sábado, 15 de diciembre de 2012

MASONERÍA y PARAMASONERÍA EN ESTADOS UNIDOS

Emilio García Gómez

Omar Daniel ADARO RODRIGUEZ

Sumo Sacerdote - Sacerdocio Orden de Melquisedec Barrio Munro - Estaca Bs. As. Norte República Argentina

Maestro Masón - Rito Escocés Ant. y Aceptado Resp. Logia "Gral. José de S. Martín Nº 441"

Ciudad de S. Martín - Partido de Gral. S. Martín. Provincia de Bs. As. - República Argentina



DECORACIÓN MASÓNICA

Cualquier viajero que visite por primera vez los Estados Unidos y observe de cerca la vida social de las ciudades, por pequeñas que sean, se dará cuenta de que en el centro de las mismas hay un edificio -con frecuencia de corte neoclásico- con un letrero sobre el dintel de la puerta en el que aparecen cruzados una escuadra y un compás.

El periódico regional tal vez publique ese día un breve anuncio convocando una asamblea de socios de determinada orden fraternal, o una breve esquela funeraria con motivo del fallecimiento de un miembro de una logia.

Llevado de su curiosidad se enterará de que no hay uno, sino varios de esos singulares edificios, algunos mostrando una placa grabada con un nombre extraño -Caballeros de Pythias, Alces, o, si se trata de una ciudad universitaria, dos o tres letras griegas mayúsculas -Sigma Tau Delta, Alpha Delta Pi-.



EMBLEMAS O “JOYAS” DE LOS CABALLEROS DE PYTHIAS

Al turista medio se le escapa la existencia de tales sociedades y ni se molesta en averiguar qué se oculta bajo una nomenclatura que le parecerá pintoresca.



VIEJO LETRERO DE ENTRDA AL PUEBLO DE HARRODSBURG (KENTUCKY), 1969.

VËASE EL SELLO QUE ANUNCIA LA LOGIA MERCER.



Pero una breve ojeada al archivo de la biblioteca local le hará sorprenderse de la existencia en el país de más de 300 asociaciones diversas con un denominador común: fraternidad y secreto.

Todas proclaman desempeñar funciones esenciales para la vitalidad de la nación: selección, cohesión y beneficencia.

Los países más liberales -Estados Unidos, Inglaterra y países nórdicos- son los que cuentan con mayor afiliación.



SALÓN EGIPCIO Y SALÖN NORMANDO, RESPECTIVAMENTE, DEL TEMPLO MASÓNICO DE LA GRAN LOGIA DE PENNSYLVANIA, ESTADOS UNIDOS.



Órdenes fraternales y hermandades existían ya en Inglaterra a finales del prodigioso siglo XVII, pero ninguna alcanzó el renombre de la Francmasonería.

En sus orígenes, la Masonería medieval era una agrupación de artesanos y obreros de la construcción, responsables de la edificación de monumentos civiles y religiosos.

Estos masones operativos formaban gremios y se reunían en logias o asambleas, a las que sólo tenían acceso los llamados masones aceptados. Para reconocerse utilizaban un código secreto de signos y palabras.



MARCA DE CANTERO MEDIEVAL.

Al declinar la construcción, la Masonería adquirió un carácter especulativo, merced a la obra de un pastor protestante llamado Anderson, quien, en 1722, configuró un hermoso sistema de moralidad velado por alegorías e ilustrado con símbolos, que pronto extendió sus ramas por todo el mundo.

Inspirados por las doctrinas liberales que venían gestándose en Europa -las mismas que habían provocado en Inglaterra la denominada gloriosa revolución de 1688, que fue incruenta-, los masones pronto se granjearon las antipatías y las condenas de los gobiernos totalitarios europeos y de las autoridades eclesiásticas, que veían en ellos y en sus misteriosos cónclaves una amenaza contra el estado y la religión.

Hacia el año 1730 los soldados ingleses introdujeron la Masonería en las colonias americanas, creándose numerosas logias llevadas de los ideales de libertad, igualdad y fraternidad.

George Washington en América y Benjamin Franklin en Francia, a través de sus conexiones masónicas, tejieron la conspiración que en 1766 habría de promulgar la Declaración de Independencia e iniciar la guerra revolucionaria, cuyos resultados todos conocemos.



GEORGE WASHINGTON CON SUS “JOYAS” MASÓNICAS.

Los oficiales que Washington seleccionara para sus campañas salieron en su mayoría de las logias masónicas.

Alexander Hamilton, Paul Revere, Lafayette y muchos otros héroes revolucionarios fueron masones.



MANDIL MASÓNICO DE GEORGE WASHINGTON.

Alcanzada la independencia, las logias disfrutaron durante algún tiempo de cierto auge.

Pero en las primeras décadas del siglo XIX, la hostilidad que había encontrado la Masonería en algunos países europeos fue minando la opinión pública americana.

En 1826 apareció una obra titulada Ilustraciones de la Masonería, escrita por un renegado llamado William Morgan.

El autor hacía públicos cuantos secretos había guardado celosamente la gran familia masónica (véase Nota).






