2012
Masonería y Derechos Civiles....Por Eloy Reverón

El Imperio español había implantado una sociedad colonial construida dentro de un inmenso continente que había sembrado desde California hasta La Patagonia: plazas, Iglesias, parroquias, conventos, cuarteles, fortalezas, fortines, castillos, universidades, palacios de gobierno acueductos, caminos, viviendas. Un complejo urbanístico diseñado y construido para servir de sustento a un sistema económico que debía traer muy buenos dividendos, tanto a la Corona que gobernó la construcción de ese inmenso Estado Colonial, como a una Santa Cruz que se encargó de darle legitimidad con su bendición, y sobre todo, el Fondo Monetario de los Welser, que lo había financiado. A la vanguardia habían llegado aquellos Caballeros Andantes, que galopando sobre la artillería de sus rocines, con la pólvora del arcabuz y el metal en sus pechos, abrieron los caminos en la selva y sometieron a los pueblos que en estos valles vivían.
Después de trescientos años, los descendientes de estos gallardos guerreros se habían instalado como los verdaderos amos del Valle. Y más de un setenta por ciento de los seres vivientes, en condiciones de esclavitud, servidumbre o exclusión.
Se había creado un lazo de dependencia tan estrecho con aquella cultura, que después de trescientos años estaba tan arraigada, que su clase dominante se había convertido en los españoles de América. Estos mantuanos iban a estudiar a Europa, y a veces hasta a buscar pareja en la Madre Patria, para blanquear un poco la raza y codearse con la nobleza.
Llevado todo esto al mínimo común múltiplo de la expresión simbólica, podemos dibujar una Corona, una Cruz, un Sol de oro, y una figura ecuestre con su lanza y espada, ejerciendo y consolidando su sistema de dominio durante tres siglos, trabajando como vectores de la fuerza de dominio colonial. Una Casa Grande que constituía la unidad productiva de la Colonia, una producción para satisfacer la oferta y la demanda de la metrópoli, una economía que ignoraba las necesidades que quienes generaban la riqueza. Si reflexionamos un poco sobre estos cuatro elementos, hallaremos la quinta esencia de la cultura de la modernidad erguida desde Europa como una cultura superior y hegemónica construida sobre estas cuatro columnas fundamentales. Como diría nuestro filósofo merideño J.M.Briceño Guerrero: el principio imperial, el principio racional, el principio cristiano y el principio señorial. La modernidad se iniciaría con el dominio de los mares, gracias al desarrollo de la ciencia y la técnica. Mientras que aquí, los mantuanos amos del Valle, se disputaban la autoridad con los funcionarios del Reino.
Durante la crisis de autoridad que se manifestó con la presencia de José Bonaparte y la abdicación al poder por parte de Fernando VII, uno de los pilares fundamentales se había derrumbado, para que la sociedad implantada no abatiera columnas, los otros tres pilares salen a balancear un nuevo centro de gravedad. Un grupo esperaba que ese movimiento se realizara de manera provisional, mientras el Monarca español reestableciera su poder y España recuperara su independencia, pero otros más radicales vieron propicia la oportunidad para seguir el ejemplo de las colonias británicas en el Norte de América.
La Cruz mandó a Cortés de Madariaga para asegurar los intereses de la Iglesia que había perdido un espacio de poder muy grande dentro de la Revolución Francesa. Debía asegurar que el negocio de los diezmos, indulgencias y limosnas no cayera en manos de los protestantes ingleses o de los ateos revolucionarios de Francia. Desde la punta de lanza establecida por los británicos en Trinidad enviaron a John Alderson para que apoyara solapadamente, junto con el Almirante Jhon Durhan, a la república que se había declarado independiente en 1811. La Gran Bretaña aliada con España contra Francia, después se haría la vista gorda cuando sus excedentes de las guerras napoleónicas vinieran a pelear contra los españoles.
Así se van colocando las piezas sobre el tablero de un juego político, cuyo gambito salió con un movimiento de caballos que no estaba previsto en el plan de los mantuanos. Me refiero a la rebelión de los llaneros, los pardos y los esclavos. Esa rebelión popular contra los blancos criollos de la Primera República fue azuzada desde los púlpitos bajo la dirección de monseñor Narciso Coll y Prat, para crear una matriz de opinión sustentada sobre la creencia de que el terremoto que azotó a las principales ciudades de la República durante el jueves santo de 1812, había sido un castigo de Dios, por haber colocado a la Ley y a la Constitución como legitimadora de un régimen, diferente al monárquico, sustentado desde siempre por la bendición de Dios y de su Santa Madre Iglesia.
