viernes, 9 de enero de 2015

LOS TOQUES, SU SIGNIFICADO, SU SIMBOLISMO Y SU INTERPRETACION

Dentro del sistema Simbólico, adoptado por el Ritualismo Masónico, nos encontramos infinidad de Signos, de palabras, de Ademanes y de Mo­dalismos Dogmáticos; que muchas veces nos son tan familiares en la práctica, como si se tratara de emplear un Lenguaje corriente, para el fin de hacemos entender, en forma correcta y discreta, determinados conocimientos, que por su naturaleza, se hace necesario DISIMULAR, en presencia de los Profanos.
En tal virtud se hace necesario, proceder a desarrollar un detallado estudio, sobre el contenido del presente Trabajo, para el efecto de hacer llegar hasta la mente de mis Queridos Hermanos Aprendices, el verdade­ro carácter Filosófico que se pretende dar a conocer, a quienes de una manera espontánea, principian su Carrera Masónica; y así veremos que:
La palabra “TOQUE”, en el sentido material, es la acción de PALPAR o de TENTAR, alguna cosa u objeto; es también el acto de ejecutar: una LLAMADA, con los nudillos de los dedos a una puerta, para anun­ciar la presencia de alguna persona que desea entrar a algún recinto; igualmente se dice así, cuando se trata del ENSAYE de los Metales; y también al PROBAR, por medio de la corrosión que produce el Ácido Nítrico, la PUREZA o la CALIDAD del ORO o de la PLATA; asimismo, se le da esa denominación, a la PIEDRA DE TOQUE; en la Medicina tam­bién se usa la palabra “TOQUE”, para señalar el acto de practicar una curación delicada, sobre los Órganos de la Garganta, de los Oídos, de la Nariz y en ocasiones, sobre otras partes secretas del Cuerpo Humano; y por lo que respecta a la interpretación MORAL, indica al PUNTO ESENCIAL, en que puede admitirse alguna IDEA, un TRATADO o algu­na COSA; es también la PRUEBA, el EXAMEN o el RECONOCIMIENTO que se hace de alguna persona, para poder calificar su Capacidad, su Talento, su Aptitud, su Competencia, su Inteligencia y su Disposición para comprender o ejecutar sus OBRAS; también se dice así, del ESTADO o la DISPOSICION en que se encuentra cualquier individuo, con re­lación al ORDEN VIRTUAL.
Sin embargo, no debemos confundir a la Palabra “TOQUE”, con la de “TOCAMIENTO”; ya que vulgarmente se cree, que en su interpreta­ción, son las mismas; pero aun cuando en efecto, son sinónimas entre sí, esta última indica claramente, que se refiere a un LLAMAMIENTO o a una INSPIRACION, sobre cualquier Tema o materia de enseñanza y de estudio, como tendremos la oportunidad de confirmado más adelante, al tratar sobre dicho vocablo.
Una vez ,que en términos generales, hemos llegado al conocimiento de lo que es un “TOQUE”, ahora nos corresponde definir esa misma pa­labra, dentro del Tecnicismo Masónico, y desde luego llegamos a la con­clusión de que se trata de una DEMOSTRACION o de una PRUEBA, que generalmente se ejecuta entre dos Iniciados; como un simple medio de RECONOCIMIENTO, para el fin de identificarse mutuamente, como Miem­bros de nuestra Institución; son también las LLAMADAS que se dan, mediante los tres golpecito s a la Puerta del Templo, y también se refiere, a las señales TACTILES, que se hacen los Masones para reconocerse y acreditar sus Grado o Grados que poseen; estos “TOQUES”, invariable­mente van precedidos, de la palabra CUBIERTA, la de PASE o de la SAGRADA, que corresponden al Grado que se ostenta; a este respecto existe una gran variedad de “TOQUES”, principalmente dentro del Rito Fran­cés “MODERNO”, el que ha introducido muchos otros, además de los que ya conocemos, y que se practican para reconocimiento de los Grados de las diferentes Cámaras de la Masonería Azul; pero el que conocemos como UNIVERSALMENTE ADOPTADO, es el establecido para el Grado de Aprendiz; puesto que constituye la base principal que en primer tér­mino debe emplearse, indispensablemente, para todo RECONOCIMIENTO.
