viernes, 9 de enero de 2015

EL TRONCO DE BENEFICENCIA
EL TRONCO DE SOLIDARIDAD

José Ramón González Chávez


Aquellos que hacen el bien con ostentación, recibirán su recompenza. (Mateo 6: 2)
El término Tronco de Solidaridad, es un galicismo que se aplica a la bolsa o saco o cofre que circula en la logia para recoger los óbolos de los masones presentes y ausentes representados. También se denomina Saco de Beneficencia, Saco de Pobres, Tronco de la Viuda, etc.
Lo circula el Hosp:. en Logia, al final de la tenida, justo antes de la clausura de los trabajos. Su contenido se consagra a la protección de los Hermanos desvalidos o para acciones de beneficencia.
El uso del Tronco de Solidaridad se remonta a la Masonería francesa de finales del siglo XVIII. Es por eso que los ritos de origen francés, como el Escocés Antiguo y Aceptado, el llamado Moderno, el Adonhiramita, incluyen su circulación en logia, no así los de origen inglés o germano.
En francés la palabra "tronco", significa algo así como "caja de ahorros", dado que en la antigüedad efectivamente se usaba no un saco sino un cofre de madera, de forma de cuadrilongo y tapa semicilíndrica, semejando precisamente un tronco hueco, de hecho así se le denominaba, que se colocaba en la entrada de la Logia y donde los Hermanos depositaban lo que consideraban prudente para ayudar a sus iguales, en caso de que éstos así lo requiriesen.
Aunque a primera vista dentro de la Orden, los términos Solidaridad y Beneficencia parecieran sinónimos, el primero tiene un origen más antiguo, ya que el contenido del Tronco se usaba primero, en las épocas de la Masonería operativa, para ayudar a los miembros del gremio, y no fue sino hasta la llegada de la Masonería especulativa que esta ayuda se extendió hacia las personas y grupos necesitados de la sociedad en general, cuando la beneficencia constituía una moda dentro de la corte imperial y civil en Francia.

El código Moral Masónico redactado en esas épocas, nos previene de nunca arrancar de un necesitado un pensamiento o una acción de rencor por nuestra avaricia o indiferencia y que por el contrario, la mejor recompensa y la más alta bendición están en una mirada agradecida de su parte.
Así, el aportar al Tronco, lejos de ser un acto de mera ostentación material (recordemos que antes de entrar al Templo los masones se han despojado de sus metales) constituye una obligación moral que debe ser cultivada por todo masón, es un acto de agradecimiento al destino, que representa desprendimiento, Unión para el bien colectivo, Solidaridad, Colaboración. Es al fin de cuentas un acto de amor fraternal hacia los hermanos y hacia la humanidad en general.

El tronco se distingue por su discreción, su humildad, su carácter altruista. Todo masón, miembro o no del cuadro, puede solicitar que el Contenido del saco se aplique a un acto de Solidaridad o de Beneficencia en particular.
La Virtud de la Benevolencia (voluntad de hacer el bien) de ninguna manera puede ser forzada, cae, como la fina y nutriente lluvia, del cielo; engrandece tanto más a quien da como a quien recibe, regala alegría en el corazón por la satisfacción de un deber cumplido.
Para depositar en el tronco, un masón usa la mano derecha, despojada del guante, e introduce su óbolo con la mano cerrada, expresando si se desea algún pensamiento relacionado con la Solidaridad. Hay quienes afirman que la mano debe retirarse abierta con lo que se quiere dar a entender que el tronco debe ser siempre engrosado, nunca adelgazado.

Sin embargo, hay quien sostiene que todo H:. tiene la obligación moral de contribuir a engrosar el Tronco de la manera más generosa posible, primeramente a favor de sus hermanos y luego de los necesitados en el mundo profano. Pero en caso de necesitarlo, igualmente posee todo el derecho de retirar de él de la manera más discreta y moderada, sin mediar para ello explicación alguna (se dice que esto no debe ser así y que si algún hermano requiere la ayuda del tronco, debe solicitarlo al Hospitalario o al Venerable, según el caso.
En el rito francés este acto de aportación solidaria se reafirma con el hecho de que tanto el Tronco de Solidaridad como el Saco o Bolsa de Proposiciones se circulan al mismo tiempo: el primero, circulado por el hospitalario, contiene las aportaciones de carácter material; y el segundo en manos del Maestro de Ceremonias, concentra las aportaciones de tipo intelectual.
El Tronco y el mismo cargo de Hospitalario se representa por diversos símbolos:

· Un Saco o bolsa cerrada.
· Una mano extendida
· Una cornucopia o Cuerno de la Abundancia.

Que implican en conjunto todas las virtudes y cualidades señaladas líneas arriba.
El Hospitalario debe llevar de manera independiente al Tesoro de la Logia, una cuenta inmaculada y precisa de todo cuanto entra o sale de él.
El Tronco de solidaridad nos recuerda en fin, que aquel que tenga la idea, el sentimiento y la voluntad de hacer el bien y prestar un servicio a sus hermanos y a la humanidad, siempre encontrará la manera de hacerlo. Por eso la Solidaridad y la Beneficencia implican en lo más profundo de nuestro ser como masones, un acto de amor fraternal y hacia la humanidad en su conjunto.
Publicado por ANFORA en 15:45