Los excluidos de ese gobierno, y de esa sociedad, salieron a saquear las haciendas y los depósitos de alimentos, a violar a las mujeres y a vengarse de trescientos años de exclusión y de desprecio. Entre los excluidos estaban los pulperos, los caporales, y los comerciantes y transportistas pardos. Pulperos como Boves, caporales como Páez, lideraron a los lanceros y a los esclavos. Había estallado una ola de violencia que no se podía, ni siquiera imaginar hasta cuándo duraría.
Según los masones de mediados del siglo XIX, como J.J.Castro, Valentín Espinal, y los hermanos que se dirigieron de manera fraternal y masónica al presidente José Tadeo Monagas, el rol de la Masonería durante la Guerra de Emancipación, fue llegar al Armisticio sellado con un abrazo masónico en Santa Ana de Trujillo para regular la guerra, y abrir un camino para la paz.
Después de 1830, nacía la Venezuela independiente de Bogotá. El Caporal se convertía en presidente, los bandoleros en ejército libertador, los oficiales en terratenientes, los legionarios en comerciantes, banqueros y diplomáticos, y los esclavos de regreso a las haciendas. La autoridad de la Corona se había convertido en República; la República se había endeudado para comprar las armas, los acreedores mutaron en rectores de nuestra política y protectores de nuestra costa con el pretexto de proteger su comercio. El Imperio Mercantilista español fue sustituido por el Imperio marítimo y financiero británico. La Corona Española reconoce a Venezuela como República independiente. Los mineros ingleses cruzan hacia esta rivera del Esequibo Vibrador. Venezuela inicia sus reclamaciones a Gran Bretaña sobre El Esequibo. Liberales y conservadores continuarían manejando el lenguaje de las armas como manera esencial de hacer política. Mientras los liberales y los conservadores hacen política con las armas, los banqueros europeos siguen vendiendo armas y refinanciando la deuda, los mineros continúan avanzando hacia el occidente y, Venezuela sigue reclamando el territorio Esequibo. Las logias masónicas bregando por la paz, e iniciando profanos en los ritos de la conciencia ciudadana, instruyendo sobre la tolerancia política y religiosa. La Iglesia, seguiría luchando contra la tolerancia religiosa, y perdiendo control sobre los gobernantes liberales y conservadores, manteniendo sacerdotes en las Cámaras Legislativas, y manipulando la conciencia del pueblo con sus sermones. Liberales y conservadores se habían arruinado, se agotaba la sangre y la pólvora hasta llegar al armisticio de Coche. Guzmán Blanco refinancia la deuda e intenta ordenar el país, aduanas, banca, educación, orden burocrático e intenta traer colonos estadounidenses para colocarlos de frente al avance minero de la Guayana británica, que terminó ubicandose a 80 kilómetros del Orinoco. Si no estamos concientes de estos pequeños antecedentes históricos, es muy difícil que podamos apreciar la dimensión y la importancia de la situación, que como sector conciente de la sociedad, debía afrontar la logia Estrella de Occidente de Barquisimeto, a pocos años de terminada la llamada Guerra Federal, y de haberse reunificado la Masonería.
Una historia oficial comienza a justificar el precio de los ríos de sangre que había costado la llamada libertad. Eduardo Blanco escribe su epopeya. Mientras la deuda externa crece y las aduanas quedan Empeñadas. El querido hermano, general y sacerdote José Félix Blanco abjura públicamente de la Masonería para poder retomar los hábitos porque El Vaticano renueva sus bulas papales contra la Orden. En este ambiente llega José Ruiz a Barquisimeto, un hermano masón de la logia Protectora de las Virtudes de Barcelona.
