miércoles, 17 de abril de 2013

TRANSICIÓN DE LA FRANCMASONERIA DE LOS MISTERIOS A LA MASONERIA OPERATIVA

1.- LA DECLINACION DE LOS MISTERIOS EN LA EDAD MEDIA

Es bien sabido que los Masones Operativos de la Edad Media tenían su Leyenda, muy similar a la de los Masones Modernos y se relacionaba con el Templo de Salomón, acaso estos Arquitectos la inventaron o la obtuvieron de alguna vieja tradición, la respuesta es interesante

Con el triunfo del Cristianismo, los misterios de Baco, que conservaron los Colegios, fueron dejando su lugar a la forma Judía ya que esta no era incompatible con la Religión Cristiana. A medida que el Imperio Romano de Occidente era destruido por las invasiones de tribus germánicas, visigodos, hunos y los frutos de la civilización desaparecían, la Iglesia aumenta su influencia política y espiritual, hasta convertirse en el único poder organizado de Europa. En ese momento comienza la declinación de los Colegios Romanos, en su afán de preservar los misterios cada vez más perseguidos por la intolerancia religiosa, van ha convertirse al cristianismo, admitiendo a los monjes y sacerdotes como miembros de honor y patronos, y los emplearon activamente en la construcción de iglesias y monasterios, entonces va ha ocurrir un periodo de transición en el cual los Misterios van ha pasar de Especulativos a Operativos. Estos Masones Operativos no levantaron las sospechas de la Iglesia que los consideraba como hombres que prudentemente protegían los secretos de su oficio, de esta forma los secretos especulativos se fueron confundiendo con la terminología operativa hasta que la transición fue completa. Así fue como los Misterios Celosamente cubiertos por los Colegios sobrevivieron en forma más o menos reprimida en Francia, Italia e Inglaterra. Fue de estos grupos de donde ese originaron las Logias de Masones Confederados durante la Edad Media.

2.- LAS UNIONES COMACINAS.

Las enseñanzas de los Colegios pasaron a las Uniones Comacinas, quienes asimilaron estos Misterios Filosóficos y los adoptaron a su forma de organización, fue por su impulso que se efectuó un revivir de las logias existentes en Europa. Las Uniones Comacinas se originan de un colegio que se trasladó a la isla Comacina en el lago Como al norte de Italia, fue tal la superioridad en el arte de los albañiles y ladrilleros de ese lugar que recibieron el nombre de Magistri Comacini, y Arquitectos de todas partes acudían al colegio de Como para instruirse. A su genio creador se les debe el Arte Románico, ya que es muy probable que adaptaran el estilo de los Romanos con las exigencias de los Lombardos. La primera mención de los Maestros Comacinos ocurre en el código del Rey Lombardo Rothares en el año 643, en el cual ellos figuran como Maestros Masones con poder para hacer contratos de obras de construcción y dar empleo a trabajadores. Son mencionados en el Memoratorio del Rey Luitprand en el 713, cuando ellos recibieron los privilegios de freemen hombres libres del Estado Lombardo. Las Uniones Comacinas no solo heredaron el arte de la construcción de los Colegios Romanos, sino tambien sus Misterios secretos. Como dice H:. H. Ward: muestran marcadas analogías con nuestro moderno sistema masónico, estaban organizados en maestros y discípulos, bajo el mando de un Gran Maestre, sus sitios de trabajo era llamados Logias, tenían apretones de manos, palabras de pase y juramentos de secreto y fidelidad. Muchos de sus Maestros eran hombres de amplia cultura con profundos conocimientos del significado oculto de los ritos y ceremonias transmitidos entre ellos. Esta teoría derriva aquella que sostienen algunos escritores que la masonería fue introducida en Europa durante las Cruzadas, ya que la primera cruzada empezó en el año 1.065

