jueves, 8 de enero de 2015


“La Francmasonería es además de una escuela de pensamiento, una escuela de dignidad humana”

Elbio-Laxalte-Terra


Elbio Laxalte Terra es Primer Vice Gran Maestro del Gran Oriente de la Franc-Masonería del Uruguay (GOFMU), es Gran Comendador (presidente del Supremo Consejo del Grado 33º del Rito Escocés Antiguo Aceptado para Uruguay) y Primer Vicepresidente de la Federación Americana de Supremos Consejos del Rito Escocés Antiguo Aceptado (FASCREAA).
En diálogo con EL PUEBLO, explicó qué es la masonería, por qué dejó de ser una organización secreta, cuál ha sido el aporte que ha realizado a nuestro país y sobre la presencia masónica en Salto.

- ¿Cómo define a la masonería? ¿Es una secta, una religión o un grupo de presión de poder?

- La Francmasonería es una asociación de personas, hombres y mujeres que por propia y responsable decisión, han ingresado a ella persiguiendo cultivar cada uno en ellos mismos una actitud espiritual, la semilla del mejoramiento personal. Pero ese buscar ser una mejor persona no se agota en un egoísmo reductor. Al contrario, el objetivo de ser una persona más íntegra, más completa es a los efectos de favorecer asimismo el entorno familiar y social, y por esa vía a la Humanidad toda. Es por ello que no se concibe a un masón encerrado en sí mismo o incluso en la institución. Por definición el masón es una persona abierta a los demás, y lo vemos interactuando con la sociedad.

No es una secta ni una religión pues estas imponen creencias metafísicas a las cuales adherir sin condicionamientos, mientras que el francmasón tiene por primera misión ser una persona libre que se esfuerza por buscar la verdad por él mismo, desarrollando su espíritu crítico y de libre examen. Puede ser francmasón cualquier ciudadano o ciudadana, creyente o ateo, o de diversas filosofías políticas o ideológicas que no se contrapongan a los ideales básicos de la Francmasonería de libertad, igualdad y fraternidad y de libertad absoluta de conciencia. Quien discrimine, intente imponer sus ideas o comulgue con un sistema de opresión del hombre y su conciencia, difícilmente tenga cabida en nuestra institución.
Tampoco podría considerarse un grupo de presión en el sentido estricto, ya que ella como institución no participa ni de la vida económica ni política de la nación. Por lo tanto, no persigue beneficios ni lucro proporcionados por el poder. Los masones a título individual pueden participar de las actividades lícitas en el cuadro de las leyes de la república sin menoscabos. Sin embargo, sí es una entidad valórica, pues ella cultiva entre sus miembros e intenta inyectar en la sociedad valores positivos, como los de respeto, tolerancia, paz, justicia, libertad, fraternidad, laicidad, y desde este enfoque, ella se dirige a la sociedad y hace conocer sus posturas. La Francmasonería es además de una escuela de pensamiento, una escuela de dignidad humana.

- ¿Qué opina del lugar en el que se ubica a la masonería en el contexto social referente a que se trata de un grupo de personas que conspiran para obtener conquistas colectivas o personales?

- Me remito a la respuesta anterior. Solo señalar además que es una leyenda urbana, seguramente creada intencionalmente para estigmatizarla. Si uno mira el entorno masónico, encontrará personas de todas las categorías sociales ubicadas en diversos planos del quehacer. Cada uno está en su lugar gracias a sus méritos propios y no porque alguien –por ejemplo, la masonería- los empuje a determinadas posiciones. Yo mismo soy un ejemplo de ello. He ocupado, masónicamente hablando, posiciones de mucha responsabilidad en el plano nacional e internacional. Sin embargo, desde el punto de vista laboral y económico he culminado mi vida de trabajo como un funcionario medio de la administración, y estoy jubilado con el salario del funcionario público. Creo que con esto doy una respuesta a su inquietud.
En líneas generales, puedo decirle que la Orden Masónica no está al servicio de sus miembros sino de su ideal. De acuerdo a este criterio, rechaza de su seno tanto a quienes traicionan conscientemente sus principios como a quienes tienen una vida social no digna de un hombre o mujer de honor, y aquellos que llegan a ella por un cálculo inferior o ambiciones mundanas. Integrar la masonería es un compromiso con sus ideales, incluso de sacrificio altruista por los mismos.

- La masonería ha pasado del secretismo a la discrecionalidad, ¿a qué se debió este cambio en la forma de encarar la masonería?
- La Francmasonería al inscribirse en un ideal de libertad civil y de conciencia, siempre engendró enemigos entre los poderes opresores cívicos, políticos y/o religiosos dogmáticos. La masonería moderna se reconstituye en Londres en 1717, y ya en 1738 el Vaticano lanza el primero de más de once decretos y bulas papales condenando a la masonería e impidiendo a los católicos ser masones. Esto dura hasta hoy.

Regímenes políticos dictatoriales han reprimido duramente a la masonería. El hitlerismo, el fascismo, el comunismo y el franquismo español, para nombrar solo algunos, persiguieron a los masones cruelmente. Los aprisionaron, los torturaron, los asesinaron y expropiaron sus propiedades. Hoy día la masonería está prohibida en casi todos los países islámicos. Es una realidad con la cual los masones han debido convivir. Incluso en países democráticos donde los masones se desenvuelven con total legalidad como aquí, uno encuentra actitudes intolerantes hacia algunos masones, por ejemplo, cortando relaciones de negocios o impidiendo un ascenso o terminando una amistad. Por ello el secreto fue una necesidad, muchas veces para impedir esas acciones antimasónicas.
Muchas veces se reprocha a los masones que realizan sus reuniones cerradas, pero tienen el derecho a tratar sus asuntos y estudios lejos de la mirada pública, mientras no violen la ley. ¿Es que se exige que se abran las reuniones de un directorio de un banco? ¿Incluso del directorio de una empresa pública? ¿Por qué entonces a la masonería se le exige eso? La masonería no tiene nada que ocultar, tiene sus sitios en internet, hay abundante literatura y usted mismo me está haciendo este reportaje.

