viernes, 9 de enero de 2015

Las Tres Grandes Luces de la Masonería.
biblia 133
La luz es parte importante del hecho de estar en logia, de ser masón, sin ella nada veríamos, sin ella estaríamos en la más profunda oscuridad. La apertura de la logia es una simbolización de la creación del mundo.

Una vez en logia y posterior al encendido de las tres luces, simbolizadas por la sabiduría, la fuerza y la belleza, se procede al encendido (a manera simbólica) de lo que se denomina las tres grandes luces. Por lo que, para la creación de un nuevo mundo son necesarias estas tres denominaciones anteriores, es decir, debe ser creado con la mejor sabiduría, para que tenga un propósito; con fuerza, para que resista los embates y la Belleza, para que adorne nuestras vidas.

Las tres grandes luces están representadas por: El Libro Sagrado, el Compás y la Escuadra, que están situadas encima del Altar de los Juramentos, en el punto geométrico donde simbólicamente se efectúa la unión del cielo y de la tierra, de la vertical y la horizontal. Está representada por la posición en forma de estrella de David, o sello de Salomón, del compás y de la escuadra, ambos símbolos respectivos del cielo y de la tierra. La Logia aparece así como el lugar donde se hace manifiesta la conjunción cielo-tierra, que bajo la eterna mirada del Gran Arquitecto, con las enseñanzas del Venerable Maestro y los Vigilantes, se crea entonces un nuevo mundo, con nuevas y mejores posibilidades, con hombres y mujeres libres, con salud, fuerza y unión; con libertad, igualdad y fraternidad. En este sentido, según la simbología, en los cuadros masónicos en ocasiones aparece una escalera (símbolo del eje) apoyando su parte inferior en el altar (que simboliza el “centro” de la tierra) con las “Tres Grandes Luces”, mientras su parte superior toca los cielos. Se nos indica pues, cual ha de ser el camino que debe seguir en su proceso interno, un camino vertical, hacia lo alto. Esta se articula y expresa a través de la enseñanza vehiculada por el Libro de la Ley Sagrada.

A fin de explicar lo que son las “Tres Grandes Luces”, el texto de un ritual da la respuesta siguiente:

“La Biblia para dirigir y gobernar nuestra fe, la Escuadra para regular sobre ella nuestras acciones, el Compás para trazar los límites que no debemos transgredir con respecto a ningún hombre, y más particularmente con respecto a ningún Hermano”.

El Volumen de la Ley Sagrada, que según las tradiciones es llamada: la Biblia, el Corán, el Vêda y los textos de algunas otras tradiciones; que no son sino simplemente la expresión del Verbo divino en lenguaje humano, lenguaje apropiado, en cada caso particular, a la naturaleza y disposiciones del pueblo al cual se dirige y son la cristalización terrestre de un arquetipo divino, y por tanto sagrado. Ahora bien, si todos estos libros particulares representan el Volumen de la ley sagrada, son el símbolo más legítimo del Verbo cuyo Mensaje se expresa tanto en lo que ha sido designado como el Libro del Mundo como el Libro de Vida, que es el modelo de todos los Libros sagrados.

Al igual que al principio Dios crea el Cielo y la Tierra, así también en la Logia masónica, y como una señal de la apertura de los “trabajos”, el Volumen de la Ley Sagrada parece liberar de entre sus páginas a la pareja formada por el Compás y la Escuadra. Que según su disposición parecen tener apariencia contradictoria pero en realidad ellos están hechos para unirse. Que según su utilización humana y con el fin de cumplir su papel, el Compás como instrumento de medida, ha de ser móvil. Como la Esfera y el Círculo, como el Cielo, el Compás posee un carácter dinámico, activo. La Escuadra, cuando se la utiliza, debe estar fija. Como el Cubo y el Cuadrado, como la Tierra, modelos de estabilidad, la Escuadra posee un carácter estático, pasivo, receptivo. El primer instrumento se mantiene verticalmente con respecto al plano donde se aplica, el segundo, horizontalmente.

El Compás es el instrumento perfecto para realizar todas las operaciones. Es la Herramienta de la Sabiduría divina tomando las medidas del Mundo. Con su dibujo, un circulo, se trazan los limites de lo que no se debe transgredir. Si el compás representa el cielo, determina de antemano, dentro de su campo limitado, la evolución y el acontecer cronológico de la Tierra.

La escuadra es el instrumento principal para trazar rectas perpendiculares así como cuadrados. El cuadrado representa la Tierra, por lo cual la escuadra es también el símbolo de esta. Expresa la rectitud, la equidad, la justicia, el equilibrio, e incluso, la tolerancia; de nuestro comportamiento, de nuestras acciones, de nuestro mundo. La escuadra aparece en el collar del Venerable Maestro de la Logia, y debido a que está formada por dos brazos rectangulares, se la puede considerar como la reunión de la horizontal y la vertical, que, en uno de sus sentidos, corresponden respectivamente a la Tierra y al Cielo.

Por lo anteriormente comentado, el cosmos, el cielo y la tierra, representados por el compás y la escuadra respectivamente, están enteramente soportadas por el Volumen de la Ley Sagrada, la humanidad, nosotros estamos en el centro de estos símbolos.

Es cuanto

Q:.H:. Héctor Sulbarán