En el año 1867, trescientos masones de diez logias de diferentes ciudades de Venezuela, enviaron a la Cámara Legislativa del Congreso de la República, solicitudes para que legislara en materia de Matrimonio Civil y Registros Civiles, a fin de apuntar los nacimientos, matrimonios y defunciones de los venezolanos en un lugar distinto a la Parroquia Eclesiástica, la Parroquia Civil. Existe relación con la intervención de Francisco Javier Yanes en el Congreso Constituyente de 1811, el ideal de ser "libres e independientes de toda soberanía que no sea constituida por la voluntad expresa de los pueblos de Venezuela." ¿ Por encima de Dios las vanidades humanas y la codicia de poder político y económico y de la Santa Madre Iglesia Católica Apostólica y Romana? En este particular debemos admitir que en nuestra sociedad de mediados del siglo XIX, las estructuras de dominio y coerción de la sociedad colonial permanecían prácticamente intactas, éstas comenzaron a transformarse poco después de la Guerra Federal, vale decir, después de haber permanecido abierta durante medio siglo, la llave de un chorro de sangre que al final no fue cerrado sino en 1915 cuando estaba por abrirse el nuevo grifo de la Venezuela petrolera que tuvo su tránsito durante la paz declarada por el terror de tres décadas que duró la dictadura del general Juan Vicente Gómez. No es secreto para nadie que la Iglesia hizo una inversión a largo plazo en la exploración, conquista y colonización de lo que hoy identificamos con el nombre de América. Después de trescientos años, las bases que sustentaban semejante dominio comenzaron a mostrar sus grietas. La autoridad divina que otorgaba legitimidad al Monarca fue desconocida por primera vez el 19 de abril de 1810. Comenzaba así una revolución burguesa en la América española cuya legitimidad sería otorgada por el pueblo soberano mediante el ejercicio de los Deberes y Derechos Civiles a través de la ley, cuyos principios habrían de ser definidos en la Constitución Nacional. Una sociedad de Dios confrontada a la naciente sociedad civil que pretendió instaurar un sector de la clase dominante. Ser masón en el siglo XIX, está ligado a reflexionar en torno a los deberes y derechos por primera vez, vale decir la conquista de la conciencia ciudadana, un pecado contra el poderoso que otorgaba legitimidad al rey. Un pecado mortal que también está vinculado a adquirir independencia espiritual de la Iglesia, sin dejar de ser católico. Separar en el fuero íntimo la condición de ciudadano de la condición de adepto a determinada creencia. La libertad de culto, podía ser catalogada como pecaminosa, por la Iglesia, que no aceptaba más que obediencia absoluta a los dogmas dictados por la regularidad, o filiación incondicional al Papa y sus representantes de Roma. Un derecho adquirido por la Iglesia como retribución a sus buenos y santos oficios para la conquista del nuevo mundo. La circunstancia de esta situación que estudiamos está enmarcada en una época cuando ese poder y de la Iglesia sobre los integrantes de la sociedad de Dios, el Dios Católico, no solo Cristo, el Padre y el Espíritu Santo juntos; sino también Mahoma, Alá, Moisés y todos los profetas representados en un solo dios padre creador expresado mediante el símbolo de la fuerza generadora de la vida, el G:.A:.D:.U:. el Gran Arquitecto del Universo. Una blasfemia a la única Iglesia "verdadera".
El Caso Ruiz comenzó en la Logia Estrella de Occidente en Nueva Segovia de Barquisimeto.
En 1864, proveniente de la ciudad de Barcelona llegó a la capital del Estado Lara un hermano masón llamado José Ruiz, quien figura en los cuadros de la logia Protectora de las Virtudes Nº 1 de Barcelona, con el grado de maestro. Al parecer, su profesión le exigía viajar con frecuencia, hasta que llegó a Barquisimeto, donde comenzó a sufrir quebrantos de salud. Como su estado era un poco delicado, recibió la atención médica y los cuidados de sus hermanos masones de la logia Estrella de Occidente N 55. Su salud empeoró hasta el extremo que tuvieron que llamar al Párroco Andrés Domínguez para que le aplicara los santos óleos y, si fallecía, le otorgase la partida de defunción a fin de darle sepultura. El Párroco le impuso como condición que abjurara públicamente de la Orden, petición que el enfermo rechazó. Ante la negativa del moribundo el sacerdote se retiró sin imponerle el sacramento. Cuando el padre regresó por segunda vez, José Ruiz había fallecido. Tampoco permitió su posterior ingreso al cementerio público, por la herejía de no abjurar de una gente de quien solo había recibido atenciones y afectos solidarios. La excomunión implicaba la pérdida de la facultad para ejercer los derechos sucesorales, la angustia generada por tener que dejar a la viuda y a los huérfanos desamparados. No pertenecer a la Iglesia estaba mezclado con limitaciones para el ejercicio de los derechos civiles. La potestad de la Iglesia no era discutible, esa era la herencia colonial. En más de una oportunidad, algún cura párroco intentó manipular la conciencia de algún ciudadano durante los últimos instantes de su vida. Esta actitud ya estuvo ligada al gran cisma de la Iglesia Católica identificado con La Reforma. Sin embargo, después de tanta sangre derramada por la libertad se continuaba violentando en nuestra América, el sagrado derecho que deben tener todos los seres vivientes a morir en paz. Presionar al moribundo para apropiarse de su herencia o hacer propaganda a una Iglesia Católica que debía comenzar a resignarse a compartir el control que ejercía sobre las conciencias humanas, todavía era observado como un hecho normal y cotidiano en la Venezuela de 1864. Pero los cambios que de alguna manera habían comenzado desde hacía varias décadas no ofrecían otra alternativa que limitar el radio de acción de los curas a la vida espiritual o religiosa de los seres humanos, dejando lo civil al margen. Al César lo que es del César, y a Dios lo que es de Dios.