- Existe variada literatura sobre la masonería, pero contemporáneamente se han destacado dos libros de Fernando Amado? ¿Qué opina de ellos? Le pregunto porque usted es citado en uno.

- Sí efectivamente, estuve con el señor Fernando Amado cuando redactó en particular el primero de sus libros sobre masonería, que me pareció el mejor informado, de manera más fresca, variada y plural. El segundo fue como más alineado, diría yo, menos objetivo, más allá dElbio-Laxalte-Terrae la información académica como más cercana a favorecer a alguna de las instituciones masónicas en detrimento de otras. Pero es el derecho del señor Amado a escribir sobre lo que desea.

- ¿La masonería uruguaya está dividida?

- La masonería nunca fue, ni es, una institución centralizada, ni en Uruguay ni en el mundo. La masonería, siendo una construcción humana basada en una concepción liberal, es una sensibilidad que se expresa de múltiples maneras, nucleando a sus miembros de acuerdo a diversos parámetros. Al ser una institución bastante antigua, también su evolución muchas veces se realiza de manera aluvional, dependiendo de contextos y épocas. Comparten ideales básicos, pero se diferencian en sus prácticas, inclinaciones, composición social, intereses comunes. Las hay más abiertas, otras más místicas, otras aún más inclinadas a la beneficencia, otras más vinculadas al quehacer social, unas son masculinas, otras femeninas, otras como la nuestra (GOFMU) que hace de la integración de hombres y mujeres en igualdad de condiciones todo un desafío de modernidad, igualdad y lucha contra la discriminación.

- ¿Cuál ha sido el aporte que la masonería ha hecho en Uruguay?

- Más que la masonería, los masones han estado presentes e intervenido de manera constante en la historia uruguaya, impulsando medidas con una visión de progreso. Por ejemplo, Artigas estuvo rodeado de hermanos masones que dieron su apoyo y fueron adalides de la causa artiguista. Pero no podemos no mencionar a una buena parte de los Constituyentes de 1830, y después a José Garibaldi y lo que significaron para la consolidación de las ideas liberales y republicanas en nuestro país, que fueron factores significativos de progreso.

La masonería y los masones estuvieron en todo el proceso de construcción republicana y de secularización de nuestro país. También participaron activamente en la organización de la sociedad civil, impulsando la creación de los sindicatos obreros, las mutuales de ayuda mutua y los clubes sociales, en particular en el interior de nuestro país, muchos de los cuales aún perduran. Algunos de esos progresos hoy están puestos en cuestión, como algunos aspectos de la laicidad del Estado. Nos corresponde a los francmasones de hoy defender aquellas cosas que aún son válidas y propugnar otras nuevas.

- ¿Cuál ha sido su camino masónico?

- Tomé contacto con la masonería en Francia en 1981, a través de dilectos amigos y Hermanos chilenos y franceses, que en aquella época apoyábamos la campaña política para llevar a François Mitterrand al gobierno de Francia. Después he hecho un camino de años sin descanso. He ocupado varias responsabilidades en la institución, de la que he aprendido mucho. He sido Venerable Maestro de varias Logias masónicas. He sido Gran Maestro de una Obediencia (agrupamiento nacional de logias masónicas) en dos oportunidades. También he presidido, siendo reelecto por cuatro períodos consecutivos, un total de ocho años, la Confederación Interamericana de Masonería Simbólica (CIMAS) que agrupa instituciones masónicas nacionales de todo el continente, desde Estados Unidos y Canadá hasta Argentina. Actualmente ostento el cargo de Gran Comendador, es decir, presidente del Supremo Consejo del Grado 33º del Rito Escocés Antiguo Aceptado para la República Oriental del Uruguay, y Primer Vicepresidente de la Federación Americana de Supremos Consejos del Rito Escocés Antiguo Aceptado (FASCREAA).

- ¿El GOFMU está presente en Salto?

- Sí, el Gran Oriente de la Franc-Masonería del Uruguay tiene en Salto una Logia de nombre bien emblemático de sus ideales, “Igualdad Social”. Para comunicarse con ella, solicitar información o para plantear alguna inquietud hay que escribir al correo electrónico gofmu@gofmu.org, indicando que se es de Salto.

- ¿Qué son para los masones estas fechas?

- Son unas fechas muy emblemáticas. Por esta razón le deseamos a sus lectores y en general al pueblo salteño, unas lindas fiestas tradicionales, en familia y en paz, y un comienzo de año 2015 donde renovemos las esperanzas de un futuro mejor. Futuro que –bueno es decirlo también- nos compete construir a nosotros mismos, tanto a nivel personal como colectivo.

Elbio Laxalte Terra es Primer Vice Gran Maestro del Gran Oriente de la Franc-Masonería del Uruguay (GOFMU), es Gran Comendador (presidente del Supremo Consejo del Grado 33º del Rito Escocés Antiguo Aceptado para Uruguay) y Primer Vicepresidente de la Federación Americana de Supremos Consejos del Rito Escocés Antiguo Aceptado (FASCREAA). En diálogo con EL PUEBLO, explicó qué es la masonería, por qué dejó de ser una organización secreta, cuál ha sido el aporte que ha realizado a nuestro país y sobre la presencia masónica en Salto.

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