ILLUSTRATIONS

—OF—

M A S O N R Y

—BY—

ONE OF THE FRATERNITY

Who has devoted Thirty Years to the Subject

"God said, Let there be Light,
and there was Light."

——————
Copyright Secured.
——————
Printed for the Proprietor,
1827.
——————

CAPT. WM. MORGAN'S
EPOSITION OF
FREEMASONRY,
Republished with the addition of engravings, showing

the Lodge-room
Signs, Grips and Masonic Emblems.


PORTADA DE LA EDICIÓN DE 1.827



En medio de un gran escándalo, las logias se apresuraron a declarar que Morgan era un impostor.



ADVERTENCIA CONTRA MORGAN PUBLICADO EN LA PRENSA DE CANANDAIGUA (NUEVA YORK) en 1.826



WILLIAM MORGAN.

Morgan desapareció misteriosamente y la gente pensó que había sido eliminado por sus hermanos.

Meses más tarde la prensa publicó la noticia de la aparición de un cadáver a orillas del lago Ontario, que, en un principio, fue reconocido como el de Morgan, aunque, más adelante, un tribunal decidió que pertenecía a un tal Monroe, ahogado semanas atrás en el río Niágara.

Sea como fuere, la gente reaccionó con violencia.

Las turbas asaltaron las logias y sus miembros se vieron obligados a dispersarse.

La Masonería, que había alzado el estandarte de la libertad frente a los ingleses, fue acusada de conspirar contra las libertades del pueblo americano.

El furor antimasónico no conoció límites; los masones tuvieron que cambiar de consignas, aunque ello implicaba el reconocimiento de la revelación de sus secretos.

Mientras tanto, comenzaron a circular los más disparatados rumores acerca del paradero de Morgan.

Unos le hacían en España, luchando en las Guerras Carlistas; otros en Esmirna, vendiendo higos; y, en fin, se oyó hablar de un pirata llamado Guilien Ganmore -anagrama de William Morgan-, que, antes de ser ahorcado en La Habana en 1838, confesó al sacerdote que él era el famoso Morgan.

Tan buenas y pintorescas noticias no bastaron para saciar la sed de venganza provocada por la abducción de Morgan, que pronto se extendió a la política.

En 1828 se celebró en Nueva York un Congreso Antimasónico con el propósito de eliminar del gobierno a los masones.

El ex-presidente John Q. Adams anunció que la Masonería, como fuente de error y de culpa, sería desecada para siempre.

Las autoridades eclesiásticas siguieron los edictos del Vaticano y prohibieron a los católicos que se acercaran a una logia bajo cualquier pretexto.

Durante muchos años la Fraternidad entró aparentemente en un estado de latencia.

Sin embargo, fue en esta época de ostracismo cuando fueron resurgiendo algunas órdenes paramasónicas, como la influyente Orden Independiente de los Extraños Camaradas (Odd Fellows), o creándose otras nuevas, como la Antigua Orden de Drúidas y la Antigua Orden de Hiberneses, importadas de Inglaterra e Irlanda, respectivamente.

Se fundaron fraternidades universitarias, conocidas como de letras griegas, y sociedades benéficas, todas ellas de carácter secreto o semi secreto.



ADORNOS DE ASOCIACIONES DE “LETRAS GRIEGAS”.

En nuestros días, se puede decir que tres cuartas partes de los masones que habitan el planeta son norteamericanos.

UNO DE CADA NUEVE HOMBRES DEL PAÍS ES MASÓN, representando a todas las esferas de la sociedad -empresarios, comerciantes, militares, policías, sacerdotes, abogados, médicos, actores, políticos, catedráticos, mecánicos-.



UN CINCUENTA POR CIENTO DE LOS PRESIDENTES DE ESTADOS UNIDOS HAN SIDO INICIADOS..



La lista completa incluye a:

· George Washington,

· James Monroe,

· Andrew Jackson,

· James K. Polk,

· James Buchanan,

· Andrew Johnson,

· James A. Garfield,

· William McKinley,

· Theodore Roosevelt,

· William H. Taft,

· Warren G. Harding,

· Franklin D. Roosevelt y

· Harry S. Truman.

Es posible, aunque no se ha demostrado, que también lo fueran

· Thomas Jefferson,

· James Madison,

· Lyndon B. Johnson,

· Abraham Lincoln,

· Ulysses S. Grant,

· Calvin Coolidge,

· Herbert Hoover,

· Ronald Reagan y

· Bill Clinton.



HARRY S. TRUMAN, EN TRAJE DE CEREMONIA.



Masón ilustre fue Mark Twain, y masónico es el pensamiento que reflejan algunas de sus obras.

Gran parte de los senadores y miembros del Congreso han recibido los secretos de la Orden.

Son pocos los edificios públicos cuya primera piedra no haya sido colocada por un masón.

La Casa Blanca y el Capitolio fueron inaugurados con ceremonias masónicas.



MONUMENTO A WASHINGTON, SEGÚN GOOGLE.



El actor Clark Gable alcanzó un alto grado masónico.

Glenn Ford también fue miembro de la logia Rivier Lodge nº 780 Pacific Palisades.

John Wayne recibió sus grados en 1970, uniéndose a un templo de los shriners (ver bajo).