En la oportunidad que nos ocupa le sucedió al masón José Ruiz, cuando el padre Andrés Domínguez, cura párroco de Barquisimeto pretendió obligarlo en su lecho de muerte, a abjurar públicamente de la Orden Masónica, a cambio del sacramento de la Eucaristía. Este hecho que aconteció en mayo de 1864 no tiene tal importancia para un mortal de nuestros tiempos. Podría haber obtenido la respuesta que le dio el general Aureliano Buendía al cura de Macondo cuando vino a visitarlo en las vísperas de su muerte: "No necesito intermediarios entre Dios y yo". Pero para la época cuando los masones solicitaron la instauración del matrimonio civil, el Código Civil vigente para aquel momento en Venezuela, contemplaba el requisito de ser hijo legítimo de matrimonio santificado por la Santa Madre Iglesia Católica, Apostólica y Romana para el ejercicio de los derechos sucesorales. La excomunión no significaba sólo las llamas eternas del infierno, era un impedimento para que los hijos y las viudas no quedaran desamparadas, a menos que pertenecieran a la Religión Católica. La condición de ciudadano estaba estrechamente ligada al hecho de ser católico, apostólico y romano 1. En la carrera Nº 18, cruce con calle 26, en el edificio La Logia, luce una placa que conmemora el lugar donde estuvo la sede de la Logia Estrella de Occidente Nº 50, la cual relaciona este nombre con la libertad, la justicia y la fraternidad. Hemos estudiado a través de documentos originales y fuentes bibliográficas publicadas en 18582, datos que nos hablan de dos logias llamadas Estrella de Occidente: la primera con el número 55, y la segunda con el número 42; y finalmente en el presente, una sola Estrella de Occidente con el número 50. Aunque la logia ha cambiado de número y de ubicación, no pudimos hallar en nuestro breve paso por esta ciudad, a los actuales integrantes de la misma, pero contamos con los fundamentos documentales que sustentan las afirmaciones que la placa señala. Documentos masónicos originales que nos hablan de un hecho histórico que tuvo resonancia en todo el país, y fue utilizado por los masones como fundamento para solicitar ante la Cámara Legislativa, la instauración del matrimonio civil en Venezuela.
La sociedad civil no había delimitado su competencia.
El caso Ruiz es la expresión de un hecho histórico que acusa la presencia del mal entendimiento de algunos párrocos con la institución masónica, justificados por la aplicación de Bulas Papales que proscribieron las reuniones masónicas. Indudablemente que con un trasfondo ideológico; celo de protección de los privilegios que la Iglesia perdía paulatinamente. La organización de la Sociedad Civil requería definir los límites de su competencia, la Parroquia Eclesiástica debía ceder espacio a la Parroquia Civil. Las estructuras coloniales no habían cambiado lo suficiente y entraban en contradicción con los ideales de libertad de conciencia, de culto y militancia política que se requieren para el ejercicio de la democracia. La institución masónica es, en su organización interna, un conjunto de logias regidas por una Carta Magna, estatutos y funcionarios que reproducen la estructura de una sociedad civil y democrática, un modelo escuela de civismo. Este es el carácter histórico digno de rescatar del papel que ha jugado la Orden de la escuadra y el compás como escuela de la organización ciudadana, enseñanza práctica con un toque de disciplina religiosa y difusora de ideas, en cuanto a la posibilidad de reunirse con seres semejantes, con diferentes credos y militancias políticas. Poseer el derecho a ser escuchado por todos con un acuerdo pre establecido de tolerancia y respeto. En teoría suena sublime, aunque en la práctica no se pueda demostrar que es posible. Ruiz se convirtió en la bandera de la libertad de culto y símbolo de abnegación masónica. Estandarte en la lucha por los Derechos Civiles, por la condición de ciudadano más que por su adepción religiosa. La competencia de lo religioso en los asuntos civiles era un lastre colonial que persistía en nuestras costumbres, medio siglo de violencia no había sido suficiente para cambiar en este aspecto, la mentalidad.