El uso de los “TOQUES”, como una práctica para todas las personas que llegan a tener un contacto imprevisto; es mucho más propio, eficaz y discreto, que cualquier otro Signo, porque se puede dar con todo DI­SIMULO, Y con la completa seguridad de no llamar la atención de los Profanos; quienes nunca podrán imaginarse, que con el solo hecho de eje­cutar el SALUDO DE MANOS, se pueden dar a reconocer, dos Miembros de la Orden; por esa razón, en Masonería es indispensable estrechar las Manos en la forma que ya nos es conocida; además, el “TOQUE” general o Universal del Aprendiz Masón, es antiquísimo y tiene su origen en los tiempos Bibl1cos, época en que fue adoptado por las Corporaciones Ini­ciáticas más remotas, y posteriormente, lo implantaron cómo medio de RECONOCIMIENTO, las Cofradías Alemanas, mismas que en idénticas circunstancias fomentaron el uso de los Signos, de las Palabras y de los “TOQUES”, los que desde entonces, consisten en tomarse mutuamente las Manos Derechas; o sean las extremidades que dan la ACCION y que ejecutan el TRABAJO, para que con el Pulgar, el dedo que ENLAZA y UNE a los demás dedos, dar los TOQUES ya conocidos, sobre la base, del Índice de las manos de quienes tratan de RECONOCERSE; es decir, que en esa forma se expresa Simbólicamente. “COMO”, “CUANDO” y “POR QUE” llegaron a conocer lo que IGNORABAN, enseñanzas que du­rante su vida entera tendrán que llevar hasta la mente de todos sus Seme­jantes; pero como una labor que debe desarrollarse, con CONSTANCIA, con FIDELIDAD y con toda DISCRECION, como bases poderosas sobre las que se apoyan las materias Filosóficas y Morales del Primer Grado.
Todo “Iniciado, una vez que ha tenido la convicción de que se ha compenetrado y ha comprendido, la verdadera misión. que va a desempeñar, dentro del Seno de nuestra Augusta Institución, debe saber que ha CONTRAIDO una Gran Responsabilidad, también ante la Sociedad en que vive, a la cual forzosamente tendrá que SERVIR, sin más interés ni am­bición, que la de poder ser útil a sus Semejantes, por ese motivo está obligado a TRABAJAR con FE y con LABORIOSIDAD que requieren una ABNEGACION a toda prueba; hasta llegar al SACRIFICIO MATE­RIAL, si así fuere necesario.
Ahora bien, los “TOQUES” para el RECONOCIMIENTO en el Grado de Aprendiz Masón, tienen múltiples significados de los cuales podemos enumerar algunos que son: PAZ, UNION y CONCORDIA; o de otro modo, FUERZA, GRANDEZA y FIRMEZA, cualidades que constituyen otras tantas Poderosas Columnas, sobre las cuales descansa el Edificio Social Masónico cuya magnificencia es plenamente conocida; puesto que dentro de sus sagrados Preceptos, siempre se han propagado los IDEALES, y los PRINCIPIOS de LIBERTAD y de JUSTICIA, que aún claman algunos Pueblos oprimidos por los PODEROSOS; ya que de la Masonería han surgido casi la totalidad de los Hombres Intelectuales y de Buena Voluntad, para procurar llevar hasta el Seno de todas, las Clases Sociales la EDUCACION y el PERFECCIONAMIENTO individual, como una acción que tendrá que SALVAR de la ruina, a las Masas DESHEREDADAS, para bien y honra de toda la Humanidad.
Otras de las interpretaciones que se le atribuyen a los “TOQUES” del Grado de Aprendiz Masón, se conceptúan como simbólicos de la LIBERTAD, de la IGUALDAD y de la FRATERNIDAD, y también se les considera como representativos de la SALUD, de la TOLERANCIA y de la UNION; pero al mismo tiempo, se refieren a las cualidades que dan la RAZON, la EQUIDAD y la JUSTICIA, como virtudes que constituyen. a todos los ATRIBUTOS y a los DERECHOS del Hombre consciente de sus DEBERES MORALES, circunstancia por medio de la cual, los Masones se obligan a practicarlos, para poder corregirse mutuamente sus DEFEC­TOS, desde el propio instante en que se hayan reconocido, como Miem­bros regulares de la Gran FAMILIA UNIVERSAL.