3.- LA MASONERIA OPERATIVA

Hacia el s. V d.C, entre la destrucción de los templos de los antiguos dioses y el incendio de las bibliotecas por mano de los salvajes cristianos, unido al arraso por las invasiones de las tribus barbaras, cae el Imperio de Occidente. Los Misterios se tuvieron que retirar a un estado de inviolable secreto, vemos entonces una cantidad de corrientes de tradición transmitiéndose en secreto durante la Edad Media. Estas tradiciones se entrecruzaran durante siglos: los Misterios Mayores y Menores de Egipto y Judea, los Neoplatónicos Cristianos herederos de Pitágoras, las Tradiciones Herméticas, el Judaísmo Cabalístico, la Alta Magia de los Zoroastrianos, el Cristianismo de los Evangelios, y el Esoterismo Cristiano tratando de conservar el fuego sagrado en esa época de oscurantismo, guiados por la misma Logia Blanca, estimulando e inspirando a todos los que estaban dispuestos a recibir esta influencia, ese fue el autentico continuun de la Masonería.


Si bien es cierto, la antigua Masonería Operativa carecía de todo ritual esotérico u oculto, conservaba usos que se convirtieron en ritos a causa de su antigüedad. Es casi seguro que existiera una enseñanza esotérica entre los Maestros, solo transmisible por vía oral. La prueba está en la prohibición impuesta a los Compañeros, de modificar la forma de los útiles, sin duda se trata de mantener la identidad de la enseñanza oral practicada. Esta suposición se manifiesta en la continua alusión que hacen las antiguas Ordenanzas de las enseñanzas de Euclides, matemático griego que vivió 300 a.C, ahora bien como siempre se ha dicho, del estudio de los postulados de la Geometría Euclidiana de derivan tradicionalmente una filosofía y una metafísica, como lo ha establecido Matila Ghyka en su libro El Número de Oro. Un francmasón, que tenga nociones de Gnosis nacida de la geometría, sabrá trasponer la creencia religiosa exotérica a un nivel que se transformará en conocimiento metafísico, del que se desprenderá un esoterismo religioso. Y esto se transmite con gran facilidad.

Unos y otros, arquitectos, albañiles y obreros de otras especialidades relacionadas con la construcción, sometidos a las tiranías de los Monarcas y Señores Feudales, no encontraron otro medio para protegerse del poder absolutista que el de asociarse estrecha y fraternalmente, comprometiéndose a guardar el secreto de su asociación y primordialmente el de sus conocimientos del arte de construir. Una vez asociados , y a fin de mantenerse a salvo de las miradas y oídos indiscretos, tenían sus reuniones en pequeños edificios anexos que construían cerca del edificio principal en el que estaban trabajando. Por otra parte el arte de construir exigía el conocimiento extenso y complejo de las leyes de la geometría, la ciencia de los números, los cánones de la escultura y arquitectura, que entraban en la categoría de las llamadas Artes Libres las cuales exigían para la época amplios conocimientos técnicos. Fue así como las reuniones de esos Masones Operativos en esos edificios llamados Logias en italiano, palabra que aparece en el s.XII, Hütte en alemán, tenían como objeto cambiar impresiones sobre el trabajo y otras cuestiones que afectaran su vida profesional. Los miembros pertenecientes a esta Logias, por razones de su trabajo, debían trasladarse continuamente a diferentes ciudades por motivos de su trabajo de constructores de aquí nació la necesidad de ciertos símbolos, que les servía para comunicarse entre sí y para servirles de pasaporte profesional y cuyos secretos guardan celosamente, de manera que nadie se enterara de su verdadero significado. Su gobierno lo formaban un Maestro elegido por la Fraternidad, cada diez operarios estaban bajo la supervisión de un Vigilante

Todo ello no dependía de ritos complicados, se daba al intemperante una enseñanza exotérica, como se lanza una semilla al suelo, si era iniciable, sabía sacar de ella secretamente por su propio trabajo interior, la enseñanza que constituía su riqueza. Si no lo era se contentaba con ser un manual.