Los Documentos Masónicos
En el archivo de la logia Esperanza se conserva un expediente dedicado a los honores fúnebres del hermano José Ruiz, grado 3, muerto un año antes. En el primer folio está incluida una correspondencia de la Secretaría de la Gran Logia dirigida a la logia Esperanza, donde le comunicó que en la tenida de la Gran Logia del día 11 de enero de 1865, había comisionado a esa logia a entenderse con los gastos que equitativamente cubriría el Gran Oriente Nacional. La siguiente carta, señalada con el número dos, está fechada en Caracas, el 27 de enero de 1865, donde certificó que se tributaron los honores fúnebres del hermano José Ruiz, para cuyo acto dio su comisión la Muy Respetable Gran Logia, que fue la que acordó dichos actos, en premio al celo, fervor, constancia y fidelidad masónica de aquel hermano. Dentro del citado expediente de Honores Fúnebres está un impreso de la logia Prudencia N 40 fechado el día 7 de enero de 1867, donde propone la creación de un fondo para la exhumación de los restos y su posterior sepultura en un sitio digno, pero el trasfondo de esa acción lo observamos reflejado dentro del marco de las rivalidades manifiestas entre la Iglesia y la Francmasonería, observemos esta cita con la que cierra el impreso mencionado:
" Al hacernos la inserción del acuerdo que antecede para vuestro conocimiento y demás fines convenientes, creo inútil toda observación que lo justifique, persuadidos como estamos que comprendeis mui bien, que son nuestros actos los que pueden dar prestigio a nuestra Orden, y hacer sentir todo el poder de que ella es capaz." Esta cita pone en evidencia la utilización de una víctima como bandera para una lucha concreta. En los documentos enviados al Congreso dos años más tarde, en 1867, el caso Ruiz estará en primer plano, como ejemplo de los abusos perpetuados por los párrocos utilizando poderes coercitivos que eran propios del pasado colonial, pero que en ese momento no podían seguir justificando su existencia. ¿Una cuestión de prestigio? o ¿necesidad de hacer sentir el poder de la Masonería?. Lo que sí puso en evidencia este caso, fue que las instituciones coloniales conservaban intacto su poder, y que el paso hacia la vida independiente sucedió sin que se hubieran podido modificar muchos aspectos de la estructura del dominio colonial. La guerra terminó, hubo un cambio político, pero las costumbres, las leyes y lo cotidiano no percibió alteraciones. Dentro de la comunidad masónica había diversos puntos de vista, los líderes que ostentaban los altos grados, o las logias como la Esperanza donde había un número considerable de abogados y políticos de cierta talla. Estos plantean el problema en términos de lucha por la igualdad de los derechos civiles. Otros no alcanzaron ver el problema más allá de un simple conflicto religioso, que podía solucionarlo el Papa con una firma.
¿Porqué esperaron tres años para manifestar su desacuerdo? ¿Casi un año para realizar los honores fúnebres? ¿Porqué tanto escándalo por un hombre que cumplió con su deber moral de no abjurar de aquéllos que le habían brindado su hospitalidad? y sobre todo después de tanto tiempo. Por ahora observaremos algunos aspectos de el ambiente histórico que hemos reconstruido para la comprensión de la época. El General José Félix Blanco, sacerdote y héroe de la Independencia recibió como condición previa a su reincorporación a la Orden Sacerdotal, la abjuración pública de la Orden Masónica 2. Esto sucedió el 18 de agosto de 1863, un año antes de la muerte de José Ruiz. No sabemos de que manera pudo afectar al prestigio de la Orden, pero debemos dejar apuntado que la reacción de diez logias dentro de un universo aproximado de 28 que hemos podido verificar los datos de su existencia, no significa una proporción significativa del universo masónico como para decir que la Masonería venezolana luchó por los derechos civiles. Podemos afirmar que un sector significativo tomó esta iniciativa. Pero si la primera vez que un grupo organizados de manera civilizada y pacífica solicitó a la Cámara Legislativa, hacer un trabajo específico que implicaba sancionar una ley, que desde el punto de vista de los derechos civiles, significaba un cambio que implicaba el reconocimiento pleno de la ciudadanía. Es importante destacar que la Cámara Legislativa nombró una comisión para que estudiara el caso y tomara una decisión a fin de responder a la solicitud realizada por los masones. El presidente de la Cámara era Antonio Leocadio Guzmán, quien en 1838 había propuesto la creación de registros públicos, estuvieron de acuerdo, pero fue tal la inercia para llevar a la práctica las disposiciones necesarias, que no fue posible instaurarlos. También hubo inercia en la reacción colectiva de los masones venezolanos actuando como una red nacional organizada. Se puso a prueba la capacidad o poder de convocatoria de la Orden. José Ruiz Murió en los días finales de mayo o principios de junio de 1864. En octubre de ese año de 1864, la logia Protectora de las virtudes N 1 de Barcelona dirige una carta