Como ya sabemos, también se les da el nombre de “TOQUES”, en Masonería, a los Golpes que ejecutamos, al llamar a la Puerta de nuestro Templo, mismos que en conjunto, forman parte del primer Signo de Re­conocimiento, puesto que simbólicamente se emplean para que se nos de franca la entrada, y poder participar de los Trabajos de la Logia; por lo tanto, en este caso, interviene un SIGNO ACUSTICO; que nos da a cono­cer que es un Miembro del Cuadro o un Visitante, quien llama a la Puer­ta, con el fin de recibir la Luz Masónica o bien para ilustramos con, sus conocimientos, durante las labores. que se desarrollan dentro del Taller.
Por otra parte, y como vía de estudio en el sentido histórico, debe­mos saber que en la antigüedad, los “TOQUES”, se daban por TRES VECES TRES, tomando en consideración que. también eran TRES, las Puertas que había que franquear, en el Templo de Salomón; para llegar hasta las Cámaras de la CIENCIA, y como se trataba de Recintos con­ sagrados a la VIRTUD, a la MORAL y a la VERDAD; a los que forzosamente se tenía que penetrar a costa de Grandes Sacrificios Físicos e Intelectuales; era un motivo más que poderoso, para calcular que solamente quienes llevaban la CONVICCION, de que en el interior, encontrarían la Verdadera FUENTE de la SABIDURIA, tenían derecho a conocer los SECRETOS que encerraban.
Por lo mismo, y tomando en consideración los anteriores razonamien­tos, Hagamos al convencimiento, de que también los TRES “TOQUES” que se dan a la Puerta de entrada del Templo, llevan estampado un Sello Simbólico, que nos demuestra las enseñanzas Esotéricas, que contienen los Preceptos Masónicos, mismos que en tal caso, debemos investigar con todo empeño, puesto que no sólo se refieren a la cuestión MORAL, sino que también definen categóricamente, el objeto de la Instrucción Filosó­fica del Primer Grado; y de ahí que siempre se nos ha indicado, que el primero de los “TOQUES”, quiere decir: TOCAD Y SE OS ABRIRA; en cuyo caso, es la Puerta del Templo la que se nos franquea.
El segundo significa: PEDID Y SE OS DARA; efectivamente, una vez dentro de ese Recinto, recibimos las Luces y Conocimientos que nos im­parten nuestros Maestros, y
El tercero, se interpreta como: BUSCAD Y ENCONTRAREIS; lo que indica claramente que ahí no debe perderse el tiempo, que el que estudia aprende y que el APATICO, jamás llegará al convencimiento de lo que es la VERDAD, sobre los Dichos, los Hechos y sobre las Obras Humanas.
Consecuentes con las explicaciones Filosóficas arriba expresadas, vemos que en efecto, al Iniciado que llama a las Puertas de nuestros Templos, se le da la entrada, y desde luego PIDE que se le Instruya; y por eso se le imparten todas aquellas enseñanzas Simbólicas, Filosóficas, Morales, Ritualísticas y Dogmáticas contenidas en la Ortodoxia Masóni­ca; acto al cual siempre hemos dado la denominación de OTORGAR LA LUZ DE LA VERDAD, como una serie de Temas que se le presentan al Iniciado; pletóricos de ejemplos, de Principios y de máximas Científicas, mismas que nosotros hemos aceptado, que estudiamos y propagamos en­tre nuestros Semejantes, para el fin de ayudarlos a encontrar o descu­brir la evidencia o .la realidad en todo lo que existe y les rodea: pero toda esa labor, la lograremos ver realizada, mediante una serie de pena­lidades, de privaciones y de desengaños, para que finalmente, se llegue a conocer la VERDAD SUPREMA: pero sin tomar en cuenta, el encade­namiento de esfuerzos Físicos e Intelectuales, desarrollados, bajo el do­minio de una constancia bien definida, dentro de nuestros ESTUDIOS FILOSOFICOS.