Glenn Ford Clark Gable John Wayne

La Masonería norteamericana, como la del resto del mundo, necesita de sus miembros para sobrevivir; y sin embargo, a nadie se le pide que se una a una logia, aunque no es raro que un familiar o un amigo le haga una sugerencia.

En las logias norteamericanas, si un aspirante recibe una o más balotas negras es automáticamente rechazado y no puede volver a solicitar su ingreso, al menos sobre el papel, antes de un año, ni en esa ni en ninguna otra logia.

Después de los tres primeros grados, se le ofrece la posibilidad de seguir el Rito de York, o Rito Americano -compuesto de cuatro grados capitulares, tres grados crípticos y los de la Cruz Roja, Caballero Templario y Caballero de Malta-, y el Rito Escocés, que acoge 30 grados.

Sólo al llegar a Caballero Templario, según el Rito de York, o al Grado 32, será elegible para la Antigua Orden Arabe de la Mística Ermita -los Shriners-, que, paradójicamente, no es una orden masónica.

En esta última las cuotas son muy elevadas, por lo que el número de afiliados es bastante selecto.



UN “SHRINER” DESFILANDO EN TSAWWASSEN (BRITISH COLUMBIA)



BANDERIN DE LOS “SHRINERS”.



Quien ambicione alcanzar nuevas cotas, existen otras órdenes paramasónicas a las que puede afiliarse cualquier maestro masón, como la llamada con el asombroso título de Velados Profetas de la Orden Mística de la Esfera Encantada; o fraternidades universitarias masónicas de la Acacia, cuyo sistema de selección es rigurosísimo en cuanto al nivel académico de sus miembros.

Hay asimismo una orden masónica de alcance nacional llamada de los Transeúntes, para oficiales del ejército, tanto en activo como en la reserva.

Hasta el siglo XX, la Masonería norteamericana vetó la entrada a ateos, libertinos, eunucos, idiotas, locos, homosexuales, mujeres y minusválidos.

Los negros también han figurado en la lista de proscritos, aunque en realidad han existido logias de negros al margen de la legalidad desde que un hombre de color, Prince Hall, nacido en las Barbados y cumpliendo servicio en el ejército de George Washington, fuera iniciado en la Logia de Campaña Nº 441 del ejército británico, fundando en 1777 la Logia Africana Nº 1.



PRINCE HALL



La razón para la exclusión de esta raza de las logias blancas era, según el Apéndice 1º de las Actas de la Gran Logia de Illinois en 1891, su ignorancia, inmoralidad e impotencia intelectual.

Semejante distinción no impidió que los negros continuaran su trabajo y aumentaran el número de logias.

Actualmente hay más de medio millón de negros masones.

Determinadas órdenes fraternales -no todas masónicas- han elegido denominaciones exóticas, como la de los Búhos, la de los Alces -de gran popularidad en Suecia- y la de los Cedros del Líbano.

Además de una Hermandad de Veteranos de Guerras Extranjeras existe, o existió, la de Veteranos de Futuras Guerras.

La histórica Orden de los Extraños Camaradas, cuyos orígenes se remontan, al parecer, a las legiones romanas, convive con la de Rosacruz -AMORC-, de importación moderna y considerada irregular por los propios masones.

Hay otras órdenes con aspiraciones teosóficas como la Orden de los Magos y la de los Hermanos Herméticos de Luxor; organizaciones de trabajadores como la Asociación Internacional de Maquinistas, o el Club del Triángulo; y fraternidades como los Caballeros de la Mística Cadena, la Legión de la Cruz Roja, la Orden Independiente de los Guardabosques o la Orden de Protección Mutua.

Existen asociaciones semitas, como la de los Hijos de Benjamín, o la Orden de la Estrella Americana; otras compuestas exclusivamente por negros, como la fantástica orden de Hermanos Unidos de la Amistad e Hijos del Diez Misterioso, o por mujeres, como la de las Hijas de la Revolución Americana.

Algunas fueron creadas por los católicos, para contrarrestar el influjo de las sociedades masónicas, como la de los Caballeros de Colón, extraordinariamente activa.

Unas pocas, desgraciadamente, nacieron en cónclaves seudo masónicos, al amparo del secretismo y con el empleo de un ridículo lenguaje críptico, para lanzar proclamas revolucionarias y racistas -videre Ku-Klux-Klan- o simplemente con fines mafiosos y proteccionistas.



SÍMBOLOS MASÓNICOS EN EL DÓLAR ESTADOUNIDENSE.

Esta balumba de sociedades fraternales, ritos heterodoxos y compleja estructura jerárquica hace que no sea fácil distinguir entre lo genuinamente masónico de lo que no lo es, y que la auténtica institución sea mirada con escrúpulos, achacándosele la responsabilidad de que los políticos sean proyectados por una mano invisible y que comerciantes, policías, abogados o jueces se escuden bajo el compás y la escuadra para el medro personal.

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Nota: Puede leerse el texto íntegro en inglés de las Ilustraciones de William Morgan en la siguiente dirección:

http://www.utlm.org/onlinebooks/captmorgansfreemasonrycontents.htm