al Presidente de la República. Firmada por el Secretario E. Marín. Donde manifiesta al Presidente encargado, su preocupación, protesta, y si se quiere hasta súplica al denunciar el caso de su Maestro Masón José Ruiz. En 1865, Antonio Guzmán Blanco detiene la acción masónica con maniobras de hábil político. Al parecer recibió a Ramón Díaz, Ser:. Gran Maestro, en una audiencia privada con el hermano Antonio Guzmán Blanco, donde AGB lo convenció de que era necesario para la tranquilidad social, no activar conflictos con la Iglesia. Por circunstancias relativas a la estrategia política, el Gran Oriente Nacional declaró en suspenso esas desaveniencias. Antonio Guzmán Blanco fue irradiado de la logia Esperanza, por inasistencia a las reuniones y la ausencia de contribuciones con el tesoro de la logia, al menos eso lo justifican mediante la comprobación del incumplimiento de los artículos relativos a las obligaciones esenciales de todo miembro de cualquier asociación. Pero es trasfondo político de la medida podrá explicarlo la fecha de emisión de la medida tomada, fecha cuando Guzmán había salido para la guerra. Para la Masonería venezolana había sido un joven luvetón 3, estudiante de los últimos años de derecho, hijo de un masón liberal de los viejos, Antonio Leocadio Guzmán, fundador y director del diario El Venezolano, quien había criado a su hijo para ser presidente. Este joven se había ido a la guerra, a la rebelión armada contra el Gobierno de Manuel Felipe Tovar, su hermano masón. Los masones juran acato y respeto a las leyes del país donde están establecidos, esto puede explicar la medida, pero no justificarla. Cuando el joven Antonio Guzmán Blanco regresó con grado de general e investido con el cargo de presidente encargado, entró por la puerta grande a la reunión masónica de conciliación que tuvo lugar en la esquina de Chorro, en la casa de habitación de Diego Bautista Urbaneja, una reunión masónica anunciada en el diario El Federalista, durante los primeros días de enero de 1865. En esta gran tenida, o reunión masónica las federaciones de logias controladas por los dos sectores políticos opuestos, se agruparon bajo una sola federación el 12 de enero de ese año. A la reunión asistieron unos trescientos representantes de las diferentes logias, capítulos y aerópagos de red nacional de hermanos masones, sin contar a los músicos que amenizaron el acto 4. Hubo un discurso elocuente del cual vale la pena recordar la lectura de un salmo de La Biblia donde señala que Dios prometió a sus hijos el cetro eterno podían mantenerse unidos. Durante el acto de Fusión o de reconciliación masónica, la alineación de las dos federaciones masónicas que habían permanecido divididas durante el ocaso de Páez y los Monagas hasta la generación de los Liberales de Antoñito, como diría Antonio Leocadio Guzmán, hermano masón y padre de uno de los presidentes más polémicos que ha tenido la historia de Venezuela. Antonio Guzmán Blanco regresaba buscando apoyo en la Masonería para su proyecto político, y tal vez por consejo de su padre consecuente masón. Después de la fusión masónica que tuvo lugar en enero de 1865; a finales de este año los masones le pidieron apoyo a Guzmán Blanco en relación a la lucha por la igualdad de los derechos civiles, éste los hizo esperar, y al parecer hasta les aconsejó no molestar a la Iglesia pero, los masones salieron adelante con su solicitud al Congreso en 1867.
La respuesta del Congreso
Podríamos afirmar que el Congreso prestó a las solicitudes, una atención casi inmediata. Nombró una Comisión constituida por la Comisión de Peticiones redactó un informe donde consideró innecesario discutir por considerar que la mayoría de los venezolanos eran católicos, como si los masones no lo eran también. Antonio Leocadio Guzmán trató de nombrar otra comisión de tres miembros, pero no recibió el apoyo de la mayoría para darle curso. Esta vía legal e institucional no arrojó el resultado esperado, la mayoría en el Congreso estaba de acuerdo con conservar los privilegios que la Corona Española había otorgado a la Iglesia, muy por encima de los derechos civiles y las necesidades de ir modernizando el Estado. Hasta 1870 observamos una preocupación centrada en la idea de legislar para el logro de una transformación social o política. En 1867 se intentó darle más importancia al carácter civil del matrimonio. Expusieron razonamientos lógicos para justificar la separación de lo religioso de lo civil. Pretendieron hacerlo mediante la legislación y amparado en el derecho que tienen los miembros de una democracia representativa, a solicitar a la Cámara Legislativa que haga su trabajo en determinada materia. A partir de la instalación de Antonio Guzmán Blanco en el poder, esas cosas no se piden sino que se llevan a la práctica mediante la imposición por decreto. Fueron más efectivos los cambios realizados desde el poder sustentado sobre la fuerza de la imposición dictatorial con bases sobre el progreso económico, que los cambios que aquellos propuestos, más en el derecho que en los hechos.