En consecuencia, consideramos que todavía existe otra interpreta­ción MORAL, que se atribuye a los “TOQUES” que damos a las Puertas del Templo, cuyo significado esencial, viene a definir categóricamente, a nuestros principales DEBERES para con la Sociedad, a la que siempre estamos obligados a servir, en relación a nuestras actividades Masónicas: por ese motivo nos vamos a referir, al primero de los “TOQUES”, el cual se interpreta en la siguiente forma: PROTECCION A NUESTROS SEME­JANTES, acto que hemos jurado cumplir en Logia abierta ante el ARA.
El segundo se define en los siguientes términos: INSTRUIR AL IG­NORANTE, labor que constantemente nos recuerda, la sublime promesa que también hemos protestado cumplir ante la presencia de nuestros hermanos, y
El tercero significa: DISCRECION A NUESTROS TRABAJOS, como cláusula esencial, que en la misma forma hemos jurado conservar, bajo la pena de admitir, quedar manchados para siempre, ante el Mundo Ma­sónico.
Estos tres Preceptos MORALES, que nos recuerdan otras tantas obli­gaciones y responsabilidades, contraídas ante nuestros demás hermanos, constituyen la base fundamental, que sirve de GUIA AL CONCEPTO HUMANO, cuando se trata de definir los DEBERES DEL HOMBRE, para con todos los Seres que le rodean, y a los que en determinadas circuns­tancias, debe ADMIRAR, AMAR, RESPETAR o TEMER; puesto que todo depende de la forma en que el individuo se haya compenetrado, de la ver­dadera finalidad a que se propone llegar, al iniciar sus investigaciones y sus descubrimientos, dentro de los Fenómenos Naturales y Sobrenatura­les, que durante su vida, se le presenten para su estudio.
Pero también debemos tomar en consideración, que la TEOLOGIA MASONICA, de una manera evidente nos demuestra que no hay lugar a duda; que el Origen, el Simbolismo y la Interpretación que se atribuye a los “TOQUES”, dados por los Masones, al estrecharse las manos en señal de SALUDO, o al anunciar su presencia, ante las Puertas de los Templos; sin duda han nacido de las DEMOSTRACIONES de afecto, de cortesía y de respeto, que la propia humanidad ha venido imponiendo desde su CREACION, como una costumbre tendiente a mantener, muy estrechos los Lazos de la Amistad, y los Vínculos Familiares; y es por eso también, que los HONORES, la VENERACION y la ADORACION que debemos al SER SUPREMO, se ha venido implantando en la conciencia de todos los Creyentes, mediante un Sistema algo complicado de SEÑA­LES, de TOQUES y de SIGNOS convencionales, mismos que tienden a hacer más comprensibles y solemnes sus ceremoniales Ritualísticos; pero siempre que se tome en consideración el antecedente de que todas esas prácticas DOGMATICAS, tienen un alto significado Religioso, puesto que sistemáticamente, van de acuerdo con los hechos que públicamente se desarrollan como un CULTO D1VINO, dentro de los Recintos Sagrados, y ante los ojos de sus adeptos.
Hasta aquí, hemos venido demostrando que, las enseñanzas Simbó­licas, que como medios de RECONOCIMIENTO, encontramos para .justi­ficar la interpretación de los “TOQUES”, en relación con su significado MORAL o FILOSOFICO, dentro del contenido de los Temas Masónicos; no son otra cosa, que la verdadera ESENCIA DEL LENGUAJE SIMBO­LICO SECRETO, la mayoría de las veces, expresado por medio de los Signos Dogmáticos, que se encuentran contenidos en la referida TEOLO­GIA MASONICA.
Sin embargo, de todos nosotros es bien conocida, la justa aplicación que damos a todos los Símbolos, los que por otra parte, también con­tienen un vasto cúmulo de enseñanzas Científicas y Filosóficas; mismas que nos dan la más alta concepción, de lo que es aprender a ser un VERDADERO MASON.
