jueves, 21 de febrero de 2013

Cuando deja de afectarnos la Vida Exterior

Con el tiempo debemos ser cauces para la enseñanza masónica autentica. Si logramos difundir esta enseñanza masónica tal como siempre nos la enseñaron nos beneficiaremos y ayudaremos a la humanidad. Para lograrlo es menester que algo esté bien sellado en nosotros, herméticamente sellado contra el efecto de las cosas que suceden fuera de nosotros, esto es las influencias del mundo de los profanos. Es preciso dejar dentro de nosotros un lugar lo Masónico donde eventualmente nada de lo que ocurra en el mundo profano o externo pueda afectarlo. El masón recién iniciado se asemeja a un nuevo ser que se está formando dentro de nosotros y cómo hemos de proteger ese ser y luchar a menudo por él contra la ilógica de los sentidos externos y de los condicionamientos sociales. Hemos hablado en Logia Masónica sobre el sentido oculto de la Marcha. Los pies son el lado externo que está en contacto con la vida. Pero, en suma, la Marcha significa esotéricamente nuestra comprensión psicológica para entrar al interior del Templo que se distingue de la comprensión que se logra por medio de los sentidos. Se dice a menudo en Masonería que es menester ir en contra de la vida profana y sus influencias, y que estas no deben por ningún motivo introducirse al interior del Templo. Por ejemplo, se lee en los diarios y ve como en el mundo todas las gentes están furiosas y dominadas por la violencia y entonces suele pensar: "¿De qué sirve el Trabajo que se hace dentro de la Logia Masónica si todo anda de ese mal modo?"Ahora bien, tal pensamiento ¿no significa acaso que no ha encerrado lo masónico contra las influencias de la vida? Se permite que la propia actitud hacia lo sublimemente masónico se mezcle con cosas pertenecientes a la gran maquinaria de vida profana, del mismo modo que si se esperase que la vida externa correspondiera o se conformara al hacer masonería. Este cerrarse uno mismo a la vida exterior profana de tal modo que se puedan guardar y mantener separadas las ideas Masónicas de las influencias religiosas y políticas externas, eso necesario. Hay que hacerlo tarde o temprano. Lo Masónico está bajo otras leyes que la vida de los profanos. Sus orígenes no son los mismos que los de la vida exterior. Si juzgamos lo Masónico por lo que sucede en la vida, no lo comprenderemos nunca, lo masónico es un mundo superior, un mundo de humildad, de paz y de armonía, es un oasis en el desierto del mundo profano. Aquí, en Masonería, estamos estudiando algo que difiere de la vida ordinaria. Nos esforzamos por ponernos bajo influencias superiores de las influencias de la vida profana. Intentamos formar algo en nosotros mismos que la vida no pueda conmover o dañar, suceda lo que sucediere en la vida, sea la guerra o la paz, la fortuna o el infortunio, la pobreza o la riqueza, la salud o la enfermedad, el mal tiempo o el bueno, el fracaso o el éxito. Se basa en la idea sublimizada de que es preciso establecer en nosotros un lugar donde pueda existir la Masonería dentro de nosotros y que nada ni nadie nos quite esa certeza interior, y tenemos que proteger ese lugar interior. Como es sabido la masonería enseña que todo lo que sucede en la vida sucede de la única manera en que puede suceder, nada ni nadie cambiara las condiciones de la vida, porque la vida es una maquinaria creada así, y sus motivos tiene . Dice que la vida es una gran máquina creada por un propósito, y el propósito es crear seres humanos, y de estos elegir a algunos para un propósito superior. Enseña la Masonería que la Vida en la Tierra sirve a un propósito cósmico. Esta sensible Humanidad que rodea la Tierra es utilizada para un propósito, deliberado. Empero el Ser humano tiene la posibilidad, un ser humano individual, de desconectarse de algunas de las leyes mecánicas de la vida y empezar a crecer a través de leyes más conscientes, y esa es la tarea de la Masonería. Cuando se adopta el punto de vista masónico , correspondencia de la vida con lo que se espera cobra sentido, ya no es más una fuente de negatividad, sino una granja humana, donde se seleccionaría a los más aptos para el siguiente nivel, y esta es la tarea de la Masonería. Y si un ser humano se nutre suficientemente con las ideas de lo masónico será capaz de mantener ese lugar escondido al que nos hemos referido y entonces los eventos que antes lo arrastraban hacia la negatividad ya no tienen más poder sobre él porque está vigorizado por el Gran poder masónico. No hay que buscar la Voluntad de Dios el Gran Arquitecto del Universo en la vida. La Oración de Cristo se inicia con la idea de que la Voluntad de Dios no se cumple aún en la Tierra, pero puede cumplirse para el Ser Humano.—. Una antigua enseñanza del esoterismo se impartía con el nombre de Hermetismo. De dicha enseñanza surgió la expresión "herméticamente cerrado" que se empleaba en la alquimia esotérica. La alquimia esotérica se fundaba en la idea de que el Hombre como metal vil podía ser transformado en oro —esto es, el Hombre considerado como un metal, digamos el plomo, tal como es en su presente estado, por medio del conocimiento y la práctica podría convertirse en oro. Esta era la alquimia esotérica. La alquimia exotérica se fundaba en la idea de que el actual plomo podía ser transformado en oro, lo cual es una posibilidad. Un ermitaño era una persona que seguía la enseñanza del Hermetismo y buscaba apartarse de tos efectos de la vida encerrándose en una caverna o yendo al desierto, eso no es necesario, podemos sellarnos de las influencias externas del mundo, a través del contacto con lo masónico . Esta no es la idea del Trabajo. Equivaldría a liberarse de la vida voluntariamente, pero sin dejar de vivir la vida. Vivir la vida en la vida
Cuando deja de afectarnos la Vida Exterior comenzamos a vivir la vida real, la interior.

Fraternalmente Vicente Alcoseri