Documentos Oficiales
El hallazgo proviene de una investigación presentada en el VI Congreso de Historiadores, celebrado en Caracas por la Academia Nacional de la Historia en agosto de 1988; expusimos las observaciones hechas sobre 87 folios que reposan en el Archivo Histórico del Congreso de la República de Venezuela, con sede en la Esquina de Pajaritos, en la ciudad de Caracas. En esta ponencia dejamos expuestas una serie de inquietudes respecto a las posibilidades de elaborar una investigación que se constituyó con los años, en la base para el estudio de lo masónico en la historia de Venezuela, asunto que hasta la fecha no había pasado de lo anecdótico, de recopilaciones documentales con escasa relación con el contexto histórico, o referencias tangenciales hechas por destacados investigadores dentro del marco de otros temas históricos. Los ochenta y siete folios ( y dorso) que reposan en el Archivo del Congreso de Venezuela, corresponden a la solicitud de las Logias: Protectora de las Virtudes N 1 de Barcelona, Victoria N 38 de la Victoria, Virtud Premiada N 41 de Carúpano, Estrella del Paria N 56 de Río Caribe, Esperanza N 37 de Caracas, Alianza N 31 de Valencia, Prudencia N 40 de Caracas, Tolerancia N 15 de San Felipe, Lealtad N 33 de Caracas, Fraternidad N 4, la Estabilidad N 48 y por supuesto, la Gran Logia. Percibimos en la acción masónica, la expresión del enfrentamiento de dos sectores de la clase dominante, en la lucha por el poder, o el control de la sociedad. No podíamos saber cuántas logias y masones existían en ese momento, contamos trescientas firmas. Luego 28 logias y cerca de mil novecientos hermanos. Podemos pensar que fue un sector de la Masonería, que participó en esta lucha, mas no la Masonería. En varias oportunidades nos hemos planteado la necesidad de observar a la Masonería como una forma prepolítica del partido Liberal. Otros investigadores de la masonología lo han planteado, pero en el caso nuestro, llego a pensar que fue, y podría seguir siendo una forma prepolítica de hacer política, un escuela para aprender ciudadanía, pero no me parece que del partido Liberal, sino de cualquier grupo político. En Venezuela, y hasta 1915, la única forma de hacer política en dominio público, fue la guerra. Lo interesante para los valores masónicos que los masones venezolanos olvidan resaltar, es que estamos ante una institución que predica y practica la paz y la política civilizada, en un país cuya única forma de hacer política que conocía era la guerra. Entre 1915 y 1928, gracias al silencio implantado por la bota del general Juan Vicente Gómez obligó a buscar nuevos paradigmas para hacer política, así comenzó a plantearse la idea de la democracia. Existe una interrogante en cuanto a relación Masonería y derechos civiles. Estudiando el tema encontré una publicación relativa a la historia del Registro Civil en Venezuela, y me hallé ante la sorpresa que es también un masón que presta su atención a estos documentos relativos a la lucha por los derechos civiles. Se trata de un discípulo masónico de Lisandro Alvarado, insigne etnógrafo y padre de la arqueología en Venezuela, Juan Bautista Ascanio Rodríguez. Indagando su vida para establecer la relación de su interés como masón o como abogado, antropólogo o sociólogo, y me encontré con un eminente médico, que además preparaba sus medicinas en su laboratorio botánico y su genialidad como lo llevó a patentar numerosos inventos o diseños para construir instrumentos médico quirúrgicos. Tenía fama de mago, brujo, y alquimista porque examinaba a sus pacientes observándoles el iris, les preparaba las recetas en su laboratorio, y no cobraba por la consulta porque vivía de las patentes de la "Minerarina El Mejor Alimento para niños, producto de los laboratorios de J.B. Ascanio Rodríguez" 5 También aparece la Palusina, en pomada rectal, líquido y en cápsulas, se trata de un parasiticida, vale decir, para matar parásitos. y Pelereke, una pomada para la piel. Este personaje tenía su residencia en el Barrio los Caobos, Avenida Libertador, en la parroquia Candelaria. Hoy se llama esquina La Mansión, al sur de la esquina de Venus, diagonal a la torre Viasa. La mansión Egipcia fue su casa de residencia, y después del cisma masónico en 1926, se convirtió en un aerópago de masones que se constituyeron en la logia Lumen. Lo más granado de la Masonería de la Esquina de Maturín partió para Los Caobos. Allí se editó la Gaceta Masónica y una nueva Constitución diferente a la adoptada por los masones tradicionales en 1924. Formaron una Masonería con estructura Republicana, con los poderes Legislativo, Ejecutivo y Judicial bien definidos. Desde el punto de vista de la Historia de la Masonería, una revolución democrática en pro de la soberanía de las logias como entes autónomos que los masones tradicionales no intentarían superar, con mediano éxito, hasta 1956. No sólo fue una reacción de la corriente de pensamiento evolucionista influenciado por el positivismo, contra los creacionista, sino la lucha por una estructura más democrática, que respetara con mayor eficiencia el principio de autonomía de las logias.