Para terminar, sólo nos resta hacer un corto Relato, sobre la. Forma de resolver algún caso en que haya necesidad de darse a reconocer, o de investigar la identidad, que acredite nuestra calidad de, MASONES Regulares, ante quienes así lo deseen. tomando en cuenta, que los Documentos muchas veces no son auténticos o bien que hayan sido extravia­dos, en cuyo caso, podrá procederse como en seguida vamos a exponer:
En muchas ocasiones, puede suceder que sospechemos que alguna persona desconocida pertenezca a nuestra Orden; sea por la forma de iniciar sus conversaciones. por la forma o costumbre de saludar, por cier­tos ademanes que se le noten o por la emisión de determinadas expre­siones particulares; cuyas características nos son familiares entre herma­nos; en este caso, es de nuestro deber intentar saber si efectivamente, aquel individuo es un verdadero MASON, por lo mismo hay que aprovechar la primera oportunidad para que, sin ser observados por las miradas indis­cretas de los Profanos, procurar INTERROGARLO MINUCIOSAMENTE, haciendo uso de las CINCO siguientes REQUISICIONES, establecidas para la Identificación Masónica.
1. PREGUNTA: ¿SOIS MASON?; el interpelado debe contestar in­mediatamente en forma categórica: ¡MIS HERMANOS ME RECONOCEN COMO TAL!
2. PREGUNTA: ¿COMO PODREIS DEMOSTRARLO?; cómo respues­ta, el interrogado debe decir: ¡POR LOS SIGNOS, LOS TOQUES Y LAS PALABRAS QUE NOS SON CONOCIDAS!
3. PREGUNTA: ¿PODEIS DARME EL SIGNO?; el interpelado debe hacerlo en la forma acostumbrada.
4. PREGUNTA: ¿PODEIS DARME EL, TOQUE?; en este caso, ambos se estrechan las Manos, y se dan mutuamente dichos TOQUES, pero en la forma que es costumbre hacerlo.
5. PREGUNTA: ¿PODEIS DARME AHORA LA PALABRA DEL GRADO?; el interrogado contestará inmediatamente: ¡OS LA DARE! como me ha sido comunicada, pues no me es permitido PRONUNCIARLA; la escucharéis ¡DELETREADA! y al Oído; ¡DADME LA PRIMERA LETRA, Y OS DARE LA SEGUNDA! ¡PRINCIPIAD Y OS SEGUIRE!
Si el resultado del RECONOCIMIENTO es satisfactorio para ambos, desde luego procederán a darse el TRIPLE ABRAZO MASONICO, en señal de haberse identificado como Miembros de la Fraternidad; pero si por el contrario, se descubre que hay duda de que el interrogado sea un verdadero Masón, se le harán otras preguntas más, sobre sus conoci­mientos en Masonería; y si se CONFIRMA LA NEGATIVA, no hay mas que procurar, con toda prudencia y discreción, conocer su Nombre y Ape­llido, a la vez que manifestarle sus sentimientos sinceros; por no haber podido DEMOSTRAR ser Miembro de nuestra Institución, en cuyo caso se debe cambiar de conversación, pero continuando en buena armonía, aunque de todas maneras, es conveniente que en todos estos casos,. en la primera oportunidad, se dé cuenta al Venerable Maestro de la Logia a que se pertenezca, para el fin de que la noticia llegue a conocimiento de los demás hermanos y se guarden de tratar asuntos relacionados con nuestra Orden, delante de él.
Como se ve, cada día nos vamos compenetrando más, de que dentro de los Trabajos de las Logias, no existe nada INUTIL, que nada hay OCIOSO ni nada es MUDO, puesto que todo tiene una explicaci6n MO­RAL Y otra CIENTIFICA entre los Símbolos, los Emblemas. y las Alegorías, así como entre los Artefactos, los Útiles, los Objetos, las Herramien­tas con que se trabaja y los Enseres que decoran o se usan dentro de los TEMPLOS MASONICOS.
Es también por eso que las enseñanzas Filosóficas y Morales, cuyos principios básicos lo son la inmensa variedad de Figuras y de Objetos que. observamos en nuestras Logias; puesto que siempre nos han propor­cionado la Grandiosa Oportunidad de adquirir los conocimientos necesa­rios para poder AFIRMAR en forma categórica y con ORGULLO, qué a los Talleres Masónicos, jamás se penetra a PERDER EL TIEMPO.