Cuando se estudia la Masonería Antigua se descubren dos ramas distintas entre sí por su designio y su carácter. La primera meramente práctica, es un arte útil que tiene como principal objetivo la protección y comodidad del hombre, y la satisfacción de sus necesidades físicas. La segunda es una ciencia profunda que se ocupa de la investigaciones acerca del alma y la vida futura, derivada del afán de la humanidad de saber algo mas sobre exterior fuera del plano terrestre. Como Masones nuestro pasado especulativo es noble y magnifico, pues somos en ese aspecto descendientes, en línea directa, de reyes, profetas y sacerdotes de la antigüedad, que han sido portadores de la Luz Oculta a los hombres. Pero también debemos estar orgullosos de nuestros ancestros Operativos, que tan fielmente protegieron la tradición en los días oscuros del medioevo. A ellos se les debe el Arte Románico, cuyo esplendor quedo plasmado en catedrales y monasterio construidos para gloria de Dios al servicio de su Iglesia. La eclosión muda y viviente de los símbolos que ornan la iglesia gótica visten y hacen explicable su complejo trazado. Este espacio simbólico se cubre de signos y signaturas por medio de la riqueza de su ornato, cifras como un espejo de la lengua divina, que se ofrece a la mirada del creyente, solicita el conocimiento del sabio y anima la fe del adepto. El esoterismo cristiano cristalizara en esta perspectiva inédita, en este libro colosal que es el templo, entre imágenes de piedra representativas del macrcosmos y el microcosmos representado por el hombre, donde este buscara la liberación y la salvación contenidas en la Biblia.

El clímax de la Masonería Operativa Medieval fue alcanzado, entre los siglos XI y XII, con el desarrollo de la Arquitectura Gótica. La devoción fue la gran característica de este periodo, hombres como San Bernardo, San Francisco de Asís, San Antonio de Padua, adelantaron su luz para iluminar a varias generaciones, Europa comienza a salir del oscurantismo. El s. XII había celebrado las bodas del arte, del genio humano inspirado por Dios y la naturaleza. El templo había sido restaurado en Cristiandad y numerosos símbolos permitían al hombre de deseo y fe descifrar sus secretos. Gracias a un conocimiento reconciliado con la Revelación, el hombre podía esperar a aprehender el macrocosmos y el microcosmos, retornar a las fuentes de la creación y comulgar con su Dios en la fuente de Juvencia.

Una catedral construida al estilo Gótico era, en si misma, un medio de instrucción simbólica para la gran masa de la población analfabeta, por medio de la riqueza de su ornato, su asombrosa gracia y delicadeza, la espléndida complejidad de su diseño que incluía una porción de la metafísica occidental, tuvo como misión levantar la devoción de las masas, esto es:

La nave central representaba la tierra morada del militante de la iglesia, la residencia de la humanidad encarnada. Hoy se diría represente el mundo físico,

El coro representaba el paraíso y el purgatorio, la morada del penitente de la iglesia, era el mundo de las almas que están por nacer o que tras la muerte esperan el juicio en la esferas astrales. Hoy se llamaría la psique.

La zona del altar representaba el cielo, la residencia de la iglesia triunfante, el mundo de los arcángeles. Hoy la llamarían el espíritu.

La divinidad estaba presente en la persona de Cristo, representado por el Santísimo Sacramento alojado en el sagrario, el algunas tradiciones la morada de la divinidad se llama el Mundo sin Fin.

Fuera del tiempo humano, el Arte Gótico gana la eternidad; el hombre construye bajo al mano de Dios que, por su parte mide: sabiduría, fuerza y belleza, dirán mas tarde los rituales masónicos, evocando los tres pilares que sostienen su templo, la casa de Dios recuerda la casa de la vida de los antiguos egipcios, bajo su techo se enseñan los misterios de la creación, los de la naturaleza y en fin los del hombre mismo. La Francmasonería Esotérica, mas tarde descifrará su propio alfabeto en el corazón de ese libro de piedra, donde se inscribió un ideal del cual el hombre y Dios son los soportes vivientes.