Los valores masónicos
La memoria de la historia oficial de la Gran Logia de la República de Venezuela del siglo XX, siempre colocó el inventario de los masones ilustres por sobre de la Historia de los valores promovidos por la misma organización. Para ilustrar lo afirmado ofrecemos algunos ejemplos. El siglo XIX venezolano fue una centuria sangrienta, habría que calcular en kilómetros cúbicos los ríos de sangre derramada a lo largo y ancho del país. Mientras esto sucedía, la Masonería venezolana entrenaba a sus hombres en el despertar de la conciencia ciudadana, los hacía descubrir mediante sus ritos, el conjunto de sus deberes y derechos ciudadanos, los instruía en el arte de la construcción del templo interno, los iniciaba en los augustos misterios de los obreros de la paz. Estos valores masónicos tan especiales, quedaron a la sombra del recuerdo de la historia oficial de la Gran Logia venezolana, opacada por la gloria de unos personajes, hasta de dudosa condición masónica, al menos para quien se precie de cierta seriedad histórica. De igual manera, tampoco se ocupó por recordar la historia narrada de cómo de manera armónica y organizada, diez logias de la capital y la provincia se dirigieron al Congreso de la República en 1867, para solicitar una legislación que favoreciera la libertad de cultos y la igualdad de derechos civiles de los venezolanos, sea cual fuere su religión. Esto a primera vista, y desde el presente, parece un asunto simple, y hasta banal. Pero después de casi cincuenta y siete años de haberse declarado la Independencia, de tanta lucha sangrienta, la Iglesia Católica seguía ejerciendo el mismo poder sobre la conciencia de los venezolanos, que le otorgaron los privilegios coloniales, manteniendo una legislación que solo permitía ejercer derechos sucesorales a aquellas personas que habían sido iniciados en los ritos sacramentales de la Iglesia Católica. Como hemos visto, se trató de una larga lucha, donde los masones anónimos en el recuerdo de la historia oficial de la Gran Logia, lucharon contra la intolerancia y la discriminación religiosa y exigieron sus derechos civiles como una sociedad civil y de manera civilizada, mientras que la historia oficial de la masonería venezolana no tenga más expresión y lugar para atribuirle a un héroe, la firma del decreto de instauración del matrimonio civil. El 28 de julio de 1999 se cumplieron cien años del fallecimiento en París, del polémico presidente Antonio Guzmán Blanco, cuyos restos fueron trasladados al Panteón Nacional ubicado en su ciudad natal. Durante todo un siglo habían negado su retorno a la Patria del mismo presidente que oficializó el culto a Simón Bolívar Palacios y Blanco. Esa visión de la historia que coloca al héroe sobre la acción colectiva, ha olvidado estudiar los influjos de una Institución como la Masonería. En este caso, y por primera vez en la historia de Venezuela, fue una organización cuyos valores han sido opacados en la historia por esa manía de estar convirtiendo en santos civiles a los inmortales de la Patria, frente al evidente olvido de los valores esenciales de la Orden. Es necesario rescatar los influjos de una institución que de manera silenciosa ha difundido principios de justicia, igualdad de los derechos civiles y las libertades que hacen a las sociedades más dignas. Al mismo tiempo invita a los masones de las naciones hermanas a revisar su historia en virtud de rescatar los valores institucionales por sobre la vanidad de los seres humanos. La construcción del Gran Templo Masónico de la Esquina de Maturín, obra colectiva que se inició en el saco de beneficencia de las logias, un esfuerzo colectivo durante más de dos décadas antes de que Guzmán Blanco diera el plumazo presidencial, mediante una partida especial del Ministerio de Fomento para concluir la obra. Nuevamente la historia oficial eclipsa el esfuerzo colectivo, reconociendo sólo a Guzmán como artífice de la obra. De igual manera sucede con hechos históricos significativos donde los valores masónicos trabajaron de manera discreta, tales como la abolición de la esclavitud, la organización de la instrucción pública gratuita y obligatoria, donde la sociedad organizada, en este caso a través de la Masonería ha jugado sin dudas un papel preponderante, pero el culto a la personalidad, y una visión atrasada de la historia han permitido que sea siempre un individuo, quien gane la indulgencia con el mérito de un colectivo. Después de medio siglo de guerras civiles, de constituciones, de independencia y de cambios violentos de gobernantes, la Iglesia Católica conservaba cuestionados sus privilegios en virtud de la inversión que había realizado al contribuir con la empresa de “descubrimiento” y conquista de la América para salvar las almas de los infieles. Esto también es un hecho poco difundido en los predios de la Historia Patria.
Publicado por Pierre Cubique