miércoles, 28 de noviembre de 2012

MASONERÍA OPERATIVA MIXTA


Cuando los representantes actuales de la Francmasonería que se llama a
sí misma “escocesa” rechazan toda la posibilidad de iniciaciones
femeninas, el historiador sincero debe protestar.

La Guilda de los carpinteros de Norwich, que data de 375,, Guilda a la
que pertenecieron también los albañiles de York, recuerda que:

“Todos los años, el sábado siguiente a la Ascensión, los Hermanos y
las Hermanas se reunían en un lugar determinado para recitar oraciones
en honor de la Santa Trinidad y a favor de la Santa Iglesia, por la
paz y la unión del país y por el reposo del alma de los difuntos, no
sólo Hermanos y Hermanas sino también los amigos y todos los
cristianos(...) Si muere algún miembros de la Guilda, sus Hermanos y
Hermanas deben rezar por él y hacer celebrar una misa por el reposo de
su alma”...

Y eso no es todo. En los Archivos de la “York Lodge No. 36””, que
perteneció a la antigua Gran Logia de Inglaterra, al Oriente de York y
de origen inmemorial, hay un manuscrito de 693,, transcrito en un
pergamino y ligeramente mutilado. Por él nos enteramos que durante una
recepción en el siglo XVII: “Uno de los antiguos toma el Libro y aquel
o aquella que debe ser hecho masón posa las manos sobre el Libro, y
entonces le son dadas las instrucciones...”. (Revista “Hiram” mayo y
julio de 908.. artículo de Teder. La copia está certificada conforme
por el Sr. Isaac Brent, Vigilante de la misma Logia de York, William
Cowling, Maestro Consumado y Tesorero, y Ralph L. Davison, Maestro
Consumado, con fecha 3 de marzo de 870))

Tomado del libro “El Secreto Masónico”, de Robert Ambelain, Ed.
Roca, 987,, México.

El autor nació en Paris en 907.. Escritor, historiador, miembro de las
Sociedades “Gente de Letras” y “Asociación de Escritores de Lengua
Francesa ”; de la Academia Nacional Francesa de
Historia; de la Academia de Ciencias de Roma, ha publicado 2 obras de
936 a 985.. Fue recibido Aprendiz el 6 de marzo de 939 en la Logia
“La Jerusalem de los Valles Egipcios” del Rito Memphis Misraim, siendo
su padrino C. Chevillon, Gran Maestre de la Orden. Alcanzó la Maestría
el solsticio de verano de 941 (en plena ocupación nazi). Los Grandes
Maestres Savoire, Crampon y Lagreze le encargaron mantener el Rito de
Memphis Misraim en la Clandestinidad. Creo diversas Obediencias que se
unieron a la resistencia masónica y la Logia “Alejandría de Egipto”.
Recibió el Gr\ 3°° del REAyA; todos Los Grados del Rito Escocés
Rectificado; todos los del Rito Antiguo y Primitivo de Memphis
Misraim; todos los del Rito Sueco. Recibió el Título de Gran Maestre
Ad Vitam para Francia del Rito Memphis Misraim; el de Gran Maestre
Mundial Adjunto y el de Gran Maestre Mundial de dicho rito en 962.. En
987 (fecha de publicación de la obra citada) ejercía los cargos de
Gran Maestre Consumado Mundial de Honor del Rito Memphis Misraim; Gran
Maestre de honor del Gran Oriente Mixto de Brasil; Gran Maestre de
Honor del antiguo Gran Oriente de Chile; Presidente del Supremo
Consejo de los Ritos Confederados en Francia; Gran Maestre de Francia
del Rito Escocés Primitivo; Compañero Imaginero del Tour de France
(Unión de Compañeros de los Deberes Unidos).

Otro dato viene a contradecir la exagerada misoginia de ciertas
obediencias masónicas. Hay un gran nombre femenino entre los de esos
“constructores de catedrales” de los que tantos se vanaglorian de
descender: el de Sabine de Pierrefonds, hija de Hervé de Pierrefonds,
más conocido por la forma germánica de su nombre: Erwin von Steinbach,
que le fue dado por su participación en la construcción de la catedral
de Estrasburgo. Sabine esculpió también algunas de las estatuas de
Notre Dame de París. Claro que obras como las catedrales, cuya
construcción duró tres o cuatro siglos, necesitaron más de un maestro
de obras y es muy probable que Sabine de Pierrefonds no fuese la única
mujer que trabajaba en estas obras.

Por otra parte entre las posibles recepciones femeninas, tal como las
relatan los antiguos “Deberes” medievales, se puede pensar en las
esposas de los “Maestros”, ya que estos reglamentos mencionan
invariablemente a los dos:

“No revelareis los secretos o los proyectos de vuestro Maestro o de
Vuestra Maestra...” (cf. Antiguas Constituciones de los Masones
Francos y Aceptados, tomadas de un manuscrito escrito hace 00 años
por J. Roberts, Warwick-Lane, 722,, Reglamento de los Aprendices, ,,
,, ,, )).

Su publicación evidentemente es anterior a las de las “Constituciones”
de Anderson y resultan más de fiar en cuanto al documento reproducido,
su antigüedad y su unidad, puesto que Anderson hizo una síntesis de
diversos documentos, mientras que aquí nos hallamos en presencia de un
texto único y completo. Y en lo que respecta a la “Maestra Evocada”,
se puede admitir que Sabien de Pierrefonds, escultora de Estatuas,
tuvo a su vez que formar Aprendices y Compañeros. Pronto veremos que
esta Iniciación femenina a la “Francmasonería Aceptada” se extendió a
una Soberana, en lugar de a un soberano: la Reina Ana Esturado, hija
de Jacobo II, que reinó de 702 a 714..